Disclaimer: VK, no me pertenece, yo solo tomo los personajes prestados de Hino Matsuri-sensei, para la escritura de este fic.

Notas de la autora: que puedo decir, este fic es como un rompecabezas, poco a poco se va armando.

Advertencias: Yaoi, amor lento, OoC (espero no caer mucho en eso pero quiero darle más énfasis a los personajes), Mpreg a futuro, alguno que otro Spoiler del manga, a lo mejor Ooc, lenguaje SOEZ.

Como siempre mi titulo spoiler, espero que no se haya ido ningún dedazo, pero puede haber.

Tiempo de actualización: esto depende de inspiración-san, por lo general son de una a tres semanas. (Aunque se ha dado que me da por desaparecer tres meses, esperemos que no sea el caso).


Capítulo 07: Culpable

Kaname Kuran estaba hundido en sus pensamientos. Simulo que asintió con la cabeza, la verdad no le importaba mucho de qué hablaban los nuevos integrantes del consejo de vampiros. Algunos de los cuales estaban ahí simplemente esperando que eso los protegiera de la ira del sangre pura, no comprenden las metas del castaño. Pero haciendo memoria, en el tiempo que comenzaron a aparecer los primeros vampiros, existió un vampiro que ayudó a los humanos. Era cierto que sin la intervención de aquel ser ancestral los vampiros y los humanos habrían llegado a la extinción.

Los preciosos sangre pura.

Su invaluable sangre, era el motivo de muchas disputas.

Kaname se levantó de su asiento, de inmediato los miembros del consejo lo imitaron.

— Bien caballeros —hablo Kaname—. Es todo por hoy, proseguiremos con lo temas faltantes en la próxima reunión.

Kanama salió del lugar tan rapido, sentia que si seguía en ese lugar se sofocaria. Camino a pasos largos hasta que salió del lugar, Nagamichi Aidou ya lo esperaba en la entrada.

— Gracias por su duro trabajo, Kaname-sama —comentó el hombre rubio mientras hacía una leve referencia.

— Buen trabajo, Aidou-san —respondió el sangre pura ante de que subiera al auto.

El automóvil de color negro comenzó su camino. Kaname recargo su cabeza a un lado de la ventana. A veces se preguntaba si hacía lo correcto, el camino que había empezado hace tanto tiempo. Aun se preguntaba muchas cosas.

"¿Porque sigo en pie?"

"¿Qué es lo que quiero?"

En un principio cuando inició su viaje no tenía un rumbo fijo.

Solo camino y continuó caminando sin ningún motivo. No recordaba mucho de sus progenitores, recordaba vagamente el lugar en donde vivió, tenía riquezas y se esforzaba por hacer la vida de los humanos más sencilla con algunos de sus inventos.

Pero él no era humano, algunas veces se alimentaba de la sangre humana, sin consumirla de forma directa se los donadores, él sabía lo que ocasionaba su mordida en los humanos. La muerte o criaturas que se perdían en la adicción a la sangre. Y entonces todo empezo, los humanos temerosos de su existencia lo despojaron de sus posesiones y de su hogar él no había dicho nada. Tal vez era un tonto, —por no quejarse, por no pelear—. A pesar de esos pensamiento que de vez en cuando lo asaltaban no se quejaba. Y entonces sin hogar, sin rumbo comenzó su viaje a ninguna parte.

Vago. Cuánto tiempo. En realidad no le importaba, los terrenos cubiertos de arena. Los lugares deshabitados. Al borde del abismo, y sin recordar cómo es que lo llamaban. —Su propio nombre no tenía ninguna importancia—. Olvido…

Y después… la conoció a ella. Un ser igual a él. Un ser tan grácil, el primer destello en su vida rodeada de oscuridad.

Aun lo recordaba como si fuera ayer. Un ser igual a él, con sus mismos ideales.

— Estoy buscando a personas como nosotros —le habia mencionado aquella mujer.

Claro que en aquel entonces aún no eran denominados como vampiros.

El claramente sabía que no eran humanos.

Al auto se detuvo y entonces la puerta fue abierta por el chofer, sacándolo de sus pensamientos.

— Kaname-sama —llamó el hombre vestido de traje negro.

— Gracias por tu trabajo —agradeció el sangre pura mientras comenzaba a ingresar a la mansión de los Kuran.

Se detuvo antes de entrar a su hogar, miró la amplia casa de color blanco. Recientemente el lugar había estado en remodelaciones. Miro la araña que estaba en la telaraña. Sonrió, Sara-sama aun era muy ingenua si pensaba que en su hogar iba a comenzar a mostrar señales de sus verdaderos planes. En cuanto abrió la puerta vio que estaban en el recibidor Yuuki y Hanabusa.

— ¡Bienvenido onii-sama! —fue el recibimiento de la menor.

Kaname observó a Yuuki. Era la misma mirada que tenía cuando era más pequeña. Debido a lo ocurrido con Rido, Haruka y Juuri decidieron mantener en secreto la existencia de Yuuki.

Yuuki, y su pequeña mano. Aun recordaba cuando ella de bebé, sostuvo uno de sus dedos y eso marcó el segundo atisbo de luz en su vida.

— Gracias por venir a recibirme, Yuuki, Hanabusa —comentó el castaño.

Esta vez terminara, lo que empezó hace diez mil años.


"CULPABLE..."

Zero recargo su cabeza en el árbol. Así era como se sentía… su vida no era otra cosa más que un sin fin de interminables sentimientos de culpa.

Se puso de pie, tenía años desde la última vez que había estado en ese lugar. Debido al oficio de sus padres, era normal que se mudaron de casa constantemente. Ahora que lo pensaba era un poco extraño, tal vez se debía al temor de sus padres a que hirieron a sus hijos. La casa no había cambiado en mucho tiempo, parecía deshabitada y bastante descuidada.

El único lugar al que solo podían ingresar los cazadores de la familia Kiryuu. Abrió la puerta y miró el lugar cubierto de polvo, pero todo seguía igual que la última vez que había estado ahí.

Al parecer no había sido el único que había visitado aquel lugar. Miro que sobre la mesa estaba un sobre blanco.

"Ichiru."

El sobre estaba completamente en blanco. No había sellos y por supuesto no aparecia el nombre del destinatario. Pero siendo el último descendiente de la familia Kiryuu, solo él podía ser el destinatario. Abrió el sobre. De alguna forma se imaginaba que el remitente de aquella carta era Ichiru.

Reconoció al instante la letra de Ichiru.

Zero:

Posiblemente pensamos lo mismo al venir a este lugar. No sé si algun dia vengas, pero tengo la certeza de que vendrás. Si estas leyendo esta carta es porque posiblemente no sabes que camino seguir. Solo te dire esto Zero, yo tome mis propias decisiones. Así que no te culpes. Desde el fondo aunque sabía que la sangre de Shizuka-sama me ayudaba a combatir la debilidad de mi cuerpo, sabía que tarde o temprano moriría. Ellas se negó rotundamente a convertirse en un vampiro, e intuyo que fue porque no soportaría el cambio. Posiblemente a tí te regalo la desesperación, y a mi un par extra de años de vida. Solo puedo decirte que Shizuka-sama tuvo sus razones.

Mi ultimo deseo Zero, es que vivas como quieras… nunca te odie.

Zero releyó la carta nuevamente. El tampoco era capaz de odiar a Ichiru. Pero eso no evitaba que se sintiera culpable. No había podido salvar a Ichiru. Comenzó a subir las escaleras, recordó que la ultimas vez que había estado en este lugar sus padres aún estaban vivos, e Ichiru y él no tendrían más de siete años. Conocía el lugar a la perfección, miró con cierta nostalgia aquella habitación. Vio las camas infantiles, posiblemente si quisiera dormir en ese lugar no lo lograria. Aun así se recostó en la pequeña cama que se encontraba en la izquierda, miro el techo. Se sentía relajado. Y entonces tuvo un pensamiento…

— Aquellos días que no volverán.

No supo cuánto tiempo pasó en aquella posición, mirando el techo. Es más ni siquiera se percató de que se había dormido hasta que a su vista estaba de nuevo ese lugar desolado. Camino, era posible que en algún punto despertara.

Nunca había sido capaz de recordar sus sueños, es más eso era raro. Es más´se sentía escéptico al respecto.

— Así que estás aquí de nuevo —comentó.

Zero no necesitaba darse la vuelta para darse cuenta de que era la mujer de la capucha.

— ¿Quien eres?

— Yo, eso no es importante —admitió la mujer—. Pero se podría decir que estas viendo mis recuerdos.

— Espera, por que yo sería capaz de ver tus recuerdos.

La mujer observo a Zero.

— Frunces demasiado el ceño —comentó mientras lo miraba—. Entonces, si llegaste hasta aquí es porque necesitas algo. Tienes la mirada de estar perdido. Pero sobretodo te sientes culpable.

— Yo.

— Acompáñame —pidió la mujer—. Tal vez mi pasado no sea lo más interesante, pero al parecer buscas respuestas.

Continuará…


Notas finales: Creo que se me ha hecho un hábito dejar el capitulo en la parte mas importante, perdón, Inspiración-san se va y hasta a mi me deja intrigada.

Silent Miut, estoy respondiendo en este momento tu review por inbox.

Sakusaku, gracias por tu review, lo dejo contestado aquí :)

Hello Sakusaku :
Thank you very much for reading this story , and as for your questions will be solved gradually with each chapter.

See you!

PS: help me with my English translator hopefully improve it .

Hola Sakusaku:

Muchas gracias por leer esta historia, y en cuanto a tus preguntas se irán resolviendo poco a poco con cada capítulo.

Nos vemos!

PD: me ayude con el traductor mi ingles espero mejorarlo.