Estaba en aquel hotel. Había una hoja en la cama y lo leyó:


Contrato de exclusividad

Usted dejara el lugar de trabajo por el tiempo que el cliente diga.

Usted evitara tener contacto con otro hombre que no sea el cliente.

Tener tiempo disponible a la hora que el cliente desee

El cliente a cambio le dará las comodidades que usted desea siempre y cuando usted está de acuerdo con lo establecido.

Firma y nombre del contribuyente


No sabía que era lo más estúpido que había hecho en su vida. El romperlo y mejor salir del hotel o haberlo firmado para después romperlo para salir del hotel.

Dejo una nota que decía:

Lo siento… no puedo hacerlo.

Fue directo a su trabajo para renunciar. Sabía que una vez que entre en ese negocio jamás podría salirse… pero no le importaba. Iba a labrarse una nueva vida y lo haría de una manera limpia. Cuando iba saliendo del establecimiento se encontró con una enorme sorpresa.

En medio del estacionamiento estaba Lucius Malfoy con una sonrisa que le dio miedo. Y en una mano estaba el estúpido contrato que había firmado hace unas horas… su sangre se helo y sintió un escalofrió en todo su cuerpo para después caer inconsciente.