-Destierro-
Capítulo 6: Frágil como un ángel papel
~Seis meses más tarde~
Una hermosa mujer de cabellera azul caminaba por el bosque, sus curvas delicadas eran resaltadas por su firme contextura Shinobi, así como su atuendo confirmándolo. A la sorpresa de simples observadores la leve sonrisa que ahora mostraba era simplemente debido al sol, era la principal razón por la que caminaba por estos lares. Su país, del cual venia saliendo, era Amegakure, el País de la Lluvia. Como el nombre lo indica, presentaba una lluvia perpetua que termino por odiar, por eso cada vez que lograba tener un periodo libre salía de el por este rumbo, Kusagakure, el País de la Hierba.
Ahora estaba buscando algún rio cercano donde poder asentarse por las dos semanas que tenia de libertad o vacaciones, sea cual sea el punto de vista. La importancia es que no podía ser cualquier rio. Lo vital era que contara con peces para poder alimentarse, que por fortuna era su comida favorita: Pescado a la parrilla.
Curiosamente con solo pensarlo comenzó a olerlo, y olía bien. Cualquiera podría asar pescado al fuego, pero los verdaderos conocedores podrían asarlo a la perfección otorgándole un aroma característico, el cual ella reconocía en este instante. Con su estómago dándole varias advertencias en forma de sonidos, siguió el aroma hasta un río. Allí estaba una pequeña fogata con una rejilla metálica en la parte superior. Y sobre ella estaban los pescados.
Inicialmente estuvo atenta a la deliciosa escena de la cocción de los pescados, pero fue regresada a la realidad por la persona que estaba junto a la cocina improvisada. Era un muchacho, que aparentaba unos diecisiete o dieciocho años de edad, rubio y ojos azules, con tres líneas a través de sus mejillas. No había duda que era guapo para su edad.
"¿Hambrienta?" preguntó el joven sacándola de sus pensamientos. Fue entonces cuando su estómago rugió confirmando las sospechas del joven, este rió mientras que la peli-azul se sonrojaba avergonzada por su estómago delator. "Vamos, toma asiento." Invito el joven señalando una roca de asiento disponible al otro extremo de la fogata. "Siempre hay comida para uno más, en especial si el pescado se puede obtener gratis."
No malentiendan, era una Kunoichi altamente entrenada, sabiendo que no puede confiar en alguien fácilmente, pero entre su estómago hambriento, su comida favorita siendo ofrecida, cocinada perfectamente, eran razones suficientes para hacerle dudar todas sus enseñanzas y ser tentada a comer el tan gustosamente ofrecido alimento. Retomando levemente su perspectiva ninja miro al joven buscando alguna segunda intención o malicia en sus ojos.
Por lo menos no mentía.
Aun en guardia se acercó a la fogata tomando asiento en el lugar indicado. El joven le presento el pescado incluso en un plato con los servicios correspondientes. Observo su alimento, atenta a su aroma y textura, buscando algún veneno posible, pero nada llego a su radar interno. Lentamente introdujo el pescado en su boca, gustando su sabor correctamente aliñado de una manera espectacular, sin duda que este tipo sabía lo que hacía frente al fuego. No aguantando a sus impulsos de hambre, acelero su ritmo, terminando el pescado en no menos de un minuto. Nuevamente se avergonzó ante su falta, sonrojándose.
"Gracias… er…" inicio, pero pronto recordó que no tenía idea el nombre del desconocido.
"Naruto." Se presentó el ahora no desconocido.
"Konan." Respondió igualmente.
Entonces lo noto. Esto era extremadamente extraño. Ella jamás revelaría tan tranquilamente su nombre o se lo confiaría a un total extraño, así, sin más. Pero había cierto aire de tranquilidad, como si el muchacho emitiera confianza alrededor suyo. Podía ver que su alma era pura.
"Bien Konan. ¿Quieres más?" pregunto recibiendo el plato ahora vacío. Apenada por la situación asintió levemente, con lo que el muchacho volvió a darle otra ración. Esta vez la joven lo comió más moderadamente, acostumbrándose a su delicioso sabor.
"Gracias, puedo preguntar, ¿Dónde aprendiste a cocinar de esa manera?" Expreso su duda, Konan.
El joven se rió entre dientes. "Digamos que estuve en un lugar donde los habitantes no comían cosas que los humanos podrían digerir." En solo pensar en la comida de Shima casi le hizo expulsar todo el pescado que estaba en su estómago. "Ya sabía de antes, pero en aquel lugar donde no había muchos alimentos habituales, tuve que perfeccionarme con ciertos conocimientos." Fue un gran alivio que habían pergaminos de cocina en la biblioteca Uzumaki.
"Y… ¿Por qué me ofreció, siendo una desconocida?" Esa era otra de sus dudas.
"Bien, se lo que es pasar hambre." El joven no se veía feliz de decir aquello. "No me gustaría ver pasar hambre a quien sea." La verdad sea dicha. Estuvo dos meses en las calles de Konoha, en el intervalo entre que fue expulsado del orfanato por razones desconocidas y fue encontrado por el Hokage en uno de los callejones totalmente desnutrido.
Konan, por entendimiento propio, decidió no seguir adelante con aquella pregunta. Conocía la mirada del rubio, era la de un huérfano, lo sabía porque la veía en el espejo cada vez. Tal como ella, Naruto era una persona más que había sufrido de alguna manera en su pasado.
"¿Por qué estas viajando?" esta vez se atrevió a preguntar Naruto.
"Son solo vacaciones y quise alejarme de mi pueblo por un par de semanas. Vengo de Amegakure, como el nombre lo indica solo llueve, sin que haya posibilidad a otro clima." Explico Konan, a lo que Naruto encontró comprensible, era natural que quisiera ver el sol aunque sea por un par de semanas. Y entonces otra vez, ¿Por qué demonios daba tanta información con tanta facilidad?
"Entiendo eso, si yo viera llover todos los días probablemente me volvería loco. Por tu alto nivel de Chakra eres un ninja de aquel país, ¿Verdad?" Konan solo asintió con su cabeza ante la declaración, pero sorprendida por saber el Chakra que poseía. "Si preguntas, sí. Te investigue antes de que llegaras, pude ver que no eres enemiga. No te preocupes, solo soy por ahora un mercenario esperando unirse a algún pueblo que pase mis estándares." En esta ocasión era Naruto el sorprendido, por alguna razón era extremadamente fácil dirigirse a la nueva persona en presencia.
"¿Mercenario?" pregunto curiosa.
"Solo misiones pequeñas para ganar algo de dinero y experiencia, aunque vendo sellos en ocasiones para obtener un poco más. Por ahora solo me concentro en mi entrenamiento."
De esta manera comenzó una charla amena entre ambos desconocidos que pasaron a ser conocidos. Una vez con los estómagos llenos, siguieron la charla notando que el sol de estaba ocultando. Sin siquiera ellos notarlo, pasaron horas. Ambos simplemente dieron comentarios simples, misiones o sucesos recientes, leves curiosidades, o en el caso de Naruto sus visitas alrededor del mundo Ninja como atuendos de las diferentes naciones, climas inhóspitos, diferencias culturales. En el caso de Konan simplemente se dedicaba a escuchar, dando leves comentarios en ocasiones. Fueron cuando pasaron unas horas que notaron como el tiempo en verdad había prácticamente volado.
"¿Tienes dónde dormir?" pregunto Naruto, notando el dilema de Konan. "Podrás partir a un pueblo que está cerca de aquí mañana, o si así lo prefieres te puedes quedar en mi cabaña. Tengo una habitación adicional, así que no tengo problemas con ello."
Konan iba a rechazar, era lo que su lado ninja le dictaba. "Bien, si no es problema…" Y entonces se dio cuenta de lo que había dicho. ¿Por qué acepto? Su cabeza comenzó a doler con tanta contradicción. Hoy había cometido varios errores que le habrían costado la vida en otra situación. Pero entonces, estaba el extraño individuo. Ofrecía sin perder algo a cambio, y sin siniestra intención. Sumándose el aura de optimismo y tranquilidad que el muchacho emanaba, a pesar de que en ocasiones mostrara tristeza extrema.
Naruto le dirigió de vuelta al bosque profundo, hasta llegar a la zona de unos matorrales. A la sorpresa de Konan, el muchacho realizo un sello de mano concentrando su Chakra. Como por arte de magia una pequeña cabaña apareció en el sitio, siendo hasta el momento camuflada por los matorrales. "Sé que no es una mansión, pero es mi hogar hasta que logre ampliar mis sellos de almacenaje o hasta que encuentre un pueblo a que pertenecer."
Konan entro invitada por Naruto, cuando supo que sus palabras eran verdad. Era un cocina/comedor, además de la cocina, mesón para guardar unas pocas vajillas, y otros utensilios, tenía una mesa pequeña con cuatro sillas de madera. En el fondo había dos puertas cerradas.
"La puerta de la derecha es mi estudio, la izquierda es mi habitación." Konan miro afligidamente con esa última declaración. "No saltes conclusiones, ¡Dattebayo!" grito agregando el sufijo que había escuchado un par de veces en la tarde. Tal parece que el rubio trataba de omitirlo, pero en situaciones tensas salía sin control. "Tengo una cama en mi estudio, tal vez no te has dado cuenta pero soy un poco excesivo con mi entrenamiento." Confeso apenadamente.
Fue entonces cuando salieron del mismo estudio, diez clones del rubio. "Eh, creo que ya acabaron el estudio por hoy." Agrego rápidamente el Naruto original. Fue entonces cuando rubio por rubio fue disipado lentamente. Acción que tardo unos minutos en terminar. "Lamento esto último, no puedo dispersar todos los clones simultáneamente o caería muy probablemente en un coma." Konan miró inicialmente en sorpresa. Durante su charla anterior entendió que el joven se estaba especializando en Fuuinjutsu, pero quedo claro que su método de aprendizaje era mucho más rápido gracias a sus clones aparentes.
Posterior a eso Naruto le presento su habitación que a fortuna de Konan poseía un pequeño baño, no era espacioso y tan solo poseía una ducha, pero era suficiente para poder asearse por las siguientes dos semanas. Notando lo tarde que ya era se despidieron para una noche de sueño, pero la peli-azul quiso expresar una última duda.
"¿Por qué haces todo esto por un desconocido? Simplemente no lo entiendo." Reafirmo su creencia.
"Primero, porque es lo correcto a hacer y segundo, no me preguntes porque pero… siento que puedo confiar en ti." Declaro sencillamente el joven. Aturdida por la respuesta, Konan simplemente ingreso a su nueva habitación. Por alguna razón ella sentía lo mismo, como si pudiera confiar en él. Dando un suspiro se recostó en la enorme cama, rindiéndose ante el sueño provocado por investigar el misterio llamado Naruto.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
Konan despertó ante un delicioso aroma y por la luz solar, lo que era sorprendente para la cabaña escondida entre la maleza y la densidad del bosque. Curiosa por el descubrir el aroma fue al baño para luego vestirse. Su sorpresa fue grande al ver un desayuno completo y bastante grande. "Buenos días, Konan. Tu desayuno." Presento Naruto.
"Pero, ¿y el tuyo?" pregunto aturdida con tanto detalle.
"Soy un Kage Bushin, el verdadero ya desayuno y está entrenando afuera." Contesto sonriente el clon. Una vez que el clon noto que Konan inicio su desayuno se dispuso a limpiar. "¿Dormiste bien?"
"Si, gracias." La cama era bastante confortable, sorprendente para alguien que había construido su casa con sus propias manos. "Y el desayuno me parece delicioso." Naruto respondió con una sincera sonrisa. "Pensé en el ofrecimiento de ayer. Si no te molesta, me gustaría quedarme." Su respuesta parecía sumisa, tímida, y con un leve tono rojizo tiñendo sus mejillas. Lo peor es que no sabía porque actuaba de esta manera o porque acepto la propuesta.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
~Cinco días más tarde~
Fue curioso como ambos fueron poco a poco conociéndose. No hablaban mucho sobre temas en concreto e importantes de su pasado, solo detalles, historias secundarias y divertidas. Aunque ambos en el fondo eran felices. Ninguno de ellos tenían muchos amigos, pero esto llevaba un gran problema. No querían avanzar más. Konan porque las historias implicarían a Akatsuki, Naruto porque lo implicarían a Konoha. Pero en algún momento tenía que haber algún resbalón de alguna de sus partes. Lo cual tardo bastante más con los cuidados ninja de ambos, pero fue inevitable con una cierta información del rubio.
Uno de los ejemplos es que Konan le relato su afición intensa a la Papiroflexia, sus gustos de comida, como claramente Naruto noto cuando la conoció. Naruto relevo su gusto intenso por el Ramen, así como el cuarto de investigación que no era secreto. Lugar donde situaba su investigación y especialización futura: Fuuinjutsu.
"Entonces te especializas en Fuuinjutsu. No hay muchos expertos porque requiere mucho más tiempo y dedicación que el Ninjutsu, Genjutsu o Taijutsu." La conversación iniciada por Konan era llevada durante el almuerzo, situados junto al río donde se conocieron.
"Por supuesto, planeo seguir la tradición de mi clan y restaurar su destrucción." Afirmo con seguridad y orgullo.
"¿Restaurar tu clan?" pregunto curiosa.
"Bien, es algo vergonzoso de hablar y no me gusta la idea, pero si quiero asentar mi clan en un pueblo debo cumplir las normas que poseen. Para que un clan se establezca como tal, debe tener un número alto de miembros, en caso de escasear se debe recurrir a los matrimonios múltiples para producir una cantidad alta de herederos rápidamente. En un pueblo asignarían automáticamente esposas de un listado, pero uno puede buscarlas con anterioridad y yo no quiero un matrimonio sin amor." Explico Naruto lo más detallado y de la forma más respetuosa posible. "¡De esa manera mi clan volverá a ser escuchado alrededor del mundo! ¡Dattebayo!"
Inicialmente Konan miro con desaprobación la situación de Naruto, pero por otro lado veía que el hombre joven era confiable y honesto, de tener mujeres múltiples no sería solo otro hombre deseando tener un harem. Seria por sentimientos honestos, y eso es algo que Konan respetaba. Pero entonces le entro otra duda.
"¿De qué clan formas parte?" pregunto dudosa.
"¡Uzumaki!" grito con orgullo.
"¿Uzumaki?" repitió siendo familiar con aquel nombre, pronto le llego la respuesta. "¡Tú eres Uzumaki Naruto! ¡Kyubi Jinchuriki!" Acuso directamente la poseedora de ojos ámbar. Por su parte, el cambio de postura dramático de ella revelaron las sospechas que posea el rubio.
"Entonces tu eres la aprendiz de Jiraiya-sensei." Contesto Naruto no respondiendo a la hostilidad. "Konan, uno de los tres huérfanos de la Pueblo de la Lluvia." La nombrada se vio impactada al ser identificada. "Jiraiya-sensei me dijo que tenía sospechas que el líder de Akatsuki estaba en Amegakure por lo cerrado de su seguridad. A pesar de estar en consideración, ustedes tres fueron rápidamente descartados como líderes, ya que él había sido informado que ustedes estaban muertos."
Konan miraba fijamente, sin parpadear o quitar su postura de defensa. "No te voy a atacar, no tengo intenciones de hacerlo, pero me voy a defender. Solo quiero hablar, pude saber desde el principio que tú no tienes malas intenciones, incluso puede que la organización que al parecer ustedes fundaron sea a base de buenas intenciones. ¿Quién es el líder? ¿Nagato? ¿Yahiko?" Pero no había colaboración de parte de la peli-azul.
Por supuesto la mente de la mujer estaba en guerra. La parte de la lógica se preguntaba por qué no estaba atacando a Naruto para poder capturarlo, aunque también se maldecía por no haberlo notado antes. Es decir, ojos azules, cabello rubio, y las líneas en su cara, muchacho que debía ser alguien entre trece y diecisiete años, y por si fuera poco le había dado hasta el nombre. Luego estaba la parte, que ella suponía, sentimental. Él era tan solo otro humano como ella o cualquier otro, la única diferencia era que tenía una bestia sellada en su estómago. ¿A quién engañaba? Nunca había atacado a un objetivo con el importante factor de conocerlo de antemano, salvo a enemigos declarados. Este por otra parte era un error, no la atacaba, tan solo pedía dialogo.
¿Por qué todo era tan extraño con este muchacho?
"¿Por lo menos podrías decirme la razón por la que nos persiguen?" Insistió en sus preguntas Naruto, pero ella seguía callada y en guardia. "Por favor, puedo ver en tus ojos que eres un persona buena, tal y como conto Jiraiya-sensei. Además, somos hermanos de aprendizaje, tenemos al mismo maestro, deberíamos ser capaces de entendernos el uno al otro."
Y aquello fue el gatillante. "¿Entendernos el uno al otro?" pregunto con un tono de choque, incredulidad y más que nada, sarcasmo. "En el momento que entiendas lo que es el verdadero dolor, podremos entender el uno al otro." Por un momento Naruto sintió que estaba regresando a la charla con Hyuga Neji en los Exámenes Chunin, ocasionando que una ceja se moviera involuntariamente como un leve tic nervioso. "Soy una huérfana de la guerra, ¿sabes lo que eso significa?" Por supuesto no era una pregunta para ser contestada. "Pase mucha hambre hasta que me encontré con Yahiko, nadie quería darnos de comer por lo que tuvimos que robar para vivir. Entonces encontramos a Nagato y a su perro Chibi. Seguimos viviendo de esa forma hasta que nos encontramos en fuego cruzado entre una batalla: Salamandra Hanzo contra Los tres legendarios ninjas de Konoha: Jiraiya, Tsunade y Orochimaru. En esa batalla murió la mascota de Nagato."
"Gracias a Nagato y Yahiko logramos convencer a Jiraiya-sensei de enseñarnos. Formamos una familia por tres años hasta que crecimos lo suficiente para defendernos por nosotros mismos. Formamos un equipo y juntamos un ejército, realizamos una alianza con Hanzo, pero él nos traiciono con Ninjas AMBU de Konoha, liderados por un tal Danzo. Hanzo me secuestró y obligo a Nagato a matar a Yahiko, nuestro líder." El tono de enojo severo de Konan se hacía débil momentáneamente soltando unas leves lágrimas. "Yahiko se lanzó contra el Kunai que sostenía Nagato, muriendo en el acto."
"¿Ahora sigues pensando entender mi dolor? ¿Realmente crees que puedes entenderme?" gruño finalmente Konan.
El silencio se podía cortar con un cuchillo, pero tan solo era el preludio para el estallido de Naruto que vino un par de minutos después. "¡¿Por qué demonios todos creen que son los únicos que la han pasado mal?" grito el rubio enfurecido. "Primero Neji, luego Sasuke, ahora tú. Todos lamentándose sobre lo mal que lo han pasado para justificar sus acciones." Naruto hizo una leve pausa. "Eres huérfana de la guerra, eso lo entiendo, pero tienes recuerdos de tus padres, sabes que te amaron, al salir y regresar a casa había alguien esperándote, yo no sé lo que es eso. No puedo entender lo que es perder a tu familia de tal modo, pero tú tienes recuerdos."
"¡Mis primeros recuerdos son sobre un orfanato que ni siquiera me atendía! Pasaba hambre, evitaban que alguien me adoptara, no tenía juguetes y forzaban a los demás niños a no juntarse conmigo. Me echaron del orfanato a los cuatro años, viví dos meses en las calles hasta que el anciano Hokage me encontrara. Me dio un lugar donde vivir yo solo con asignación semanal, era inútil porque al yo ser tan pequeño no tenía idea sobre el costo real de los alimentos, con suerte compraba una canasta de frutas, y lo peor que es resultaban estar descompuestas. Los adultos me agredían, me ignoraban o simplemente se dirigían a mi como eso."
"¡La primera persona que me reconoció como tal fue Iruka-sensei a los diez años! Antes de eso él también me veía como un demonio como todos. Aun no tenía amigos en la academia ninja, todos estaban demasiado ocupados elogiando el camino que pisaba Uchiha Sasuke, quien por infortunio se volvió mi compañero de equipo. Uno de mis profesores intento engañarme para robar algo por él y luego matarme. Entonces el mismo Uchiha y quien fue mi mejor amigo deserto al pueblo para ir donde Orochimaru para vengar a su Clan. Mi otra compañera de equipo me hizo prometer que le regresara a Sasuke, ella estaba enamorada de él y yo de ella."
"Me enfrente a Sasuke en el valle del fin y me apuñalo dos veces en mi pecho con un Jutsu de asesinato, ¡Mi propio compañero de equipo y mejor amigo intento matarme! ¡Vi su mirada llena de odio y sin duda alguna! ¡Él iba a matarme! ¡Logre regresarlo a Konoha! ¿Y cuál es mi premio? ¡Qué la chica que yo ame y compañera de equipo me llamara monstruo y demonio igual que todo el resto del pueblo! Entonces me destierran por ser demasiado peligroso al utilizar el Chakra del maldito zorro que yo no pedí que sellaran en mí."
"Entonces descubro que una organización bastarda me sigue por lo que llevo dentro, cazándonos como animales. ¿Te parece que no he sufrido lo suficiente? ¿Qué todo un pueblo se haya puesto en contra mía a pesar todo lo que hice? Derrote al Jinchuriki de la arena evitando que destruyera al pueblo, regrese a la Quinta Hokage y detuve a Orochimaru de ganar el Sharingan. Tú en cambio a pesar de lo mal que lo pasaste y de todo lo malo tienes tus recuerdos. Tienes los recuerdos de tu familia y de tus amigos, yo tuve muy pocos y no sé si todavía se consideren amigos."
Konan se mantuvo en silencio durante el relato completo. Era vedad que sus vidas eran diferentes, pero no significaba que no había sufrido y aquí estaba. De pie y siguiendo adelante, ella simplemente se mantuvo por Nagato.
"Ahora que ya aclaramos eso, por favor dime que es lo que pretenden." Pidió ya más tranquilo el rubio.
"Paz." Fue la respuesta simple de Konan.
"¿Paz? ¿Capturando las bestias? ¿Matando a sus Jinchuriki? ¿Con criminales rango-S?" Pregunto incrédulo el rubio. "¿Cómo puede venir paz de aquello? ¿Te das cuenta que están capturando otras ocho personas iguales que yo?" a los oídos de Naruto sonaba una locura.
"Es algo necesario para una paz, se necesitan el sacrificio de algunos pocos para un bien mayor." Contesto Konan casi robóticamente.
"¿Un bien mayor? La única razón para capturar las bestias es usarlas como armas, planean crear un ambiente de guerra, ¿Buscan guerra para ganar paz? ¡Ese es el conflicto de todo este problema! ¡No puede haber ninguna paz de ello! ¡No una verdadera!" Refuto Naruto.
"¡Es el único camino! Es la única forma en que todos tengan la empatía y puedan entenderse a través del dolor, como Nagato como verdadero dios."
"¡¿Te das cuenta de las idioteces que están diciendo? ¿Qué del dolor de todos aparecerá la paz? ¿No te das cuenta que de aquel dolor provinieron ustedes? ¿Qué les hace pensar que no aparecerán otros tres huérfanos para enfrentar la autoridad y buscar otra versión de paz?" Cuestionaba continuamente el rubio, y lo peor es que para Konan aquello tenía sentido. ¿Qué paraba al mundo de que no apareciera otro Nagato? ¡No! ¡No debía pensar de esa manera!
"¡Te equivocas! ¡Nagato ascendido a dios como Pain será capaz de todo! ¡Nadie se opondrá! ¡Todos conocerán el dolor!" Contradijo Konan, realizando lo vacías que sonaban sus palabras, ¿En qué momento sintió tanta duda? ¿O seria que jamás estuvo de acuerdo con los planes de Nagato?
"Dices que Jiraiya fue su maestro, pero hasta ahora todo lo que parece es que olvidaron sus enseñanzas. Usaran a las bestias para crear una guerra a una escala nunca antes vista, ¿Y luego qué? Si, enfundaran miedo, pero tarde o temprano aquel miedo infundirá la razón para que aparezcan rebeldes." Mientras más se alargaba la discusión, más dudas le ocasionaba a Konan. La peli-azul no podía seguir, llegando al punto desesperación, dudar de todo aquello que había creído los últimos años.
Era verdad, todo lo que Naruto decía. Lo peor es que hacia parecer que Nagato se había ido hace mucho tiempo, había muerto junto a Yahiko. Konan se puso de pie y escapo, pero claramente pudo escuchar unas últimas palabras del rubio. "Si vas a pedir refuerzos o informar donde me encuentro para cuando regresen no estaré. Solo quiero decir una última cosa, mi misión actual es cazarlos de la misma forma que ustedes están cazando Jinchuriki."
Y Konan salió de la cabaña corriendo entre la maleza hasta llegar al río, el mismo río donde encontró a Naruto hace cinco días y que tan solo en aquel tiempo fue suficiente para tirar de cabeza todo su mundo. ¿Por qué? ¿Por qué sus palabras le afectaron tanto? ¿Qué tenía tan especial? No lo entendía, y no le ayudaba pensar con esta humedad que sentía en su rostro. "¿Humedad?" La joven se tocó su rostro notando el suceso más increíble ocurrido. Estaba llorando. Su máscara fría y nula fue rota sin siquiera darse cuenta, el muchacho había pasado sus barreras y tan solo necesito cinco días, entonces regresaba a las preguntas que se hizo durante todos los días que estuvo aquí.
¿Por qué?
Pero en algún lugar de su inconsciente lo sabía.
Yahiko.
Naruto era igual a Yahiko. Y era lo que le dolía, porque ver a Naruto acusarle de todos los crímenes era como si Yahiko lo estuviera haciendo, no, no tan simple como aquello. Sabía que si Yahiko estuviera con vida les estaría reclamando de la misma forma por sus métodos y errores. Yahiko jamás hubiera permitido que caminaran este sendero porque, aunque le doliera admitirlo, se estaban volviendo igual como aquel que les manipulo: Salamandra Hanzo.
Entonces, a la orilla de un rio, Konan miro su reflejo en el agua, ante la luz de la luna como testigo. Su rostro mostraba emociones otra vez, emociones fuertes, su máscara se había comenzado a romper desde el día en que conoció a Naruto, y había sido un suceso progresivo, el cual llevo a esta noche. Fue cuando afronto las verdades de los hechos, el gran error actual y amenaza para el mundo Shinobi, una bestia creada con su ayuda que afectaría a todos.
Una bestia llamada Akatsuki.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
Naruto se sentó en su cama pensando en los momentos recientes, soltando un suspiro de tristeza. "Tendré que volver a sellar la casa y cambiar mi ubicación." Se dijo con resignación. Sabía que cuando Konan revelara su ubicación los otros miembros moverían cielo, mar y tierra para localizarlo. No tenía tiempo que perder.
Pero antes de iniciar con sus tareas regreso levemente a la conversación pasada. "Pensé que al ser estudiante de Jiraiya entendería su error." Antes de que pudiera ponerse de pie para iniciar su nuevo cambio de lugar, fue abordado por un cuerpo, hasta el momento, desconocido. Se escuchaban los sollozos contra él. La luz eléctrica de la casa, cortesía de sus primeros prototipos imperfectos de Sellos Eléctricos, otorgo la vista necesaria a Naruto.
Konan había vuelto.
Naruto tardó en responder, pero la acuno contra su pecho esperando que lograra llegar a un estado de calma. Tal estado tardaría tiempo, porque ahora Konan afrontaba años de malas decisiones, de ver como poco a poco Nagato se iba perdiendo ante la oscuridad, y de ella ayudándolo a perderse en ella. Era horrible afrontar un hecho así, igualmente afrontar el hecho de que en este momento solo tenía a Naruto para apoyarla. Él ultimo estudiante de Jiraiya que seguía sus pasos.
Luego sería el momento de hablar, en este instante lo único que podía hacer quitar sus penas en este llanto tan necesario, con la única persona que podría confiar. Ya no estaba segura de su vida, de su propósito, de su futuro, tan solo tenía un amigo.
Naruto la observo llorar, sin saberlo, por horas. Tan solo cuando vio el amanecer, noto que Konan se había dormido. Con cuidado la deposito en la cama y la cubrió con las mantas, esperando que lograra algún descanso y alguna paz para su alma atormentada. El rubio se preguntaba si sería capaz de darle alguna respuesta ahora, técnicamente era su responsabilidad haberle hecho cambiar de ángulo su vida. Se lo debía, como amigo y como hermano de aprendizaje.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
Konan despertó en la cama familiar, explicándose, sin recordar lo sucesos que la trajeron hasta aquí. No tardó en hacerlo. El dolor de la duda y sus errores eran un peso que le acompañarían hasta que lograra rectificarlos, recordaba igualmente la sensación calmante del consuelo de Naruto. Su abrazo cálido combinado con su atmosfera ya confortante, sintiendo que en ese momento, en sus brazos estaría más segura que en ningún otro lugar del mundo conocido: lejos del dolor, de Akatsuki, de Nagato y sus fallos.
Soltando un suspiro noto el aroma del desayuno. Fijándose por primera vez en que había amanecido, Konan salió de la cama rumbo al pequeño comedor/cocina, donde el desayuno ya estaba siendo servido y por experiencia pudo notar que era el Naruto original. Este le dirigió una sonrisa honesta. Podía ver que aunque conociera sus orígenes o donde pertenecía no había cambiado su opinión sobre ella, su confianza o sentimientos de amistad. Es más, parecía que el respeto del rubio por ella había aumentado.
"Buenos días, me sorprende lo mucho que dormiste, por un momento pensé que no despertarías." Confeso Naruto.
"¿Por cuánto dormí? No parece haber pasado demasiado tiempo." Contesto curiosa Konan.
"Un día completo." Respondió Naruto. Konan no respondió por la sorpresa, simplemente tomo asiento en su puesto habitual con Naruto sentado en frente. El estómago de la peli-azul rugió levemente, causando un sonrojo avergonzado. "Bien, al menos tu estomago siente aquel día sin comer."
A su propia sorpresa, Konan se rio entre dientes. Algo que había estado haciendo frecuentemente estos últimos días, pero en esta ocasión, no habían sentimientos de contradicción o forcejeo para hacerlo. Salió de forma natural, como si la pequeña niña Konan, aprendiz de Jiraiya, el Galante estuviera regresando poco a poco. Igualmente se podía sentir algo diferente en el ambiente entre ambos. El nivel de amistad había aumentado a una honesta. No había desviaciones de temas peligrosos o secretos temidos a ser descubiertos. Era simplemente una amistad honesta.
Y así paso el resto de la semana, sin atreverse a poner el tema sobre Akatsuki hasta el último día, donde Konan tendría que regresar o de lo contrario Pain se haría sospechoso sobre su ausencia. Konan le prometió que sería su espía, que volvería aquí cada vez que tuviera tiempo libre para descansar. Era bueno dirigirse a un amigo de forma normal en vez de estar en aquel refugio lleno de mentirosos y asesinos. El tema de revelar a Naruto a los miembros estaba fuera, el rubio jamás le pregunto porque confiaba en ella. Incluso ella misma se asombró de ello, porque era algo implícito en su acuerdo, no oficial.
Naruto no estaría siempre en casa debido a las pequeñas misiones mercenarias que tendría que hacer, pero ella tenía ya la llave de sus sellos. La peli-azul estaba asombrada con los niveles de seguridad que tenía su hogar momentáneo. Poseía sellos de ocultamiento de Chakra en el interior, de intimidad, y de mimetismo externo como ella misma vio la primera vez. Estaba más que claro que Akatsuki jamás encontraría aquella casa sin tener la ubicación exacta, cosa que la alivio.
Ahora ella tenía un lugar a que llamar hogar, recordándole a como ella, Nagato, Yahiko y Jiraiya vivieron juntos. Y era un sentimiento sumamente feliz y confortante.
Nota del Autor:
Tengo una barricada ante mi notebook, pase una semana preparandome psicologicamente para este momento, tuve miedo, terror y agonia. Sufri por hacer este capitulo lo más creible posible. De dar un fondo creible para este acontecimiento tan pecular y fuera de este mundo. Me guio en la base de algo fuera de lo habitual (aunque sea un poco), y trato de ser de su agrado.
Asi que lo dire rapido y lo superare. Si, Konan es el segundo miembro del Harem (Shadow corre a las escaleras y se oculta bajo su cama). Mentiria si dijera que no estoy asustado a sus reacciones, ustedes si que saben como masacrar a un autor, pero tengo que seguir, o mejor dicho el Show debe continuar.
Sobre otro asunto, no se como llamar a los sellos de caracterisiticas electricas de naruto con toda su investigacion. ¿Sello electrico? ¿Sello motor? Van a ver varios tipos, pero es como la "rama del Fuuijutsu de naruto" y no tengo un nombre oficial aun, pese a que sigo investigando en google translator.
Y un asunto final, para no tener que correr de sus cometarios nuevamente. Tengo una ocurrencia de ultimo minuto. Antes lo hubiera hecho sin pensarlo ya que no me habia fallado hasta unos caps atras (inFAMOUS)... bueno ire directo al grano. ¿Alguien vio "How Train your Dragon"/"Como entrenar a tu dragon"? Por que estoy levemente tentado a agregar a "Furia Nocturna", no como un contrato de convocacion, Naruto ya tiene Sapos y eso es definitivo, solo quisiera que fuera el compañero de naruto, como Akamaru es de Kiba. Se apegaria bastante a como es en la pelicula, solo que seria una especie en extincion desconocida en la "Isla Tortuga" (Spoiler del manga, aunque aun falta un poquillo para ello) y que Naruto luchara contra el y al final se hacen amigos blablabla...
Es solo una idea opcional que tengo, nada obligatorio y nada radical, ni que fuera a agregar vikingos o algo parecido.
Me dicen que piensan...
¡Reviews aqui!
¡Dicen que es como picotear a un mono con una bara!
Te crea adiccion
(-Dave el Barbaro-)
l
l
l
V
