Caminaban calle abajo en un completo silencio. A pesar de la riña que su tía le había proporcionado a su madre no estaba completamente segura de sí serviría siquiera para algo.
Caía la tarde y Gray aún seguiría con Rika. Era normal, al fin y al cabo solo quedaban dos días para la marcha de la rubia. No sabía cómo se tomaría aquella discusión de sus padres y eso la angustiaba de sobremanera. Estaba convencida de que ardería Troya en cuanto se enterase. Suspiró para intentar pensar fríamente qué pasos seguir en toda aquella historia.
-¿De verdad que estarás bien?-su tía la miró un instante con preocupación mientras andaban.
-Sí.-sonrió a duras penas.-Solo tengo que hablar con mi padre y…
-No los presiones cielo.-Hanon sonrió.-Todo saldrá bien. Los conozco desde que eran unos enanos.
-Ya lo sé pero…
-Lo mejor es dejar que ellos mismo se den cuenta del error y de lo mucho que se necesitan. Además, estoy segura de que Luffy o Sabo estarán volviendo loco a tu padre con sus ideas reconciliatorias.-intentó animarla.
-Sí, puede ser…-Miró al suelo deprimida.
-¿Por qué no buscas a Gray? Seguro que él puede echarte una mano.
-Sí, tienes razón tía.-Aunque no estaba para nada segura de lo que estaba diciendo.
-Bueno entonces llamaré esta noche a casa. Seguro que ahora que está sola tu madre reflexionará mejor, no te preocupes.-Rou suspiró y sonrió lo máximo que su estado de ánimo le permitía.
-Gracias tía…
…
Atracó su barcaza en un puerto casi al otro lado de la isla y se encaminó con paso firme y ligero sobre la arena hasta internarse un poco en el bosque. Si se daba prisa, antes de la total noche estaría de nuevo en el mar con su acompañante. Suspiró de nuevo intentando replantearse qué tenía de bueno aquella situación. "Mejor yo que un caza recompensas", se dijo a sí mismo para convencerse.
Su encargo debía de estar antes del almuerzo del día siguiente listo en su lugar de destino. Lo que pasase allí ya no debía de ser asunto suyo. No obstante, no entendía muy bien el interés aquel por personas que ya prácticamente habían desaparecido del mapa, que no de la historia…
Oyó el sonido de un par de búhos sobre los árboles, así que decidió acelerar el paso. Debía de estar de vuelta lo antes posible aunque tuviera aún que pulir su táctica y sus movimientos todavía.
…..
Oscurecía…Ni siquiera se había planteado salir de la cama para cenar o prepararle a los chicos cualquier cosa…Aquella historia la tenía echa un pequeño ovillo rodeado de pañuelos y llena de una extraña tristeza…Había sufrido mucho para conseguirlo años atrás…Hasta empezada a cuestionarse aquella absurda idea de si seguía queriéndole o no…
-Vaya estupidez…-susurró.
Ya no era una niña. Había tomado muchísimas decisiones erróneas a lo largo de su vida y reprocharle todas aquellas cosas al pecoso había sido otra más… ¿Qué le diría el revolucionario si la escuchara? Sin duda la mataría…Ace era su vida y todos sus sueños siempre habían girado en torno a él… ¿Cómo se le ocurría machacarlo con aquel error?
-"Te has precipitado y salido del tiesto Neru"-se dijo a sí misma en voz alta intentando poner la voz del rubio. Sonrió. Nadie la entendía como él. Y fue cuando algo en su interior hizo un pequeño "clic" mientras recordaba cierto beso pasado... Pero en cuanto se dio cuenta, negó con la cabeza volviendo al problema que realmente le ocupaba en aquel momento…
-Deja de pensar sandeces Nerumi, por Dios…-se susurró.
Por un instante suspiró al pensar cómo le diría a Gray que había pasado y que era toda aquella historia…Suspiró y escondió la cara en la almohada…
-Siempre me toca a mí…-volvió a suspirar.
Y fue entonces cuando llamarón al timbre de la puerta…
…
-¡Gracias por la cena!-Roger alzó una mano despidiéndose de la rubia que le sonreía como nunca.
-¡Hasta mañana!
Caminaba por la calle con una enorme sonrisa de oreja a oreja. Había sido una tarde fantástica e irrepetible. Llegando incluso a pensar lo gratificante que era estar así y lo mucho que lo echaría de menos en el mar. Sin embargo, todo fuera por sus sueños…
-¡Oi! ¡Gray!-el nombrado se dio la vuelta y vio como Kyle lo llamaba con una terrible cara de preocupación.
-¿Qué te pasa?-El pecoso frunció el ceño y se metió las manos en los bolsillos.- ¿A qué viene esa cara?
-¿Cómo está tu madre?-le soltó el rubio en cuanto pudo alcanzarlo.-Acabo de dejar a Belle con el tío Lu que está de visita.
-¿Qué? ¿Mi madre? ¿El tío Lu aquí? No estoy entendiendo nada.-Ambos amigos echaron a andar. Y fue entonces cuando Kyle le contó como su padre había llegado a la taberna y qué hacía Luffy en el pueblo.
-¡¿Qué?! ¡Nami embarazada de gemelos!-lo miró sobre saltado. Kyle rió por un instante.-Desde luego se tomó en serio aquel tema de los niños cuando aceptó el desafío con el tío Lu. Todavía recuerdo la apuesta que hizo Sabo con él…Estaba seguro de que no aguantaría ni dos días como padre…-el pecoso sonrió nostálgico y Kyle lo imitó.
-Pues fíjate, se equivocaba de medio a medio. Y menos mal que no se apostaron un almuerzo, ja, ja, ja.
-Voy a reírme mucho como sean dos chicas más.
-Pobre tío Lu…-el rubio soltó una carcajada. -Oí, ¿y lo de tus padres no te preocupa?
-Será una de sus tontas discusiones…-suspiró el pecoso con un atisbo de preocupación que no dejó entre ver.
-No sé yo hasta qué punto de tonta será como para que tu padre haya pedido una habitación en la taberna.
-En cuanto llegue a casa me enteraré. Estoy seguro de que mi madre estará allí la pobre echa una bolita en el sofá. Rou-chan hace lo mismo cuando está tristona.-sonrió.-No te preocupes, seguro que no está la cosa tan mal.
-Puede que tu padre haya vuelto incluso...el tío Luffy me ha dejado a Belle toda la tarde…
-¡Ánimo! Eres un niñero genial seguro-le dio un par de golpecitos en la espalda para animar a su amigo.
-Adiós a nuestra fiesta…
-Piensa que no estaba el horno para bollos.-le sonrió con comprensión el pecoso.
Pero de pronto a lo lejos, escucharon una explosión y cómo una enorme columna de polvo se alzaba en el cielo casi oscuro. Los pájaros habían salido volando despavoridos. Y Roger puso los ojos en blanco en cuanto se dio cuenta de dónde provenía la explosión…
…
La joven peli castaña respiraba entrecortadamente mientras miraba con odio al Shinchibukai que tenía delante y que tiempo atrás lo había llegado a conocer demasiado bien e incluso había sido lo suficientemente importante para ella como para recordarlo de vez en cuando…
Había entrado por la puerta con una intención no grata. Nerumi se dio cuenta en el mismo instante en el que la agarró de la muñeca con fuerza sin mediar palabra y empezó a tirar de ella…
Y fue entonces cuando la joven sin pensárselo dos veces se movió tan rápido que fue casi imperceptible para el pirata ver aquel golpe en su mejilla derecha. Acto seguido, y sin decir nada, el hombre empezó a atacar mientras ella se defendía como podía. Se notaba que llevaba años sin luchar…
-¡¿Qué diantres estás buscando Mihawk?!-gritó mientras se alejaba de él poco a poco hasta toparse con la pared de la cocina medio destruida por el combate que estaban teniendo ambos piratas.
-A ti.-Nerumi abrió los ojos de par en par.-Vas a venirte conmigo…-Dijo aquello siniestramente mientras se acercaba más y más a la de ojos verdes.
-No pienso irme a ninguna parte, ¡aléjate de mí! Ni se te ocurra acercarte más o te…-pero ni siquiera le dio tiempo a usar el "soru" cuando el pirata ya la tenía acorralada con su puñal en el cuello.
-Perdóname…-le susurró el moreno al oído, después simplemente la miró a los ojos y la besó.
Al sentir el contacto con su boca la joven intentó zafarse aunque el cuchillo fuese abriendo una pequeño corte en su garganta. Sin embargo, en un movimiento rápido pudo colocar la mano sobre el pecho del Shinchibukai mientras empezaba a exprimirle el agua de su cuerpo.
En cuanto el pirata sintió debilidad se apartó hacía atrás, y fue cuando Nerumi salió de allí con su "Soru" colocándose a unos metros de él mientras respiraba con trabajo por el esfuerzo.
-Ya no estás en las mismas condiciones que antes querida…
-¡Cállate!-volvió a gritar.- ¡No iré contigo a ninguna parte! ¡¿Qué está ocurriendo?!- La joven colocó las manos sobre el suelo y creó una corriente de agua derechita al pirata con toda la intención de envolverlo en una de sus burbujas y quitarle el máximo oxígeno posible. Tenía que averiguar por todos los medios porqué quería llevársela. Y si podía atraparlo en una de ellas, tendría más ventaja para que le contestara a sus preguntas.
Sin embargo, en cuanto la vio venir, Mihawk alzó su espada y de un corte hizo una fisura muy profunda en el suelo haciendo que el hilo acuático se cortase. Nerumi suspiró, y antes de que el pirata volviera a otro ataque, la joven se tele transportó justo a su lado para lanzarle una bomba de agua tan rápida que era incluso capaz de cortar el metal.
Pero en el momento del salto de la de ojos verdes, Mihawk alzó su espada contra ella produciéndose un terrible choque entre su Akuma no mi y la espada del pirata.
-¡¿Qué quieres de mí?!-Alzó la voz en medio del ataque tras aquel sonido chirriante de la espada contra el agua cortante. Y en aquel instante, ante la fuerza de la peli castaña, la espada irrompible del Shinchibukai sufrió un pequeño rasguño.
El susodicho frunció el ceño y aplicando más fuerza en el corte, rompió la bomba de Nerumi, la cual fue lanzada junto con el corte contra la poca pared exterior que quedaba de la cocina. Mientras, el ataque volvió a derrumbar parte de la casa.
Mihawk suspiró. Nunca quiso llegar a aquel extremo y mucho menos con ella. Sin embargo, las órdenes eran las órdenes. Y la necesitaba a ella para cumplir con su objetivo. Poco a poco se fue acercando hacia la muchacha que se mantenía sobre la hierba tosiendo mientras sus heridas en la cabeza, y sus contusiones se agravaban. Ya no era una jovencita como en los viejos tiempos para poder enfrentarse a un pirata como el que tenía delante…Sonrió con algo de ironía.
-Ríndete…No puedes vencerme…Y yo no quiero hacerte daño…-el pirata le habló grave y con la seriedad que siempre lo caracterizó. Su mirada fría como el hielo ni siquiera atemorizó a la joven que seguía sonriendo con malicia.
-No digas que no quieres hacerme daño cuando me das golpes como estos…-bromeó como el revolucionario lo haría en situaciones como aquella.- ¿Qué quieres de mí después de 20 años Mihawk?-soltó aquella pregunta con rabia y algo en el interior del nombrado se resquebrajó. ¿Cómo podía estar haciéndole aquello a ella sabiendo lo que significó y aún significaba para él? Otra cosa era lo que se había presentado a lo largo de su vida…-¡Contesta!
-Yo no estoy haciendo nada. No quiero nada de ti personalmente.-soltó tajante agachándose y agarrándola de las muñecas con fuerza. Nerumi se quejó de los golpes y lo miró sería.-Solo estoy siguiendo órdenes…-Y en aquel momento, unas esposas de kariouseki rodearon sus muñecas.
La joven miró sorprendida al pirata que la agarró para echársela al hombro. Neru intentó resistirse, pero debía de tener partido algún hueso porque fue incapaz de moverse muy a su pesar.
-¡Suéltame Mihawk! No conseguirás nada de mí aunque me lleves donde tengas que llevarme…-protestó dolorida. Aseguro que tenía uno de los tobillos rotos y la sangre de su cabeza resbalaba con demasiada facilidad. Aun así no dejó de chillar.- ¡Bájame! ¡Te lo exijo!
El pirata echó a andar hacia el bosque cuando de repente, una enorme bola de fuego pasó rodando muy muy cerca del sombrero del pirata, que vio como esta se estrellaba contra los árboles provocando un túnel de cenizas.
-¡Ace!-gritó la joven volteando a ver a su salvador. Sin embargo, la sorpresa fue cuanto menos agradable para ella que ahogó un suspiró de sorpresa…no obstante, Mihawk sonrió.
-¡Suéltala!-aquella voz no era para nada la de Hiken. Así que obedeció y soltó a Nerumi contra el suelo. La de ojos verdes se quejó del golpe, pero enseguida intentó incorporarse sin conseguirlo.
-Apareciste al fin muchacho…-el Shinchibukai se giró y Neru miró con horror la escena. Aquella habilidad de Ace no la estaba usando su usuario de siempre. Aquella Akuma no mi no era de fuego…
-¡Gray!-gritó la joven desesperada.-¡Márchate!
-¡Ni hablar!-Kyle, que acababa de llegar a la escena después de la carrera perseguidora, entendió la situación al momento poniéndose en la misma posición de ataque que el pecoso.-Kyle, ve a avisar a nuestros padres y al tío Luffy.
-¿Qué? ¡Es un Shinchibukai! No pienso dejarte solo…-susurró mientras Mihawk andaba hacia ellos con calma y Neru veía la escena con terror. Intentando pensar qué debía hacer.
-Por eso mismo…No creo que pueda contra él de frete y a campo abierto con esa espada que lleva…así que necesitamos ganar tiempo…Ve...-le contestó por lo bajo e inmediatamente el rubio se dio la vuelta, lanzó un par de "Sorus" y salió corriendo calle abajo.
Al verlo el pirata lanzó un corte en su dirección que rápidamente fue interceptado por Roger con el famoso "Hiken" de su padre. Nerumi volvió a quedarse fría…
-¿Cuándo?-susurró en voz alta para sí misma mientras trataba de pensar.- ¿Cuándo has visto a tu padre usar…?
-¡Por fin apareces!-volvió a repetir el pirata. La de ojos verdes salió de sus pensamientos sobresaltada y observó la escena que se avecinaba mientras Mihawk empezaba a levantar su espada contra su hijo. Sin embargo, el pecoso lo miraba con aquella mirada fría y asesina de su padre…
Un escalofrío le recorrió el cuerpo a la joven.
-No voy a permitirte que dañes a mi familia y pienses irte sin más.-soltó el pecoso.-Por que tendrás que pasar por encima de mi cadáver para poder hacerlo…-serio, templado y muy, muy frío…
El Shinchibukai sonrió y precipitó su espada frente a él…
-¡Rogeeerr!
…
La joven pecosa que estaba frente al bar de Makino, se había girado para alzar la vista hacía la colina de su casa al escuchar las explosiones y un pequeño temblor en la tierra. Por un instante, se quedó totalmente paralizada mirando el horizonte sin saber que ocurría, sin saber que estaba pasando, sin saber si era su casa…
-¿Has sentido eso?-preguntó Ace mientras Sabo observó como el suelo bajo sus pies temblaba. Enseguida, el rubio se levantó de su asiento en la habitación en dirección a la ventana. La abrió y miró hacia abajo. Rouge miraba paralizada y temblorosa al frente.- ¿Qué ocurre?-preguntó Ace con el ceño fruncido al ver que su hermano menor no daba respuesta.
-Tu hija está ahí abajo mirando…-mientras hablaba siguió la mirada de Rou hasta la colina dónde instantáneamente al mirar, Sabo abrió los ojos de par en par. Un vuelco le sobrecogió el alma al ver la columna de humo que se alzaba, más o menos a la altura de la casa de su hermano mayor…-¡Ace!-Sin decir nada más que nombrarlo apremiante, el rubio se apartó de la ventana, abrió la puerta y salió escaleras abajo con rapidez.
Al ver aquel movimiento incoherente de su hermano, el pecoso se asomó a la ventana y en cuanto vio aquello, un impulso de alerta y un terrible presentimiento se apoderaron de su razón.
-¿Qué diablos? Esa es…-susurró. Y enseguida hizo lo que Sabo hiciera dos minutos antes de reaccionar.
En cuanto llegó abajo, vio como el rubio le preguntaba a su hija por la situación. Sin embargo, ella seguía temblando sin saber qué decir o hacer.
-¿Qué ocurre Ace?-Makino se asomó también y se quedó perpleja al ver segundos después como una enorme pared de fuego se alzaba a lo lejos. Enseguida se llevó las manos a la boca con sorpresa y angustia.- ¿Qué está pasando por Dios?-preguntó para sí misma.
En aquel instante otra explosión más. Ambos hermanos se giraron. No sabían qué diablos estaba pasando y ni siquiera estaban seguros de sí provenía de allí…
Sin embargo, de pronto, un Kyle corriendo calle abajo los alarmó definitivamente…
-¡Aceeee! ¡Papaaa!-venía gritando. Y en un par de "Sorus" más se puso al lado de ellos que lo miraron apremiante.
-¿Qué pasa Kyle?-preguntó su padre. El rubio respiraba entrecortadamente intentando recomponerse de la carrera.- ¡¿Hijo?!
-¡Es Nerumi!-gritó al fin.- ¡Hay un Shinchibukai! ¡Está en problemas!
-Un Shinchibukai…-susurró muerta de pánico la pecosa.
-¡Kyle! Quédate con Rou y Makino, protégelas.-le ordenó su padre. El rubio obedeció serio y aún con la respiración contenida.
-¡Sabo!-Por un instante, Ace se puso de acuerdo con su hermano con la mirada y este inmediatamente, lo siguió.
Y sin pensárselo dos veces, el moreno echó a correr hacia su casa con el ceño fruncido y esta vez, un impulso asesino en el alma. Si alguien se atrevía a tocarle un pelo a ella…estaba seguro que no respondería de sus actos…Por instante se mordió el labio pensando en lo estúpido que había sido al enfadarse con ella…
Por un instante, Rouge vio como su padre y su tío, salían corriendo hacia el humo que se expandía en lo alto de la colina. Y sin saber exactamente de donde, cogió fuerzas y el valor suficiente como para empezar a correr tras ellos. En cuanto se dio cuenta, Kyle la nombró.
-¡Rouu!-al ver que la joven seguía el camino de los mayores, el rubio no tuvo más remedio que volver a echarse a la carrera y seguirla…
