Gomen por la tardanza pero tenía muchas cosas que hacer, pero bueno aquí les traigo el siguiente capítulo de esta historia.
Yami se sorprendió cuando vio a Seto con semejante regalo, su corazón latía a mil por hora, se sentía tan feliz, nunca pensó eso de Kaiba.
-Veo que te sorprende mi visita- ya que cuando entró vio como Yami se quedaba con la boca abierta (quien no con semejante regalo)
-No, ya sabía que ibas a venir- trató de volver a la normalidad ya que no quería ser tan obvio
El Ceo se acercó y dejó su regalo sobre una de las mesitas que se encontraban ahí para después ir a sentarse a un lado de Yami.
-Espero que ya salgas pronto de este lugar- ya estaba impaciente por tenerlo entre sus brazos y hacerlo suyo.
-Si yo también espero eso con ansias- entonces se acercó al ojiazul y empezaron de nuevo con una danza que duró así vario tiempo hasta que la falta de aire hizo que se separaran.
-Duerme, porque has de estar cansado- ya sabía el Ceo que los medicamentos que le estaban administrando provocaban sueño y cansancio.
-Pero no…- ya no puedo continuar ya que un el dedo de Kaiba lo había silenciado para que no siguiera, ya que sabía que le iba a reclamar.
-Nada de peros, ahora duerme- entonces poco a poco fue cerrando sus ojos y en muy poco tiempo cayó en brazos de Morfeo.
Pasaron así los días, Yami recibía las visitas de sus amigos y obviamente de Seto, el cual se quedaba en las noches para cuidarlo, y por fin había llegado ese día tan esperado, el día en el que saliera del hospital, para su suerte ya no le dolía el brazo ni nada parecido, ya estaba completamente recuperado, y a su salida lo esperaban todos sus amigos, todos menos Kaiba, al principio se había sentido un poco triste pero sabía que tenía cosas que hacer, y no tenía por qué quejarse, si todas las noches que estuvo en el hospital él se la pasaba vigilando sus sueños.
Fueron a comer a un restaurante, entre bromas y demás se la pasaron toda la tarde y parte de la noche platicando sobre los sucesos que habían ocurrido en las últimas semanas, una vez ya entrada la noche decidieron regresar al hotel para que Yami descansara, entonces todos se despidieron y se fue cada quien a sus respectivos cuartos, el ojicarmesí iba acompañado por Mokuba el cual le había dicho que su hermano estaba en una junta y que no iba a poder ir, esto había entristecido a Yami.
-Bien Yami, creo que aquí te dejo, que descanses- el chibi dejó al tricolor en la entrada de su cuarto y él había seguido con su camino.
Resignado entró a su cuarto y cerró la puerta tras de sí, empezó a caminar en dirección a su cuarto, no había necesidad de prender la luz ya que se sabía de memoria el recorrido, una vez que entró a la recamara trató de prender la luz porque ahí realmente no veía nada, pero de repente sintió como alguien lo tomaba por la cintura.
-No te asustes soy yo- dijo una voz bastante familiar para el tricolor.
Eso provocó un escalofrío en Yami ya que esto lo había dicho muy cerca de su oído.
-Seto… Ahh- sintió como la lengua del castaño empezaba a recorrer su cuello
-Veo que ya te encuentras bien- dijo en un tono de burla al ver cómo reaccionaba Yami ante esa caricia.
-Sí, ya estoy bien, ya no me duele el brazo, estoy como nuevo- dijo sonriendo de una forma muy tierna y tratando de controlar el sonrojo que había aparecido.
-Mmmm, eso es una buena noticia- empezó a acercarse a los labios de su amor y los tomó en un beso dulce y tranquilo, pero con el paso del tiempo este iba subiendo de tono.
El Ceo tomó al tricolor por la cintura para tener mayor contacto, al sentir esto Yami no dudó ni por un momento en pasar sus brazos por el cuello del castaño para así profundizar más el beso.
Conforme pasaba el tiempo el beso se hacía cada vez más desesperado, por todo el tiempo que habían estado deseando ese momento y que por otras circunstancias no habían podido, el ojiazul empezó a acariciar la espalda de Yami, provocando que este lanzara leves gemidos los cuales eran ahogados en aquel beso.
Sin dudarlo ni un momento Kaiba empezó a recorrer el pecho del ojicarmesí y empezaba a lamer su cuello, ante esta acción Yami izo su cabeza hacia atrás para así dejarle más espacio al ojiazul de recorrerlo.
Poco a poco Seto empezó a desabrochar la camisa que llevaba puesta el tricolor una vez que acabo con todos los botones procedió a quitarla y a aventarla en algún lugar del cuarto, ambos se dirigieron a la cama donde Yami se sentó en la orilla de esta, el ojiazul sin dudarlo un segundo se sentó en su regazo y empezó a lamerle el cuello.
Después lo fue recostando de una forma muy lenta, una vez que estaba completamente acostado empezó a bajar dando pequeños besos en todo el pecho del tricolor, cuando llegó a sus pezones los empezó a lamer en círculos para después dar unas pequeñas mordidas a lo cual Yami empezaba a sacar pequeños gemidos, una vez que estuvo duro el primero paso a realizar lo mismo con el segundo.
Las manos de Yami no se quedaban atrás había empezado a desabrochar los botones de la camisa de Kaiba, una vez que todos estuvieron listos empezó a quitar la camisa de este en una forma muy sensual a lo cual hizo que el ojiazul se excitara más, así que regresó a los labios de Yami en un beso lleno de pasión.
Seto llevo una de sus manos a la entrepierna de Yami y la empezó a masajear por encima de la ropa.
-Mmmm… Seto- no pudo evitar gemir cuando se separaron del beso, simplemente las caricias que le deba el Ceo eran exquisitas.
Esos gemidos que daba Yami lo hacían enloquecer más, sin aguantar más empezó a desabrochar el pantalón el tricolor y a bajarlo de una manera muy lento pero a la vez sensual, una vez que se deshizo de esa molesta prenda regresó a masturbar el miembro del ojicarmesí por abajo del bóxer.
-Ahhh… Seto- esa había sido la respuesta de aquel perfecto movimiento que le estaba dando Kaiba.
Arqueo su espalda y empezó a buscar con desesperación los labios de su el ojiazul los cuales los encontró y beso con gran desesperación.
Yami desesperado dirigió sus manos hacia el pantalón del ojiazul y empezó a desabrochar el botón de este para después empezar a bajar el cierre de este, el castaño se levantó al ver lo impaciente que estaba el tricolor y con un movimiento muy sensual se acabo de quitar los pantalones y acto seguido empezó a bajarse los bóxers de una manera muy lenta bajo la atenta mirada de Yami, la cual estaba roja por la excitación y su respiración era entrecortada.
Una vez que se deshizo de sus molestas ropas decidió que ambos tenían que estar en las mismas condiciones, así que se acercó lentamente hacia donde estaba acostado Yami y tomo entre sus dientes la única prenda que tenía el tricolor y la empezó a bajar de una manera muy lenta pero a la vez muy sensual.
Una vez que logró con su objetivo volvió a posicionarse arriba del cuerpo del ojicarmesí y lo volvió a besar de una manera muy apasionada, podían sentir sus pieles y para tener más contacto uno con el otro Seto empezó a mover sus caderas provocando que los miembros de ambos chocaran.
-Mmmm… Yami-
-Ahh… Seto- fue lo único que salía de su boca cuando terminaron aquel beso.
El ojiazul sabía que debía continuar con su trabajo y llegar más allá, así que fue bajando dando pequeños besos y lamidas formando así un camino húmedo, se detuvo un poco en sus pezones y en su ombligo.
Empezó a acariciar con su dedo pulgar el glande del miembro del tricolor para después envolver toda su extensión con su mano y empezar a subir y a bajar primero de una forma lenta y después de una forma rápida.
-Seto…Ahhh… ya…. Ya no aguanto- al oír esto se detuvo, pero para sustituir su mano por su boca, primero empezó con pequeñas lamidas para luego introducirla por completo en toda su extensión y a empezar de nuevo con el vaivén.
-Ahhh- terminó corriéndose en la boca del Ceo el cual bebió todo ese líquido
-Eres delicioso- dijo lamiendo sus labios.
-Ahora es mi turno- dijo levantándose de su lugar y acostar a Seto y el posicionarse arriba de él.
Yami empezó a lamer todo el cuerpo del ojiazul, primero pasó por sus pezones y se entretuvo un tiempo en ellos para luego seguir con su recorrido, empezó a acariciar la entrepierna de Kaiba mientras se entretenía con el segundo pezón.
Una vez que terminó con ambos pezones siguió su camino hasta llegar al miembro del ojiazul e introducirlo por completo en su boca, empezó a subir ay a bajar de una forma lenta para después aumentar el ritmo de estas.
-Ahhh, Yami detente- sabía que pronto iba a terminar y eso era algo que no quería por el momento así que con un movimiento muy hábil lo volteo y se posiciono arriba de Yami.
Llevó tres de sus dedos a la boca del tricolor entonces este los empezó a lamer sabiendo que era lo que venía, una vez que estuvieron bien húmedos llevó sus dedos a la entrada de Yami, separó sus nalgas y empezó a buscar esa cavidad, introdujo un dedo en ésta y lo empezó a mover en círculos.
Ante la invasión Yami lanzó un quejido de dolor, Seto al oír esto empezó a besar a Yami para que este se olvidara del dolor, al poco tiempo introdujo un segundo dedo el cual el ojicarmesí casi ni lo sintió ya que Seto había empezado a masturbar su miembro con la mano que tenía libre, después introdujo el tercer dedo.
Cuando pensó que ya estaba listo retiro sus dedos recibiendo como respuesta un quejido de molestia por parte de Yami.
Kaiba empezó a posicionarse entre las piernas del tricolor, y separó sus nalgas y se fue acercando hacia la entrada de Yami, empezó a introducir su miembro a lo cual Yami apretó las sabanas para que así disminuyera el dolor que estaba sintiendo.
-Es… estas bien- le dijo el ojiazul al ver la expresión que tenía Yami –voy a salir-
-No… está bien… ya pasará, solo… espérame un momento- al poco tiempo sintió que el dolor aminoraba así que le indico a Seto que siguiera.
Siguió introduciendo su miembro lentamente para no lastimarlo, una vez que estaba por completo dentro de Yami esperó unos momentos para que se acostumbrara a la intromisión.
El tricolor empezó a mover sus caderas en señal de que ya estaba listo, entonces empezó con el vaivén, primero de una forma lenta para después empezar a aumentar la velocidad.
-Ahhh… Seto… más…. Ra… rápido-
-Mmmm…. Yami…. Ahhh… eres tan estrecho-
Sabía que pronto terminaría así que tomo entre sus manos el miembro de Yami y lo empezó a masturbar al ritmo de las envestidas.
-Seto…. ahh… ya no aguanto- sabía que muy pronto terminaría
-Ahhh…. Yo también…-
-Ahhh….- lanzó un gran gemido a la hora de llegar al orgasmo el cual se esparció entre su vientre y el del castaño.
Unas envestidas más y Seto llegó al orgasmo dentro de Yami, se dejó caer encima de este pero sin lastimarlo, esperaron hasta que sus respiraciones se normalizaran.
Poco a poco el ojiazul fue retirando su miembro de la entrada de Yami y se acostó al lado de él.
-Yami te amo- dijo acariciando su mejilla
-Que!?- no podía creer lo que estaba oyendo, pero por la mirada que tenía sabía que era cierto, lo único que atinó a hacer fue abrasarlo y a besarlo con desesperación.
-Yo también te amo- dijo una vez que se separaron de ese beso.
Seto atrajo a Yami contra su pecho y empezó a acariciar su cabello, mientras el tricolor lo estaba abrazando por la cadera.
-No voy a dejar que nada malo te pase- dijo recordando lo del atentado que había sufrido.
-Confió en ti- dijo acercándose más al pecho del ojiazul
-Yami- dijo de una forma muy tierna
-Mmmm- ya estaba cayendo en los brazos de Morfeo y no estaba poniendo mucha atención a lo que el castaño decía.
-Siempre voy a estar contigo, voy a hacerte la persona más feliz del mundo- sabía que había encontrado a su gran amor y no iba a dejar que por nada de este mundo lo hiciera sentirse triste, lucharía por su felicidad desde ese momento.
-Gracias Seto-
-"Yami, esta es una promesa la cual la voy a cumplir"- esos eran los pensamientos del Ceo.
Después de eso ambos quedaron dormidos, sólo la luna era el único testigo de esa promesa que no duraría para siempre.
Continuara….
Ufff, por fin termine, espero que les haya gustado, espero sus review y muchas gracias a tods por sus reviews.
Hasta el próximo capítulo.
