Michael y el resto de sus amigos llevaban más de una hora haciendo ejercicio en el gimnasio al que acudían todas las semanas, aunque más que al ejercicio se dedicaban a hablar entre ellos y elucubrar sobre donde se encontraba Brian, desde la noche del gatillazo ninguno lo había visto, y el hecho de que Brian renunciara a su sesión semanal de ejercicios para tener el cuerpo del que se encontraba tan orgulloso era como mínimo imposible.

Cada uno había expresado su teoría y Emmet, no podía evitar reírse y bromear sobre el "fallo" que Brian, el supuestamente rey de Babylon, había tenido, pero entonces quedó callado y con cara de sorpresa o de envidia, observó el pasillo que llevaba a la sauna. Todos se volvieron a mirar para ver lo que había visto:

Brian ajustándose la toalla para cubrir su cuerpo desnudo salía de la sauna acompañado de un joven al que indudablemente acababa de follarse. Con una sonrisa de superioridad se dirigió a sus amigos:

- ¡Hola chicos!, ¿Dónde os metéis? Hace unos días que no se os ve el pelo.

- Hola Brian, ¿Te encuentras bien?

- Por supuesto Micky. ¿Por que no iba a estarlo?

- Hombre, después de lo que pasó la otra noche, estábamos preocupados por ti. ¿No crees que ya va siendo hora que te olvides de Justin, le dejes en paz y te busques otros tíos?

- Vale, Vale, no me sermonees. Para mi ya es historia, pero no le guardo rencor, de hecho esta tarde voy a ir a su apartamento para hablar con él y quedar como amigos.

Emmet no pudo evitar hacer un sonido que sonaba entre irónico e incrédulo.

- Eso me gustaría verlo… Brian rindiéndose y quedando como amigo del tío que le ha rechazado y le ha provocado un gatillazo. ¡Ja!, eso no me lo haría ni mi querida Liza en Cabaret.

- Emmet reina, cierra el pico, no eres tú la persona más indicada para dar lecciones sobre como sobreponerse con dignidad cuando te dejan tirado.

A las 8 de la tarde Justin llegó al portal del edificio donde se encontraba el apartamento que compartía con Jack, cuando abrió la puerta oyó como alguien le llamaba. Brian apoyado en su flamante 4x4, le miraba sonriente.

- Hola, ¿Podemos hablar?

Al verle, Justin cambió el gesto de su cara y se puso a la defensiva -"¿Qué buscaría Brian? ¿Acaso pensaba que simplemente con llamarle iba a correr como un corderito para echarse en sus brazos y acabar en su cama para que lo follara a su antojo?".

- Hola ¿Qué quieres? ¿A que has venido?

- Tranquilo, vengo en son de paz, solo quiero hablar contigo, después de un año creo que no es justo que terminemos así, como enemigos, al menos por los buenos ratos que hemos pasado juntos, podemos quedar como amigos. ¿No?

Mientras decía esto Brian, mostraba la más seductora de sus sonrisas, a la vez que le enseñaba a Justin una botella de whisky.

- Venga fumemos la pipa de la paz. Déjame subir a tu apartamento, charlamos, aclaramos nuestras cosas, nos tomamos esta botella y unos canutos, podemos ser amigos y a lo mejor hasta Jack y yo congeniamos.

- OK, no debería hablarte pero tienes razón, los buenos momentos merecen que seamos amigos; sube al apartamento, además en poco más de una hora vendrá Jack, seguro que al final os lleváis bien.

Mientras subían las escaleras, Justin estaba contento, en el fondo quería ser amigo de Brian, no podía olvidar que fue el primer tío con el que folló, con el vivió unos meses de libertad fuera de la casa de sus padres, y aunque en el fondo era un egoísta, había pasado momentos inolvidables con él.

Brian por el contrario, estaba pensando como recuperarlo, o por lo menos como hacer que la pareja rompiera, como bien sabían los que le conocían, nadie dejaba a Brian y sobre todo, aunque no lo reconociera, en el fondo estaba enamorado de aquel mocoso de apenas dieciocho años.

Llevaban más de 30 minutos hablando, recordando los momentos que habían pasado juntos, la botella ya iba por la mitad y Justin empezaba a estar un poco bebido, no estaba acostumbrado al alcohol y empezaba a reírse por cualquier cosa. Entonces Brian sacó un paquete con hierba.

- Como te decía, aquí traigo la pipa de la paz.

Brian preparó un par de porros bastante cargados, los encendió y le pasó uno de ellos a Justin, la mezcla de alcohol y droga hizo su efecto.

- ¿Te acuerdas de la primera noche que te follé?, no tenías ni puta idea de nada y cuando te preguntaba por tus gustos, me contestabas que te gustaban los videojuegos y gilipolleces similares.

Mientras decía esto, Brian se desabrochaba la camisa, en la habitación casi cerrada, el humo de la droga hacía el ambiente casi irrespirable.

- Si, claro que me acuerdo, desde luego que era un gilipollas…

Justin empezaba a reírse como un colgado, estaba medio borracho, tenía mucho calor, y la vista de Brian con la camisa medio quitada empezaba a excitarle.

- ¿Por qué no pones algo de música?, Me acuerdo el día que viniste con Dafne a Babylon y me levantaste un par de ligues, sabes que me gusta verte bailar.

Dando tropezones y riéndose como un idiota, Justin puso un disco y empezó a bailar mientras miraba provocativamente a Brian, éste se levantó y lo abrazó, mientras bailaba apretándose cada vez más a él.

Entonces el cerebro de Justin reaccionó a duras penas al darse cuenta de lo que estaba haciendo y lo que podía pasar.

- Brian por favor – acertó a decir a duras penas intentando soltarse – no lo estropees, como tu bien has dicho vamos a intentar ser amigos, "solamente" amigos.

- No disimules, lo estas deseando tanto como yo. No me creo que por un estúpido olvido puedas dejar de sentir lo que decías que sentías por mí. Yo se que me quieres y que estas deseando que te folle.

Mientras forcejeaban se abrió la puerta y entró Jack. Lo que vio le dejó sin palabras, Justin con la camisa quitada, drogado y borracho estaba abrazado a Brian que le acariciaba con la mano el culo e intentaba besarlo.

- ¡¿Qué está pasando aquí?!

Justin consiguió separarse y mirando a Jack intentó explicarse, los ojos vidriosos mostraban que estaba completamente drogado.

- Jack, hola, jeje, mira esto no es lo que parece, Brian ha venido a disculparse y yo ehhh, estooo, le he dicho que no quiero follar con él, que me deje en paz….

Sin poder acabar de hablar empezó a vomitar mientas a cuatro patas intentaba mantener el equilibrio.

- ¡Brian, eres un cabrón. ¿Cómo te has atrevido?, ¿Qué pasa, que cuando no puedes convencer a alguien, intentas emborracharlo o drogarlo para poder violarlo?

- Mira vaquero, cierra tu maldita boca, no he intentando nada de eso, el chico me quiere y solo intento hablar con él para que me perdone el estúpido error que cometí, recapacite y vuelva conmigo.

Mientras decía esto, se dirigió desafiante hacia Jack Twist, pero al igual que Justin, el alcohol y la droga que había tomado hacían que no estuviera en el mejor de los momentos, al acercarse a Jack, para agarrarle de los hombros, recibió un puñetazo en la boca, que le partió el labio y le hizo sangrar abundantemente.

- Mira capullo, por mucha ropa de marca que lleves y mucho coche caro que tengas no eres más que una mierda, si te queda algo de orgullo, sal de mi apartamento y no vuelvas el resto de tu puta vida.

No hacía falta que se lo dijera, el orgullo herido de Brian, tanto por el aspecto de borracho y drogadicto que presentaba, como por el rechazo que había sufrido por parte de Justin, le empujaron a salir de la casa, una vez que hubo salido, Jack cerró con violencia la puerta, pero aún pudo oír la maldición que soltó Bryan al caerse por las tres últimas escaleras.

Jack se acercó a Justin, continuaba en el suelo a 4 patas, intentaba vomitar de nuevo, además le dolía la cabeza, estaba llorando intentando que Jack no se diera cuenta, al notar como le cogía con sus brazos se volvió hacia él y solo acertó a decir:

- Te juro que no ha pasado nada, es cierto que me he emborrachado, pero ya le he dicho que no quería que me fo…

Jack le dio un beso en los labios y no le dejó terminar la frase, lo acompañó a la ducha, lo desnudó y le limpió los resto de los vómitos, con suavidad le lavó todo el cuerpo y una vez limpio, le llevó a la cama.

- Ya se que no ha pasado nada, no seas tonto, ahora es mejor que duermas la mona y mañana lo veremos todo de otra manera, esto será solo una pesadilla.

A las 7 de la mañana sonó el despertador, si Justin quería ir al instituto debería darse prisa, sin embargo dormía profundamente, la resaca continuaba haciendo efecto.

Jack, apagó el despertador, bajó las persianas y haciendo el menor ruido posible salió del apartamento, dejando que el chico se recuperara de la mezcla de borrachera y la droga. Antes de ir al trabajo se dirigió a la cafetería donde trabajaba Debbie, al entrar la vio preparando café para los clientes, rápidamente se dirigió hacia ella.

- Hola Debbie, buenos días.

- Hola vaquero, ¿que tal os va a ti y a mi rubito?

- De eso venía a hablarte, ayer Brian fue a ver a Justin, lo emborrachó, drogó e intentó violarlo, ahora lo he dejado en la cama hecho una mierda, hoy no va a ir al instituto, por favor, ¿Podrías acercarte dentro de un rato y ver si necesita algo?

- ¡¡Que estás diciendo!!, ¿que ese hijo de p… de su madre ha hecho que? No te preocupes cariño ahora mismo voy a vuestro apartamento. ¡¡Lucy me tengo que ir!! Hoy no estaré en todo el día.

- Gracias Debbie, me voy más tranquilo al trabajo.

Justin oyó un ruido extraño, la cabeza le iba a explotar, de hecho, parecía que estuviera dentro de una centrifugadora, miró el despertador. ¡Joder eran las doce del mediodía! Se había perdido el instituto y…… ¿Quién había en el apartamento?, Jack estaba trabajando…. ¿Había algún ladrón? O…. el cabrón de Brian había vuelto.

Buscó algo contundente para defenderse, pero solo vio un paraguas, lo cogió y sigilosamente se dirigió hacia el salón donde se oían los ruidos.

- ¡¡Quieto, estoy armado!!

En ese momento Debbie soltó un grito

- ¡¡Coño Justin!! Casi me matas del susto. Siéntate y tómate este caldito que te estoy calentando.

- Un caldito,…. Puaf, si lo bebo vomito.

- Eso se piensa antes, cariño, bébetelo y si vomitas, no pasa nada he hecho más de un litro, Jack me ha contado lo que pasó.

- Debbie, ¿Qué puedo hacer? Jack pensará que le iba a poner los cuernos y yo solo intentaba evitar a Brian.

- Cielo, Jack lo sabe, ¿Quién crees que me ha avisado?, ese vaquero es buena gente, te lo digo yo que tengo buen ojo, ojala mi Michael encontrara un tipo así, y dejara de ser el perrito faldero de ese desgraciado de Brian.

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-Micky, soy un imbecil, he jodido todo, si tenía alguna oportunidad la he perdido para siempre.

- Hace falta ser un capullo, Brian, ¿Cómo pudiste caer tan bajo? Emborrachar y drogar al chico, ya sabes que él y yo no nos caemos muy bien, bueno que no nos soportamos, pero eso fue una putada, te merecías que ese vaquero te hubiera dado una paliza.

- Vale ya lo sé, no hace falta que me des sermones, ya me siento yo una mierda para que tu me lo recuerdes.

Michael estaba preocupado por su amigo, sabía que era un irresponsable, egoísta, cínico, presumido y muchas otras cosas más pero nunca lo había visto hundido en el fango por nadie, y tenía que haber sido ese niñato que a todo el mundo le caía bien, la primera a su madre, y después a Lindsay y Melannie. ¿Pero que tenía ese chico que el no veía?,

Desde hacìa más de doce años Michael había tratado de atraer a Brian, y solo había conseguido ser su amigo, su mejor amigo, su otro yo, su…. Todo menos su amante, había tenido que oír los continuos reproches de su madre intentando apartarlos o las miradas de sus amigos que intuían sus sentimientos. Pero a lo más que podía optar era a ser el paño de lágrimas de Brian cuando había problemas o a ser el eterno patito feo que va detrás del triunfador.

- Brian, un consejo, en cuanto recuperes tu dignidad tienes que olvidar al chico, disculparte tanto con él como con ese vaquero, y sobre todo - dijo sonriendo - Durante unos días no aparezcas por la cafetería, no respondo de mi madre, yo que tu no me atrevería a comer nada de lo que te ponga.

Brian sonrió, era consciente de lo que le esperaba en cuanto viera de nuevo a Debbie, si normalmente no le gustaba la influencia que tenía sobre su hijo, a partir de ahora seguramente que aún le caería peor.

- El sábado iré a cenar con mi madre, e intentaré hablar con ella, explicarle lo que ha pasado e intentaré que te perdone, o por lo menos que no intente envenenarte.

Brian se abrazó a su amigo mientras le besaba la mejilla, Michael notó como empezaba a excitarse, volvió suavemente la cabeza para intentar besarle en la boca. Brian se dio cuenta y dándole una colleja le dijo.

- Venga Micky no te pongas a jugar ahora, ni que estuvieras enamorado de mi.