Capítulo 7, ¡gracias por leer!


La familia Hyuga.

Neji estaba en su auto. Buscaría a Tenten, la sacaría a rastras si era necesario. Se había burlado de él, lo había hecho esperar, lo ignoró completamente. Ella no apreciaba lo que él hacía, lo que se esforzaba por hacerla feliz o al menos no aburrirla. Encendió el auto…

—¡Neji-san! —Gritó una chica de cabello castaño, había corrido y estaba jadeante por el esfuerzo— eh… esto es de Tenten, busqué a Lee-san para entregárselo pero ya se había ido —Neji bajó al igual que Gaara y le entregó las pertenencias de Tenten, su mochila. Neji había detenido su salida al escuchar su nombre, por un momento pensó que se trataba de su novia, pero se disgustó al ver a otra joven en su lugar.

—¿Dónde estaba esto? —dijo con sorpresa. ¿En dónde diablos estaba metida Tenten? Todo eso era raro.

—En nuestro salón, Tenten fue llamada por la directora, una chica fue por ella durante la clase y hasta ahora no ha regresado, pensé que no debía dejar sus cosas si ya no hay nadie —Neji observó la mochila, ¿por qué Tenten iría a Dirección? No, algo andaba mal.

—Gracias. ¿Hace cuánto tiempo se fue? —quiso saber, la joven parecía hacer memoria.

—Al inicio de la última clase, —bastante tiempo según Neji, Gaara también pensaba lo mismo— la busqué en dirección pero me dijeron que ella no había sido llamada —Todo eso era demasiado extraño, ¿dónde estaba Tenten y por qué no regresaba?

Gaara miró a Neji adivinando sus pensamientos. Una sola cosa pasaba por su cabeza, Tenten para nada se había ido, sus pertenencias eran la gran prueba, pero ahora debían averiguar donde diablos se había metido esa niña respondona.

—Neji, andando —dijo Gaara adelantándose a entrar de nueva cuenta a la Universidad.

El ojiperla no contestó pero siguió a su amigo de vuelta, la chica los siguió de cerca, debían encontrar a Tenten antes de que la directora saliera, lo que significaría que todos los alumnos sin negocio alguno ya no podrían merodear por ahí. Neji había estado tentado a ir y hablar del reciente problema con la directora, pero descartó la idea al pensar que podría estar exagerando las cosas. Muy probablemente era una broma de Tenten, sí, eso tenía que ser y había caído, lo aceptaba.

Se dividieron, Gaara parecía tener control de la situación, se le veía como un líder. El pelirrojo repartió las áreas de la escuela como si las conociera de toda la vida a pesar del poco tiempo en la ciudad, y así de ese modo terminar más rápido. Neji avanzó por un extenso pasillo, buscando en los salones que se encontraba a su paso, pero en ninguno parecía estar la causante de su preocupación. Por otro lado, el pelirrojo buscó en las áreas deportivas, clubes, entre otros, sin ningún éxito; comenzaba a impacientarse. Cuando Gaara estaba caminando en dirección al patio trasero escuchó varios golpes y gritos provenir de una de las puertas más alejadas del pasillo, supuso que ahí debía estar, la había encontrado.

—Ey, soy yo —le dijo una vez que llegó, golpeando levemente su puño con la puerta.

—¿Quién? ¡Sácame de aquí! —gritó la chica, se escuchaba desesperada, tenía buen rato encerrada y no era para menos.

—Espera un momento —le respondió y sacó su celular para avisarle a Neji la ubicación de Tenten— Neji, la he encontrado, área tres, pasillo 12, la última puerta cerca de los jardines traseros. —Y le colgó— voy a tratar de abrirla, apártate de la puerta —le dijo para evitar lastimarla, pretendía golpear hasta que se abriera bajo presión, quizás una buena patada resultaría.

Gaara golpeó fuerte pero no logró mucho, un nuevo intento pero sólo la puerta dio un crujido, necesitaba más ayuda, Neji debía llegar pronto. Escuchó pasos acercándose, Neji corría a su dirección junto con esa chica, nunca había visto a su amigo tan preocupado como ahora, incluso más que en la cena de compromiso. El ojiperla llegó y miró la puerta.

—Está dentro —dijo Gaara, Neji observó y los mismos pensamientos que su amigo cruzaron por su mente, había que derribarla.

—Puedo buscar a la directora o al conserje para que abra la puerta —sugirió la chica.

—Nos llevará bastante tiempo buscarlos, opto por el camino fácil —respondió el Hyuga.

—¡Sáquenme de aquí! —se escuchó dentro— ¡Neji! ¿Eres tú?

Neji se alejó varios metros y corrió para golpear la puerta con su pie fuertemente pero fue inútil. Tocó la puerta con su mano y miró a su amigo, el pelirrojo comprendió lo que quería decirle. Ambos se alejaron sólo un poco y haciendo la misma acción anterior, golpearon su objetivo al mismo tiempo hasta al fin abrir la puerta. Un cuerpo se asomó a los segundos y Neji supo que estaba bien. La chica salió por completo.

—Neji —dijo, al parecer con alegría. El ojiperla sonrió al ver a la chica ir a su lado, segundos después sintió su puño en su rostro— ¡estúpido, por tu culpa estuve encerrada por casi dos horas, dejé mi celular en mi bolso y no podía abrir la puerta! —le gritó, de la fuerza que había recibido Neji estaba en el piso con su mano en sus labios, afortunadamente no sangraba.

—¡¿Podrías decirme exactamente que hice? —¿que diablos tenía que ver él en su desaparición?, debía tratarse de una broma, habían encerrado a Tenten y ella pensaba que él era el responsable, necesitaba aclararle las cosas, eso creía. Pero Tenten sabía por qué hacía eso, a causa de Neji… no exactamente porque él estuviera directamente involucrado, pero aun así por celos de esa chica había ocurrido todo.

—Tu querida compañera de clase "Miss universo rubia" me encerró aquí, ¡me engañó!, más te vale que arregles todo este malentendido, piensa que tú y yo salimos, esta en un error y quiere desquitarse conmigo —le soltó, el ojiperla suspiró audiblemente para tratar de tranquilizarse él mismo.

—Tú y yo salimos —le recordó, si esa chica pensaba eso estaba en lo cierto, ahora se preguntaba que compañera de su grupo se había atrevido a hacerle eso a la castaña. Si bien recordaba no tenía ninguna compañera rubia.

—Sólo es temporal, una apuesta nada más, y te recuerdo que no es porque quiera estar contigo —Tenten se cruzo de brazos evitando verlo, fue ahí que se percató de la presencia de alguien más aparte de Gaara —¿Matsuri?

—Oh, Tenten, ayudé a tus amigos a buscarte, sabía que no podías dejar tus cosas abandonadas en el salón así como así —no solían hablarse mucho durante las clases, o cuando lo hacían era referente a trabajos y ejercicios nada más, pero sabía que Matsuri era amable.

—Gracias —ahora sabía que no todas las chicas de su clase eran unas tontas.

—Como todo está bien debo irme ya, mi mamá se preocupará si llego tarde —miró al trío con una sonrisa, aunque sentía pena por Neji que continuaba en el suelo, su vista pasó a Gaara pero la mirada inexpresiva del pelirrojo la hizo sentirse incómoda— nos vemos mañana.

—Es tarde, me voy también —dijo Gaara— ¿Necesitas ayuda para levantarte? —preguntó serio a Neji, el cual lo miró molesto— entonces me voy.

—Me voy contigo —dijo deprisa Tenten pero de inmediato escuchó:

—Tú no vas a ningún lado —Neji se levantó— te vienes conmigo. Adiós Gaara —tomó a la chica de la muñeca y comenzó a caminar muy aprisa ignorando las quejas de Tenten, que al final no tuvo más remedio que seguir al ojiperla.

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Miércoles.

—Eres todo un misterio —le escribió, tenía alrededor de media hora en el chat con ese chico que decía conocerla, a ella le resultaba interesante y misterioso.

No será por mucho, nos encontraremos pero antes debo asegurarme de tener tu aceptación —esas palabras, ¿qué quería decir? Aceptación, por un momento pensó en Neji ¿y si se trataba de una broma de él? No tenía su correo, pero ese extraño sujeto, que conociera bastante de ella ya era muy sospechoso.

—No puedo aceptarte si no te dejas ver —esperaba que quisiera revelarle su identidad, o al menos darle una pista. Era justo, no sabía absolutamente nada de él.

No, si me ves me compararás con un sapo feo, mejor conquistaré tu corazón con mis palabras, y así resultará todo más fácil, —pues vaya que era persistente, tendría que esperar a que se armara de valor— te estoy mostrando, aunque no puedas verlos, mis verdadero sentimientos, te enamorarás de mis palabras.

—No estés tan seguro Einstein —luego escuchó el grito de Temari desde la sala. Suspiró resignada al tener que cortar su plática con el chico— debo irme, platicamos otro día.

Estaré esperando —y terminó.

La chica se dejó ver en la sala, ahí se encontraba Temari y Gaara, al parecer hablando de nada en particular. Su amiga le guiñó un ojo, Tenten no comprendió que le quería decir con eso pero una cosa era segura, Temari estaba bastante feliz, no dejaba de sonreír. Se acercó un poco temerosa de lo que podría decirle, luego miró a Gaara, éste parecía tranquilo y relajado.

—Eh… ¿Qué sucede? —esa sonrisa de Temari no ayudaba nada, nunca la había visto así desde que conoció a Shikamaru. Temari aclaró su garganta pero era un claro aviso para su hermano.

—Recoge tu bolso, saldremos en este momento —dijo el pelirrojo sin mirarla. Los ojos de Temari brillaron y su sonrisa no cabía en su rostro. La cara de Tenten mostraba sorpresa, ¿la estaba invitando a salir?

—Sí… pero deja arreglarme un poco, yo…

—Así estás bien, vámonos —y se levantó de donde había estado sentado la última hora hablando con su hermana. Tenten no sabía lo que estaba pasando, antes hubiera dado lo que sea porque Gaara la invitara a salir, pero últimamente no sabía que pensar del chico, era muy serio e incluso algunas veces daba miedo, ¿por qué justo ahora tenía ese gesto con ella?

—Ya deja de perder el tiempo Tenten, mi hermano saldrá contigo así que no hay mucho que pensar —la animó la rubia, Tenten tragó saliva.

—Te espero en el auto, no tardes —comentó el pelirrojo y salió. En ese momento Tenten miró a su amiga con confusión, ¿qué rayos?

—¡No lo hagas esperar! —la regañó Temari corriendo por su bolso— así estas linda, ¡Gaara te invitó a salir! Vamos, ¿qué esperas? – y la arrastró fuera – diviértete.

¿Esto era correcto? Era el mejor amigo de Neji, su prometido, lo que significaba que no podía salir con otros chicos, ¿entonces por qué Gaara hacía eso?, ¿sería que le gustaba? El pelirrojo la ayudó a subir al auto y en poco tiempo ya estaban los dos paseando por la ciudad. No se atrevía a preguntarle que pasaba o a donde iban, estaba demasiado nerviosa como para hacerlo, además el carácter de Gaara no ayudaba mucho a su valentía y menos para escoger las palabras correctas para decirle.

—Oye, Gaara… ¿podrías decirme por qué esto tan repentinamente?, ¿a dónde vamos? —el chico no despegó su vista de su camino.

—A la casa de Neji —ah, la casa de… ¡Neji!

—¡¿Qué? —gritó, ¿por qué?, ¿qué tenían que hacer en ese sitio? ¡La boca del lobo, la boca del lobo…!

—Neji sabía que no querrías ir si venía por ti, por eso me pidió de favor que te trajera. Sus primas han preguntado por ti, querían conocerte mejor —explicó simplemente.

—Las conocí en la cena, son la versión de Neji al femenino, lo sé— Gaara mostró una débil sonrisa.

—Me refiero a que quieren hablar contigo, no tuvieron la oportunidad de conversar en la cena —explicó— no tienes por qué sentirte molesta, las dos son muy amables, sobre todo Hinata.

—Pero… no quiero tener que toparme con el padre de Neji, creo que es muy estricto— inmediatamente recordó al hombre, no era una persona con la cual quisiera hablar a solas.

—Lo es, pero tienes suerte, ya se ha ido fuera del país, a su casa. Donde vive Neji no es de su propiedad, sino de su tío Hiashi —luego de eso no volvieron a cruzar palabra, y era algo que el pelirrojo agradecía, no le gustaba hablar demasiado, además de que Neji era quien tenía que encargase de informar a su prometida sobre su familia.

Llegaron a la mansión Hyuga y una vez que Gaara se estacionó, uno de los sirvientes abrió la puerta de Tenten. La chica agradeció y caminó junto con Gaara a la puerta principal. Pensó que Neji estaría esperándolos en la entrada pero no fue así. Ambos esperaron en la gran sala. En el lapso que esperó, Tenten tuvo tiempo de pensar, no había tenido muchas opciones, había sido burlada tanto por Neji como por Gaara, Temari no le habría mentido en algo así y de inmediato supuso que la supuesta cita con el pelirrojo había sido ideada por él mismo para conseguir que fuera sin rechistar.

—Gaara-kun – escucharon ambos, dos chicas se aproximaban, la mayor parecía haber hablado. Gaara se levantó y Tenten lo imitó— ah, bienvenida Tenten-san —la chica era muy formal, demasiado para su gusto.

—Hola, puedes decirme Tenten, simplemente —pidió.

—Durante la cena no tuvimos el privilegio de presentarnos formalmente, me llamo Hinata —hizo una reverencia— y ella es mi hermana menor Hanabi —la chica medio sonrió.

—Eres justo como en la fotografía —dijo Hanabi viendo con interés a la castaña, pero Tenten no comprendió a qué se refería— mi primo tiene una foto tuya —explicó al ver su cara de interrogante.

—¿La tiene? —no recordaba haberse tomado una foto para Neji, ni mucho menos regalarle una. Sería algo tonto.

—Sí, debajo de su almohada. Él cree que nadie sabe, pero yo sé todo —bien, era extraña, de eso segura, pero sería buena aliada, una prima que revele sus secretos era muy útil.

—Hanabi —la regañó la mayor —Tenten-san… Tenten —corrigió al instante— mi primo viene enseguida, esta hablando con papá en el despacho, no debe tardar. Por el momento podemos esperarlo aquí, o en el jardín, como prefieras —su voz era dulce.

—Me gustaría ir al jardín, ¿podemos? —Hinata sonrió. A Tenten le había agradado el jardín desde la primera vez que estuvo en esa casa, además dentro se sentía encerrada.

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Lo típico, siempre que se encontraba en ese lugar era para discutir. Su padre ya no estaba pero eso no era impedimento para que manejara su vida como de costumbre y su tío siempre estaba ahí para recordárselo. Neji se mantenía al margen, escuchando todo lo que Hiashi tenía que decir al respecto, en otras palabras, lo que su padre dictaba desde lejos. Evitó verlo en todo momento pero un último punto lo hizo enfurecer al momento.

—¡No pueden! —gritó, levantándose de su asiento. Hiashi lo miró desde su silla.

—Ya se te había mencionado antes, queda menos de un mes —muy poco tiempo, con tan poco no lograría completar lo que se había propuesto durante años, formar parte de la vida de Tenten para siempre.

—No lo acepto, es muy poco tiempo, necesito más —dijo, se había escuchado como una exigencia— Tenten no me quiere, ella aún… —sus palabras se fueron desvaneciendo en el aire, le dolía aceptarlo. Su tío lo miró comprensivo pero él no tomaba la decisión, sino los padres de ambos.

—No es posible, los preparativos ya están en marcha, no hay nada que puedas hacer al respecto. Escucha Neji, puedo darme cuenta de tus sentimientos y si esa joven ahora lo sabe, estoy seguro de que también podrá entenderte, la alcanzarás cuando menos te lo esperes —y sonrió un poco para tranquilizarlo.

—Iré a ver al padre de Tenten —dijo de pronto, sorprendiendo al hombre— le pediré que posponga todo esto un poco más, debe entender que no puede obligar a su hija a aceptar a una persona en menos de un mes, viajaré a China y lo convenceré.

—Tu padre se molestará si haces eso —le advirtió, pero el ojiperla ya lo sabía, estaba consciente de que su papá daría el grito en el cielo pero era algo que no estaba en discusión, ya lo había decidido.

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Había estado hablando con Gaara y las dos integrantes de la familia Hyuga los últimos veinte minutos y ni rastro de Neji, estaba impaciente, ¿qué tanto estaba haciendo? Se suponía que de él había sido la brillante idea de llevarla a su casa, ahora debía cumplir con lo que sea que tenía en mente. Suspiró por segunda vez desde que estaba en el jardín, comenzaba a aburrirse.

—Tenten… disculpa que sea tan directa pero, ¿tú quieres a mi primo? —Hinata se había acercado a hablarle luego de que la castaña se distanciara considerablemente del grupo— Neji no suele hablar con nosotras de lo que piensa, pero podemos entendernos igual, él te quiere, lo sé desde hace tiempo.

—¿Lo insinuó? —quiso saber, pero Hinata negó con la cabeza.

—En las discusiones con el tío Hizashi te defiende mucho —la castaña abrió sus ojos impresionada, ¿Neji la defendía?, ¿de qué exactamente?— no quiere que te obliguen a elegir, desea que tu decisión sea porque así lo quieres, si tú no lo aceptas él no se casará contigo, esta dispuesto a aceptar lo que elijas, porque respeta lo que tu corazón siente.

Neji era muy diferente a como había creído… ¡No! era una estrategia, todo para hacerla creer que era el indicado, debía ser un tipo de plan perverso en el cual ella escuchaba lo que sus primas tenían que decir para lavarle el cerebro. Eso creía ella y no estaba dispuesta a ceder, no en el plan malvado del ojiperla. Se levantó en un instante y sin decirle nada tanto a Hinata como al resto, se fue. Caminó por los pasillos de la enorme mansión Hyuga esperando encontrar la salida de ese laberinto y huir de ahí lo antes posible, pero era inútil si desconocía el lugar, tampoco pasaba ningún empleado para pedir ayuda.

—Estúpido Neji, estúpido Neji, estúpido Neji —repetía una y otra vez hasta que escuchó voces dentro de una gran puerta, había una pequeña rendija, no estaba del todo cerrada y por esa razón podía escuchar las voces en el interior. Acercándose sigilosamente inclinó un poco la cabeza y acercó su oreja derecha para escuchar con mayor atención.

—24 días, no se hable más del asunto —esa voz, ¿era el padre de Neji? Pero Gaara había dicho que no se encontraba, entonces se trataba de su gemelo, el padre de Hinata y Hanabi.

—Verdaderamente no lo entiendes, no le estoy pidiendo permiso a nadie, lo hago por Tenten, y si por esa razón su padre decide cancelar su compromiso conmigo e incluir a Gaara… lo aceptaré —la chica cubrió su boca para evitar que saliera algún sonido al escucharlo, lo que decía le hacía recordar las recientes palabras de Hinata.

—Cuanto la quieres —murmuró el hombre, pero fue suficiente para que la castaña lo escuchara. No era una pregunta, lo estaba dando por sentado.

—No tienes idea —respondió con voz fría. Los ojos de Tenten se humedecieron, Neji hablaba muy en serio, lo hacía.

Ese fue el final de la plática/discusión entre su tío y Neji, el ojiperla salió justo después de pronunciar sus palabras pero quedó sorprendido al encontrar a la otra persona tras la puerta. La chica había dejado escapar varias lágrimas y su boca estaba ligeramente abierta, Neji parecía esta vez… todo menos un sapo.

—¿Tenten?, ¿qué hacías tras la puerta? —dijo al cerrarla. Era una pregunta tonta, era obvio que lo sabía pero aun así necesitaba conocer su escusa.

—Neji… tú… me quieres —terminó la frase aún sin poder creérselo, no era una pregunta. El Hyuga miró extrañado el comportamiento de su novia.

—Sí, creí que te había dado suficientes motivos. —contestó, estudiando sus facciones. La chica se recargó en la pared y tomó una bocanada de aire— ¿Qué tienes? —la castaña tardó en responder, aún no se recuperaba. Era muy diferente escuchar la confesión de Neji para ella dirigida a otra persona, que de frente a ella.

—Escuché todo lo que dijiste —el ojiperla la miró muy serio pero no estaba molesto.

—¿Y qué piensas de eso? —la interrogó. Tenten lo miró de reojo, no era capaz de sostener un duelo de miradas justo en esos momentos.

—No lo sé —al momento sintió como el chico tomaba su mano y la guiaba para alejarse de ese sitio— ¿a dónde vamos? —se atrevió a preguntar una vez pasado varios minutos.

—A hablar con total libertad —dijo simplemente y luego de algunas vueltas más entraron a una habitación, bastante amplia y sin nadie a la vista.

Tenten miró a Neji, nunca en su vida había estado tan nerviosa, era como una opresión en el pecho que le dificultaba el respirar. Observó su espalda, por primera vez el Hyuga le parecía tan extraordinario, como una figura imponente dispuesta a todo con tal de protegerla. Sacudió su cabeza para alejar sus disparatados pensamientos, no podía estar cayendo en su juego… pero no era un juego, para él no lo era. Mordió su labio, fuera lo que fuera, ya estaba ahí y debía afrontar lo que viniera adelante.

—¿Dónde estamos? —no se atrevía a mirar incluso por encima de su hombro. Tenía miedo, miedo de la reacción que podía tener de él a partir de ahora, porque Neji en verdad la quería y… estaba enamorado.

—En mi habitación —dijo con total naturalidad.

Habitación… ¡ALERTA!

—¡¿Qué?, ¿có…cómo?, no puedo estar aquí, yo… yo debo… —era demasiado, sus palabras no salían y juraba que su color había cambiado, podía sentir el rojo no sólo en sus mejillas, sino en toda la cara.

—Podrías tranquilizarte, no haremos cualquiera de las cosas que tu pervertida mente esté pensando. —Le dijo con burla pero al mismo tiempo demasiado serio. La chica ocultó su mirada de pronto, no se había atrevido a contestar su insulto— Estoy pensando seriamente en visitar a tu padre uno de estos días, quiero…

—Anular el compromiso —lo interrumpió la chica adivinando sus palabras, pero no eran las correctas, Neji sólo quería más tiempo pero eso no era parte del plan de Tenten. No había escuchado el inicio de la plática y no era consciente de lo que el Hyuga quería.

—Sí —respondió casi en un susurro, si eso deseaba entonces él…

—Gracias Neji —y le sonrió, era la primera vez que Tenten le regalaba una sonrisa tan cálida y para nada fingida. Se había dado cuenta justo en ese momento que le gustaba verla así de feliz, por ella estaba dispuesto a lograr romper su compromiso.


¡¿Cómo les va? Espero les haya gustado, quizás se preguntarán, "¡¿por qué diablos Tenten es tan tonta? con gusto ocupo su lugar" xD Los sentimiento de Tenten para con Neji irán cambiando, y de eso se trata la historia, de la evolución de eso que llama odio, a una atracción inconsciente hacia él, aunque no por mucho n_n

Muchísimas gracias por sus reviews:

angyhyuga01 0o0 Alexa Hiwatari 0o0 Ary Hyuga 0o0 Jaz

¡Y a todos por la lectura!

Jaz, serás culpable de mi dolor de huesos en los dedos xD jejeje... Me alegra que sea de tu agrado, y más por el hecho de decir que es distinto, pues al imaginar una historia trato de buscas ideas diferentes a lo que ya hay. Gracias.

Ahora un avance del próximo cap:

Tomaron un taxi que los dejó a varios minutos en casa del padre de Tenten, casi tan grande como la de su tío Hiashi pero no más que la de su padre Hizashi. Neji se percató de las facciones de Tenten al observar su casa, parecía que no le agradaba regresar, pero se veía obligada por la situación. La chica se identificó en la entrada y rápidamente los dejaron pasar, el taxi recorrió el jardín hasta llegar a la entrada principal de la mansión. Pronto los dos se encontraron frente a varios sirvientes, todos en línea y saludando cortésmente.

—Bienvenida señorita Tenten —dijo al parecer el mayordomo, un chico bastante joven de cabellos blancos y ojos verdes.

—Kimimaro…

Uhhh... Kimimaro... Nos leemos el siguiente cap. ¡Bye!