Múltiples Caras

Capítulo 6

Encuentro de cómplices

Al día siguiente la luz del sol surcaba las cortinas, Serena se encontraba parada cerca de su ventanal mirando los edificios que estaban a su alrededor, de pronto sintió que la cuna de su hija emitía sonidos agudos, se acerco al mueble y encontró a su bebe despierta demostrando todo grado de alegría, ella al mirarla sonrió, la cogió y se fue cargándola hacia las escaleras.

Mientras bajaba sentía también ruidos de cómo el sofá se descomprimía y también escuchaba como alguien bostezaba, en un acto de desesperación bajo rápido cada uno de los escalones con la pequeña, además había agarrado un jarrón de cerámica que tenía en una repisa…

-¿Quién anda ahí?- dijo ya asustada, temblando y sin poder pensar que le pasaría- ¡DARIEN! –lo dijo furiosa, como es que ese bastardo sigue ahí, ella lo había echado a la mierda y él seguía ahí-

-¡Agh! Serena –ya tenía esa molestia de fin de semana-, no comiences con tus reproches que estoy cansado y no encontré un hotel por la lluvia, así que no empieces ¿vale?

-Ay claro el señor importante no quieren que lo molesten porque si no va a estallar-estaba cruzada de brazos, decidida eh implacable mirándolo fijamente y con sarcasmo.

-Serena no comiences con las discusiones por favor te lo pido –se masajeaba sus sienes adoloridas-, ahora ve y prepárame un café quieres-¿Por qué no se daba cuenta de que su mujer lo había echado de la casa por ser una mísera escoria?

-En serio Darien tu todavía no te das cuenta que te pedí el divorcio ¿eh?- Serena estaba recalentada, la tenía hasta los cojones.

-Eso no tiene nada que ver mujer, yo aun sigo siendo el dueño de esta casa y me tienes que respetar- el también se estaba poniendo nervioso, pero para no demostrarle que tenía razón seguía teniendo una actitud desafiante contra ella- Y más te vale respetarme ¿está claro? – le sujeto su fino rostro con su mano y con la otra le acariciaba la mejilla.

-Se zafo de su garra- Ni se te ocurra quedarte aquí porque…porque-se quedo pensando las palabras indicadas- ¡Ah! si ya se, te quemare toda tu ropa y vas a tener que llevar lo que tienes puesto –el tono de la rubia cambio tan drásticamente que a Darien le daba miedo, el la conocía bastante como para saber que lo haría, y estaba seguro que lo haría en serio.

-Bueno Serena si así lo quieres, me baño y me voy sin despedirme...

-Sí, has eso por favor, y junta tus porquerías de mi casa ¿quieres?…

-Está bien –subió por las escaleras y desapareció tras la puerta del cuarto matrimonial, en ese momento Serena lanzo un pequeño suspiro de impotencia escondida.

-Ay, Rini –ahora la joven se dirigía a su niña juguetona que estaba sentada en su sillita mirando a su madre con desconcierto- me sorprende que siempre estés feliz y casi no te des cuenta de casi nada que sucede a tu alrededor, como desearía volver a ser una niña como tú, así de feliz –Serena estaba muy triste, y cada vez que miraba a su hija sentía mucha culpa por no poder protegerla de sus errores como madre.

-Mamá te quero –le dijo la pequeña con su chupete en media habladuría.

-Gracias bebe, no sabes cómo me confortan tus palabras, eres la única cosa que ahora me importa en estos momentos Chibi…

…..

2 hs más tarde sin mirar atrás Darien salió por la puerta mientras las dos dormían una pequeña siesta de 30 minutos.

-Serena lamento no haber sido lo que quisiste que fuera, y tú tampoco fuiste lo que yo quise, lamento no haber podido cuidarte más –lo decía en voz baja ya casi cruzando el portal- cuida de Rini por favor, ahora voy a hacer un pequeño trabajo –y se fue sin hacer ruido.

A las 20:00 pm ella se despertó para prepararse la cena, subió con la cría al cuarto y la dejo en la cama.

Mientras cocinaba decidió llamar a Amy para charlar un poco, marco su número…

-Tono- Hola, Serena ¿eres tú?

-Si Amy, quiero que vengas aquí, pues yo…-hizo una pausa- yo eche a la calle a Darien y me siento muy sola aquí…-aunque no lo pareciera ella estaba muy triste y quería que alguien la acompañase en esos momentos en los que Mina ahora no estaba.

-Está bien Serena iré allí, además Taiki está de viaje y yo también me siento sola –explicaba la joven al otro lado de la línea.

-Gracias Amy – corto el teléfono, ella luego sintió como la soledad y la tristeza se apoderaba de su ser.

…..O…

Ya eran las 21:15 pm y Amy ya había llegado a la casa de su queridísima amiga, allí se podía sentir la tensión que implicaba la desolación.

Amy no podía ver la cara de la rubia sin sentir pena, así que mientras le contaba la abrazo de tal forma que no le dio tanta importancia al silencio.

-Oye Serena –le decía la peli azul tratando de que le diera una oportunidad de hablar-Si ese fue tu único método te apoyo y quiero que sepas que hiciste bien en dejarlo a su suerte.

-Pero Amy es el padre de mi hija y siento que lo único que logre fue hacer que la odiara más que antes –la rubia se maldecía mil y una veces por no tener el valor de hacerle entender que su hija lo quería.

-No, no digas eso, el no tiene porque odiar a su propia sangre eso es ilógico –La joven estaba que echaba chispas por como su "cuñado" la trataba de esa manera a su "sobrina" y encima de todo se largaba a otro lado.

-No, tu tampoco digas eso Amy –de la nada la muchacha se levanto enojada arrojando el cojín al suelo- creo que él tiene un poco de razón, yo descuide su amor y ahora debo pagar –porque, porque ahora seguía culpándose, si lo echo de la casa por esa razón de no querer tener una vida feliz con ella.

-¡Basta! Esto es sumamente inútil de tratar, si él dijo eso está loco y tú también por no impedirlo…

-Pero… –fue interrumpida cuando sus lágrimas estaban a punto de salir.

-Sí pero Serena, ya olvídalo es un tonto, y has algo productivo con tu vida ya que vas a estar sola búscate un trabajo en una aseguradora ya que estudiaste para eso –la joven estaba muy seria y no tenía tiempo para ver como su amiga era destruida sentimentalmente, ya estaba harta- Perdóname no quise razonar de esa forma, pero es que me saca la cabeza como te comportas.

-Jajaja –rio vergonzosamente- tú sabes que no me gusta trabajar.

-Bueno, lo lamento pero ahora no tienes a tu proveedor principal, eso significa que vas a tener que conseguir un empleo rápido antes de que te coman los pijos Serena –hablo muy seriamente durante hora y media explicándole como tenía que tomar las cosas mientras estuviera sola.

-Entiendes Serena…

-Si

-Bueno, la verdad me encanto estar aquí, te quiero mucho y espero que comprendas lo que espero que hagas. Adiós –se despidió gratamente y se fue-

-Serena se quedo muda, su amiga le había otorgado el beneficio de la duda con respecto a su capacidad trabajadora. Bueno de ahora en adelante tendría que hacerse cargo de la educación de su hija por su cuenta.

…..

Al otro extremo de Tokio, en un pequeño bar de la zona, Kakyuu hablaba con Darien muy misteriosamente algo que deben saber ahora…

-Y Darien que te pareció mi propuesta –decía mientras revolvía su trago con un palillo de plástico-, te parece bien hacer eso, digo si te quieres vengar de tu esposa que manera mejor de mandarla a la cárcel.

-No se Kakyuu –dudaba de la propuesta demasiado, Serena fue su esposa durante 3 años, tenían una hija juntos, esto no era justo para ella, aunque la envidia que le tiene a su retoño supera por muy poco el amor que le tiene a Serena.

-Venga Darien, ya sabes que tarde o temprano te va a dejar ver poco a tu hija –se dirigía a él con la mayor seguridad que podía transmitir-además nosotros 2 nos sacamos un peso de encima, tu por tener la custodia de tu hija sin el impedimento de tu "ex" mujer y yo por evitar ir a la cárcel luego de matar a Minako –la joven seguía concentrada en mover su copa de un lado a otro y mirando fijamente a su cómplice varón.

-No sé cómo pudiste matar a mi mejor amiga –estaba tan enojado que azoto su puño contra la mesa- ella era la madrina de mi hija…-ahí se quedo en shock, por primera vez en tanto tiempo llamo hija a la niña que tenia con Serena, eso quería decir que si no estaba su mujer en el camino el sería feliz con la cría.

-Así que ahora quieres a tu niña ¿verdad? –sonrió con un dejo de maldad- entonces acepta mi pedido y no fallaras Darien yo te lo aseguro – le entregaba un papel y una lapicera.

Firma: DChiba

-Ahí tienes Kakyuu, ya firme el contrato –suspiro indignado de si mismo, que demonios hizo o acaba de hacer.

-Gracias Darien –premiaba la muchacha- acuérdate que esto queda entre nosotros. Yo dejo las botas en tu casa y ya vamos a tener los problemas resueltos ¿qué te parece?

-Pues bien, aunque sigo amando a Serena, no soporto que le dé más importancia a Chibiusa que a mí, no lo entiendo –se quedo mirando el portavasos como si estuviera ido, disperso-

-Darien, el amor de una madre no se puede destruir, pero si las separas la niña nunca se dará cuenta de que su madre está en la cárcel, puedes decirle que se escapo de la casa y la dejo contigo –ya tenía una conclusión y un plan exacto para su acompañante en este descabellado plan.

-Bueno, lo hecho, hecho esta –se rendía Darien a la facultades mentales de su protectora- espero que dentro de poco el tema se pueda solucionar.

-Sí, si que pasara…

Hola a tutti, espero que le guste este capítulo me llevo más o menos 3 días poder terminarlo. Bueno que lo disfruten… Arrivedercci :)