7. La despedida

Había pasado un día desde la noticia. Bulma estaba en el patio, tomando el sol. "Tengo que decírselo lo más pronto posible, talvez con esto reparemos 'lo nuestro' "

"¡¡¡BULMA!!!" Gritó Vegeta, desde su cuarto

"¿¡¿Qué demonios quieres?!?" Se puso de pie, sabiendo que su cambio de temperamento por el embarazo sería un problema.

Vegeta bajó volando, se paró frente a ella y tomó su típica pose de cruzar sus brazos "Tengo que hablar contigo…"

"Está bien. ¿De qué quieres hablar?" preguntó alegremente.

Vegeta la miró muy extrañado por su cambio de temperamento "Será mejor que vayamos a tu cuarto…"

Ambos subieron al cuarto en silencio, ninguno de los dos se dio una mirada, al menos no directa, Vegeta la miró de reojo como si fuese una muñeca de porcelana. Entraron al cuarto y Vegeta cerró la puerta, se recostó sobre la misma y dirigió la mirada hacia el suelo.

"Bulma…" "Debo decírselo AHORA" Al parecer Vegeta estaba sumergido en sus pensamientos, así que Bulma decidió hablar "Vegeta, tengo algo importante que…"

Vegeta la ignoró por completo "Me iré a entrenar al espacio…" "¡Listo, lo dije! Ahora ella dirá 'De acuerdo, que te vaya bien' Y todo estará…"

"¿¡¿QUEEE?!?" Vegeta intentó retroceder un poco al ver la explosión en Bulma, pero la puerta se lo impidió "Qué te irás al espacio, y se puede saber el maldito motivo…"

"Tu…" Vegeta dejó escapar esa palabra como un susurro. "Tu me distraes totalmente"

"¿yo? ¿Yo? ¡¿¡YO?!?" Bulma no comprendía esa respuesta.

"Si… lo que pasó esa noche me sigue persiguiendo y además desde hace poco he estado sintiendo algo raro en ti… estás más sensible de lo normal…"

"Duuuhhh, es porque estoy embarazada" "Pues es por…"

"Eres un obstáculo en mi camino, es mejor que me vaya" Vegeta decidió que lo mejor sería ponerlo de esa manera.

"¡Pues has lo que quieras! Y tienes razón, lo de esa noche fue un 'error'"

"En eso tienes razón, pero… desde ese momento te volviste mía, mi compañera, mi pareja, mi mujer… y de nadie más" Vegeta la miró fijamente.

"¿Tu mujer? ¿Sólo por haberlo 'hecho' una vez?"

"Si" En parte, eso era verdad, pero Bulma podía elegir entre dejarlo o quedarse con él, y Vegeta lo sabía, entonces… ¿Por qué se lo había dicho de esa manera? ¿Por qué no la quería ver con alguien más? En el fondo, Vegeta sabía la respuesta, pero jamás la aceptaría.

"Si yo fuera tu 'mujer', debería ser tu esposa, pero noooo, apuesto que el Gran Príncipe de los Saiyajins no se prestaría para eso… y además yo no soy tu mujer, yo soy…"

"¿Eres la mujer del insecto?" Comenzó a enojarse por la posible respuesta que recibiría

"¡No! A él no lo amo… yo soy una mujer libre"

"… ¿No lo amas?" Vegeta estaba algo inquieto por eso.

"Así es, solía amarte a ti, pero ya no más y si quieres, te puedes largar y morirte en el espacio"

"Bien" Vegeta no entendía, pero esas palabras le habían dolido un poco.

"¡Bien!" Bulma respiró profundamente "Y… ¿Cuándo te irás?"

"Mañana por la mañana"

"De acuerdo, entonces…feliz viaje" Bulma se dio la vuelta "Por cierto, se me olvidaba decirte, ¡Felicidades!"

Vegeta arqueó una ceja al escuchar este comentario sin sentido. Bulma sonrió con malicia "¡Felicidades!Ya que eres el orgulloso padre del bebé que llevo dentro…"

Vegeta se quedó con la boca abierta, por un segundo, y luego la cerró rápidamente "¿Qué? ¿Qué acabas de decir?"

"Estas sordo o qué. Dije que eres un futuro padre" Bulma salió de su cuarto y se dirigió a la cocina.

Vegeta sonrió un poco, pensando que era una broma, que ella había dicho eso para que él se quedara, pero no lo haría, su decisión ya estaba tomada y nada la cambiaría.

Por la noche Bulma estaba hablando con sigo misma "Ese idiota… espero que se vaya y… y…" "¿Pero qué estas diciendo, Bulma? Lo necesitas, aunque no lo ames" Sus pensamientos fueron interrumpidos por un ruido en su ventana, se levantó y al abrir la ventana encontró a Vegeta, quien flotaba a una corta distancia.

Vegeta le preguntó de inmediato "¿Por qué me mientes así?"

"Que bien se ve…espera, ese traje se parece el que yo… ¡Maldito! Agarraste ese traje de combate de mi laboratorio ¿verdad?" Bulma estaba algo enojada al darse cuenta de eso "No te mentí"

"Si claro" La miró fijamente.

"Cree lo que quieras, de igual manera no esperaba contar contigo en esto…"

Vegeta cruzó los brazos "Si en dado caso es verdad, no cuentes conmigo, me iré de cualquier manera. Así debe ser un guerrero…"

"¿Tu crees? Porque, si te fijas, Goku nunca ha dejado a Milk, solo cuando va a pelear, si no es por eso, él nunca se va de su lado…"

Vegeta sintió algo de rabia al recordar a su enemigo "Kakarotto… ¿Lo tenías que mencionar a él?" "Ese tipo es un gran idiota…"

"Como tu digas, de igual manera Goku siempre será el más fuerte del universo, por el amor hacia sus amigos, porque él sí tiene sentimientos que lo empujan a luchar por sus seres queridos, por todas las cosas que hemos pasado, por…"

"¡Nunca digas eso en mi presencia! ¡NUNCA! A mi no me importa los 'sentimentos', yo jamás estaré al lado de alguien y ¿sabes porqué? Porque yo destruiré a Kakarotto y seré el más fuerte, sin que me importe alguien. Y nadie, escucha bien, NADIE se interpondrá en mi camino…" Vegeta era conciente que había sido muy duro con ella, pero le había enojado tanto que ella hablase así de Goku. Se comenzaba a ir cuando sintió que el ki de Bulma comenzaba a sentirse extraño; se volteo y Bulma estaba desmayando, se fue a toda velocidad a sostenerla

Vegeta la sostenía delicadamente "¿mujer? ¿Bulma? ¿Qué pasa?"

"Es…es…"

"Mejor no hables… ven" Vegeta la cargó y la llevó a su cama.

Vegeta la colocó en la cama y comenzaba a irse cuando Bulma le agarró la mano"Vegeta… por favor… no te vayas"

"Tengo qué, Bulma, o de lo contrario no podré estar tranquilo al tenerte tan cerca de mi" Dio un pequeño suspiro "Tengo qué, mujer, ¿qué no ves? No puedo entrenar bien aquí, hay muchas distracciones…"

"Por favor, piénsalo…por el bebe. Te necesitamos Vegeta, tu hijo y yo… ¿Te puedes quedar un poco más, acompañándome?"

"¿Todavía sigue con eso…?" "Está bien, pero no creas que eso me hace feliz" Se sentó en la orilla de la cama.

Conforme avanzaba la noche, Vegeta se acomodaba al lado de Bulma. El se tenía que ir con urgencia, pero quería pasar una última noche con ella. Quería abrazarla, pero no podía, si lo hacía se vería obligado a besarla y eso le traería más problemas. Por ese motivo se quedó a distancia de ella, su última noche la pasaría cuidándola, admirándola hasta que el sueño lo venciera

A media noche, Bulma se despertó por unos ruidos extraños y se sorprendió al ver a Vegeta al otro lado de la cama. Vegeta estaba teniendo una pesadilla y estaba haciendo mucho ruido, así que Bulma se le acercó y le dio un masaje en la cabeza. Pero cuando intentó acomodarse en su propio lugar, sintió que algo la detenía, al parecer la cola de Vegeta le había rodeado la cintura y no podía soltarse.

"oh-oh…Si me muevo, se despertará y me preguntará qué estaba haciendo tan cerca de él, pero… pero si él se despierta por la mañana y ve que me está abrazando, pensará que él lo hizo y talvez se quede… ¡Si, eres una genio!"

Entonces ella se acomodó a su lado, puso su cabeza en el hombro de su príncipe. En el momento en que se acostó, los brazos de Vegeta, automáticamente, la rodearon y lo jalaron contra él mismo. Bulma estaba sorprendida, pero ella no se quejó. De hecho, ella estaba extremadamente confortable. El calor emitido por el Príncipe de los Saiyajins la hacía sentirse adormecida, dándose cuenta que nunca se había sentido tan a salvo en su vida.

Por la mañana Bulma despertó sintiendo que algo faltaba…Vegeta. Se levantó rápidamente y salió al jardín. Vegeta estaba listo para irse, pero al parecer esperaba algo… ¿a Bulma?

"¿Te vas? Pensé que…" Bulma se acercaba lentamente

"¿Qué? ¿Qué pensaste? ¿Que me quedaría? Jaja, yo me iré porque no hay nada que me tenga aferrado a este lugar, pero regresaré para acabar con los androides, así que… cualquier ilusión que tengas conmigo, vela tirando desechando" Dijo sin voltearla a ver.

"¡Eres un ingrato! Después de todo lo que hice por ti…y… y…hasta me entregué a ti, y a pesar de eso no te quedarás; espero que los androides te maten. Idiota" Bulma estaba totalmente dolida y furiosa por el comportamiento de su 'compañero'

"Di lo que quieras, de igual forma no que quedaré"

"Eres un…" apretó el puño fuertemente, para evitar derramar lágrimas.

Vegeta decidió voltearse para verla. La imagen de Bulma, sufriendo, lo hacía sentirse de lo peor, pero, aún así él no podía permitirse tener algún ser querido "Dime una sola razón por la que deba quedarme… solo una"

"Ya te la dije, te necesitamos…"

"¿Necesitamos?" "Debe estar hablando del supuesto bebé"

"Si. Te necesitamos… tu hijo y…" Vegeta la interrumpió, dándole un beso.

Se separó lentamente de ella "Regresaré" Le levantó su mentón "Regresaré… pero solo por los androides" Se le acercó al oído "Solo por los androides y para comprobar si todo eso del bebé es verdad y si en dado caso resulta verdadero… no te hagas ilusiones que me quede por eso" "Será mejor que ella me odie…"

Bulma sintió un golpe en el corazón, le dio una cacheteada. Vegeta ni siquiera parpadeó, solo dio una pequeña sonrisa, subió a su nave y se fue…

Bulma se quedó mirando al cielo. El padre de Bulma salió para hablar con ella "Bulma, estaba pensando qué colores poner en el nuevo cuarto… ¿Bulma, estas bien?"

"Se fue…"

"¿Quién? ¿Vegeta? Ya regresará, después de todo tiene un hijo…"

"Será mejor que no me haga ilusiones con eso…

"No te preocupes Bulma, él es un príncipe y tiene honores…"

"Créeme, será mejor que él no se involucre…" No le gustaba la idea de que su hijo creciera sin un padre, pero sería mejor no tener uno, a tener uno como Vegeta.

"Si eso es lo que crees…"

"Papá, ¿Qué opinas del nombre 'Trunks'?"