7- Confundus
- Volverá a enseñar en Hogwarts, señor?
- Por qué le importa tanto lo que vaya a hacer?
- Yo...bueno...
- También me considera un héroe?
- No todo se resume en que sea un héroe. No he olvidado al profesor que más me intimidaba y me hacia enfurecer por su trato.
Snape medió sonrió recordando tiempos de Hogwarts. Hasta por un segundo, echó de menos poder hablar con Albus aunque fuera por el retrato de su despacho.
- Claro...-chasqueó la lengua-.
- Aunque...es normal que se comportase así. Yo también estaría de mal humor si hubiese hecho lo que hizo usted durante tantos años.
Snape la miró. Aquella preciosa joven mujer le analizaba con la mirada, viendo la parte buena que se escondía bajo la fachada del mago. Con su varita conjuró dos copas de cerveza de mantequilla y cogió una para beber de un trago. Hermione le miró de reojo. Por qué Snape no le preguntaba nada todavía sobre la caída de Voldemort? Pero Snape ya no podía pensar en nada, estaba nervioso. Miró al reloj y vio que eran casi las 8.
- Vaya...
- Qué?
- Creo que se va haciendo tarde. Tendrá que perdonarme...-se levantó del sofá. Hermione no entendía por qué le ofrecía cerveza si al segundo la estaba echando de ahí. Snape parecía raro, sus mejillas estaban algo rojas, pero no se le pasó por esa brillante cabeza suya, que podría ser que su ex profesor, empezara a gustarle demasiado su visita-.
- Entonces...no quiere preguntarme nada sobre...-Snape la cortó levantando una mano-.
- Supongo que habrá más días durante el verano, no?...- imitó las palabras de ella y creyó estar loco al decir eso. Pero esperaba que de verdad ella le dijera que sí-.
- Claro...- ahora ella se puso nerviosa-. Buenas noches señor. -le sonrió mientras era guiada hasta la puerta-.
Snape se quedó a solas de nuevo. Parpadeó pasados unos segundos e intentó preparar algo para cenar, después de tres vasos de whisky de fuego. " Habrá más días!" pero qué demonios! -pensó. Por qué no había hecho ninguna de las preguntas que pensaba hacer?
Por su parte, Hermione, demasiado atontada como para coger la bici, se desapareció y apareció delante de Roslyn Cottage. Al abrir la puerta, intentó serenarse. Aquella tarde, Snape no le había sonsacado información. Habían compartido una charla...y lo que había preguntado había sido algo personal, algo sobre ella. "Qué haría después del verano?" Se sorprendió cada vez que recordaba que aquello no era propio del Snape que solía conocer.
Al día siguiente, Snape pudo ver que la bicicleta seguía en las puertas de la entrada al jardín de su casa. Qué hizo que la joven no la cogiera? Se preocupó sin saber por qué. Así que después de desayunar, pensó en acercarse a Roslyn dando un paseo como excusa. Intentó no pensar mucho más en ello, pero a medida que iba andando por el camino de adoquines, se iba impacientando.
Hermione, como de costumbre, iba a darse un baño después de desayunar. Se puso en el mismo sitio que la última vez. Pero ahora estaba dentro del agua. Mientras nadaba, pudo ver una silueta conocida a lo lejos, camuflándose entre los troncos de los árboles que seguían al camino. De nuevo dando un paseo? Pensó y dejó de nadar. Parecía que él no la había visto. Así que empezó a nadar en dirección opuesta, para volver a la toalla. Mirando al mar de vez en cuando, Snape distinguió algo que se movía. Alguien estaba en el agua, nadando. A medida que se acercaba, veía que era Hermione. Se quedó parado observando como ésta salía del agua. "Espectacular..."-susurró.
La Gryffindor salió del agua echando el pelo para atrás y abrazándose a si misma, corrió un poco hasta la toalla, viendo que Snape mantenía la distancia entre él y la toalla de Hermione.
Cuando estuvo cerca, le dijo en voz un poco alta:
- Paseando de nuevo?
Snape dio dos pasos más y respondió.
- Sí... -obviamente no quería decirle que se había preocupado-.
- Vaya...-suspiró ella mientras escurría su melena- Y a dónde va?
- Pasear no implica llegar a un destino. -Hermione sonrió ante su respuesta. Esas breves apariciones socarronas le gustaban-.
- Bueno, si quiere...-rodó los ojos y miró de nuevo a su toalla- Puede acompañarme. - Snape no quería entrometerse, y si ella lo decía por educación era algo que no necesitaba. Miró receloso la toalla y cómo ella se sentaba. Al ver el gesto del hombre, Hermione no contuvo lo que estaba pensando- Aunque la invitación es para Severus Snape -miró a Alan Darcy-.
Snape sintió una punzada al oír su nombre de aquel modo. El agua brillaba en el cuerpo de la joven mientras le miraba y desviaba la mirada de nuevo.
-...Gracias. -se acercó más y se sentó a un lado de la amplia toalla que había hechizado Hermione-. Su bicicleta está en...
- Oh sí. Lo siento...-Hermione pensó que quizás por eso el hombre había salido en busca de ella- Tendría que haber dejado una nota, no quería molestarle...-el mago casi ruborizándose la cortó-.
- No es nada. -repuso algo brusco-.
- Está bien -dijo ella apretando su mandíbula y se tumbó ignorándolo-.
Snape después de mirar al paisaje, intentando no mirarla, comprendió que sus sentimientos por ella empezaban a hacerle flaquear. Se tumbó y cerró los ojos. El sol le molestaba y conjuró de nuevo un árbol, privando a Hermione del sol. Ella abrió un ojo y le miró. Snape aguantaba una sonrisa.
- Si le molesta el sol...podría nadar un poco. -volvió a cerrar el ojo y estiró la comisura del labio, sin embargo él lo vio-.
Se quedó en silencio. Snape no había mostrado su cuerpo a casi nadie. Y no iba a hacerlo ahora. Dejó escapar un suspiro aburrido.
- Qué pasó con Weasley?
Hermione abrió los ojos y juntó las cejas. Le preguntaba eso antes que lo de Voldemort? El corazón se le aceleró. Qué quería Snape conseguir con todo esto? Se giró a mirarle y se incorporó.
- Por qué le interesa?
- No he dicho que me interese...sólo quiero saber si Rita Skeeter sigue siendo tan cuentista como siempre. -esa respuesta paralizó más a la joven-.
- Bueno...digamos que...Ron no era el más adecuado.
- Así que yo tenía razón. Vaya...-sonó pletórico-.
- Esta vez sí. Pero solo ésta. -y sin querer le sonrió. Aquello se parecía tanto al inicio de una amistad que parte de ella no se lo podía creer. Miró al horizonte y algo la entristeció. Y si ella empezaba a sentir algo más fuerte por él y Snape solo fuese...fuese..el qué!-se dijo. Parecía que estaba siendo amable. Sería una estratagema para ganarse su confianza para que le revelara todo? Bueno, siendo quien era, podía haberle puesto veritaserum en el té de ayer y...no lo hizo. La tristeza pareció desvanecerse solo de momento.
- Se encuentra bien?
- Sí...perdón. -Snape la miró. Esperaba que Weasley no la tratara mal, ése estúpido ególatra...-.
- Él se portó bien? -porqué había preguntado eso? La joven le miró haciendo un escáner-.
-...Ron se deja seducir fácilmente por chicas más... -no terminó la frase. Snape se tensó. Acaso no veían lo hermosa que era? Weasley la había reemplazado por otra, estaba claro-.
- Eso demuestra que no la merece para nada. -fue todo lo que dijo y la joven se volvió a tumbar. Estaba mareada. Había oído un cumplido de Snape-.
- Todavía recuerda a Lily Potter? -se atrevió a decir ella viendo que Snape parecía abrirse y ella le respondía a su pregunta personal-.
- No del mismo modo...-hizo una pausa y abrió los ojos por primera vez, mirando al cielo- Parte de mí empezó de cero en esa casa, sabe? Cuando me curé, noté que mis lazos con Lily se desataban. -Hermione abrió los ojos y miró al hombre de reojo-.
- Me alegro de que esté aquí, señor. -sin querer sonó como un susurro, pues se sentía extraña ante todo-.
Snape no pudo más que cerrar los ojos al oír eso. Volvía a sentirse mejor. Las olas batían en la orilla y ambos sucumbieron al sueño.
Una hora más tarde, Snape abrió los ojos y vio a Hermione aún tumbada boca arriba y con la cabeza girada en sentido opuesto a él y las piernas dobladas. La miró y se estremeció. Despacio y sin hacer ruido, se levantó e hizo aparecer una nota que dejó a su lado.
Hermione, al despertar se giró y vio que estaba sola. Frunció el ceño pero al ver la nota, su corazón se alteró. La cogió en manos casi temblorosas y leyó: "Puede venir a buscar su bicicleta cuando quiera, la he guardado dentro por seguridad. S.S". Hermione quiso entrever una invitación a su casa, y creyó que lo que más quería era no rechazarla. Recogió sus cosas y fue a comer a casa.
- Cielo, esta noche iremos a Londres a cenar con los Hunt. Quieres venir..?
- Oh, papá...sabes que sus hijos me ponen enferma. Decidles que tengo un compromiso...
- Harás algo cariño? -preguntó la madre poniendo la mesa-.
- Iré a casa de mi amiga... -pero pensó que podría hacer un cambio de planes. Hizo una sonrisa cínica y se sentó en la mesa-.
Mientras, Snape, comía solo. Miró por la ventana casi en todo momento, y al terminar, buscó un buen libro y comenzó a leer. El reloj dio las 4 y no sabía nada de ella. "Tranquilízate hombre!"-se decía. Miró la bicileta que estaba contra una esquina del salón y volvió al libro. Después de dar las 5, cerró el libro y fue al laboratorio para intentar trabajar en algo que le hiciera estar más concentrado. Y lo consiguió. Salió después de elaborar poción matalobos para un mes y lo preparó para mandarlo a San Mungo. Eran las 7, y al acercarse a la ventana del salón para servirse una copa de whisky antes de cenar algo, vio volar una lechuza.
Abrió los ventanales del salón y la lechuza fue aminorando el ritmo de vuelo hasta llegar y entrar al salón de la casa. Snape se sorprendió y comprendió que era ella antes de desenroscar y leer la nota que transportaba el animal.
" Invito a S.S a venir a cenar a Roslyn Cottage ya que no hay moros en la costa...
H.G"
Snape la leyó cinco veces y pensó que estaría sola en casa y quería verle como S.S. El animal le miraba con sus grandes orbes esperando su respuesta. Cogió una pluma y en el mismo papel escribió: " En unos minutos... -pensó en firmar como A.D por si acaso, pero ya no quería volver a Alan si ella enfatizaba tanto en Severus, así que firmó.- S.S"
La lechuza, lista para batir alas en el antebrazo de Snape, alzó el vuelo mientras el mago cerró el ventanal y miró su reflejo en el vidrio. "Finnite.."-murmuró. Y Alan Darcy desapareció para convertirse en Severus Snape. En el reflejo, se sintió apenado. Estaba mejor así? Agitó la cabeza y subió las escaleras para ducharse y cambiarse.
Hermione despidió a sus padres a las 6'30 y cambió sus planes de visitarle, para invitarle a su casa ahora que estaría sola. Sus padres no llegarían hasta la mañana siguiente, así que podía disfrutar de la cena tanto como quisieran. Al pensar en eso, se puso nerviosa. Espera, -se dijo. Esto parecía...una cita. Negó con la cabeza. No, no lo era... Ahora, nerviosa; esperaba con ansia que su lechuza volviera con la respuesta.
Encaramada a su ventana la vio acercarse. Snape había aceptado! Se giró rápida y fue a ducharse y cambiarse todo lo rápido que pudo. Si él llegaba antes sería un desastre. Se puso un vestido azul hasta medio muslo bastante ceñido, de tirantes y con una pequeña apertura en el lateral. Bajó al salón y encendió algunas velas. El reloj marcó las 8. En ese justo instante escuchó un ruido familiar en el exterior. Alguien se había aparecido.
Severus Snape, estaba delante de la puerta, vestido con una camisa blanca y unos pantalones oscuros. Antes de llamar a la puerta, ésta se abrió. Cuando la vio, no pudo evitar mirarla de la cabeza a los pies. Estaba preciosa...Le gustaba aquel pelo algo indomable, caía en cascada hacia un lado. Aquello la hacia estar más atractiva. El mago la miró e intentó aparentar frialdad.
- Buenas noches señorita Granger.
- Buenas noches...-no supo cómo llamarle en ese momento, por alguna razón le era difícil llamarle señor-. Adelante...-se hizo a un lado y le miró mientras entraba. Snape estaba muy...guapo. Arqueó una ceja y se ruborizó al oír su voz-.
- Gracias por la invitación.
- No hay de qué. Mis padres han ido a cenar a Londres a casa de unos amigos...-Snape miró a su al rededor-. Me temo que mi estudio no le sorprenderá tanto como su biblioteca...-sonrió-.
Snape se giró ante el comentario y sin querer le devolvió la sonrisa mientras agachaba la cabeza.
- Me extraña...-sabía que era una devora-libros-. Tiene una casa muy acogedora.
- Gracias...quiere verla?
- A sus padres no les molestará?
- No veo porqué les iba a molestar...-se encogió de hombros y caminó por el salón, imitando un poco a su maestro- "Cómo ve...el salón", la cocina -apuntó a la izquierda- La verdad, la distribución es como la suya, salvo por el despacho y su laboratorio...-dijo mientras iban al piso de arriba y abrían la última estancia, el despacho-. Aquí está...
Tenía menos libros, pero tan solo por falta de espacio, pensó el mago. Se acercó a los libros, la colección parecía interesante. Hermione, al verle le ofreció:
- Si le interesa alguno...-vio que Snape cogía un tomo que creyó reconocer y se puso algo roja-.
- "Sentido y Sensibilidad?" -lo dijo claramente para ponerla en evidencia, pero ella se serenó-.
- No me mire así...seguro que conoce a la autora. Es más, el apellido de su nombre falso es de uno de los personajes más...-Snape la cortó-.
- Lo sé. Pero yo no soy Alan Darcy...-dijo algo más despacio. Dejó el libro dónde estaba y con la mirada, cogió otro- Me gustaría dar un vistazo a este...?-la miró mostrando el título de un libro-.
- Puede cogerlo. -le sonrió. No, él no era Alan Darcy, ni ella quería que lo fuera. Snape le gustaba tal y como era. Espera! Qué? -gritó una vozecita que se disipó en sus oídos-.
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TBC! Preparadas para un romance? Jeje Review?
Gracias: Irene, MamaShmi, Alexza Snape, patybenededmalfoy, CrazyMissSunshine, Desvario, Kuka Snape, Hatake Nabiki, raygranger...anónimos...a todas por vuestros coments!
