N/A: Continuación de Taller Infantil *-*, ¡espero que lo disfruten!
Día 7: Accidente.
No puede negar que se ha ido con un nudo en la garganta y el corazón. Es la primera vez que deja a James solo después de haberlo recogido del hospital y no se siente muy seguro de ello. Sabe que Catalina es una buena mujer, una cariñosa y cuidadosa que sabrá tratar con el pelinegro, pero no esta seguro de como reaccionara el con ella o con el resto de los niños, mal que mal, es como si fuese uno mas de ellos.
Con ese pensamiento aborda el tren que conecta Inglaterra con Francia y guarda el maletín en el cual guarda su rifle favorito de largo alcance.
Catalina es una mujer paciente y entregada a su labor con los niños, incluso con las personas como Jim puede demostrar un amor inmenso a pesar de que no le conoce, pero el poder ver esa inocencia propia de uno de sus tantos alumnos en un hombre desvalido ha tocado su corazón de una manera impresionante. Están todos alrededor de él, mientras que, el pelinegro con gran esmero le cuenta una historia. No tiene ni la mas mínima idea de donde la a sacado, pero su entusiasmo de contar acerca de princesas, dragones y príncipes le sorprende; aun mas la fascinación que denota en su rostro y la atención que sus pequeños prestan a sus palabras. Sonríe de lado y se sienta a disfrutar del relato, que minutos mas tarde acaba en un final que a dejado a los pequeños maravillados. Ellos aplauden efusivamente mientras Jim ríe y se esconde entre su bufanda verde.
La morena piensa que es una buena idea de que todos sus pequeños, incluido Jim, ilustren la historia que acaban de oír, para poder decorar las murallas del taller. Pone a su disposición lápices de colores, hojas y un sin numero de materiales, como plastilinas y diferentes tipos de pinturas y los deja explayarse, les tiende una mano a esos pequeños para que abran su imaginación y la plasmen en esas hojas.
Se dedica a observar a Jim, el solo les mira y observa como pintan afanados, con lengüitas afuera, mangas arremangadas y mejillas rosadas, inspirados en quien sabe que obra de arte.
-¿Tu no vas a pintar Jim?- Pregunta ella sentándose junto a él en el suelo. James niega con la cabeza y se hunde un poco mas en su bufanda verde, aun no le quiere hablar a esa mujer que a besado a su Sebastian.
Él no sabe aun porque tiene esos instintos para con el rubio. No logra comprender porque sus mejillas se encienden cuando este le besa en la frente o porque su estomago se revuelve cada vez que lo abraza. Tampoco comprende el porque se sintió tan mal esa vez que lo vio llorar tan feo; pero Jim sabe una cosa, que Sebastian es suyo, suyo y de nadie mas; a él no le gusta compartir sus cosas.
-¿Por qué no?, es divertido y todos están felices haciéndolo, ¿no quieres divertirte como ellos?- Murmura ella mientras trata de dirigirle una caricia tenue al cabello de Jim y este se aleja y le observa con el ceño fruncido. No quiere que esa chica lo toque, no tiene permiso para eso.
-¿No te agrado Jim?- Consulta ella sin abandonar la sonrisa en su rostro, entiende que el hombre sea osco con ella ya que esta en una etapa difícil de su vida; es como tratar con un niño pequeño.
-Besaste a 'Bastian- Sisea con todo el rencor del mundo, los labios apretados y el ceño hundido. Ella ríe y niega con la cabeza, mientras comprende a que se debe esa actitud osca para con ella.
-Oh...ya veo, si, lo besé en la mejilla porque somos amigos- Explico con calma- Él me quiere y yo lo quiero, pero no tenemos nada, simplemente somos dos personas con gustos en común y nada mas- Se encogió de hombros mientras observaba como el irlandés parecía enojarse mas-¿Por qué te molesta que seamos amigos el y yo, Jim?-Inquiere, totalmente curiosa.
-Porque él es mío, mi 'Bastian-Aclara mientras señala su pecho con el dedo índice que arranca una carcajada sonora a la morena. Ahora cree que comprende realmente lo que sucede allí. Una vez leyó, hace muchos años un articulo acerca de los efectos en daños cerebrales, en como el organismo se acomodaba nuevamente para poder volver a funcionar y como reorganizaba su información, tratando de acomodar la importante y eliminar o bloquear la necesaria, para hacer mas optimo el proceso de recuperación.(*)
Cree que aquí a pasado algo parecido, que Jim solo a recuperado las cosas básicas y el amor que nunca le dijo a Sebastian, porque ella conocía del pelinegro a boca del rubio.-Tranquilo James, no quiero a Sebastian de esa manera-Le explico con tranquilidad- Y estoy segura de que él te quiere tanto como tu a él, ¿si?- Enarco sus cejas oscuras y una nueva sonrisa se formo, adornando su piel morena- Ven, no seas gruñoncito y dibujemos algo- Le animo picándole suavemente un costado y el pelinegro, aun con una cuota de recelo aceptó.
Había sido más fácil de lo que esperó y eso restauró la calma en el cuerpo del mayor, ya no había ninguna amenaza para la integridad física de Jim, así que se dedico a volver a tomar el metro y retornar a Londres a buscarlo. Habían pasado cuatro horas solamente y podría volver a la hora de la comida del medio día.
Su corazón se detuvo cuando escucho el celular y la voz de Catalina diciéndole que Jim había sufrido un accidente, mas no pudo saber que había pasado con su pequeño debido a la mala señal en el subterráneo.
Cuando llegó y vio a Jim completamente sano, sin ninguna herida o algo que afectase a su integridad física, pudo sentir como cada fibra muscular se relajaba y como el alma pedazo a pedazo le retornaba al cuerpo. Algo molesto dirigió su mirada azul a los ojos castaños de Catalina y ella se rio, encogiéndose de hombros- Tu me cortaste he intenté llamarte varias veces, no es mi culpa.
Dio gracias mentalmente, a que el accidente solo hubiese implicado frascos de pintura en el cabello de James.
(*): A pesar de que tengo conocimientos en medicina, escasos pero los tengo, no estoy muy segura de esto, realmente lo he sacado por lógica y para darle coherencia a la historia, si alguien desea corregir u acotar, sus ideas son bienvenidas (:
