Con una gran satisfacción les presento este capítulo, que le denomino "Verdades" muy bien. Ya casi llegamos al final de esta historia, unos cuantos capítulos más y terminamos con este loco escrito, diría que este capítulo es un poco tranquilo con respecto a las anteriores, pero tiene su justificación, en esta continuación se llenaran algunos huecos que tenía esta historia, sin nada más que decir, les presento un nuevo capítulo.
Disclaimer: Pokémon no me pertenece.
Capítulo 6
Reuniones
En un ambiente en donde apenas se podía observar la tenue luz de una vela se realizaba una importante reunión de los autoproclamados "GPCM y Paul". El asunto; realizar otro plan para su liberación, y también la de escoger a los elegidos para dicho proyecto.
Reunidos en una mesa extrañamente redonda, sacada de alguna historia legendaria, Paul con sus dedos entrelazados y codos apoyados en la mesa además de su característica mirada seria, evaluaba cada una de las propuestas de sus subordinados, pero antes tenía que explicar la razón de tener a su Electivire de vuelta. Levantándose con suma tranquilidad, empezó a hablar.
—Escúchenme idiotas, la única forma de salir de este lugar es con nuestros Pokémon, es por esta razón que lo primero que debemos realizar es encontrarlos, ¿lo entienden?— paró de hablar, espero a ver quién era el valiente en preguntarle lo obvio.
—Y… ¿cómo rescatamos a n… nuestros P… Pokémon? —con voz temerosa preguntó el menor del grupo, Max.
—Nuestros Pokémon están cautivos dentro del laboratorio del Profesor Oak —mientras hablaba caminaba a donde estaba sentado el preguntón—. Es por eso que necesitamos la llave de acceso, y seguramente una de nuestras enemigas la tiene ahora, ¿lo entienden? —hizo bastante énfasis en la última palabra.
Nadie habló, ya vieron como era el comportamiento de su Capitán cuando estaba furioso.
Callados, nadie preguntó lo obvio nuevamente. "¿Cómo consiguió liberar a su Electivire?". La reunión al parecer se había acabado o eso creían, todos empezaban a retirarse, pero alguien los detuvo.
— ¿A dónde creen que van? —interrogó el Capitán atrayendo la atención de todos—. Todavía falta decidir quiénes irán valientemente a esta misión —terminando de hablar, puso algunos trozos de papel en una pequeña gorra.
Todos tragaron saliva, no hacía falta explicar, uno de ellos sería el encargado de hacer tan osada acción, entrar a territorio enemigo. El primero en ir fue Harley, con una actitud un tanto graciosa (cada vez que caminaba movía sus caderas) fue el primero, todos miraban atentamente; puso su mano en la gorra, escogió el papelillo, lo sacó y lo miró.
— ¡Qué bien...! Ahora iré a maquillarme la cara, que tengan suerte chicos —lo decía mientras mostraba su papel en blanco.
Uno menos. A empujones Max fue obligado a ser el siguiente, estaba tan nervioso que apenas se mantenía de pie, estaba a unos segundos de sacar su papel, volvió a tragar saliva, repitió la misma acción de Harley, antes de saber lo que había sacado, se desmayó de la impresión.
— ¿Max éstas bien?— preguntó Brock socorriendo a su amigo.
—Nunca estuve tan feliz en mi vida —respondía Max—. Bueno, los veo pronto chicos, me voy a dormir —rápidamente se levantó y se fue haciendo caer su papel en blanco.
Ahora solo faltaban Gary, Drew, Brock y Cilan. Uno de ellos sería el elegido, Gary de alguna manera sentía que ahora era su turno, su momento de ser salvado.
—Ahora es mi turno —lo decía con su voz más masculina que tenía.
Se acercó, quiso poner su mano en la gorra, pero alguien también tenía las mismas intenciones, Drew. La actitud arrogante de ambos les impedía mostrase débiles ante otros, sin ni siquiera hablar, ambos tomaron una bolilla de la gorra.
—Ja. Sabía que no me iba a tocar —decía Gary sin ninguna emoción alguna—. Una persona tan importante como yo no puede hacer este tipo de cosas. —lo decía con arrogancia, pero la verdad estaba agradeciendo a Arceus por no ser elegido.
—Lo mismo digo —decía Drew moviendo su mechón de su cabello, al igual que el investigador agradecía a Arceus—. Que tengan buena suerte aliados —decía mientras se iba.
—Sí, nos vemos mañana —Gary también se iba.
Ahora sólo faltaban Brock y Cilan, uno de ellos sería el escogido, pero olvidaban algo importante, Paul claramente dijo: "¿Quiénes irán valientemente a esta misión?" un tremendo detalle que lo pasaron por alto. No querían morir de esta manera, lamentándose Brock no podía creer la mala suerte que tenía. "Si tan solo hubiera tenido una novia", se terminó el sueño del líder de gimnasio.
Por otro lado Cilan se estaba rompiendo la cabeza para idearse un plan, era imposible que le tocara, aun había 4 papelillos en la gorra, faltaban dos, pero la pregunta era: "¿Quiénes?". Ahora sí, todo concordaba para el conocedor Pokémon, no en vano a veces se transformaba en un detective, la lógica estaba de su parte, no creía en supersticiones tontas. Las personas que faltaban eran Trip y Barry, desaparecidos en acción.
—Con todo respeto mi Capitán, creo haber encontrado a las personas perfectas para esta misión —indicaba Cilan mientras veía la mirada de Paul—. Ellos son Trip y Barry.
Pensó por un momento, Paul miraba la actitud del conocedor, estaba nervioso, al fin y al cabo esta era una misión suicida.
—Está bien, vayan a encontrarlos —dijo sin ninguna expresión en su rostro, tan rápido como lo oyeron Cilan y Brock se fueron dejando solo un rastro de humo.
Ahora empezaba a reírse a carcajadas, el Capitán al parecer se había vuelto loco, no, no era eso, su plan estaba marchando a la perfección, teniendo en cuenta que tal vez era él, el mayor enemigo de la humanidad.
(OoO)
Básicamente todo estaba tranquilo en pueblo Paleta, casi todo a excepción de ciertos gritos provenientes de la piscina por parte de unos desaparecidos soldados, pero eso era otra historia.
Aun tirado como una bolsa de basura, Ash estaba recobrando la conciencia, por lo menos esta vez tuvieron un poco de consideración con él, lo taparon con un manta, gran cosa. Ya era de noche, mirando su pokégear, eran las 11 de la noche, con un poco de dolor en su cabeza se disponía a irse al campamento, para su mala suerte empezó a llover.
(OoO)
Cerca del Ketchum exactamente a unos pasos de él, había otra reunión de suma importancia, el grupo conformado por las 4 compañeras de viaje de Ash se reunían.
—Muy bien, da por comenzado nuestra Vigésima Quinta reunión —mencionaba Iris, dando por entender que ella era la secretaria—. Puntos a tratar:
Conformación de un grupo de investigación.
Realización de la pequeña reunión planeada.
Analizar la llegada de las otras chicas.
De esa manera lo anotaba en la pequeña pizarra.
Sentándose en los 4 sillones de la sala de la familia Ketchum, la reunión daba comienzo, Misty fue la primera en hablar:
—Siendo yo la presidenta de este grupo, doy por comenzado esta reunión —dijo, para luego recibir aplausos de sus compañeras—. Cómo primer punto tenemos: "Conformación de un grupo de trabajo", dado que nuestra situación está bastante atrasado, necesitamos voluntarios para este grupo, nuestro objetivo investigar lo que están planeando los chicos, ¿algún voluntario?
Sin dudar fue May la que alzó su mano, se levantó de su asiento y con una gran sonrisa empezó a explicar su decisión.
—Yo me ofrezco —habló—, soy la más indicada para este trabajo, conozco a la mayoría de los chicos, además que tendré más tiempo con Ash —lo último lo dijo apenas audible.
—Está bien May —Misty felicitó a su amiga ignorando lo último dicho por ella—. Siguiente punto a tratar: "Realización de la pequeña reunión planeada", sólo tenemos algunos días para hacer esta actividad, viendo que todos están presentes lo mejor será hacerlo mañana, ¿alguna queja? —Nadie se quejó, todos aceptaban esa propuesta—. Y por último tenemos: "Analizar la llegada de las otras chicas", viendo que son una gran amenaza para este grupo, Propongo... ¡Atarlas y enviarles de nuevo a Kalos! ¿Qué les parece?
— ¿No te parece demasiado brusco? —Dijo Dawn—. Además de seguro que no afectaran nuestros planes, siendo honesta me caen bien, ¡no te preocupes!
Antes de que Misty le respondiera Iris también habló.
—Yo también pienso lo mismo, parecen ser unas buenas chicas, yo y Dawn somos amigas de Rosa, ¡hasta tenemos su teléfono! —dijo mientras mostraba la foto de su nueva amiga.
Entendiendo lo que dijeron sus compañeras, Misty no tuvo otra opción que aceptar. Sin embargo ella nunca dejaba al azar sus planes.
—Está bien —afirmó—. Pero ustedes serán las que se encargaran de vigilarlas.
—En especial vigilen a esa tal White —dijo May con una mirada de pocos amigos. Dejando confundidas a sus compañeras.
—Afirmativo —dijo Iris.
— ¡No te preocupes!—también aceptó Dawn.
—Y con esto doy por terminada esta reunión —Sentenció Misty— ¡Voy primero a la ducha!
(OoO)
Exactamente un piso arriba de ellas se realizaba otra reunión (esta noche era de reuniones). Ocupando el cuarto de huéspedes y con una gran sonrisa Serena se preparaba para dormir, mientras era observada curiosamente por sus amigas.
— ¡No puede ser que nos hayas ganado!—decía White con una cara enojada, minutos antes se decidió quien dormiría en la cama y quien se recostaría en el frío suelo, la que ganó fue Serena.
—No es mi culpa que yo sacara piedra y ustedes tijera— habló Serena tratando de defenderse.
—Aun así es injusto.
Con la mirada al techo, Serena aun no podía dormir, sus ganas de dormir era opacados por cierto amigo de la infancia que no lo veía desde ya hace varios años. Mirando a su amiga, White quería preguntarle algo sobre el entrenador, pero su repentina timidez se lo impedía, al principio creía que ese tal mujeriego de Ash era la mayor escoria del mundo, dejando en cada región a cada chica que conocía, pero estaba equivocada, él al parecer no era así, en su mente seguía dudando de cómo actuar con el amigo de la infancia de Serena… Tal vez esta historia se convertiría en una historia trágica de infidelidades y desamores... O quizás no.
A lado de ella se encontraba Rosa que dormía plácidamente sin imaginarse que mañana sería un gran día para ella.
(OoO)
Golpeando insistentemente la puerta, Ash trataba de entrar al laboratorio del profesor Oak, pero nadie le abría, la lluvia que cayó repentinamente impidió irse directamente al campamento. Aun golpeando nadie le abría, no tuvo otra que forzar la puerta, lo consiguió, al entrar al cuarto estaba oscuro, apretó el interruptor de la luz, y lo primero que vio fue a Tracey tirado en el suelo.
— ¡Tracey amigo!—le auxilió—. Por favor respóndeme.
Abriendo sus ojos, el amigo de las Islas Naranja recobraba la conciencia. Colocando su mano en su cabeza, aun sentía los efectos del Cloroformo que le hizo dormir.
—Ay… Aun me duele la cabeza —dijo— ¡¿Ash qué haces aquí?!
— ¿Cómo que hago aquí? ¿Tracey qué te pasó?— preguntó.
Levantándose, trató de recordar.
—Haber, estaba ordenando el laboratorio hasta que alguien tocó el timbre, luego lo abrí… Ah sí… Fue ese Paul el que me hizo dormir.
— ¿Paul? ¿Y qué quería hacer aquí?
—No lo sé, hablando de eso…—rápidamente fue a inspeccionar el almacén de pokébolas, tardó unos minutos en regresar—. No puede ser que solo se haya llevado a uno de sus pokémon.
— ¿Cómo que solo se llevó a uno de sus pokémon?
—Tengo el deber de cuidar a todos los pokémon de tus amigos, Ash. Aun no comprendo que Paul me haya dejado inconsciente, simplemente me hubiera dicho que quería de vuelta a sus pokémon.
—Espera… Espera un momento, ¿me estás diciendo qué estás cuidando los pokémon de todos? ¿También están los míos?
— ¡Claro que si Ash! ¿Quién más te los cuidaría? por cierto, aun no visitas a tus pokémon, ellos están bastante preocupados.
Sin comprender todavía nada, Ash se fue al jardín del laboratorio, para su sorpresa aun siendo de noche, todos sus pokémon se encontraban ahí, fue tan grande su recibimiento y alegría, que Pikachu le dio una tremendo impactrueno de bienvenida a su entrenador. Tracey mirando el espectáculo solo se alegró por el entrenador, pero de pronto sonó el teléfono.
La llegada de sus Tauros, no fue sorpresa para Ash, la algarabía reinaba todo el lugar, pero había algo que le estaba incomodando.
Entró de nuevo al laboratorio, con Pikachu de vuelta en su hombro todo iba a la perfección.
—Está bien, mañana estaré presente —dijo Tracey antes de cortar la llamada— ¡Ash ya estás de vuelta!
— ¿Con quién estabas hablando?
—Con Misty, al parecer se adelantó la fiesta, diablos, ahora de donde conseguiré un traje…—fue interrumpido porque Ash gritó de la impresión.
— ¡¿Qué es lo acabas de decir?! —gritó exasperado confundiendo a su amigo— ¿Cómo que mañana es esa reunión?
—Hum… ¿Acaso no te dieron la invitación? —dijo para luego buscar entre los cajones la dicha invitación, y se lo entregó a su amigo. Ash rápidamente lo empezó a leer y casi se desmaya.
Un cordial saludo querido amigo de Ash.
Usted está invitado a la pequeña celebración que se dará el 12 de Diciembre en pueblo Paleta.
Motivo, felicitar a nuestro más grande amigo, que llegó entre los 8 mejores de la liga de Unova.
Agradeceríamos su asistencia
Besos.
Atte.
May
Misty
Dawn
Iris
— ¿Qué pasa Ash? ¿No sabias de esta celebración? Si hace unos meses que nos lo entregaron.
Aun conmocionado, no podía creer lo que estaba pasando, su cabeza estaba funcionado a mil por hora.
—Dime Tracey, ¿quién te entregó mis pokémon?
—Fue Misty.
— ¿Te dijo algo cuando te los entregó?
—Creo… Que me dijo que era por tu bien, si eso me dijo, debe ser porque creyó que tan rápidamente como llegaras a tu casa, te irías de nuevo de viaje, si eso creo.
—Dime una cosa más, ¿por qué las invitaciones de Paul y de los otros son diferentes?
—Eso debió ser para que ellos vinieran a la fiesta, siendo sincero, ninguno de ellos vendría ni siquiera para tu funeral.
—Entiendo —con la voz casi apagada se iba de ahí junto con su Pikachu.
— ¿Ash a dónde vas?— preguntó Tracey al ver el cambio repentino del entrenador, pero ya era demasiado tarde, se fue.
Con una mirada confusa había sido engañado, todo encajaba a la perfección, la primera vez que llegó a su hogar, y fue atrapado por el poderoso abrazo estilo Ursaring de May, fue porque ella y su hermano venían para la fiesta, después está cuando miró a Dawn vistiéndose en su casa, seguro habían comprado ese vestido rosa para la fiesta, si, esa era la verdad.
La razón de que los chicos creyeran que eran esclavizados, era simplemente obvio, Misty les quitó sus pokémon y se los entregó a Tracey para que él no esté a cada rato retando a cada uno de sus rivales, eso tenía sentido, la razón de que construyen esa piscina, es que se necesitaba un lugar para la reunión, los chicos lo confundieron todo, pero había algo que no encajaba bien, "¿por qué pidieron a Serena que escribieran aquellas cartas?", eso aún no lo comprendía.
Pikachu sintiendo lo confundido de su entrenador quiso consolarlo, pero Ash esta vez estaba determinado. Las pocas personas que rondaban en este clima lluvioso, juraron ver a un chico junto con su Pikachu corriendo a toda velocidad como un rayo, en sus ojos se podían ver las llamas de determinación que poseía, pronto toda esta aventura estaría llegando a su fin…
To be continued...
