¿Una obra de teatro?
Capítulo 7
- Yo?- Respondió Anaís.
- Felicidades Anaís.- La felicitaron sus amigas, incluso Marcela quien seguía triste.
- Profesor. .- Llegó corriendo Alicia.
- Srita Alicia que sucede?
- Me llegó un fax después de que llegaron los resultados. Al parecer tuvieron problemas con la computadora y los resultados están mal.
- Qué?- Dijeron todos al unísono.
- Eso qué significa?
- Qué las chicas representarán el papel de Princesas y que el personaje principal es la Srita Shidou Lucy.
- Yo? – Respondió Lucy.
- Un momento eso significa que tendremos diálogos? - preguntó Marcela con entusiasmo.
- Así es. – dijo Alicia
- Genial. – Respondió Marcela
- Yo?... el personaje principal – Seguía diciendo Lucy sin terminar de comprender sus palabras, no creía que la hubieran elegido para un personaje tan importante.
- La pequeña Lucy será Odett, mmm... que interesante – Dijo Hector mirando a Marina. – Que harás al respecto?
- Felicidades Amiga!- Marina abraza a Lucy, realmente le alegra que fuera el personaje principal aunque le habría gustado ser ella quien representara ese personaje.
- Supongo que tu pareja será Latis? – preguntó Anais.
- Bueno muchachas luego platican, ahora nos quedan cinco minutos para el final de la clase, antes de que se marchen les daré la dirección del teatro donde serán los ensayos y comenzarán mañana por la tarde después de la escuela, si tiene alguna duda me preguntan...
Una campana sonó indicando el final de clases, los alumnos se levantan y se despiden del maestro al salir.
- Adios Profe, Nos vemos profesor, bye bye, chaito – eran algunas de las expresiones que utilizaban al salir del salón.
- Cuídense. – Respondió el profesor.
Las chicas salieron de la escuela y se dirigieron a la cafetería. Se sentaron en una mesa y pidieron algo de beber.
- Y que les parece? - preguntó Marina.
- Bueno ser princesa no es tan malo después de todo – dijo Anais.
- Chicas no están enojadas verdad? – preguntó de pronto Lucy a sus dos amigas.
- Olvídalo, es cierto que no me cayó muy en gracia; pero si te seleccionaron es por que fuiste la mejor en las audiciones – respondió Marina con una sonrisa para tranquilizar a su pequeña compañera.
- En serio? – Insistió.
- Además no creo que alguna de nosotras sea buena pareja de ese chico Latis, realmente los dos se veían muy bien juntos – concluyó Anais tratando de cambiar el tema.
- Café, limonada y malteada de vainilla – La mesera depositó las tres bebidas sobre la mesa añadiendo – Gustan algo más?
- No muchas gracias señorita. – dijo Anais, la mesera tomó su bandeja marchándose – Por cierto, Marina crees que podrías llevarnos mañana a los ensayos?
- Tendré que preguntarle a mi papá pero estoy segura que si podré llevarlas, de todas maneras les hablo esta tarde para confirmar. – Marina sacó la tarjeta y leyó. - "Compañía teatral Céfiro" Vaya que nombre.
- Es bastante peculiar, parece sacado de un cuento de hadas. – Comentó Anais.
Dejamos a las muchachas por un momento y llegamos a la compañía Céfiro.
- Presea! – Grita Caldina.
- No grites tanto quieres, ya te dije que no fue mi culpa que hayan pasado mal los datos.
- Pero era tu deber pasarlos correctamente.
- No fue mi culpa que los resultados estuvieran erróneos.
Un silbido se escuchó de pronto y las jóvenes detuvieron la discusión.
- Por qué tanto escándalo?
- Ráfaga no es algo que deba importarte, a decir verdad ya todo está resuelto. – respondió Caldina al tiempo que se dirigió hacia Ráfaga
- Entonces?
- Nada más quería recalcarle a Presea que no quiero que vuelva a suceder lo mismo.
- Ya te he dicho que no fue mi culpa, punto final. – Tras decir eso Presea se aleja.
- Caldina me podrías decir que pasó?
- No hay nada de que preocuparse. – Caldina se acerca y le besa la mejilla. – Me encanta cuando se enoja eso es todo.
- Caldina no deberías hacerlo.
- Es que no puedo evitarlo se ve tan graciosa cuando se enoja. – Caldina sonríe mientras Rafaga sólo niega con la cabeza.
Luz se encontraba en su camerino recostada sobre su cama con los ojos cerrados, alguien tocó la puerta en ese momento.
- Adelante – respondió sin abrir los ojos.
- Luz, vine a informarte que los resultados ya salieron. – dijo Presea al abrir la puerta.
- Soy Othil no es cierto.
- Cómo lo sabes?
- Mi madre me lo dijo hoy en la mañana.
- Ya veo, por cierto los ensayos comenzarán mañana en la tarde.
- Bien
- Te pasa algo?
- Mejor no preguntes – Dijo luz con un tono de voz irónico.
- Por qué?
- Es que dejé plantada a una persona hoy. – respondió con algo de burla.
- A quién?
- Al abominable hombre de las nieves. – su tono denotaba algo de pánico.
- Ja, en ese caso te veré mañana en los ensayos.
- No lo creo, no me dejará salir con vida.
- Entonces te veré cuando tu tormento termine.
- Tenlo por seguro. – Luz miró Presea desde la cama y le sonrió, Presea le correspondió la sonrisa y salió de la habitación. – Qué tipo de tormento habrá preparado para mi? - Se preguntó.
Mientras en el camerino de Latis, alguien toca la puerta.
- Adelante. – dijo al tiempo que guardaba unos papeles.
Alanis entra.
- Alanis!- Respondió Latis con algo de sorpresa – Qué te trae por aquí?
- Sólo quería ver como te encontrabas
- Bien. - Alanis se acercó para saludarlo y lo beso en la mejilla. – Tenías algo más que decirme. – respondió Latis poco después.
- ... - Alanis bajó la mirada, lentamente subió sus manos hasta los hombros de Latis – No extrañas a Zagato.
- Tengo que irme. – Latis se apartó y caminó hacia la puerta pero Alanis volteó cuando él abrió la puerta.
- Espera Zagato! – Latis volteó a verla con algo de enojo.
- Yo no soy Zagato – Después de eso dejó el camerino con Alanis en su interior.
El atardecer se reflejaba en el horizonte, en un jardín observamos a una chica jugando con un perro.
- Eso es Hikari, buen chico. – El animal movió la cola con gusto al recibir una caricia de su dueña. – Así es, dime quien es el perrito al que más adoro en todo el mundo.
- Guau, Guau – Hikari corría y saltaba por todos lados y Lucy lo seguía con la mirada.
- Exacto, por eso te quiero tanto. – se acercó y abrazó al animalito.
- Lucy! – Gritó su hermano.
- Qué pasa Masiel?
- Nada es sólo que habló Marina y dijo que si podría llevarlas al ensayo de mañana.
- En serio que bien.
- Me alegra que seas el personaje principal no cabe duda que eres la más linda de todas.
- Lo dices por que soy tu hermana.
- Tal vez – sonrió
- Oye!
- Sólo bromeaba pero ahora será mejor que entres, ya está oscureciendo.
- Enseguida voy. – Masiel se aleja y Hikari lame la mano de su dueña, Lucy voltea - Hikari crees que Latis y yo seamos una buena pareja? – Hikari hizo un pequeño lloriqueo y concluyó con un ladrido. – Gracias amigo.
Después de esto Lucy entró en la casa.
Un nuevo día, la ciudad entera parece revivir después de una noche de descanso, los niños se dirigen a toda prisa hacia el colegio, las amas de casa comienzan sus rutinas matinales, y ahora nos enfocamos en una casa.
- Margarita y mi mamá donde está?
- Srita Luz su mamá salió temprano hacia el teatro dijo que la vería en la tarde.
- Qué raro nunca se va tan temprano a menos que... huh?... eso indica que... EL llegará temprano.
El timbre de la casa suena, Margarita abre la puerta y...
- Buenos días se encuentra la señorita Luz.
Luz sintió como un escalofrío recorría su espalda al escuchar esa voz en la puerta "el abominable hombre de las nieves" había regresado de su estancia en Canadá y más fue su sorpresa al escuchar.
- Ah! señorita Luz que bueno que se dignó a aparecer el día de hoy, será emocionante verla por aquí más seguido.
- Ho-Hola Profesor, como le fue en sus vacaciones? – respondió Luz con una sonrisa de resignación en el rostro.
- Muy bien gracias, espero que haya estudiado en el tiempo que me fui. – El profesor de Luz era un hombre alto de cabello oscuro y ojos café oscuro, adornados con unos lentes haciéndolo ver intelectual y un poco aburrido para el gusto de la joven.
- Eh?... ah! Sí claro, uf! como loca!
- Bueno eso espero por que tendremos examen sorpresa hoy.
- HOY!
- Ahorre sus energías también tengo varios trabajos de investigación.
- QUE?
- Me aburrí tanto ayer esperándola que tuve que pensar en sus actividades extracurriculares.
- No es justo!
- Tampoco lo fue el hecho de dejarme plantado ayer.
- Servirá cualquier excusa que le diga?
- No.
- En ese caso empecemos por que tengo un libreto que aprender en la tarde.
- De acuerdo, las damas primero.
El maestro se detuvo en la entrada del estudio esperando a que su alumna entrara al salón de clases, Luz respiró profundamente y entró con la frente en alto sabía que trabajaría toda la mañana lo que no le agradaba mucho pero no tenía otra opción.
