La resaca con la que me levanté no fue ni medio normal…
Ante todo: perdón por tardar tantísimo en poner un nuevo capítulo…
"¡Es que no tienes perdón de Dios! ¡Desvergonzada!"
"¡Coño, Pizquita! ¿Qué haces tú por aquí?"
"Es que estaba un poco aburría y…"
"Decidiste sembrar cizaña como sólo tú sabes, ¿no? ¡Jodía…!"
"¡Es que hace capítulos que no salgo!"
"No te preocupes que, a petición popular, en este sales un poquito…"
"Es que el público me adora… ¡Os amo!"
"Bueno, basta ya…"
"¿Tú también me largas?"
"¡Que te güires!"
"Desvergonzada…"
Pues lo dicho: perdón…
Es que he vuelto a estudiar después de millones de años trabajando sin para…y la fama cuesta… Jamás pensé, a la hora de escribir los papeles para empezar el curso, que esto de los estudios acaparara tanto tiempo y esfuerzo…
Sólo como recordatorio: si cobrara por esta gilipollez que escribo… no ganaría ni pa palotes… Y si todos los personajes fueran míos, sería yo la que tuviera la cuenta corriente a rebosar, y no la J.K. Rowling…
Besicos y JURO SOLEMNEMENTE que intentaré subir más seguido…(aprovechando que tengo ordenata nuevo, propio para más señas…
"JAJAJA!! ¿Y esperas de verdad que alguien se lo crea?"
"Pues si, Pizquita, que eres más cabrita…"
"COCHINA!"
"Güírate…."
--
La resaca con la que me llegué no fue ni medio normal…
"Pero si siempre que sales de juergaca apareces así!!"
"Cállate Pizquita!!"
"Vale, pero que conste que yo solo apunto…"
Bueno…como iba diciendo: borracha perdía, que no sé ni cómo llegué a vocalizar bien aquello de "Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería" pa volver por la red Flú…
La llegada fue apoteósica: me mareé más en la tercera curva a la derecha (creo que llegué a vomitar en una chimenea que me pillaba de camino…espero no haberle guarreado el salón a ninguna familia…), caí espatarrá, sin honor ninguno y muriéndome de la risa, en el despacho del barbacas a las 12 y pico de la noche…
-¡Qué poca vergüenza!¡Qué deshonor para una alumna de este prestigioso colegio!
"Ahora sí que la has montado Maggie: ¡¡la mujer-gato lleva cabreada por lo menos 10 minutos!!"
"Pero Piz, ¿qué coñas haces tú aquí? ¿No te había dado el día libre?"
"Desagradecía!!Llevo tó la noche preocupá!!Yy me lo pagas así!!"
"Jijiji"
"¿¿Tas borracha??"
"¿¿Ein??"
"¡¡QUE SI ESTÁS BORRACHA!!"
"Oui, que es "sí" en francés…jijiji"
"No hace gracia, Maggie…"
"¿¿No??"
"No"
"Pues…largo Piz!!"
"Mal bicho!!Mala hija!! No mascontao nádená de esta noche!!"
"¡¡Pero si acabo de llegar!!..."
Los gritos de la profesora MacGonagall taladraban mis oídos, hasta el borde de llegar a decirle una de las pocas cosas que había aprendido en mis años de estudiante:
-¿Shabía uzté que eshtar eshpuestos a un ruido de másh de 100 dessibelio pué concurrí en la pérdida permanente de la audishión? –Le contesté levantándome del suelo con la ayuda de Severus y de Podmona, que a duras penas contenían sus risas (intentaban, pero muy mal, que sus caras fueran de disgusto), señalándola amenazadoramente con mi largísimo dedo índice…como no lo recordaba tan largo, lo miré…y me quedé mirándolo extrañada un buen rato…
-Borracha, Albus….BORRACHA!! ¡¡COMO UNA CUBA!!
Como no se me ocurría que decir, seguí mirándome el dedo y riéndome de su tamaño.
-Severus, Minerva…muchas gracias por esperar con nosotros la llegada de nuestra joven Maggie…Podéis retiraros…Gracias…
-Albus: espero que esto no quede en el olvido…¡¡Una conducta así no es merecedora de quedar sin castigo!!
"Pero… ¿de donde ha salido ésta? ¿Del medievo?? ¡¡Menuda forma de hablar!!"
"Joé, Pizquita!!Córtate un poco, que me descojono!!"
-Minerva, han sido sólo 20 minutos...
-¡Aún así, Albus! ¡La primera vez que la dejamos ir! ¡Llegar tarde! ¡Si de mí dependiera…!
-Pero no depende de ti, Minerva, depende de Albus…Así que, recoge tus labores de ganchillo y el encaje de bolillos y vente conmigo!!- Contestó Severus como si llevara una temporada queriéndole soltar una cosa así. Minerva, escandalizada, recogió unas agujas de tejer de las que colgaba una rancia, pero enormemente larga, bufanda a cachos rojos y amarillos, al más puro estilo bandera española, y salió por la puerta del despacho del drogodependiente de caramelos de limón, poco menos que soltando improperios y maldiciones acerca de mi falta de sensibilidad…Fue como regresar dos días tarde a casa sin avisar con antelación…
Severus salió detrás de ella, lanzándome una media sonrisa que me hizo perder el poco equilibrio que me quedaba, y susurrándome un "Ya me contarás" que me hizo sonreír y gritarle
-¡¡OOOLE!! ¡¡GUAPO!!".
"¡Que cohonees tienes, Maggie!"
Cuando se cerró la puerta, se me vino un poco (bueno, un poquito na más) el mundo encima: los dos que quedaban me lanzaban unas miraditas de reproche que ni ellos mismos se las creían, pero me hizo recapacitar (por la cantidad de alcohol ingerido, seguro) de lo mal que me había comportado…aunque, mejor pensado, no era pa tanto!! ¡¡Sólo fueron 20 minutos!!
-Sé lo que estás pensando, Maggie…Tu comportamiento esta noche no ha sido el correcto, aún teniendo en cuenta que sólo fueron 20 minutos…
"Joé, macho!! Yo creo que este tío lee la mente…"
Albus sonrió (cosa que me hizo pensar que Piz llevaba razón), y continuó hablando:
-Teniendo en cuenta que contaba que esta tarde sería especial para ti (no todos los días uno compra su primera varita), Podmona y yo hemos pensado que, por esta vez, tu castigo no será suficientemente duro… Tres días castigada, estudiando, creo que serán suficientes…
-Eshtudiando!!Pero ¿cay deso dun ratico al día con cá profe pa ver shi ezto mola?
-¿Perdón?-preguntaron los dos a la vez.
-Que que hay de esso de pashar unash horash con cá profeshor pa ver shi eshto me gushta…-mira que intenté que en la repetición de la jugada no entraran "eses"…pero, si algo me enseñó esa noche es que el alcohol juega malas pasadas…
"Y yo que creía que eso lo habrías aprendido con la Ruth y el Richard…."
"Cáaaalla Piz….¡¡Aún no es tu turno!!"
"¿Y cuándo me toca?"
"…….Bueno, prosigamos con la historia."
-Creo, Albus, que lo que la niña dice es "¿Qué hay de eso de pasar unas horas al día con cada profesor para ver si esto le gusta?".
-Esho, esho…
-Ah, bueno!! Creo, entonces, que la joven Maggie no ha entendido bien la propuesta…el castigo, Maggie -me miraba como si me fuera a ofrecer un caramelo de limón (cosa que no hubiera venido mal para quitarme el mal sabor de boca que llevaba)-, consistirá en estudiar todas las materias…me da la sensación que ya habías planeado de antemano dejar a un lado tus estudios muggles, y solo dedicarle un rato a los estudios de la magia… ¿me equivoco?
-Gallifante pal barbacas!!YUJU!!
"Creo que eso sobraba, Maggie"
"Pero… ¿no ha sido gracioso?"
"No, hija, no! Mañana pensarás de distinta manera…."
"Pues… mañana me lo cuentas,¿no?"
"No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy…"
"Anda ya y cállate un rato!"
-¿Perdón?- volvieron a preguntar los dos a la vez…cosa que, no sé porqué (aunque ahora lo comprendo todo), me hizo recordar a los gemelos hermanos de Charlie…
-Nada, nada…- obviamente no había vuelto atrás: ya me acordé de Charlie y comencé a babear como un baboso babuino (cosa que, sin duda, a los gemelos les habría hecho mucha gracia…)- Sólo quería decir que era cierto…que pensé en conocer un poco más este mundillo antes de ponerme en serio con estudiar para los exámenes que tengo…- la borrachera se me fue de un solo…
-No, corazón…- comenzó a hablar Albus, en plan madre, sentándose en una silla y señalándome otra para que yo me sentara a su lado, cosa que rápida, hice- Verás: por las mañanas vas ha estudiar para lo tuyo, y, por las tardes y las noches, con nosotros, pondrás a prueba tus habilidades en la magia, que para algo tienes varita, ¿no?
-Si, claro…a no ser que la haya perdido, junto a mi dignidad, en el camino de regreso por aquel cacharro infernal-dije mirando a la chimenea por la que había salido hacía poco tiempo, mientras tanteaba por todos los bolsillos de mi ropa buscando mi varita- ¡¡Sí!! Aquí está la jodía…-la saqué para enseñársela, poniendo mi sonrisa más tonta "made in Maggie" que pude.- Rígida, madera de hipogrifo y, por dentro pluma de nogal y nervio de dragón rumano…o algo así…-ambos rieron- Es la única que probé…El señor Ollivander dijo que estaba, la varita, deseosa de conocerme…Bueno!!Yo también estaba deseosa de conocerla!! Pero dijo que salió volando de su caja en el mismo momento en que dijo mis medidas en voz alta en la trastienda!!
-Maravilloso!!-aplaudieron los dos.
-¡Es preciosa! ¿Has probado ya algún encantamiento?- preguntó la Sprout quitándomela de las manos y acercándose a un candelabro para verla mejor.
-¡Si! El "Fregoteo" ese… de primeras fue un desastre…pero, al final, lo conseguí!! ¿Queréis una demostración?- me puse de pie de un salto…pero, como llevaba la cogorza que llevaba, me tambaleé un poco y estuve a punto de pegármela.-Bueno: mejor mañana en la mañana…¡¡Trae pa acá cordera!!-le solté a Podmona quitándole la varita de las manos.- Estos instrumentos hay que guardarlos a buen recaudo, que los carga el diablo!! ¡¡Si supieras la que he montao en el callejón!!
-¡Cuenta, cuenta!- aplaudió entusiasmada la muy cotilla…
-Mejor mañana… Ahora Maggie debería descansar… Aunque yo le recomendaría un paseíto por los jardines interiores del castillo, para que se le pase la "papa", como creo que le llaman los jóvenes muggles a este estado, con el viento fresco… Severus está de guardia, así que podría acompañarla, para que no se pierda.
"Otro Gallifante pal viejuno! Bueno, dos: unos por lo del paseíto (mejor remedio no existe), y otro por lo de perderte…que tu orientación siempre ha dejado mucho que desear…"
"¿Todavía por aquí?"
-De acuerdo… Gracias profesor… Pero antes de irme quisiera enseñarles otra gran adquisición en el día de hoy (aparte de la cogorza y la varita): ¡¡mi súper agenda de pollo-burro-volador!!
Cuando salí del despacho, Podmona me advirtió que Severus, quizás, no se tomara muy a bien verme deambulando por los pasillos a aquellas horas de la noche, pero que pasara de él, que le explicara todo y que, si se ponía cazurro, que volviera a pasar de él y que me pegara mi paseito, recordando no salir por la puerta principal (que el viejo peligroso de la gata rara abría cerrado a cal y canto) y que, para regresar a la sala común le preguntara a los cuadros, que, encantados, me indicarían el camino de regreso.
-Yo me voy a la cama, que me tengo que levantar en un par de horas para darle de comer a las plantas. Buenas noches, Maggie.
-¡¡Adiós, blanca flor!!
-Jajaja!!Menuda llevas encima!!Ya me contarás mañana…
Tardé más de la cuenta en encontrar a Severus, tanto que hubo un momento que, entre el fresquito que corría por los pasillos, los murmullos de los cuadros, lo oscurito que estaba tó y que la cabrona de Pizquita no acudía a mis llamadas (no sé si porque estaba durmiendo, o estaba más acojonada que yo), que me lamenté de no haber preguntado cómo coño se decía para que la varita se encendiera…
-Tiene que haber un encantamiento linterna, seguro!- murmuré -¡Enciéndete coño!- grité agitando la mano, asustada, más fuerte de lo normal.
El resultado fue un rayo morado que impactó contra uno de los cuadros del inmenso y lúgubre pasillo en el que me encontraba (cosa de la que me di cuenta cuando el resplandor del rayo lo iluminó).
-¡Un poco de cuidado leche!- gritó el grupo de viejecitos jugadores de cartas que se encontraban en el cuadro contra el que chocó el rayo.
-¡¡Perdón!, perdón!! ¡Es que no sé como mierda funciona esto!
-¡Pues ya es hora que aprendas, joder, que casi me sacas un ojo!
-Yo a ti te conozco! Eres el tío que se queja de tó del cuadro del despacho del director!
-¡Pero bueno! ¿Qué modales son estos? ¡¡Yo no soy tu tío!! Soy Phineas Niggelius!!Ex.director de esta honorable escuela!! Y uno de los mejores!!
-Perdón, perdón…
-¿Qué ocurre aquí? ¿Maggie? ¿Qué haces aquí?
-Hola Severus!! ¡¡Menos mal que te encuentro!! ¡¡Este cachivache no quiere darme luz!!-señalé mi varita y después la suya- Intentaba que me alumbrara un poquitín, lo justo pa no pegarme un guarrazo, como la tuya…¡¡Pero ni modo!! ¡¡Esto no hay quien lo entienda!!
-¿Por eso tanto lío?
-Bueno…verás…salió un rayo morado y…
-Tienes que tratar con más cariño a la varita, Maggie… no es ningún juguete…además no estaría de más conocer las palabras que tienes que decir en cada encantamiento…
-¿Una para cada uno? ¡Joer! ¡Esto es más difícil de lo que me pensaba!
-¿Por qué piensas que el colegio son siete cursos, Maggie? ¿Por qué nos encanta cuidar de los hijos de los demás? ¡Porque a mí, eso no me hace ni pizca de gracia!
Sonreí al recordar las palabras de Charlie: Severus debía, poco más o menos, que odiar a los niños…
-El movimiento de varita debe ser sutil…y la "palabra mágica" que lo acompaña "Lumus"…
Me hizo gracia aquello de "la palabra mágica" y por poco y me meo de la risa allí en medio…
-Para apagarla, el mismo movimiento mientras se dice "Nox"… ¡No, aquí dentro no!-gritó cuando se dio cuenta que cogía de nuevo la varita para probar – Mejor salgamos al patio, allí correremos menos peligro…
Al llegar al patio probé suerte y tras varios intentos en los que apenas duró la luz más de medio segundo, ocurrió algo maravilloso: mi varita desprendió un tenue luz anaranjada que, poco a poco, se fue convirtiendo en luz normal.
-¡Precioso!-dijo Severus aplaudiendo.
-Gracias, gracias….haría una reverencia…pero tengo una tajá que, como lo haga, seguro que me caigo de boca pa adelante, chavalote!
Sentí que me iba a caer de un momento a otro… y él lo notó (básicamente porque me quedé calladita…).
-Debe ser la energía acumulada de la varita, ¿Sabes?-dije más en plan "autoconvencimiento" que otra cosa…
-Claro, claro…la borrachera que me llevas no tiene nada que ver…anda: vente conmigo, que te daré una cosita para que se te pase la tajá…
-¿Una poción? ¡Que chuli! Tengo unas ganas de probarlas…
-Café con sal…Anda, ven pa acá…
Nos dirigimos hacia las mazmorras (o eso parecía, a juzgar por los miles de escalones que tuvimos que bajar…). Lo miré y me entraron ganas de reir: con esas pintas de yuyo que me llevaba, y en las mazmorras… ¡Él sí que era el puto "amo del calabozo"!
-¿No será que, cuando tenga que subirlas, se me pasará toda la "papa" del desgaste físico?
-…-se paró desde el escalón de más abajo mía, me miró y sonrió.
-No hagas eso…con el calentón que traigo y tú poniéndome esa cara…podría aprovecharme de ti, cosa que no estaría bien, porque eres (o, mejor dicho: vas a ser, mi profesor)…- Ups!
"Pizquita!!Dónde estás cuando te necesito"
"¿Me llamabas?"
"Acabo de meter el patón!!"
"¿Qué has hecho ahora?"
"Le he dicho que me poneeeeeeeeeee!!"
"DESAGRADECIA!! MALA HIJA!!CONVENÍA!!SOLO ME LLAMAS PA SOLUCIONAR LOS PROBLEMAS!!"
"USTI!!NO GRITES, QUE ME DUELE LA CABEZA!!Mejor vete"
"¿Cómo? ¿ENCIMA DE TÓ!!"
"OUT!"
Menos mal que Severus siguió andando…Parecía que no me hubiera hecho caso (cosa que agradecí sobre manera…)
Seguimos bajando y durante un rato, mientras yo le hablaba de mi agenda de pollo-burro-volador, los viajes que, al parecer, dan en el banco si te sacas una cuenta y, de paso, de lo que me había emocionado saber un banco abriera por la tarde...
Él sólo gruñó algo sobre los usureros de los duendes…De repente paró en seco:
-Calla.-Susurró.
-¿Perdón? No te he oído.
-Calla.
-¿Cómo?
-Que te calles, coñe!-dijo esta vez un poco más alto.- He oído un ruido…
-¿¿Un ruido??
"Miedo, miedoooooooooo!!"
"No me extraña…esto acohona"
"¿Qué haces aquí?"
"Se supone que si tú hablas para tus adentros de tus entrañas, me hablas a mí"
"¿Es que una no puede tener vida interior propia?"
"No"
Cuando me di cuenta, Severus tenía la varita en la mano, como si estuviera preparado para atacar.
-Saca tu varita.
-¿Pa qué, si no se cómo funciona?
-Tú sácala. Al menos eso intimida… Sígueme y no grites si yo no te lo digo, no corras si yo no te lo digo, no te escondas si yo no te lo digo…
"Parece que a captado que eres una cagá…"
"Cállate Pizquita, joer!"
-…Puede que sólo sea Peeves…el poltergueist del colegio, pero más vale prevenir…
Fue en ese momento cuando sentí que mis piernas me fallaban: eso ya sí que sería demasiado…mi segunda noche en el castillo y enfrentarme a algo que, a lo mejor, no era el jodido poltergueist de la escuela… Sólo pensaba en las brujas malas de los cuentos, los fantasmas de las películas y hasta en el ama de llaves del Cluedo… Vamos: lo que se dice acojoná…
Los ruidos venían desde un aula vacía: armarios que se movían, puertas que chirriaban y alguna que otra carcajada sarcástica y maliciosa…mi acojone se incrementaba por momentos…
Severus abrió despacio la puerta de la clase y pude ver un trasero enorme y respingón que salía de un armario, mientras las manos tiraban cosas (al parecer inútiles) hacia fuera, lo que hizo que, tras dar un resoplido, Severus guardara su varita y me hiciera un gesto para que yo hiciera lo mismo. Tomó aire y gritó:
-¡¡Peeves!!
El bicho ese pegó un bote, maldijo en un par de ocasiones y, sacando la carita poco a poco del armario, dijo:
-¿Qué haces aquí, Snivellius?¿No te tocaba ronda por….? ¡¡ JODER!!
-¿HINKERS?...¡¡QUÉ COÑO HACES AQUÍ!!-Grité con todas mis fuerzas.
-Ma…Ma…Maggie!! ¡¡Querida!!-venía hacia a mí despacito, cariñoso incluso…el muy cabrón…
-HINKERS?
-Maggie….
Severus nos miraba en plan partido de ping-pong…con los ojos como platos…
-¿Desde cuando estás en la escuela?-me preguntó, pero, como parece que no quería seguir la conversación conmigo, cambió de rumbo, dirigiéndose a mi acompañante- ¿No está un poco grandecita para empezar ahora, profesor Snape?- Severus no contestó de momento…se le notaba un poco descolocado… ¡pobretico!
-Que-qué-coño-haces-aquí.-Le inquirí con un poco de mala follá.
-Vive aquí…-Contestó Severus con la boca abierta (parecía que, de verdad, no salía de su asombro)- ¿De qué os conocéis?
-Este cabrón ha estado conmigo la mayoría de los días de mi vida, protegiéndome… ayudándome… siendo mi mejor amigo…pero el muy hijo de perr…jodido nunca me habló de este lugar, de que las cosas que yo hacía las hacía más gente en el mundo, de la magia, de… nádená!!- Conforme hablaba me iba acercando a Hinkers, varita en mano, de la que salían, de vez en cuando, unos rayitos violetas…de la mala leche acumulá en ella por años, claro….
-Pero Maggie…
-No busques excusas, mamón…Ni una maldita palabra salió de tu boca… ¿Fue por eso por lo que no viniste este año de vacaciones conmigo? ¿Porque sabías que algo de esto podría ocurrir? Porque, claro está, conocerías la noticia de que este año eran los campeonatos del mundo de las escobas voladoras…en el camping de mis padres…¡¡que hijopúa eres!!
-¿El camping de tus padres?-preguntó retrocediendo, mirando la varita con temor…-¿Tus padres?...Por cierto… ¿Cómo están?
-NO ME CAMBIES DE TEMA, JOER!!
-Maggie…Maggie…
-¡Quiero una respuestaaaaaaaaaaa!
-Tranquila, Maggie…Supongo que en un momento así sería bueno pelearse con este…-Miré a Severus con tal mala leche que dio un respingo atrás, mirando de reojo mi varita chispeante.-Mejor será tranquilizarse, dejarlo pasar por esta noche, descansar y aclarar las dudas en otro momento…Seguro que esta cosa (ya no sé como llamarlo, si Hinkers o Peeves) tendría sus motivos para hacer lo que hizo…y reguero que, tarde o temprano, nos los cuento…sobre todo teniendo en cuenta que ocultó información sobre una bruja adolescente que no recibía la formación adecuada…digamos…que un tiempo bastante extenso…¿no Peeves? Seguro que tendrás una MUY BUENA razón para haber engañado al Ministerio de Magia todo este tiempo, sobre todo constituyendo en sí mismo un delito…
-¿Mande?- preguntó el irreverente bicho con cara de sapo, cosa que, aunque me cueste admitirlo, me hizo reír.
-Básicamente que te calles, que te largues y que ya nos lo explicarás, que has metido la pata y que, con suerte, Dumbledore por fin te eche del castillo!!
Desapareció con las orejas gachas, intentando dar pena, y yo, mirándolo, me costaba decidir si me la daba o lo que me daban eran ganas de patearle su enorme culo respingón por haberme escondido este mundaco genial al que, según parecía, los dos pertenecíamos, y donde las demás gentes podrían verlo, jugar con él y reírse con sus gracietas…cosa que, como más tarde comprendí, no ocurría: en este mundo, Hinkers caía como el culo…
Desanimada, desilusionada con mi amigo desde niña, nos encaminamos hacia una especie de sala de lectura, salita o yo que sé qué, Severus y yo. Él apenas si canturreaba, intentando hacerme olvidar la complicada situación que había vivido hacía unos instantes…
-Siéntate, Maggie.- Me dijo descorriéndome una silla frente a una mesa.- ¿Quieres ese café con sal?
-¿Eso no era pa la borrachera? Porque creo que ver aquí a Hinkers ha sido mejor solución…¡¡me ha dejado tan sorprendida que tendría que volver a beber para olvidarlo todo!! Prefiero una cerveza, un whisky de esos ardientes o algo por el estilo…
-¿Whisky de fuego? ¿Cómo es posible que lleves apenas 48 horas en este mundo y ya conozcas el whisky de fuego?
-Fred y George…los gemelos hermanos de Charlie…
-¡¡Apasionante tarde la tuya!! Has sobrevivido toda una tarde con tres miembros de la familia Weasley… ¡Enhorabuena!
Gracias por la paciencia, la lectura y los comentarios lindos que me van a dejar!!
BEEEEEEEEEEEEEEESOS!!
