¡Holakas gente bonita que nunca abandona esta historia!. Les tengo buenas y malas noticias.

La mala noticia es que recién voy a la mitad del capítulo 5, pero... ¡HEY, NO ME LANCEN VERDURA PODRIDA!. ¡HE TENIDO MUCHO QUE HACER, SE LOS JURO!. Me han dado un puesto de ENORME RESPONSABILIDAD y eso ha hecho que mi lentitud para terminar las cosas se agrave. Pero créanme que es por un bien mayor. Espero puedan entenderme y por lo mismo les agradezco aun más el que confíen en que voy a ir publicando a pesar de mis enooooooormes retrasos.

Sin embargo, la buena noticia es que para que la espera no sea tan larga y puedan sobrellevarla, he decidido publicarles de vez en cuando "CAPÍTULOS ESPECIALES". ¿Y qué tienen de especial?. Estos capítulos a diferencia de los típicos no tendrán por protagonistas ni a Yuuto Kidou ni a Haruna Otonashi, sino que serán protagonizados por los demás personajes secundarios que le dan vida a este humilde relato; además que otro factor que hay que tener en cuenta es que estos capítulos especiales ocurren antes de los sucesos actuales de la historia, es decir, todos estos capítulos son precuelas de hechos y sucesos que ocurrieron o dieron lugar antes de que Kidou y Haruna se reencontraran en la preparatoria. Por tanto algunas cosas serán diferentes puesto que en el presente de la historia muchas cosas están cambiando o ya cambiaron por completo con respecto al pasado, por ejemplo en estos capítulos aparecerán personajes que no aparecen porque no viven en la ciudad de Inazuma (como Genda) o que ya han muerto en la historia principal (como Sein) ya que un año antes todavía seguían con vida.

Entre otras cosas que creo no está de más decirles es que justamente como estas historias ocurren un año antes de todo les permitirá comprender detalles que no aparecerán en la historia principal pero que no dejan de ser importantes tales cómo Atsuya y Kogure se hicieron amigos, o en qué momento Shirou se enamoró de Haruna, o por qué Demonio ayuda a Kidou sin rechistar en el tema de enamorar a Haruna aún sabiendo que es su hermana, o cómo empezaron a tener una relación Hiroto y Midorikawa... pues todas esas dudas se resolverán en estas mini historias especiales.

Ahora, para más spoilers (no finjan, sé que les gusta que les haga adelantos XD), el total de capítulos especiales será de 24. ¡Sí, habrán en total 24 capítulos especiales que iré publicando poco a poco!. Y como son cortos (muuuuuuuuuuuy cortos) es probable que termine de hacer primero todos los capítulos especiales antes que llegue a la mitad de la historia. XD

En el siguiente capítulo especial, que se publicará dentro de los próximos días, les revelaré el listado de los títulos de cada capítulo. Sin mebargo no les revelaré quién o quiénes serán los personajes protagonistas de cada capítulo, así podrán especular en base a los nombres de los títulos sobre qué trataría el capítulo y sobre quién estaría basado. ;)

Ahora sí, sin más que agregar, les dejo EL PRIMER CAPÍTULO ESPECIAL. ¡Disfrútenlo! ^o^


Capítulo Especial 1: La Última Tentación de unos Bromistas

Primer día en una preparatoria pública, y Yuuya Kogure no podía creerlo. Había hecho todo lo insanamente posible para quedar en una preparatoria privada, estudió como loco quedándose en academias de estudio durante las tardes apenas salía de sus clases en la Secundaria Kaede. Pero aún así y con todo el esfuerzo que puso nada resultó, no dio lo necesario para pasar el examen de admisión y por ello ahora estaba en la escuela pública más cercana a su residencia.

-Agh…- suspiraba resignado buscando su nombre en el tablón que habían colocado en el jardín en el cual se indicaba el salón de clases a donde había sido designado cada nuevo estudiante-. Ahora soy estudiante de una escuela pública…- se decía para sí mismo muy desanimado-. Puede que ni papá ni mamá digan nada, pero ellos son médicos de renombre y yo… ¡Seguro y debo ser la vergüenza de la familia!. ¡Me quedo atrás quedando en una escuela pública!. ¡AAAAAAAAAAAAGHH!- gritó de rabia atrayendo la atención de los demás.

-¡Kogure!- sonó una voz femenina muy familiar tras él-. ¡Finalmente te encuentro!- decía acercándose.

-Ah, hola Haruna- saludó con poco ánimos a su amiga y vecina.

-¿Qué pasa?. No te noto muy animado- opinó viéndole preocupada.

-No es nada- suspiró tratando de evitarle la mirada.

-Adivino: ¿Todavía frustrado por el hecho de que quedaste en una escuela pública?- dijo la Otonashi colocando sus brazos en jarras-. ¡Por Dios, Kogure!. ¡Ya supéralo!. ¡Si vas a estar así mejor ni te hubieras inscrito!

-Ya, no me sermonees- le pidió notándose molesto-. Sólo estoy aquí porque tú fuiste la que me convenció diciéndome que cualquiera puede ir a la universidad mientras se prepare bien.

-Entonces no te quejes si ya estás aquí, y sobretodo pone todo tu esfuerzo- le aconsejó la chica-. ¿Por cierto, ya sabes en qué salón te tocó?

-Estoy en el salón 2 para los de primer año- confirmó tratando de oírse más calmado.

-Yo quedé en el salón 1 con Touko. ¿A que tengo suerte?- sonrió alegre-. Pero bueno, podemos vernos en los recreos, y hasta almorzar juntos si quieres.

-Como sea…- murmuró el chico aun desanimado llevándose las manos tras la nuca entonces…

¡PLOF!

Algo frío, muy frío, se había estrellado fuertemente contra la mejilla de Kogure haciendo que casi se cayera al suelo producto del impacto.

-¡¿Pero qué…?!- exclamó el ojiámbar llevándose una mano a donde le habían impactado, no entendía bien lo que había ocurrido.

-¿Eso fue una bola de nieve?. ¿En plena primavera?- cuestionaba una aún más sorprendida Haruna por lo que acaba de ver.

-¡JAJAJAJAJAJAJA!- resonó una carcajada a pocos metros de ellos-. ¡ESO ES UN REGALO DE HOKKAIDO PARA QUE CAMBIES LA CARA!- reía un chico pelirosado con un peinado en puntas.

-¡¿Pero qué le pasa a ese?!- reclamó Kogure viendo feo al muchacho que ya se escapaba-. ¡VUELVE AQUÍ COBARDE!- le gritó pero el chico sólo se detuvo para voltearse y sacarle la lengua, luego continuó huyendo-. ¡Maldito rufián!- gruñó por lo bajo.

-¡DISCULPA!- apareció de pronto otro chico, exactamente igual al pelirosado de antes, pero éste tenía su cabello prácticamente blanco grisáceo. Llevaba sus manos juntas como si estuviera orando y las había puesto por encima de su cabeza al tiempo que hacía una reverencia-. Le dije que a mi hermano que no lo hiciera, y me descuidé un segundo y luego… yo sólo…- decía tan rápido como podía.

-¿Ese idiota es tu hermano?- preguntó Kogure entrecerrando los ojos.

-Creo que hablo por mi amigo cuando digo que eso fue bastante grosero de su parte, sobretodo porque ni le conocemos- apuntó Haruna en defensa de Yuuya.

-¿Y de dónde sacó nieve?- preguntó de pronto Kogure sacudiéndose el resto de hielo que le quedaba en la cara.

-Somos de Hokkaido, y hasta la semana pasada habían nevadas y mi hermano se trajo unas bolas de nieve para tenerlas como recuerdos en el congelador, no creí que usaría alguna de ellas para hacer la primera broma del año- explicaba el albino sin poder disimular su rostro apenado-. Por cierto, mi nombre es Shirou Fubuki- se presentó cuando no supo qué más decir-, llegué a la ciudad hace dos días con mi hermano.

-Pues deberías decirle a tu hermano que no ande haciendo jugarretas- opinó la peliazulada cruzándose de brazos.

-Verás, eso es algo difícil. Incluso aunque me la pase vigilándolo, Atsuya siempre acaba saliéndose con la suya- admitió bajando los hombros como si se resignara ante el hecho.

Atención a todos los estudiantes- anunciaba una voz femenina a través del parlante de la escuela-, se les informa que se procederá a dar el discurso de bienvenida en el gimnasio. Repetimos, se procederá a dar el discurso de bienvenida en el gimnasio.

-Creo que será mejor que nos movamos- sugirió Haruna.

-Sí- apoyó Yuuya-. ¿Vienes Fubuki?- pidió al albino.

-Claro- afirmó con la cabeza y empezaron a encaminarse al dicho lugar-. Por cierto, ¿en qué salón van ustedes?

-Yo quedé en el salón 1 de los de primer año- apuntó la Otonashi.

-Entonces estaremos en el mismo salón- sonrió Shirou-. Me alegra poder haber conocido a alguien con quien estaré.

-¿Y tu hermano en que salón quedó?- se atrevió a preguntar Yuuya.

-Atsuya quedó en el salón 2- informó el albino-. Aunque tratamos de quedar en el mismo curso no les pareció buena idea a la junta escolar que dos hermanos asistieran juntos a una misma aula, opinaron que tal vez nos distraeríamos mucho y cosas por el estilo.

-Así que el salón 2…- murmuraba el ojiámbar sin poner más atención a Shirou. Se había interesado por aquella información.

Minutos después todo el alumnado ya estaba escuchando el discurso de bienvenida en el gimnasio, todos se habían colocado en filas que representaban al salón al cual pertenecían las cuales además fueron subdivididas entre dos filas siendo una de ellas la de los hombres y la otra la de las mujeres, a su vez los maestros de cada salón les hicieron ordenarse según sus alturas quedando los de menor tamaño adelante y los más altos hasta atrás.

Nada fuera de lo normal ocurría, para variar el acto se extendió bastante durando alrededor de una media hora. Para entonces algunos estudiantes ya empezaban a bostezar de aburrimiento, entre ellos Atsuya Fubuki dentro del grupo del salón 2 de los de primer año.

-Ya viejo, termina de hablar- murmuraba por lo bajo para sí mientras miraba con fastidio al director que estaba parado frente al atril del escenario del gimnasio, lugar que seguramente debía usar algún club de teatro durante el año. El pelirosado lucía somnoliento, pero como era de estatura media había quedado bastante alejado lo cual le permitía de poder cerrar los ojos y descansar un poco aprovechando que el compañero de enfrente sólo era dos centímetros más bajito que él, de esa manera había conseguido disimular por largo rato apenas agachando la cabeza para que nadie lo viera dormitando.

En eso, un sonido de aplausos lo trajo de vuelta a la realidad, al parecer el discurso había terminado. Luego todos los estudiantes comenzaron a moverse.

-¡Finalmente!. ¡Libre!- celebró estirándose un poco-. Al fin pue… ¡¿EEEEEEEEEH?!

¡PLAF!

¡Al suelo!. ¡Atsuya se había ido de cara al suelo!

Los chicos y chicas de su salón se comenzaron a arremolinar alrededor suyo sin poder explicarse qué había pasado.

-¿Te encuentras bien?- se atrevió a preguntarle un chico de tez morena y cabello pelirosado acercándose a darle una mano para que pudiera siquiera ponerse de pie, su nombre era Jousuke Tsunami.

-Sí, estoy bieeeeeeeeeee…- exclamó casi cayéndose de nuevo mientras se ponía en pie, pero por suerte Tsunami alcanzó a tomarle colocándole una mano bajo el pecho para evitar que se volviese a ir de bruces al suelo-. ¿Pero qué rayos?. ¿Por qué me tropiezo tanto?- dirigió su mirada a sus pies y fue cuando se percató de lo que sucedía: Sus zapatos escolares habían sido atados por un cordel por el cinto que le ajustaba-. ¡¿Pero qué demonios…?!

-Mph… ¡JAJAJAJAJAJAJA!- se escuchó una risa a pocos metros, era Kogure quien se llevaba las manos al estómago de tanto reír-. ¡Camarón que se duerme se lo lleva la corriente!-le recitó aquel refrán cual si fuera una burla.

Entonces Atsuya lo entendió todo, en algún momento durante el discurso el chico debió haberse colado entre todos aprovechando su baja estatura para pasar disimuladamente y ató sus zapatos mientras se estaba quedando dormido.

-¡Qué astuto!- admitió el Fubuki con una sonrisa de medio lado al tiempo que se deshacía de la ayuda de Tsunami para poder agacharse y quitarse el cordel de sus zapatos-. A todo esto, ¿cómo te llamas?- le preguntó al ojiámbar.

-Soy Kogure- dijo adelantándose hasta quedar en frente del pelirosado-. Yuuya Kogure- agregó mientras le estiraba la mano para ayudarlo a levantarse.

-¿Kogure, eh?. ¡Me agradas!- decía aceptando la mano para ponerse al fin de pie-. Yo soy Atsuya Fubuki. Espero nos llevemos bien- sonrió mostrando todos sus dientes lo cual le dio un aire travieso, incluso hasta infantil.

-¡Sí!- afirmó Yuuya también devolviéndole una sonrisa.

Y desde entonces, aquel par de bromistas, nunca más pudo ser separado.


¡Y así es como se hicieron amigos el par de bromistas!

¿Se habían imaginado así la manera en la que se conocieron?. ¿O se figuraron que se habían conocido de otra forma?. Me gustaría que me lo hicieran saber dejándomelo en un review. ^_^

Por cierto, y para que no se coman las uñas por esperar el siguiente capítulo especial, les adelanto (porque soy buenita) que tratará de Fudou y Sakuma.

Y sí, Fudou sufrirá de los acosos de Sakuma. ¿Por qué?. ¡Porque para mí es divertido! XD

Y también es parte de la trama, lo quieran o no. ^_^U

Ya, debo irme porque tengo trabajo que hacer.

¡Nos leeremos en el próximo capítulo! ;D