Una prisionera sin expectativas

En una clínica ubicada en la parte más exclusiva de la ciudad, frente al teniente Regius, Jail Scaglietti llevaba ya dos días de reposo luego de haber pasado por varias operaciones hechas con urgencia. Los daños sufridos por los ataques despiadados de la terrorista conocida como Nanoha habían afectado terriblemente el cuerpo de Jail Scaglietti, al punto que al momento de recibirlo los médicos estaban al borde de declararlo insalvable, de no haber sido por las presiones que Regius no dudó en ejercer para darle una mano a su colega. Había sido un milagro que Jail se salvara, pues incluso Regius llegó a creer en algún momento que perdía su tiempo intentando salvarlo.

Jail finalmente lograba abrir los ojos, y lo primer que ve es a Regius con los brazos cruzados y un gesto tan duro como de costumbre. A juzgar por esa vista, Regius no traía consigo buenas noticias.

─ Se la llevaron ─ empieza Regius sin delicadeza ni compasión alguna ─. Nuestra querida arma de dominio global ha sido capturada por las integrantes del TSAB ¿Me puedes explicar qué fue lo que pasó, doctor?

Jail no responde, pues al estar entubado, le era imposible articular palabra. De todos modos Regius mantenía su gesto severo, como si Jail estuviera en perfectas condiciones. La situación era tensa, pues sus planes, más cerca de su concreción de lo que habían estado nunca antes, nuevamente habían dado a la basura. Habían avanzado como nunca para fallar como siempre. La intervención del TSAB acabó representando un duro golpe para las ambiciones de ambos, aparte de que les supuso un daño considerable en cuanto a costos de infraestructura y bajas militares, y el número de muertos aún estaba por ser definido. El asalto había sido demasiado terrible, y Regius estaba enfrentando graves problemas ante Genya y Zest, y la única válvula de escape para su frustración era nada menos que Scaglietti.

─ Me he remitido a los informes que me dejaste sobre la búsqueda de esa chica, Fate Testarossa, y me decidí entonces a buscar a su hermana Alicia, pero cuando llegué a ese agujero de miseria de donde sacaste a tu queridita, resultó que esa casucha estaba desierta. No hay rastro de Alicia Testarossa ni de ninguna madre enferma ─ Regius hace una pausa, como si esperara una respuesta de parte de Jail, que obviamente no llega ─. También he estado en contacto con cada soldado que envié para protegerte, y ninguno me supo dar un informe claro sobre la suerte de aquellos presuntos infiltrados que empezaron a molestar antes de la llegada del TSAB. Estoy seguro que están vivos, o al menos uno de ellos lo está, y luego de ese espectáculo de sangre no lo dudaron para esconder a Alicia Testarossa y su madre. Estamos en serios problemas, Jail, y todo por querer lucirte por todo lo alto en una boda, cuando lo que debiste hacer fue tomar control de una vez de esa chiquilla de Fate sin mayor ceremonia. A estas alturas seríamos invencibles, y nuestra voluntad sería mandato divino en todo este planeta.

Una enfermera ingresa a la habitación, por lo que Regius detiene lo que estaba diciendo y guarda silencio en el tiempo que dura la revisión hecha por la enfermera. Jail estaba mudamente furioso ante todo lo que le había revelado Regius, por lo que su pulso estaba fuera de los valores normales según las indicaciones de los doctores que lo atendieron. En base a esa directriz, la enfermera se preocupa un poco y saca una jeringa y un sedante, y Regius, a pesar que todavía tenía muchas cosas que deseaba decirle a Jail, no pone objeción alguna a las acciones de la enfermera. Luego de inyectar la dosis de sedante, la enfermera toma su carpeta y le hace señas a Regius de que su tiempo de visita estaba por expirar. Regius responde con un gesto fastidiado y la enfermera se retira. Regius sólo espera unos cuantos segundos antes de decir algo más, aprovechando el poco tiempo que le quedaría a Jail antes de caer dormido.

─ Voy a organizar la búsqueda por ambos lados. Al ser ambas portadoras del apellido Testarossa, son nuestra mayor esperanza de dominio, así que realizaré búsquedas por tierra mientras también intento localizar a esas zorras del TSAB. Volveré aquí en cuanto tenga noticias.

Jail le da una breve mirada a Regius antes de caer en un profundo sueño. Al menos Regius ya había dicho lo mínimo que necesitaba decir, y entonces se retira para cumplir con lo que había dicho. La ambición de ambos era algo que estaban dispuestos a cumplir, sin importar a quien tuvieran que pasarle por encima.


Cuartel del TSAB

Fate estaba con la vista fija en el techo en el momento que Erio despertaba a su lado. La verdad era que la rubia casi no había dormido desde que había llegado a ese extraño lugar, pues en su cabeza revoloteaba sin control alguno aquello que le fue contado por Signum, Rein y Hayate. Ni en sus más extrañas pesadillas le habría pasado por la cabeza que algo como lo que le contaron podría realmente haber pasado, y esas ideas se negaban a abandonarla y dejarla en paz.

─ Buenos días, Fate-san ─ dice el niño mientras se restregaba un ojo.

Fate sólo se limita a verle el rostro a Erio. Ella misma no había hablado mucho desde su confinamiento en esa celda, pero tenía que admitir que la presencia de ese niño había significado un alivio considerable para la terrible angustia que le hubiera producido aquella revelación si hubiese estado sola. Estaba agradecida por la presencia y la amabilidad de Erio, aunque no podía dejar de lado a Subaru y Teana, quienes en todo ese tiempo se dedicaron a subirle la moral y dar a ese triste lugar una atmósfera más humana.

En ese momento la puerta principal se abre, y Vita ingresa con gesto calmo e indiferente. Subaru, Teana y Erio ya sabían lo que se venía, así que Teana ya había desistido de sus quejas, sabiendo que nadie las escucharía.

─ Menos mal que ya todos están despiertos, así me ahorran el tener que despertarlos por mi cuenta ─ Vita presiona un botón y abre ambas celdas para que los cuatro prisioneros saliesen ─. Se tienen que bañar ya mismo, que Hayate está terminando de hacer el desayuno y no es muy dada a quedarse esperando en la mesa.

─ Mou, en ese caso para la próxima deberías levantarnos más temprano ─ se queja Subaru ─ ¿Cómo puedo aprovechar mi rato en el baño haciéndolo con Tea si resulta que hay prisa?

─ ¡Ya cierra la boca, que eso jamás va a pasar! ─ Teana le da un coscorrón a Subaru.

─ Supongo que tienes razón. Debo tomar nota de ello ─ responde Vita como si nada ─. Para la próxima las levanto una hora antes para que se revuelquen como mejor les plazca, pero les advierto que si ensucian el baño tendrán ustedes mismas que limpiarlo, que aquí ustedes no tienen servidumbre.

Teana castañea los dientes por la repuesta de Vita mientras Subaru casi se reía al sentirse triunfante. Erio por su parte estaba demasiado rojo al haber oído más de lo que hubiese deseado, caso igual el de Fate. Vita instruye a todos para que se quitaran la ropa antes de dirigirse al baño, a lo que Fate no objeta nada, al ver que sus compañeros tampoco lo hicieron. Durante el rato que tardó para desvestirse, Fate nuevamente recordaba lo que le había sido contado por sus raptoras.


Flashback

─ Es una lástima que esa historia en que seguramente habrías sacado un sinfín de notas perfectas en realidad sea una farsa. Un miserable montaje documental en la obvian muchas cosas, como que nos forzaron a vivir en el exilio durante varias generaciones.

─ ¿A qué se refieren? Yo sí que no entiendo nada ─ interviene Subaru.

─ El gran levantamiento en realidad fue una rebelión organizada por varias familias de nobles que no estaban conformes con su posición en el reinado de la dinastía belka ─ Hayate empieza con su relato ─. El número exacto de familias es incierto, pues muchos actuaron en todo momento en las sombras, algunos destruyeron todo documento que señalaran sus acciones de forma completa, algunos apellidos fueron negados por los demás y relegados al olvido, y muchas otras familias desaparecieron al no contar con varones que heredasen su apellido a sus descendientes con el paso de los años. En todo caso, los miembros de la familia Yagami, últimos defensores de la dinastía belka en el trono, fueron víctimas de una traición de parte de las mismas familias a las que benefició durante siglos y les otorgó toda clase de predilecciones. Esas familias no se sentían a gusto en su puesto. Deseaban mucho más que lujos y propiedades, ellos buscaban hacerse con el poder, y decidieron hacerse con él al precio que sea.

─ ¿Y qué tengo yo que ver con todo eso? ─ interrumpe Fate.

─ Tu familia formó parte de ese gran levantamiento ─ responde Rein con frialdad ─. Los Testarossa estaban entre las familias más acaudaladas y de mayor influencia dentro del reino belka, y usaron esa misma fortuna y e influencia para convencer a los ciudadanos de clase media y baja para revelarse contra el reino ─ la unison hace aparecer durante un par de minutos una enorme pantalla en la que los prisioneros vislumbran unas ruinas, y entre estas se ven varios cuadros de la época que referían las terroristas ─. Malversaron y distorsionaron los impuestos para hacer creer que el reino estaba estrangulando a su gente para así despilfarrar y hundirse en lujos que los reyes jamás llegaron a tener. También dirigieron una terrible opresión a través de mercenarios que disfrazaron para que se hicieran pasar por guardias reales. Durante años envenenaron a las personas para que odiasen a la realeza belka, y así el gran levantamiento terminó por ser inevitable. No hubo manera de diferenciar la convicción de la inercia en el control de las personas al momento de hacerlas saquear el reino entero.

─ Hicieron que simples plebeyos asesinaran a sangre fría a cada miembro de la familia Yagami, los torturaron y los humillaron, y luego esas grandes familias asaltaron el poder y destruyeron todas las instituciones que el reinado había conservado durante casi todos los siglos que estuvo la dinastía de los belka ─ continúa Signum ─. Corrompieron a nuestros recaudadores, distorsionaron el trabajo de los belka, hicieron que la gloriosa y estable familia Yagami pasara a la historia como una sucesión de tiranos y déspotas sin cabeza ni corazón, y a cambio esas familias traidoras se convirtieron en paladines del mundo, y aún los poderosos de la actualidad siguen manteniendo ese nauseabundo papel de sus predecesores ─ Signum dirige una mirada intimidante a Fate ─. Los pocos miembros de la dinastía belka que logramos sobrevivir tuvimos que exiliarnos e invertir nuestro esfuerzo y tiempo para crear y acrecentar periódicamente esta base espacial en la que estamos ahora. Y desde entonces tuvimos que desaparecer para seguir viviendo.

─ Eso no lo sabía ─ murmura Subaru.

─ ¿Ustedes… de verdad son descendientes de los últimos monarcas belkas? ─ dice Teana bastante sorprendida.

─ Todas nosotras nacimos y crecimos dentro de estas sofisticadas paredes. Pasó mucho tiempo para que pudiéramos conocer algo más que esto ─ continúa Hayate como si estuviera dejando salir algo que le había causado dolor por mucho tiempo ─. Yo nací como la única hija de la línea principal de descendientes, y mi crianza entera se desarrolló dentro de esta figurativa jaula de oro. Hubo un momento en que deseé salir de aquí, ver algo más que esta base sin salida ni cielo, y así, accidentalmente, acabé transportándome al planeta Uminari, donde conocí la horrible verdad. Pude dar con los vestigios de aquello que alguna vez fuimos, de dónde venimos y cómo acabamos aislados del resto de mundo, pero el precio a pagar por este descubrimiento resultó demasiado grande-

─ ¿A qué… te refieres? ─ suelta Fate.

─ Me vi rodeada por soldados, los cuales tenían órdenes de eliminar a cualquiera que entrase sin autorización a las ruinas de los belka. La intención era mantener en el oscurantismo la verdad, y yo, con tan solo seis años, me había convertido en blanco de sus ataques por traspasar esa línea. Al principio no entendí lo que estaba pasando, pero cuando esos seres empezaron a dispararme y a vociferar órdenes para asesinarme, supe que estaba en serio peligro ─ Fate, Teana, Subaru y Erio notan entonces la presencia de lágrimas de amargura en los ojos de Hayate ─. Mis padres fueron capaces de cuadrar mis coordenadas y salieron inmediatamente en mi rescate. Durante siglos ningún belka había puesto pie en el planeta del que somos originarios, y yo fui la primera en emprender esa aventura que le costó la vida a mis padres.

─ ¿Los mismos… que pelearon contra ustedes? ─ dice Fate casi sin pensar.

─ Los mismos, y eso no debería extrañarte, Testarossa ─ responde Signum ─. Un planeta entero está bajo el poder de unos cuantos codiciosos que han hundido a las personas a la más absoluta miseria, los cuales no tuvieron oportunidad alguna para responder al ver aplastada su identidad y su sentido del honor y la dignidad. Los tuyos hicieron un grandioso trabajo destruyendo a la gente desde adentro.

─ Y por si las humillaciones no hubieran sido suficientes, la muerte de mis padres no implicó un trato digno para sus cuerpos ─ sigue Hayate como si Signum no hubiese intervenido ─. Sus cuerpos fueron como juguetes en el centro de una jaula con fieras frenéticas. Una vez muertos sus cadáveres fueron arrojados a grupos de personas que no dudaron en humillarlos, maniatarlos y violarlos. Entre tantos gritos e insultos de ira, pude comprender la verdad. La gente aborrece a nuestra estirpe; no tienen idea de la verdad, pero desgraciadamente es demasiado tarde para hacerles entrar en razón.

Fate estaba completamente conmocionada. Había oído mucho más de lo que esperaba, mucho más de lo que hubiese deseado oír. No podía creer que descendía de semejante clase de personas, que no habían tenido reparos en mentir, manipular y matar por ansias de poder. La presión de tanta información desagradable junta hacía que tanto la cabeza como el corazón de Fate estuvieran pasando por una enorme presión. Obviamente Hayate, Rein y Signum no tenían ninguna intención de ser amigas de ella ni mucho menos, pero Fate no podía sentir un gran dolor por ellas.

─ Y así fue como creé al TSAB ─ continúa Hayate ─. El planeta de Uminari se convirtió en un mundo habitado por desagradecidos y personas hostiles a toda presencia que sugiera que existimos. Hoy en día somos enemigas del mundo. Los actuales amos de ese planeta contaminado siguen imprimiendo millones de libros en los que aúpan y glorifican la traición de las grandes familias antes y durante el gran levantamiento, y por contraparte nos siguen mostrando como monstruos peores que cualquier plaga que haya asolado a la humanidad, en los peores episodios de la historia. No podemos hacer nada para acabar con esa manipulación mental a escala global, la humanidad se condenó al aceptar esa versión torcida de la realidad, así que nosotras no nos detenemos ni sentimos piedad por nadie cuando vamos tras nuestro objetivo.

─ Acabaremos con el mundo que creó el gran levantamiento, y sobre sus cenizas erigiremos una nueva dinastía belka, y sólo aquellos que estén dispuestos a bajar su frente vivirán para ver nuestro gran retorno ─ dice Signum, horrorizando a Fate ─. Pero ese lujo no es algo que vayamos a dejar a aquellos que aún conserven el apellido de cualquiera de las grandes familias. Erradicaremos a los traidores… destruyendo su legado.

─ P-pero… ¿y los demás? ─ dic Subaru.

─ El mundo está demasiado contaminado con esas mentiras, y nosotras no podemos hacer nada para curar esa gangrena cultural ─ responde Rein ─. Es por eso que no nos apiadamos de nadie. Una vez que consigamos nuestros objetivos y eliminemos a todos nuestros enemigos y a todo aquel que se atreva a defenderlos, crearemos nuestro hogar de cero y daremos una nueva vida a nuestro antiguo sistema, siempre empezando de cero. Es nuestra única alternativa, y no podemos detenernos por causar daños colaterales.

─ Afortunadamente no vas a morir todavía, Testarossa ─ Hayate toma el rostro de Fate y se le queda mirando muy de cerca ─. Aún hay algo que puedes hacer por nosotras, un servicio que sabremos agradecer si accedes a colaborar, y es que el asqueroso de Jail Scaglietti irá tras de ti, y mientras sepa que estás viva, nosotras tendremos una oportunidad para llevarnos el tesoro del pueblo de Nanoha-chan. Te estoy dando una única oportunidad para que reivindiques a tus antecesores y purgues sus culpas de una manera que no requiera dolor ni muerte, sino con un servicio invaluable. Puedes colaborar con nosotras y portarte bien, y entonces consideraremos seriamente apiadarnos de ti. Podrías ver de primera mano nuestra venganza contra los que nos forzaron a vivir en este exilio durante tanto tiempo ¿Podemos contar contigo, Testarossa-chan?

Fate no responde. El horror seguía inundando su mente, y la mirada oscura de Hayate se encargaba de mantener intacto ese horror. Hayate comprende el gesto de la rubia como una afirmación y le indica a Rein para que abriese la celda en que se encontraba Erio, donde permanecería el resto del día, reflexionando.


Fin del flashback

Fate se encontraba ya en el baño, frotándose los brazos con un agua que estaba helada, pero la sensación del agua limpiando el rastro de sangre seca de su rostro y manos le daba una sensación de confort que jamás hubiera creído tener como prisionera. Teana se bañaba con sumo cuidado y sin quitarle un ojo de encima Subaru, que parecía acechar como fiera al menor descuido para saltar sobre su amiga. Erio por su parte se bañaba dando la espalda a las demás para no verlas desnudas, y era, con excepción de Fate, el que menos hablaba en el grupo. Los temas de conversación eran acaparados por Subaru y Teana, siempre girando alrededor de que Subaru quería una oportunidad con Teana, y Teana resaltando que Subaru era una pervertida sin control y una tonta. Era un poco agobiante oír tanto grito junto de parte de solamente dos chicas, pero eso no dura mucho porque Vita vuelve a aparecer, ordenando que terminasen si todavía querían desayunar.

─ Es bueno que esto haya terminado. Ya no podría aguantar más tiempo ─ dice Erio cuando se termina de vestir, y todavía estaba tan rojo que parecía una luz de semáforo.

─ No digas esas cosas, Erio, si esto es perfectamente natural ─ dice Subaru con total naturalidad ─. Ya cuando crezcas serás capaz de ver lo que te digo.

─ Exactamente eso, cuando crezca ─ se queja el niño ─. No tienen que hacerme oír esas cosas tan pronto.

─ Bu, Teana te está contagiando lo aburrido.

─ Por cierto ─ interrumpe Teana, dirigiendo su vista a Fate ─, ¿es cierto que eres descendiente de los Testarossa?

─ Así es, aunque yo siempre ignoré que mi familia había jugado un papel importante en el gran levantamiento ─ confiesa la rubia sin pensarlo dos veces ─. Nunca había sentido curiosidad por el legado de mi familia, y ahora me doy cuenta de ello, y que por esa razón estas personas me odian.

─ Pero van a darte una oportunidad, ¿no? ─ dice Subaru desbordando optimismo ─ No te preocupes, mira que si tienes alguna duda sobre cómo lidiar con estas terroristas, puedes consultarme lo que sea.

─ Sinceramente no sé cómo es que todavía no nos han matado con lo inoportuna que eres cada vez que abres el hocico ─ refunfuña Teana.

─ No peleemos ahora, por favor ─ interviene Fate ─. No sé cómo haré para salir de aquí, para serles sincera, y tampoco sé en qué podrían estas personas necesitarme para recuperar el tesoro ese del que hablan, pero al menos me gustaría que colaboremos un poco para no hacernos pesado el rato… ─ Teana y Subaru se quedaron mirando fijamente a Fate, la cual se hace la idea de haber dicho algo que no debió, por lo que se apena y adopta su acostumbrada postura retraída ─. L-lo siento, pero es que…

─ No, tienes mucha razón, Fate-san ─ Subaru posa una mano en el hombro de la rubia ─. Sé que eres nueva y que nunca antes te habíamos visto, pero aun así actué con una soltura a la que seguramente no estás acostumbrada.

─ N-no es eso…

─ Mejor no sigamos discutiendo y vamos rápido a comer, que ya nos deben estar esperando ─ dice Erio sacando a flote toda su madurez y autoridad.


Enfermería

─ ¿Ya tu brazo está mejor, Nanoha-chan?

─ Sí, al menos ya el dolor no es constante, y tampoco necesito ya los sedantes para dormir ─ responde la cobriza todavía en la cama ─. Aún necesitaré unos cuantos días para probar su movilidad, pero confío en que Shamal habrá hecho un buen trabajo para que mi brazo quede como nuevo en cuanto termine con mi rehabilitación.

─ Menos mal. Me hiciste pasar un susto de miedo cuando eso te pasó ─ expresa Hayate con sincero alivio.

─ Sólo fue un pequeño descuido. Tampoco era tanto… ¡Auch! ─ Nanoha se resiente al mover el brazo por estarse riendo.

─ Lo importante ahora es que descanses tu brazo, Nanoha-san, así que te recomiendo que no tomes parte en ninguna misión hasta que te dé el alta ─ interviene Shamal ─. Me ha sido extremadamente unir nuevamente tu brazo. Fue un milagro que tu brazo no se gangrenara por la ausencia tan prolongada de sangre, y ahora estaré haciéndote seguimiento continuo. Por lo menos deberás esperar una semana para todas las heridas residuales cicatricen lo suficiente para empezar tus ejercicios de rehabilitación.

─ ¿Una semana? ¿Por qué tanto? ─ se queja Nanoha.

─ Normalmente sería más tiempo, pero gracias a mis tratamientos es posible acelerar el proceso de sanado y cortar el reposo a una cuarta parte.

Nanoha estaba por protestar nuevamente, pero prefiere no decir nada y quedarse tumbada en la cama, viendo su brazo que estaba completamente vendado y con un sinnúmero de vías colándose para introducir suero y nutrientes en el mismo. Le iba a ser fastidioso a morir el tener que guardar tanto tiempo de reposo, con lo inquieta y proactiva que es por naturaleza. Hayate sólo dedica una sonrisa a Nanoha y luego le planta un suave beso en los labios antes de levantarse.

─ Te debo dejar por ahora, Nanoha-chan, pero prometo regresar para hablarte sobre nuestras tácticas a aplicar en nuestra próxima movida, para que así no te sientas tan excluida ¿De acuerdo?

─ Si no hay otra opción, pero me cuentan con lujo de detalle ─ responde Nanoha haciendo un gracioso puchero.

─ Tú descansa, que así estarás más pronto a nuestro lado.

Nanoha se queda viendo a Hayate hasta que esta cierra la puerta de la enfermería. Tan solo quedaba Shamal tomando algunas notas que Nanoha no tenía ni idea de qué eran. Había sido un par de minutos en los que privó el más absoluto silencio, uno que Nanoha creyó que jamás tendría que oír jamás luego de la trágica pérdida de su pueblo.

─ Muy bien, creo que esto será suficiente por ahora ─ Shamal guarda los papeles y los deja a los pies de la cama de Nanoha ─. Voy ahora mismo a buscar tu comida, Nanoha-san, así que no te muevas.

─ No te preocupes, no lo haré de todos modos ─ responde Nanoha algo divertida.


Comedor

─ Bueno, me alegra saber que nuestros estimados invitados están todos en la mesa ─ dice Hayate nada más aparecer ─. Ya el desayuno está listo, y espero que les guste la sazón que tanto me he esperado en ponerle.

Fate no responde nada, pues no estaba segura de qué decir al respecto. Subaru le da un ligero codazo a la rubia y le alza el pulgar en señal de confianza, a lo que Fate responde con una ligera sonrisa. La comida que sirve Hayate consistió en ensalada y puré, además de un vaso grande de jugo. Fate veía esa comida como bastante agradable, quizá hasta lujosa, para tratarse de comida hecha para prisioneros. Al probar el primer bocado de ensalada, Fate casi brinca de su asiento al notar el sabor tan exquisito de esa ensalada. Ni ella ni Alicia habían mostrado jamás semejante capacidad culinaria, y también notaba una dedicación que superaba con creces la que percibía estando entre la servidumbre de Jail Scaglietti. Casi le ganaba el impulso de comer de forma impulsiva, una batalla con la que también parecía pelear Subaru, y es que ese plato era demasiado bueno.

─ ¿Has tomado tu decisión, Testarossa? ─ dice Hayate, al otro extremo de la mesa ─ ¿Qué dices al ofrecimiento que te hice para colaborar con nosotras para recuperar el tesoro de Nanoha? ¿Vas a ayudarnos, sí o no?

Fate se queda mirando fijamente a Hayate. Era verdad que había estado dándole muchas vueltas al asunto. Era una oportunidad para protegerse ella y a su familia y amigos, además que era innegable que Jail no tenía para nada buenas intenciones, desenmascarándose en pleno altar. No tenía otra alternativa, y el desprecio de Jail a sus amigos era inexcusable.

─ Está bien. Lo que sea con tal de que mi hermana, mi madre y mis amigos estén a salvo.

─ Muy bien dicho, Testarossa… eh…

─ Fate. Mi nombre es Fate.

─ Menos mal, así será más divertido estar aquí ─ murmura Subaru para sí misma.

Fate traga grueso, pensando que esto la podría convertir en una criminal de forma irremediable. Podía estar cometiendo un grave error, pero no podía darse mucho lujo de pensarlo cuando su vida y la de sus personas más cercanas pendían de un hilo. Sólo esperaba haber elegido la opción correcta y no tener mucho de qué arrepentirse al final de esa aventura tan arriesgada.

─ De acuerdo, Fate-chan. Tu ayuda nos será de gran valor para el cumplimiento de nuestros objetivos. Bienvenida a la base del TSAB, y por cierto ¿No te vas a comer las berenjenas que te serví?

─ Erm… Es que no estoy acostumbrada a comer tanto, y por eso me llené rápido ─ es la respuesta tímida pero sincera de la rubia.

CONTINUARÁ…


Con esto culmino la primera parte de este fanfic (sinceramente no sé para qué clasificarlo de ese modo, pero supongo que es la mejor manera de hacerlo). Como pueden ver, las cosas proyectan a ser bastante dramáticas, una vez que dé comienzo nuevamente la acción y demás, pero lo que vendrá será bastante distinto. Nos vemos pronto, y que lo pasen bien en este primer mes del año.

Hasta otra