-¿Te pasa algo, John?-pregunto Sara, asomándose desde la puerta del consultorio de su amigo (o mejor dicho, su ex pareja).

-¿Perdona?-pregunto el rubio, que estaba sentado detrás de su escritorio, muy concentrado en algunos papeles que tenia encima.

-John…-cerró la puerta tras entrar y se sentó en la camilla que era para los pacientes-dime ahora, ¿Qué hizo? ¿Exploto el departamento ahora que no vives ya en él? ¿Regreso a ser el mismo maldito que era antes?

-¿Perdón?-John levanto la mirada y vio que una mirada de preocupación y cansada casi lo comía-Sara… estoy ocupado.

-John, te conozco casi el mismo tiempo de que lo conoces a él… y me he ido acostumbrando a que siempre que estás pensativo y no sonríes, algo tiene que ver-dice Sara, mirándolo aun más insistentemente-yo no causé eso en ti, pero al menos sé quien si lo causa.

-Pues…-John se sentía un poco incómodo, incluso dejo los papales sin firmar.

-¿Qué pasa?-le miro preocupada, indicándole con la mano que se fuera a sentar con ella en la camilla con la sabana un tanto deslavada.

-Ayer… lo encontré-dijo un poco apenado John.

-¿Y eso es malo?-pregunto Sara, acomodándose mejor en la camilla. Era una linda mañana en la que increíblemente hacía calor y no estaba nublado.

-Si… no… claro que no-apresuro a decir John-bueno… no lo sé-se rasco la nuca en señal de nerviosismo.

-¿Desde cuándo ver a Sherlock Holmes ya se volvió algo malo?-pregunto impresionada la doctora.

-Desde que… perdió la memoria-dijo John, parándose de su escritorio, para sentarse junto a Sara-yo… ya hay cosas que no logro entender, Sara.

-¿Cómo cuales?

-Ayer… lo encontramos Mary y yo en Angelo's.

-¿Fue a cenar solo?

-Si… y no.

-¿Cómo?-Sara lo miro a los ojos.

-Estaba con alguien…-John trago un poco de saliva al tener algo reseca la garganta-…con una mujer, para precisar… y bueno… era… Molly.

-¿Molly? ¿Molly Hooper?-pregunto Sara con expresión de querer recordar algo-oh, claro… La chica de la morgue, la que ayudo a Sherlock a…

-…fingir su muerte, si, ella misma-termino de decir John, mirando a otro lado que no fueran los ojos de Sara-fue con ella… y bueno… no lo sé, es todo confuso… ahora que ya no puede controlar su mente, sus sentimientos salen y es tan… me recuerda a un niño indefenso expuesto hacia el mundo salvaje.

-¿Y eso es malo?-pregunto ella otra vez sin entender.

-No… puede… si…-John comenzó a reírse en voz baja-sí, creo que si… siento que lo van a… y yo no podré hacer nada.

-¿Y por qué sientes que es malo? ¿No debería de ser tiempo de que ya conozca sus sentimientos y emociones?

-No, porque Sherlock Holmes no es de… vamos Sara-y la miro a los ojos-sabes cómo es Sherlock, sabes cómo trata a la gente… como te trato-agrego sin sentirse orgulloso- antes no era así y ahora trata de la mejor manera posible a Molly (y en general con todas las personas) cuando siempre la ha tratado como quiere y cuando la necesita en algo… trata de compensar su culpa de lo que hizo anteriormente… quiere ser buen chico… y eso da miedo… no sé que vaya a ocurrir… su mente se ha ido lo que le da la bienvenida sus sentimientos… y esos, son más poderosos que los pensamientos, y sabiendo como es Sherlock...

-¿Estás celoso?-pregunto de la nada Sara, aun no creyendo lo que veía con sus ojos.

-Si-dijo en el acto John, pero recapacito en dos segundos-¡No, claro que no! ¿Por qué lo estaría?

-Oh, vamos John-y Sara le sonrió por ver su cara un tanto enrojecida-no es malo sentir celos de vez en cuando… y menos siendo Sherlock Holmes el que los provoca… debo admitir que yo llegue a tenerlos-y se sonrojo levemente.

-No, yo no puedo tener celos de…-John arrugo el ceño al mirar a su amiga-¿Sherlock te dio celos? ¿Por qué?

-¿Estás hablando en serio, John?-pregunto ella, casi carcajeándose de la risa, y tomándolo del brazo-cielos, todo mundo asegura que eres un novio excelente y de eso no me quejo de nada… pero también todas sabemos que tu prioridad es y siempre será Sherlock… y eso, es algo que no nos gusta aceptar… es lindo, claro, ¿Cómo no estar enternecida cómo te desvives por él y tratas de que sea mejor hombre y que no se mate? Pero también, es algo que no nos gusta del todo… vamos, John, que las mujeres somos egoístas, por mucho que digan que no… y una quiere tener lo suyo sin que nadie lo toque… y bueno, siendo tú, debemos admitir ante todo que Sherlock llego primero a ti y te toco de tal que nunca podremos separarlos.

-¿En serio piensan eso?-pregunto John abrumado.

-Claro que si-dijo Sara, sonriendo gentilmente-todas creemos que eres un excelente amigo por lo que haces por él… y que competir contra Sherlock es un suicidio estúpido anticipado… te repito, tu prioridad es Sherlock… y eso es lindo… así que ante mis ojos, es normal que sientas celos y preocupación por lo que pueda ocurrir con Sherlock ahora que tiene sus sentimientos a flor de piel... pero no te preocupes, Molly hasta donde yo sé, es buena persona, así que no podría pasar algo malo.

-Pero yo no puedo… sentir… eso...

-¿Qué? ¿Celos? Oh, pero si son lo más normal del mundo-dijo ella, guiñándole el ojo-eso nos hace darnos cuenta que somos humanos, que apreciamos demasiado a esa persona… de lo que nos podríamos haber imaginado… son con como una señal de estar alertas.

-¿Sabías que los celos son dañinos y que solo aplica en parejas?-pregunto irónico el ex militar.

-¿Quién te metió esa idea la cabeza?-pregunto escandalizada Sara-son dañinos cuando no se controlan y se comete estupideces por ellos... además, no necesariamente surgen nuestra pareja… si, es lo más común, pero también lo común es tener celos de que nos quiten a esa persona especial… sea tu madre, tu hija, tu hermana o tu pareja… ¿Qué no sentiste celos hacia Harry por la atención que le daba tu madre en lugar de a ti? O, ¿jamás sentiste celos por Clara cuando se llevo a Harry a vivir con ella?-y lo miro a los ojos-te a seguro que si los has tenido.

-Pues…

-Ah, entonces eso significa que los celos son normales-dijo Sara, parándose de la camilla para ponerse de pie enfrente de John-los celos solo nos dicen "ten cuidado, podrían dañar esa persona"-le tomo de los hombros para que el desorientado de John la mirara con atención- puedes sentir celos por tus amigos, tus familiares… y no es por el sentido romántico… y ahora, sientes hacia Molly y Sherlock, es ese cariño que le tienes a él y que quiere que no lo dañen ahora que está más vulnerable que nunca… tú lo quieres John, es normal… yo estaría si estuviera en tu situación haría lo mismo.

-¿Cómo lo haces?-pregunta John, con un leve brillo en los ojos.

-¿Qué cosa?-pregunto sin entender Sara, recogiendo ahora los documentos que hacia un rato John estaba arreglando.

-¿Tranquilizarme tan rápido?-y sonrió con todos los dientes.

-No lo sé-Sara solo se encogió de hombros-lo que sí, es que me preocupa otra cosa.

-¿Cuál?

-Que yo no debería de ser la persona que te tranquilice-Sara fue a la puerta llena de documentos-¿y Mary?

-Mary…

-John, ¿comprendes que soy tu amiga y cual sea tu decisión la aceptare gustosa?-pregunto en confidencialidad-la que sea, la cual te haga feliz, me hará feliz a mi… pero ten cuenta que puedes dañar a alguien con estos nuevos celos que nacen de ti… y no precisamente es a Sherlock.

Y salió, para dejar un poco mas enredado al doctor entre sus pensamientos.

¿A qué se refería con eso?

Y era cierto, ¿Por qué no fue mejor con Mary a hablar de cómo se sentía acerca de que Sherlock y Molly tuvieron una cita?

¿No se suponía que eran pareja y podían contarse todo…? Bueno, ahí estaba el claro ejemplo de no todo se le puede contar a tu pareja.

Un sonido lo saco de sus pensamientos. Miro el escritorio y comprobó que el celular había vibrado. Se bajo de la camilla y fue por él.

¿Quién es exactamente Irene Adler?

Me la he encontrado.

-SH

Una risa amarga le lleno la boca. Y decían que Sherlock Holmes no había tenido mujeres en su haber…