Disclaimer: los personajes de The 100 y The Legend of Korra no me pertenecen.
CAPÍTULO 20
[La Tierra]
Antes de que Wanheda pudiera reaccionar ante lo sucedido, la Commander amenazaba con la punta de su espada el pecho del avatar.
- Lexa, intentaba controlar a Vaatu, pero es demasiado fuerte! -El rostro de Heda, con la mandíbula apretada y la mirada fría e inescrutable no daba señales de recibir los mensajes de Korra. – Rescataremos a Madi y salvaremos vuestro mundo, no le pasará nada, te lo prometo!
- Estábamos bien hasta que llegasteis! Clarke tiene razón, esto es una locura….
- Lexa- intervino Asami- entiendo tu frustración, pero estamos aquí para ayudar, Madi fue la que nos llamó, ella confiaba en nosotras, ella cree en un mundo mejor…
- Madi sólo tiene seis temporadas!- está vez el avatar pudo ver reflejado en los ojos de la Commander la tormenta que se produjo al recordar la sencilla fiesta de cumpleaños que ella y su mujer habían preparado en el búnker para la pequeña.
Sin embargo Clarke no necesitaba observar el rosto de Lexa para saber todos los pensamientos y sentimientos encontrados que guardaba fuertemente contenidos en su interior. Así que salió de su estado de shock y levantando su pistola apuntó contra Asami.
- Alexandra, quizá podamos hacer un intercambio…
De este modo, a punta de espada y pistola, el equipo Avatar fue escoltado por las dos grounders de nuevo hasta su hogar. No les había dado tiempo a recorrer demasiados kilómetros antes de que el espíritu les atacara. Una vez en el búnker, les despojaron de los cascos y el guante eléctrico de Asami y las esposaron al sistema de calefacción de habitación en la donde la noche anterior las habían acogido como sus invitadas.
- Nos necesitáis! – dijo el avatar desesperada- No podéis ganar a Vaatu sin nosotras!
- Queremos a Madi de vuelta, nada más.- contestó la Commander.
- Pero sólo Korra es capaz de hablar con él y con Madi a través del mundo espiritual!- Asami seguía sin dar crédito a lo que estaba pasando.
- Contamos con ello. – continuó Clarke- Y será mejor que lo haga antes de que nuestra pequeña sufra lo más mínimo.
La puerta metálica de la habitación se cerró con un golpe estridente y seco que les dejó con un sabor de boca muy poco agradable. Korra se preguntaba cómo demonios estando de vacaciones en el mundo de los espíritus habían llegado a aquella situación. Se arrepentía profundamente de no haber seguido su primer instinto respecto a la jovencita, pero Asami parecía tan dispuesta y decidida a ayudarle que no pudo negarse a volver a Republic City para avituallarse y embarcarse en esta nueva aventura. Al fin y al cabo era el avatar era el puente entre los mundos y éste por alguna razón jamás había encontrado su equilibrio.
- Lo siento Korra, es mi culpa, - le dijo la ingeniera exigiéndole dulcemente la mano que tenían libre.- yo insistí en venir hasta aquí. Ahora entiendo porqué viven sumidas en el caos y la oscuridad.
- No lo es, yo os he fallado, no pude controlar a Vaatu.- contestó agachando la cabeza, avergonzada. De alguna manera, el avatar siempre se sentía responsable de todas las desgracias. – Y ahora nuestras nuevas amigas ya no creen en nosotras.
- Lo harán, recuperaremos a Madi y restauraremos el equilibrio…
-Y si no lo conseguimos?
- Sólo espero que no me dejes sola durante otros tres años…
- Nunca jamás.
Los labios del avatar y la ingeniera se juntaron sellando una vez más el pacto de amor y amistad que las había unido para siempre y que les haría superar cualquier adversidad a la que se enfrentaran.
