HOLA!
PUES AQUI VENGO DE NUEVO A ENFADARLOS CON MI ACTUALIZACION...
ESPERO QUE LES GUSTE, GRACIAS A TODOS LOS QUE LEEN MI HISTORIA DESDE LA OSCURIDAD O QUE DEJAN ESOS LINDOS COMENTARIOS ^^
GRACIAS POR SUS REVIEWS Y ESPERO QUE LES GUSTE ESTE CAPITULO.
Desde ahora prohibo que cualquier persona tome mi historia o partes de ella, al menos sin mi permiso. De todas formas dudo que alguien la quiera copiar xD.
Note: Todos los personajes de esta historia pertenecen unica y exclusivamente a mi escritora favorita J.K. Rowling, Excepto algunnos que salieron de mi cabesita ^^.
7. TAMWOOD
El viento soplaba muy fuerte, y era demasiado helado. Las ramas de los árboles pegaban contra la ventana de una habitación que estaba completamente vacia a excepción de una chica que se mantenía sentada en el suelo con las piernas cruzadas. Mantenía los ojos cerrados, en sus manos tenia una vela prendida que era lo único que iluminaba la tétrica habitación. En aspecto era de cabello negro azabache, muy pálida. Vestía una túnica negra y de su cuello colgaba un gran relicario de oro del tamaño de un huevo de gallina, tenia esmeraldas incrustadas formando una "S". Parecía que se estaba concentrando en algo, cuando por la puerta apareció un hombre delgado, un poco bajo, de cabello negro y ojos grises.
El hombre espero pacientemente a que ella abriera los ojos.
Minutos después de estar en silencio, la chica abrió los ojos, dejando ver unos brillantes ojos verdes como esmeraldas.
—Al fin llegas. Tengo que hablar contigo —La chica le hizo un gesto con la mano para que se sentara junto a ella.
—Esta bien. Pero quítate esa cosa del cuello, ¿Que no ves que esta maldito? —Se sentó enfrente de ella.
—Si, lose, pero no tiene efecto en mi, no te preocupes —ella le sonrió burlonamente.
El hombre bufo y dijo:
—Bueno cambiando de tema, feliz cumpleaños. —ella le sonrió sinceramente en agradecimiento. —Te he comprado un lindo regalo esta tarde, lo he puesto en tu habitación. —el hombre espero pacientemente a que ella empezara a hablar, contándole la razón por la que lo había llamado pero ella solo tenia la mirada perdida. Cuando el se desespero de tanto misterio dijo: —Bien, dime de que querías hablarme.
—Harry esta aquí en Canadá. —le murmuro al hombre. El hombre abrió los ojos sorprendido.
—¿Lo has visto? —le pregunto a la chica.
—Si, lo he visto.
—¿Ya le dijiste que eras tu? ¿O fuiste una cabeza dura y no se lo dijiste?
La chica rió. Su risa era cantarina, su voz era igual de suave y tranquila, tanto, que a veces te recordaba al mismo Dumbledore.
—No estoy lista aun.
—¿Y ya se lo dijiste a tus tías y primos? —le pregunto el hombre ignorando lo ultimo dicho por la joven. —William se enojara demasiado contigo por no habérselo dicho cuando se entere de la verdad, Dolly. Ya es bastante malo que su mama no le diga nada de su origen. —ella no dijo nada al respecto, solo se dedico a observarlo. —Imagínate tus tías. Si el cabeza dura de Sirius o Remus llegan a encontrarlas te echaran la culpa por no haberlas prevenido.
—Solamente les diré que no me di cuenta.
—Sabes que no te creerán. Saben que eres muy "perceptiva" por decirlo de esa manera.
Dolly resoplo.
—Respecto a William no creo poder decírselo. Eso le corresponde a mi tía Kristen, no a mí. Si se lo llegara a contar todo no resistirá mucho tiempo con el secreto, es muy impulsivo, y quiero que Harry se entere por si mismo, así me dará mas tiempo de pensar las cosas.
—¿¡Pero que tienes que pensar!? —le grito el hombre. Ella no se altero por su tono de voz. —Lo siento, solo que esto es desesperante. Sabes que necesitas la ayuda de Harry y se que tambien lo necesitas demasiado en tu vida.
—Lo se, pero no puedo, tienes que comprenderme. Sabes que ni con mi disfraz puedo tocarlo, es peligroso. No quiero maldecirlo a el tambien con lo que me dio el destino. Pero no te exasperes le daré pistas.
—Lo que tienes no es una maldición Dorea, es una herencia.
—Lo que sea, da lo mismo, esa herencia hace que sea peligrosa para todos y mas para el. Por lo tanto eso me convierte en un monstruo y no quiero hacerle daño a mi hermano. —decidió ella por fin.
—Tú no eres un monstruo. —le dijo el hombre tranquilamente a la vez que ponía una mano en el hombro de Dorea.
—Sabes que con solo desearlo puedo matarte —le recordó con voz tranquila ella mirando los ojos grises del hombre. Al notar la intensidad de su mirada el se encogió y un escalofrió le recorrió toda la espalda al pensar en como sería su muerte.
—Pero no lo haz hecho y por ese motivo no eres un monstruo.
Ella suspiro. Cerró los ojos conteniendo las lágrimas que estaban por escaparse de sus ojos. Ella siempre había sido una chica fuerte, pero esto era demasiado para ella.
—No quiero hacerle daño —Su voz se quebró en la ultima palabra y dejo escapar un fuerte sollozo. El hombre la abrazo paternalmente a la vez que la chica dejaba escapar lagrimas, pero están no eran unas simples lagrimas, eran negras, dejaban ver todo el sufrimiento que la sola idea de hacerle daño a su hermano le provocaba. El jamás la había visto llorar, Dorea por lo general se mostraba alegre aunque no lo estuviera. —Lo necesito tanto.
Harry se levanto esa mañana muy temprano y contento. Hoy por fin irían a Tamwood. Los últimos quince días se la habían pasado muy bien los seis, casi todos los días quedaban con Emily, Hailey y Alex para salir a algún lugar. Siempre los llevaban a lugares diferentes para que conocieran la ciudad, como al cine —los hermanos Weasley quedaron fascinados—, a algún centro comercial, o parque de diversiones. Las dudas de Harry sobre si Emily seria su hermana quedaron disipadas cuando le toco conocer a su familia.
Sus padres eran unas personas muy agradables, su madre era una mujer rubia de ojos oscuros de nombre Hilary, mientras su papá era un hombre de cabello negro, demasiado pálido como Emily y ojos azules que se llamaba Frank. No cabía duda de que eran familia. El hermano de Emily —este año iba a entrar a Tamwood por primera vez— se llamaba Ryan y a diferencia de su hermana, el tenia los ojos oscuros como su mama y la palidez y el cabello negro de su papa. El chiquillo de once años estaba demasiado entusiasmado con su entrada a Tamwood, tanto que el dia de ayer lo habían visto mas hiperactivo que de costumbre —Y eso era decir mucho—. Emily en todos los sentidos era una persona muy agradable, una de las cosas que le llamo la atención de ella, fue su enfermedad. Ella sufría de diabetes, por lo que todos los días la tenian que inyectar y tenia que tomar unas pastillas que llevaba a todos lados con ella.
Pero en fin, de lo que estaba seguro, es que la razón de que su cumpleaños concordara con el de Emily era simple coincidencia.
Tambien había otra persona que cabía la posibilidad de que fuera Dorea Potter. La chica Lilian Parker podía ser su hermana, Hermione le dijo que iba a empezar a apuntar en una lista las chicas que podían ser su hermana. Mientras que Harry en su fuero interno, rezaba por que Lilian no fuera su hermana. No esque le cayera mal, si no que era un poco molesta y su voz chillona lo molestaba. Se la habían encontrado en otras dos ocasiones después de lo del club nocturno. Dorea y Lilian tenian cosas en común, como el hecho de que Lilian tenia el segundo nombre de Dorea y ambas tenian el cabello negro azabache.
Y con respecto al hijo de Sirius, no tenian ni UNA pista, siempre supieron que iba ser más difícil dar con el que con la hermana de Harry debido a su estado de metamorfomago. Por eso habían acordado que lo mejor era primero buscar a Dorea y si llegaban a encontrarla, William tambien quedaría al descubierto.
Ahora caminaban por la estación Ship's Bridge, buscando entre la gente a Hailey, Emily, Alex y Ryan, que habían quedado con ellos en encontrarse en la estación. Cuando de una esquina salio una chica que ellos conocían: Lilian Parker, los hizo detenerse.
—¡Hola! ¿Listos para Tamwood? —les pregunto con su habitual tono de voz chillón. Cuando todos asintieron les volvió a preguntar algo. —¿Han visto a Alex?
Todos negaron con la cabeza. Por la misma esquina por donde había aparecido Lil aparecieron Emily y Alex con sus mascotas —Reg y Missifu respectivamente, que eran unos gatos— seguidos de Hailey que tenia una lechuza gris llamada Ares y Ryan que tenia un pequeño cachorrito de color negro y blanco al que había puesto de nombre "Firulais" por una caricatura muggle que le gustaba ver.
Alex al ver a Lil con ellos, les hizo gestos con las manos, y cargando el equipaje, salio corriendo hacia el barco. Ryan se echo a reír por la reacción de Alex, pero sus carcajadas fueron tan fuertes que llamaron la atención de Lil.
Lil al no ver a Alex con ellos, se imagino que ya habría subido al barco.
Hailey se adelanto hacia donde estaba Lil.
—Parker —Espeto Hailey con frialdad.
—Wilson —Lil imito su mismo tono de voz. —Será mejor que me vaya a buscar a Alex. —dicho esto tomo su baúl de equipaje y salio corriendo hacia el barco.
—Hola chicos, ¿Que tal si subimos ya? El barco esta por partir. —dijo Emily con una sonrisa que dejaba ver sus blancos dientes.
Todos murmuraron un "Si" y después de despedirse de la Señora Weasley, Remus, Tonks y meter a Sirius a su jaula todos fueron hacia el barco.
El barco era totalmente blanco y rectangular. Tras subir por las escalerillas con equipaje y las jaulas de sus mascotas, se encaminaron por los pasillos para buscar un compartimiento vació.
Los compartimientos eran más grandes que los del Expreso de Hogwarts, por lo que todos cabrían muy bien en uno solo. Estuvieron buscando un compartimiento hasta que llegaron a los últimos, y vieron que Alex salía de uno con una mejilla roja.
—¿¡Pero que te paso!? —pregunto alarmada Hailey adelantándose.
—Digamos que me encontré con Lil.
—¿Y porque te abofeteo? Según yo eras el "amor de su vida" —dijo Emily haciendo comillas con las manos.
—¿Porque no hablamos dentro? —pregunto el mirando hacia atrás. Todos siguieron la mirada de el y vieron el motivo: Todos los chicos de los demas comportamientos se estaban asomando para ver que era lo que ocasionaba tanto alboroto.
—Aquí no hay nada que ver, ¡váyanse! —grito Emily. Y todos después de comentarse unos a otros se metieron en sus comportamientos. Y ellos hicieron lo mismo.
Una vez dentro, tomaron asiento. El compartimiento era bastante parecido al del expreso de Hogwarts. Los asientos estaban unos enfrente de los otros como en los trenes. De no ser porque por la ventana se observaba el mar hubieras pensado que ibas en un tren.
—¿Y bien? —pregunto Hailey a Alex con un tono de voz hostio.
—Pues nada, solo digamos que me encontré con Lil, y le dije que no quería salir con ella y que me dejara en paz por que estaba saliendo con Stephie. Me dio una bofetada dijo "Esto no se quedara así" —Alex imito su mismo tono de voz. —Y se fue corriendo.
—¿Llorando? —pregunto con malignidad Hailey.
—Alex, eso no estuvo bien, debiste tener un poco mas de tacto con ella, al menos no ser tan frió. —intervino Hermione.
—Pero Hermione, yo no se de esas cosas, solo lo digo y ya. Soy una persona muy directa.
—Bah, ya me di cuenta —le dijo Hermione sacando un libro.
—¿Ese libro es el de "¿Porque amamos?"? —pregunto Hailey desviando su atención de Alex a Hermione.
—Si, lo compre ayer en una librería muggle, casi no leo libros de romance, pero este llamo mi atención.
—Yo ya lo leí, en serio me gusto mucho.
Después de eso las dos se enfrascaron en una conversación sobre los mejores libros que habían leído haciendo que los demas dejaran de prestar atención a lo que decían. Alex saco una almohada de su baúl y recargándose en ella se quedo dormido con la boca abierta. Emily parecía muy entretenida cepillando el pelaje de Reg y dándoles consejos a los gemelos Weasley sobre los hechizos o pociones que podían utilizar para sus artículos de broma, algo en el gato hacia que a Harry le recordara vagamente a alguien. El gato era muy parecido a Crookshanks solo que era negro y tenía los ojos grises. Ron había sacado su ajedrez mágico y ahora el y Harry estaban muy metidos en el juego, aunque Harry tenia anticipado que iba a perder.
El viaje no les llevo más de dos horas, ya que la isla donde estaba el colegio estaba muy cerca.
El barco se detuvo en lo que parecía un muelle. A lo lejos se podían apreciar pequeñas casas y negocios con techos altos. A Harry ese pueblo le recordó demasiado a Hogsmeade, el único pueblo mágico de Gran Bretaña.
Les daban tiempo para ponerse los uniformes en el barco, por lo que así lo hicieron. El uniforme era simple e informal. Los de ruber y caerulus eran iguales, solo que diferente color obviamente. Harry, Hermione, Ginny, Ron, Fred y George también se lo tenían que poner solo que el de ellos es negro. Después de la selección iba a cambiar de color a azul o rojo. En las mujeres consistía en una falda gris con convers altos del color de su casa y una camiseta polo manga corta blanca con las mangas y el cuello del color de su casa, tambien una corbata roja o azul, usaban encima un chaleco azul o rojo oscuro con el escudo de Tamwood. En invierno usaban una capa como la de Hogwarts pero gris. El de los hombres era igual, solo que en lugar de falda, era un pantalón.
—¿Qué es este lugar? —pregunto Hermione una vez que hubieran bajado del tren y hubieran emprendido marcha por el pueblo detrás de todos los alumnos.
—Es Olympia el único pueblo mágico de Canadá, es más o menos como Hogsmeade, a nosotros también nos permiten salidas a este pueblo de vez en cuando. —explico Alex suprimiendo un gran bostezo y estirando los brazos.
—Oh, no leí nada en el libreto de la historia de Tamwood. —le dijo Hermione a Alex.
—¿Leíste ese aburrido libreto de la historia de Tamwood? —pregunto con incredulidad Emily, y al ver que Hermione asentía con la cabeza explico:
—Ese libreto no dice ni la mitad de cosas de las que son en Tamwood.
Caminaron por un sendero marcado por cemento hasta llegar a unas grandes puertas negras con el gran escudo de Tamwood. Cinco minutos después de estar esperando las puertas se abrieron, dejando ver un gran castillo a lo lejos. Era como la mitad de Hogwarts, pero aun así era enorme. A los alrededores del castillo se observaba el mar. Aunque a su derecha había un campo de Quidditch.
Todos siguieron andando hacia el castillo admirándolo.
—¿Aquí juegan Quidditch? Genial —dijo Harry observando el estadio.
—Si, si jugamos, James. Hacemos tres partidos al año contra ruber. Yo estoy en el equipo como cazador, bueno, Emily y Hailey también. Emily es la capitana del equipo. ¿Tú juegas? —pregunto Alex.
—Si, era el buscador del equipo de Quidditch en Gryffindor.
—Wow, genial, eso le encantara a Emily. Claro, si quedas en Caerulus. El año pasado la mayoría del equipo termino su séptimo año. Los únicos que quedamos en el equipo fuimos Emily, Hailey y yo.
—Si nosotros quedamos en Caerulus podremos jugar en su equipo. Yo como buscador y los gemelos Weasley como golpeadores. Son geniales, tambien Ron es bueno en Quidditch pero no se en que posición quedaría bien. A propósito ¿Como es la selección de casas?
—No les diré, mejor véanlo ustedes mismos.
Llegaron a las puertas del imponente castillo, pero al parecer, ningún estudiante parecía inquieto por entrar, excepto ellos y los de primer año. Harry se sorprendió cuando vio que Alex, Hailey y Emily se sentaban en el pasto. Y no eran los únicos. Los chicos de los demas cursos tambien estaban poniéndose cómodos en el suelo formando un círculo. ¿Tardarían mucho en abrir las puertas o que? Hermione, Ron, Fred, George y Ginny tambien se dieron cuenta de ese detalle por lo que se aproximaron hacia ellos.
—¿Por que se sientan todos? —pregunto ceñuda Hermione.
—Bueno... ¿Se los decimos? —pregunto Alex mirando a Emily y Hailey. La verdad es que para el era mejor ver a sus amigas que el ceño fruncido de Hermione Granger. Su mirada lo intimidaba. Y era difícil que alguien intimidara a Matthew Alexander Smith con la mirada. Bah, para que se engañaba. Con solo verla enojada se le erizaban los vellos de la nuca. Y con ver a sus amigos se daba cuenta de que ella era la conciencia del grupo ingles. Algo así como Hailey, ella era su conciencia, pero ella se veía hermosa cuando se enojaba con el. ¡Por Merlín! ¿Porque estaba pensando que Hailey se veía hermosa...?
—Esta bien, se los diremos, pero solo este detalle. Aquí será la selección de casas. —les dijo Emily para tranquilizarlos. A lo que ellos se relajaron y se sentaron. Pero intervino Hailey:
—No se sienten, miren hay vienen los profesores. Fórmense atrás de los de primer año. —Les informo Hailey ignorando la mirada boba de Alex, algo que no paso desapercibido para nadie. ¿¡Por que le miraba así!? Así que después de que el grupito ingles se formara tras los de primer año. Volteo hacia Alex y con un tono demasiado brusco dijo: —¿¡Que me ves!?
Alex salio de su ensoñación. Para mirar a Hailey como siempre la miraba.
—Na-Nada —contesto el. Y al instante deseo nunca haber abierto la boca. ¡Tartamudeo! El nunca tartamudeaba. El siempre era seguro de si mismo.
Harry trato de controlar sus nervios por la selección. Era de los últimos, obviamente. Los profesores les dijeron que los seleccionarían por curso. Así que la primera de ellos seria Ginny que tocaría después de los de primer año. Los profesores después de presentarse les dieron el mismo discurso que les dieron a ellos en primer grado. Casi lo mismo que en Hogwarts. Que teníamos que conseguir puntos para nuestra casa, o los podíamos perder, y así tener el trofeo de las casas. Harry ni siquiera prestaba atención. Estaba demasiado ocupado viendo a las chicas de su edad para ver si alguna le resultaba conocida.
Y hay, al fondo de todas, reconoció a una chica morena con ojos verdes oscuros. Aunque no se parecía mucho a Dorea, tenia ciertas características que ni Emily ni Lil tenian.
—Bien, cuando vaya diciendo su nombre, pasaran a enfrente y meterán la mano en este sombrero. —explico la directora de Tamwood, Elis Dunst, señalando un sombrero que ella tenia entre sus manos. A Harry le pareció que era un sombrero normal y corriente de mago, se parecía al sombrero seleccionador, pero mucho mas nuevo. —Angarano, Christopher.
Harry puso atención. El niño se adelanto hacia la directora y alargo la mano para meterla en el sombrero. Cuando la metió todos se quedaron en silencio, y por fin el niño saco la mano y hay sobre su mano descansaba una bola de fuego que no parecía quemarle la mano. Al instante el uniforme del niño —las partes ya mencionadas— se volvieron de color rojo.
Entonces Harry pensó que la selección seria bastante simple.
Todos los niños de primero fueron pasando hasta que no quedo ninguno. Con decir que la mayoría quedo en ruber, algo de lo que le extraño a Harry. Para suerte de ellos, Ryan fue de los pocos que quedaron en Caerulus.
Hasta que fue el turno de Ginny.
—Weasley, Ginevra.
Ginny se adelanto, metió la mano en el sombrero y al sacarla vieron una bola de agua. Su uniforme se volvió azul —solo las partes ya mencionadas. — y se dirigió hacia donde estaban Hailey, Emily y Alex después de darles una sonrisa de apoyo.
—Black, James.
Harry ni siquiera se acordaba de su otro nombre. Con paso torpe se adelanto hacia el sombrero, metió la mano y sintió algo helado, pero relajante. Jamás en su vida había sentido esa sensación de cosquilleo. Al sacarla vio hay sobre su mano la bola de agua que no parecía querer deshacerse.
Al observarse se dio cuenta de que su uniforme ya se había puesto azul oscuro.
Se aproximo hacia donde estaban Ginny y los demas.
Para su sorpresa Hermione, Ron, Fred y George tambien quedaron en Caerulus. Aunque el pobre de Ron seguía respirando entrecortadamente por los nervios.
Hailey, Emily y Alex los condujeron hacia su sala común. Todos los alumnos de Caerulus ya habían entrado, aunque no se dieron cuenta que rumbo tomaron. La mayor sorpresa de todas fue cuando en vez de dirigirse al castillo, se dirigieron hacia el punto opuesto, aunque Harry no veía ningún lugar que pudiera parecer una sala común.
Los tres chicos se pararon y Emily dijo:
—Hemos llegado.
—Pero aquí no hay nada. —musito Harry.
—Claro que si, pero ya veras.
Lo único que Harry observaba enfrente de ellos era un pequeño charco de agua.
—Ya veras, James.
—"azulagua" —dijo Hailey.
Y donde había un charco de agua, apareció un hoyo.
—Primero yo. —dijo Emily saltando.
Y así le siguieron los demas.
Harry se dio cuenta de que no era un hoyo cualquiera, si no un tobogán. El tobogán no fue muy lejos, cayeron en pequeño colchón de la sala común.
La sala común era lo más sorprendente que habían visto hasta el momento.
Era circular, las paredes parecían transparentes, ya que se observaba el agua del mar y peces nadando. Como si estuvieran en un acuario.
Tenian sillones, escritorios, retratos que se movían y para más sorpresas: Una chimenea. Harry se pregunto como funcionaria si estaban debajo del agua.
Emily les explico que aquí no comían en ningún "Gran comedor". Cada casa comía en un comedor que había en la sala común.
Primero dirigió a Ron, Harry, Fred y George hacia sus dormitorios.
Los dormitorios de los hombres quedaban por una escalera hacia abajo, como si fueran hacia un sótano. El primer dormitorio que se veía eran los de séptimo, así que los gemelos se metieron hay con el pretexto de "Curiosear"
Ron y Harry siguieron a Emily hasta la puerta del fondo.
Al abrir la puerta musito:
—Bienvenidos a la bobocueva.
El dormitorio tenía las mismas paredes que la sala común, tambien era circular y tenia tres camas adoseladas, un buró y un armario. Aunque a la derecha de la puerta había una puerta. —el baño supusieron. — Emily los dejo para que curiosearan un rato.
—Me encanta este lugar.
—Lo se. Aunque extraño Hogwarts.
—Si, yo tambien, espero que los encontremos pronto. —dijo Ron.
Esa noche Harry tuvo un extraño sueño.
Una chica a la que no podía verle la cara le decía. Estas cerca, Harry. No te desvies y me encontraras Por lo dicho de la joven, supuso que esa era Dorea, su hermana gemela.
ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO :D
LA VERDAD ESQUE PENSABA QUE NO ACABARIA CON ESTE CAPITULO, YA QUE NO HAYABA NI QUE PONEER.
PERO PUES , PUSE DATOS INPORTANTES.
—INCLUI A DOREA.
—¿ALGUIEN TIENE UNA IDEA DE LO QUE ERA LO QUE DOREA TENIA COLGADO EN EL CUELLO?
—¿COMO LO HABRA CONSEGUIDO?
—¿QUIEN ERA EL HOMBRE QUE ESTABA CON ELLA?
—¿DE QUE DAÑO HABLABA?
—¿LE PONDRA LAS COSAS DIFICILES A HARRY?
SON UNA DE LAS COSAS QUE SE ENTERARAN A LO LARGO DE ESTA HISTORIA.
DEJEN REVIEWS, ES LINDO METERSE Y ENCONTRARSE CON SUS COMENTARIOS SOBRE MI HISTORIA.
HASTA LA PROXIMA.
