Buenas noches querido Fan fiction, una vez más aquí actualizando ésta historia. Espero que les guste. Muchos saludos y que tengan un muy buen día mañana :D

Los personajes no me pertenecen, son de Akira Toriyama.


OLVIDARTE

Iban a ser ya dos semanas desde que él se fue por la ventana de la casa de Gokú y no había regresado a ella como tantas otras veces, pensó que quizás este si haya sido el final de este algo que tenían que no sabía describir con exactitud pero que ella sí había sentido muy real, el dolor que sentía por la ausencia de ese saiyajin era inmenso, era tan grande la pena que sentía que su corazón se partía en miles de pedazos y sabía bien que no sería capaz de componerse nuevamente, él se había ido; muy lejos.

Cuando regresó de casa de su amigo se dio con la triste noticia de que Vegeta había partido hacia el espacio robando una de las naves de su padre, y llevándose la cámara de gravedad consigo sin despedirse de ella, sin decirle absolutamente nada, como si ella no importase, como si todo lo que ella le había dado hasta ahora no significara nada. La dejó sola, ahora, justamente ahora que más lo necesitaba.

Ahora que llevaba a una vida dentro suyo fruto del amor que ella sí sentía por él, pero se dio cuenta de que solo ella fue capaz de sentirlo y él solo la había usado para su beneficio, a pesar de saber eso no se derrumbó, no se dejó quebrar por el dolor, su pequeño bebé le daría fuerzas para continuar, decidió que pasaría aquellas oscuras páginas del libro que era su vida, olvidaría a aquel saiyajin al que tanto había amado y que a la vez, era el que más daño le había hecho. Sus padres pudieron percibir aquella tristeza no usual en su hija, ella era una chica risueña, feliz, siempre sonriente y vivaz; pero de pronto todo en la Corporación Capsula cambió, ella ya no era la luz que iluminaba ese hogar, ya no era la intrépida Bulma, era una mujer muy cautelosa, desconfiada, agresiva; se notaba que algo le había sucedido y no quisieron agobiarla con cuestionamientos..

En ese preciso momento Bulma acababa de regresar de su primer chequeo con el ginecólogo que seguiría su embarazo, se enteró que tenía cerca de dos meses de gestación, pero el doctor le dijo que para el tiempo que llevaba, el feto ya era bastante grande y que si seguía ese ritmo de crecimiento pronto ya se notaría su estado. Ella no se asustó, supo que se debía a que su hijo era un híbrido, entre humano y…saiyajin. Aquello le dolió en el alma. Saiyajin, igual que ese ser del espacio que se atrevió a abandonarla, a dejarla sola en estos momentos, como lo odiaba ahora, aunque tenía que confesar que por las noches aún anhelaba su calor, sentir su cuerpo sudoroso y acalorado sobre ella, pero aquello ya había quedado en el pasado. Ahora debía enfocarse en su niño o niña, se distraía pensando en cómo sería?, se imaginó un lindo niño de cabellos claros y ojos tan azules como los suyos, también imaginó una hermosa niñita delicada como ella, sí, así sería su bebé, en cualquiera de los casos ella iba a amarlo, le daría todo lo que necesite, lo amaría para siempre, sería su gran amor, nada más interesaba ahora, solo su bebé.

Mi lindo bebé, ya muero de ansias por tenerte en mis brazos, serás un niñito o niñita muy fuerte!, como yo... – Sonreía melancólica, no podía...simplemente no podía por ninguno de los medios olvidarlo, no podía dejar de pensar en él,lamentablemente él le había hecho sentir demasiadas cosas que ella desconocía. Tenía sus caricias tatuadas en la piel, no podría olvidarlo tan fácilmente y eso la enloquecía, ella necesitaba arrancarlo de su corazón..

Todo se lo recordaba, su estado, las marcas que tenía de la vez en que la mordió, sus amigos preguntando por él sin imaginarse nada, su padre que no sabía hablar de otra cosa, se sentía atormentada, tonta. Sintió que todos le gritaban a la cara lo tonta e ingenua que había sido por haberse dejado seducir por él. Tomó una decisión, quería olvidarlo, olvidar aquella "relación" que solo existió para ella, quería olvidar a ese saiyajin, todo...menos a su hijo. Supo que ella por voluntad propia no podría. Así que decidió recurrir a una ayuda extra. Decidió llamar a su amigo Yamcha, supo que a él era seguro contarle y no se negaría a ayudarla. Claro que aún no le contaría lo de su embarazo pero definitivamente él había demostrado ser una buena persona y...ella decidió darse una nueva oportunidad para ser feliz..

.

.

Hola, Yamcha?, cómo te va?, estás ocupado? – Le dijo llamándolo al móvil.

Hola linda, por supuesto que no, dime que sucede? – Le pareció extraño que Bulma lo haya llamado tan pronto, apenas llegaba de una excelente cita con Kari, esa hermosa rubia era muy interesante a veces, sobre todo en la intimidad. Sonreía picaro.

Yam, podrías venir a la corporación?, necesito por favor pedirte algo…es algo muy personal.

Sucedió algo?, por cierto Bulma no es por ser indiscreto pero…hace unas semanas sentí el ki de Vegeta alejarse de la tierra, se ha ido cierto?. Pasó algo malo? – Se atrevió a preguntarle, él quiso llamarla antes pero su aún herido orgullo de hombre se lo impedía, en aquella reunión no había podido evitar querer acercarse más a ella, ella lo detuvo, lo rechazó; le confesó que amaba a Vegeta. Aquello fue un duro golpe en su corazón, algo que no imaginaba pero que sí intuía.

Sí, se ha ido hace ya dos semanas…es mejor así, él no pertenecía a este mundo, a esta forma de vida…a nada de lo que hay aquí. – Le dijo fríamente, hablaba por el dolor que le causó su partida tan estrepitosa e inesperada, ella lo extrañaba demasiado y le resultaba muy difícil esconder sus sentimientos.

Bulma…tú no estás bien – Le dijo, él la conocía demasiado bien como para no notarlo, ese tonto de Vegeta, cómo pudo dejarla. Ella valía demasiado, era mucho para él.

Déjalo así, solo necesito pedirte un favor…pero si no quieres ayudarme lo entiendo – Le dijo, no quería que nadie se metiese en su vida, solo quería ayuda!, era mucho pedir eso?.

Tranquila…te ayudaré, estoy saliendo para allá, espérame si?, un beso. – Colgó la llamada, estaba ansioso por saber que le pediría.

Dejó el móvil a un lado de su cama, se recostó por un momento, mirando hacia el lindo cielo raso de su habitación caían pesadas lagrimas por su hermoso rostro, se sentía sola a pesar de tener a sus amigos, a su familia...lo necesitaba. A pesar de todo, ella aún lo amaba y eso la torturaba. Se secó esas lagrimas, una onda de positivismo la abordó, suele suceder esto, en lo peores momentos encontramos apoyo en las cosas que menos pensamos o en quien menos lo esperábamos, acarició su vientre, aquel pequeño ser le daba mucha fuerza para continuar.

Te olvidaré Vegeta, si no lo puedo hacer por mi propia voluntad, lo desearé, verás que no eres prescindible en mi vida. Desearé olvidar todo lo que pasó entre nosotros, está decidido…merecemos ser felices mi amor - Seguía acariciando su vientre - Yamcha te va a querer mucho.

Con estas palabras la hermosa científica se quedó brevemente dormida se soñó sin proponérselo en un árido planeta, a punto de ser destruido...vio desfilar ante ella imágenes pasadas, cuando lo conoció en Namekusein, cuando pensó que iba a asesinarlos en la tierra, cuando lo invitó a quedarse en su casa y muchas imágenes de los últimos dos años, lo feliz que había sido. en brazos de ese mercenario espacial, pero pronto fue interrumpida por su madre que le avisaba que tenía una visita, se dispuso a ir a la sala donde Yamcha ya la esperaba ansioso , bajó dispuesta a contarle sus planes y pensaba incluirlo en ellos, iba a pedirle que le ayude a reunir las siete esferas del dragón primero, ya lo tenía todo planeado. Le pediría al intimidante Shenlong que le haga olvidar el amor que sentía por él.

.

.

.

Maldición! – Gritaba furioso el saiyajin, ahora mismo entrenaba a quinientas veces aumentada la gravedad, aún no conseguía su objetivo. Estas semanas lejos de la humana habían sido terribles, había llevado provisiones suficientes como para alimentarse un año sin problemas, tenía la cámara de gravedad a su disposición, ésta estaba equipada con una pequeña habitación y un baño completo; todo estaba bien…pero él se sentía agobiado, aún no se convertía en súper saiyajin y tampoco podía dejar de pensar en ella. Habían momentos en que flaqueaba y quería regresar a la tierra, pero algo en lo profundo de su ser le gritaba que no, que era un error, una estupidez, eran solo debilidades de su cuerpo y nada más. Años después se daría cuenta de lo tonto que estaba siendo, años después descubriría que realmente aquella humana significaba todo lo bueno en su vida.

De pronto sintió que alguien aparecía junto a él, una silueta muy familiar y detestada a la vez, su peor enemigo, ese maldito clase baja, osaba buscarlo en el espacio.

Por qué diablos estás aquí?, tanto te interesa saber de mi entrenamiento que no puedes evitar venir a husmear, largo de aquí miserable! –Le gritó furioso al otro guerrero.

Cálmate, Vegeta…que solo vengo a ver cómo estabas, Bulma está muy preocupada por ti, es todo.- Gokú no sabía mentir.

No me interesa, desaparece de aquí! – Espetó colérico.

Vegeta, sé que violar la privacidad de alguien es mala idea, pero…Yamcha me ha contado que Bulma le ha pedido que reúnan las esferas del dragón y que pedirá olvidarte para siempre…no puedes permitir eso! – Decidió contarle su verdadero propósito, advertirle sobre aquel peligroso deseo.

Y eso…debería interesarme? –Aquella confesión lo sorprendió mucho, tan importante era él para la humana que ella iba a malgastar un deseo pidiendo olvidarlo, que ridículo sonaba eso.

Qué estás diciendo? no harás nada? - Cuestionó

Ella le ha contado a Yamcha que hará que todos los que sabíamos eso olvidemos lo que pasó entre ellos...ayyy pero solo lo sabíamos Piccoro y yo!…ahh y también Milk, siempre suelo ayudar a mis amigos, pero esto…enserio que no sé qué hacer…le prometí a ese muchacho que no diría nada…y…si le digo que…Bulma…está….mmmm…debo decírselo?, yaa…qué puedo perder…lo peor sería que destruya la tierra pero…naaa…no lo hará estando yo ahí, sí!...se lo diré!- Pensaba el irreverente Gokú, estaba muy acongojado por su amiga, sabía que ella estaba sufriendo, pero también entendía a Vegeta y a su forma de ser, no sabía que hacer, ésta no era una batalla, por primera vez se sintió frustrado porque esto no podía solucionarse con un combate, se sintió inútil.

Vegeta…escúchame, tienes que regresar a la tierra cuanto antes…hay alguien que te necesita ahí.

Ya te dije que esa mujer no me interesa, ahí tiene al insecto ese…no me necesita! – Gritaba, la presencia de ese mequetrefe lo alteraba demasiado.

Tienes que regresar! Bulma está esperando un bebé!...un hijo tuyo…- Le dijo finalmente, esperando que esto lo haga reaccionar.

Qué?...deja de decir tonterías, solo vienes a quitarme el tiempo…hazme el único favor que voy a pedirte en la vida…y desaparece de mi vista en este instante…puedes decirle a esa mujer que no me interesa!, que no me interesa nada de ella!...que no me importa si tiene un hijo!. Ahora lárgate! - No le creyó nada, a su parecer eran inventos de la mujer loca para retenerlo a su lado y hacerlo volver.

Está bien…pero te darás cuenta algún día Vegeta…de que estas cometiendo el peor de los errores. – Llevó dos de sus dedos a su frente y desapareció.

.

.

Maldito imbécil, jaja cree que con esa clase de mentiras me harán regresar sin haber conseguido mi transformación…mujer tonta…no caeré en tus juegos de niña mimada. – Sonrió sádicamente, a su regreso a la tierra, convertido en súper saiyajin, esa mujer sabría lo que es lo verdaderamente salvaje, ya podía ver su cara complacida.

Pronto, Bulma…solo, se paciente; sé que lo extrañas tanto como yo.- Pensaba, lo que no sabía ni esperaba…era lo que realmente estaba ocurriendo en la tierra.

Bulma definitivamente no estaba jugando.

.

.


Espero que les haya gustadooo!, muchos saludos a los que me leen y dejan reviews haciéndome saber lo que sienten y sus opiniones, me alegran mucho al leerlos, gracias por la oportunidad y nos leemos pronto!