Capitulo 06
Detalles
Los ojos de la joven le dolían, no sabía qué hora era, sin embargo la luz que entraba de la ventana y aquellos ruidos provenientes de la puerta principal la despertaron, todo le daba vueltas, se sentía pésima, al recordar donde estaba busco al joven de ojos café, pero recordó haberlo dejado afuera, fue hacia un armario y de ahí saco un kimono blanco se lo puso y de ahí se dirigió a la puerta, su sorpresa fue al ver al chico con el cabello negro y otros hombres ahí.
- Tendo
- ¿Que paso aquí anoche?
- Quise venir a ver a mi padre, pero al parecer lo asaltaron ¿fueron ustedes verdad? Eres un maldito…. Mataste a mi padre – Dijo la joven golpeando al hombre lleno te tatuajes que solo parecía divertirse con la situación – Te odio Tendo me prometiste que nada le pasaría, por eso me quede a tu lado por mi padre
- Sin embargo ahora nos unen más cosas florecita, ¿quién va a quererte así? Yo comienzo a dudar si casarme contigo o ver si tu prima aprecia más todo lo que te ofrezco – Dijo en tono hiriente y burlesco provocando la joven lo dejara tranquilo, mientras sujetaba la barbilla para que ella pudiese verlo a los ojos – Claro, necesitas portarte bien, ¿entendido? – La joven trago su orgullo y solo asintió – Bueno te espero afuera en cinco minutos – La misma imagen se repitió, un año más tarde ese hombre seguido de diez y ella quedo ahí en la casa viendo a un hombre que le importaba
- Tiene razón sabes… ¿Quién podría quererme ahora?
- Ying Fa, no pienses eso, no te atormentes, vales más que eso
- Insistes en llamarme así, Shaoran solo digo lo evidente, es la realidad, yo, yo solo sigo en esto porque no quiero que alguien más tenga la misma suerte que yo, la misma que tu hermana – Entro a la habitación y tomo un marco el cual la había acompañado toda la noche – Vamos, no sé si te metí en algunos problemas
- Siempre está la posibilidad de huir, a China ahí está toda mi familia creo que les agradarías a todos, quizás a Inglaterra, ahí están los padres de Eriol, o comenzar de nuevo en América – La chica mostro una sonrisa melancólica para disponer a caminar hacia la puerta principal donde estaría nuevamente su carcelero
Por la noche se encontraban dos hombres alejados del ajetreo de aquel lugar, tenían como fondo una escena muy particular del lugar los hombres detrás de aquellas mujeres, pidiendo los favores de estas a cambio de algo de dinero.
- Tao, ¿Qué sucedió anoche entre ustedes? – Mientras le decía a una joven que sirviera Sake, en dos pequeños vasos
- Nada, lo viste hoy en la mañana nos encontramos en diferentes lugares, quiero lo que les ofreces a tus diez, el respeto que obtienen por la gente al pasar, y claro la fortuna que compartes, quiero eso, no lo arruinaría por una mujer, para eso ya tengo algunas por toda la ciudad – Dijo sonriendo maliciosamente, y un poco nervioso, estaban tan cerca de terminar, de poder hacer una vida al lado de Sakura, de vengar a su hermana, de todo, tomo al igual que su "jefe" algo de licor que inmediatamente fue llenada por la joven que estaba aun al lado de ambos, el de mayor de edad de ambos tomo nuevamente y mientras la joven se acerco una vez más la tomo para sentarla en sus piernas y mientras la acariciaba de forma sugestiva comenzó su relato
- Muy bien ayer me fui a Osaka, para poder recibir el cargamento, esta vez será fuerte ya que quiero tomarme dos para viajar con Sakura al sur, ya sabes asegurarme de un heredero de mi dinastía, jajajaja, tal vez ahí no será tan difícil como ayer
- Por la cara que tenia hoy imagino la resistencia que puso, pero en ocasiones así se disfruta más poseerla – Menciono el joven deseando sacar en ese momento su arma y asesinarlo en ese preciso momento así que lo único que pudo hacer era por debajo de la mesa apretar sus manos con gran fuerza
- Si, fue lo mejor que he tenido, creo que la disfrutare mucho antes de conseguir a otra para divertirme, hace algunos años, viaje a tu hogar, conocí a una chica de sociedad, fue maravillosa oír sus gritos debí traerla conmigo, quizás en un par de años vuelva a buscar a una mujer en china, si continuas así podrías ser mi guía
- Me temo que no serviría de mucho no he vivido ahí desde mis dos años
- Que mal, en fin mañana partiremos, en dos días a Osaka, ya ahí nos estarán esperando las jóvenes que se irán a América, de igual forma si alguna te gusta podrías usarla, todas serán nuevas, algunas saben a que irán otras simplemente saben que vivirán el sueño americano
- Bien ¿a qué hora partiremos?
- A media noche para llegar al amanecer, en todo el día haremos algunos tratos, veremos la mercancía, y si alguna es buena por la noche festejaremos, al día siguiente llevare a Sakura a que se pruebe su vestido de novia así que puedes pasear, tendrás el día para ti, tu sabrás si lo aprovechas con alguna mujer o lo que quieras, alrededor de las diez dejare a mi florecilla en el hotel y nos iremos al muelle
- Muy bien, ¿entonces llevara a la señorita Kinomoto? Pensé que se quedaría aquí
- No, pero no importa no la cuidaras mas, saliendo de Kioto, estaré yo a su lado todo el tiempo
- Claro
- Solo la cuidaras mañana – El chino asintió – ve a la habitación y ahí espérame subo en un rato – La joven que anteriormente había estado sirviendo los tragos dejo la botella y se marcho - Si quiere llévala con esa prima que tiene… seria otro buen trofeo a mi lista, algún día… bien iré a darle la noticia a mi florecilla
- Si lo desea mañana se lo informo yo… si es que desea ir pronto con…
- Si, es la mejor del lugar un día deberías ir con ella, o quédate hoy y te la mando
- Me temo que hoy iré con una bella rubia, será nuestra primera noche
- En ese caso mejor vete Zhang, yo veré a Sakura hoy tu mañana encárgate de ella – El nombrado asintió y se marcho
Unos minutos más tarde resonó una puerta sobresaltando a una joven de ojos verdes, no tardo mucho en abrirse y dejar ver a un hombre lleno de tatuajes y un particular olor a alcohol
- ¿Qué deseas Tendo? – El hombre se sentó en la cama cerca de ella y le quito el camisón viéndola sin ropa – Por favor Tendo – La joven derramo una pequeña lágrima, el hombre rápidamente se sentó sobre ella para desabrocharse el pantalón
- Eres hermosa, sería una lástima ver tu piel morada una vez mas ¿no crees?, debes portarte bien, no me gustaría tener que matar a mi esposa… acaríciame – Dijo guiando la mano de la joven a su entrepierna – Hazlo, o será aun peor que la vez pasada – La ojiverde resignada comenzó a hacer lo que pedía
- Ya falta poco, por favor
- Que cambia si ya te tome, me encanto tu calidez – Ahora el comenzó a acariciar a la joven
- Yo…
- Descuida, solo venia a informarte que mañana nos iremos a Osaka, empaca tus cosas, mañana Zhang tiene mi permiso para llevarte con tu prima, pero si no vuelves ya sabes las consecuencias, incluso hasta tu querida dama de compañía y su hermano al que le mandas cosas tienes en la escuela sufrirá – Se levanto de sobre ella
- Pero…
- Lo sé todo, ya tienes varios meses haciendo eso con las joyas que te regalo, lo sé, desde el primero que te ha cuidado me han dado informes, solo lo he confirmado con todos incluso con Zhang
- Es solo que…
- Tranquila, quieres hacerlo hazlo pero no creas que se cada cosa que hace, yo se que serás mía siempre porque nadie, escucha nadie te querrá usada, para una noche quizás, pero así como yo para casarse jamás – Le tomo el rostro y después de lamer su mejilla la beso para después arrojarla para recostarla de nuevo. Después de esto se marcho dejando llorando a la joven y el descargar aquello que había comenzado Sakura en la otra joven
Un poco alejados de ahí se encontraban dos jóvenes, algo molestos
- No te preocupes si la dejara en el hotel no cambiara mucho el plan, al contrario si así son las cosas no tendrá que pasar por la redada del bar
- Eriol, en el bar quedaran pocos hombres quizás solo tres así que no habrá tanto peligro, si algo me pasara llévense a Sakura lejos, se que tú te llevaras a su prima a Londres, llévenla y no dejes que nada le suceda, que no le pase lo mismo que a Jun
- Ella, el… a…
- Si – El joven de ojos azules golpeo la mesa – Lo sé… yo también me sentí así, no es verdad peor, hoy me menciono a Jun no sabes que platica tan repulsiva quería sacar mi arma y matarlo ahí mismo
- Fue el otro día que vio a Tomoyo – El joven asintió
- No lo vuelvas a comentar ya sabes cómo es… como fue
- Maldito… tu rompiste la primera regla del operativo no involucrarte, acaso es por lo que le paso a Jun
- Ying Fa también me lo menciono, pero no, ella es diferente, todas las mujeres desean el apellido Li, pero ella es diferente, se enamoro de mí sin saber ese pequeño detalle
- Pequeño detalle, eres rico, casi como el emperador no es un pequeño detalle
- Y Daidoji, no crees que noto que la llamas por su nombre, ella sabe que eres un Conde
- Si bueno, se enamoro de un simple policía, la llevare a conocer a mi madre cuando todo termine
- Unos días más
La mañana siguiente, una joven se encontraba acostada, ya era casi las once de la mañana y la joven estaba despierta, pero aun recostada en la cama, al lado se encontraba su alimento el cual solo veía de reojo, no quería hacer nada, la puerta se abrió dejando ver a su única amiga del lugar.
- Debes levantarte Sakura, me mandaron a ver si tenias tu equipaje listo, al parecer Tendo te llevara a un viaje, Sakura – Se sentó a su lado - ¿Qué ocurre?
- Mi padre después de todo lo que soporte con Tendo asesino a mi padre, me tomo a la fuerza y que queda para mí
- Yo… no sé qué decirte
- Márchate, quiero estar sola – Al quedarse sola cubrió su cabeza con las sabanas, cerró los ojos y al abrirlos vio un par de ojos ámbar
- Aun dormida, es casi medio día – Mientras acariciaba su cabello
- Vete – El joven tomo su rostro y beso su frente negando – Shaoran márchate, no quiero verte mas
- Que lastima porque yo quiero pasar el resto de mi vida a tu lado, quizás haga lo mismo que Tendo y te rapte, te lleve a china para tenerte solo para mí, sin cometer el mismo error que él, dejar a alguien más al cuidado de lo mejor de mi vida
- Basta, deja de decir eso
- No, te amo Ying Fa, me enamoraste y no me marchare, no te dejare jamás, vístete, vamos a ver a Daidoji
- No tengo ánimos
- Que ocurrió ayer, acaso nuevamente – La joven negó – Entonces algo te dijo, lo mismo de la otra vez, ya te lo dije y te lo diré una vez mas y las que sean necesarias, a mi no me interesa lo que te hizo jamás serás suya, saldré un poco, vístete, si no entrare y te vestiré yo mismo y te arrastrare hasta ir con tu prima – Ahora la chica asintió viendo cómo salía el joven
Una hora más tarde por el jardín de Kioto dos chicas caminaban, seguidas de un hombre de largo cabello negro
- Al terminar todo, que harás Sakura, vámonos de aquí… venderé todo, lo único que me queda aquí eres tú, mi padre quiere que me marche con él a parís, pero vamos a donde quieras
- Aun no lo sé, Shaoran desea que me marche con él a donde yo desee, tomare todas las joyas que me ha dado Tendo, pasando todo esto las venderé y no sé si aceptar su proposición
- En ese caso voy con ustedes
- Aun no lo sé
- Señoritas es hora de despedirse, nos siguen nuevamente, señorita Daidoji, vaya al puente rápidamente ahí está Eriol, nosotros nos vamos por otro lado – Ambas asintieron para darse un abrazo
- Nos vemos en unos días – Dijo la joven de cabellos oscuros
- Si, ¿por dónde? – El joven solo la tomo de la mano y la llevo por los arboles, para perderse entre ellos – ¿Quien nos seguía?
- Los mismos de siempre, mi casa queda cerca quieres ir un rato a que se calme todo – La joven asintió
