Disclaimer:Nada me pertenece, solo la loca idea que surgió una noche de insomnio de juntar a mi par favorito H&D.
La inspiración me llego de golpe con un poco de ayuda de las siguientes canciones, si pueden escucharlas, no importa el orden, estaría genial: Contigo del Canto del loco ft Natalia Lafourcade, Magia de Rosana ft Jesús Navarro de Reik, El Beso de Pablo Alboran que amo sus canciones y su voz, y me inspiran pero de forma tan triste, por ultimo pero no menos importante Háblame de Mariana Vega.
La otra cara de la moneda.
Capitulo 7.
Sintió su tacto frio sobre su mano y se giro para encontrarse de frente con él, pronto esos labios delgados encontraron el camino hasta los suyos y sus dedos largos se enredaron entre su cabello, las repisas se clavaron en su espalda pero no le importo. Siguió el compas que Malfoy marcaba, lento y tortuoso, y se aferro con sus manos en puño a aquel suéter con la serpiente por escudo. El beso termino, se dieron una última mirada antes de cada uno volver a su respectiva mesa en aquella biblioteca bastante concurrida ese día de mitad de semana, ella con una sonrisa traviesa pero tímida y el orgulloso de aquel beso robado.
Hermione se sentó en aquella mesa llena, entre Neville y Luna, intentaba concentrarse pero aquella misión no era posible pues Malfoy la miraba de manera intensa sentado dos mesas más allá. Se llevo un dedo entre los labios y comenzó a morderlo de manera nerviosa, su piel se erizo en sus brazos y en su espalda, no podía controlarlo.
-Deja de mirarla, me enferma-comento Zabini molesto, escribiendo de manera acelerada, solo estaban ellos dos compartiendo la mesa pero como el rubio insistiera en aquel juego alguien se quedaría solo, y el moreno sabia de sobra porque Malfoy la había elegido una vez que sentaron y levanto la mirada, podían ver perfectamente a Granger. Malfoy sonrió de lado y volvió la mirada al libro que tenía en frente, rogando porque Zabini no se diera cuenta que el libro no tenía nada que ver con el ensayo que debían hacer y ahorrarse la burla que podría surgir por esta razón. Volvió al libro que usaba antes de escabullirse detrás de la castaña al ver la oportunidad, dejando de lado el otro que recién trajera.
En la mesa de Hermione tres de los ocupantes se marcharon, Neville fue a la sección de herbologia y ella se quedo sola con Luna. Tomo por tercera vez aquella tarde un pergamino nuevo, aquello no podía seguir así, se había equivocado de nuevo y ella no podía tener borrones o manchones en sus redacciones perfectas. Negó con un movimiento de cabeza, tendría que volver a empezar menos mal casi había terminado el trabajo y solo tendría que trascribir, puso todo su empeño en concentrarse no quería que hubiera una cuarta.
Un murmullo comenzó a alzarse cuando dos chicas de Hufflepuff llegaron un par de mesas a la izquierda, mostrando un pergamino. El murmullo se hizo más alto cuando un chico y una chica entraron a la biblioteca con pergamino en mano para mostrárselo a unos chicos que consultaban algunos libros un pasillo mas allá, Ravenclaw claramente por el color de sus uniformes. Y Pansy Parkinson llego irrumpiendo en aquel ya no tan silencioso recinto , busco con la mirada a las dos personas por las que estaba ahí y con una actitud por demás seria y un poco molesta se encamino hasta llegar donde ellos.
Draco y Blaise estaban trabajando en un ensayo que tendrían que entregar al día siguiente para DCAO, igual que varios más a esa hora y lugar en la biblioteca. Varios pergaminos cayeron sobre el trabajo del rubio, desconcentrándolo. Draco molesto con quien había arruinado su trabajo de horas levanto la mirada y se encontró a Pansy con los brazos cruzados sobre el pecho y los labios torcidos, claramente algo no iba a salir bien esa tarde.
-Que par hacen ustedes dos ¿Cuándo pensaban decírmelo?-arremetió de inmediato la morena contra su novio y su amigo, Blaise miro confundido a Draco en busca de ayuda pues no tenía idea alguna de que hablaba su novia-no finjan que no saben de que hablo-y Pansy golpeteaba con firmeza su pie contra el suelo sin importarle a quien pudiera molestar-En verdad es increíble, no puedo creer que no me diera cuenta antes y eran tan obvios….
Draco meneo la cabeza y con una mirada a su amiga sin necesidad de palabras le hizo saber que no tenía idea alguna de que estaba hablando. Pansy rodo los ojos y con los labios torcidos le señalo a Draco el rollo de pergaminos que había lanzado sobre sus cosas. Las manos de Draco volaron hasta ellos y Blaise se irguió para verlos al mismo tiempo que lo hacia su amigo.
El aire se hizo pesado, los pergaminos contenían fotos mágicas, fotos mágicas de Granger con él, hizo a un lado el primero donde se besaban sin más, y el segundo donde ella se lanzaba a sus brazos y sus labios, y el tercero donde en un pasillo de la misma biblioteca donde ahora estaban se decían algo al oído y sonreían mostrando mucha complicidad, dando paso a un cuarto donde ella le besaba en la mejilla. Levanto la mirada y pudo ver a algunos cuchicheando más allá, otros murmurándose al oído pero todos con la atención claramente sobre él y claro sobre la chica que protagonizaba aquellas fotografías con él. Miro a Granger y la vio totalmente concentrada en lo que hacía, ignorante de lo que pasaba a su alrededor. Alguien claramente se había dado a la tarea no solo de seguirlos y haber descubierto lo que sinceramente no tan afanosamente encubrían, la prueba estaba en esas fotografías, sino de haber invertido parte de su tiempo, porque las imágenes los mostraban en diferentes días y lugares, Draco arrugo aquellos pergaminos entre sus manos…creía tener una idea de quien pudiera haber sido el autor. Y estaba molesto porque lo que tenía con Granger era solo suyo y nada mas…y la manera en que lo miraba y lo besaba y las dulces caricias que le prodigaba no debían ser de dominio público, los demás no tenían derecho a ser testigos de nada.
-Se bien que lo sabías Blaise Zabini, no finjas que no-la voz de su amiga atrajo su atención-no puedo creer que me lo ocultaran ¿desde cuándo? Porque estoy segura que si alguien lo sabia eras tú…y mira que no haberme contado nada cuando soy tu novia y su mejor amiga…-y mientras la chica daba rienda suelta a sus quejas y enlistara todas aquellas injusticias de las que había sido víctima por parte de aquel par una pelirroja irrumpía en la biblioteca con paso veloz, ondeando su lustrosa cabellera-oh oh, creo que alguien más tiene problemas-dejo salir Parkinson, alzando las cejas.
Draco entonces se dio cuenta que quizá había llegado la hora de sacar toda aquella valentía y coraje de la que no hizo gala antes, nunca planeo que algo así pasara, que los descubrieran y sin embargo se sintió tremendamente preparado para hacer frente a lo que se venía y es que se lo debía a Hermione, ella había tenido varias oportunidades de dejar las cosas, pudo haberlas tomado y no lo había hecho, se había mantenido a su lado con todo y que él era solo el intento de un hombre.
-Creo que es el momento de que te comportes como el caballero que tu madre presume que educo y no salgas huyendo, Draco Malfoy-le murmuro Parkinson al oído, sonreía no tenia duda que lo hacía sin tener que verla, y parecía un poco divertida con cómo se desarrollaban las cosas, seguro creía que se lo merecía por no habérselo contado todo antes, como si aquello pudiera haber cambiado los acontecimientos que tenían lugar.
Vio muchas cosas pasar delante suyo rápidamente, decisiones que tuvo que tomar, todas esas veces que debió enfrentarse a su destino y luchar y decir que no estaba de acuerdo, que hasta ahí llegaban las cosas, que él no haría esto o aquello y todas esas veces nunca había elevado su voz, simplemente se había dejado llevar con el viento, por la corriente por alguien con una convicción más fuerte, con más coraje, más valiente, y era la hora…se puso de pie…era el momento de no seguir el camino de siempre.
Ginny lanzo el pergamino sobre la mesa, interrumpiendo a la castaña y captando su atención sobre este de inmediato, abrió sus ojos como platos por la sorpresa, sintió que el aire le faltaba…como era posible que esa imagen fuera ella lanzándose a los brazos de Malfoy, levanto la mirada para ver quien había traído semejante hallazgo y se encontró con unos refulgentes ojos chocolates, molestos, muy molesto.
-¿Desde cuándo?-fue la primera pregunta que le lanzo Ginny Weasley- ¿Es por él, no es verdad? ¿Es por él que has dejado a mi hermano con el corazón roto? Debí de haberlo sabido cuando te vi animándolo en el juego, pensaba que eras más inteligente Hermione…-Ginny dudaba de que decir en seguida, es que estaba tan decepcionada y tan enojada y sentía que su sangre corría caliente por su venas pero también dudaba de decir algo que hiriera a Hermione a pesar de todo, es que era tan importante para ella, tan importante para Harry pero sobre todo se sentía traicionada porque era Malfoy ¡Merlín! Era Malfoy que siempre los había tratado como escoria mágica y ahora ella estaba con él como si no recordara todo lo pasado, ese era el punto ella ya no era ella por el simple hecho de estar con Malfoy y haberse olvidado de todo lo pasado-ya no eres la misma…es como si te hubieran desconectado ese grandioso cerebro tuyo…simplemente no te entiendo.
Y Hermione con la respiración descontrolada, sin color en su rostro y las manos sudorosas desvió su mirada a aquella mesa donde Malfoy estuviera antes, donde lo había visto por última vez sentado al lado de Zabini pero él no estaba más allí porque su valentía Gryffindor había salido huyendo, y su sangre estaba espesa no corría ya, estaba asustada de pronto.
-Debe haber salido corriendo...como el cobarde que es y me parece increíble que tú sigas aquí cuando también deberías ir a ocultarte ¿Cómo has podido…
Pero la pelirroja no pudo seguir porque alguien atrajo su atención y le hizo tragarse sus palabras, tuvo que pasar saliva para que pasaran de manera más suave a través de su garganta y no fueran tan rasposas y molestas, Draco Malfoy estaba frente a ella.
-Creo que Hermione no se irá hasta que termine su ensayo, igual que la mayoría aquí ¿no es verdad?-pregunto Draco mirando a la castaña y ella sentía que su corazón latía a mil, que no había palabras para lo que sentía en ese momento, ese calor en su pecho, quiso sonreír pero pensó que no era el momento. Malfoy estaba serio, y ella no podía dejar de mirar sus ojos grises, no había nada más en ese momento que ellos demostrándole al mundo que esos pergaminos regados por todo Hogwarts decían la verdad.
Ginny se giro haciendo un movimiento gracioso con su largo cabello rojo y salió de ahí con las mejillas coloradas en muestra de la molestia que sentía, ahora entendía tantas cosas, tantas y sabiendo sobre todo que Hermione Granger no había valorado su amistad porque si lo hubiera hecho ella quizá hubiera entendido, claro quizá, quizá aun hubiera pensado que su amiga estaba loca pero aun así la confianza y la lealtad hubieran prevalecido sobre todo lo demás, pero ya nada importaba, ya las cosas estaban hechas. De pronto pensó Ginny que no era por Ron que estuviera tan molesta, era porque ella sabía que Hermione había cambiado y la había dejado de lado, no le había contado a que se debía aquel cambio. Y a Ginny se le rompió el corazón, porque sabía que también se podía romper un corazón debido a una amiga, ahora lo sabía.
-Parece que nos quedamos solos-dijo Draco al ver salir a Weasley de la biblioteca y sonrió de medio lado, ella le sonrió de regreso-¿Te importa si te acompaño?-Hermione respondió negando con un movimiento de cabeza, es que las palabras habían huido de ella, lo que sentía ¿Qué sentía en ese momento? No lo sabía, mil cosas pero como siempre le pasaba con Malfoy todo perdía importancia a su lado.
Draco tomo asiento junto a Hermione, sin dejar de mirarla acerco su rostro al de la chica. Podía sentir su aliento cálido contra sus labios, rozo su nariz con la suya…sabia que no era el momento o el lugar pero había que dejar un par de cosas claras…y despacio termino con el espacio entre los dos, besándola rápidamente. Abrió los ojos y pudo verla abrir los suyos despacio, aun parecía un poco estupefacta por todo.
-No supe que mas hacer-le dijo aun con sus rostros muy cerca-Seguiremos esto como tu decidas, solo tienes que pensarlo y decírmelo-y ella asintió porque en realidad lo único que quería hacer, ahora que podía hacerlo, era besarlo de nuevo, aprovechar que lo tenía cerca sin tener que estar ocultos y lo beso mientras se preguntaba dónde demonios estaba la Señorita Pince para acallar todos esos irritantes cuchicheos en su lugar sagrado.
.oOo.
Caminaban juntos con rumbo al gran comedor, una vez dentro cada uno iría con rumbo a la mesa de su casa y enfrentaría por cuenta propia las miradas y medias voces que los seguían. Llegaron a la puerta y se detuvieron apenas un momento, ella sonrió sin ganas de hacerlo y Draco se sintió un poco herido, era aquello justo lo que quería evitar, que ella tuviera que enfrentarse a malos tratos por su causa y sin embargo ahí estaban.
Draco acaricio un mechón de cabello que caía sobre el rostro de Hermione, un rato atrás que se había salido de su recogido y cuando lo noto pensó que se veía linda así, un poco despeinada.
-Todo irá bien ¿verdad?-pregunto intentado evitar parecer nerviosa o desanimada.
Y él, negándose a soltar aquel suave cabello, asintió. Ella sonrió de nuevo con esa sonrisa sin chispa. Draco solo esperaba las cosas mejoraran por ella. Hermione se elevo un poco sobre la punta de sus pies y le beso en los labios.
-Te veo después.
-Hasta después-le respondió él y se separaron, cada uno fue hasta su mesa.
Hermione camino hasta un espacio libre, lejos de donde acostumbraba a sentarse con sus amigos, si es que podía seguir llamándolos así después de que Neville saliera como bólido de la biblioteca después de verla besar a Malfoy, Luna había salido tras él. Nunca se había sentido tan sola, como cuando vio a Neville mirarla confundido mientras recogía sus cosas de la mesa atropelladamente y a Luna con su mirada de disculpa ir tras él, bueno eso había sido hasta que se giro y vio que Malfoy seguía ahí, a su lado, que no había ido a ninguna parte y como lo agradeció.
Apenas probó un par de cosas pero claramente sus ánimos no ayudaban en nada a su apetito, lo poco que puso en su plato lo comió despacio y sin levantar apenas la mirada, tampoco hacía falta que lo hiciera pues los demás en la mesa estaban algo alejados de ella.
Draco soporto cuanto pudo, no podía verla ahí sola por su causa, él por lo menos tenia a Parkinson y Zabini a sus costados, pero cuando comenzaba a ponerse de pie vio a alguien acercarse a la castaña.
-Déjalos, seguro tienen que hablar-le tomo del brazo Parkinson y él volvió a su asiento mientras asentía.
-Lamento haber salido así-dijo Neville para llamar su atención, hacia círculos con la yema de su dedo sobre la madera de la gran mesa-es que me sorprendió un poco, igual que a todos, creo.
Hermione elevo la mirada, de pronto sintió llenarse sus ojos de lagrimas pero respiro hondo y las hizo volver por donde habían venido no era el momento, sonrió un poco y Neville devolvió la sonrisa.
-¿Te importa si me siento?
-Para nada-le respondió.
Un poco de su menguado apetito volvió y ceno mientras charlaba animadamente con Neville sobre mil cosas sin importancia, rumores que corrían por los pasillos, Neville pensó que era una buena manera de hacer más liviano el ambiente, Hermione rio por la elección de conversación de su amigo que más bien le venía bien a un Hufflepuff pero lo agradeció.
-Nunca escuche uno siquiera sobre Malfoy y tú-intento bromear Neville-Creo que sorprendiste a todos, Hermione.
-Creo que si-dijo ella moviendo sus hombros.
-Me contaras un día.
-Claro-y Neville le sonrió un poco más animado y volviendo a la atención a su plato.
Draco espero sentado hasta que la vio levantarse de la mesa con Longbottom, hizo lo mismo y camino con sus largas zancadas hasta interceptarla en la puerta del lugar.
-Te acompaño-escucho Hermione frente a ella, ahí estaba Draco Malfoy, no había duda estaba nervioso por la manera en que golpeaba sus dedos sobre su pierna y apretaba los labios, ella asintió.
-Te veo arriba, Herms-le dijo Neville despidiéndose con un movimiento de mano, siguiendo su camino. Draco comenzó a caminar y Hermione lo siguió a su lado, apenas un paso atrás, se detuvieron a la mitad de un pasillo vacio, uno frente al otro.
-Antes, no supe que mas hacer…-comenzó Draco y Hermione entrecerró los ojos ¿Qué pasaba?-Yo no tenía planeado nada de esto y ahora no sé qué es lo que sigue ¿sabes?-Draco miro al techo, necesitaba encontrar las palabras para explicar lo que quería decir pero parecía que no las había, Hermione lo miraba confundida, la vio pasar saliva, claramente lo que decía no era lo que ella esperaba escuchar-Lo que quiero decir es que…-movió sus manos nervioso, ¡Merlín! Nunca había pasado por eso, se acomodo el cabello intentando acertar con sus palabras.
-¿Te arrepientes?-Hermione hablo bajo, sus ojos se encontraron y él negó-No entiendo el problema entonces.
-Deberás guiarme de ahora en adelante, a eso me refiero-y Draco se acerco a ella, la tomo de la cintura para tenerla aun más cerca-que si ahora que todos lo saben en el maldito colegio quieres seguir con esto entonces tendrás que decirme como lo haremos porque no tengo ni una maldita idea de cómo hacer las cosas, Hermione.
Hermione lleno sus pulmones de aire, de pronto sonrió y lo miro fijo, ¿Estaba escuchando eso en verdad? Levanto su mano y la paso por el suave cabello de Draco, acariciando su cuello en el trayecto y dejándola sobre hombro. Y él la miraba expectante. Hermione se elevo sobre sus pies y estampo sus labios sin ningún cuidado contra los de Draco, aquello se volvió una batalla de inmediato, los dos luchando por dominar aquel beso. Él le tomo el rostro con ambas manos y la guio con pasos cortos hasta la pared más próxima, bajo sus manos recorriendo las formas de Hermione hasta envolverla con sus brazos con la firme intención de apresarla y no dejarla ir. De pronto el beso se torno más lento y profundo, Hermione acariciaba el cabello de Draco, enredaba sus dedos entre las finas hebras, las deslizaba despacio hasta su cuello y también ahí se entretenía dándole caricias hasta que simplemente entrelazo sus dedos y se dejo estrechar, besar, atrapar, simplemente se dejo llevar. Se separaron con la respiración errática y se miraron a los ojos. Él le acaricio la mejilla tiernamente, mirando con detenimiento cada rasgo, cada detalle como si fuera la primera vez, porque quizá lo era, era el principio de algo más serio, la decisión estaba tomada se enfrentarían a todo lo que viniera, y de nuevo habían llegado a ese punto sin planearlo, como todo lo demás entre ellos, solo eran las cosas y punto. Y ahí en aquel oscuro y solitario pasillo se entregaron a besarse, sin preocuparse por horas, por ser vistos, por un posible castigo, por nada.
…
Draco insistió en acompañarla hasta el retrato de la Dama Gorda pero Hermione prefirió que él fuera directo a su sala común y ella a la suya, ya era bastante con que los encontraran deambulando a deshoras por el castillo no quería que el problema fuera aun mas grande si además los encontraban juntos. Respiro hondo antes de atravesar el umbral hasta la sala común, de pronto sola no se sentía tan preparada para enfrentar lo que tuviera que pasar. Decidió atravesar la sala con la cara en alto y directo a su habitación sin detenerse, y así lo hizo acompañada de la mirada de todos ahí siguiéndola, algunos negando con su cabeza con desaprobación, otros ni siquiera esperaron a verla salir de su campo de visión para murmurar con quien tenían al lado. Un aire frio se coló bajo su blusa y erizo su piel. No había vuelta de hoja. Subió hasta su habitación y apenas abrió la puerta la conversación animada que las chicas tenían dentro ceso, el silencio incomodo lleno el lugar. Hermione dio un sentido suspiro y se encamino a su baúl, necesitaba sacar algunas cosas para salir y darse un buen baño caliente, era tan agotador enfrentarse al resto, nadar contracorriente. Una vez que salió de la habitación la conversación se reanudo, sintió un hueco en su estomago, un extraño ardor. Cómo podía estar tan feliz y tan…tan…no sabía describirlo, al mismo tiempo ¿Cómo?
…
Esa mañana de alguna manera inexplicable las demás chicas habían salido temprano a tomar el desayuno, ella checo su bolso no quería olvidar nada y tener que volver, aliso su falda y acomodo el cuello de su camisa, volvió ese rizo rebelde a su recogido y respiro hondo antes de salir de ese lugar seguro que le representaba en ese momento su habitación y volver a enfrentar al mundo, era tan temprano y ni siquiera había desayunado aun y ya quería volver a meterse entre las sabanas quizá cuando se encontrara con Malfoy de nuevo vería las cosas de otra manera como siempre pasaba, de pronto todo parecía mejor si él estaba ahí enfrentándose a las miradas y murmullos con ella.
Alguien se aclaro la garganta detrás de ella, no tenia que girarse para saber que era Ginny.
-Así que estás segura-afirmo la pelirroja.
-¿Sobre qué?-pregunto Hermione.
-Que mas, obviamente sobre Malfoy y tú, ya decidiste seguir con esto-volvió a hablar de manera seca la pelirroja.
-Si, no tengo dudas-dijo Hermione girándose y enfrentando a su querida amiga.
-Te daré tiempo de pensarlo, arruinaras tantas cosas si sigues por ese camino Hermione-Se acerco un paso Ginny, parecía contrariada-pensé que una vez que despertaras y cayeras en cuenta de lo que pasa, de lo que va a pasar con Harry, con Ron, con todos quizá lo dejaras pero te veo ahí lista para salir y enfrentarlos a todos y no lo creo ¿Estas dispuesta a quedarte sola por él?
-¿Quedarme sola? ¿Por qué me quedaría sola, Ginny?
-Porque es Draco Malfoy, Hermione ¿Qué otra razón necesitas? ¿En verdad no lo entiendes? ¿Qué pasa contigo? –comenzó a hablar más alto la pelirroja, mientras Hermione la miraba fijo, comenzaba a molestarle la actitud de su amiga, la entendía o por lo menos la intentaba pero ya era demasiado.
-Sabes Ginny…yo…yo te agradecería que si no tienes nada bueno que decir al respecto mejor no hablemos, lo siento-Hermione se acomodo su bolso al hombro, aquellas palabras sí que habían sido difíciles.
-Dejare que seas tú quien se lo diga…-Hermione se detuvo frente a la puerta y apenas giro la mitad de su rostro- a Harry, no le escribiré nada al respecto, si tu quieres decírselo, hazlo-la castaña asintió y salió de ahí, sabía que ya no había chanza alguna de que Ginny y ella pudieran recomponer su dañada amistad, algo se había roto en esos minutos tan largos. Su amistad se había roto, las piezas grandes estaban ahí pero las pequeñas se habían perdido y las cosas ya nunca volverían a ser iguales, las piezas ya no podrían volver a unirse de la misma manera otra vez.
.oOo.
Ginny estaba sentaba bajo un árbol en los terrenos, libro en mano mientras estudiaba para un examen que tendrían al día siguiente cuando los vio, Hermione caminaba con paso rápido de vuelta al castillo y Malfoy intentaba alcanzarla. Lo vio llamarla, pedirle que se detuviera y lo escuchara pero ella lo ignoro y siguió su camino, él caminaba con su acostumbrado andar de zancadas largas pero elegantes. Ginny se giro para ver quien más andaba por los alrededores pero no vio a nadie y cuando volvió la vista a Hermione y Draco, él le había dado alcance y la había detenido, hablaban, en realidad él lo hacía y ella miraba a otro lado, no quería mirarlo y Ginny sabía muy bien porque, a ella misma le pasa con Harry, sabía que si lo miraba accedería a lo que fuera que Malfoy le estuviera pidiendo. Ginny los vio y por un momento pensó que podía creerlo, que en verdad podía creer que ellos estuvieran enamorados por la forma en que se miraban, por la forma en que Malfoy la miraba y le susurraba cosas al oído que estaban haciendo a Hermione reír y ceder a mirarlo y a volver a caer en sus brazos. Parecía que las artimañas del rubio empezaban a surtir efecto había logrado hacer que ella lo viera, le sostenía el rostro por el mentón y poco a poco se había acercado hasta que logro rozar su nariz contra la de Hermione. Ginny ladeo un poco su cabeza, mirándolos detenidamente, es que incluso podía decir que no se veían mal juntos, quizá por la química que fluía entre ellos. Vio a Malfoy susurrarle de nuevo algo al oído a Hermione y entonces ella lo empujo para alejarlo y se giro para reemprender su camino al castillo, dejando a un Malfoy molesto, muy molesto. Ginny sonrió orgullosa, quizá después de todo Hermione terminaría viendo que cometía un error y entonces lo botaría, o es que estaba viendo como lo botaba, ojala fuera así porque podía engañar a los demás pero no a ella, Draco Malfoy nunca cambiaria. Ginny respiro hondo, echaba de menos a su amiga.
…
Se lanzo a sobre su cama y corrió las cortinas, no era como si alguien pudiera romper ese momento de privacidad, no había nadie más que ella en esa habitación pero igual prefería correrlas y poder serenarse sin preocuparse porque alguien llegara y la encontrar ahí con la respiración desacompasada. Miraba el techo mientras arrugaba las sabanas entre sus puños, había que ver que Malfoy era en verdad una molestia, como esos dolores que te dan en el costado cuando no respiras bien al correr. Era terco, insistente, inteligente en sus argumentos y siempre hacia que cayera en las telarañas que tejía con sus palabras y caricias pero no esta vez, no esta vez por mil razones diferentes. Odiaba discutir con él, como lo odiaba pero esta vez no daría su brazo a torcer como tantas otras veces, simple y sencillamente porque ella tenía la razón en esta ocasión. Cansada por la carrera desde los terrenos hasta la torre de Gryffindor, cerró los ojos, necesitaba un descanso, una tregua, solo cinco minutos pensó.
Se habían quedado de encontrar en aquel recodo del pasillo para entrar juntos al aula, apenas había tomado ese pasillo lo vio al final esperando por ella, su cabello rubio en desorden como últimamente lo usaba y los bajos de su camisa saliendo de su suéter, la corbata deshecha alrededor de su cuello, se veía terriblemente guapo. Había pasado más de una semana desde la tarde de los pasillos llenos con fotos de Malfoy y ella, habían decidido no llamar mucho la atención, y gracias a Merlín que el interés en ello por parte del alumnado de Hogwarts iba en disminución, aun los miraban y murmuraban a sus espaladas, mil diferentes rumores circulaban por ahí pero había otras noticias como la siguiente salida a Hogsmeade o las vacaciones de pascua, así que decidieron que no sería tan peligroso si se veían esa noche en el aula de siempre. Cuando estuvo frente a Malfoy él la tomo de la cintura y la beso, rápido pero sin prisas en los labios, después tomo su mano y la guio hasta aquella aula olvidada.
Ella entro primero, dio una mirada al lugar como asegurándose que no había nada fuera de lo normal, varios días atrás que no pasaban por ahí y todo parecía seguir igual que siempre. Malfoy la tomo por sorpresa, despacio y con su tacto frio fue abriéndose paso bajo su blusa, sentía aquel pecho contra su espalda, sentía su aliento contra su cuello y sus labios acariciarlo tan lentamente que parecía más un castigo, un castigo muy placentero. Por fin sintió aquellos labios estamparse efímeramente contra su piel, mientras aquellos dedos largos acariciaban la piel de su vientre. No podía concentrarse, simplemente no podía cuando él jugaba con ella de aquella manera. Con su mano libre Malfoy se aventuro un poco bajo el dobladillo de su falda, para después ir un poco mas y mas arriba, y Hermione solo disfrutaba de aquellas caricias y se rendía a ellas, a las pequeñas mordidas que Malfoy le daba a su oreja, a esa mano llegando al límite de su sostén.
Draco poco a poco giro a Hermione para tenerla de frente a él, tomo el borde del suéter con el escudo del león y lo quito del camino, Hermione no tenía fuerza para detener lo que pasaba, lo deseaba tanto, no podía negarlo. Una barrera menos que sortear. El rubio comenzó a desabotonar uno a uno los botones de la camisa blanca de la castaña, dejando su piel dorada al descubierto, la bajo por sus hombros y la vio caer por sus brazos. Draco ya no podía dominarse más, la quería desnuda de nuevo para él, solo para él. La atrajo, la acerco y la rodeo con uno de sus brazos mientras el otro rápido y preciso derrotaba a aquella falda. La guio hasta la pared más cercana, hasta que toparon contra ella y después poco a poco se deslizaron hasta terminar tendidos, él sobre ella en el suelo de esa aula.
Hermione sabía que aquello ya no era inocente, que los dos buscaban algo y solo era cuestión de tiempo para que pasara. Ella ardía, su piel, su sangre, su corazón estaban en fuego y lo hacía porque toda ella respondía a lo que Draco Malfoy hacia. Ambos estaban ahí sobre aquella fina capa, ella respondiendo con jadeos a esos besos y caricias que él le prodigaba. Draco comenzaba a sentir que su ropa le estorbaba, sonreía, no podía evitarlo cuando sentía los pies de Hermione acariciar los suyos, ambos desnudos. Y sentir aquellas manos aun tímidas y prudentes acariciar su espalda, su pecho. Ella lo había logrado, desabotonar al completo su camisa, sin llegar a quitársela aun pero se sentía tan bien, sentirla desnuda debajo de él, su piel suave y tibia contra la suya tan fría.
Estaba perdido besando aquel espacio entre el cuello y el brazo de la castaña cuando escucharon un par de voces aproximarse, él intento seguir con lo suyo haciendo que sus labios vagaran por aquel brazo, primero en el hombro después un poco más abajo y más abajo, en cada lugar del brazo de la castaña donde podía sentir su rápido pulso pero Hermione también las había escuchado y ni aquel beso suave en su muñeca pudo evitar que se tensara. Él intento regresar a sus labios, hacerla olvidar que alguien caminaba por aquel pasillo que ellos creían desierto pero no lo logro, ella lo empujo claramente asustada de ser descubierto.
-No pasa nada, ellos pasaran de largo-intento calmarla acariciándole el cabello pero entonces ella pareció ser consciente de su desnudes y buscando cubrirse jalo la capa, fue un ruido suave pero los dos que caminaban por el pasillo se detuvieron justo fuera del aula.
-¿Qué ha sido eso?-escucharon un poco débil a través de la puerta al profesor Fitwick.
-Yo no he escuchado nada-respondió otro que no era sino Theodore Nott.
-Maldito Nott-murmuro Draco entre dientes, comenzaba a sospechar que el que Fitwick anduviera por ahí no era más una coincidencia. A pesar de los intentos de Draco porque Hermione se calmara un poco, ella insidia en soltarse de su agarre, en cubrirse con la capa y quitárselo de encima pero parecía que había funcionado porque los pasos se escucharon de nuevo y parecían alejarse de la puerta del aula, hasta que ya no los escucharon mas, aun esperaron un par mas de minutos para estar seguros y entonces la furia de Hermione Granger salió a relucir.
-Maldita sea Malfoy, quítate de encima-lo empujo y se puso de pie, buscando su ropa y poniéndosela de camino a la puerta-¿Qué pasa contigo? ¡Pudieron descubrirnos y yo ahí desnuda contigo encima! ¿Tienes idea de las consecuencias de eso? ¿Qué si las tienes? Por supuesto que no-aquello era un monologo, ella sola preguntaba y se respondía y Draco solo estaba ahí de pie, viéndola luchar con aquel zapato rebelde que la hacía perder el equilibrio-Si a ti no te importa nada, no te importa que te expulsen, no te importan los EXTASIS, no te importa nada-fue tan rápida que cuando Draco logro parpadear ya estaba con la mano en la puerta, pronta para salir de ahí.
-¡Por Merlín, Hermione! Porque no te calmas un poco, ya el profesor se ha ido...
-¿Qué me calme? –y Hermione comenzó a reírse un poco histérica-Tú haces que pierda el norte Draco Malfoy, será mejor que salga de aquí y hablemos después, cuando las cosas se enfríen un poco- y sin esperar nada ella se fue, dejando a Draco molesto, sin entender porque ella actuaba así.
Hermione despertó un poco desubicada, se quedo con los brazos bajo su cabeza y mirando al techo de su cama, acababa de soñar con las noche que casi los descubren y después de esa noche muchas cosas habían pasado, como a Draco poniéndose como loco con Nott porque los vio hablando en la biblioteca, Hermione quería entender a Draco en verdad que si y es que ella sabía que Nott había estado aquella noche en el pasillo con Fitwick pero eso era solo una casualidad y además esa tarde en la biblioteca ellos solo estaban hablando sobre los libros de consulta para un trabajo de herbologia y Draco le había reclamado que se olvidara del comportamiento anterior de Nott ¿Qué acaso Theodore no podía equivocarse y pedir disculpas? ¿Solo él podía? Había cosas que no se imagino que serian así cuando salieran en público, estaba el hecho de Draco la buscaba después de cada clase y la acompañaba al comedor o su siguiente aula, incluso la buscaba para trabajar juntos en la biblioteca o salir a dar paseos por los terrenos y le gustaba pasar tiempo con él, claro que sí pero parecía demasiado por momentos y sin embargo no se atrevía a decirlo porque sabía que él solo quería intentar que las cosas salieran bien, era igual que al inicio cuando él la besaba en cada oportunidad porque temía que ella saliera huyendo, él quería que todo saliera bien para que ella no se arrepintiera de la decisión de quedarse, ella lo sabía y lo valoraba y la enternecía. Tenía que soportar las miradas molestas de Parkinson y las risas burlonas de Zabini, cuando se los encontraba en un pasillo. Y había otras cosas que Hermione quería pero tampoco se atrevía a decirlas en voz alta, como esa punzadilla de envidia que tenía cuando veía a Zabini por los pasillos con el brazo sobre los hombros de Parkinson, Draco y ella simplemente caminaban uno al lado del otro. Y aunque cuando estaban solos las cosas se ponían intensas, en público Draco no la había vuelto a besar desde la tarde de la biblioteca. Además habían peleado porque Malfoy seguía insistiendo en encontrarse por la noche, y Hermione no quería hacerlo porque temía que los descubrieran y debía ser sincera por mucho que deseara a Draco Malfoy y estar con él, aun era una chica que quería o esperaba ciertas cosas y esas cosas incluían quizá tener su primera vez en un lugar más romántico que el piso sucio de un aula vacía. ¡Por Merlín, estaba enloqueciendo! Que simplemente no podía ser feliz con lo que tenían y ya
…
Draco entro furioso a la sala común, las ultimas semanas en realidad no había pasado tiempo ahí o con Parkinson y Zabini pero vamos a ellos les venía bien pasar tiempo a solas, no la pasaba Pansy riñéndolo porque no podía estar sola con su novio. Vio a Pansy sentada muy entretenida contándose los chismes con las Greengrass, quería a Parkinson no podía negarlo era por así decirlo su única amiga además de Hermione pero no entendía como podía pasar el día entero hablando de cosas absurdas, irreales y aburridas con esas chicas Greengrass. Zabini sentado cerca a Pansy muy ocupado con un libro, pensó que acercarse y hablar con Blaise le vendría bien, quizá así se olvidaría de lo voluble que estaba últimamente Granger. Odiaba sus cambios de humor, odiaba que pudiera estarlo besando como si el mundo fuera a terminar un minuto y al siguiente estar discutiendo por la noticia que esa mañana estaba en primera plana del Profeta o por el desayuno o por el libro que saco de la biblioteca y no regreso a tiempo, por el clima, por su manera llevar el uniforme y por claro cómo olvidarlo, por Nott ¿Cuándo ese patán se había vuelto tan importante como pelear con Hermione por su causa? ¿Cuándo? Se dejo caer sobre aquel sofá y Zabini levanto la vista de su libro para verlo.
-Si eres tú, ¿problemas en el paraíso, amigo?- Comenzó Blaise, cruzando una pierna y dejando descansar su brazo sobre su rodilla, siempre con ese tono ligero y burlón que Malfoy odiaba bastante-Oh vamos no puede ser tan terrible ¿o sí? Seguramente esta vez han peleado porque vas desaliñado, seguro la causa ha sido esa corbata mal anudada pero si te lo he dicho esta mañana, es que andar con la prefecta perfecta tendría sus consecuencias- Malfoy veía con incredulidad a Zabini ¿Cómo podía saber esas cosas? Lo que hizo reír a Blaise a carcajada abierta pero una voz de mujer lo hizo cortar de tajo su felicidad.
-Seguramente Granger se ha cansado de tener a Malfoy como su perro faldero y ha decidido que es momento de devolverlo, o solo lo mando aquí para poder estar a solas un rato. A que ha sido a si ¿O no Malfoy?-Y Daphne Greengrass tenía una sonrisa Slytherin con todas sus letras en el rostro-O has sido tú quien ha decidió que tus amigos merecen cinco minutos de tu tiempo, seguramente necesitas algo y ahora si vienes donde ellos, cuando las últimas semanas no has hecho más que andar siguiendo los pasos de esa…
-Daphne-pronuncio una sorprendida Pansy interrumpiendo a su amiga, es que nunca la había visto tan molesta, nunca la había visto hablar así, salirse de su papel de esa manera-¿Por qué dices esas cosas?
-¿Qué cosas Parkinson? Si no he hecho más que repetir lo que tú has dicho las últimas dos semanas que ahora que tiene a Granger, Malfoy pasa de ustedes cuando Blaise y tu habían sido los únicos incondicionales para él en sus tiempos malos…-y Daphne tomo su bolso del suelo junto al sillón que compartía con su amiga y su hermana y salió de ahí con la cabeza en alto y dejando a todos en el salón con la boca abierta.
Pansy pronto se giro donde Draco y lo vio con la frente arrugada, se sintió tan apenada, era verdad estaba molesta, muy molesta y había dicho esas y muchas cosas más que en ese momento agradecía Greengrass no se hubiera atrevido a repetir y las dijo porque estaba enojada con su amigo porque no había confiado en ella, molesta con Zabini porque tampoco le había contado nada pero Draco era su amigo y lo único que quería era que fuera feliz y eso también lo había repetido hasta el cansancio a todos, que si Draco Malfoy era feliz con Hermione Granger entonces su opinión venía valiendo bien poco.
-Lo siento Draco-murmuro con pena Pansy, tenía las mejillas un poco arreboladas, lo suficiente para que Draco supiera que en verdad lamentaba aquella escena que Greengrass le había hecho pasar-Sabes que si he dicho esas cosas era solo porque estaba molesta.
-Está bien Pansy es la verdad, yo solo he andado tras Granger los últimos días y creo que eso tampoco ha ido muy bien sabes-se atrevió a confesar a sus amigos aprovechando que Astoria había salido corriendo detrás de su hermana-Quizá debería darle un poco de espacio-dijo mas para él que para sus dos amigos.
-Nosotros también te extrañamos amigo-volvió a reír Blaise, se alegraba de que Draco acudiera a ellos.
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Esa noche Hermione no salió de su habitación para ir a cenar, corrió las cortinas de su cama y lanzo un hechizo para evitar el ruido del exterior, sabía que había peleado con Draco por una tontería, de nuevo, y se sentía pésimo porque sabía que lo mejor era decirle la verdad respecto a lo que pensaba y le pasaba. Intento leer algo de literatura muggle, su padre le había enviado un libro muy interesante y apenas lo había tocado por todo lo que había pasado los últimos días, decidió que era buena idea pasar del primer capítulo para tener algo que escribirles a sus padres, ni siquiera les había agradecido el obsequio y comenzaba a sentirse un poco culpable al respecto. Logro pasar el primer capítulo, el segundo pero al llegar al tercero el sueño comenzó a hacer de las suyas y sus ojos se comenzaron a cerrar sin ella poder hacer algo al respecto.
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-Parece que esta vez estuvo grande lo disputa-le comento Blaise a Draco que iba con las manos en los bolsillos-Ni siquiera ha aparecido en el Gran Comedor.
-No sé que fue para tanto, no la entiendo ¿Cómo lo haces con Parkinson, Blaise? ¿Cómo la entiendes?-le pregunto el rubio a su amigo, sin mirarlo solo caminando uno al lado del otro, bajando las escaleras que los llevaban a su sala común.
-Amigo, solo le digo a todo que si y si por alguna razón tenía que decir que no, me hago el desentendido y la beso para que lo olvide-Draco se giro para verlo, por aquel tono serio de la respuesta que lo descoloco un poco, pero cuando vio la cara de Zabini no le quedo más que echarse a reír y el moreno lo acompaño gustoso.
-Como si eso fuera posible…-determino Draco.
Caminaron solo un poco más, sin hablar pero Blaise aun reía, el bien sabía lo que era tener a una chica difícil de novia, Malfoy podía pensar que Parkinson y Granger eran bien diferentes pero al final eran chicas y aunque lo negaran les gustaba el romance, las cosas cursis, que las trataran como princesas y pensado en eso se giro para ver a su amigo.
-¿Por qué ha peleado?-pregunto un poco más serio.
-Quizá fui muy insistente con algo…-comento Draco a la ligera, sabiendo perfectamente que había sido su insistencia en reunirse de nuevo en el aula de siempre aun cuando casi los descubren, el "Gran problema" con Granger.
-Vaya…-rio Blaise elevando una de sus cejas pícaramente.
-¿En que estas pensando?
-Así que Granger se hace la difícil, eh-Comento Zabini dándole una palmada a Draco en el hombro y de nuevo riéndose abiertamente
-Sabia que no debía abrir la boca, maldita maldición-Draco se molesto porque como siempre Zabini se tomaba las cosas a la ligera, así que comenzó a caminar más aprisa para alejarse de él.
-Lo que sea podrás solucionarlo, no te preocupes tanto Malfoy-le grito desde el otro lado del pasillo Zabini mientras él entraba en la sala común la cual atravesó sin detenerse para irse directo a su habitación.
Ese día las cosas solo habían empeorado, al entrar lo primero que vio fue a Nott cómodamente sentado en su cama, leyendo. Lo vio sonreír de medio lado, era como si lo esperara, era como si supiera que llegaría.
-Malfoy pero si no te veía desde…-Nott dejo el libro cerrado sobre su cama y llevándose los dedos a la barbilla como si eso le ayudara a recordar-Ya lo tengo, en la biblioteca ¿no es cierto? Vaya, con esa aparición de tus celos explosivos Draco Malfoy- hubo un momento de silencio, Draco en verdad pensó que Nott solo lo dejaría ahí y lograrían ignorarse, que equivocado-no cabe duda que tienes suerte, Malfoy-continuo con un tono indiferente, aun sentado sobre su cama, aparentemente calmado-seguro respiraron tranquilos cuando me lleve a Fitwick del pasillo la otra noche-y una sonrisa maliciosa había aparecido en su rostro, Draco intentaba no darle importancia a lo que Nott decía, como podía saber que eran ellos quienes estaban ahí y aunque lo sospechara era mejor no responder nada, para Nott, cualquier respuesta de su parte seria una afirmación. Habría que decir además que Malfoy solo quería asegurarse que el objetivo de Nott era fastidiarlos para enviarle una maldición, siguió en lo suyo, ordenando pergaminos, libros, plumas y tintas-Maldita tu suerte Malfoy y maldito tú ¿Cuándo entenderás que ella no es para ti?-Draco no veía a Nott de frente, pero había dejado de fingir estar ocupado, porque sabía que cuando viera ese rostro haría lo que venía deseando, hechizarlo al menos, usar su varita en su contra porque podía sentir como se lo reclamaba, como le decía que usara su magia contra ese estúpido, cerró los ojos intentando dominarse- no entiendo como estas aquí revolcándote con Granger en las aulas vacías, en el baño de prefectos, en cada rincón oscuro, como si la vida te premiara en lugar de estar en Azkaban con los de tu clase, en verdad que no lo entiendo- sabía que Nott ya no estaba sobre su cama, sabía que ahora estaba más cerca y no tenía idea de cuánto más resistiría antes de lanzarse en un duelo con el malnacido de Theodore-Si yo fuera Weasley vendría a buscarte sin importar que y acabaría contigo, porque no mereces nada bueno, no tienes valor, eres un cobarde…y si fuera Potter con toda esa importancia que le dan ahora, siendo el héroe del mundo mágico, me aprovecharía y te haría desaparecer, que no quedara rastro tuyo…
Draco se giro, ambos respiraban acelerado, se podía sentir el ambiente pesado, que algo no iba bien ahí, se miraron, se midieron, Draco fue más rápido y tomo a Nott del cuello apretando lo justo, conteniéndose aun, sin dejarlo de mirar a los ojos y deseando sentir su cuello quebrarse bajo su mano, escucharlo crujir. Lo tenía, no había duda alguna de que Nott los había estado siguiendo.
-Este es tu plan de respaldo para cuando los Greengrass despierten y vean que comprometer a una de sus hijas contigo es una locura ¿eso es Malfoy? Y dime ¿el Gran Lucius Malfoy ha accedido a que su hijo sangre pura ande con una sangre sucia porque le es conveniente?
Draco soltó apenas el agarre sobre el cuello de Nott ¿compromiso con Greengrass? Se rio ante esas palabras, seguro lo estaba inventando, él no tenía ningún compromiso con nadie, Nott solo quería molestarlo, quería sacarlo de sus casillas y hacer que aquel enfrentamiento pasara al siguiente nivel, tenía que ser más fuerte que eso, dejarlo pasar por el momento y hasta que su libertad no estuviera condicionada a una conducta intachable, que tanto le costaba mantener. Lo empujo pero esta vez fue Nott quien se acerco y le tomo de la camisa y continúo hablando.
-No tenias idea del compromiso ¿o sí? Andas tan ocupado haciéndola de perro de fiel de Granger que no tienes idea de nada, Malfoy- se sostenían la mirada- vas a equivocarte una y otra vez, lo sé, estaré esperando a que la canses y ya no pueda perdonarte, y entonces apareceré y me la llevare, te quedaras ahí viéndolo todo en primera fila y te aseguro que le daré todo ese placer que tú no eres capaz de darle- una sonrisa torcida apareció en el rostro de Theodore, sabía que había dado en el clavo, que ganaría esta vez, sacaría a Malfoy de sus cabales y lo quitaría de en medio de una vez- la hare gemir y gritar mi nombre, me adueñare de su cuerpo y de su alma…
El puño de Draco impacto en el rostro de Theodore Nott rápido y preciso, de inmediato sangre comenzó a brotar de su nariz, manchar su pulcra camisa, la puerta de la habitación se abrió y las voces de un par de ocupantes se alzaron sacando al rubio de aquel sopor en el que la ira lo tenía, se giro y encamino a la puerta evadiendo a los demás que permanecía como petrificados ante lo que veían. Se había contenido cuanto pudo pero Nott se había extralimitado y tenía lo que merecía.
-Esto no se va a quedar así, Malfoy-escucho a Nott gritar enfurecido y lo hizo sonreír, nadie dijo nada de pelear a lo muggle.
…
No podía seguir así, dando vueltas como si estuviera preso en una celda de Azkaban, era libre y las cosas tenían solución. Maldita maldición era ese Nott, diciendo todas esas malditas ideas, que él mismo tenía, en voz alta. Draco tendría que tranquilizarse porque si no saldría corriendo varita en mano a cobrarle las ofensas que había lanzado y le daría el gusto de hacer lo que claramente Nott tenía planeado. Ahí en esa aula vacía esperando por ella aunque sabía que no aparecería, solo enloquecía, y pensaba en la carta que escribiría a su madre pidiéndole explicaciones, punto a favor de Nott que había logrado sembrar en él la duda, en caso de que aquel compromiso con una de las Greengrass fuera algo más que el producto de aquella podrida imaginación de Theodore. Pero sobre todo estar ahí entre esas cuatro paredes solo alentaban a su mente a imaginar a Hermione, su Hermione, cobijándose en los brazos de Nott, o refugiándose en los brazos de Weasley e incluso corriendo a los brazos de Potter y eso le enfermaba, porque podía también imaginársela con alguien cuyo rostro no conociera pero que si la merecía y la haría feliz y le daría todas esas malditas cosa para hacer su vida perfecta y él no podía ofrecerle.
Golpeo la puerta con sus puños una, dos, tres veces hasta que los sintió palpitante, recargo su frente en la madera y grito, grito con furia y desesperación, dejando salir todas esas malditas cosas que lo torturaban de esa forma. Se sereno un poco, abrió la puerta e invoco a su escoba, necesitaba la velocidad, necesitaba el aire fresco, necesitaba libertad.
…
Hermione abrió los ojos, se sentía observada, se levanto de forma brusca y dio una respiración profunda llenando sus pulmones de aire. Miro alrededor y de pronto se sobresalto ¿estaba soñando? Lo miro confundida, Draco estaba ahí tumbado mirando al techo, con los brazos bajo su nuca, su camisa escolar con los dos primeros botones abiertos y sus pies blancos descalzos y cruzados por los tobillos. Lo miro fijamente por un minuto sumamente largo y brinco sorprendida al escucharlo hablar.
-Te estuve esperando, Hermione- la castaña abrió los ojos como platos-nunca llegaste, claro está.
Y de pronto la castaña reacciono, no estaba soñando, de alguna manera total y completamente sorprendente Draco Malfoy estaba ahí, en su habitación llena de chicas y se lanzo sobre él cubriéndole la boca con una de sus manos.
-¿Qué haces? Pueden escucharte ¡por Merlín, Draco!- Ella le hablo en voz baja.
Draco le retiro la mano de manera suave, ella vio que sonreía y arrugo la frente y el puente de su nariz, como hacia cuando algo no le cuadraba del todo.
-No estaría aquí tan tranquilo sin haberme asegurado antes de no tener problemas ¿no crees, Hermione?
Ella estaba sobre él y lo miraba aun un poco confundida ¿Cómo había llegado ahí? Pero también profundamente enloquecida de que estuviera con ella, arriesgándolo todo por yacer a su lado y verla dormir.
Draco seguía sonriendo, es que verla sin palabras no tenia precio, le acaricio el cuello a Hermione con la yema de su dedo índice, ella cerró los ojos en respuesta y él enloqueció porque adoraba aquella manera tan inocente y cálida de reaccionar a sus caricias, era delicioso verla tierna y dulce, era hermosa y saber que era sincera, que no tenia falsas caretas, que no fingía lo que sentía, su manera de responder, despertaba en él un sentimiento tan ardiente que no podía describirlo y por el cual reconocía que quería ser consumido.
Aprovechando aquel silencio la apreso entre sus brazos y beso de apoco su cuello mientras con manos hábiles y rápidas comenzaba a subir aquel camisón. Poco a poco la intoxico con sus besos, con sus caricias, le saco el camisón y lo lanzo fuera de su vista, de nuevo la tenia desnuda para él, solo para él. Deslizo uno de sus dedos por el espacio entre sus senos hasta el ombligo y le dio un beso justo ahí. Se giro para estar sobre ella, una de sus manos se enredo en ese cabello salvaje y pronto ocupo su labios en besar aquellos que lo enloquecían. No había duda volaba en el espacio, pasando las nubes, por las estrellas mientras su otra mano se ocupaba en acariciar uno de sus senos, moría por estar entre sus piernas, hundirse en ella… ser de ella aun más de lo que deseaba que ella fuera de él. Le acaricio el contorno de su rostro con los labios y mordió solo un poco su cuello haciéndola arquear la espalda por la corriente eléctrica que aquella no tan tierna y no tan cuidadosa caricia le había causado.
-Podríamos estar solos, haciendo esto sin preocuparnos por tus queridas compañeras que descansan demasiado cerca para mi gusto ¿sabes?-le hablo al oído.
Pero esas palabras no tuvieron el efecto esperado, porque Hermione le empujo un poco del pecho, Draco se apoyo en su manos para elevarse sobre ella y poderle ver a la cara.
-¿Hasta cuando seguirás jugando de esta manera, Draco?-le pregunto ella- ¿Cuántas veces más habrá conmigo desnuda y dispuesta para que te decidas a… a… a terminar lo que empiezas? No voy a permitir que esto pase en el piso sucio de un aula olvidada y contigo vestido al entero, si ese es tu plan olvídate de el- la vio pasar saliva y girar el rosto con las mejillas encendidas a un lado para evitarlo.
- ¿Lo deseas?-le pregunto tomándole el rostro y haciendo que volviera a mirarlo.
-Soy yo la que esta desnuda de nuevo… No sé que tengo que responder a eso…- sus ojos chispeaban e intentaba cubrir su pecho desnudo con sus brazos, le parecía a Draco tan indefensa y sabia que verla así le haría decir cosas que quizá no podría cumplir, que deseaba hacer como nada antes y sin embargo tampoco tenía aun la fuerza para llevarlas a término.
-Lo terminare, Hermione- poco a poco fue apoyando su cuerpo contra el de ella, se apoyo en su antebrazo y le hablo con sus labios contra los de ella, aun mirándola a los ojos para asegurarse que lo escuchaba, que tenía su atención- porque yo si lo deseo y lo hare, te voy a hacer el amor, los dos desnudos, contigo entre mis sabanas, en mi cama…lo prometo…
El aire le falto a Hermione, sintió sus corazón expandirse hasta ya no tener espacio dentro de su cuerpo y en un acto de total valor ella lo hizo girar para estar sobre él, lo beso como nunca lo había besado, con una esperanza nueva y un anhelo desconocido. Draco la abrazo, la apretó a su cuerpo y correspondió a cada beso con igual intensidad.
-Se que es lo que te empeñas en ocultar, se que temes que la vea pero no me importa y lograre que la olvides, que le des una importancia que no tiene, yo te lo prometo- le dijo Hermione mientras descansaba sobre su pecho, antes de que ambos se quedaran dormidos ocultos por aquellas cortinas.
…
No era su plan quedarse tanto tiempo, tampoco que ella despertara en medio de la noche y lo descubriera ahí pero las cosas habían salido mejor de lo que pensó. Había salido a volar en su escoba y mientras sentía el aire en su rostro, mientras sentía la adrenalina que la velocidad le causaba y se encontró frente a la torre de Gryffindor no lo tuvo que pensar dos veces. Un poco de aquel entrenamiento de su querida y loca tía le sirvió para sortear los obstáculos, la vio ahí descansando como si no tuviera nada de lo que preocuparse y se recostó a su lado, solo para sentirse normal, solo para tenerla junto a él e imaginarse cosas irreales, como poder ir con ella por la calle, poder invitarle un helado, tener una vida juntos fuera de Hogwarts, como que ella le diera lo que más deseaba, aunque nunca lo aceptaría, un hijo…
Abrió los ojos, ella aun dormía sobre su pecho, le acaricio el cabello y le beso la frente, era tarde podía ver el sol saliendo y él también debía hacerlo, salir de ahí para que no lo descubrieran. Le susurro un te veo más tarde y con mucho cuidado la acomodo sobre la almohada para que pudiera seguir descansando. Antes de correr las cortinas la vio por última vez y sonrió triste, tantos planes y tan pocas posibilidades de hacerlos realidad.
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Andaba entre nubes después de la confesión de Draco, después de la noche que pasaron juntos Hermione creía que nada podía salir mal. Se sentó sonriente a tomar el desayuno bien dispuesta a que ese día todo fuera perfecto, todo anduviera en calma y paz. Busco a Draco con la mirada pero aun no llegaba al Gran Comedor. Tomo un par de wafles y comenzaba a bañarlos en miel de maple cuando las hermosas lechuzas irrumpieron para dejar la correspondencia del día, Neville recibió carta igual que algunos más, segura que no recibiría nada mas en esa ocasión que su periódico habitual, decidió comenzar a comer pero un poco retrasada llego una lechuza, no la reconocía pero le dejo una carta. Sonrió un poco sorprendida, preguntándose de quien seria, pero la felicidad de la sorpresa le duro poco cuando comenzó a leer aquel pequeño pergamino y la naturaleza de su contenido, era de Harry…parecía que estaban circulando rumores…rumores sobre Malfoy y ella que Ginny se había negado a desmentir… hacia tanto que tenía que haber hablado con él pero Harry tomaba las cosas en sus mano y vendría a verla para hablar en la próxima salida a Hogsmeade, sintió esfumarse esa tranquilidad que creía merecida, por Merlín lo había olvidado por completo, había un mundo fuera de Hogwarts y Harry Potter se lo acababa de recordar.
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¿Cómo están? Yo aquí dejándoles el capítulo 7 de esta historia, ¿Qué les ha parecido? ¿Les ha gustado? No sé si deba decirlo o no pero a mi si me ha gustado, ha sido un poco menos dramático y un poco más romántico ¿piensan lo mismo? Es que quería aligerar las cosas un poco que Draco y Hermione fueran mas una pareja y que por fin las cosas se destaparan, Ginny intervino un poco más de lo normal en este capítulo porque vamos quería que supieran que es lo que la lleva a actuar así ¿es justificable su punto de vista? Yo creo que sí, es justo que se sienta traicionada, hecha a un lado y que dude de Draco Malfoy, hay todo un pasado atrás. Y Nott no deja de hacer de las suyas ¿Qué dicen les gusta Theodore Nott como el antagonista? Yo no sé porque me gusta tanto este personaje. Y que les han parecido los encuentros entre nuestros protagonistas. Tenemos pendiente esa plática entre Harry y Hermione ¿Qué pasara? Por Merlín me encanta alargarme pero coméntenme que piensan y se los agradeceré enormemente. La próxima semana antes de irme de vacaciones subiré el ultimo capitulo de Ella vive en mi. Si leyeron, comentaron, agregaron a favoritos o alertas mil gracias.
xoxo
Sue
