- DESPERTANDO EL DESEO -

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen. Son propiedad exclusiva de Rumiko Takahashi.

"kkk" hablan los personajes

cursiva pensamientos

XXX cambio de escena.

Todos guardaron silencio unos minutos.

"¿Y... que vas a hacer?" Tanteo Miroku despacio.

Kagome sonrió. Inuyasha apareció por el mismo camino por el que ellos vinieron momentos antes.

"Ayudare a Kikyo... y ella me ayudará a mí"

Inuyasha hizo una mueca de sorpresa... no creía que Kagome fuera a prestarle ayuda a Kikyo. Ella se volvió y él miró fríamente.

"Vete a buscarla y coméntale mi decisión. Vendréis a vivir con nosotros"

El silencio se adueño del lugar. ¿Lo estaba diciendo en serio?

Capítulo 7

"Así no, lo haces mal" increpó Kikyo " Separa más las piernas"

"¿Así?" Kagome hacía lo que la miko le decía. El sudor resbalaba por su cuerpo cansado. Llevaba practicando toda la mañana y aun no había conseguido acertar dos veces en el mismo punto de la diana

"Kagome te falta concentración, te distraes demasiado" Kikyo suspiró "Tensa otra vez y vacía tu mente, ubica el punto y dispara" la miko sonó cansada. Kagome era un caso desesperante. Tenía grandes poderes, pero le costaba aprender a canalizarlos debido a su facilidad para distraerse.

Kagome balanceó la cabeza de un lado al otro antes de volver a concentrar su mirada en su objetivo. Tensó el arco, tras colocar una flecha nuevamente, separó las piernas y se aisló de su entornó, mirando fijamente el punto lejano en el que debía acertar. Una gota acuosa resbaló por su sien y se deslizó hacia su clavícula. El calor era abrasador. Estiró el brazo tensando un poco más la cuerda y sin perder de vista el punto soltó la flecha que silbó en el aire e impactó de lleno sobre la otra flecha, partiéndola e insertándose en la diana. Kagome sonrió.

"Parece que algo si que has aprendido. Estás mejorando, aunque ya deberías ser capaz de mucho más" el desprecio era notable en su voz. Kikyo se dirigió hacia una piedra que le haría de asiento " Repítelo un par de veces más, luego podrás descans..ar..ag"

Kikyo calló de rodillas sujetándose el pecho. Entre sus dedos escapaba un resplandor blanquecino que ascendía hacia el cielo amenazando con perderse en el. Kagome se arrodilló a su lado y, apoyando su mano sobre la de Kikyo, selló de nuevo el alma en el cuerpo de barro. Kikyo la dedicó una mirada fría, sin querer mostrar su agradecimiento. Le molestaba necesitar a esa chiquilla molesta para conservar su cuerpo móvil hasta que derrotasen a Naraku. Kagome le mantuvo la mirada. No le gustaba tener que ayudar a Kikyo a mantenerse viva, pero desde que ella estaba allí había mejorado mucho con el arco y con sus poderes, pero sabía que aun existían pasos de gigante hasta alcanzar a esa excepcional miko, pero al menos ahora usaba sus poderes a voluntad y no cuando le salía la vena heroica en casos de extremo peligro.

Dos meses atrás tuvo una discusión acalorada con Sango y Miroku sobre lo que era conveniente para ella y lo que no. Kikyo en el grupo no era conveniente, pero Kagome se mostró rotunda en revocar su decisión. La chica de barro y huesos se quedaría. Se ayudarían mutuamente, pues ella necesitaba cosas de Kikyo, como esta las necesitaba de ella. ¿Era un trato justo no? Acabarían con Naraku. La joven pareja se mostraba reacia a que la miko se hallase con ellos en convivencia, y respecto a Inuyasha... sería bueno contar con su ayuda en al batalla pero...

Cuando Kagome comunicó su decisión, Inuyasha fue inmediatamente a tratarlo con Kikyo, la cual no tuvo más remedio que aceptar las condiciones de Kagome si quería que esta la ayudase, por lo que emprendieron el camino y se instalaron en la aldea. Inuyasha sintió que un puñal desgarraba sus entrañas cuando vio que el lobo estaba compartiendo vivienda con su mujer. Eso le confirmó que entre Kagome y Kouga había algo más, y que ese niño definitivamente no era suyo, sino del joukai con el que dormía. Pero eso no le impediría romperle los huesos y recuperar a su mujer.

Shippo se había alegrado notoriamente del regreso del hanyou. Desde la muerte de su padre, Inuyasha había suplantado su lugar y Kagome se había convertido en una especie de madre para él. Le había echado de menos, pues ante sus ojos era un gran modelo del que seguir sus pasos. Además desde que había vuelto, Kagome sonreía un poco más, y eso le hacía feliz.

Sango y Miroku iniciaron una relación a escondidas. Claro que en realidad se trataba de un secreto a voces, pues todos eran conscientes. Mientras Kikyo y Kagome entrenaba, la pareja aprovechaba para desaparecer durante unas horas, atormentando a tres pobres seres sobrenaturales de orejas demasiado agudas, haciéndoles huir despavoridos.

Kagome y Kikyo entrenaban cada mañana. Primero trabajaron la canalización de los poderes de Kagome a través de sus manos, pues esta solo conseguía usar sus poderes de pura casualidad. Fue un trabajo que costó bastante, pues Kagome tardó en entender el proceso. Tres semanas más tarde de iniciar el entrenamiento era capaz de manejarlos aceptablemente. Lo primero que tuvo que aprender fue a sellar las almas en el cuerpo de barro de Kikyo, pues esta no podía hacerlo. Al principio le costo mucho, y las almas escapaban a su débil barrera, aunque finalmente logró dominarlo. Aun le quedaban muchos poderes por aprender a manejar, pero sin duda estaba por buen camino. Cuando consiguió controlar su poder sagrado, empezó con el arco. Tuvo que aprender desde cero, pues Kikyo le hizo olvidar lo que sabía, ya que decía era un manejo incorrecto. Pero tras un buen entrenamiento, empezaba a ver los resultados. Ahora podía afirmar que era una luchadora a tener en cuenta, pues su control sobre sus poderes y su arquería mejorada la hacía mucho más temible, acercándose al punto de comparación con Kikyo. Sus conocimientos y poderes y se habían incrementado, y seguían creciendo en la medida en que los de Kikyo decrecían. Ella se moría y podía sentir como la parte de su alma, aun en el de su antiguo cuerpo, reclamaba formar parte de sí misma.

Las almas de Kikyo eran reacias a mantenerse en su cuerpo y parecía que la frecuencia con la que estas encontraban una fisura por la que escapar se había multiplicado. Aun le quedaba tiempo, pero cada día se volvía más débil y ya no podía encerrar más almas en su interior cerrando sus fisuras por las que estas escapaban. Su cuerpo se volvía inútil. Sus poderes disminuían en la medida en que aumentaban los de Kagome, aunque seguían siendo mayores que los de esta. Esperaba entrenarla bien para cuando llegase el momento de luchar con Naraku.

Kouga vigilaba al hanyou continuamente. No le dejaba acercarse a Kagome, y la pelea diaria nunca se retrasaba hasta más tarde del mediodía. Era algo que se había convertido en rutinario y que ya a nadie extrañaba. Cuando no peleaba con Inuyasha, estaba con Kagome haciéndola compañía, gastándola bromas y cuidándola. Eso enfurecía al hanyou.

Kagome no había vuelto a su casa desde que se marchó al conocer su estado. Quiso ir a marchas forzadas entrenando con Kikyo, pues no quería estar demasiado gorda e inútil cuando Naraku hiciera acto de presencia. Por lo menos sería una gorda útil capaz de derribarle con poder sagrado. Había dejado de usar sus eventuales ropas estrechas y extrañas para la gente de esta época y las había sustituido por unas más tradicionales. Su ya notorio estado de casi cinco meses le impedía usar las diminutas pendas. Su tripa había crecido, al igual que su pecho. Había cogido peso. Y se sentía más lenta, aunque eso no la impedía dejar de entrenar, siempre sin poner en riesgo a su pequeño. La falda corta falda verde había dejado paso a un amplio hakama azul y su parte superior del uniforme por la del kimono blanco. Ahora así vestida cuando estaba junto a Kikyo veía la duda en los ojos de los aldeanos, pues si no fuera por su vientre, sería difícil diferenciarlas. Optó por atar su pelo en una cola de caballo alta, pues no le gustaba asemejarse a la miko. Había descubierto a Inuyasha observándola a escondidas en repetidas ocasiones, pero no había vuelto a dirigirle la palabra.

Kikyo se levantó y se sentó a los pies del árbol más cercano. Kagome volvió a su posición y tensó el arco. La flecha rasgó el aire e impactó nuevamente en el punto. Kikyo suspiró.

"Puedes descansar ya, aunque no sé porque te molestas. Nunca serás lo suficientemente buena para alcanzarme" se recostó contra el árbol y cerró los ojos.

Kagome la observó un momento. La idea de estrangularla había recorrido su mente en diversas ocasiones, y esta era una de ellas. Sonrió ante la atrayente idea, pero dejó escapar la oportunidad.

"Y tu por mucho q lo intentes, nunca conseguirás estar viva" Kikyo la fulminó con la mirada.

Kagome se retiró hacia el pequeño lago cerca del campamento. A estas horas sabía que se hallaría sola. Sango y Miroku se encontraban solos en la cabaña y los demás habrían huido ante la amenaza de los gemidos de Sango. Suspiró y se desvistió, descubriendo su cuerpo perlado por el calor de la mañana. Acarició su prominente vientre con una tierna sonrisa que se formaba lentamente en su rostro. Tenía muchas ganas de estrechar a ese pequeño entre sus brazos. Ya solo faltaban unos meses para poder verle la carita a esa criatura que llevaba en las entrañas. Caminó con pasos lentos hacía la orilla y se introdujo dentro del agua cristalina. Hundió todo su cuerpo, mojando sus cabellos, e inició a nado el recorrido del lago. Rápidamente sintió el alivio en sus extremidades, gracias a que el líquido que la rodeaba la hacía menos pesada y le permitía mayor movilidad. Había leído una vez que nadar era algo muy saludable estando embarazada. Se colocó en la orilla, tras terminar el recorrido, y se apoyo sobre una roca saliente. Relajó su cuerpo cansado, mientras le agua fluía a su alrededor, refrescándolo. Tras unos minutos en silencio abrió los ojos dispusiéndose a salir del agua. Comprobó que no hubiese nadie cerca que pudiese mirarla y caminó hacía donde había dejado sus prendas, sin percatarse de unos ojos ambarinos que observaban casi con desesperación cada movimiento de su cuerpo. Kagome se sentó sobre el troncó de un árbol seco y se recostó sobre el, dejando que el sol bañara su cuerpo y lo secara con sus caricias. Escurrió su cabello y lo colocó sobre uno de sus hombros, dejando dos hendiduras visibles en el cuello a la vista del furtivo observador. Apoyó sus brazos en el tronco tras su espalda, y descansó los pies en la madera, doblando las rodillas. Cerró sus ojos entregándose al calor que se formaba a su alrededor.

Ansiosos ojos se posaron sobre esa marca echa meses atrás y sintió su respiración entrecortarse al fijar la vista en los grandes senos preparados para la lactancia de la joven. La mirada quedó ensombrecida al caer sobre el abultado vientre.

Maldito Kouga

Kagome se incorporó sobresaltada, mirando en todas direcciones a la espesura del bosque que la rodeaba. Tomó rápidamente la parte superior de su vestimenta y se la colocó a toda velocidad sin bajar la guardia. Algo le decía que no estaba sola.

Inuyasha se creyó descubierto por el comportamiento de Kagome y se dispuso a salir para recibir varios de los Osuwaris de Kagome...claro en el mejor de los casos porque ella no le dirigía la palabra... él había tenido la misma idea que ella, pero cuando llego al lago no se esperó encontrar ese espectáculo. Suspiró apesadumbrado y comenzó a andar entre la maleza. Movió las hojas para salir a enfrentarla pero un enorme jabalí de tres metros, afilazos dientes ponzoñosos, ojos inyectados en sangre y sediento de vida humana, se le adelantó y salió desbocado hacía la miko, abalanzándose sobre ella. Kagome lo miró espantada con el terror marcado en su mirada. Cerró los ojos con fuerza mientras el animal caía sobre ella.

Inuyasha salió tras el animal en cuanto su cuerpo le permitió reaccionar, desenvainando su Tessaiga, la cual creció al momento y arremetió contra el jabalí...

Un fulgor blanco llenó el lugar. Inuyasha miró a Kagome sorprendido. Ella se hallaba de pie, imponente, aunque con un ligero temblor en sus rodillas. Sus brazos estaban en alto, apuntando al carbonizado animal. Inuyasha guardó la colmillo perforacero con lentitud, sin dejar de observarla. Kagome miró sus manos y sonrió satisfecha.

"He canalizado una bola sagrada purificadora... al ser un demonio se ha carbonizado..."

Inuyasha sonrió. Ella se veía pletórica. La vio crear una suave luz entre sus manos, elevarla y hacerla desaparecer ante sus ojos.

"Has progresado mucho, Kagome. Te has vuelto muy fuerte" la timidez en su voz la hizo estremecerle. Iba a contestarle, pero recordó que tiempo atrás decidió olvidarle y optó por no dirigirle la palabra. Después de todo, el ni siquiera se había preocupado del niño que estaba en su interior. Le devolvió la sonrisa, peor con tristeza en su mirada y se encaminó hacía los restos que se iban desintegrando. Inuyasha la siguió con la mirada algo nervioso.

"Er...Kagome estás... estás hermosa.." Ella frunció el ceño pero continuó ignorando deliberadamente al hanyou. Este se puso aun más nervioso.

"Yo...verás..Kagome...er..¿Porqué no me dijiste nada?" El dolor apareció en su rostro, pero ella no contestó. Inuyasha la tomó por los hombros con la paciencia al limite y la giró hacía si, mirándola a los ojos.

"¡Maldita sea Kagome!¡Deja de ignorarme!" Clavó sus ojos en los de ella con fiereza, pero ella le miró fríamente "¿Por qué me engañaste con ese lobo?¿No entiendes que eres mía, que me perteneces?"

Kagome abrió desmesuradamente los ojos y forcejeo entre los brazos del hanyou.

"¡Contéstame, mujer!" Gritó ya desesperado. Kagome se soltó de su agarre y retrocedió asustada.

"¡¡¡¡SACA LA TESSAIGA, INUYASHA, SÁCALA!" Kagome apuntó con el dedo a las espaldas del Hanyou mientras el potente grito salía de su garganta y un jabalí mucho más grande que el anterior caía sobre ella, clavando sus dientes en su pecho. Kagome gritó de dolor mientras una gran cantidad de veneno entraba en su cuerpo.

Inmediatamente Inuyasha separó al demonio del cuerpo de Kagome, enfureciéndose al ver como la sangre de ella manchaba rápidamente sus ropas de un rojo intenso en la parte izquierda de su pecho. De un golpe, Inuyasha se deshizo del joukai pero más de estos aparecieron de la maleza en diferentes tamaños. Observó a los joukais y luego a su esposa, la cual había comenzado a convulsionarse a causa del veneno que viajaba veloz por sus venas. La situación era crítica. Tenía que eliminarlos en el menor tiempo posible y llevar a Kagome junto a la vieja, ella sabría que hacer.

Los javalies se fueron congregando a su alrededor, acercándose más. Inuyasha colocó su espada y se dispuso a atacar sin piedad.

"¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡KAZE NO KIZU!"

El demonio desapareció e Inuyasha repitió la operación acabando con los demás.

Se arrodilló juntó a Kagome. Ella se hallaba empapada en sudor, pero aun mantenía la conciencia. Abrió su haori y observó la herida. No tenía buena pinta. El temblor agitaba el cuerpo de Kagome y el veneno seguía avanzando. Si no hacía algo rápido moriría antes de llegar con Kaede. Era una mala zona, estaba cerca del corazón, y Kagome estaba perdiendo mucha sangre.

Acarició la frente de Kagome, pero el miedo dominaba sus ojos. ¿Que debería hacer? Tenía que actuar rápido o la perdería, y no estaba preparado para perderla. Nunca lo estaría. Tenía que ganar tiempo. Una idea iluminó su mente. Si, eso le daría el tiempo suficiente y salvaría su cuerpo del veneno. Miró a la joven, que intentaba abrir los ojos entre el sufrimiento. Tocó su frente y apartó sobresaltado su mano. Tenía fiebre, mucha fiebre.

"Tranquila, te sacaré de esta Kagome, no voy a permitir que mueras" ella intentó sonreírle pero solo consiguió torcer su mueca por el dolor y empezar a tener dificultades para respirar.

El corazón de Inuyasha galopaba en su pecho y sin quererlo sollozó "¿Dónde está Mioga cuando se le necesita?" Cogió el cuello de Kagome, la acarició intentando transmitirle un poco de seguridad y la depositó a un lado de su cuerpo, para pasar a sujetarle los hombros.

"Kagome, no te vas a morir" aulló lastimero antes de hundir su cabeza en el pecho de Kagome. Su boca tanteó la piel desgarrada y profanada por los venenosos dientes y clavó los suyos en la herida. Kagpme chilló y agitó su cuerpo en protesta. Inuyasha hizo presión en sus hombros para que dejara de moverse y aspiró con fuerza sobre la herida. Una gran cantidad de sangre inundó su boca. El se separó y escupió a un lado para repetir la misma acción. Volvió a chupar con fuerza y esta vez fue veneno y sangre lo que entró en su boca. Volvió a escupir alejándolo del cuerpo de Kagome y siguió haciendo lo mismo hasta asegurarse de que había extraído todo el veneno de su cuerpo. El proceso había acarreado una gran extracción de sangre, además de la ya perdida y la aun existente hemorragia, su cuerpo adquiría cada vez una tonalidad más mortecina. Lamió la herida y usó su saliva como cicatrizante. Cogió el pantalón de la chica y lo desgarró. Uso la tela para taponar la herida, aplicando presión y atando fuertemente más tela sobre ella.

"In..inu...yas"

"shhh, Kagome no hables, te llevaré al pueblo."

Kagome cerró los ojos y trabajó, con sendas dificultades, en volver a usar su voz.

"Deje...deje de pert...tenecer...te cuando..me traiciona...s...te co..on ella..."Respiró con dificultad "No..lo olvides" sus fuerzas se agotaron y calló inconsciente.

Una lágrima cayó por la mejilla del hanyou y se derramó sobre el rostro inmóvil de Kagome. Inmediatamente frotó su rostro, levantó a Kagome y con velocidad sobrehumana se dirigió a la aldea en busca de la anciana.

XXXXXX

Kaede se hallaba en su casa.

Ordenaba varios frascos con plantas de diferentes propiedades en uno de los estantes de su cabaña, y reponía el contenido de aquellos en los que se había agotado o les faltaba poco para ello. Tomó uno de los frascos y un escalofrío recorrió su espina dorsal, el frasco se agrietó y se rompió. Ella lo soltó de inmediato, y se alejó de un brinco de los fragmentos de cristal que caían al suelo. Su cuerpo se paralizó ante un terror que la invadió. Algo no andaba bien. Suspiró apesadumbrada y se dispuso a recoger los fragmentos. Sabía que algo malo estaba por ocurrir.

Con cuidado colocó todos los pedazos de cristal sobre un pañuelo extendido en el suelo, teniendo cuidado de no cortarse, y barrio las diminutas virutas que no podía recoger con sus dedos. Colocó todo cuidadamente en el pañuelo y lo anudó, evitando que los cristales escaparan de este. Se aseguró de no dejar ninguno con el que pudiera cortarse al andar y se dirigió a la puerta, con la intención de tirarlos en algún lugar seguro que no afectara los juegos de los más jóvenes de la aldea.

No llegó a ir muy lejos, pues una figura roja irrumpió en su morada a gritos de socorro. Kaede observó el pequeño cuerpo que portaba en sus brazos y la sangre que lo manchaba e inmediatamente se dispuso a dar ordenes.

"Inuyasha deja a Kagome en el futón y vete a por agua ¡Rápido!"

Inuyasha asintió y tras dejarla cuidadosamente sobre el acolchado lecho tomó un barril y corrió hacia el río.

Kaede desnudó a Kagome para poder observar la magnitud de la herida. Quitó el improvisado vendaje que taponaba la herida y arrugo el ceño ante la fealdad de esta, pero al menos había dejado de sangrar. Pudo apreciar como una pequeña capa cristalina hacía de barrera y ayudaba cicatrizar la herida. Tomo la temperatura de su cuerpo y se alarmó al descubrirla tan alta.

Inuyasha se precipitó dentro del cuarto con el barreño con agua fría y se colocó protectoramente al lado de Kagome, mientras la anciana terminaba de revisarla.

"¿Tu has taponado la herida?"

Inuyasha asintió "También extraje el veneno... ¿se pondrá bien?" Preguntó temeroso.

Kaede le miró. Su aspecto reflejaba el pánico que sentía. Sus ropas estaban manchadas de sangre y su cuerpo abatido, pero aun así, no se separaba de ella ni le soltaba la mano.

"Si Inuyasha, se pondrá bien" suspiro "Necesito que vayas a por unas hiervas. Ten" le entrego una ramita pequeña de una planta " Busca esta planta en el bosque y tráeme más"

"Per.. pero" balbuceó él

"Nada de peros, ¡ve, Inuyasha!"

Él apretó los puños, miro a la joven postrada, luego a la anciana y después a la planta. Finalmente a regañadientes salió en busca de la susodicha planta.

Kaede observó como se marchaba y suspiró. Ahora podría trabajar tranquila. Además no quería que Kagome despertara y se encontrara al hanyou a su lado viéndola desnuda. Y así le daba algo a él en lo que mantener ocupadas sus manos, después de todo la vida de Kagome ya no estaba en peligro. Él había extraído el veneno y cortado la hemorragia, ahora solo tenía que recuperarse.

Aplicó un remedio de hiervas machacadas, las mismas que le había encargado buscar, sobre la herida. Tenían la función de desinfectarla. Machacó las raíces de otras plantas con diferentes propiedades e hizo un mejunje oscuro con ellas que le hizo tragar a la joven en cuanto recuperó la conciencia unos segundos. Puso un paño mojado en el agua fría sobre su frente para bajar la fiebre y aplicó un cicatrizante sobre la herida, aunque eso último lo creyó innecesario, pero por precaución se lo puso. No fuera a ser que se abriera y empezase a sangrar. Volvió a vestir a la joven, con unas ropas limpias y cambió el paño de su frente, ya caliente, por uno frío.

"Si no fuera porque la necesito, la habría dejado morir"

Kaede ignoró el comentario malicioso de su hermana mayor, que ubico en un rincón de la estancia a sus espaldas..

"Esa niña es un engorro Kaede... pero no importa... Inuyasha está conmigo"

"Kikyo, que Inuyasha muera contigo no va a salvar tu alma. Tu ya le mataste una vez con una de tus flechas dejándolo clavado en el Goshimboku. Deberías liberarte de tanto rencor y sufrimiento, hermana"

Kikyo observó a su hermana sin decir nada. Kaede seguía remojando el paño en el agua fría y cambiándoselo a Kagome.

Kaede oyó a Kikyo suspirar.

"Kaede...crees..¿Debería hacerlo?"

La pregunta flotó en el aire.

Kaede dejó por un momento su tarea y se giró, dándole la cara a Kikyo. La vio sentada en la tarima, a la entrada, apoyada en la pared. Tenía la mirada perdida, pero esperaba su respuesta. El silenció solo se interrumpía por los gemidos febriles de la joven embarazada. Kaede sonrió ante la duda reflejada en los ojos de su hermana inmortal. Kikyo bajó la mirada y suspiró. Volvió a mirar a su hermana que se había vuelto a girar para tomarle la temperatura nuevamente y secar el sudor de su cuello.

Kikyo se levantó con intención de marcharse, pero solo llego a la puerta antes de oír la voz de su anciana hermana menor.

"Kikyo" Kaede miró sobre su hombro hacia la espalda de su hermana. Esta no se giró. "creo que deberías escuchar a tu corazón"

Kikyo agacho la cabeza unos segundos antes de volver a levantarla y salir definitivamente de la cabaña.

Kaede sonrió "Creo que al final harás lo correcto, hermana"

XXXXXX

Kikyo se sentó en una de las ramas de uno de los árboles del bosque. Su mirada se perdía en la lejanía. Las palabras de su hermana resonaban en su mente y removieron recuerdos de los cajones de su memoria. Por primera vez desde que había regresado de entre los muertos, su mente reflejaba la duda en su mirada, dejando su frialdad de porcelana relegada a un segundo plano.

Miró sus manos, extendidas ante sí. Esas manos que habían abrazado a su ser amado y que años más tarde intentaron matarle. Recordó aquella vez... Inuyasha se vio sorprendido al verla e incluso estuvo dispuesto a dejarse matar por una de sus flechas. Él no sabía de que le hablaba. Él no entendía porque ella decía que le había traicionado... recordó su mirada entristecida cuando ella caía por le acantilado y no pudo salvarla. Muchos otros recuerdos inundaron sus retinas... Él nunca había intentado matarla y ella siempre que le amenazo con llevárselo al infierno. Después de todo ella murió por él, era justo que él muriese por ella ¿no? Ella le exigía un derecho que ahora dudaba le correspondiese... su alma corrompida y atormentada dudaba de la validez de sus acciones, de sus deseos.

¿Estaba haciendo lo que debía?

Kikyo sacudió la cabeza deshaciéndose de esa idea. ¡Por supuesto que hacía lo correcto!¡Él le debía su vida!...¿verdad? Ella le selló en el árbol del que no debería haberse movido en toda la eternidad y había regresado a la vida... Ella tenía que llevarlo al infierno. Era lo correcto. Ella murió, engañada, con odio y rencor, incapaz de descansar en paz.

Los ojos de Kikyo se endurecieron mientras su mente trataba de convencerse a sí misma de que no debía dudar. Pero algo en su interior le decía que estaba equivocada. Algo que no quería escuchar.

XXXXXXXX

Kagome despertó agitada. Inmediatamente un figura borrosa se inclinó sobre ella y la volvió a tumbar en el futón mientras comprobaba su herida.

"¿Inu...yasha?" gimió ella

"Tranquila Kagome, no hables, estoy aquí"

Ella identificó el machón borroso oscuro con el hanyou y fue reconociendo su cara al ir recuperando el enfoque de su vista lentamente. Ella notaba como los dedos de él tocaban su pecho, palpándolo, y distinguió la incertidumbre en el rostro humano de Inuyasha. Hoy había luna nueva.

"¿Kagome cómo te encuentras?"

"Bien..." susurró cerrando los ojos y aspirando fuertemente.

Inuyasha se rascó la cabeza "Esto es raro"

Kagome abrió los ojos. Él estaba totalmente desconcertado y la miraba con extrañeza. Esto disparó la alarma en su cuerpo.

"¿Qué?¿Qué pasa?"

"Pues.. tu herida...no está"

Kagome frunció el ceño "¿Cómo que no está?"

"Pues... que ha desaparecido... y la fiebre también" se volvió a rascar la cabeza "No lo entiendo"

Él volvió a tocarla buscando alguna señal de que la herida había estado ahí, pero no había ni rastro de ella.

"Hace apenas unas horas que miramos cómo estaba y la herida seguía ahí, y la fiebre... pero ya no está..."Inuyasha se mordió un dedo pensativamente "Es algo muy raro. Quero decir, que en un joukai es normal, en un hanyou es normal...en un humano NO es normal...y tu no eres un ser sobrenatural..."

Kagome le miró extrañada "Bueno, será efecto de las hiervas de Kaede...Inuyasha lo importante es que estoy bien. Me siento bien" se levantó y se quitó la ropa sudada que llevaba, para cambiársela por una seca y limpia. Inuyasha giró la cabeza para no recibir un osuwari, aunque por el rabillo del ojo pudo ver varias cosas.

"¿Seguro que estás bien Kagome?"

"Si, lo estoy" ella se sentó a su lado y le miro largamente. El se sonrojó.

"¿Qué?"

Kagome sonrió "Tengo hambre"

Inuyasha suspiró "Vale... espera un momento ahora te preparo algo"

Inuyasha buscó entre los estantes de la anciana hasta que encontró algo que poder cocinar. Puso el fuego y colocó un caldero con agua a hervir, en el que echó los alimentos que había encontrado.

Kagome le observó, era la primera vez que le veía cocinar.

"¿Qué pasó después de que me atacará el animal? No lo recuerdo"

Inuyasha se sentó a su lado.

"Terminé con los demás youkais que aparecieron. Extraje el veneno de tu cuerpo, taponé la herida e inmediatamente te lleve junto a la vieja. Ella curó las heridas y te dio unos remedios contra el veneno que pudiese quedar en tu cuerpo" Inuyasha removió el contenido del caldero "nos hemos pasado la tarde velando tu estado y yo decidí vigilar tu sueño."

Kagome se sonrojó "¿Y Kouga?"

Inuyasha sintió un pinchazo en su corazón al oír ese nombre. "No está"

Kagome abrió la boca para decir algo, pero inmediatamente la cerró. Frunció el ceño nuevamente y miró a Inuyasha con expectante impaciencia.

"Se fue por la mañana...

XXXXXXXXXXXXXXX FLASBACKXXXXXXXXXXXXXXXX

"Chucho hoy no pelearé contigo pero más te vale no acercarte a Kagome o serás perro muerto"

"Y a mi qué, lobo de pacotilla ¡Haré lo que me venga en gana!"

Inuyasha esquivó el puñetazo del lobo y se rió a carcajadas.

"Estúpido dile a Kagome que he tenido que reunirme con mi manada, estaré de vuelta en dos días"

XXXXXXXXXXXX FIN DEL FLASBAK XXXXXXXXXXXXX

"Oh" dijo Kagome. Inuyasha sirvió la comida y ella se echó sobre ella con avidez. Inuyasha se limitó a observarla con una ligera gota resbalando por su frente.

"Y oye ¿Cómo extrajiste el veneno?"

Inuyasha tosió "Extrayéndolo, ¿Cómo va a ser? Myoga no estaba cerca así que tuve que hacerlo yo" se puso como un tomate "Bueno es hora de dormir Kagome, acuéstate ¡Buenas noches!"

Inmediatamente le hanyou se tumbó en el suelo y cerró los ojos ignorando a la mujer a su lado roja como el haori de Inuyasha al darse cuenta de que este había chupado el veneno como la pulga hacía en esas ocasiones.

Ella se recostó en el futón e inmediatamente se dio cuenta de un detalle que había olvidado.

¡Pero si yo no le hablo a Inuyasha! ¡¡Mierda!

Se maldijo por ser tan débil, aunque en el fondo se alegraba de haber pasado ese rato con él.

A su lado Inuyasha mantenía los ojos cerrados, pero por su mente seguía rondando la incógnita de porqué Kagome se había curado milagrosamente...

Continuará...

Bueno aquí estamos una vez más con un capítulo más que me ha quedado más largo de lo esperado XDDD ais como me enrollo xDDDD bueno siento no poder actualizar tan seguido, pero no tengo mucho tiempo, ya tengo problemillas, exámenes y ahora en julio empiezo a trabajar para pagar mi independencia y conseguir mi libertad...y bueno eso... que estoy liada con cosas imprevistas asiqueeeeee lo siento muchooooo ya iré actualizando cuando pueda poco a poco.

Weno veo que hace tiempo que no pongo notitas a todos los que me leen...no?XDD vaaaale sus quiero mucho por vuestro apoyo, me hace mucha ilu que la gente lea mi fic y les guste jajajajajjaja y mi profesora de lengua que me dijo que no tenía ni vocabulario ni imaginación, la so guarra ¬¬ xDDD

Weno a mi Catu mis limones limoneros san quedao colgaos, pero ya habrá. Jo y yo q quería que en todos los capítulos hubiese lemon... bueno a ver si para el siguiente o el otro te complazco vale tía wena? Y bueno este capi te lo dedico a ti, porque ya eres enfermera!yujuuuuuu fiesta fiesta. Weno ya lo celebraremos cuando vengas a vernos y nos vayamos de fiestuqui Kyaaaaaaa por cieeeeerto te gusta la frasecita esta que he metido?jijijiji dios q perver xDDD Sacaaaaaaala Inuyashaaaaa saca la tessaigaaaaaa weno la frasecita también va por Elenita(Elena-chan) xDDD wapaaaaaaaaaaaa que un me dices na pero se que me quieres igual, además con suerte seras mi futura compi de pisooooo ais q ganas tengo . wapaaa y no me llames perra en el foro sniff sniff, si solo era un avance así pequeñito y cabroncete xDDD a mi Yesmariiiii ais que iluuuu que me digas na, a ver is nos montamos una orgía de esas del messenguer las tres con la Gertru y la Mariputi-emoticons( lo siento mari tenia que ponerlo xDDD) la muy perra de la Gertru se nos ha ido a la playa con el novio ala ahí de golfeo y de ama de casa. Que orgullosa estoy de ella, que además de sacar buenas notas, seme hace mayor y toda una mujer al cuidado de la casa sniff nsiff xDDDD me mata cuando lo lea...xDDDDD y la Mari que sigue sin tenerme esos mojitos. Y que es muy wapaaaa y q la voy a limpiarlos bajos por esos paquetes que manda de regalos XDDD a la Gossa que me alegro de que por fin te animaras a leerla la historia y et gustara aunque no te haya vuelto a ver U.U bueno a ver si nos sorprendes con un oneshort de los tuyos o una continuación de la marca xfixfixfixfixfixfi ejum vale me callo ya xDD ShadowAngel4Everque te dije aquello porque hay uno que juega al silkroad con tu mismo nombre y me dije, coño! XDD pero vamos que no pasa na xq seas una mujer serena tsukino chibaais esa perra nos fastidia a todos no te preocupes, que me encargare de ella xDDD está todo pensao. Kathleen Potter Lupin si la verdad q inu a veces es muy lerdo, y creo q yo le estoy dejando un poco más como tonto xDDDD pero bueno todo se arreglara que tal esos exámenes? Como ha ido el curso? piri-chan.anti-kikio ais wapa yo también opino lo mismo, además esto de tener a Kouga ahí para dar celitos me hace gracias muahahahahaha. Que tal esas vacaciones?a donde fuiste? Por cieeeeerto nunca habías leido nada dodne Kagoem pusiera en su sitio al perrito? Ais yo creo q si q lei algo, pero bueno. Esta es mi visión y como creo q debería actuar Kagome. Vamos al menos yo le habría soltao bastantes palabritas malsonante. XDDD mi hermano tb s eha metido alguan que otra vez con mi nick y me pone de los nervios, pero q se le va aahcer son hermanos ¬¬ aunq a veces sobran xDDDD Ninfa de la noche hola guapa igualmente para ti, aunq ha pasado ya tiempo desde navidad XDDDDD a ver si te agradan los demás capítulos y resuelven tus dudas. InuAkai me alegro que estés de vuelta Xgirl1siguiendo, marchando otro capítuloooooo lorena aiiiiiis Lorenita cuantas cositas me pides, bueno espero que poco a poco vaya satisfaciéndolas, aunque este capítulo creo q te aclara poco las cosas, aunque algo hay. Bueno creo que a ti el final que pensé te va a encantar. Y Kouga pues q quieres, es el tipico amigo coñazo que no entiende el significado de la palabra No, en fin, en el fondo me da pena. Auqne creo q tb hace mucho eso de "Kagome mi amada" x tocarle las pelotas a Inuyasha xDD angel sin alashola, yo tb odio a Kikyo jejejeje a ti tb te va a gustar el final XDDDDDD HikaruDarkhe de decirte q Kikyo sufrirá, o esa es mi intención aunq no se...quizás al haga mas humana pero no creo q cambie de idea y termine como he pensao jejejejejeje (se ve a Yumi con mirada maliciosa y chocando los dedos mientras dice "Excelente" a lo Mongomery Bugns) LadyJ07hombre tiempo hacía que no te veía muchacha. Pueeees lo de Kikyo e Inu...pues no se, quería demostrar q Inuyasha no al quiere y que ella es una arpía... no se mi intención era que vierais que aunque el se haya ido con la otra, no le será infiel y bueno tb quería joder un rato xDDDDDD y siendo Inuyasha un bocazas como quieres que terminara la cosa... ais era algo que tenía que ocurrir. Necesitaba que todo se pusiera muy feo para el final... bueno guapa a ver si escribes y no desapareces mala! XDD besos clarice mis exámenes salieron mal peeero da igual. Oye tu estas en el foro? me suenas...tururu ais seme ha olvidao lo que te iba a decir...xDDDD a ya que inuyasha no es que acepte a la ligera. El hizo una promesa que aseguró cumpliría, y todos sabemos que si Kikyo le dice una cosa el la hace, así que así es como el hice actuar. El se va con Kikyo porque ella dijo que era la hora de irse al infierno, aunque luego no se vayan aun y decidan quedarse. ¿Entiendes? Lo sé, me explico mal xDDDD kamissInuxAomesiempre Bueno Inuyasha fue golpeado en el anterior... XD ais parece que os ha gustado a todas el aspecto "ogro" de Kagome. A veces la verdad duele. Y todos sabemos q la promesa de Inu y la guarra esa es una estupidez. neko-miko-kagomeaiiis que impaciente y curiosa mujer. Bueno no te voy a responder a eso xq creo q ya te respondí en el capi anterior a este pero bueno si Kagome ayuda a Inu algo sacara en claro, después de todo...ella le quiere, no? en el fondo quiere estar cerca. Y Kikyo pues tendrá que tragar y repartir conocimientos XDDDDD Kagome-1551aiis un me digas eso que me sonrojoooo. Te gusta de verdad? Vampire Hanyousigosigosigosigosigosigosigosigosigosigosigosigosigosigosigo... aiiis y respirooooo xDDDDD aiiis q efusiva, veo q eres como yo, de las que llegan al final y dicen nooooooo, donde esta el siguiente?kiero maaaaaaaaaaaaaas! XDDDDDDD Carolina hola Carol No me llores! TT yaaa pero no le dice a Inu la verdad, xq el tampoco se preocupa de saber la verdad. El cree lo q el lobito le dice... bueno todo tendrá su soluuuuu TLAP hoal guapa, me alegra que te parezca interesante la verdad es q si, vaya lío estoy montando xDD lizy-chan ¡¡gracias! 3-CiNdY-3nooooo Inu es mioooooo xDDDDDDD es coña Kagome Hikariufff que problemas las actualizaciones, al hecho del poco tiempo q tengo y voy a tener en adelante, hay q sumarle mi vagueza XDDDDD. Pero vamos intentare actualizar casa mes. Se q es mucho pero es q ando muy mal. Lo siento mucho. dragonnety gracias. Me gusta q te parezca genial, aunq no creo q sea para tanto UUU pero si te gusta me alegro. M egusta saber q la gente se entretiene con lo q escribo de la igualmanera q yo me entretengo en pensarlo y escribirlo)seeee aunq sea lenta con las actualizaciones XDD) Asakura-Karibueno me has pillao con el capítulo medio hecho cuando escribiste xDDDD

Weno al final me he enrollao un montón. Un beso a todos y para quellos que halla olvidao, o em lean y no lo sepa tambien.

PD: he tenido problemas para publicar el capítulo porque fanfiction no me funcionaba.