"SEXO"

EPOV

Pase todo el fin de semana extrañando a Bella, por suerte o eso creo Carlisle me dejo mucho trabajo en la oficina principal desde donde se manejaban varios negocios y trabaje allí hasta tarde el sábado, luego Emmett me llamo y salimos a bebernos algo pero no a un lugar de mujeres desnudas ni nada de eso, fuimos a un restaurant en Manhattan ya que Rosalie, la chica que conoció en el aeropuerto llegaría y cenaría con nosotros.

-Apenas acabas de conocer a esa chica Emmett además ni te contestaba las llamadas.

-Edward… Pero sabe de futbol, es rubia e inteligente ya eso para mí es la gloria de verdad en mi vida podre conseguir algo mejor.

Luego que Rosalie llego comenzó hablar que había estudiado turismo y trabajaba para una agencia de viajes con su madre y que era una carrera que le había gustado ya que había sido modelo también. La pase bastante bien a veces se ponían algo cariñosos pero recordaban que yo estaba allí.

-En serio tenemos que salir los cuatro Bella, tú, Rosalie y yo. Decía Emmett mientras nos terminábamos el postre.

-Si ella me hace tan feliz a pesar que apenas comenzamos nuestra relación, está fuera de la ciudad pero vuelve mañana, quizás el próximo fin de semana podamos salir los cuatro.

Apenas desperté el domingo llame a Bella y por la voz con la que me contesto creo que la había despertado.

-Buenos días… Ya es domingo! Le dije.

-Si ya lo sé solo que quería dormir quince minutos más. Dijo y vi el reloj y solo eran las 9 de la mañana.

-Lo siento si te desperté pensé que ya ibas a estar de regreso.

-De regreso… Claro, te marco apenas llegue es que se oye un poco mal. Dijo y colgó la llamada, me pareció extraño pero me di una ducha y mientras desayunaba en mi habitación revisaba mi correo y algunas cosas en mi Iphad.

-Hola hermanito… Decía Alice mientras entraba a la habitación y se acostaba a mi lado.

-Hola hermanita. Vienes de correr?

-Si Salí un rato, necesitaba ejercitarme. Tú deberías hacer lo mismo.

-Si he estado algo holgazán desde que llegue de España.

-Aunque para no estar ejercitándote y trabajando, tienes un brillo hermoso en los ojos. Dijo viéndome detenidamente.

-Si… La verdad es que estoy feliz y no precisamente por estar trabajando para papa sino porque creo que estoy enamorado.

-Crees? Eso si es nuevo hermanito y dime quien es la "afortunada"?

-No la conoces… Es alguien que conocí… Iba a terminar de contarle pero mi teléfono comenzó a sonar y vi que se trataba de una llamada de Bella. –Mira precisamente es ella. –Hola! Ahora si podemos hablar? Pregunte y Alice comenzó a salir de mi habitación. Bella me dijo que no se estaba despertando cuando la llame sino que como ya iban en camino no se escuchaba bien y que si quería podía ir a su departamento y de ahí veíamos que hacíamos.

Comencé a vestirme con vaqueros, una polera negra, una bufanda del mismo color y chamarra ya que solo hacia un poco de frio. Tome la camioneta modelo volvo ya que Esme me la había regalado aunque desde antes de saberlo ya la tomaba del garaje de la casa.

Bella abrió la puerta de su departamento ya eran la una de la tarde iba vestida con vaqueros, una camisa de cuadros y botas tipo invierno y su cabello húmedo con aroma a fresas. No pude evitar besarla cuando me recibió.

-Te extrañe bonita. Le dije arreglando un mechón de su cabello detrás de su oreja.

-Y yo a ti. Dijo aunque me arrepentí de molestarla, ella tenía ojeras quien sabe hasta qué horas había estado ayudando en el consultorio al que me dijo que iría además del viaje seguro que no había descansado lo suficiente.

-Podemos salir a almorzar y así me hablas de tu fin de semana. Le dije.

-Pero vayamos a un sitio normal y me refiero a algo de comida rápida, nada de restaurantes elegantes.

-Está bien! Le dije tomándola por la cintura para besarla y ella se soltó de mi agarre para ir por sus cosas.

-Te parece si hacemos un picnic en Central Park? Siempre veo a todo el mundo allí divirtiéndose y me gustaría hacer lo mismo.

-Perfecto, eso estará bien si es lo que quieres hacer. Le dije.

-Ok voy por la cesta y llevamos algunas cosas de la cocina, aunque igual pasamos al mall por más cosas.

Bella preparo una cesta con un mantel, un frisbee según ella para que jugáramos después de comer. Nos paramos en el mall y compramos una botella de vino tinto, queso, jugo de naranja, aceitunas, malvaviscos, caramelos, gaseosas y chocolate y también unas flores de margaritas que vi fresca y las incluí en último momento.

Al llegar, bajamos todo de la camioneta y escogimos un sitio debajo de un árbol y Bella comenzó a poner el mantel y yo fui a comprar unos hot dogs, al llegar ya había arreglado el sito para sentarnos e incluso adorno el lugar con las margaritas que compre en último momento.

-No puedo creer como compraste mas comida. Aquí tenemos suficiente.

-Pero es casi todo dulce. Mira nos comemos los hot dogs con las gaseosas, mas tarde el vino y de picar el queso y luego los dulces.

-Creo que tú crees que amaneceremos aquí. Dijo sonriendo.

-Si tú quieres. Le dije besando sus labios.

Luego de comer me recosté con mi cabeza en las piernas de Bella y solo veíamos la gente pasar, jugar, comer, el cielo, los perros.

-Nunca había pasado un domingo aquí. Le dije.

-Yo tampoco, aunque admito que deseaba hacerlo ya que pasaba y veía que la gente se divertía y es algo que siempre había querido hacer. Admitió.

-Y tu compañera de departamento?

-Nessie? No lo se llegue y la vi que dormía prácticamente es lo único que hacemos los domingos.

-Y hubieses preferido quedarte a descansar? Le pregunte mientras servía el vino.

-Para nada Edward… Ya te dije que esto es algo que quería hacer hace mucho solo que me faltaba con quien compartirlo.

-Brindemos por eso. Le dije chocando los vasos.

Luego de tomarnos todo el vino Bella dijo que estaba mareada y comenzamos a jugar frisbee para que se moviera y se le pasara, luego nos sentamos de nuevo y ella se recostó de mis piernas mientras yo le daba los dulces en la boca.

A eso de las siete de la noche regrese a Bella a su departamento, ella debía estudiar y yo debía trabajar al otro día. –Mañana estaré libre a eso de las cuatro… Podemos tomarnos un café? Le pregunte frente a su departamento.

-Eso me encantaría. Dijo ella y comencé a besarla y sin darme cuenta ella estaba contra la pared y yo la presionaba con mi cuerpo.

-Mejor te vas. Dijo cortando nuestro beso.

-Sí creo que eso será lo mejor. Dije mientras le daba pequeños besitos.

Al otro día almorcé con unos inversionistas extranjeros, en realidad moría porque fuera la hora de buscar a Bella.

-Pero Bella ya llevamos un mes de novios o mejor dicho dos meses saliendo uno de novios y otro de conocernos y la verdad no te puedo creer que nunca podamos pasar un verdadero fin de semana juntos. Dije mientras nos tomábamos un café el viernes por la tarde.

-Mira Edward yo podre quererte pero no voy a forzar mi carrera por ti, tu nunca has tenido que ganarte nada te gradúas y ya tienes trabajo, yo no pues debo hacer currículo y ganar experiencia y si por eso debo sacrificar mis fines de semana lo hago y punto te guste o no. Dijo mientras su rostro se enrojecía y se paraba de la mesa.

-Bella… BELLA! Grite mientras dejaba dinero sobre la mesa y salía tras ella.

-Espera…. Disculpa de verdad bonita no quería hacerte sentir mal. Está bien yo puedo esperar por ti el tiempo que sea necesario. Le dije y ella soltó una fugaz sonrisa y comencé a acariciar su mejilla suavemente con mis dedos.

-Estas disculpado. Dijo ella y sonreí como si me hubiese devuelto la vida.

Luego de dejar a Bella en su departamento me fui a mi casa, comencé a tomarme varios vasos de whisky pero la verdad es que quería salir, emborracharme. Me hubiese gustado hacerlo con Bella pero después de la discusión de la tarde no quería volver a pasar por eso y menos sabiendo que no podía. Luego de pensarlo mucho me quite la estúpida corbata, el saco y me deje solo la camisa blanca y el pantalón de mezclilla negro y despeine un poco mas mi cabello con mis dedos, tome las llaves de la camioneta y conduje directo a "candy bar". Le indique a un mesero que quería un privado con Lola y rápidamente me llevo a la parte donde estaba la cama y allí la espere. Sus ojos la delataron al verme se sorprendió, lo supe por su expresión.

-Volví… Y te necesito. Le dije mientras la tomaba por la cintura pero no alcance a besarla.

-Es solo un baile. Dijo con su acento español.

-Tiempo sin verte. Le dije mientras ella comenzaba a bailar frente a mí.

-Quiero que salgas conmigo… Esta noche te esperare en la puerta trasera. Ven conmigo te lo pido.

-A las 2 am por la puerta trasera. Dijo y le di el doble de lo que costaba un privado y Salí del lugar.

Luego de tomar con moderación cuando solo faltaban diez minutos para las 2 de la madrugada encendí la camioneta y la espere por la puerta trasera que daba a un callejo, tuve que decirle a un tipo que me dejara pasar que esperaría a una de las chicas y el muy imbécil lo confirmo por una radio ya que ningún cliente podía ir a la puerta trasera, luego me dejo pasar.

Ya eran las 2:10 am y no salía por un momento pensé que la maldita puerta jamás se abriría. Pero si se abrió y salió ella con una enorme chaqueta tapándola y en su hombro una gran cartera o bolso color negro.

Desde adentro le abrí la puerta de la camioneta y se subió.

-Por fin aceptas salir conmigo. Le dije.

-No quisiera hablar mucho. Dijo y lo entendí perfectamente y puse la camioneta en marcha.

Entre a un hotel que era de mi padre ya había pedido que me prepararan la habitación por teléfono y así pudimos subir por el ascensor de servicio. Ella al bajar se puso unos lentes oscuros que prácticamente le cubrían todo el rostro. Al llegar a la habitación la deje que entrara primero y quise prender la luz pero ella me detuvo y dejamos la habitación solo iluminada con algunas velas y por la luz de la luna que se colaba por la ventana. Lola puso el bolso en el mueble y sentí como se quito los lentes y la gran chaqueta que traía.

Comencé a besarla, sus besos eran agresivos, como era más baja aun con sus tacones se amarraba de nuca y jalaba bruscamente de mi cabello ara alejar mi rostro del suyo y poder morder mi labio inferior.

Comenzó a quitar con rapidez y brusquedad mi camisa y mi pantalón y luego quito su corset quedándose solo con las pequeñas pantys que traía. La lleve hasta la cama y quite la pequeña pantys y deje sus zapatos de tacón alto. Lleve su pierna a mi hombro y comencé a lamer los labios de su vagina y luego a abrirla con mis dedos y a chupar todo su clítoris, fue delicioso cuando comenzó a humedecerse entre mis labios. Al ver su rostro vi como mordía sus labios para no gritar.

-Grita si lo deseas. Le dije en su oído mientras bajaba hasta su pezón y comenzaba a succionarlo y luego el otro. De la nada ella se levanto y quede debajo de ella, quito mi bóxer y labio mi pene como si se tratara de una paleta y comenzó a introducirlo en su boca y a succionarlo ferozmente así como eran sus besos. Creo que sintió que ya era suficiente y paso directo a sentarse sobre mí y me jalo por los hombros para que quedáramos ambos sentados frente a frente y se movía deliciosamente, la fricción era perfecta.

-Es mi posición favorita. Susurro a mi oído. Luego la tome y la deje debajo de mí y me senté sobre ella moviéndome cada vez más rápida y sentía como me apretaba mas y mas entre sus piernas y sus dedos se aferraba a la sabana con fuerza y allí llego su orgasmo y más atrás el mío.

Me eche a un lado en la cama junto a ella y nuestra respiración aun era agitada, quise tomar su mano pero instintivamente ella la quito y entendí bien que no quería caricias y mucho menos hablar.

No se como pero me había quedado dormido, debió ser por todo el whisky que tome mientras esperaba a Lola… El nombre retumbo en mi cabeza, me revolqué en las sabanas pero no había nadie más, camine por la habitación del hotel, busque en el baño y no estaba era como si ella nunca hubiese estado allí. Era obvio que yo si había llegado con ella pero ella se había ido. Comencé a vestirme y vi que ya eran casi las 10 de la mañana, mi teléfono estaba, las llaves de la camioneta y estaba casi seguro que todo el dinero de mi cartera también. Yo no le había preguntado si debía pagarle, aunque quizás eso la ofendería además recuerdo que la primera vez Emmett me dijo que ellas solo bailaban y que si aceptaban salir era porque lo acordaban, también recuerdo que Lola un día me dijo que no acostumbraba salir con clientes o algo así. Maldije para mis adentros y termine de vestirme y me fui por el ascensor de servicio del hotel simplemente no quería ver a nadie.

Mi cabeza era un caos, se suponía que Bella era mi novia, ni siquiera la había llamado en todo el día yo la quería pero lo de Lola era una obsesión, su cuerpo, sus caricias, sus besos agresivos y con Bella todo era paz, caricias suaves, solo besos ya ni sabia como hacía para aguantar los calentones pero me gustaba hablar con ella además gracias a eso pude arreglar las cosas con mi padre y comenzar a trabajar con él y darme cuenta que no era tan malo. El remordimiento me mataba no quería llamar a Bella aunque si quería volver a ver a Lola y que me hiciera sentir exactamente tan bien como la noche anterior, sonreí como idiota al recordar sus manos en mi cuerpo aunque una parte de mi sabia que solo había sido sexo.

Hola… Me quieren matar?

El titulo lo dijo todo…. La cuestión es que no sabían con quien era realmente y pues ya ven el no encuentra ninguna similitud entre ellas…

¡Sé que no es día de actualizar pero ando súper inspirada…. Tanto que ya el siguiente cap está escrito, será un BPOV y se llamara "REMORDIMIENTO" será publicado ESTE VIERNES!

CLAROOOOO ESO SI RECIBO MUCHOS REVIEWS

GRACIAS A TODS POR LEER LA HISTORIA Y DEJAR SUS COMENTARIOS Y A LS QUE NO LO HACEN PUES HAGANLO YAAAAA!