Palabras de la autora al final.
Antes: Los personajes no son míos...
Capítulo 7: Ikki encuentra pareja...
La noche fue muy movida para el bueno de Ikki... lo inquietaba grandemente el encuentro con Hilda. No se imaginaba que pasaría lo que pasó...
Los chicos bajaron y se miraron torvamente por unos minutos, hasta que ellas bajaron. Y pasó esto:
Ikki: (Con la boca abierta, mirando a las chicas) Ahhhh....lllllggg....
Hyoga: (Igual) Lllll...aaahhh....ggggg...
(Traducción: Ikki: ¡Así que tenían piernas bajo esos trajes! Hyoga: ¡Uy, y qué piernas!)
- No sé por qué estos tipos le ponen tanto color... las tipas están con minifaldas, sí, pero es súper comprensible: hace un calor infernal, y si van al Parque, tiene que andar con ropa adecuada. En fin...- comentó el espíritu de la hormiga finada, que había desarrollado un agudo sentido de observación de la realidad humana.
- Creo que no fue muy buena idea andar con esta ropa – dijo Hilda.
- ¡Claro que sí! Mira sus caras... además, hace calor. Vamos para allá. ¡Hola, Hyoga!
Hyoga no responde.
- Hola, Caballero Ikki del Fénix- saludó Hilda.
Ikki no responde.
- Serán tontos... más vale que dejen de mirarles las piernas o ellas se ofenderán- reflexión de la hormiga fantasma, que menea la cabeza tristemente.
- Fénix, mi cara está acá arriba- advirtió Hilda, al ver que Fénix sólo miraba sus muslos.
- ¿Ah? ¡Ah! Hola. ¿Nos vamos?- el Poderoso Fénix seguía atontado.
- ¡Qué felicidad, mi querido Hyoga! ¡Un día entero juntos!- exclamó Fler, tomándolo del brazo ¿Podrías mirarme a la cara cuando te hablo, Hyoga, querido?- le pidió al fijarse que él le miraba las piernas.
- Claro, Fler... Es que...
Escena 4: EN EL PARQUE DE DIVERSIONES
Personajes presentes: Ikki, Hyoga, Fler, Hilda, y después aparece Dulce Lindsay...
Ya son las siete de la tarde; el cuarteto del terror arrasó el parque y la están pasando de lo mejor. Hyoga ha ganado varios peluches para Fler, la que después los regala a niñitos que tienen cara de pena porque Hyoga ganó todos los premios. Por su parte, Ikki e Hilda lo han pasado de lo mejor asustando a las parejas a la salida del "Tunel del Amor". Él descubrió que ella es una persona con la que se le facilita mucho hablar. No se dio ni cuenta cuando le contó de su vida, sus ideas, sus miedos, y todas esas cosas que tanto le costaba transmitir incluso a su hermanito. Ella encontró en él un compañero agradable, sincero, profundamente emotivo, pero con un sentido del humor tan retorcido como el de ella... lo que le encantaba.
- ¿Qué les parece si vamos a comer algo?- propuso Hyoga.
- ¡De acuerdo! – respondió Ikki. Ahora son grandes amigos; no durará, por supuesto. Se la pasan mejor peleándose.
- Ustedes siempre tienen hambre...- reclamó Fler.
- Sí, han comido el triple que nosotras.
- Es que nosotros hemos hecho más esfuerzo...se defendió Ikki.
- Es verdad, tuvimos que bajarlas de la rueda de Chicago porque se asustaron.
- A cualquiera le pasa, no se movía esa cuestión- dijo Hilda.
- Me asustan las alturas- se defendió su hermana.
- No discutamos; comamos algo acá- pidió el Cisnecito.
- Coman ustedes, Hilda y yo iremos al baño. -se van cuchicheando y riéndose, muy emocionadas por lo bien que está resultando la cita.
Hyoga e Ikki se sentaron en unas sllas desocupadas, pidieron hamburguesas y comenzaron a hablar.
- Primera vez que estoy tentado de prenderle unas velitas a la diosa Athena por favor concedido... Hilda me gusta mucho, creo que ella y yo podríamos...- comenzó Ikki, pero lo detuvo una pelirroja que se lanzó sobre él.
- ¡Ikki, cariñito! – dijo chillando la pelirroja, que era ni más ni menos que Dulce Lindsay - ¿Qué te pasó la otra noche? No importa, porque esta vez no te voy a soltar...
Ikki estaba asustado, molesto y enojadísimo. Sabía que si Hilda lo veía con esta chica se enojaria. Y si le explica lo de la página de citas, recordará que ella le escribió una vez y se enojará más porque él nunca le contestó. No podía golpear a esa chica, eso estaba descontado. ¿Y su puño fantasma? No, tampoco. Ella era sólo una débil mujer.
Dulce Lindsay: Esta noche iremos a mi departamento y... tú sabes, sin dolor no te haré feliz.
En ese momento Hyoga decide intervenir. Puso una voz aguda y dijo:
- Oye, amiga, disculpa, ternura, pero me gustaría que soltaras a mi novio.
La chica se volvió dispuesta a defender su presa, pero miró detenidamente a Hyoga, que acariciaba el cabello de Ikki, y se hizo la luz en su cabecita
-¿T-tu... no-novio?- preguntó, dudando aún.
- Claro, dulzura- dijo Hyoga, mientras le puso a Ikki una mano en la mejilla, acariciándosela - ¿Tienes algo contra las parejas de un mismo sexo? Eso es retrógrado, amorosa...
- NO, claro... yo no lo sabía... disculpen.- dijo ella, alejándose de un salto de la parejita "amorosa".
- Gracias, Hyoga – dice el Fénix después de suspirar con alivio -. Me salvaste de una...
- Lo sé- Hyoga sonríe-. Recuérdalo la próxima vez que me quieras freír.
En eso vuelven Hilda y Fler de su viaje al baño.
- ¿Nos extrañaron, chicos?- preguntó la sacerdotisa.
- Más que a la vida. Hilda, ¿podemos hablar a solas?- pidió Ikki.
- Claro responde ella, mirándolo extrañada, y lo sigue a un lugar más privado.
- Me gustas mucho- dijo él, después de tomar aire -, y quisiera saber si saldrías conmigo mañana, pero solos, para conocernos mejor.
- Me encantaría, Ikki. Saldré contigo a la hora que quieras y donde tú quieras-respondió ella, sonrojada.
Epílogo: Y fue así como Ikki encontró una pareja. Se conoció mejor con Hilda, le contó de su aventura cibernética y lo mejor fue que ella no se enojó cuando supo que él no había querido contestarle.
Shun siguió comunicándose con June mediante chat, teléfono y a veces se visitaban. Ella estaba en Grecia entrenando, y no podía ir muy seguido a Japón.
Shiryu y Shunrei siguieron su relación a larga distancia, porque ella había empezado un curso universitario de enfermera (para curar mejor a su Shiryu) y no podía viajar.
Hyoga y Fler querían irse a vivir juntos, pero Hilda lo impidió y la metió en un convento, hasta que se casaran.
Seiya siguió de novio con Miho, sin formalizar nada, puesto que ella no se lo exigía.
Saori salió con varios chicos que conoció por Internet, pero no encontró al amor de su vida. Sin embargo, ¡la pasó de lo más bien! Al año siguiente escribió un libro de autoayuda al respecto, que fue best seller y lo hicieron película: "Los Diarios de la Diosa"
Y acá se acabó la historia.
FIN!!!
Muchas gracias a las personas que leyeron y escribieron en los reviews. Me sentí apoyada y aliviada, porque llegué a pensar que me ignorarían, y todo eso. Igual fue emocionante, porque es la primera vez que publico algo y estaba demasiado insegura. ¡Gracias! Sus palabras fueron importantes para mí y me animaron a terminar esta aventura que empecé con harta, harta vergüenza.
