POV Katherin
Lo sé, hacer esto es una locura ¿Por qué iba yo a querer entrar a la boca del lobo? Es decir, pude haber frenado a Tori de hacer lo que tenía pensado, pude haber llamado a papá o a alguno de los chicos para retenerla a la fuerza. Pero en su mirada había determinación, una determinación que me decía que no se iba a dar por vencida, al menos no hasta dar con su familia y aún, si tenía que enfrentarse a una cruel realidad.
Por lo que me han contado los chicos, Tori suele ser una chica gentil, siempre dispuesta a ayudar a los demás sin esperar nada a cambio, y decidida cuando se propone algo, cualidades que pocas personas tienen en este mundo. Me alegra conocerla, aunque fuera durante todo esto.
La verdad, ni yo sé como me convenció de hacer esto. Bueno, no es que ella haya insistido mucho, sino más bien fui yo misma la que se incluyó en su "plan" ¿Cuál plan? ¿Cuál era su plan? ¿Tomar la Jeep y salir de aquí rumbo a ese infierno? ¿Sola? Bueno, como ya dije, supongo que tal vez fue la determinación en sus ojos, o la cara de perrito que puso que me causó algo de gracia lo que me convenciera, o quizás, por la discusión que tuve con mi padre cuando hablamos de ella. Sí, a lo mejor parte de la ira que sentí con él por haberle desecho las ilusiones a los chicos con su argumento pudo ser un factor que hizo que tomara semejante decisión.
Eso había sido luego de que Jadelyn se fuera, dejándome en aquella torre. Decidí que ya era suficiente de ver aquel paisaje, así que bajé de ahí rumbo a mi habitación. En el camino me topé con la chica pelirroja; Catherine Valentine. Venía llorando y corriendo en mi dirección, seguida del chico de lentes y su marioneta.
– Hey, hey ¿Qué sucede? – Pregunté a la pelirroja tomándola con ambos brazos para frenarla.
– Cat, por favor – Llegó el chico del afro, agitado por la persecución.
– ¿Qué les pasa a ustedes dos? ¿Robbie? – Me dirigí al chico, pues sentía que la pelirroja no iba a darme respuestas. Parecía estar afectada por algo, y se abrazaba a mí, sin dejar de respirar extraño, culpa del llanto.
– Fue por algo que habló tu padre con Tori – Dijo este recuperando algo de aliento.
– ¿Mi padre? – Lo miré confundida.
– Dijo que… – Comenzó a hablar Cat en mi regazo – Dijo que… que no volveríamos a la ciudad. Que no podemos hacer nada por nuestras familias… ¿Es cierto, Katherin? ¿No volveremos a verlos? – Susurró lo ultimo viéndome a los ojos, con la poca esperanza que tenía. No sabía que responderle, podría decirle una mentira y fingir que todo estaría bien, pero eso solo le daría falsas esperanzas. Y si le decía la verdad terminaría quebrando la poca inocencia que le quedaba, y los chicos me habían dicho que ella era una chica muy frágil, y con algo así…
– Cat, vamos – Robbie interrumpió el momento incomodo que había – Ven, te llevaré de vuelta a tu cuarto – Dijo este separándola de mí. Ella solo hizo caso a su petición, agachando la cabeza y tomando su mano. Me quedé viéndolos un momento a su partida, y luego decidí ir con mi padre para hablar.
– Pase – Dijo detrás de la puerta, luego de haber tocado para pedir permiso para entrar – Oh, eres tú, Katherin – Me dio un momento de atención y luego se volvió a enfocar en la reparación de la radio.
– Papá ¿Qué pasó con la chica Valentine? – Pregunté tomando asiento al otro lado de la mesa en la que tenía la vieja radio que quería usar para hacer contacto con alguien allá afuera. Se separó por un momento del aparato y cerró sus ojos, dando un suspiro cansino.
– Me escuchó hablando con la señorita Vega y los chicos. Eso fue todo – Dijo tratando de dar el tema por finalizado.
– ¿Y de que hablaban? –
– No era nada – Insistió él.
– Papá – Arrastré la palabra en mi boca, de manera que sonara a insistencia para que me dijera. El solo volvió a suspirar pesadamente.
– Bien – Dijo él volviendo a su labor de la radio, y con ello, comenzando a relatarme todo lo sucedido hacía unos minutos, desde que Tori había entrado a la habitación hasta que salió de allí.
– Tiene algo de razón ¿Sabes? Tori, la chica latina – Comenté en mi asiento, luego de unos minutos en silencio analizando lo que me había dicho.
– ¿Perdón? – Alzó una ceja.
– Ya sabes, en lo de que deberíamos buscar más personas. Quedarnos aquí no suena como un buen plan a largo plazo – Él se acomodó en su silla, recostándose un poco para atrás.
– Ya lo sé hija. Es solo que… Por ahora no podemos hacer nada más que esperar. Esta radio no quiere funcionar – Puso su mano sobre la tapa de aquel aparato – Quisiera que tuviéramos más opciones. Pero este es el lugar más seguro por ahora –.
– "Por ahora", papá ¿Pero que pasará luego? Si esas cosas llegaran aquí…–
– Es mejor que ir directo a una masacre, Katherin – Interrumpió algo molesto – Ya se los había dicho, no podemos simplemente ir por allí y esperar encontrara a alguien. Tenemos más posibilidad si nos quedamos en un sitio fijo, así nos vendrán a buscar, mientras estemos alejados de esas cosas – Esa esperanza que tenía él de que nos vinieran a rescatar no hacía más que hacerme enojar. Esperaba demasiado de las personas.
– Papá, por favor. Escucha – Tomé una de sus manos sobre el escritorio – No podemos quedarnos aquí. Tenemos que huir lo más lejos posible –.
– Es arriesgado desplazarnos ahora –
– ¿¡Y cuando será seguro, eh!? – Dije yo poniendo de pie de repente - ¿¡Cuando se supone que saldremos de aquí!? ¡Sabes bien que si nos quedamos aquí seriamos presa fácil! Solo ganamos tiempo quedándonos aquí, pero seguro esas cosas comenzaran a moverse en busca de más gente a la que atacar. Entonces ahí si estaremos jodidos – Pegó su puño contra la mesa y se levantó rápidamente.
– ¡Bueno, SUFICIENTE, CARAJO! – Me alzó la voz como no lo había hecho desde que era más joven, casi una niña – No voy a permitir que cuestiones mis decisiones, ni mucho menos que me hables así, Katherin Riggs – Amenazó con un dedo.
– ¡Papá, por favor! Ten el coraje para sacarnos de aquí. Ten la voluntad. Saca esa voluntad que te hizo el soldado en el que te convertiste – Fruncí el ceño al ver que mis palabras no estaban resultando al hacerse de oídos sordos, ahí fue cuando me cabreé – O como esa voluntad que tenías cuando nos ibas a abandonar a mamá y a mí… – Sentí una sacudida, seguida de mi vista viendo a las cajas a mi derecha y un fuerte ardor en el lado izquierdo de la cara.
– Kathy… yo – Sentía como mis lagrimas se aglomeraban en mis ojos, pero no, no iba a llorar frente a él. Solo agaché mi cabeza y la volví al frente. Comencé a reír amargamente mientras contenía mi llanto.
– No – Susurré apenas – No hables. Me queda claro, papá… Me queda claro que a aquel hombre solo sale cuando le conviene. Ha sido así desde que yo nací ¿Cierto? – Sonreí ante la gracia de todos esos recuerdos de él y mi madre discutiendo, comparándolo al "él" de ahora con su "yo" de antes.
– Por favor, no… – Intentó poner una mano en mi mejilla lastimada, la cual aparté alejándome de él.
– Solo quisiera… que todo fuera como antes… como cuando era una niña, y no tenía que entender los problemas en nuestra familia. Aquellos tiempos en los que no tenía que entender tu problema con nosotras, papá – Levanté mi vista hacia él, mirándolo a los ojos – Pero aquella inocencia que trataba con esmero de revivir para ti murió, incluso antes que mamá – Trató de hablar, pero luego de abrir la boca varias veces para tratar de decir algo simplemente se rindió en su intento, agachando la cabeza.
Simplemente negué con la mía y salí de ahí, no aguantaría estar con aquel hombre después de lo que me había dicho, de lo que le había dicho, de lo que nos dijimos. Ambos teníamos nuestras razones de estar enfadados con el otro. Pero ahora pienso y me pregunto ¿Eran las razones de nuestra situación actual de las que hablábamos, o eran aquellas generadas por un pasado que creíamos olvidado hasta hace poco? Pasado al que habíamos vuelto el día que lo volvieron a transferir a Los Ángeles, aunque la verdad, es que jamás fue olvidado del todo.
El pasado siempre seguiría ahí; en el pasado, en nuestras mentes, pesando por las consecuencias de nuestros actos. Él con los recuerdos de mi madre, al volver a la ciudad en la cual se encontraría el lugar del último descanso de esta. Y yo con Jade, de cierta manera con algo parecido, o al menos relacionado con eso.
A veces quisiera volver en el tiempo y contarle toda la verdad a ella, a Jade, en lugar de que ella se enterara por las malas. Eso hubiera sido lo mejor, y quizás no tendríamos esta relación tan distante que tenemos ahora. Pero ahora lo más que quedaba por hacer era intentar solucionar las cosas con ella en el presente, y esperar su perdón algún día en el futuro.
Después de estar en mi habitación por no sabría decir cuanto tiempo, escuché unos ruidos que venían de la recamara de al lado, la de Tori para ser exacta. Salí de mi habitación y ya estaba oscuro todo. La vi entre las sombras de la noche, sabía lo que tramaba. No podía quedarme de brazos cruzados, así que la seguí.
Efectivamente, quería salir de allí sin decirle a nadie. Y sin saber de que manera me había convencido aquí estábamos. Ella y yo, a la mitad de un camino que llevaba a las puertas del infierno, un agujero del cual sino teníamos cuidado no íbamos a escapar. Claro que estaba nerviosa, pero lo disimulaba un poco mejor que ella.
Quité mi vista del camino un momento y la vi en el asiento del pasajero, dormida. No sé como logró quedarse dormida con todo esto, pero así era. Podría haber girado en la dirección opuesta y regresar a la base sin que bien ella lo supiera hasta despertar, pero de cierta manera sabía lo que ella sentía.
De seguro el solo hecho de pensar en que no volvería a ver a alguien de su familia la afligía. Ahora, que no viera a TODA su familia. No se lo desearía ni a mi peor enemigo. Ella necesitaba saber, tenía esas ansias por estar al tanto de todo, las mismas que yo tenía cuando joven, y me hicieron cometer ese error con Jade
Allí estaba, finalmente divisaba a lo lejos las primeras casas de la zona residencial de esta parte de la ciudad, y más allá, la destrucción en las calles que conducían a la misma. Esperemos encontrar a su familia, aunque sinceramente, prefería que no encontráramos nada, pues siento que el hacerlo solo le haría mal.
(^_^) Un poco del POV K…
