Ladies and Gentlemen!

Sean bienvenidos al cuarto día de esto que llamamos ¡NaLu Week! Vengan a disfrutar de estas hermosas historias.

Quisiera platicar más con ustedes pero también quiero que lean esto ¡Ya! Se que morirán de la ternura.

Advertencia: El capítulo tiene lo que coloquialmente se le conoce como Lemon. Así que porfavor leer bajo su propio riesgo.

It's showtime!


Aclaración: Fairy Tail no me pertenece. Es propiedad de Hiro Mashima. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias.


Day 4: Body Language -Lenguaje corporal-


Lucy y Natsu tenían ya cinco años de relación, aunque la verdad, para muchos era tanto decir que ellos sentían algo desde que eran unos niños pues los pequeños besos que la pequeña Lucy le daba en sus mejillas y el instinto protector del pequeño Natsu, decían la verdad.

Pero por el momento eso no era lo importante ya que ahora pasaremos al hecho de que ambos ya tenían 24 años.

Y es que a Lucy le gustaba ver cada una de las acciones de Natsu cuando lo tocaba, ya sea con una simple acción o con acciones mayores, le agradaba ver a Natsu en aprietos. Con tan sólo tomar su mano y entrelazarla, veía como el chico se sonrojaba e intentaba cubrir su rostro con su bufanda, realmente era algo tan simple y normal. Cuando lo besaba en la mejilla, el chico reía y la abrazaba hasta cuando se besaban y sus lenguas se acariciaban, podía sentir la necesidad de tenerla lo más cerca a su cuerpo.

Pero cuando besaba la sensible cicatriz en el cuello del chico, podía sentir su cuerpo tenso y nervioso. Y es que ella, mejor que nadie sabía que ese era su punto débil y lo mejor era que sólo ella lo podía tocar. Escuchaba a su chico jadear cuando besaba por horas su sensible cicatriz y morder su muy tenso cuello, podía sentir cómo aquella parte de su cuerpo crecía. Era ahí cuando aprovechaba de su pobre novio y se sentaba en su regazo restregandose sin pudor y alentando al chico que la haga suya una y otra vez.

Y es que no iba a negarlo, a ella le gustaba la forma en la que tomaba su cuerpo.

O había veces en las que dejaba al chico con las ganas. Pero no tardaba en tomarla entre sus brazos y hacerlo en el lugar más disponible y que estuviera alejado, ya que era por su culpa y gritaba su nombre muy alto. Era en ese momento en el que aprovechaba tocar por completo su cuerpo. Tocar su bien trabajado pecho, sus fuertes brazos y apretar su muy bien trasero. Podía disfrutar a su novio, podía ver que le decía cada vez que tocaba su cuerpo y podía ver como disfrutaba de cada caricia.

Se sentía realmente exitada cuando veía a su chico en disfrute del momento.

Le daba gracia recordar la primera vez que empezó arrancarle los jadeos, gruñidos y gemidos de su garganta, recordaba como el chico se avergonzaba un poco al mostrarle la cara con la que llegaba al final, una cara que sólo hacia cuando disfrutaba de duchas frías y de sueños húmedos con la chica pero con el tiempo se había acostumbrado, era mucho decir que ya no ocultaba más su vergüenza y Lucy lo disfrutaba.

-¡Oh Luce! -Apretaba sus dientes, quería arrancar con fuerza las sábanas que apretaba, no podía evitar jadear, sentía que en cualquier momento en corazón se le salía, aunque eso no era lo único que iba a salir de su interior -¡Sigue! ¡Ni se te ocurra parar! ¡Oh cariño!

Y es que no podía aguantar mucho, sentir como su chica besaba su cuerpo mientras sus manos subían y bajaban en su miembro. Realmente lo estaba matando lenta y placenteramente.

Un gruñido más salió de él al sentir como habían llegado sus pechos a su miembro, sentir su cálida lengua. ¡Dios! Era magnífica y perfecta. Sus pechos lo acariciaban y su boca jugaba con él. No creía aguantar más, necesitaba liberarse.

Y con sólo ver la mirada brillante de su novia sentía como aquel líquido de su cuerpo salía con gran potencia mientras un gruñido más salía de su garganta. Todo había salido y había llegado a la boca de Lucy. Vio como ella tomaba todo lo que había en su boca y lo tragó con tanto erotismo que Natsu no dudo y la acosto bajo su cuerpo, necesitaba sentir su cuerpo enredado al suyo, necesitaba sentir su lengua enredada con la suya.

Y es que Natsu tampoco podía dejar de ver con fascinación a su rubia de ojos chocolate. El era un completo pervertido y que ella lo fuera igual o hasta un poco más, lo encendía. No era una mentira que él es el más denso de la relación. Incluso fue el primero que empezó a experimentar las diferentes reacciones de su novia cuando la tocaba y es que realmente amaba las acciones que se marcaban en su rostro.

Cuando besaba su frente o su pequeña nariz, podía verla sonrojada. Cada vez que la tomaba de la cintura ella se ponía un poco nerviosa al igual que cuando besaba su oreja o su cuello.

Pero todo empezaba a mejorar cuando tocaba sus pechos con pequeños "accidentes" era imposible alejar sus manos de aquella parte en especial. Los apretaba y besaba sin pudor alguno, escuchar como su chica jadeaba y lo mejor era que ella no hacía nada por alejar sus manos, podía ver como su chica se entregaba totalmente a sus caricias. Hasta era capaz de tocar debajo de su falda y debajo de su ropa interior, acariciar su entrada y ver como la chica trataba de controlar su cuerpo y de controlar su cuerpo.

Y más si estaban en algún lugar público. No podía negarlo, la chica se veía linda tratando de ocultarlo y decir que estaba bien.

Aún en la intimidad, cada vez que besaba su abdomen y sus manos pasaban por sus costillas la chica no podía evitar reir, Natsu agradecía que su chica tuviera esos pequeños puntos, amaba su risa.

Pero cuando besaba el centro de sus piernas, podía sentir como la chica se deshacía completamente. Le encantaba ver como se retorcia, como se tocaba y estiraba pechos enseñando cuanto le gustaba lo que hacía.

-¡Natsu más rápido! -Sentir la lengua de su novio en esa parte en especial era mágico y el sabía como complacerla y que partes tocar o lamer -¡Tus dedos! ¡Oh Natsu! ¡No pares cariño! -Y sentir como entraban dos dedos en ella era mejor.

Antes de siquiera llegar a su tan ansiado orgasmo, Natsu se había detenido. Iba a protestar, estaba a punto de llegar y el se lo había arrebatado, fue hasta que sintió como entraba por completo en ella y con su boca se había llevado el gemido arrancado de sus labios. Sentir como sus cuerpos chocaban con desesperación, sentir como sus manos jalaban sus pechos era fascinante. Lucy por más que quisiera no podía evitar gemir y estaba segura que Natsu nunca se lo permitiría, el quería escucharla, fuerte y claro.

Lucy podia apretar su trasero y hacer que entrará más en ella, necesitaba sentirlo totalmente. Arañaba su pecho y su espalda, mordia sus hombros y su cuello. Siempre necesitaba de algo para agarrarse ¡Y valla que agradecía que fuera del cuerpo de Natsu!

Lo mejor eran los besos húmedos que se daban entre cada estocada. Como sus lenguas se tocaban, peleaban y se exploraban, se comían los jadeos y gemidos del otro. ¡Valla intensidad! Y cuando sus miradas chocaban, había veces en las que estaban seguros de no poder aguantar tanto pero la confianza, la pasión y sobre todo el amor, seguía en sus acciones.

-¡Natsu yo...! -No podía completar las frases, era imposible. -¡Natsu!

-¡Lo se cariño! ¡Sólo espera un poco más!

No sabía cuántas veces había entrado al cuerpo de Lucy. Pero entrar en ella se sentía magnífico, como sus paredes apretaban su miembro, se sentía realmente exquisito. Sólo fueron unas cuántas estocadas más para que ambos gritaran, para que Natsu sintiera su liberación y para Lucy quien sentía el caliente líquido de Natsu dentro de su cuerpo y su orgasmo mismo.

Con cuidado, salía de su cuerpo y besaba sus labios, mejillas y nariz, esperaba que su amada calmara a su alocado corazón. A Lucy le daba gracia estos momentos, le daba ternura sentir al chico preocuparse por ella.

-¿Estas bien Luce? -Tomaba la chica entre sus brazos y besaba las manos de la misma. -¿No te hice daño?

-Estoy bien cariño -Sonreía con dulzura mientras volvía a besar sus labios -Eres el mejor, jamás me harías daño

-Bueno, eso me alegra -Natsu soltaba una gran carcajada -Me encanta escuchar que si soy capaz de satisfacerte en todo

Ahora fue turno de reír de Lucy y con una gran sonrisa volvió a subir a su cuerpo y empezó a besarle.

-Y a mi me encanta que tú también estés satisfecho de mi placer que es el tuyo -Movía sus caderas y restregaba sus pechos, Natsu soltaba graves gruñidos y apretaba el trasero de la misma -¿Estas listo por otra ronda?

-¡Por supuesto! Para ti, las que tu quieras

Y volvían sus besos, sus manos buscaban todo tipo de reacción, sus labios tomaban todo su cuerpo. Y es que realmente, ambos amaban las reacciones del otro. ¡Y valla que lo disfrutaban! ¿Pervertidos? Si lo eran, juntos se habían convertido en unos pervertidos.

Pero todo era para algo bueno. Todo era para ver las reacciones del otro. Algo que realmente amaban y los exitaba demasiado.

Omake

-¡Natsu!

Lucy no podía dejar de gemir, las clases habían empezado pero Natsu la había tomado de la mano y habían corrido a un salón apartado.

-Si no te callas Lucy alguien nos va a descubrir

¡Y es que no podía callarse! Las mágicas manos de Natsu habían empezado a tocar su cuerpo. Y ella no podía hacer nada porque estaba amarrada de las muñecas con su bufanda.

Era frustante no poder tocarlo, necesitaba tocar su cuerpo y ver como se retuerce pero ahora ella era la que está sufriendo, aunque más que sufriendo, estaba disfrutando de las caricias. Podía sentir los labios del chico en su espalda descubierta ¿En que momento le había quitado su blusa y su sostén? Sentir como una de sus manos jugaba con su pecho y la otra estaba tentando el territorio de su entrada.

-¡Nos van a descubrir! -Chillaba, sus manos la estaban dejando exitada.

-Y si no bajas la voz, nos descubrirán más rápido

¿Como era posible que el estuviera muy tranquilo? Sus bragas habían desaparecido y lo único que tenía era su falda. Pero lamentablemente era débil a las manos del chico o eso creía, hasta que escucho el timbre del receso. Fue cuando sintió como Natsu alejaba sus manos de su cuerpo, se sintió frustrada, ya casi estuvo a punto de llegar a su tan ansiado final.

-¿Me vas a dejar así?

-No se de que te quejas, tu me dejaste con las ganas la vez pasada

-¡Pero el mismo día te aprovechaste!

-Entonces tendrás que esperar a que terminen las clases y llegamos a casa

Soltó un pesado suspiro, tenía razón, lo único que le alegra es que más tarde tendrá su recompensa. Le quitaron la bufanda de sus muñecas y empezó a vestirse sin embargo le hacía falta algo.

-Me puedes dar mis bragas ¿Natsu?

Escucho una carcajada a su espalda, cuando vio, Natsu las había guardado en la bolsa de su pantalón.

-Es tu castigo cariño -Y le dio un pequeño beso en los labios.

Un poco sonrojada, intento bajar un poco más su falda, genial idea de llevar falda ese día. Natsu la tomó de la mano y empezaron a correr.

-¡Idiota! ¡No me hagas correr!

Sin escuchar la miro con una sonrisa, amaba hasta como se enojaba y meterla en aprietos.

-¡Corre Lucy o el desayuno se acabará!

Y siguieron corriendo con un Natsu muy sonriente y una Lucy tratando de taparse.


¡Y este es el fin del cuarto día!

Espero que lo disfruten como yo disfrute escribirlo. Ya faltan muy pocos días para que acabe ¡No se pierdan todos los capítulos!

Antes de terminar con el capítulo, voy a responder a sus reviews, realmente les agradezco que me escriban para motivarme.

Yoko Matsuhi: ¡Lo se! Pero sólo son inseguridades que tiene Lucy. Yo con gusto me quedaría con Natsu ¿Como no quererlo!

No olviden seguirme en mi página de Facebook "Anzuzu Dragneel" para más información del NaLu Week 2017.

Por cada comentario el escritor desvelado tendrá una gran sonrisa en su rostro y tendrá más emoción de seguir escribiendo.

Será la frase que ocupare durante esta Week. ¡No lo olviden!

¡Muchas gracias por leer!

¡Nos vemos para el siguiente día!


Atte.: AnZuZu Dragneel

Fecha: Lunes 3 de Julio de 2017