Severus Snape, acariciaba la cabeza de Hermione tratando de consolarla, pero no sabia como hacerlo, nunca habia sido hombre de tacto en los asuntos del corazón y menos aun si se trataba de uno roto. Así que solo continuo con sus caricias sumido en sus pensamientos. ¿Cómo ese zanahorio andante pudo haberla engañado? ¿durante cuanto tiempo? ¿Por qué? Esas eran solo algunas de sus muchas preguntas que pugnaban por salir de su boca, pero no sabia si Hermione le tendría ese nivel de confianza como para contarle detalles de su vida personal.

- Creo que es hora que te cuente que es lo que ha pasado durante estos años que no hemos estado en contacto Severus.-susurro Hermione al sentir que Snape se removía inquieto.

- no es necesario, lo entendería si no quisieras tocar el tema.- respondió Snape. – es un tema muy personal y…

-No digas tonterías Severus, tómalo como una muestra de confianza. Además,- Añadió la castaña.- necesito contártelo.- añadió ofreciéndole un vaso con whisky

Severus hizo un gesto de asentimiento con la cabeza, dándole a entender que la escucharía, y acepto el trago.

-Después de la guerra, me fui a Australia a buscar a mis padres para devolverles la memoria. – Comenzó la castaña.-Mi intensión se vio opacada por el echo de que al llegar a la que debería ser su casa, no respondía al llamado de la puerta. Me aterrorice, pero trate de serenarme y me dije a mi misma que quizá no estaban, pero algo me hizo entrar sin esperar mas. Lo que encontré… me dejo en shock. La casa estaba prácticamente destruida. Recorrí la casa y en la habitación de mis padres, finalmente los encontré… estaban muertos, sus cuerpos estaban fríos y rígidos,- al decir esto la leona soltó un sollozo.- me maldije mil veces por ser tan ingenua y creer que dejándolos a su suerte, iban a estar a salvo. Decidí hacer la llamada correspondiente al ministerio, para acabar con el sufrimiento y poder darles una sepultura lo más rápido posible, pero no contaba con que hubiera alguien más en la casa. Me lleve un susto de muerte al escuchar un ruido bajo la cama de mis padres, y cual fue mi sorpresa al encontrarme a mi prima de trece años, asustada y en un estado deplorable. – Tomo aire y continúo al sentir que Severus le daba un leve apretón que demostraba su apoyo.-ella no podía hablar, lo que me llevo a la conclusión de que estaba así al menos desde un par de días. No quise permitir que le borraran la memoria, ella tendría que irse a un orfanato y yo quería hacerme cargo de ella, aun así me dieron su custodia después del año de recuperación que estuve en el castillo.

- Recuerdo que ese año estabas muy cambiada, casi no comías, hablabas muy poco y tu participación en clases ese año fue notoriamente menor.- Recordó Snape.- Todos los profesores sabíamos lo de tus padres, pero creo que yo nunca me entere que peleabas por la custodia de esa niña.

- Eran muy pocos los que sabían eso, creo que la profesora McGonagall solo se entero por una conversación que mantuve con Harry y ella solo oyó parte de ella.- aclaro Hermione.-Cuando terminamos el año me llego la notificación de que me habían concedido la custodia y el ministro me dio autorización para que ella estuviera en este mundo. Con el tiempo me di cuenta que ella me odiaba, yo lo sentía, lo intuía, pero ella fue una gran actriz y al poco tiempo, termine convenciéndome que solo eran imaginaciones mías.

- Porque te odiaría? Tú estabas haciendo lo que podías por ella, no tenía motivos para odiarte.- Pregunto el mago con curiosidad.

-Porque sus padres murieron igual que los míos… por el alcance de apellidos los mortifagos llegaron antes a casa de sus padres que a la de los míos. – Soltó la castaña con una mirada llena de tristeza.- Ella realmente tenia motivos para odiarme. Bueno,- continuo.- como te decía, ella logro convencerme con su actuación, que solo era así por lo que habia vivido. Pasaron los años y hace tres años atrás me dijo llena de esperanza que tenia novio, me mostro una foto del chico, el era muggle, colorín y de ojos azules como los Weasley. Al poco tiempo después nos dijo a Ron y a mí que la habia dejado, al saber que estaba embarazada. Le di todo mi apoyo tanto anímica como económicamente. Ese niño no iba a sufrir, no mientras yo pudiera evitarlo…

- pero dime Herms, porque nunca tuviste hijos? – Pregunto el pocionista.

-no me encontraba preparada para ser madre, y consideraba que no tenia derecho a traer a un niño al mundo si no amaba lo suficiente a su padre.- respondió Hermione algo incomoda, estaban entrando en terreno peligroso y eso no le agradaba. Al levantar la vista vio la mirada de sorpresa que su ex profesor le dirigía.

- Como que no le amabas lo suficiente? Si cuando estudiabas se te veía completamente enamorada?

- ni yo misma me lo explico,- eso no era del todo verdad, ella sabia que era porque otro hombre estaba en sus pensamientos y corazón, pero eso no se lo diría aun.- pero… al decir la palabra "acepto" el día de mi boda fue cuando me di cuenta del terrible error que estaba cometiendo, y ya era demasiado tarde. Yo… lo intente, te lo juro, intente con todas mis fuerzas amarlo nuevamente, pero no pude…-dijo con culpabilidad notoria en su voz.- No teníamos tema de conversación, sus chistes no me hacían reír, el no escuchaba lo que yo le decía a menos que fuera que hacíamos de comer. El fingía escuchar, pero no lo hacia.

- se lo dijiste en algún momento?

-No, no quería hacerle daño, pero si lo hubiese hecho las cosas serian distintas ahora? No lo se, pero no lo creo.- dijo la castaña.- hace aproximadamente un mes, estaba intentando nuevamente que las cosas con Ron funcionaran, llegue del trabajo para prepara la cena, lo esperaría con su plato favorito el se suponía que llegaría de una misión con Harry, cuando siento unos murmullos en la habitación de mi prima. Cuando me acerque para hablarle, antes de llegar a la puerta, escucho a mi prima gritar:

"- Ya te lo advertí Ronald, o rompes con Hermione esta misma noche o yo le contare que Dairan es TU HIJO." - Al escuchar eso puedes apostar que quede en shock. Eso no me lo esperaba, a pesar de que el niño habia dado muestras de poseer magia, lo atribuimos a que era por mi parte, pero no, el era un Weasley.

- Y porque lo traes aquí?- Pregunto Snape severamente.- no debería estar con sus padres?

- Esta tarde Harry y Ginny me enviaron una lechuza, donde me decían que teníamos que hablar de algo muy importante, que requerían que fuese lo más pronto posible. Por eso Salí tan repentinamente. Al llegar el pequeño se me aferro llorando a mis piernas, me destrozo el corazón verlo así, nunca se habia comportado de ese modo, hasta que dijo que no lo dejara como su madre lo habia hecho. –Dijo con la voz quebrada, al recordar los sollozos del pequeño.- los chicos me contaron todo lo sucedido, ella lo hizo todo por venganza, me quería destruida, por la muerte de sus padres y luego por la de los míos. Como si con mi propia culpabilidad no bastara. Pero lo peor es que catalogó a Dairan como "un mal calculo". La dejaron partir al mundo muggle, pero le borraron la memoria de las muertes que presencio, ella solo recuerda que se metió con mi ex marido y que tiene un hijo, pero no puede volver, así que creo que en estos momentos debe estarse preguntando por que no los encuentra. Si me lo preguntas, cualquier sufrimiento que tenga de ahora en adelante, es poco para ella, por dejar a mi niño de esa forma.- termino Hermione con un rencor en su voz, que hizo que Severus se encogiera inconscientemente en su lugar. Nunca la habia oído hablar así ni siquiera de Malfoy en sus años de estudios.

- Pero no te duele tener a la causa de tu separación tan cerca?

- ese niño Severus, no tiene la culpa de nada, y como ya te dije es como si yo misma lo hubiese parido. Me duele, si, pero no de la forma que puedes llegar a pensar. Me duele en un contexto un poco más complejo que el que sea el hijo de Ron. Me duele, verlo sufrir, y si me preguntas por el daño que me hizo el zanahorio como tu lo llamas, es mas por la amistad y lealtad tan poco valorada para el. Yo no acabo de comprender por que me traiciono, siendo que si hubiese sido sincero y me hubiese dicho que amaba a otra, yo lo dejaría partir. La lealtad ante todo.

- Pero no crees que caes en una situación ambigua al catalogarlo de traidor, siendo que tu desde el principio no le dijiste como te sentías con respecto a el? – Cuestiono Severus.

- no me esperaba menos de ti Severus, estaba preguntándome cuando me cuestionarías.- respondió ella.- eso es muy simple. Esta bien, yo no lo amaba, pero en ningún momento me fui a los brazos de otro, nunca le fui infiel, y mira que si se me presentaron oportunidades. A eso es a lo que me refiero. Si yo me hubiese enamorado de otro, se lo habría dicho.

- y porque estas tan segura de eso?

- Wow, Severus Snape esta tratando de justificar a Ronald Weasley? Eso debo anotarlo para la posteridad. – Se burlo la leona.- pues veras. – no quería entrar en el tema, pero esperaba Snape no quisiera ahondarlo.- después de un tiempo de mi matrimonio, me di cuenta que… si estaba enamorada… pero no de mi marido. Y preferí quedarme aun así con el. Por lealtad. Esperaba que el me hubiese retribuido de igual manera, pero no fue así y aquí estamos.

Así que su castaña, estaba enamorada? Y quien seria desgraciado que le quitaba el sueño? Severus sintió un peso en el pecho, se sentía sofocado y acongojado por lo que acababa de oir.

-Pero tú dices que si te hubieses enamorado de otro se lo hubieses dicho. Y aun así no lo hiciste, no estas siendo consecuente…- ataco Snape.- Porque no lo hiciste?

-Porque el hombre del que estoy enamorada no me ve en esa forma, es mas, en ese tiempo ni me miraba, yo creía que podía seguir con Ronald así el no sufría y yo tampoco, pero me equivoque, pero con respecto a eso ya no puedo hacer nada, ahora solo me concentraré en mi nueva vida y en mi ahijado, he quedado de acuerdo con Ronald que esta semana se quedara conmigo y de ahí todos los fines de semana hasta el ultimo antes de los exámenes las vacaciones las veremos después.- al terminar de decir eso se levanto y se tambaleo, severus se apresuro a sujetarla para que no cayera.

- Creo que has bebido demasiado Herms,- Observo haciendo que tomara asiento nuevamente. Al girarse se fijo que en la mesa habían 4 botellas de whisky, de las cuales el habría bebido con suerte una y media.

- No severus, apenas he bebido.- dijo levantándose y esta vez cayendo en brazos de Snape, quien rápidamente la tomo dela cintura quedando a muy corta distancia, -cr-creo que ne-necesitare u-una de esas pociones para la resaca,- dijo mirando hipnotizada los labios de su ex profesor y lamiéndose los suyos con un notorio deseo.

- te traeré una espérame solo un momento.- dijo tratando de alejar sus manos de la cintura de la bruja, pero se sentía pegado a ella por una fuerza invisible y una placentera sensación de vértigo.

- claro, yo te espero aquí.- respondió la castaña, sin aparta r la vista de los labios de Severus, pero al contrario de separase se iban acercando cada vez mas. Ya ninguno pensaba lo que hacia, habían perdido la voluntad de mantener el control sobre sus cuerpos, ellos eran solo espectadores, pero tampoco querían que eso parara.

Severus fue quien separo la distancia de sus labios con un gruñido de frustración. Hermione lo recibió con uno de placer, dándole la bienvenida a su boca. Severus se sentía en casa. Sus lenguas se juntaron y los dos sintieron una ola de placer recorrerlos por completo. Se besaron con desesperación y se abrazaron hasta quedar tan juntos que no se sabia donde comenzaba uno y terminaba el otro. Hermione sujetaba a severus por la nuca y el la estrujaba en sus brazos, solo se separaron un momento para tomar aire y luego continuaron con mas urgencia que antes. Como si esa separación de solo segundos hubiese sido de años… o aun mas largo.

Hermione hizo que el oscuro mago retrocediera hasta quedar atrapado entre la pared y su cuerpo. Severus al sentir la pared pegada a su espalda y con un movimiento rapido, giro para que Hermione fuera la acorralada.

Un atisbo de cordura hizo acto de presencia en la mente de severus justo en el momento en que sintió que su mano la tenia a un milímetro delos pechos dela joven, el la amaba y no podía permitir que por que Hermione estuviera ebria las cosas fueran mas alla, lo mas probable era que ella despues se arrepintiera, y el no queria que eso pasara. Prefería tener paciencia y esperar lo que fuera necesario, pero se dario el tiempo de conquistarla y hacerle olvidar al personaje del que estaba enamorada.

-Hemione ,- la llamo, con una voz ronca llena de deseo.- Hermione, para.-susurro cuando la joven le besaba el cuello y le daba pequeños mordiscos en el. Si las cosas seguían asi no seria capaz de detenerse a tiempo. – Por favor Hermione detente.- Dijo apartándola con brusquedad.- No quiero que te arrepientas.

-No me arrepentiré Severus.- susurro la joven con la voz seductoramente baja y sugerente.- te deseo hace tanto…-eso fue lo que gatillo la completa resolución del mago de no seguir adelante. Ella habia dicho "deseo" no amor, y no era eso lo que severus queria de ella. el queria algo mas que un revolcón, el queria algo mas duradero que eso.

El mago se separo completamente de ella y se dirigió a la puerta, la miro una ultima vez antes de salir de alli y cerrar la puerta tras el con un golpe seco. Se dirigió a sus habitaciones y al entrar se afirmo en la puerta respirando profundamente tratande de calmar su agitada respiración. Se encamino hacia uno de sus estante de pociones y busco hasta que encontró lo que buscaba. La posion contra la resaca, la cogio y se dirigio hacia lasalida nuevamente, respiro a fondo una ultima vez y saco todo su valor para enfrentar a la leona que esperaba en la otra habitación.