¿Que tal? Aquí yo reportándose para actualizar su mejor Fanfic x)
Ah... ya van 8 chapters... increíble.
ADVERTENCIA: Inception no me pertenece. le pertenece a Nolan, a mí solo me gusta jugar con los personajes y hacer sufrir a algunos otros.
LA COCINA
—¡Arthur!
Lo vi al final del pasillo, caminando distraídamente. Corrí hacia él como si se tratara de una estrella en la oscuridad laberíntica de esa confusa casa. Ya llevaba casi media hora perdida.
—Oh, Ariadne, ahí estás. Estábamos esperándolos para comer, pero… oye, ¿Cobb no estaba contigo?
—No, me dejo así de rápido —troné los dedos— ¿Lo estas buscando?
—Los estábamos esperando para comer —repitió.
—Oh, creo que eso significa que ya comieron.
Asintió alzando una comisura de sus labios, con cierta culpabilidad. Perfecto, así podría preguntarle lo que fuera.
—Entonces… ¿me vas a llevar a la cocina? Muero de hambre.
Con un solo gesto, me condujo a través de todos aquellos pasillos con una destreza más maestra que la de Cobb.
—Vaya, van a tener que darme un mapa.
—¿Un mapa? —se burló— ¿A la que diseña los laberintos?
—Ja, ja. Chistoso —bufé.
La cocina fue —una vez más—. Un cuarto que no iba para nada con la decoración de las demás habitaciones. Era amarilla, cálida y hogareña, con muebles de madera medianos y electrodomésticos poco modernos. La estufa era pequeña y de colores acremados, la nevera era roja y espaciosa, acomodadas en una línea que terminaba siendo una barra para desayunos, también de madera. En las paredes había cuadros de platillos campesinos y frutas. No había horno de microondas. Pero lo más gracioso de todo era la puerta, que parecía sacada de una caricatura de vaqueros.
—Te sirvo —me anunció Arthur.
Lo observé administrar mis alimentos. Cualquier mujer común que conocía, se sorprendería de ver a un soltero en sus treintas que te ayuda a hacer tus maletas, las transporta sin ningún aviso, te conduce por toda una casa con ceremoniosa propiedad y se ofrece a servirte de comer comida que él mismo prepara. Yo no estaba sorprendida. Así era Arthur. Mi compañero, tremendamente formal y caballeroso, pero igualmente natural en lo que hacía. Mi maestro, mi compañero de soledad en los días de la operación Fischer, mi informante personal. Mi mejor amigo del equipo.
Arthur había preparado una especie de estofado —muy común en el lugar de donde venía, según me dijo— a base de carne y tubérculos. Le iba my bien a la decoración. Me senté en la mesita, después de rechazar la oferta de Arthur de estrenar la barra. ¡No, gracias! Yo definitivamente no estaba hecha para montar salvajemente esas sillas altas, con mi hermoso complejo de bajita. Una vez bien acomodada en una silla adecuada a mí, con los pies cruzados por debajo de la mesa, le pedí que se sentara conmigo.
—Ni creas que te voy a dejar que me abandones aquí.
El rió por lo bajo y tomó el lugar frente de mí. Tranquilamente, se recargó en el respaldo y apoyó los brazos en la mesa.
—De acuerdo —me dijo—. ¿Qué quieres que te diga?
—Arthur —pronuncié muy decidida. Estaba convencida de dirigirme a él directamente, sin rodeos—. Necesito, en serio, requiero que me muestres un diagrama del sueño. Me muero de curiosidad.
Arthur soltó aire, dubitativo.
—Por favor –insistí—. Yo sé que tú tienes uno, y no me haría ningún daño solamente revisar como son, para entenderle. Y ya que la única que parece tener otro es Vanessa… es que, estoy segura de que ella no me lo mostraría. Parece muy recelosa de sus cosas personales. ¿Porqué guardan tanto misterio al respecto? No creo que sea algo prohibido…
—No, no son prohibidos —me cortó—. Son holográficos. Necesitamos de un aparato especial para verlo. Lo siento Ariadne, pero hasta que no nos den un reproductor de hologramas, no podemos ver ningún diagrama. Lo único con lo que te puedes dar idea son con los bosquejos que Vanessa irá haciendo en la sala de planeación. Tampoco podrás ver como lo realiza en el programa, porque ella es muy especial para eso —el rostro de Arthur cambió. De repente, comenzó a sonreír—. Incluso cuando trabajábamos juntos aquí no me permitía ver sus…
Su sonrisa se borró cuando vio mi boca abierta de incredulidad, con la cuchara a medio camino hacia mi boca.
—Trabajaron… ¿juntos? ¿Aquí?
Arthur torció la boca. Parecía arrepentido de haberme empezado a explicar las cosas. Asintió rápidamente una vez.
Antes de que pudiera bombardearlo con preguntas acerca de eso, puso su mano a modo de alto enfrente de mí.
—Sí. Nos conocimos aquí, en el ejército.
No podía cerrar la boca. Espera. Si Arthur y Eames se conocieron aquí… y Vanessa y Arthur se conocieron aquí… y Vanessa y Cobb se conocían de antes… ¿Cómo demonios…?
—No te hagas muchas preguntas. El mundo de los extractores es un mundo pequeño. Todo el mundo se conoce, como sucede en los mundos pequeños. Todo el mundo tiene que conocerse —de repente Arthur parecía ido, justo como le había sucedido a Cobb, como dubitativo y nostálgico acerca de tiempos pasados. Pero volvió en un segundo.
—Sería mejor que no hicieras tantas preguntas por el momento Ariadne. Nadie te las va a querer responder. En especial Vanessa.
—Es que… las cosas que le dijo Eames a Cobb en el cuarto de planeación… me dejaron con muchas dudas acerca de… tu sabes… Mal y todo eso.
—Sí. Bueno, cada respuesta llegará. A su tiempo. Me temo que hay demasiadas cosas por contarse, incluso entre ellos, incluso entre nosotros… y en algún momento estallarán. Quedaron demasiadas cosas sin decirse.
—¿Por qué me estás diciendo esto?
Arthur pareció despertar de una ensoñación. Me miró con esa mirada suya, que no había visto desde hacía mucho tiempo, en el caso Fischer, cuando respondió mi pregunta acerca de Mal. "Ella era hermosa." Era una mirada muy profunda, que me hacía creer que él podía pensar cosas que nunca estarían al alcance de mi descubrimiento.
¿Qué tal, eh? Una cosa pequeña en verdad... pero ¡Paciencia! Hay un par de detalles que sacar a la luz antes de que todo comience a acelerarse.
Espero les haya gustado. Espero sus reviews. ¡Hey, ahora es más fácil! Nada nos cuesta xD
He de aceptar que estado mas que inactiva por aquí, pero... ya tengo suficiente material e inspiración para actualizar un poco más seguido, si la suerte así lo quiere. ¡No olviden que sus opiniones me ayudan mucho! Las estaré esperando (:
Besos.
(Y por los que esperaban otra cosa de ya saben qué, no olviden dejar su review para verlo pronto)
