Buscando respuestas
Libby fácilmente se había quedado profundamente dormida luego de que Sirius la deje a solas. Soñó algo sobre un dibujo, ella tenía muchos años menos y era quién lo dibujaba. El sueño se esfumó al oír un portazo, alguien había tenido cero consideración con la puerta que conducía a la cocina. Aún adormecida se dirigió hacia dónde escuchó aquel sonido, se detuvo al escuchar la voz de Alex alejó instantáneamente su mano del picaporte, no tenía ganas de verlo. Dio media vuelta para ir a su habitación cuando no pudo evitar sentirse invadida por la curiosidad.
-espero que estés contento, esa mujer podría haberle hecho cualquier cosa -era la voz de Alex, sonaba irritado. Libby se preguntaba con quién estaría hablando. La respuesta no tardó en llegar.
-jamás hubiese dejado que algo le pase -contestó Sirius con seguridad, se lo escuchaba tranquilo, como si las palabras de Alex no causara el más mínimo interés.
-ella no estaba en condiciones de ir, arriesgaste su vida.
-si eso piensas entonces no conoces a Libby en lo más mínimo -al escuchar su nombre la joven se sintió avergonzada. De todas formas Sirius tenía razón, ella no era de las que se echan atrás por un simple malestar.
-la conozco muy bien y sé que hay momentos en los que necesita a alguien que la frene. Y tú... -las últimas palabras de Alex sonaron con desprecio.
-¿qué problema tienes conmigo...niño?.
-que eres un egoísta, te estas aprovechando de la situación. ¿Por qué no le cuentas a Libby todo lo que ocurrió?, ¿por qué no le dices la razón de la muerte de sus padres? -una parte de Libby le decía que seguir escuchando aquella conversación no le haría nada bien.
-¡callate! -le gritó Sirius, pero Alex no cedió.
-sé perfectamente cuáles son tus intenciones, pero no creas que esto va a durar por mucho tiempo más. Si la poción no da resultado yo me encargaré de que sepa toda la verdad.
-¿y luego?, ¿qué ganarás?, verla sufrir nuevamente, eso es lo único que conseguirás.
-¡no, ella volverá a ser la de antes y tú dejarás de jugar con ella! -se escuchó algo rasgando el suelo y luego unos pasos.
-sal de ésta casa, antes de que pierda mi paciencia y olvide que ya no te envían a Azkaban por hacerle daño a alguien.
Al escuchar pasos dirigirse hacia la salida Libby se escondió como pudo detrás de la puerta, faltó poco para que quede estampada contra la pared por la fuerza que empleó Alex al abrirla, pero había dado resultado, él no había logrado verla. Espió la cocina y vio a Sirius allí, apoyado sobre la mesa, perdido en sus pensamientos, se preguntó qué le causaba tanto dolor. Dio un paso y la vieja madera crujió debajo de ella, delatando su presencia. Él rápidamente la miró.
-¿qué haces aquí? -le dijo y luego le dio la espalda.
-nada, escuché gritos y... -no pudo terminar su frase, Remus apareció detrás de ella, seguido por Moody. Sirius volvió a dirigirle una mirada y luego se sentó alejado en la última silla de la mesa.
-nos hemos equivocado -dijo Moody sin poder aguantar más aquellas palabras en su boca, se lo notaba nervioso.
-¿qué quieres decir? -dijo Sirius.
-lo de Hogsmeade fue un engaño, una distracción. Necesitaban toda nuestra atención allí...para poder entrar a otro lugar -al parecer Remus ya estaba enterado de todo, por lo que mantenía la mirada baja-. Entraron a Gringotts...
-¿Gringotts?, ¿qué podría haber allí que les importe? -preguntó Libby incrédula.
-Dawkins ¿qué clase de pregunta es esa?, hay millones de cosas en Gringotts que podrían querer, millones de cosas que desconocemos.
-eso quiere decir que todavía no saben qué fue lo que se llevaron -no era una pregunta lo que acababa de hacer Sirius, era una afirmación.
-no aún.
-¿hay alguna forma de hacerlo?.
-veamos -Moody miró el reloj-, son las 8:15. Yo mismo iré a la casa de...los Malfoy, quizás Lucius quiera ceder un poco, sabe que nos debe...mucho.
-¿los Malfoy?, ¿desde cuando colaboran con la Orde? -preguntó Libby desconcertada.
-desde hoy -dijo el auror como si se tratase de nada.
-¿hay algo que podamos hacer? -Remus no se sentía seguro de dejar que Moody se encargue solo del tema.
-solo mantenganse alertas -mientras decía esto salió por la puerta.
Los presentes se quedaron unos minutos en silencio, Remus miraba a Sirius, como queriéndole decir algo.
-Libby -la joven miró a quién la dijo su nombre-. ¿te importaría...ir a mi casa a hacerle compañía a Tonks? -la chica entendió qué sucedia-. No me gusta que esté sola, mucho menos sin saber...
-entendí Remus -dijo interrumpiéndolo. Se levantó y Sirius también lo hizo.
-yo tengo algunas cosas que hacer -Remus tiró de él e hizo que Sirius vuelva a su lugar, éste lo miró sorprendido.
-tú no irás a ninguna parte, tenemos que hablar -el merodeador miró nuevamente a Libby-. Te lo agradezco -aquellas palabra sonaron muy sinceras, Remus de verdad se preocupaba por su familia.
-no hay de qué -dirigió una última mirada a Sirius, esperando chocarse con aquella gris mirada, sin embargo no recibió respuesta.
Salió de la casa, caminó unos metros, miró hacia ambos lados asegurándose de que no haya nadie a su alrededor y acto seguido desapareció. Los siguiente que oyó fue un bebe llorando a todo pulmón y una voz que intentaba tranquilizarlo.
Poco a poco los gritos cesaron, y Teddy se quedó profundamente dormido. Tonks lo dejó en su habitación para luego poder saludar a la joven que había entrado a su casa hacia unos minutos.
-Remus me avisó que vendrías -dijo la bruja abrazando a la chica-. ¿cómo estás?, ¿necesitas algo?.
-no, te lo agradezco -trató de sonar amable, pero Libby ya no soportaba que todos piensen que en cualquier momento se iba a romper, como si se tratase de una delicada muñeca de cristal.
-si yo hubiese estado en Grimmauld Place en el momento en que Moody designó la misión no hubiese sido lo mismo. Jamás hubieses estado expuesta a tal peligro. Sirius fue un inconsciente -dijo negando con la cabeza.
-no fue su culpa, él es el único que no me trata como una inservible -Libby pensó que aquellas palabras podrían sonar duras tratándose de una persona como Tonks, entonces procuró calmarse-. Enserio, estoy cansada de que intenten dejarme en el papel de princesita. Además, no entiendo cuál fue el peligro, la mujer esa no tenía intenciones de matarnos. Lo hubiese hecho fácilmente de haber sido así, tuvo todas las oportunidades.
Tonks la contempló con tristeza unos instantes luego rehuyó de su mirada. Tal fue el silencio que se hizo que Libby creyó oír los latidos de su corazón. Se acordó de la discusión entre Alex y Sirius en la cocina y como si su recuerdo hubiese sido un llamado Alex apareció por la chimenea de la humilde casa. Al parecer Tonks no se sorprendía de ver al muchacho allí, entonces Libby pensó que aquello era un encuentro planeado.
-hola -Alex se acercó a ella y la saludó con un beso en la mejilla.
-hola -respondió ella a penas sonriendo. Se sentía enojada por lo que le había dicho a Sirius, él podía ser cualquier cosa, pero no un egoísta. Al menos así era como lo veía ella.
-toma asiento Alex, ¿quieres algo de beber?.
-no, te lo agradezco Tonks -se sentó en frente de Libby y la miró fijo unos instantes, ella solo fingió no darse cuenta de aquella mirada.
De repente Tonks se levantó-. Disculpen, pero tengo cosas que hacer -hizo unos gestos con la mano-. Ya saben, cosas de la casa -por alguna razón sonreía, a Libby no le causaba gracias lo que habían hecho.
-no te preocupes -dijo la joven invitada fríamente.
Cuando se quedaron solos no hubo un momento en donde Alex pensó cuándo atacar. A penas cerraron la puerta comenzó a hablar, como si su oportunidad de hablar con ella pudiese escaparse.
-necesitamos hablar, creo que lo sabes.
-no sé de qué quieres hablar -se dijo a sí misma que tendría que controlarse y no entrar en discusión.
-lo sabes Lib, sabes lo que está pasando, lo que pasó...bueno...hasta cierto punto -Alex supo que aquello había sido un paso mal dado-. No puedes seguir así...
-no me digas -dijo ella alzando una ceja.
Alex respiró un momento con los ojos cerrados, luego los abrió para volver a mirarla-. ¿Podrías por favor...dejar de lado tu sarcasmo?, sólo por un momento -Libby no dijo nada más, no por obediencia sino que le había molestado que Alex le diga qué hacer. De repente el joven tenía en sus manos un frasquito, Libby recordó aquel extraño frasco que había hecho que todo cambie tan repentinamente-. Esto hará que puedas volver.
-volver... -dijo ella asintiendo.
-así es, recuperarás todo y ya no te sentirás perdida.
-¿de esto querías hablar?.
-sí -dijo Alex resignado.
-quieres que yo tome eso para...¿para qué?, ¿por qué tanto apuro Alex?.
Alex bajó la mirada-. Solo quiero lo mejor para ti, si sigues así, en la nada, las cosas se pondrán peor.
-¿por qué?.
-porque sí.
-no voy a tomar eso -dijo ella negando con la cabeza. Hasta hace unas horas lo único que deseaba era volver a la "normalidad", pero luego de aquella pequeña charla con Sirius en Hogsmeade cambió de opinión. No quería sentir aquello que al parecer sintió una vez por él, no quería volver a perderlo.
-por favor Lib.
-escuché tu discusión con Sirius -dijo sin querer, el joven palideció.
-¿y aún así no te das cuenta de las cosas?, ¿no te das cuenta cómo te está usando?.
-Alex por dios -dijo Libby poniendo una mano en su frente, tratando de serenarse lo más posible.
-¡es la verdad!. Necesitas saber lo que él...
-no me interesa lo que vayas a decir a continuación.
-entonces toma la poción -dijo Alex acercándole el frasco. Libby de un manotazo se lo sacó de la mano e hizo que éste se haga pedazos contra el piso.
-¡jamás me digas qué hacer! -gritó ella. Alex se quedó tan sorprendido que Libby pensó que había dejado de respirar y que pronto comenzaría a pasar por distintos colores hasta desmayarse.
Segundos después Tonks llegó a la habitación, asustada por el grito que había escuchado desde la cocina.
-¿qué sucede? -preguntó mirando a los dos jóvenes. Alex no dijo nada, se levantó y salió camino a la puerta que llevaba a la calle. Tonks se quedó con la mirada sobre el piso.
-sabías que había venido para eso.
-no Libby, no lo sabía, de haber sido así...
-no importa.
Tonks se sentó a su lado y la miró extrañada unos instantes.
-no entiendo, ¿qué te hizo cambiar de opinión?.
-¿de qué hablas?.
-la poción...
-nada en especial -dijo Libby rehuyendo de la mirada de Tonks.
-puedes contármelo -dijo ella fingiendo examinar sus uñas.
Libby se preguntó si Tonks era una persona confiable, si podía contarle sus problemas sin que vaya a abrir la boca. La miró detenidamente, al cruzarse con su mirada supo que ella no era así.
-prometeme que no dirás nada a nadie y no te escandalizarás.
-lo prometo -dijo Tonks levantando su mano izquierda.
-tendría que ser la mano derecha -dijo Libby alzando una ceja.
-da igual -dijo ella rodando los ojos-, ¡cuentame!.
Libby suspiró y comenzó a hablar-. En Hogsmeade Sirius y yo hablamos unas palabras -hizo una pausa, Tonks estaba muy atenta-. Él me contó que...que yo lo detestaba por alguna razón que no me dijo. No estoy segura de querer volver a ese sentimiento -dijo la joven casi escondiendo su rostro, temiendo la reacción de su oyente. De repente escuchó un golpe en el piso y un peso sobre ella la aprisionaba contra el sillón. Era Tonks que se había levanta de golpe y ahora la estaba abrazando. Cuando por fin la soltó, Libby pudo ver una enorme sonrisa que se había dibujado en el rostro de la bruja.
-¡¡lo sabia!!.
-¿qué cosa sabias? -preguntó Libby completamente perdida.
-¡sigues enamorada de él! -dijo apuntándola con un dedo, como si una respuesta negativa fuese la causante de una maldición imperdonable contra ella. Aún así las cosas seguían sin tener sentido, ¿a qué se refería con eso?.
-Tonks, por dios, comportate -dijo finalmente. Tonks se tranquilizó y volvió a su estado normal.
-¿es eso Lib?.
-¿sigues?, ¿qué fue eso, qué quisiste decir?, ¿ya lo sabías?.
-si tomases la poción quizás no tendrías que hacer todas estas preguntas y sentirte tan desorientada.
-olvida la poción, explícame -Libby la miró de la forma más suplicante que jamás en su vida había visto-, por favor.
-no me mires así -dijo ella rompiendo el contacto visual, la miró por el rabillo del ojo y supo que no podía oponerse-. De acuerdo...Sirius dijo que de ésto no teníamos que hablarte, pero bueno...
-¿por qué dijo eso?.
-no importa. Tú estuviste enamorada de él, y él de ti -Libby hubiese querido interrumpir, pero lo que acababa de escuchar la había dejado fuera de sí. Tonks se dio cuenta de la reacción de la chica, pero decidió continuar-. Si las cosas hubiesen sido distintas ambos estarían juntos ahora.
-¿qué fue lo que...pasó?.
-tú sabes, la guerra, las muertes -dijo bajando la mirada-, las cosas no suelen mantener su equilibrio, algunas logran mantenerse intactas...otras lamentablemente se desmoronan como insignificantes castillos de arena.
-¿sólo éso?, ¿la guerra?.
-sí -dijo Tonks sin mirarla.
-¿y qué hay de Alex?.
-fueron amigos desde Hogwarts, a pesar de que estaban en distintas casas siempre se llevaron muy bien.
-¿distintas casas?.
-tú estabas en Gryffindor y él en Slytherin.
-vaya, esto me deja más tranquila -dijo ella con su sarcasmo. Ella amiga de un Slytherin, era gracioso.
-luego siguieron estudiando juntos en la academia, junto con Kate -Tonks observó a Libby, se notaba como su cabeza luchaba por mantener la cordura, sabía que temía decidir, temía tomar el camino equivocado-. Lib, si me pides mi opinión... -la joven la miró-. No creo que Sirius haya hecho algo malo como Alex dice, lo que pasó entre ustedes dos fue una mala jugada del destino. Creo que tú lo tomaste de otra manera por el momento que vivíamos y por la influencia de Alex, él siempre intentó mantenerte lejos de Sirius. Así que, piensalo, quizás no vuelvas a sentir aquello que sentías por él, quizás ésta vez otros sentimientos logran ser más fuertes.
Libby miró sorprendida a Tonks, no pensaba que fuese a ser tan buena con esas cosas. Su firmeza le había brindado seguridad y tenía razón, era cuestión de pensar las cosas. Le dio las gracias, esperaba que Tonks se diese cuenta de lo mucho que habían significado sus palabras.
