Estimados lectores:

Tengo un anuncio importante, por motivos de fuerza mayor me va a ser imposible seguir subiendo los capitulos de esta historia de lunes a viernes, pero no se preocupen pues a partir de la fecha me encargare de publicar los nuevos capitulos los fines de semana y tratare de darles al menos dos capitulos semanales en compensacion

Aprovecho la oprtunidad para enviarle un saludo especial HiNaThItHa, gracias por tus reviews me motivan mucho a seguir publicando pese a los problemas que se me van presentando día a día

Bueno amigos míos, luego del pequeño anuncio, los dejo con el siguiente capitulo de esta historia, el cual no es apto para aquellos amantes del del Naru-Saku.

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, los personajes de Tenchu son propiedad de la empresa From Software desde el 2004, anteriormente de Activision quien los compró directamente de Sony Entretainment. Sólo la presente historia es de mi propiedad intelectual y no guarda ninguna relación con el manga/anime o el precitado juego.


El ocaso de la flor de cerezo

Unos días más tarde en la residencia Namikaze, Naruto continuaba su estricto entrenamiento mejorando su manejo de los cinco elementos terrenales, pues de acuerdo a Rikimaru el joven shinobi no podría si quiera pensar en intentar la energía espiritual si primero no dominaba los elementos que conforman el mundo.

A diferencia de los primeros meses de su entrenamiento, en esta ocasión Naruto tenía libres los fines de semana y todas las tardes, momentos en los que aprovechaba encontrarse con sus amigos, entre ellos Hinata cono quien conversaba muy amenamente acerca de lo ocurrido en las misiones de la kunoichi y su equipo.

Todas las tarde Naruto se acercaba a la oficina de la Hokage para ver si tenía algo para él, pero aparentemente las misiones a caro de Konoha eran muy pocas y todos los equipos formales se estaban haciendo cargo de la mayoría de ellas. Finalmente, luego de tres semanas, Tsunade ante la insistencia de Naruto decidió darle un pequeño encargo, algo bastante simple en realidad, tenía que llevar las invitaciones para los exámenes chunin a la espalda del monte Konoha para que sean transportadas por los halcones a sus destinatarios finales.

Aunque Naruto protestó un poco pues quería una misión real, al final no le quedó de otra más que aceptar hacer la mensajería que la propia Tsunade no deseaba hacer.

Cuando regresaba de cumplir con el encargo de Hokage, Naruto se encontró con Sakura quien al verlo pensó que era un buen momento para aclarar lo ocurrido en la villa de la arena y decidió interceptar a Naruto.

- Naruto! Qué bueno que te veo, necesito hablar contigo, tienes un minuto. – dijo Sakura mirándolo fijamente.

- Claro Sakura-chan, ya complete la aburrida misión que me encargo Tsunade ba-chan, al parecer ser un genin te condena a ser simplemente el mensajero de la aldea datebayo. – dijo el rubio algo molesto.

- ¿Por qué no pruebas el examen de este año, quizá lo apruebes? – replico su amiga.

- Esa es una buena idea, salvo por el hecho de que no tengo equipo y todos los de nuestra generación ya se graduaron. Oh sí me vería muy bien compitiendo contra unos críos en el examen Chunin. – dijo Naruto más molesto que antes.

- Podrías unirte al equipo de Konohamaru, tengo entendido que Ebisu-san los va a proponer este año, todo es cuestión de que hables con Tsunade sensei.

- Me parece una buena idea, salvo por el hecho de que no quiero luchar contra unos críos en la recta final, sería una vergüenza para mí y para Konoha.

- Eso tiene arreglo, déjame conversar con Tsunade sensei y veré que puedo hacer.

- ¿De verdad harías eso por mi Sakura-chan? Eso es genial datebayo. – dijo el rubio mientras se preparaba para partir.

- Espera Naruto hay algo que quiero decirte. – dijo la kunoichi con su voz algo entrecortada.

- Sí, de que se trata. – dijo el rubio mientras giraba sobre sus talones para mirarla de nuevo a los ojos.

- Es sobre lo que paso en la villa de la Arena.

- A eso, no te preocupes no se lo contaré a nadie y no volverá a suceder, lo prometo. – dijo el rubio mientras iniciaba su regreso a casa.

- ¡Ese baka siempre me complica las cosas Cha! (inner Sakura), Si tan sólo me escuchara un segundo.

Camino a su casa Naruto pudo divisar a Ebisu, quien parecía dirigirse con prisa hacia alguna especie de reunión Jounin, así que decidió interceptarlo.

- Buenas tardes Ero-sensei. – dijo el rubio mientras se posicionaba al lado de Ebisu.

- Naruto, ya te lo dije antes mi nombre es Ebisu-dono para ti. – dijo Ebisu un poco molesto.

- Está bien, "Ebisu-dono", necesito pedirle un favor, sé que pronto se llevaran a cabo los exámenes Chunin y quiero participar.

- Eso me parece estupendo, pero estás hablando con la persona equivocada, el único que puede proponer a un genin es el sensei a cargo de su equipo en tu caso sería Kakashi.

- Pero el equipo 7 ya no existe y pensé que podía unirme al equipo de Konohamaru. – dijo Naruto algo decepcionado.

- ¿QUÉ? – dijo Ebisu deteniéndose en seco. - ¿Acaso me estas pidiendo que te admita como pupilo? Eso de ninguna manera, en especial teniendo en cuenta que la última vez hiciste hasta lo imposible por librarte de mí. – dijo Ebisu con cierta malicia en sus ojos.

- Lo siento Ebisu-dono

- Chico es mejor que nos alejemos de ese sujeto, no creo que sea buena idea que le pidas un favor a él, mejor habla directamente con Tsunade. – dijo el kyubi quien ya veía venir lo que sucedería a continuación.

- Ni hablar Kurama, no pienso rogarle a nadie.

- No digas que no te lo advertí.

- Bueno ya que lo pides así, quizá te ayude si haces algo por mí necesito que me muestres tu jutsu especial de transformación. – dijo Ebisu mirándolo maliciosamente.

- Eso ni hablar, no voy a ser un juguete para ti Ero-sensei, es mejor que me vaya.

- Te recuerdo que necesitas un equipo para participar en el examen. – dijo Ebisu mientras sonreía endemoniadamente.

- No lo haré, no seré humillado por un pervertido como tú. – dijo Naruto mientras se alejaba del lugar siguiendo el consejo del Kyubi.

Algunos minutos más tarde en la Roca del recuerdo Naruto se encontró con Kakashi quien parecía bastante consternado, mientras veía como un grupo de artesanos procedía a borrar un nombre de la roca.

- Kakashi sensei ¿Qué ocurre?

- Nada importante Naruto, ellos sólo hacen su trabajo y quitan de allí un nombre que nunca debió figurar. – dijo el jounin algo triste.

- Lo siento Kakashi sensei, necesitaba pedirle un favor, pero creo que será mejor que vuelva luego. – dijo el rubio mientras se preparaba para partir.

- No, Naruto, espera todo está bien ¿Qué puedo hacer por ti? – dijo el jounin recuperando la compostura.

- Quiero participar en los exámenes chunin y sé que sólo usted puede ayudarme.

- Está bien hablaré con Godaime-sama, pero recuerda que si participas lo harás sólo y en la recta final tendrás que enfrentar una prueba especial muy distinta a la de los demás genin, que dado tus habilidades será excesivamente complicada. ¿Estás dispuesto a ello? – dijo Kakashi sabiendo de antemano que esas palabras lejos de desalentar a su antiguo pupilo sólo lo animarían a continuar.

- Claro que sí Kakashi sensei, después de todo yo soy Naruto Uzumaki, sexto Hokage de la hoja.

- Nunca cambiarás, bueno iré mañana a tu casa a darte la respuesta de Hokage-sama

Aquella noche Naruto le contó a Rikimaru todo lo ocurrido, quien al enterarse de lo ocurrido con Ebisu le dijo que él en su lugar hubiera enterrado vivo a ese pervertido por deshonrar su posición como shinobi.

A diferencia de otros días, aquella noche Naruto procedió revisar algunos textos antiguos de su época en la academia, pues sabía bien que esta vez Hibiki se la pondría extremadamente difícil y recolectar información no era exactamente su fuerte.

Al día siguiente Kakashi se apareció a primera hora en la residencia Namikaze dándole las buenas nuevas a Naruto. Los exámenes tendrían lugar en una semana así que más le valía que se fuera preparando tanto física como mentalmente para los mismos.

Durante los siguientes días Rikimaru dejo de lado su entrenamiento habitual para prepararlo para los exámenes chunin, brindándole una serie de conocimientos que trascendían incluso a los libros de texto de la aldea.

La noche previa al inicio de los exámenes Naruto se dirigió a la cima del monte Konoha en donde decidió dar una mirada a la villa mientras intentaba establecer alguna conexión con su padre. Sin embargo quien apareció ante él fue Sakura quien casualmente pasaba por el camino principal de la aldea y decidió seguirlo.

- Hola Naruto, el otro día no pude decirte lo que quería decirte, pues como siempre te adelantaste a los hechos. – dijo su amiga mientras lo miraba fijamente.

- Sakura-chan, ya te dije que no le diré a nadie sobre lo que paso en la villa de la Arena y que no volverá a repetirse.

- Pero sabes algo, yo quizá si quiera que se repita. – dijo Sakura mientras se acercaba hacia él. – Sé que en el pasado nunca te di una oportunidad, pero también sé que tú siempre estuviste allí para mí y recién ahora me doy cuenta de lo mucho que me importas.

- Sakura-chan, no sabes lo mucho que esperé porque me dijeras algo así. – dijo el rubio mientras la abrazaba.

- ¿Eso quiere decir que me perdonas por todo lo que te hice pasar y aceptas mis sentimientos? – dijo la kunoichi mientras lo miraba fijamente y se preparaba para besarlo.

- Sí te perdonó, pero me temo que las cosas han cambiado un poco, no me malinterpretes siempre serás especial para mí, pero ahora hay alguien más. – dijo el rubio mientras se separaba de su vieja amiga y la imagen de otra mujer aparecía en su mente.

- ¿Quién es ella? No importa, no es necesario que me lo digas, sé que sin importar quien sea va a ser muy feliz a tu lado, ojala lo hubiera notado antes. – dijo Sakura al borde de las lágrimas. - ¡Cuando sepa quién es, le voy a dar una golpiza – Cha! (inner Sakura).

- Eso espero, ella aun no lo sabe, pero pienso decírselo pronto, luego de que supere los exámenes chunin si es que esta vez no hay inconvenientes en los mismos. Bueno debo irme mañana es el gran día.

- Así es. Naruto que tengas suerte. – dijo Sakura quien luego de abrazarlo se despidió de él y le dio un beso en la frente. – Eso es para que nunca me olvides.

- No lo haré Sakura-chan y recuerda siempre serás importante para mí.

- No digas eso baka, no ves que lo haces más difícil de lo que ya es.

Luego de volver a casa y dormir adecuadamente Naruto se sentía listo y dispuesto para superar cualquier prueba que le estuviera esperando.