Fanfiction escrito por mi persona, sin fines lúdicos, basado en la obra de Ichiei Ishibumi, las novelas ligeras HighSchool DxD... ¿Algo más?
Diálogos:
(Amo las Oppai) – Pensamientos varios.
"Probando, probando ¿Se oye?" – Retransmisiones holográficas, conversaciones telefónicas, etc.
[No quiero hablar de ello] – Ddraig y demás Dragones.
*¡Siempre alegran la vista unos buenos pechos!* – [Ascalon]
[Aquí hay demasiada perversión, mierda de autor] – [Excalibur]
[Dejadme dormir…] – [Svalinn]
Atención, este fanfiction puede catalogarse de animalada.
Remarco que en este fanfiction puede haber actos sexuales que puedan ofender/alarmar/molestar al lector.
Asimismo la ley me obliga a decir que los menores de 18 años (según la nacionalidad) deberíais de ser buenos chicos y no leer esto.
Si, nadie lo cumple, lo sé.
A quien lo lea... Nadie os obliga, leedlo bajo vuestra responsabilidad.
Yo me limpio las manos.
- High School DxD -
[Dragón del Génesis]
- El Pequeño Dhampiro Travesti -
- Residencia Hyodo - Semanas más tarde -
El momento había llegado.
La primera visita a los territorios Gremory para un "asunto oficial".
Este era un paso de gigante para su querido proyecto.
Entre sus manos tenía un estuche de felpa negra.
En su interior había dos joyas.
Su más reciente creación.
Unas joyas que se habían creado usando su propio poder.
Poder puro destinado a corromper el cuerpo de sus portadores para cumplir con unos objetivos muy concretos.
Eso sumado a que tenían parcialmente consciencia propia, deberían de ser capaces de entender que quería, que esperaba el chico de dichas joyas.
Issei quería que las joyas borrasen los recuerdos, ciertos recuerdos de sus portadoras.-
Creo que lo llevo todo... -murmuró el castaño revisando las bolsas que estaban a sus pies.
-¿Llevas los documentos? -preguntó Le Fay frente a él.
-Ajá -
-¿Regalos? -
-Ajá -
-¿Condones? -
-¿Ah? ¿Para qué los necesito? -
-Quería saber si me escuchabas -sonrió la rubia.
-Ahora que lo dices, no estarían de más, he oído que las sirvientas de la Casa Gremory son todas unas bellezas. Quizas me puedan dar un servicio personalizado y... -
-Cuando quiera, Ise-sama -dijo Le Fay creando un círculo mágico, interrumpiendo al chico deliberadamente.
-¿Eh? ¡No! No! ¡Espera! ¡Que me dejo los condo...! -exclamó el castaño con una sonrisa perversa en su rostro antes de desaparecer en el círculo mágico.
- Castillo Gremory de Otoño -
-¡Nes…! -mirando a su alrededor frunciendo el cejo -Sería más franco de su parte aceptar que quiere que los use con ella... -negando con el rostro, encogiéndose de hombros.
-¿Q-quién eres? -exclamó una sirvienta cayendo de culo al suelo.
-¡Perdón! -alzando las manos en son de paz –Soy Issei Hyodo. ¿Esta Sirzechs Lucifer en casa? -
-¡Se perfectamente quien eres! ¡Todas sabemos quién eres! -exclamó la sirvienta molesta.
-Ahhh, eso me ahorra el tener que dar muchas explicaciones… -
-¡Eres el molesto y grosero invitado de los señores que insiste e insiste en no entrar por la puerta como una persona normal! -describió la mujer.
-¿Q-que? -impactado por dicho perfil.
-¡Que sepa que no vamos a permitir que alguien con tan pocos modales como usted nos pervierta a la joven señorita que tras tantos años de atenta educación se ha convertido en una modélica joven señora! -declaró la sirvienta juntando las manos, sonriendo orgullosa.
-Me he perdido… -
-¡Que empiece a comportarse! -rugió la sierva, perdiendo su Aura angelical para liberar un Aura demoniaca.
Alcanzando una oreja del chico, tirando de ella con fuerza.
-¡Eps, eps! ¡Que duele! -
- Castillo Gremory de Otoño - Sala principal de reuniones -
-Aún no sé cómo te lo haces para traspasar nuestras barreras -dijo Sirzechs sonriente, junto a Venelana y Lord Gremory.
-¿Le pides a un Mago que revele sus trucos? -acomodándose en la silla, acariciandose la oreja, completamente roja.
-McGregor está sumamente interesado en ti, ya que has burlado sus barreras, ahora quiere diseccionarte y estudiarte -rió el Maou.
-Bromeas -dijo el chico irónico.
-Para nada -
-Espero que el servicio no haya sido muy duro contigo… Ha corrido un rumor que te sitúa cerca de Rias... Y las sirvientas, veras, están muy orgullosas de mi pequeña y… -intentó explicar Lady Venelana.
-Lo entiendo, lo entiendo… -concedió el joven.
-Has venido rápido -dijo Lord Gremory mirando al exterior a través de la ventana.
-El mensaje decía que era urgente - respondió Issei centrando su atención en el patriarca.
Por fin entraban en materia.
-Así es -confirmó Sirzechs levantándose del escritorio.
-¿Cuál era el asunto tan importante? –preguntó el dragón.
-Tenemos un asunto delicado entre manos Issei-kun. Hemos hablado con Michael y con Azazel, este asunto en cuestión merece una atención inmediata, y debe de ser llevada por unas manos capaces con la mayor discreción posible -
-¿Y se trata de…? -preguntó el chico curioso.
-El título del libro sería "El Clan Tepes", compuesto por los capítulos "Gasper Vladi", "Rizevim Rizan Lucifer", y "[Sephiroth Graal]" -
-… -alzando las cejas sorprendido –Que me cuentas -
-Issei-kun… -murmuró Venelana -Nosotros no… -desviando la mirada.
-Interesante, muy interesante... -sonrió el chico satisfecho.
-Issei-kun, esta es una petición peligrosa… -advirtió la castaña.
-Precisamente por esta informacion quería relacionarme con ustedes. ¿Gasper Vladi? ¿Rizevim? ¿[Sephiroth Graal]? ¿Todos esos elementos en una misma fiesta? -
-¿Los conoces? -
-Cualquiera que sea alguien sabe quiénes son ellos -confirmó el chico -Gasper Vladi, ese chico me interesa; ¿El descendiente directo del Lucifer Original que lleva desaparecido cientos de años? ¿Un perverso pero indudablemente poderoso Demonio que detesta el gobierno actual? Y no nos olvidemos de lo mejor… [Sephiroth Graal], la más interesante de las [Longinus]... Vaya fiesta, ¿Quién es el anfitrión? ¿Donde se celebra esta orgía? -preguntó con gracia.
-Eso es lo que queremos que averigües -indicó Sirzechs serio -Solo podemos darte una localización algo vaga… -
-¿Yo? -
-Necesitamos a un equipo fiable, reducido, para poder operar con rapidez y sin llamar la atención, para poder realizar una operación relámpago. Golpear, extraer y desaparecer, sin rastros ni pistas de la autoría, pero sobretodo que no esté relacionado con ninguna de las tres facciones. Eres nuestra mejor baza, tú y tu [Shiseiten] -
El castaño se mantuvo unos instantes en silencio, barajando sus opciones golpeando con los dedos rítmicamente el reposabrazos, pensativo.
-Issei-kun, no te sientas obligado… -murmuró Venelana triste.
Las palabras de la castaña apenas alcanzaban a llamar la simple atención del chico.
Para su desdicha el asunto parecía llamarle demasiado la atención.
Le atraía lo suficiente como para obviar, según su punto de vista, los miles de peligros, letales, que le podían aguardar en dicha misión.
¿Qué le diría a su hija si al chico que le gustaba le pasaba algo bajo una petición de sus padres?
-Supongamos que me interesa… ¿Mi información es correcta? ¿Podeis darme información más detallada sobre ese tal Rizevim? –consultó el joven.
Obviamente sabía quién era Rizevim, pero no podía desperdiciar oportunidad alguna de obtener información de alguien tan brillante y escurridizo.
Además, así pondría a prueba a los Gremory, para saber hasta donde estaban dispuestos a llegar en su compromiso.
-Es complicado… -empezó a contar el pelirrojo –Rizevim es el protagonista de una de las mayores manchas en la historia del Inframundo… De una lamentable tragedia… -
-… -
-Como su apellido indica, es un descendiente del Lucifer Original cómo has mencionado, pero en pocas cosas se parece a su honorable antecesor -
-... -
-Un Demonio excepcional, con una mente brillante y una habilidad única, pero de mente retorcida e ideales despreciables –describió Sirzechs seriamente -Desapareció del Inframundo cuando nosotros, los Cuatro Maou actuales, fuimos escogidos -
-¿Y qué fue de él? -
-Solo se han escuchado rumores, vagos y engañosos rumores. Sea lo que sea, te aseguro que no trama nada bueno Issei-kun -
-Creo entender… Que hablamos de un personaje con no muy bonitas intenciones –resumió el chico -Pues un personaje de sus características no calza muy bien con la [Longinus] [Sephiroth Graal]... -
-En parte te hemos llamado para eso. Hay poca información sobre la [Sephiroth Graal] que sea de verdad útil para entender su alcance. Aunque creo que tu sabes mas de ella que nosotros -
-¿Perdón? -eso lo agarró desprevenido.
-La historia de los Dragones Celestiales y esa [Longinus] es vastamente conocida… -murmuró Sirzechs con una sonrisa pícara.
Su turno para ser puesto a prueba, una trampa de los Gremory para retarlo a hablar de lo que supuestamente sabía.
-La [Longinus] [Sephiroth Graal] se dice que contiene los principios de la vida, un conocimiento tan complejo y poderoso que no se recuerda a ningún portador que haya podido dominarla, ni usarla bien en su nivel más básico -explicó el chico.
-¿Tan complicado es? ¿Se requiere condiciones especiales? ¿Está sellada? -propuso Sirzechs sus teorías.
-No se sabe… No hay registros de ello -respondió el Dragón -Pero debe de haberse usado en algún momento -
-¿Por qué lo dices? -preguntó Venelana.
-… -cerrando los ojos unos instantes –Como ha dicho su hijo, desde hace siglos, el [Sekiryuutei] y el [Hakuryuukou] han matado a cada uno de sus portadores -reveló el castaño.
-¡! -la sorpresa no fue mínima en el rostro de los presentes.
-El pasado de los Dragones Celestiales está teñido de rojo sangre. Se decidió hace muchos siglos que la [Longinus] [Sephiroth Graal] era demasiado peligrosa. Esto solo puede deberse a que se atisbó una parte de sus poderes. Todas las [Longinus] son mutaciones, son mezclas de habilidades concretas, habilidades que juntas contienen poderes que amenazan con romper las leyes del universo. La pregunta en cuestión es que asustó tanto a los habitantes de nuestro pasado como para que los dos Dragones Celestiales, Dragones que se odian incluso en la muerte, a llevar a cabo una misma misión –explicó el Dragón con el tono más serio posible.
[...]
-¿Alguna idea personal? -
-Se rumorea… Solo son rumores, pero se dice que en su estadio natural se puede comunicar con los muertos, y en su estado de [Balance Breaker], en su máximo auge, podría resucitar a cualquier ente que haya extinguido su vida, independientemente de que tan poderoso sea -
-¡! -
-Lo daria todo por ponerle las manos a semejante capacidad -no dudó en decir -[Forbidden Balor View] y [Sephiroth Graal]... Increible lo que se esconde en esa Ciudadela. Pero, un Castillo repleto de Vampiros… -acariciándose la barbilla –Más la incógnita de que puede haber ahí dentro, con ese tal Rizevim pajareando por la zona…-
El chico se concedió unos segundos de reflexión antes de echar la mirada hacia atrás.
-¿Chicas? -llamó el [Sekiryuutei].
Al instante aparecieron tres círculos mágicos tras él.
Los Gremory observaron curiosos la aparición de las chicas.
No les sorprendía su interrupción, el castaño ya había demostrado que podía entrar donde y cuando quería en cualquier lugar, protegido o no, pero si la rapidez, la respuesta inmediata de las chicas.
-Yo lo hago todo con la decisión unánime de mis pibones -mirando a las chicas -¿Qué decís? –les preguntó.
-Issei-sama como siempre metiéndose en problemas... -dijo Ravel suspirando.
-Iré donde digas -dijo Xenovia con simpleza.
-Creo que merece la pena intentarlo, Ise-sama -dijo Le Fay.
Ravel la sensata.
Xenovia la impulsiva.
Le Fay la curiosa.
-Fay explícate -pidió Issei sonriendo.
-Gasper Vladi, no cuadra en la ecuación… Creo que es un cabo suelto, y debemos de aprovecharlo -
-¿Qué propones? -
-La [Forbidden Balor View] puede ser de gran ayuda en nuestra causa –respondió la maga rubia.
-¿Qué? -exclamó la Phenex.
-Magnifico como siempre -rió Issei.
-¿El pequeño Vladi? -murmuró Venelana.
-Gasper Vladi... Gasper Vladi... -murmuró Lord pensativo rascándose la barbilla -He escuchado ese nombre antes... -
-Un bastardo del actual jefe de la Casa Vladi -explicó Issei -¿Le suena una aventura con una humana quizás? Eso debió causar revuelo en la aristocracia demoníaca, siendo una casa de pura sangre la de los Vladi, debió de dar mucho de qué hablar -
-Ah, sí... -pronunció el hombre -Ya recuerdo, hará dos meses tuvimos un banquete por la llegada a la mayoría de edad de la heredera Vapula, los domadores de Leones mágicos. Invitaron a nobles de la facción Tepes, y por supuesto también fue el Líder del Clan Vladi con sus tres hijos... ¿Cuál de ellos era? –volviendo a hacer memoria.
-El menor, rubio, estatura algo baja para su edad... No lo he visto en persona, pero su ficha lo describe así más o menos -explicó Issei alzando una mano, a la altura de su hombro.
-¿Gasper Vladi? Si, si, lo conocemos. Mi hermana lo quiere como [Alfil], ¿Pero tú qué buscas de él? –dijo el Lucifer.
-¿Rias? ¿En serio? –curioso.
-Era mono, sus hermanos lo trataban mal y bueno, ya conoces a mi hija, le dio pena, se lo echó al pecho y dijo que lo quería en su grupo –relató el padre con gracia.
-¿Así? ¿Sin más? –incrédulo.
-Así es nuestra hija... ¿Pero y tú? No creo que lo quieras sin una razón de peso -
-Gasper es una de las singularidades de este planeta, y lo siento por Rias, pero no puedo permitir que lo tenga en su grupo, forzosamente tiene que estar en el mío –declaró el chico sin dar margen a una negociación.
-¿Y eso? –preguntó la castaña.
-Tengo que tenerlo permanentemente vigilado -mirando a Venelana –Y ella no podría controlarle -
-Ese joven no me pareció peligroso… -dijo Sirzechs.
-Créame, lo es -mirando fijamente al pelirrojo –Es un peligro, y su familia lo sabe y lo desprecia por ello. Está sellado en una habitación como medida preventiva. Pero conmigo aprenderá a controlar sus poderes -
-¿Por qué quieres que controle sus poderes? -preguntó Venelana mirándolo fijamente.
-... -
-¿Por qué es tu objetivo el que los controle? No me creo que lo quieras solo por su poder militar... -
-Su poder... Será mejor para todos el que pueda controlarlo -respondió el chico.
-¿Y trabajará para ti? -preguntó Lord Gremory.
-Temporalmente, como mis otros subordinados, pero todos ellos son libres de abandonar este barco cuando lo deseen –sentenció sin más.
-[Forbidden Valor View]… -susurró Sirzechs –Es cierto… Rias no podría controlarlo –aceptando la verdad.
-Aquí va una muestra de buena fe… -dijo Issei- Su [Sacred Gear] es lo de menos, su poder, su singularidad, de controlarla... Nadie en este Castillo a mi sola excepción podría hacerle frente -
-¿Cómo? -exclamó Lord -Los hay más poderosos que tu chico –refutó.
-No es eso cariño -intervino Venelana colocando una mano sobre el brazo de su marido sin dejar de mirar al castaño –Estoy segura de que es otra cosa… Por habilidad, por capacidad… ¿Qué poder tiene ese niño? -
-No puedo decirlo, ni siquiera la Casa Vladi lo sabe, y debe de seguir así -
-¿Quién lo sabe? -
-Tres seres contándome a mí -
-¿Seres? -
-Dragones -respondió el chico.
-¿Los Dioses Dragones que quieren de él? -
-Que lo mate -
-¡! -
-¿Por qué? -preguntó Sirzechs.
-No puedo decirlo -
-¿Y lo harás? -preguntó Venelana
-No –fue su resolución.
-¿Puedes desobedecer sus órdenes? -
-Las órdenes que me dé Great Red se las puede meter por el ojal él solito, y Ophis no me ordenará nada. Es una buena Loli y confía ciegamente en mi juicio -
-En su lugar... ¿Lo pondrás bajo tu tutela? -
-Así es -
-¿Por qué? -
-Tengo mis motivos -sonriendo.
-¿En serio ese crio es tan poderoso? -
-Más que poderoso, es una existencia peligrosa -
-¿En serio estamos hablando de que un niño de 10 años tiene preocupados a los Dioses Dragones? –preguntó Lord incrédulo.
-¿Por qué los Vampiros atacarían un terreno de minas abandonadas, asesinando a un Demonio milenario, sufriendo cientos de bajas en el proceso? ¿Por qué sino la prestigiosa familia Tepes y la familia Carmilla construirían una ciudad fortaleza en medio de la nada? –empezó a preguntar el chico a los presentes –Los vampiros vivian en las alturas de las nevadas montañas de Rumania. ¿Por qué dejar sus ancestrales casas para construir toda una Ciudadela perforando una montaña? ¿Por qué dedicar tanto esfuerzo por un niño de 10 años? –
-Quizás no sea por él -murmuró Le Fay tras el chico -Si realmente no saben qué poder tiene… -
-¿Toda la Ciudadela fue construida para refugiar a la [Sephiroth Graal]? Puede ser -reconoció la hipótesis el castaño.
-Por otro lado, ese poder... -empezó Venelana -Si se diese el caso, de que una vez controlado el poder, Rias lo quisiese como [Alfil]… -volviendo a mirar al chico.
-Ya lo he dicho, todos mis chicos son libres de unirse con quien crean –encogiéndose de hombros.
-¿Por qué Issei-kun? -
-¿Por qué... Qué? -sonriendo.
-Nada, nada… Bueno, por ahora sirve... -devolviendo la sonrisa.
-¿Si? ¿Todo bien? Entonces con esas condiciones, colaboraremos juntos -dijo Sirzechs –Grayfia, llama a Surtr –pidió a su [Reina].
-Enseguida, Sirzechs-sama -dijo la sirvienta, marchándose tras una leve reverencia.
-¿Cómo lo haremos Issei-sama? -preguntó Ravel.
-Me lo estoy pensando… ¿Puedes conseguir un permiso Xenovia? Te necesitaré un tiempo -
-Si hablo con Michael-sama de tu parte seguro. ¿De cuánto lo quieres? -
-Un mes… No, mejor dos -
-¿Dos meses? -
-Sí -confirmó -Primero nos instalaremos en la zona y recabaremos información antes de mover ficha -
-Como desees, Ise/Ise-sama/Issei-sama -exclamaron las tres chicas al unísono.
-¿Vendrá Surtr con nosotros? –preguntó Issei -Le Fay necesita saber de cuantas habitaciones tiene que ser el inmueble a alquilar -
-¿Vamos a vivir allí? -preguntó Ravel.
-Hay que estudiar la zona antes de intervenir -respondió Xenovia.
-En un principio sí, pero dependiendo de las circunstancias podría enviar a alguien más -confirmó Sirzechs.
-Por mi perfecto -levantándose sonriente -¡Nos vamos de viaje! -exclamó animado.
-Uy si, vivir en medio de unas montañas heladas… Que ilusión… -murmuró Ravel a desgana.
- Rumania - Semanas más tarde -
-Que puto frio que hace -protestó Surtr.
-Bienvenido a Rumanía -sonriendo.
-¿Cuánto tiempo llevas viviendo en este antro de País? –masculló el Nórdico.
-Menos de un mes. Tienes suerte y aún te quejas, tú apenas llevas una semana -mirando el enorme castillo victoriano –Llevo tiempo estudiando a los Tepes, su cultura, sus costumbres, su poder de combate y respuesta táctica –informó a la [Torre] Gremory.
-Así que aquí están esos capullos… -alzando la vista hacia el castillo -¿Cómo quieres hacerlo? -
-Tengo un comunicado de la casa Gremory –sacando a relucir levemente una hoja de papel guardada en su chaqueta -Otra fiesta de ricachones… Haremos uso del estricto protocolo aristocrático, no nos marcharemos hasta darle la invitación personalmente al líder del Clan -
-¿Qué ganamos con eso? -
-Tiempo. No nos rechazarán y conseguir audiencia puede ser sumamente complicado hasta el punto de tardar días –explicó.
-¿Días rodeados de chupasangres? -bufó Surtr con una mueca –¿Estarás de broma no? -
-Necesito tiempo para reconocer el terreno, y para conocer personalmente al pequeño Vladi. Bueno, ya te iré contando sobre la marcha –le dijo sin mucho interés.
-Tienes muchas prisas para ver a los chupasangre -dándole un trago a su botella de Vodka –Bueno, al menos la bebida es buena –mirando la etiqueta que indicaba la marca del licor.
-Todo lo que sea fuerte te pierde -rió dándole al timbre del castillo.
-Bienvenidos… -susurró un hombre pálido de cabello negro, engominado y peinado hacia atrás, peinado perfectamente con cepillo, saliendo de una sombra… Tras ellos.
-¿Hua? -sorprendido.
-Chupasangre… -farfulló Surtr desviando la mirada –Como vuelvas a aparecer a mi espalda te arranco la cabeza -
-Me gustaría verte intentarlo, arremedo de Demonio… -respondió el Vampiro sombríamente, sacando los colmillos.
-Por favor, tranquilicémonos -dijo Issei con una sonrisa –Ya somos todos mayorcitos –calmando las aguas.
La tensión no pareció reducirse lo más mínimo.
-Pasen, los estamos esperando… -murmuró el Vampiro, dejándolos entrar –Si son tan amables de seguirme… -caminando en silencio por unas oscuras y frías estancias.
Con el incómodo sonido de los tres pares de zapatos al caminar sobre el suelo de madera, resonando en las inmensos pasillos.
Tras caminar lo que parecía una eternidad el Vampiro abrió una última puerta, impactando contra ellos una intensa ola de viento y nieve.
-¡! -abriendo los ojos sorprendido, observando una ciudadela construida entre una cordillera de montañas –Joder… Estamos atrapados… -frunciendo el cejo.
- Tres días más tarde -
"¿Sigues sin saber nada?"
Fue la pregunta de una preocupada Le Fay.
-No. Nos están dando largas. No nos tratan mal, solo nos ignoran -respondió su líder.
"Quizás esperan alguna acción por vuestra parte"
-¿Alguna excusa para echarnos a patadas? -
"Lo más probable. A la mínima os acusarán de algún delito"
Esta vez quien habló fue la [Shiseiten] Xenovia.
"No creo que busquen un conflicto con los Gremory"
Fue la opinión de Ravel.
"Pero tampoco tienen obligación de aceptar la invitación"
-O quizás estén centrados en algo más. ¿Puede que hayamos venido en un mal momento? -teorizó Issei.
"Hablamos sin saber"
-Pero no tenemos tiempo… -
"Ise, tienes que forzar una maniobra. No podemos intervenir si no sabemos dónde está"
-Xenovia, ¿Me estás pidiendo que me exponga al peligro? ¡Eso me ha dolido! -exclamó con dramatismo.
"¡Como si eso fuese posible! ¡De haber querido tener tu culo a salvo, no haberte ido tu solito a ese antro!"
-¡Ravel no se preocupa por mí! -lloró Issei.
"¿Qué? ¡Yo no he dicho eso!"
-Ravel, tienes que ver esto, te encantaría, todo pijo y caro -
"Sinceramente no sé de donde habeis sacado esa imagen de niña pija que tenéis de mí… ¡Yo no soy así!"
"..."
"..."
-... -
"¿A qué viene este silencio?"
-Como sea… Voy a ver que logro… -comunicó el joven a las chicas.
"Ante todo cuidese, Ise-sama"
-Siempre lo hago -respondió antes de cerrar las comunicaciones.
Las chicas, antes reflejadas mediante un holograma, debían de esperar órdenes subidas en Ryuuteimaru, oculto en la espesura, en medio de una fuerte tormenta.
Ahora empezaba lo divertido…
Saliendo de su dormitorio Issei buscó al Demonio de los Gremory.
Teóricamente debían de trabajar de forma conjunta...
-¡Así debería de ser mi vida diaria! -exclamó la [Torre] de Sirzechs estirándose en un jacuzzi.
Pasaba de trabajar con este tío.
Pero ello no significaba que no tuviese que informar a los dueños del Demonio.
"¿Aún no sabéis nada?"
-¿? -
La figura holográfica de Sirzechs Lucifer se levantaba en medio del pasillo.
¿Surtr se estaba bañando mientras mantenía una conferencia informativa con su dueño?
¿Un Maou?
-Si no fuese porque hemos venido voluntariamente diría que esto es un secuestro -protestó el chico -No podemos abandonar la habitación, aunque a ese capullo no parece importarle demasiado -apuntando hacia atrás en la dirección de Surtr.
"Entonces no hemos ganado nada…"
-Eso no es cierto -sonrió el castaño.
"¿Qué planeas hacer? No podrás salir sin pasar inadvertido"
-No he venido aquí sin ningún plan. Ya te informaremos… -mirando al baño por un momento –Bah, como ese capullo no va a hacer nada ya te informaré yo más tarde –reformuló hastiado.
-¡Te he oído! -gritó el sirviente de Sirzechs.
"Hagas lo que hagas, ten mucho cuidado, tanto tú como Surtr"
-Tranqui… -viendo desaparecer el holograma.
-¿Qué vas a hacer mocoso? –interrogó el Nórdico desde el jacuzzi.
-Tengo unos cuantos recursos bajo mi manga, por lo que empezaré a usarlos… -caminando hasta el armario, arrojando algo de pesada ropa de abrigo en la cama.
Con una orden mental su fiel familiar creó una rasgadura dimensional frente a él.
Confiando plenamente en Ryuuteimaru Issei cruzó la grieta.
Desapareciendo en la nada mientras la apertura se cerraba sin dejar rastro.
-Pierdes el tiempo... –suspiró levantándose y cogiendo un albornoz.
Caminando hasta el dormitorio del castaño.
Encontrándolo vacío.
-¿Mocoso? –murmuró extrañado.
Su poder latente, desde que había tenido consciencia sobre él, le había permitido doblegar la materia a su voluntad.
Una magia extremadamente compleja que apenas usaba en combate dada su dificultad, pero que si tenía utilidades prácticas en su familiar.
Compartiendo poder, compartiendo capacidad, Ryuuteimaru destinaba gran parte de su inteligencia artificial en elaborar complejos cálculos matemáticos que permitian una serie de "obras".
Principalmente usaba ese poder para rasgar el tejido material y abrir portales en cualquier tiempo o lugar.
Ignorando barreras o campos energéticos Ryuuteimaru podía enviar o extraer, entrar o salir, cualquier cosa o persona de cualquier sitio.
Para el barco volador Asgardiano no había rincón ni lugar que pudiese ser protegido de él.
Por ende, para su dueño no había rincón inaccesible.
No existía privacidad que defender de Issei Hyodou.
En sus manos, una de las mayores creaciones de Dvalin, el famoso herrero enano de la mitología nórdica, había alcanzado un nuevo nivel de existencia.
La vigilancia con las que los Vampiros controlaban el hotel no significaba nada para el humano/Dragón.
Solo le bastaba con aparecer algo lejos del hotel.
PLAF
El portal lo había mandado a un parque cercano.
Podía divisar el hotel desde su posición.
¡Se reía del dispositivo de seguridad que habían montado solo para ellos!
-¡Escape perfecto! –exclamó victorioso.
[Enhorabuena, compañero. Ahora viene la parte más complicada]
-Ddraig, siempre tan positivo… -masculló sarcástico.
[No infravalores tu situación, estás solo en una ciudadela llena de Vampiros con tus refuerzos a kilómetros de distancia y tu único apoyo está borracho, que además no tiene ni idea de lo que estás tramando, por lo que no se puede contar con que te ayude…]
-Ddraig, comienzo a pensar que tantos años de reclusión te han convertido en un pesimista… -tapándose bien con el gorro y una gruesa bufanda -Por ahora, solo daremos un paseo -saliendo de de los matorrales.
Observando sorprendido ante él un enorme parque cubierto por una gruesa capa de nieve.
A través del vapor que provocaba su respiración pudo divisar una enorme ciudad envuelta por unas inmensamente altas murallas, a la falda de una titánica montaña blanca, con tres enormes castillos en la lejanía, defendidos por murallas propias.
-Aquí todo está hecho a lo grande… -empezando a moverse, sin prisa.
Ojeando con disimulo a sus incautos habitantes.
Figuras delgadas y altas, tranquilas, educadas, casi todas caminando individualmente, sin ancianos o niños, con mayoría masculina.
(El arquetipo de Vampiro creo que ha quedado bastante claro…)
[¿Qué buscamos? ¿Al niño Vladi?]
(Eso es relativamente sencillo… No nos han hospedado en uno de los castillos, sino en uno de los pocos hoteles que tienen en la Ciudadela. El chico Vladi, siendo un heredero, por más bastardo que se le considere, seguro estará en la casa principal)
Mirando a los tres castillos.
(Sé que hay varias casas… Tepes, y la Vladi… ¿Hay alguna más?)
[Los Vampiros siempre han pasado bastante recluidos. Se dejan ver poco y aún menos aceptan invitados. Lo lamento compañero, pero aquí no puedo ayudarte]
(Mmm… ¿Cuál de los tres castillos es el Vladi?)
-¿Tú no eres de aquí cierto? –preguntó una bella niña rubia.
Vestida con un pesado abrigo de piel negro y un gorro a juego, escondiendo su rostro en una bufanda roja, a juego con sus ojos.
La chica miraba curiosa al chico abrazándose las rodillas sobre un muro cercano a él.
-Niña vete de paseo a otro lado –masculló el chico gesticulando con la mano para que se marchase.
-¿Me dices niña? Pero si tienes mi edad –
-Te lo parece –bufó desviando la mirada.
-¿Que tienes más o menos? -
-¿Acaso importa? -respondió el castaño.
Esa chica no le importaba lo más mínimo.
Molestaba.
Un incordio.
Tenía frío, no tenía tiempo, no tenía contactos, pero si tenía un contratiempo.
Y de repente tenía una extraña sensación.
Estaba ligeramente… ¿Nervioso? ¿Incómodo?
No sabía explicarlo.
-Entonces eres un enano –dijo burlonamente.
La mirada que Issei le dedicó era de todo menos agradable.
-Me habla una tabla de planchar –contraatacó.
La chica abrió los ojos sorprendida.
Nunca antes le habían contestado así.
-Bah, me marcho -gruñó el chico dándose la vuelta.
-¿Quién eres? ¿Qué quieres? ¿Qué buscas? -preguntó la chica saltando del muro.
Aterrizando con elegancia.
Caminando hasta alcanzar al chico.
El invitado no respondió.
Siguió caminando intentando ignorarla.
La chica, lejos de dar el tema por zanjado, lo siguió.
-Niña, ¿No tienes casa? ¿No tienes familia? –inquirió de mala gana Issei.
Parándose en medio del parque.
¡La niña llamaba demasiado la atención!
-¿No estabas en el hotel con aquel Demonio? -mirando al chico, tratando de hacer contacto visual, señalando el único hotel de la ciudadela.
-Te confundes con otro –respondió tajante -Venga va, vete con tus papis a dar por saco un rato –volviendo a caminar.
La chica lo siguió de nuevo, caminando a la par con él.
Mirándolo directamente.
Los Vampiros empezaban a percatarse de la pareja discutiendo en la plaza.
-¿Entonces qué hace un humano en territorio de Vampiros? –interrogó.
-Niña… No me toques la moral –mirando finalmente a la chica.
-Lo sabía… Eres como yo –sonriendo colocándose frente al chico.
Acercándose peligrosamente a él.
Mirándolo fijamente a centímetros de su rostro.
Esa chica lo ponía nervioso...
La causa definitivamente era ella.
¿Quién era ella?
-¿Cómo tú? –murmuró confundido.
-Tienes una [Longinus] en ti, ¿Cierto? –apuntándolo con su dedo.
[¡!]
ESO había llamado su atención.
Empezaba a entender que pasaba allí...
-Tabla de planchar… -susurró entrecerrando los ojos, mirando a la chica fijamente -¿Qué es una Longinis? -
En el arte de fingir ignorancia se consideraba un maestro.
Lo hacía cada mañana cuando sus chicas pedían valoraciones en lencería, siempre puestas en sus deliciosos cuerpos, entre poses altamente sugerentes.
Si esas pervertidas no habían logrado romper su indestructible máscara, esta niña, recién conocida, no sería menos.
-[Longinus] -alzando un dedo corrigiendo al chico -Eso que tienes en… -caminando alrededor de suyo, mirándolo curiosa -¿En tu mano izquierda? -trató de confirmar sonriente, tocando fugazmente la mano del chico con su índice.
[Longinus].
Esta chica decía tener una [Longinus]…
O bien Gasper Vladi era un travesti, cosa que dudaba, o esta niña era… ¿La portadora de la [Sephiroth Graal]?
Cosa curiosa porque se ignoraba por completo quién era su portadora.
Se había filtrado el nombre de Gasper Vladi debido al incidente familiar.
La muerte de la madre corrió como la espuma, las extrañas circunstancias no se habían podido camuflar mucho tiempo.
Pero la otra reliquia era un completo misterio.
Aunque… ¿Los Vampiros dejarian campar a sus anchas a la portadora de tan celoso secreto?
¿Mentía o decía la verdad?
Fuese verdad o mentira… Lo que si era cierto es que esta chica lo ponía nervioso por algún motivo.
Quizás si era la portadora del Grial…
Todos sus antepasados los habían cazado como perros… ¿Era algo visceral?
Si era un sentimiento, un instinto, bien podría haberlo colocado el Dios Bíblico al crear las [Longinus] [Boosted Gear] y [Divine Dividing].
No percibía nada en ella, pero era cierto que ese nerviosismo estaba nublando parcialmente sus sentidos.
¿Tanto pánico le tenía el Dios Bíblico al poder de ese Grial como para arriesgarse a manipular los instintos de los Dragones Celestiales para erradicar a todos los portadores de esa copa?
¡Con solo pensar en las infinitas posibilidades que se le abrirían con ese poder en sus manos se excitaba y todo!-
Se mira pero no se toca –apartó la mano, mirando serio a la chica frente a él.
-¡Señorita Valerie! -exclamaron unos hombres, vestidos con uniformes de cuero, corriendo hacia ellos -¿Se encuentra bien? –preguntaron preocupados.
Entonces no estaba sola...
-Por supuesto. ¿Qué podría haberme pasado? -preguntó sonriente mirando al chico a los ojos.
[Compañero, nos tiene]
(Eso no es cierto… De querer jugarnosla lo habría podido hacer desde el principio, con solo advertirles estaríamos jodidos. En su lugar se ha involucrado personalmente)
[Compañero…]
(¿Recuerdas aquello de que te estás volviendo un pesimista?)
[Sabes que eso no es cierto]
(¡Eres un abuelo gruñón! ¡Demuestra que eres un Dragón Celestial! ¡Un Dragón con unos cojones inmensos!)
[No pienso seguir discutiendo...]
(Jajajaja)
-Tranquilos, decidle a Padre que estaré de vuelta para la cena –fue la orden de la joven.
Los fornidos guardias parecían autoritarios, pero era la niña la que mandaba.
Portadora o no, era una figura con poder.
-¿Quién eres tú? –preguntó rígidamente uno de los hombres al castaño.
-¿Un turista? -sonrió el chico.
-Lo acabo de conocer. ¡Es un Dhampiro de las murallas exteriores! Nunca había conocido a ninguno. Se siente tan perdido dentro de la Ciudadela que me vi en la necesidad de ayudarlo –explicó la chica liberando algunas lágrimas de pura tristeza.
El chico no se las creyó, ni mucho menos.
Los guardaespaldas aún menos.
Si los hombres no habían picado, debía de ser una estrategia habitual en la rubia.
-¿Qué asuntos te traen a la Ciudadela? -preguntó el otro guardaespaldas ignorando a la chica.
-Yo…-
-Está buscando medicinas para su enferma Madre –respondió por él la chica, creando una coartada –¡Hoy es el día de mi buena obra semanal, así que lo ayudaré! -cogiendo al chico de la mano, arrastrándolo con ella –¡En cuanto acabe con él volveré al Castillo! -alejándose despidiéndose con la mano.
Los hombres se miraron entre ellos.
Aparentemente iban a dejar que la chica se saliese con la suya.
Corriendo por las calles sin un destino aparente.
Calculado o no ambos acabaron en un callejón.
-Supongo que debo de darte las gracias… -murmuró el castaño junto a la rubia, escondidos en el callejón.
-Algo me dice que no habrías tenido muchos problemas para salir de esa -sonriente.
-De esa no, pero de haber llamado la atención estando encerrado en esta Ciudadela, sería cuestión de tiempo para que me cogiesen –respondió desviando la mirada.
-Cómo puedes notar en mi País hace un calor envidiable –sarcástica –Dime, ¿Te apetece algo caliente? –propuso amable.
-… -mirando a la chica fijamente -Tú mandas -
- Cafetería White Blood -
-Adoro el chocolate calentitooooooo –ronroneó la rubia sorbiendo el líquido de una humeante taza entre sus manos.
El lugar escogido para el encuentro clandestino había resultado ser una cafetería.
Un hogareño y caliente local con diversas chimeneas en diferentes lugares que intentaban mitigar el intenso frío que hacía en el exterior.
Le parecía un buen lugar, las mesas estaban separadas por altas placas de madera cubiertas, decoradas con motivos naturales, cuadros de ríos y montañas.
El crispeo de los troncos de madera ardiendo en las chimeneas pasaba inadvertido por una melodía ambiental que presuponia era tradicional.
Solo instrumental, sin letra.
Agradable al oído.
Entendía que el vivir recluidos en esa fortaleza había creado la necesidad de desarrollar actividades sociales con algo de privacidad.
Salvo que nadie estuviese físicamente frente a ellos podría ver lo que hacían y la música otorgaba privacidad ante las conversaciones.
Las mesas, en su lado extremo que daba a los pasillos tenían unas pequeñas campanas de oro.
Entendía que el personal del local solo se dejaba ver de tocarse dicho elemento musical.
En resumidas cuentas… Nadie te veía, nadie te escuchaba y solo eras interrumpido si llamabas al servicio o algún cliente se movía...
Le parecía una buena opción, una buena elección por parte de la chica.
Satisfecho con el ambiente el chico optó por aligerarse de ropa.
El ambiente estaba lo suficientemente caliente como para no necesitar abrigo.
De mantenerse con ello puesto al salir a la calle iba a coger una pulmonía.
El gorro, sin embargo, se quedaba donde estaba.
Los vampiros tenían unas orejas puntiagudas, aparentemente era el único rasgo físico que los identificaba como tales, además sus colmillos, que eran cubiertos por sus labios.
Pese a que, para fortuna del joven, la cafetería en esos momentos sólo tenía como clientes a él y a la chica, no pensaba arriesgarse lo más mínimo.
Las orejas se quedaban bien tapadas bajo la gruesa lana negra.
Por lo que solo quedaba actuar, por precaución, con naturalidad.
El Dragón, atento, analizó la taza frente a él.
No conocía a la chica y no tenía que olvidar que estaba en territorio enemigo.
Y más importante, no conocía muy bien la gastronomía de ese lugar.
Eso de actuar con naturalidad iba a ser un problema…
¿Que era natural en estas tierras?
-¿Esto es chocolate? -preguntó el chico no muy convencido.
El líquido olía extraño...
-¿Qué pasa? Te veo demasiado tenso -detuvo su degustación del dulce para preguntarle al chico -
-… -
-¿De dónde vienes? -
-… -
-¿Cómo te llamas? -
-… -
-¿Qué [Longinus] tienes? -
-… -
-Jooooo, que aburrido… –haciendo un puchero inflando los mofletes echándose contra el respaldo del asiento.
El chico la estaba ignorando por completo.
-¿Cómo sabías que era uno de los invitados en el hotel? –el joven, serio, lanzó la pregunta.
-¡Oye! ¡Que yo he preguntado primero! -protestó la rubia.
El castaño no cambió su cara de póker.
-Si te comportas así con las chicas nunca tendrás novia… -murmuró la chica.
-¿Cómo sabías que era uno de los invitados en el hotel? -repitió el chico.
La Dhampiro suspiró derrotada.
-Te vi salir de allí… -sonrojándose levemente -Bueno… La verdad es que en cuando escuché de boca de Padre que teníamos invitados en la Ciudadela me entró la curiosidad, por lo que estuve afuera del hotel mirando si podía averiguar algo sobre vosotros, o incluso poder conoceros… -confesó levemente apenada, haciendo la mirada a un lado.
-¿Por qué? -
-Aquí apenas hay invitados, o huéspedes… ¡Es una vida taaaaaan aburrida! –suspiró haciendo hincapié en lo último alzando los brazos.
Gesticulando exageradamente.
Exageraba con todo.
Era demasiado expresiva.
Extrovertida.
-¿Tú eres… Valerie Tepes? –sugirió mirando fijamente a la chica.
-¿Oh? ¿Me conoces? –sorprendida.
-Nah, el nombre lo han nombrado esos soldaditos, y me la he jugado entre Vladi o Tepes –encogiéndose de hombros.
-¡Cierto, cierto! -exclamó contenta.
-¿Cómo sabías que tengo una [Longinus]? -mirando atentamente por la ventana.
Sin observar, para su suerte, movimientos extraños.
-Es difícil de explicar… Algunos Vampiros nacemos con ojos especialmente perceptibles, como es mi caso, por eso cuando te vi sentí que no eras un simple humano… -explicó calmadamente -Pero no fue sino hasta que te miré a los ojos que supe que eras una existencia de verdad especial –alzando su dedo índice, fundamentado su explicación -Los ojos son la ventana del alma… O eso es lo que dicen, jejeje… –dijo la pequeña rubia con una sonrisa, sin despegar la vista del castaño.
-Mmm… Eso es muy sorprendente, pero no me dice el cómo sabes que poseo una [Longinus] –comentó el chico sorbiendo el líquido de la taza que tenía en sus manos antes de que se enfriara.
¿Era café o era chocolate?
Sabía que había trampa…
-Ah, sobre eso… -mirando a su taza de chocolate ligeramente sonrojada -Solo sentí un pinchazo en mi corazón, un presentimiento. A veces me pasa, cuando mi [Longinus] hace amagos de activarse… -llevándose las manos al pecho -Cuando toqué tu mano, confirmé que mi [Longinus] respondía fuertemente a la tuya -
-¡! -mirando a la chica fríamente y sorprendido -¿[Sephiroth Graal]? –soltó enseguida.
-¡Exacto! Yo soy su actual portadora -respondió contenta.
El castaño dejó la taza sobre la mesa.
Asegurándose con un repaso visual al local, mirando alrededor del interior y exterior de la cafetería, previendo que no hubiera nadie en el lugar.
[Boosted Gear]
Convocando su guantelete metálico rojo Issei tomó a la ligera Valerie Tepes del cuello.
Levantándola, colocándola contra la pared sin contemplaciones.
La chica no alcanzaba a sobrepasar la altura de los separadores de madera.
Incluso si en ese momento entrase alguien al local, nadie la vería desde las mesas contiguas, y no tenía mesa alguna en el lado opuesto del espacio.
El violento movimiento había sacudido ligeramente la mesa.
Sosteniendo a [Excalibur Ruler] contra su cuello.
Las tazas de chocolate habían vibrado ligeramente pero ninguna se había volcado.
El ruido no había sido ensordecedor… ¿La música ambiental los había camuflado lo suficiente como para no llamar la atención de los empleados?
No se escuchaban pasos…
Nadie se acercaba...
-¿Vas a matarme? Adelante, nadie te lo impide. He escogido este local a propósito -
La chica se había dejado hacer.
En ningún momento había hecho el menor amago de resistirse.
La rubia lo miraba inexpresivamente.
-Ya lo sabes… -mirándola filosamente -Ya sabes que [Longinus] poseo… -susurró el chico.
-Este guante rojo… -susurró la chica acariciando el sorprendentemente caliente metal -Una de las dos [Longinus] que encierran a los dos Dragones Celestiales… Si, sin duda es una de ellas -
-¿Cómo la has detectado? -exigió saber el Dragón -Nadie debería de ser capaz, la protejo para que el [Blanco] no pueda encontrarme. Tú no deberías ser capaz de hacerlo… -inquirió el [Sekiryuutei].
-Desde que cruzaste la muralla exterior estoy temblando de miedo. Mi [Longinus] chilla del horror que la recorre, advirtiéndome de que una existencia peligrosa está aquí, una existencia a la cual no me debería acercar… -
-Entonces sabes que haré contigo… -
-Así es… -
-Y me has buscado adrede… ¿Por qué motivo? -
-… -desviando la mirada.
-La única respuesta lógica es ilógica. ¿Buscas que te mate? ¿Atentas contra tu propio instinto de supervivencia? -
-... -
-Entonces es cierto… Buscas que te mate… ¿Por qué? –insistió con el tono más serio que su voz le permitía.
-Tú no lo entiendes… ¡Ni lo entenderás jamás! –le gritó de repente.
Las lágrimas se asomaban por sus hermosos ojos.
-Solo… Solo cumple con tu obligación de matarme… -susurró con pesar -No sé dónde está el otro Dragón… Y tú eres… -sus ojos se humedecieron.
-Yo soy tu única esperanza... -siseó el Dragón.
-Hazlo… -aceptando su destino.
El silencio se impuso entre ellos.
Issei miraba fijamente a la belleza.
La chica, llorosa mantenía su atención en algún punto indeterminado, evitando la mirada del chico.
-Esto es absurdo -gruñó el castaño antes de soltar a la chica.
Haciendo desaparecer su espada en un círculo mágico.
Volviendo a su asiento.
-¡! -la chica, temblorosa, apoyada contra la pared se quedó atónita mirando al chico levantar su silla, sentándose en ella.
-[Boosted Gear] -dijo el chico.
-¿? -la joven estaba confundida.
-Como bien describiste, mi [Longinus] es la [Boosted Gear]. Me llamo Issei Hyodo, y soy el actual [Sekiryuutei] -se presentó cruzándose de brazos.
-¿Por… Por qué? -
-Es imperdonable derramar la sangre de una preciosidad como tú –declaró sonriente, pero también suspirando.
-¿No me matas por mi físico? -sorprendida.
-Eso era una broma. No me gusta hacerles daño a las mujeres, solo lo hago si es completamente necesario, y el arrebato hormonado de una adolescente no es ni motivo ni es nada -encogiéndose de hombros.
-… -
-Ahora bien... No negaré que los predecesores míos de probablemente hace más de un milenio han asesinado a sangre fría y sin clemencia a los tuyos. Pero yo no soy como ellos -mirando a la chica fijamente -Alguien condicionó esas acciones. Mis predecesores estaban condicionados a hacerlo, que no los excuso, pero yo no tengo esas condiciones obligándome a hacer nada -
-¿Qué condición? -murmuró la rubia dudando en si sentarse o no.
-Siéntate -
-… -
-Sien-ta-te -ordenó el chico serio.
Siendo obedecido por la Dhampiro al instante.
-[Sephiroth Graal] se dice que es una [Longinus] que puede romper el muro que divide el mundo de los vivos con el de los muertos -empezó a decir el castaño -A los Dioses que se distinguen por ser los únicos en tratar sobre el campo de los muertos no les hace la mínima gracia que simples humanos puedan hacerlo -
-¿Hay Dioses que me quieren muerta? -
-A ti no, quieren muerto al "Portador de la [Sephiroth Graal]" -aclaró el joven.
-… -
-Siendo las [Longinus] las mayores atrocidades jamás vistas en este puñetero planeta, dime… ¿Cuál es tu cruz? -consultó a la chica.
-¿Cruz? -ladeando la cabeza.
-¡Pse! Mala expresión… ¿Cuál es tu carga? -reformuló el chico –¡Yo tengo a un voyeur observando hasta cuando me masturbo! –exclamó sin pena alguna.
[¡Oye!]
-¡! -la chica lo miró sorprendida y sonrojada.
-Dime cual es la tuya -tomando su taza de… ¿De chocolate?
-A veces… Escucho las voces de los muertos… -confesó cohibida.
-Moooola -silbó el chico.
-Y los veo… Mirándome fijamente –explicó la chica con una mueca de asco, abrazándose a sí misma.
-Sumamente interesante... -opinó el castaño como si nada.
-¿Qué? -
-Hablar con los muertos puede ser sumamente beneficioso… -acariciándose la barbilla.
-¿En serio? -incrédula.
-¿No lo crees? -preguntó curioso -"Los mayores secretos se los lleva uno a la tumba", ¿No? -
-Eso he oído… -reconoció ella.
-¿Eres consciente de que puedes obtener los secretos de miles de millones de personas? Esa copa es una pasada… -
-Una pasada dice… -murmuró Valerie con una mueca de asco.
-Obviamente primero habría que tratar los efectos secundarios, pero eso no sería un problema… -
-¿? -
-Dame un tiempo de estudio y prometo solventar todos los aspectos desagradables de tu reliquia, a cambio de que consigas algo de informacion para mi… ¿Hay trato? -ofreció el joven a la rubia.
-¿Q-que? -musitó sorprendida por sus palabras.
-Ah, perdona -se relajó el chico -Te estoy asustando… Mejor te lo piensas y me respondes en otro momento -
-… -
-Bueno preciosa… -
-¿Pre-preciosa? –sonrojándose.
-Claro, eres un bellezon –la elogió sonriente.
-Oh… Oh… -llevándose las manos a la cara.
-Veras… -apoyándose en la mesa, cruzándose los dedos –Ya que somos coleguis de toda la vida, retorcidamente hablando… –matizó con una mueca –No he venido hasta aquí por ti, con todo y lo hermosa que eres… Mmm… No, lo correcto sería decir que no he venido solo por ti –confesó ya de manera más profesional.
-¿Entonces por qué? -preguntó la joven.
-Gasper Vladi -fue su respuesta.
El nombre había causado una reacción en la chica.
Su flequillo cubría su rostro, por lo que lo había inclinado.
Sus puños estaban apretados.
¿Ira?
¿Lo conocía?
(Interesante… Es la primera vez que se enfada pese a que he estado a punto de matarla)
-¿Qué quieres de él? -preguntó en un tono serio.
-¿Que te importa? -la tentó el Dragón.
-¡! -levantándose con el rostro lleno de furia, alzando su mano acumulando poder.
Mirándola incrédula al estar su mano rodeada de hielo.
Pasando la mirada a sus pies, también cubiertos por hielo.
Viendo subir la escarcha hasta su cintura…
Pecho…
Cuello…
¿Era obra del chico?
¡Si apenas se había movido!
Pero…
Había un brillo… Una joya azulada brillaba tenuemente colgando en su pecho.
-Bendita mi suerte, ¡Si incluso lo conoces! –exclamó sonriente.
Ignorando la situación de la rubia.
-¿Qué quieres de Gasper? –inquirió por primera vez con tono hostil.
-Lo quiero a él -
-¡Maldito! -vociferó la chica.
-Vale... Valerie… Vale-chan… Si, Vale-chan. ¿Te puedo llamar así? ¿Qué sabes de Gasper Vladi? –consultó el [Sekiryuutei].
-¡Es mi apreciado amigo! ¡Si te atreves a hacerle algo…! –trató de advertirle enojada.
-Bien -interrumpiendo su enojo –Bueno, me ha quedado claro que es alguien preciado para ti, pero amenazarme no te servirá absolutamente para naaaada, ¿Por lo que podemos hablar de algo más productivo? ¿Sabes algo más que pueda servirme? -
-¿De… De qué hablas? –preguntó cautelosa.
-¿Dónde puedo encontrarlo? –sugirió.
-Lo ignoro -
-¿Algo anormal? ¿Alguna historia suya que sea algo extraña? -siguió tanteando.
-Nada -respondió con clara intención de no decir ni la hora.
-Vaaaaaya… Pues qué lástima… -murmuró el chico liberando a la chica.
El castaño solo tocó la mesa con su dedo índice.
"Siéntate".
Una gesticulación que no daba lugar a réplica.
Obediente se sentó.
-Lo poco que sé, es que mi chico está encerrado en uno de los Castillos, cantado que el perteneciente a la Casa Vladi –comentó cruzándose de brazos.
-¿Y qué? -
-¿Por qué? -
-¿Qué? -
-Que por qué está sellado -
-¿Que…? Pues… -
Se había sentado, pero no había cambiado su actitud.
-Gasper Vladi es un monstruo, una abominación, un ser que jamás debió de haber nacido… Es más, seguramente su madre murió al darle a luz –dijo el chico como si sus palabras no tuvieran peso.
-¿¡Cómo te atreves a hablar así?! –gritó la chica.
(Realmente le molesta que hablen mal de este chico Gasper…)
-Diría que he acertado en la mayoría… -volviendo a su taza de lo que sea que fuera -Pero no, no es cierto -
-¡¿EL QUÉ NO ES CIERTO?! –su ira sólo aumentó.
-No es un monstruo, un monstruo es un animal sin raciocinio que actúa por instinto, algo muy distinto de lo que Gasper tiene en su interior -
-¡! -
-Pero lamentablemente su poder es tan grande, que me temo que por un hecho que escapa a su control, le marginan por eso –dijo el castaño, serio, con un sentimiento de empatía.
-… -la chica bajaba la mirada, dolida por saberlo bien.
-No he venido a matarlo si eso lo que crees… He venido a llevármelo bien lejos de aquí –aclaró sin una pizca de duda o mentira.
-¡! -
-Preciosa, lo que quiero es secuestrarlo -declaró el chico sosteniendo su taza de café/chocolate.
La rubia la miró con la mandíbula desencajada por la impresión.
-¿Has venido a secuestrar al heredero de la Casa Vladi? -preguntó incrédula.
-Eso mismo -
-Mientes -
-Para nada -
-¿Tú solo? ¿No has venido con una invitación? -
-Oh sí, todo esto es una maquinación en colaboración con los Demonios del Clan Gremory -
-¿La aristocracia del Inframundo? -
-Así es -
-No me lo creo -insistió la chica.
-Por norma general no me molestaría lo que pensases, pero que una chica tan guapa no lo haga me duele -
-¿Te molesta que una chica guapa no te crea? -extrañada.
-¿Esto qué es? -preguntó el chico, apuntando a su taza, interrumpiendo el hilo de la conversación.
-Capuchino -
-Ah, con razón me sabía tan raro… ¡Camarera, otro por favor! -exclamó llamativamente.
Oh, eso no era comportarse con naturalidad…
-¡Un solo crio no puede venir con otro Demonio y pretender llevarse a poco menos que un príncipe de un país ajeno sin más! -espetó la Dhampiro.
-Soy tan bueno que no necesito de muchos efectivos… Es más, me sobra el borracho del hotel -sonrió engreídamente.
-¡! -
-¡Escucharme tabla de planchar, no tengo que convencerte de si puedo hacerlo o no, tu solo tienes que decirme dónde encontrarlo! -fueron las contundentes palabras del Dragón.
-¿Tabla de planchar? ¡¿Eso es un insulto?! -exclamó la chica ruborizada -¿Con quién te piensas que hablas?-
-... -
-No sé con quién estás acostumbrado a tratar, pero yo no soy como ella o ellas -declaró la rubia seria.
El chico miró detenidamente a la Dhampiro.
Tenía carácter, se lo reconocía.
Esta chica ganaba puntos por momentos.
-¡No te estoy preguntando eso! ¿Dónde está Gasper Vladi? -
-¡Me niego a decírtelo! ¡Quieres alejarlo de mí! ¿Tan siquiera te estás escuchando? ¿Cómo puedes ser tan cínico? -
-Pues que venga a tomarse un café y lo conozco… ¡Ah no, que está encerrado! ¿Una buena amiga lo permitiría? -respondió de esa manera a la chica.
La rubia se sonrojó producto de la ira y la vergüenza.
-¡No es tan fácil! -argumentó ella molesta por su actitud -Puede que quiera lo mejor para él, pero soy quien soy. Nada más. -
-¿Quién eres? -
-Una niña que desea más de lo que puede hacer... -fue su respuesta.
-... -
El Dragón estaba francamente sorprendido.
El silencio se volvió a imponer entre ellos.
-Valerie Tepes… Voy a secuestrar a ese chico. Me lo llevaré conmigo. Le enseñaré a usar su poder. Será parte de mi familia, querido y respetado. A cambio de que trabaje para mi tendrá la libertad que desee tener, y si llegado el punto decide que no quiere quedarse conmigo podrá volver a esta prisión de hielo y piedra que tenéis por hogar -expresó de manera más seria.
-¡! -
-Dime, ¿Cómo puedo llegar hasta él? Quiero conocerlo en persona -
-¿Qué me asegura que no quieres matarlo? -
-Te mentiría si te dijese que no hay posibilidades de que no le mate. Quizás no sea el candidato a poseer ese poder, sea una amenaza, y tenga que matarle, como casi sucede contigo… -suspirando -Pero sí te puedo jurar que mi intención no es esa, solo mi último recurso, en una situación irreversible –
Estas fueron las palabras por las que el castaño optó para persuadir a la Dhampiro.
La respuesta tardó en llegar.
La chica lo miraba fijamente a los ojos, seria.
Usando toda la habilidad que sus especiales ojos le dotaban para analizar al castaño por completo.
-… -
-… -
-¿Sabes qué es… Lo que esconde? -preguntó la rubia seria.
-Si -
-¡Dime lo que sabes! -demandó la chica -Gasper… Él nunca habla de ello -comentó triste.
-Obviamente que no lo hace… No, dudo mucho que tan siquiera que sepa qué es. Debe de estar completamente aterrorizado, aún es demasiado joven como para percatarse de su presencia -
-¿Su presencia? ¿A qué te refieres? –preguntó confusa.
-No puedo decirte nada, lo siento -
-… -
-Probablemente no me conozcas… -mirando por la ventana -Pero soy alguien que se ha ganado el respeto de Demonios, Ángeles y monstruos. Con honestidad, honor y buenas intenciones me estoy abriendo paso en este mundo. Mis ambiciones son grandes y necesito un equipo con capacidades igual de grandes. Gasper Vladi es único y lo quiero para que colabore conmigo -reveló el joven Dragón ante la chica -Tengo a la humana con la mayor inteligencia y talento que jamás haya nacido en este mundo; a una Fenix inmortal de una prestigiosa familia del Inframundo; y a una Exorcista de la Iglesia con una arma milenaria, TODAS ellas trabajando para mí de forma voluntaria -
-... -
-Quiero que Gasper sea el cuarto miembro. Todos tienen mi edad. Somos una familia. Entrenamos, convivimos, nos protegemos, nos apreciamos. Puedo darle una vida mucho mejor que la que tiene en esta prisión. Conmigo estará bien, lo prometo –fueron sus sinceras palabras.
-… -
-Por supuesto, esa oferta no se limita solo a Gasper Vladi -agregó el chico.
-¿A qué te refieres? -
-Me gustas… Puedes serme muy útil y obviamente no estás contenta aquí. Qué dices, ¿Quieres cambiar de aires? -
La chica, sorprendida, estalló en risas.
Tras unos segundos de intensa risa finalmente se tranquilizó.
-No puedes estar hablando en serio… -
-Voy a secuestrar a un heredero, no me viene de aquí llevarme a dos -fue su simple respuesta.
-¡! -
-No estoy hablando en broma… Valerie Tepes, puedo ofrecerte protección -
-¡! -
-Pagaré el precio que pongas a tu colaboración -dijo el joven -Tengo contactos en el Inframundo, en el mundo humano, en el [Cielo]... Pon ese poder a mi servicio y te daré lo que me pidas. Puedo hacer realidad tu deseo más salvaje -ofreció mirando intensamente a la chica.
-Que… -
-Hasta puedes casarte conmigo -fue su proposición, con una gran sonrisa.
-¿Perdona? ¿Quién querría casarse contigo? -preguntó divertida.
-He visto como me miras Vale-chan… No he querido decírtelo para no asustarte, pero estoy formando un Harem, el mejor de la historia, compuesto por las mujeres más hermosas, todas con un talento único -
-Sé sincero, ¡Eres tu quien quiere casarse conmigo! Y el cuento ese del Harem… ¡Cuanta imaginación! -exclamó con gracia.
-¿No te lo crees? -masculló el chico incrédulo.
-¿Qué valor pueden tener las necias palabras de un niño? -argumentó la chica.
El chico se quedó mirando a la divertida rubia con la boca abierta.
-Pues que sepas que este "niño" es un amante único, indiscutiblemente bueno, respetuoso y generoso -inflando pecho.
-Lo que eres es un narcisista... -
-Vas un poco justa de pechos, y yo los quiero bien grandes, pero puedes compensarlo de otras maneras -mirando descaradamente su busto.
-¡¿Que tengo que compensarlo?! -exclamó la chica ofendida, cubriéndose con sus brazos.
-¿Te interesa? -insistió el castaño.
-Me interesa tanto que me estoy planteando el dejar a Gasper contigo… ¡No me puedo imaginar que pésima influencia puedes llegar a ser para el! -exclamó la joven acusadora.
-Entonces acepta mi oferta y vente con nosotros… Si te atreves, claro está -encogiéndose de hombros -Dejemoslo en que te sacaré de aquí. Si no quieres casarte con un magnífico ejemplar de macho como yo, no voy a discutirlo -
-Magnifico ejemplar dice… -bufó desviando la mirada.
-Un momento… ¿Eres lesbiana? Entonces retiro lo dicho. ¡No soportaría que mis chicas me dejasen por hacerse lesbianas! -lloró el castaño dolido.
-Niño, no vas a hacerme enfadar -masculló la chica sonriente -¿Acaso estoy poniendo en peligro tu frágil hombría? ¿Una presencia lésbica desmoronaría tu paraíso de mujeres? -especuló la Vampiresa.
-¿Mi hombría? ¿Frágil? ¡Ja! ¿Quieres ponerla a prueba? -preguntó sonriente.
La chica, pícara, no respondió.
Se limitó a sorber la bebida en su taza.
-Mi hombría está forjada en fuego y sangre. Soy huérfano desde los cinco años. Pasados cinco años tras la muerte de mis padres sufrí de un lamentable accidente, tuve que abandonar el hogar adoptivo y empezar a vagar por el mundo -relató el joven más serio.
-¡Oh! No lo sabía… No quería… -dijo bajando la mirada.
El Dragón no le dio mayor importancia.
-No sé qué conoces del mundo exterior, princesa, pero es algo más que maravilloso e inmenso... -
-¿Qué es? -preguntó intrigada.
-Cruel y despiadado para las criaturas débiles -respondió tajante.
La rubia observaba al chico detenidamente.
Este ya no la miraba, solo centraba su atención a su taza.
-¿Por qué me cuentas esto? -
-He pensado que deberías de saber qué se cuece en la vida al otro lado del muro -
-... -
-Reconozco mi corta edad, pero pese a ello he visto mucho más de lo que desearía. Y si te piensas que una panda de chupasangres pueden siquiera hacerme temblar, te equivocas. ¿O es que ya se te olvido que soy el [Sekiryuutei] preciosa? -sonriendo confiado -La vida como portador de [Longinus] es dura Valerie. Puedo llevarte a territorio neutral y tratar sus efectos, si estas dispuesta –relajando su expresión.
Realizando la propuesta mientras se acababa el ya frío Capuchino.
Ignorando a la chica, dándole un espacio personal y temporal.
-¿En… En serio? -susurró llorando ligeramente -¿La Casa Gremory puede darnos refugio? -
-Mi casa es mejor… -sugirió en un murmullo.
Llorosa, pero también molesta la chica lo silenció con la mirada.
-Sí, sí pueden -concedió con una mueca.
-¿Cómo sé que dices la verdad? -
-Las mujeres son la mayor creación de la historia. Son lo que más respeto. Nunca le mentiría a una chica guapa. Sería sacrilegio -fue su respuesta.
-... -
-Espera, ¿Estás llorando? -preguntó desprevenido.
-No… No… -recogiéndose las lágrimas con sus mangas.
Su dolor quizás era más profundo de lo que pensaba.
¿La chica lloraba ante la posibilidad de ser libre?
Las [Longinus] eran herramientas extremadamente crueles pese a ser creaciones divinas.
-Dime preciosa… ¿Dónde puedo encontrarlo? Dime dónde está tu amigo –volviendo a sonreír, intentando transmitir confianza.
- Castillo Vladi - Más tarde -
La chica no podía ofrecerle un encuentro con el heredero Vladi.
El chico estaba confinado en las mazmorras inferiores y tenía prohibidas todas las visitas.
El joven vivía encerrado en una miserable habitación.
La chica le había asegurado que aquello no suponía un inconveniente para el chico, pero…
¿Qué clase de persona podría estar feliz con semejante reclusión?
El plan era sencillo.
Ella le acercaría a la posición más próxima al chico, esquivando todo control de seguridad y él se buscaría la vida para entrar.
Pan comido.
-Deprisa, no podré distraer a los guardias mucho tiempo… -murmuró la rubia observando nerviosa los oscuros pasillos -Lo que tengas que hacer hazlo ya -
Por lo pronto no había guardias.
-¿Cómo vas a entrar? Las puertas están selladas, solo hay una ranura por donde entra la comida y por ahí no cabes. Además solo se abre en… -
-Mi familiar no puede escanear localizaciones tan profundas, pero una vez que le doy un punto concreto puede transportarme donde sea -explicó el joven -¿Sabes si hay mobiliario detrás de esta pared? -
-Creo recordar que no -respondió ella -¿Cómo has dicho que vas a hacerlo? -
-Tranquila, puedes marcharte. En cuanto acabe de hablar con él me marcharé al hotel -indicó mirando a la chica.
-¿Marcharme? Primero vas a decirme cuando nos vamos a ver -exigió la rubia.
-¿Ves? Sabía que te habías quedado enamorada de mí. ¿Amor a primera vista? -dijo con elocuencia.
-¿De qué vas? -masculló la chica sonrojada -¡Tienes que decirme cómo ha ido la charla con Gasper! -insistió
-Ah, es cierto… ¿Te hace tomar un chocolate mañana? Te veo impaciente por tener una cita conmigo -fue su sugerencia.
-Mira, mejor lo dejamos -bufó dándole la espalda.
-¿Ahora me enseñas el trasero? -
-... -mirándolo fríamente -¡Mira, mañana por la mañana en la misma cafetería! ¡Sin retrasos! -exclamó la chica sonrojada -¡Ahora entra de una vez! ¡Y cuídame a Gasper! ¡Que no me entere que le has hecho algo indebido! -
-Sí, sí… -
-¿A qué hora quedamos? -consultó la joven.
(Ryuu, localiza mi posición, dos metros a la derecha)
-¿Me estas escuchando? -repitió.
-Sí, te he escuchado, solo me preparaba. Tranquila, cuidaré bien del chico. ¿Algo que deba de saber de él? -buscó consejo antes de irse.
-Es un chico especial… Asustadizo… Por favor, se delicado -fueron sus palabras.
-¿Delicado? ¿Qué es? ¿Una nenaza? -
-Bueno… Ya lo veras… -murmuró la chica llevándose las manos al pecho.
Claramente preocupada.
Valerie Tepes se preocupaba mucho por ese chico.
Un fuerte sentimiento de fraternidad la envolvía cada vez que mencionaba al supuesto Dhampiro.
-Y b-bueno… Podemos tener esa segunda cita, para que me informes... -mencionó quedamente, jugando con su cabello.
-¿Segunda? ¿Cuándo hemos tenido la primera? -pregunto el chico confundido.
-¡La de hoy obviamente! -
-¿Hoy? ¿Has considerado eso como una cita? ¿No eres muy joven para eso? -
-Quizás sí, quizás no… -sonriéndole al castaño mientras se alejaba divertida.
-Que chica tan rara… -
-¡Te estoy escuchando! -exclamó la rubia en la lejanía.
Frente a él había una puerta de metal negra, pesada.
De titanio reforzado, seguramente para resistir la fuerte humedad, que combinada con las bajas temperaturas harían estragos en una medida de seguridad esencial como era aquella barrera metálica.
Al margen del material había cientos de papeles rectangulares con dibujos realizados en tinta negra.
Sellos.
Budistas en su mayoría.
Ignoraba que una cultura del este europeo como la vampírica pudiese contener aspectos de una de tan lejana como la budista.
¿Era demasiado pretencioso pensar que los dioses hindúes podían tener algo que ver?
Pero eso no suponía un problema para ellos.
Ryuuteimaru se fumaba esas barreras.
Esperando unos segundos sintió la energía de Ryuuteimaru envolver su cuerpo.
Cerrando sus ojos, dejándose llevar.
Dejando que su familiar lo transportase al otro lado de la puerta.
Al abrir los ojos se vio, según lo planeado, en otra localización.
La temperatura había ascendido agradablemente.
No había luz, pero eso no era ningún problema.
Si bien era cierto que sí se vislumbraban pequeños destellos, displays de algún tipo…
¿Algún aparato electrónico?
Para su buena suerte no había obstáculos tras la pared.
La última vez que se transportó habiendo mobiliario, dolió lo que no estaba escrito...
-¡¿Q-quién eres?! ¡¿Có-cómo entraste?! -exclamó una voz femenina y aguda.
Claramente sorprendida.
-¿Gasper Vladi? -llamó el castaño.
Sus ojos se adaptaban a la oscuridad gradualmente, permitiendole discernir algo, algún rasgo de la habitación.
No había ruidos, por lo que el chico no se movía.
Pero seguía sin verlo.
Sin prisa el castaño se tomó su tiempo para ojear toda la inmensa habitación, la cual estaba llena de mobiliario barroco, juguetes desperdigados por el suelo, y mucho material informático.
-S-soy… Y-yo... –respondió nervioso en algún punto de la habitación.
Estaba en el lugar correcto.
La información facilitada por Valerie Tepes había resultado correcta.
-Un placer conocerte... Me llamo Issei Hyodo –se presentó amigablemente.
-¿C-como h-has e-e-entrado? -
-Digamos que cierta Vampiresa rubia aún por desarrollarse la cual te tiene mucho aprecio ha tenido el detalle de ser mi guía turística por este hermoso castillo… -explicó aún sin localizar al chico -Como Vampiro seguro que puedes verme, pero para mí es imposible… Y se me está haciendo una conversación un poco friki… -
-P-p-p-pero no te conozco… -
-Mmm… Veamos… Yo siempre hablo con un buen café sobre la mesa. ¿Quieres un café? -sugirió el joven.
-¿Q-que? No entiendo nada… ¿Q-que quieres? ¿Q-qué haces aquí? -siguió interrogando el Vladi.
-Gasper, no veo ni torta… Si vives aquí tienes que comer, por lo que tienes cocina. ¿Estoy lejos de ella? -
-C-cinco pasos a tu derecha -respondió el chico.
-¿A mi derecha? ¡Perfecto! -
Caminando a ciegas el chico encontró lo que parecía ser un mueble.
Al abrir uno de los compartimentos superiores una olla se le cayó en la cabeza, haciendo un gran estruendo en la vacía y silenciosa sala.
-Vale, esto es sencillamente ridículo... -masculló Issei sobándose el golpe.
-¿E-estas bien? -preguntó el Dhampiro nervioso y preocupado.
-Nadie ha visto esto -dijo el chico -No quiero saber qué dirían las chicas si vieran esto -recomponiendose.
De pronto se encendieron las luces, con un niño en la puerta, encendiendo el interruptor.
Un niño bajo, claramente afeminado, de cabello rubio, el cual le llegaba a sus hombros.
Hasta ahí todo normal, pero…
El chico estaba vestido con una bata rosa.
-Oh, ¿Gasper Vladi? -saludó posando su mirada en el rubio.
-S-sí… -mirándolo tímidamente.
-Y eres un hombre -
-¡S-si! ¿C-cómo puedes dudarlo? -exclamó el chico ofendido.
-¿Por qué luces más femenina que Valerie? -fue su respuesta.
-Eso es ofensivo… Solo me gusta la ropa bonita… -argumentó el chico.
-¡Empiezo a entender por qué te tienen aquí encerrado! -
-¡Insulto! ¡Eso es un insulto! -
-Y ya entiendo por qué Valerie decía que eras especial... -sonriendo -¿Dónde tienes el café? -
-N-no tengo… -jugando con sus dedos, nervioso.
-¿No? -sorprendido -¿Té entonces? -
-N-no… -
-Esto será difícil… Tengo mono de cafeína -dijo con los ánimos bajos.
-¿Qué haces aquí? -observando como el chico recorría la habitación curioso.
-Le dedicas mucho tiempo a los ordenadores, es eso o te pasas el tiempo mirando las musarañas… ¿Cómo aguantas las maratones de los MMORG? -
-Nesquik… -
-Me gusta más el Colacao, pero uno por favor -removiendo las cosas del cuarto, abriendo cajones y armarios.
-¿Quieres un Nesquik? –sorprendido.
-Sí, gracias -chismorreando en el ordenador.
-No… No fisgonees… -pidió caminando con prisa hasta la cocina ante una mirada asesina del chico.
-¿Dónde tienes las fotos guarras? –abriendo archivo tras archivo.
-¡N-no tengo de eso! –chilló avergonzado.
-¿Pelis porno? –insistió.
-N-no… -sudando frío, caminando hasta él -T-ten… -extendiendo la bebida.
-Grazie -separándose del ordenador, recibiéndola gustoso -Mmm… Está bueno -
-Hyodo-san… ¿Qué… Qué hace aquí? -preguntó nerviosamente.
-Obviamente porque te quería conocer -sentándose cómodamente en el sofá.
Observando de frente la enorme pantalla de LED frente a él.
-¿64 pulgadas? –apuntándola.
-82… -
-¡Hua! -silbando –¡Ver un partido del Barça desde aquí debe de ser gloria bendita! -exclamó fascinado.
-¿Fútbol? ¿Sigues un deporte humano? -preguntó sorprendido.
-En casa tengo a una radical que se traga todo lo que sean deportes -dándole palmadas al asiento de al lado suyo -Ven, ven -
-Si… -sentándose a su lado tímidamente.
-Extremadamente tímido, sin apenas voluntad ni confianza, te la pasas escondido tras una pantalla, apenas te relacionas con tus congéneres, vives de las compras online y no solo que no tienes material porno, sino que te vistes de mujer… ¡En resumen, un fenómeno! –exclamó con ironía.
-L-lo… Lo siento… -se disculpó lloroso -¡Au! -llevándose un capirote en la frente.
-¿De qué te disculpas? -frunciendo el ceño.
-¿Co-cómo sabes eso de mí? -murmuró lloroso.
-Me lo ha dicho un lindo murciélago rubio -mirando al chico atentamente.
-¿Conoces a Valerie? -
-Más o menos. La conozco de hoy. Una chica precoz, ya me ha pedido por una cita -
-¿V-Valerie te ha pedido una cita? -mirándolo incrédulo.
-Claro, con lo guapo que soy como para resistírseme -dijo con tono presumido.
-Ah… Yo de eso no entiendo… -bajando otra vez la mirada.
El chico no era muy hablador.
Si el mismo no le preguntaba nada, Gasper no hablaba y se quedaba mirando su taza de chocolate disuelto.
-¿No vas a preguntar por qué he venido? -consultó Issei.
-He oido que hay una comitiva de visitantes extranjeros… Vendrás con ellos supongo… -respondió el joven.
-¿Lo sabías? -
-Nunca... Nunca he visto a ningún extranjero entrar en la ciudadela… Así que es normal que la noticia llegue incluso a mis oídos -
-Dime… ¿Qué sabes de mí? -
-¿Q-que? -
-Los dos sabemos que no tienes ese ordenador por nada… Venga pequeño Vladi, ¿Qué sabes de mí? -sonriendo.
-S-sé… [Kogyoku no Hitomi]… Uno de los fun-fundadores de la… [Brigada]… -respondió tartamudeando.
-Del Khaos, sí –completó el chico –Bueno, sigue hablando –le instó.
-Algo más… Líder… Del [Shiseiten]… -
-Impresionante… ¡Todo eso es confidencial! –exclamó satisfecho –Una última cosa… ¿Qué hago aquí? -
-Y-ya te lo he dicho… Una comitiva… -bajando la mirada tímido.
-No, quiero que me digas para qué he venido DE VERDAD -
El chico no respondió.
Había vuelto a centrar su atención en la bebida.
-Como ya somos amigos de toda la vida puedo contártelo… -comenzó el castaño.
El rubio, incómodo, no prestó atención.
-Mira… No quiero parecer… Maleducado… Pero me estas interrumpiendo mi partida y… -
-¡Gasper Vladi, esto es un secuestro! -exclamó el chico con una sonrisa.
El joven Vampiro dejó caer la taza al suelo de la sorpresa.
Quemándose los pies con la bebida.
XXXXX
-H-hablas en serio… -murmuró Gasper sin acabar de creérselo.
Llevaban horas hablando y gradualmente la extravagante declaración del Dragón iba cobrando sentido.
-Últimamente tengo problemas para que la gente me tome en serio… -gruñó el castaño apoyando su mentón en un puño, claramente aburrido.
-E-es que dices cosas… Muy raras… -opinó el chico.
-Ya te lo he dicho, te necesito en mi equipo. Quiero que te unas a mi -le declaró ahora más serio.
-¿Y-yo? -
-Busco jóvenes con talento, y tú tienes mucho que ofrecer. Tenerte aquí es un sincero desperdicio -
-Yo estoy cómodo aquí… -
-Vives encerrado -
-Tengo todo lo que necesito… -
-Aquí no hay mujeres. Es antinatural -
-No estoy interesado… -
-Valerie está muy preocupada por ti -
-Bueno… No puedo hacer nada con eso… -
-Podéis veniros los dos conmigo -
-¿Los dos? -
-Entremos en materia… ¿Qué quieres? Puedo darte lo que quieras a cambio de tus servicios -fueron sus tentadoras palabras.
-Yo… No quiero nada… -desviando la mirada.
-¡Gasper, no me lo estás poniendo fácil! -se quejó Issei.
-Es que yo no me quiero ir… -
-Ahora entiendo mucho de lo que decía Valerie… -comentó el chico estirándose en el sofá -Esto va a ser muuuuy largo… -
-Si te estiras en el sofá… ¿Donde me siento yo? -consultó el rubio.
-Gasper… Eres demasiado blando -
-... -
XXXXX
-Yo no estoy mal… -expresó Gasper parando la partida, dejando el mando de la consola en el suelo.
El Dragón, estirado en el suelo, descansaba con una revista sobre su rostro.
-¿Um? -posando su atención en el chico.
-El [Shiseiten]… ¿Para qué me quieres? -pidió saber.
-Me gustan las cosas raras, y tú eres raro de cojones -
-¿Muchas… Gracias? -
Retirando al revista de su rostro.
Observando al chico fijamente.
-Llevo semanas siguiéndote la pista, te he investigado a fondo, y mi fiel mano derecha, una belleza rubia sumamente exquisita, me ha pedido encarecidamente que te visite -explicó con más detalle el castaño.
-¿Una belleza? –ladeando la cabeza.
-Ese trozo de mujer cree que puedes sernos de mucha utilidad. Y creeme, ella no falla nunca –respondió con una cómica sonrisa.
-¿Y-yo? -musitó el chico sorprendido.
-Tú -
-Yo no… Yo… No sirvo para nada... -susurró deprimido.
-¿Quieres conocer a tus futuros compañeros de trabajo? -sugirió el joven.
-Ya te he dicho que no me voy a ir… -
-¿He de recordarte que esto es un secuestro? Aquí no hay opinión que valga -exclamó el chico ignorando al rubio.
Levantándose, colocándose junto a él.
-¡! -
-Verás, tengo una niña de tu edad que apenas se relaciona, es una obsesiva del orden y de los pasteles caseros, y quiero que seas su amigo y desvíes su atención de mí. Necesito unas vacaciones alejado de Ravel… -suspirando -Le Fay no me deja en paz con tanto trabajo y Xenovia solo hace el preguntarme cosas guarras con ese careto de ignorante ingenua, y claro, con ese cuerpazo que tiene me enciendo casi sin querer -relató babeando levemente -¡Pero Ravel y Le Fay siempre me terminan cosiendo a leños! ¡Ese par de rubias Tsundereeeees! -llorando lágrimas de desesperación, agarrando al chico de los hombros.
-¿Para eso me quieres? -sorprendido de sus palabras -¡Cada vez entiendo menos! -
-¡Eres un travesti! ¡Serás como una muñeca, un juguete para ellas! ¡Las distraerás de mí! -lloró ilusionado el castaño.
-P-pero... Soy muy peligroso... -dijo con un rostro triste.
El Dragón se separó del rubio.
En su lugar cogió otro mando, instando al chico a jugar en equipo.
El castaño no era un maestro en los videojuegos, pero si se defendía...
-Peligroso… ¿Hablas de Balor? -dijo Issei.
-¿De quién? -preguntó el chico confundido.
Como suponía el castaño Gasper Vladi no era consciente de lo que portaba en su interior.
-Del ser que vive en tu interior -respondió el [Sekiryuutei].
El rubio lo miró horrorizado.
-Valerie me ha hablado de ti, diciéndome que te crees un monstruo… -
-Si supieses lo que he llegado a hacer… No conozco a mi madre, ¿Sabes? -reveló deprimido.
-Los míos murieron siendo tan joven que no los recuerdo -contrastó Issei.
-¡Yo maté a mi madre al nacer! -chilló Gasper con el rostro cubierto de lágrimas.
-Hay dos tipos de maneras de obtener un poder. Hay quienes lo desarrollan, y quienes nacen con él -declaró sin inmutarse.
-¡! -
-Culparse por las consecuencias derivadas del uso de un poder sobre el que apenas tienes control es absurdo. Naciste con un poder único, un poder temido y admirado por todo el mundo. ¿Cómo podría un recién nacido controlar semejante poder? -
-Maté a Mamá… -lloró el chico abrazándose las piernas.
-No puedo ayudarte con eso… Pero SI puedo ayudarte a que eso no vuelva a repetirse -le dijo con seguridad en sus palabras.
-¡! -
-Soy inmune a tu poder y puedo entenderte como nadie -
-Qué... -
-Yo también tengo a uno en mi interior -reveló el joven -Puedes convivir con él... No, DEBES de convivir con él -
-¡! -
-Hasta aquí la parte bonita… Lo cierto es que no soy el único que ha venido a por ti –agregó además.
-¿Q-que? -
-Vienen a por ti, Lobos y Demonios… Y ya te digo que antes que ellos quiero que seas el amigo de mis queridas Le Fay, Ravel y Xenovia -
-Le Fay, Ravel, Xenovia… ¿Ellas son tu [Shiseiten? -
-Correcto. Aquí tienes unas fotos de ellas -sacándolas de su cartera -¿A que son guapas? Ponles un dedo encima y te corto los cojones –le amenazó fingiendo seriedad.
-¡No! ¡Yo nunca lo haría! –temblando.
-¿No te parecen lo suficientemente guapas? ¿Te crees muy bueno para mis chicas? - volviendo en sí –Ops, perdón, me mosquea el solo pensar en que las miren –bajando la cabeza como todo japonés que era.
-… -
-Ya te lo he resumido todo. ¿Qué me dices? ¿Te apuntas? –le ofreció con una gran sonrisa.
-¿Me lo preguntas a estas alturas? -
-¡Por supuesto! -sonriendo -No pienso forzarte, ni mucho menos tienes que responderme ahora -mirando hacia una de las paredes -Miento, no tenemos mucho tiempo… -
-Si te digo que no quiero ir contigo… ¿No me llevaras? ¿Te irás sin más? -corroboró el Dhampiro.
El castaño desvió la mirada sudando frío.
-¿Tú… Eres un Demonio? -
-¿Yo? No, soy un Dragón, el actual [Sekiryuutei]… ¿Por qué estoy repitiendo lo que ya sabes? -rascándose la nuca.
-… -
-Piensa en las posibilidades que nacerían de unir nuestros poderes -propuso el castaño.
-¿Qué posibilidades? -
-Soy bueno quitándole la ropa interior a las chicas sin necesidad de tocarlas, y tú puedes detener el tiempo de todo aquello que ves -sonriendo pervertidamente se le prendió el foco –¡Es más, seremos imparables! ¡Juntos dominaremos el mundo! –exclamó efusivamente.
-¿Eh? ¿Cómo? –confundido por su reacción.
-¡Los conjuntos de lencería más prohibidos estarán a mi alcance! -sus ojos brillaban de emoción -Me pregunto si tu poder sería capaz de detener a Grayfia… -especuló frotándose las manos.
Si algo había aprendido el rubio es que cuando el chico empezaba a hablar de sus asuntos no había nada que hacerle.
-Solo queda algo por decir antes de que podamos dar por concluida esta entrevista de trabajo -comentó el Dragón recomponiendose.
-... -
-¿Sabes lo que son las singularidades? -
-¿? -
-En resumidas cuentas, son "poderes" que juntos pueden obrar milagros, de controlarlo todo. Un poder sin parangón. Uno de esos poderes es el de controlar el tiempo -explicó el chico.
-¡! -
-Exacto. Eres una de esas singularidades -
-... -
-Para tu suerte yo también soy una de esas singularidades, lo que que me hace inmune a tu poder -
El rubio no respondió, simplemente permaneció en silencio.
-Ambos somos las únicas singularidades del mundo. Tenemos que apoyarnos mutuamente. Ambos somos seres destinados a ser más poderosos que los que tenemos en nuestro interior -
El niño lo miró intrigado.
-¿Qué…? -
-Te garantizo que llegado un día controlarás por completo el poder que tanto temes -fueron sus contundentes palabras.
-… -mirando al chico fijamente -¿Puedes…? –intentó decir en un murmullo.
-¿El qué? -
-Controlarme… ¿Puedes hacerlo? ¿Puedes evitar que haga… Que mate…? -preguntó tan serio como su infantil rostro le permitía, llevándose una mano al pecho -¿Puedes sacarme de aquí? ¿Puedes hacer que Valerie sea libre? -
-Puedo hacerlo -confirmó seguro de sus palabras -Puedo sacarte, darte un hogar, liberar a Valerie, ayudarte a controlar tus poderes… ¡Soy como el genio de la lámpara! -exclamó con una gran sonrisa que transmitía seguridad.
-... -
-Gasper Vladi, mañana volveré… Espero una respuesta positiva -dijo despidiéndose.
- Horas más tarde -
PAM.
-He vuelto -avisó el chico dejando su abrigo en el perchero de la entrada del piso.
Caminando hasta el comedor, vacío.
Caminando hasta el dormitorio, también vacío.
-Estas de broma… ¿Aun sigues en el jacuzzi? –incrédulo ante lo que veían sus ojos.
-¡Esto es vidaaaaaaaaaaaaaaa! -exclamó el hombretón en el baño.
Rodeado de botellas de whisky vacías.
-Ya… -quitándose la chaquetilla -Voy a informar -cogiendo un dossier, rebuscando entre decenas de sellos de papel -Premio… Te quiero Le Fay... -quitando uno de los sellos.
Dejándolo en el suelo, al instante se activó un círculo mágico, reflejando la imagen de cierta chica pelirroja.
-¿Quién…? Sirzechs, te veo más guapo que nunca. ¿Te has implantado pechos? Que desperdicio, un cambio de sexo con el monumento que tienes por esposa –espetó el Dragón con sorna.
"¡No soy mi hermano, tonto!"
Fue la respuesta de la femenina figura reflejada a través del holograma.
-Oh, entiendo… -
"¿Ya no me recuerdas?"
-Claro que sí, Gias –respondió sonriendo.
"¡Es Rias!"
-Fallo mío -
Se le antojaba divertido el burlarse, ligeramente, de Rias.
"…"
-Preciosa, ¿Está tu hermano por ahí? –preguntó.
"Mi hermano me ha dejado al cargo de todos tus asuntos. Si quieres comunicar algo primero dímelo a mí, yo se lo llevaré"
La chica no dejaba de sonreír por estar encargada de dicha tarea.
-… -
"¿No confías en mí?"
-… -
"¡Issei!"
-Bien, bien… -cediendo -He establecido contacto con el sujeto y con nuestro paquete alternativo. Usando un enlace forzaré la situación para sacarlos a ambos de esta prisión de piedra y nieve –empezó a informar.
"…"
-¿Qué? -
"Que no me has dicho nada, lo has codificado todo"
-No sé de qué me hablas… -desviando la mirada cínicamente.
"¡Issei! No me hagas esto…"
-¿El qué? -
"Dejarme a un lado…"
-Cuando seas mayor, hayas madurado y seas consciente de la responsabilidad que comporta conocer esa información, te aseguro que nadie volverá a dejarte de lado, Rias –fueron sus alentadoras palabras.
"…"
-Comunícale a Sirzechs esa información. Nos veremos en unos días -
"Si…"
-Cuídate preciosa -recogiendo el sello del suelo.
-¡Aaaaahhhhh, que vidorra que me estoy pegando! -chilló de alegría la [Torre].
-… -mirando con desaprobación el hombre recogió su chaqueta -Me voy a dormir… Ha sido un día largo... -dijo mientras bostezaba.
-¿Ya te acuestas? ¡La noche es joven! -exclamó el gigante contento.
Issei Hyodo no respondió.
Cerró la puerta de su dormitorio y se dispuso a dormir.
-¿No vas a decirme nada? -consultó el joven al ser en su interior.
[¿Hace falta?]
-Pensaba que estarías a favor de que matase a esa chica -
[¿Pensabas que estaría a favor de derramar sangre inocente?]
-¿Esa chica no es un peligro? -
[En las manos equivocadas, sí. En tus manos es otra historia…]
-Veo que te ha sorprendido -comentó el chico.
[No más que a ti, compañero]
-¿Um? -
[No paras de pensar en ella]
-Mmm… Hay una cosa que sí me ha sorprendido… -mencionó mientras miraba detenidamente el techo.
[Sorpréndeme]
-En ningún momento, ni uno solo, ha mostrado miedo o debilidad -fue su respuesta.
[¿?]
-Las murallas de esta ciudad escondían a una mujer excepcional, Ddraig… -finalizó sonriente.
[Oh no, otra no…]
- Cafetería White Blood - Al dia siguiente -
-Así que estás aquí de nuevo… -murmuró la rubia Tepes.
-¿Lo dudabas? -
-Sabía que vendrías a nuestra cita. Sé que te quedaste prendado de mí -dijo la rubia sonriente.
-Te veo contenta… ¿Ilusionada con nuestra cita? -preguntó igual de sonriente.
-Quizás sí, quizás no... -
Sin esperar a que el chico se sentase Valerie pidió por los dos.
-¿Cómo estamos preciosa? -quiso saber el chico sentado en la misma mesa de la cafetería.
-¿Tu novia no se pondrá celosa si te ve conmigo? -consultó la chica juguetona.
-Te preocupas mucho por mi vida sentimental… Si quieres saber algo solo pregúntalo -fue su respuesta.
-Gasper. ¿Cómo ha ido con Gasper? -interrogó ya más seria.
-Es un tipo bastante raro, como bien decías -comentó el chico.
-Deduzco que no ha ido mal, pero no tan bien… -
-Chica lista -elogió Issei.
-¿Quieres mi consejo? -
-Te escucho -
-Secuestro -
-Lo del secuestro era una broma... -rió el castaño con su idea.
-No me estoy riendo -dijo tajante -Issei, he pensado en todo lo que me dijiste... -
El chico no respondió.
-¿Aceptaras a Gasper? -mirando fijamente al chico.
-No es una amenaza que deba eliminar. Es un chico sincero, honesto y de buen corazón. Es un bien para este mundo. Puedes considerarlo bajo mi protección -comunicó alzando el pulgar.
-Me alegro… -susurró la rubia con una sonrisa -Yo tomaré su lugar -
-¿Um? -
-Mi [Sephiroth Graal] por su [Forbiden Balor View] -
-¡!-
-Yo te serviré en su lugar si le das la libertad -fue su resolución.
El chico analizó la determinación de la rubia por la intensidad de su mirada.
-No estás en posición de realizar ofertas, y tampoco es una que me interese, pero sí diré que tus palabras me han convencido. Ambos saldréis de aquí -anunció satisfecho.
Snif snif...
-Vale, ¿Ahora por qué lloras? –frunciendo el ceño.
-Nadie… Nadie me había dado a elegir nunca, y tú llegas repentinamente… Y me dices que… Me das la libertad… Ni siquiera lo había soñado –dijo recogiéndose algunas lágrimas.
-Joder, estos Dhampiros son de lágrima fácil… -murmuró el castaño.
Levantándose, sentándose junto a la rubia.
Abrazándola con fuerza.
-Yo… Yo… Quiero ver el mundo exterior… -expresó la chica aceptando el abrazo.
-¿? -
-Quiero ver el mar… Quiero… Quiero hacer tantas cosas… -
-Y lo haras… Haras lo que quieras hacer -
-¿Cómo vamos a irnos? Las murallas están bien protegidas… -preguntó preocupada.
-Los Vampiros pueden volar, pero a cierta altura los bancos de niebla se dispersan dejando pasar la luz del sol… Solo tenemos que alcanzar la altura necesaria para que los chupasangre nos dejen de perseguir –respondió sonriente.
-¿? -
BOOOOOM.
-¡! -levantándose sorprendida.
-¿Oh? -caminando hasta la cristalera, observando una columna de humo elevarse en el cielo -¿Hay alguien más invitado a esta fiesta? -
- Castillo Gremory -
-¿Eso ha dicho? -preguntó el pelirrojo junto a su esposa y padres.
-Así es, Onii-sama –aseveró la hermana del Lucifer.
-Entiendo… -acariciándose la barbilla.
-¿Enviaremos a alguien más? -preguntó Venelana.
-Ya lo he hecho, tengo a Okita y a McGregor en las cercanías –respondió el Maou.
"Y de eso quiero informar"
-¿McGregor? -preguntó Sirzechs sorprendido –Aun no es la hora del informe… ¿Qué ocurre? -
"Mucho me temo que tenemos invitados no deseados"
-Específica -
"Lucien Corvinus"
-¿Qué? -
-¡¿Lucien dijiste?! -chilló Venelana.
-¿Quién es Lucien…? -preguntó Rias preocupada.
-¿Qué ha pasado? -pidió saber Sirzechs levantándose de su trono.
"Apenas lo vimos venir. Llegaron cientos de Licantropos, bien organizados, coordinados a la perfección. Los Vampiros no han podido contenerlos, han entrado prácticamente todos en la Ciudadela. Debería de avisar al chico, Sirzechs-sama"
-¿Podéis entrar a la Ciudadela? –consultó el Lucifer, serio.
"No, mucho me temo que han colocado una barrera alrededor del castillo"
-¿Y no puedes hacer nada? -
"Lo siento, mi señor… Si quiere que pasemos desapercibidos…"
-Entonces… Deberán de apañárselas solos –dijo resignado.
-¡Hermano! -chilló Rias.
-Rias, una cosa es declararle la guerra a los Vampiros, y otra cosa es a ambos, Lobos y Vampiros. Enviar a alguien al Castillo sería declarar la guerra a Lucien y su manada de hombres lobos, y con eso corremos el riesgo de que Marcus Corvinus nos la declare también –explicó las consecuencias de intervenir a su hermana.
-La mejor opción es procurarles una salida –recomendó Lord Gremory.
"Eso no será necesario"
La que se escuchó esta vez fue la voz del joven [Sekiryuutei].
-¿Issei? -
-¿Aquí nadie pide permiso para abrir canales de comunicación? -preguntó Sirzechs mirando a lado y lado.
"No"
"No"
-… -
-¿Issei-kun, necesitas ayuda? –le preguntó Venelana preocupada.
"Para nada"
-¿Dónde está Surtr? -
"En algún lado, creo"
-¿Crees? -preguntó Lord Gremory –Issei Hyodo, ¿Quién es esa chica? –apuntó a una joven detrás, a poca distancia del castaño.
-¿Chica? -preguntó Rias centrando su atención en el holograma, dejando a un lado una pequeña libreta para apuntar.
"Mmm…"
Mirando a la rubia que observaba la escena incrédula.
"Issei, ¿Quiénes son esas personas?"
"Demonios, de la Casa Gremory. Son buena gente"
"Entiendo…"
-Issei… ¿Quién es ella? -murmuró Rias seria.
"Valerie Tepes, una compañera de los Trece"
"U-un placer, Demonios de la Casa Gremory… Issei, ¿Crees que es el mejor momento para hacer esto? Están atacando la Ciudadela"
"Pues ahora que lo dices…"
¡CRASH!
"¡Kyaaaaa!"
Ese fue el chillido de la rubia.
"Oh vamos, no es para tanto"
El chico creó unas estalagmitas de hielo, arrojándolas al cuerpo del licántropo que entraba por la vitrina, atravesandolo, cayendo al suelo muerto.
"¿Ves?"
"¡Esto se está desmadrando!"
"Bueno, eso puede también ser cierto…"
-¡Issei! -chilló la pelirroja horrorizada.
"Bueno gente, lo dicho, la salida la tenemos preparada pero se agradece la intención… ¡Nos vemos luego!"
Se despidió el chico recogiendo el sello del suelo, cortando la comunicación.
-McGregor… Haz algo -ordenó Sirzechs.
"Daré mi mejor esfuerzo"
-¡Mamaaaaaa! -empezó a llorar la joven pelirroja.
-Tranquila hija mía… -susurró la matriarca Gremory tomando contra su pecho a su amada hija.
- [Skíðblaðnir] Ryuuteimaru -
-¡Chicas, han llegado nuestras próximas órdenes! -exclamó Le Fay alarmada.
-¿Qué ocurre Le Fay? -consultó Ravel.
-¡Tenemos órdenes de entrar en la ciudad y evacuar a nuestros objetivos! -
-¿A qué vienen estas prisas? -preguntó esta vez Xenovia.
-Licántropos, cientos de ellos -respondió seria la Maga.
-¿Licántropos? -preguntó Ravel sorprendida -Que extraño… -
-No me importan los motivos, los licántropos son poderosos youkai. ¡Serán un muy buen objeto de entrenamiento! -
-Xenovia, eres una friki del combate… -
- Ciudadela Vampírica - Rumania -
-Me he perdido… -tomando a la chica al estilo nupcial.
Con sus alas de Dragón extendidas, sobrevolando el territorio vampírico.
-Sigue volando, todo recto. Yo te guio -dijo la rubia alzando la mano.
Marcando el camino.
-¿Qué está pasando aquí? -mirando el panorama.
La altura ofrecía una visión privilegiada de la situación.
En la lejanía se podía divisar con claridad como cientos de siluetas emergian en el horizonte, saltando por encima de los inmensos muros que protegían la ciudadela.
Una invasión.
-Esos son… ¡No puede ser…! -
-¿Qué? -
-¡Licántropos invadiendo nuestro territorio! -exclamó la rubia.
-Pues yo no lo veo tan raro, lo vuestro es una guerra milenaria... -
-¡No hablo de eso idiota! -
-¡Oye! Sin insultar eh –masculló el chico.
-¡Date prisa idiota! –golpeándolo repetidamente en su pecho.
-¿Cuál es la prisa? –extrañado.
-¡Gasper! ¡Esta es nuestra oportunidad! –
-¿Eing? -
-¡Corre… No, vuela! ¡Al Castillo Vladi! ¡Nos llevaremos a Gasper entre la confusión creada por el caos! –declaró decidida.
-Esa… ¡Es una muy buena idea! -descendiendo con velocidad -Por cierto… -murmuró mirándola.
-¿Qué? -
-¿Cuál de los tres es el Castillo Vladi? -
-… -mirando al chico -¿Estás de broma no?-
-… -
-¿Y tú eres el nuevo [Sekiryuutei]? -
-Y el más guapo hasta ahora -
[Somos el hazmerreír de los Dragones…]
-¡Que decepción! -exclamó la chica llevándose una mano a la cara.
-Eso ofende -
-¡Aquel que están atacando primero! –apuntando en la susodicha dirección.
-Uyyyy que mal… -frunciendo el ceño -Oye preciosa, ¿Sabes volar? -
-¿Qué? -
-Eres una Dhampiro, ¿Sabes volar no? -
-Bueno, mi Padre ha empezado a darme clases… -
-¡Genial pues! -sonriente la soltó, acelerando el vuelo.
[Boosted Gear]
[Excalibur Ruler]
-¡Malditoooooooooooooo! –lo insultó cayendo en picado.
-¡Esa boca Vale-chan! –le reprendió con una carcajada –Ahora… [Svalinn], ya sabes que hacer –
Convocando su poder mágico en la piedra en su pecho giró sobre sí mismo creando varias estalagmitas de hielo.
Sobrevolando el castillo con velocidad.
Empalando a todo lobo que veía.
Aterrizando en el patio principal.
Podía percibir a las chicas en una de las torres.
Ya se habían puesto en contacto con el enano Vladi.
-[Kogyoku no Hitomi]… -murmuró una voz feroz, intimidante pero melodiosa al mismo tiempo.
Una extraña combinación que solo el poder y la experiencia podían otorgar.
-El mismo -respondió el castaño sosteniendo su espada con fuerza -No concedo autógrafos -
Girándose el Dragón localizó la figura de un enorme licántropo de cabello canoso.
Con las zarpas y el hocico cubierto de sangre.
-No eres ningún joven… ¿Con quién tengo el placer de hablar? -preguntó Issei levemente sorprendido.
-Lucien, Lucien Corvinus –se presentó el Licantropo.
El castaño se lo quedó mirando con una mueca de disgusto reflejada en su rostro.
-¿El primero y más anciano de todo los Licántropos? -
-El mismo -
[Cojonudo…]
-Mira abuelo, los Vampiros son tuyos si quieres. Yo ya tengo lo que quiero… -
-No quiero a los chupasangre -le interrumpió el lobo -Quiero una de las armas de los chupasangre… Precisamente lo que quieres llevarte -
-¡Pues ya es casualidad! -exclamó el chico alegre.
El hombre seguía con su temple sereno.
Esto no iba a solucionarse con la diplomacia…
Lo entendió nada más sentir las garras del licántropo desgarrar su figura con un golpe relámpago.
Desgarrando un cuerpo formado de hielo.
- Castillo Vladi -
-Chupasangres, dan pena… -tomando el cuerpo inerte del guardia Vladi.
-¡No pierdas el tiempo imbécil! -exclamó otro Lobo con la boca chorreante de sangre –Tenemos que ir de inmediato a por… -
PLAFF.
-¡! -girándose con suma rapidez, observando boquiabierto la figura de su compañero empalado por varias estacas de hielo -¡C-como…! -
-El pequeño Vladi… Es mío -murmuró Issei atravesando el pecho del Lobo desde su espalda.
Girándose lentamente.
Observando el tejado del castillo más cercano a su posición.
Su clon, si bien era muy inferior al original apenas había durado una fracción de segundo.
Ese lobo era un peligro…
Si podía prefería evitarlo.
¿Dónde estaba la Vampiresa?
Ya debería de haber aterrizado...
-¡KYAAAAAAA! –gritó una atemorizada voz femenina.
Alzando la mirada Issei localizó a la belleza.
Flotando en el aire.
Intentando volar, patéticamente.
POOM.
Se había estrellado contra el tejado del castillo, justo encima suyo, en las tejas de la torre superior.
Con suerte rodaría hasta la terraza en la que estaba...
RAMRAMRAM.
Rodando como una pelota la chica se dirigió hacia él.
PLAFFF.
Estrellándose en plancha contra el suelo, quedando espatarrada boca abajo.
-… -
-¿No habías dicho que podías volar? –preguntó el castaño curioso.
Arrodillándose junto a la rubia.
-… -
-Sigues viva… ¿No? -tocando su espalda con un dedo.
-… -
-Mmm… No entraba en mis planes lo de matar herederas. ¿La entierro o hago ver que ha sido un accidente? -
[Técnicamente ella no ha volado…]
-Pero la he soltado yo… -sudando frío.
-Mmmm… -masculló la chica dando señales de vida.
-¡Menos mal! ¡Sigue viva! -arrodillándose junto a ella –Preciosa, te dejaría dormir, pero hay que ir a por… ¡Argh! -chilló el chico de dolor al ver a la rubia agarrar su pierna, mordiéndolo con sus colmillos –¡Suelta! ¡Suelta! ¡Si vas a chupar algo que sea mi… ARGH! –chilló aún más fuerte al aplicar la chica más presión.
-¡Maldito cabrón! -exclamó la joven levantándose furiosa –¡Si no llego a ser una Vampiro estaría muerta! ¡Muerta! –intentado pellizcarlo en las dos mejillas.
-¡Peeero para nuestra suerte eres una Vampiro muy resistente! –sonriendo, agarrando sus manos en defensa propia.
-¡Muérete! -dándole una patada en la entrepierna.
-¡JO-DER! -chilló el chico cayendo de rodillas al suelo.
La rubia se calmó ante el sufrimiento ajeno.
-¿Ocurre algo? ¿Sigues vivo? -preguntó burlesca.
-Creo que hay una habilidad que no te he mostrado… -mencionó el joven entre quejidos.
-¿Ah sí? ¿Cuál? -
Apretando sus dientes de dolor el chico levantó su mano derecha orgulloso.
Entre sus dedos había una prenda de seda blanca.
PLAFF.
-¡Humph! -bufó la chica ofendida entrando en el castillo.
Dejando al chico tirado en el suelo de una de las terrazas de la edificación Vladi.
-Sí, márchate corriendo… Pero estas se quedan conmigo… -
PLAF
-¿Eres el auténtico o un clon de hielo? -preguntó el recién llegado Lucien Corvinus.
Oh, parece que no iba a poder marcharse de aquí sin darle esquinazo.
-¡Gasper! ¡Gasper! -llamó la rubia golpeando las puertas de la habitación del chico -¡Ábreme, deprisa! -
-¿Valerie? -preguntó el chico sorprendido -¿Qué pasa…? –Caminando sin prisa hasta la puerta –Estaba durm… -
PAM.
-¡! -retorciendo unos pasos sorprendido al irrumpir la chica violentamente en su habitación -¿Q-qué pasa…? -
-¡Deprisa! ¡Escoge con rapidez que quieres llevarte! ¡Nos vamos! –
-¿Q-que? –sorprendido -¡Valerie! ¡No puedes estar aquí! ¡Padre! ¡Si se entera padre…! –advirtió alarmado.
-¿Que importa Padre ahora? -refutó la rubia -Hazme caso Gasper… Nos vamos de aquí con la ayuda del [Sekiryuutei] -arrodillándose frente al chico.
-¿C-cómo… El Dragón? -
-Issei Hyodo… Creo que le conoces –calmándose poco a poco.
-S-sí, v-vino ayer… -
-¿Te irías con él? -
-¿Qué? -
-Issei Hyodo… Nos iremos con él, lejos de aquí. ¿Crees que puedes hacerlo? -seria, mirando fijamente al chico.
-Pero Valerie… -murmuró preocupado.
-Él puede cuidar de ti. Estoy segura de que con él estarás mejor que aquí, Gasper… -acariciando su rostro.
-¿Valerie… Qué está pasando…? -llorando ligeramente.
-Estoy cansada de verte encerrado… De verte sufrir así… -abrazando al chico entre sus brazos, imitándolo, llorando en silencio.
-Valerie… -
-Ahora tienes que ser valiente… Los Licántropos están atacando la Ciudadela -
-¿Qué? ¡¿Hombres Lobo?! -chilló asustado.
-¡Rápido! ¡Llévate solo lo esencial! -metiendo algo de ropa y ligeras pertenencias en unas bolsas.
-Valerieeee -empezó a llorar el chico aterrorizado, incapaz de moverse.
Cayendo de rodillas al suelo.
PLAF
La puerta se había abierto de golpe, con fuerza.
-¡Issei! ¡Por fin llegas! -exclamó Valerie levantándose, sosteniendo una pequeña mochila.
-Gasper Vladi, supongo… -siseó una repentina voz.
Esa no era la voz de Issei...
Horrorizada la chica corrió hacia el rubio.
Mirando asustada como una poderosa bestia irrumpía en la habitación.
Negra como la noche, caminando pesadamente hacia ellos.
Crujiendo el suelo bajo sus pies.
Con sus colmillos bañados en sangre.
-Valerieee… -sollozó el chico.
-Mocosa, no tengo nada contra ti… -relamiéndose -Dame al niño y te dejaré vivir… -
-¡Jamás! –rugió la chica.
-¡Buena respuesta! -exclamó una segunda voz.
-¡! -
-¡COUGH…! -el lobo de repente tosió sangre, mirando su pecho cubierto en sangre.
Un enorme objeto grisáceo sobresalía de su pecho.
Liberando un intenso poder mágico, quemando su carne con poder sacro.
Tras retirarse el objeto con fuerza su cuerpo cayó inerte al suelo.
-No has respondido a su pregunta -exclamó una figura con una capa blanca y capucha, cubriendo su rostro por completo.
Avanzando unos pasos, observando la habitación cautelosamente.
-¡! -temblando de miedo la rubia se quedó mirando a la figura recién llegada.
-No has respondido… ¿Eres Gasper Vladi? –preguntó caminando hacia ellos.
-¿Quién eres? -inquirió Valerie.
-¡Xenovia, no seas así! ¡La estas asustando! -exclamó otra figura.
Una joven rubia, vestida de colegiala, con una capa negra y un sombrero de Mago a juego surgiendo de detrás de la primera, adelantandose.
-¿En serio? -preguntó la peliazul ladeando la cabeza.
-¡Eres una exorcista con una espada sacra frente a dos pequeños vampiros! ¡Tienen que estar aterrorizados! –regañó la joven.
-A la edad del niño yo ya peleaba contra muertos vivientes en… -
-Tú, independientemente de tu edad siempre has sido un… Caso raro -
-¿Eso es un insulto? -
La Dhampiro se quedó mirando a la pareja.
La joven Maga estaba aleccionando a la encapuchada.
Esta escuchaba atentamente, rascándose la mejilla avergonzada.
Pero la maga no usaba un tono severo, usaba uno más bien… Afectuoso.
-Oh… -
-¿Quiénes sois? –preguntó la Tepes, aun cautelosa.
-Perdonad a mi compañera por asustarlos -sonrió la rubia retirando su sombrero –Mi nombre es Le Fay Pendragon, ella es Xenovia… -
-Conozco esos nombres… [Shiseiten]… -murmuró el chico asomándose levemente tras la falda de la chica.
-¿[Shiseiten]? -repitió Valerie.
-Somos los empleados de Issei Hyodo-sama. Hemos venido a buscarlos, Valerie-sama, Gasper-sama -explicó Le Fay sonriente.
-¿En… Serio? -sorprendida.
-Pero hemos de darnos prisa, me temo mucho que Lucien Corvinus está tras el ataque a la Ciudadela. Si esto no acaba en masacre, será un milagro –dijo seria.
-¿Lucien…? -
-Hemos de irnos Le Fay -avisó la encapuchada.
-Muy cierto… ¿Nos vamos marchando? –extendiendo su mano hasta los Vampiros.
-¿Marcharnos…? -murmuró la chica -¿Cómo lo haremos? -
-Venid, y lo sabréis -sonriente Le Fay caminó con ligereza hasta la terraza, abriendo las puertas de par en par.
Seguido de los niños, que alzaron la vista asombrados, incrédulos ante la majestuosa visión que flotaba sobre ellos.
Volando contrasentido con una velocidad alarmante, estrellándose contra el muro exterior del Castillo.
Gruñendo ligeramente, alzando una mano creó un escudo de hielo frente a él.
Abriendo los ojos sorprendido al ver un puño peludo y con garras atravesarlo como si nada, hundiéndose en su pecho, enterrando su cuerpo en la dura piedra.
-¡Argh! -tosiendo sangre miro al Licántropo negro, con canas plateadas mirarlo con sus ojos rubí y una media sonrisa en su rostro animalistico.
-Me esperaba más del legendario Dragón… -se burló el Lobo.
[Boosted Gear Balance Breaker]
-¡! -separándose del chico de un salto, recorriendo una enorme distancia sin apenas esforzarse.
Aterrizando en una torre cercana.
[Welsh Dragon Scale Mail]
-¡Eso ya me gusta más! -exclamó el Hombre-Lobo.
-… -aterrizando en el suelo frente al Hombre-Lobo blandiendo a [Ruler].
-¡! -saltando de nuevo hacia atrás, esquivando el corte ascendente.
Gruñendo al percibir el frío hielo de varias estalagmitas clavándose en su carne en diferentes puntos.
-¡Señor Lucien! -exclamó un Lobo más pequeño saltando hacia el chico.
-¡Por encima de mi cadáver! -chilló una figura rubia envuelta en llamas.
Golpeando al Lobo con su pierna ígnea, estrellándolo contra el suelo.
-Justo a tiempo -rió el chico.
-¡Siempre estaré con usted Issei-sama! -exclamó Ravel Phenex apretando los puños.
Ojeando a las decenas de Lobos que empezaban a rodearlos.
-Esto se pone feo Ravel -
-No se preocupe por mí, me ha entrenado bien. Si usted aguanta yo estaré justo detrás suyo –sonrió la rubia con confianza.
-Lo sé –mirando con orgullo a su chica.
-En un principio pensaba que estabas loco, y que me desafiabas por alguna absurda idea que se cocinaba a fuego lento en esa cabecita tuya… Pero empiezo a ver los detalles de tu pequeño pero eficiente plan -alzando la mirada –Es el primero que veo… ¿Un [Skíðblaðnir] cierto? –dijo el Lobo.
-Este es su vuelo inaugural -girando levemente la cabeza, observando al pequeño barco volador surcar el cielo junto al Castillo -¿Guapo eh? -
-Ya veo… Quieres evacuar al pequeño Vladi… -
-No quiero, lo estoy evacuando. El pequeño se queda conmigo –declaró contundente.
-¡Eso está por verse! -aulló el Licántropo sonriendo maquiavélicamente.
Saltando a la muralla, cogiendo carrerilla, corriendo en dirección al barco.
-¡Ravel! -exclamó el chico.
-¡Le sigo! -
-¡Te piensas que voy a permitírtelo! -rugió el Dragón extendiendo sus alas.
Volando como un meteoro envuelto en poder y fuego hacia el barco.
Valerie Tepes pensaba proteger a Gasper Vladi.
Llevaba años esperando por una oportunidad, una oportunidad para liberar al niño que consideraba su propio hermano pequeño.
Frente a ella, flotando frente al balcón de los pisos superiores de una de las torres del inmenso castillo Vladi, se hallaba una obra de ingeniería que no creía capaz de existir.
Un barco de madera que flotaba en el aire.
-¡Entrad! ¡Rápido! -exclamó la Maga rubia desplegando unas escaleras de madera.
El viento era intenso, poderoso.
Amenazaba con tumbarlos, arrojarlos al vacío.
La otra chica, la que cargaba la pesada espada los acompañó, con mano firme, hasta las escaleras.
Haciéndolos subir al barco volador.
-Todo listo. Nos vamos -ordenó la exorcista subiendo tras los Dhampiros.
Valerie, confundida, caminaba perdida por el barco volador.
Le Fay, con su tranquilizadora sonrisa, la guió hasta los palcos superiores.
Maravillada la chica vio el mundo abrirse ante sus ojos.
El barco volador se alzaba poderoso en el cielo.
Las lágrimas se agrupaban en sus ojos.
Esa era la representación más fiel de la libertad que había visto nunca…
Lamentablemente, era una imagen manchada por decenas de columnas de humo negro.
Descendiendo la mirada Valerie liberó un sollozo.
La Ciudadela de los Vampiros ardía.
-Mi hogar… -lloró Valerie asomada en la proa del barco.
Observando a su pueblo…
Sus amigos, sus siervos, luchando fieramente contra cientos de Hombres-Lobo.
-Valerie… -murmuró el chico Vladi triste, mirando a su amiga.
Sus rescatistas la acompañaron en la visión, observando, en silencio, el asedio.
-¿Cómo ha ocurrido esto? -dijo Xenovia junto a los chicos.
-¿De qué hablas? -preguntó Valerie.
-La Ciudadela está extraordinariamente bien protegida… ¿Como ha ocurrido esto? -
-¿Un espía? -propuso Le Fay.
-¡Jamás! -chilló la Tepes.
-Le Fay… -siseó la peliazul seria.
-¿Uh? -mirando al frente.
Viendo al Dragón volando directamente hacia ellos, pasando su vista a la muralla.
-¡Nos atacan! -exclamó levantando la vara, creando un inmenso muro mágico frente a ellos.
La tenacidad era un rasgo característico de los licántropos… O eso dejaba entrever el entusiasmo con el que intentaban alcanzar el barco volador.
Pese a que el vehículo estaba a cientos de metros de altura y que los Youkai no poseían alas, se las ingeniaban para alcanzar cuotas de vértigo.
Apoyándose unos a otros para usarse de trampolín.
Sin éxito aparente.
-Es inútil… No lograrán nada -murmuró el chico flotando en el aire.
Decidiendo ignorar la nave que escapaba con el preciado cargamento.
Volando entre los edificios a toda velocidad, seguido de su [Shiseiten] Ravel.
-¡¿Dónde están los Vampiros?! -chilló Ravel.
-¡Los licántropos no han venido a por nosotros! -contestó el Dragón buscando la localización del otro único Demonio en varios kilómetros a la redonda.
-¿Qué? –sorprendida.
-No es de extrañar que no nos busquen... Deben de tener sus propios objetivos, y nosotros los nuestros -
-¿Cambiamos nuestra estrategia? -sugirió la rubia.
-No. No podemos hacer nada por los Vampiros, no hemos venido por esto -fue su respuesta.
-Entiendo… -
-Lamentablemente este pueblo… No… -
El chico, deteniéndose en el aire, visualizó múltiples edificios en llamas.
El humo no dejaba ver las frías infraestructuras de la ciudad.
-Hemos de encontrar a Surtr… -comentó a su compañera -Nos encontraremos con las chicas en el… -
BOOOOOOOOM
Alzando la mirada Issei vio horrorizado como un haz de energía alcanzaba al barco volador.
Liberando una poderosa explosión.
-¿Que…? -murmuró Issei impactado.
El vehículo perdía altura con velocidad.
-¡Issei-sama! ¡Ryuuteimaru esta…! -
-Ryuuteimaru está bien… -masculló Issei molesto.
Nadie, nadie en esa ciudadela debería de poder realizar un ataque como ese…
-¡Issei-sama! ¡Órdenes! -pidió Ravel.
-Que le den a Surtr… Si Ryuuteimaru desciende aún más, mi hermoso barco volador se convertirá en una maldita diana -
-Entiendo… Hay que proteger a los Dhampiros, al cliente… -concluyó la joven.
-Correcto. Protegerlo de él… -siseó el Dragón señalando una conocida figura de pelaje negro corriendo por los tejados de los edificios adyacentes a su posición.
-¡Si, Issei-sama! -exclamó la Fénix.
-¿Eh…? -observando a Lucien saltar, atravesando el escudo, destrozando una de las paredes laterales del barco -¡Ah no! ¡NO! ¡NOOOOO! ¡Eso sí que nooooooo! -protestó iracundo el joven.
-¿Qué pasa, Issei-sama? –
-¡Van a pelear dentro de Ryuuteimaru! ¡Van a pelear dentro! ¡Dentro! -respondió visiblemente alterado.
-Issei-sama… ¡Me conmueve profundamente su preocupación para con nosotras! -reclamó la rubia secándose unas lágrimas.
-¡¿Sabes el dinero y el esfuerzo que me va a costar repararlo?! ¡¿LO SABES?! -llorando también.
La rubia no respondió.
Simplemente se lo quedó mirando.
-¡Issei-sama, es un completo imbécil! -volando indignada.
[Tu preocupación por las hembras me conmueve, compañero...]
PI PI PI PI PI
-¡Nos han golpeado! -chilló Le Fay sentada en el asiento del capitán.
Decenas de paneles luminosos brillaban frente a ellos.
-Ignoro qué ha sido, pero nos ha hecho mucho daño… -pronunció la rubia alarmada.
Valerie, con Gasper entre sus brazos observaba impotente la situación.
-¡Perdemos altura! Xenovia, si caemos aún más… -murmuró la [Shiseiten] buscando la mirada de la exorcista.
-¿Nos abordarán? -quiso confirmar la peliazul.
La Maga no necesitó responder, al instante la chica arrancó a correr hacia la cubierta, sosteniendo su espada con fuerza.
Por increíble que parecía ahora no estaban a más de una decena de metros de altura, levitando entre las rústicas viviendas de la Ciudadela.
Sin pensarlo mucho saltó al tejado más cercano.
Cayendo sobre un Lobo, hundiendo su espada en la espalda de la bestia.
Corriendo por los tejados, paralelamente al barco volador, eliminando cuanto licántropo encontraba.
XXXXX
-¿Q-qué está pasando? -pidió saber Valerie asustada.
-Perdemos potencia, y sin ella no alcanzaremos a sobrepasar el muro. Tengo que bajar a la sala de motores… ¡Quedaos aquí! ¡Ise-sama volverá enseguida! -indicó a los Dhampiros.
-¡S-si! -
-¡Valerie…! -lloró Gasper.
-No pasa Gasper, todo acabará bien… Te lo prometo -abrazando con fuerza al chico.
Caminando lentamente por los pasillos que conducían a la sala de máquinas.
Era imperativo el encontrar la sala de máquinas y realizar unos sencillos reajustes.
Pero también sabía que alguien o algo había atravesado el casco.
Sosteniendo su vara, miró con detenimiento todo movimiento a su alrededor.
-¡! -retrocediendo unos paso alzó su báculo.
[Muro de Piedra]
Ante la orden de la chica un bloque sólido de piedra se levantó frente a ella, desviando con chispas las garras de un enorme Lobo.
Retrocediendo aún más apuntando con su vara al Lobo, que atravesaba con facilidad el muro.
[Balas de agua]
En la punta de la vara aparecieron decenas de esferas de líquido azulado, volando hacia el licano cual balas.
Impactando contra su cuerpo sin efecto alguno.
El monstruo, impasivo, siguió avanzando lentamente, crujiendo el suelo paso a paso.
[Esfera ígnea]
Era el turno de los trucos de fuego, probando con una esfera de fuego que impactó contra el Lobo.
Creando una explosión que lo envió volando contra la pared del final del pasillo.
"¡¿LE FAYYYYYYYYY ESTAS USANDO MAGIA DESTRUCTIVA DENTRO DE MI BARCOOOOOOOO?!"
Los altavoces del barco… Seguían funcionando.
-¡Para nada Ise-sama! -respondió corriendo por los pasillos, subiendo por las escaleras.
-¡No huirás con tanta facilidad! -aulló la bestia atravesando una pared de madera, cogiéndola del cuello.
-¡Esa no soy yo! -exclamó Le Fay a una banda.
BOOOOM.
"¡LE FAYYYYYYYYYYYYYYYYY!"
-¡¿Le serviría como disculpa si le digo que lo hago en defensa propia?! -
"¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!"
-Un… Dos… Tres -respirando hondo corrió hasta el Lobo, blandiendo su bastón.
Esquivando con agilidad un garrazo.
[Relámpago]
Susurró la chica colocando el bastón en su pecho, electrocutando al Lobo.
Esquivando otro garrazo.
[Filo ventoso]
Creando varias hojas de energía mágica con su bastón, las cuales impactaron contra el Lobo, que cayó de rodillas.
Concentrando poder mágico, creándose varios círculos mágicos a su alrededor.
-Toque final… ¡[Fulgor]! -creando una esfera rojiza en la punta del bastón, enviándola contra el Lobo.
¡BOOOOOOOOOOM!
"¡LE FAYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY!"
-¡Mil perdones Ise-sama! -corriendo hasta la cubierta superior, jadeando.
-Ahora si… Eres mía… -gruñó Lucien caminando hacia ellos.
-¡¿Sigues vivo?! -exclamó Le Fay sorprendida –Eso habría matado a cualquiera… –masculló molesta.
-No seas engreída… Una humana… No puede matarme… -se rió el Lobo acercándose con sus garras extendidas.
-¡ME CAGO EN TODOS VUESTROS MUERTOS! –gritó el chico de pie sobre el reposabrazos.
Cogiendo a Lucien del pelaje del cuello lo arrojó con fuerza fuera del barco, dejándolo caer contra la montaña nevada.
-¡Ise-sama! -exclamó Le Fay aliviada.
-Y tú… Señorita… -siseó el chico cargado de rabia -Hablaremos en cuanto vuelva de TODOS los desperfectos de la nave -
-P-por supuesto... Lo entiendo… -temblando, desviando la mirada.
-¡LE FAY TE VAS A CAGAR CUANDO VUELVA! -sentenció mirando a la rubia, con humo saliendo de su boca.
-Asumiré todo castigo que quiera imponerme, Ise-sama –concedió la chica con una leve reverencia.
El chico se había marchado.
Valerie y Gasper la miraban extrañados.
-Ise-sama siempre… Bueno… Digamos que protege mucho esta nave… -
XXXXXX
PLAF
El chico había aterrizado unos metros frente al líder de los licanos.
-Sabes, es la primera vez que le meto una bronca a mi querida Le Fay… ¿Vas a hacerte responsable por ello? -preguntó mirando filosamente a la bestia.
-Una responsabilidad demasiado pueril para alguien de mi categoría, ¿No crees? -respondió el anciano Licántropo.
-Puede ser, pero… ¿Conoces el dicho "el desconocimiento no exime de la responsabilidad"? -canturreo el chico mirando la brillante hoja de su espada.
-Algo parecido he escuchado... -
-Pues que sepas que para mí... ¡Intentar tocar a una de mis chicas es sinónimo de pena capital! -saliendo volando hacia el anciano con su espada por delante.
Siendo cogida la hoja entre las manos del lobo, tirando al chico al suelo, derrapando entre la nieve.
Levantándose con rapidez esquivó una patada lateral.
Creando decenas de lanzas de hielo desde el suelo le obligó a separarse unos pasos.
[Boost]
-¡Muere cabrón! -exclamó el chico blandiendo la hoja rebosante de poder mágico.
-Peleas bien cachorro… -gruñó el Lobo malherido, retirándose prudentemente -Pero ya no hay necesidad de luchar -bajando los brazos.
-¿Qué? -
-Hemos perdido el objetivo… -murmuró la bestia observando el barco volador elevándose con rapidez -No derramaremos más sangre sin motivo. Ya encontraremos otra causa por la que matarnos –
-¿? -
-Tienes potencial, valor, ingenio, y mucho olfato –mirando sonriente al chico -Dime cachorro, ¿Cómo te llamas? -
-Issei Hyodou… -
-Un placer conocerte cachorro Hyodou -haciendo una leve reverencia.
Volviendo a su forma humana, la de un hombre adulto, cuarentón, de cabello descuidado, largo y castaño oscuro, con barba espesa y ojos a juego
-Recordaré ese nombre… -dijo con una leve sonrisa.
-… -sosteniendo la espada en una posición defensiva.
-Si vas a querer mezclarte entre Vampiros tomate en serio este consejo… No son lo que parecen, algo anciano y corrupto se ha mezclado entre ellos. La brecha en la seguridad que nos ha permitido el acceso no era más que una trampa. Piensa en lo que ha atacado tu preciado barco, ese poder no es nuestro... –fue su sorprendente revelación.
-¿Qué? ¿No has sido tú? –
-No, yo solo quería una venganza que ya me he cobrado. El precio a pagar era tu distracción -explicó el hombre -Siento que me han engañado, han usado a los miembros de mi raza como carnaza, pero si con ello puedo acabar con una guerra milenaria… -susurró sonriendo al cielo.
-… -
-Cachorro, espero que te hayas dado cuenta de que si no lo querían a "él", solo pueden quererla a "ella" -
-¡! -el chico entendió enseguida esas palabras.
El Lobo tenía razón.
¡Valerie estaba en peligro!
-¡Ve cachorro, tú tienes alas! -exclamó volviendo a mirarlo.
-¡! -girándose de inmediato, mirando al barco volador.
Elevándose con una ola de energía.
-Nos volveremos a ver cachorro… Tenlo por seguro -observando al chico alejarse con rapidez.
Dándose la vuelta, observando cómo su prole corría hacia él.
Mirando en la lejanía… La antaño hermosa Ciudadela Vampírica arder.
Durante siglos había deseado, ardientemente, ver la ciudad teñida de rojo.
Ahora que al fin se cumplía…
No le producía satisfacción alguna.
Escalando por el muro con una velocidad sobrehumana, coordinándose con el barco volador que se acercaba Xenovia saltó lo más alto que pudo.
Agarrándose por poco al [Skíðblaðnir].
No se le hizo difícil alcanzar la cubierta.
La joven entró enseguida en el puente.
-Esta vez te has pasado Le Fay… -murmuró Xenovia revisando los paneles del barco.
-¿Escucho palabras de agradecimiento? Porque Ryuuteimaru tiene todos los compartimentos inferiores destrozados. Es un milagro… No, es mi milagro que aún volemos -se defendió la joven Maga.
-Pues veras como se pone Ise cuando se lo digas… -
-Ya he dicho que asumiré toda culpa... -sentándose en una silla cansada.
El peligro parecía haber pasado.
Valerie soltó al asustado Dhampiro.
Ya había pasado todo.
-M-muchas gracias… -murmuró la rubia caminando junto a Gasper.
-No ha sido nada -sonriendo levemente -Denle las gracias a Ise-sama cuando vuelva -
-Yo no las daría tan rápidamente… -dijo un hombre encapuchado de gris.
-¡! -
-¡Xen…! -exclamó Le Fay levantándose.
La figura extendió la mano mirando a la mujer, enviando a la rubia contra la pared, obligándola a perder el conocimiento.
-¡¿Quién…?! -alzando la [Excalibur] el sujeto la cogió de la muñeca para impedir su movimiento.
Propinándole un puñetazo en el estómago, enviando el cuerpo de la peliazul contra la cristalera frontal, arrojando su cuerpo fuera del barco.
Un cuerpo que Ravel Phenex, milagrosamente, pudo coger al vuelo tras una caída en picado.
-¡Chicos! -chilló la Phenex aterrizando en la proa del barco.
Dejando en el suelo el cuerpo inconsciente de su compañera.
-Valerie Tepes… Ven conmigo -extendiendo una mano hacia ella.
-¡Maldito bastardo! -envolviendo su mano en fuego, corriendo hacia el sujeto.
El hombre esquivó su puño, la golpeó con una rodilla, y golpeó con un puño en su rostro, estrellándola contra uno de los sillones.
-¡Valerie! -chilló el chico Vladi sumamente asustado.
-¿Q-quién eres? -preguntó la chica asustada.
-¡Un muerto viviente, eso es lo que es! -vociferó la recién llegada armadura roja irradiando poder Dragontino.
-… -
-Estás muerto, seas quien seas -caminando hasta la figura.
-No lo creo, Issei Hyodo… -
-¡Tú lo crees, yo lo sé! -apuntándolo con su espada.
Saltando hasta el sujeto, que lo esquivó con facilidad, eludiendo todas sus estocadas.
-La ira te controla, te domina… Nubla tus sentidos -cogiendo la hoja con la mano -Eres débil… -
-¡Tu puta madre es débil! -escupiendo fuego en su rostro.
-Esa boquita crío… Te faltan modales… -hundiendo su puño en el estómago del chico, retirándolo lleno de sangre, el [Balance Breaker] fue roto por completo –Una lástima… -
-¡! -
-¡Detente! -chilló la rubia Vampiro agarrando al hombre del brazo.
-… -
-¡Iré contigo! ¡Así que detente! -exclamó la joven llorando a lágrima viva –Solo detente… -sosteniendo temblorosa el brazo del hombre.
-¡Valerie…! -sollozó Gasper.
-¡Bastardo…! -rugió el chico de rodillas.
[Compañero…]
-Issei… -caminando hasta el castaño -Me lo prometiste… Que cuidarás de él… -le recordó la rubia entre lágrimas.
A pesar de todo, la joven rubia le sonreía al castaño, tomando su rostro entre sus manos.
-Valerie… No te precipites… -ordenó el Dragón agotado.
-Por favor, cuida de Gasper… Y gracias, por todo… -dijo llorando, abrazando al chico con fuerza.
-Valerie… Maldición… -masculló frustrado.
El castaño trató de detenerla, pero su cuerpo no respondía.
-Hora de irse, Valerie Tepes -declaró la figura.
-Adiós… Gasper… Issei… -se despidió con sumo pesar la joven.
Caminando hasta la figura llorando amargamente con una sonrisa de dolor.
-Valerie Tepes, mi oferta sigue en pie… Yo nunca falto a mi palabra… Iré a por ti… Espérame… Espéranos… Es una promesa -declaró el chico con convicción total, mirando fijamente a la rubia.
-Sí, es una promesa, Issei... En cuanto vengas a por mí tendrás tu pago y una tercera cita… -le dedicó una última hermosa sonrisa con lágrimas derramándose sin parar.
-Y tú, puton de medio gramo… ¿Quieres un consejo? Huye, huye a esconderte... -mirándolo con sus ojos carmesíes, llenos de poder e ira -Considérate un puto cadáver andante, porque voy a encontrarte, y cuando lo haga desearas no haberme conocido –sentenció con instinto asesino.
-Esperare ansioso para verte intentarlo la próxima vez que nos veamos… Y si nos permitimos el lujo de dar consejos, aquí tienes el mio… Disfruta de tu vida, disfruta sabiendo que YO te permito vivir, pequeño Dragón –fue la contundente respuesta del hombre.
Tomando a la rubia del brazo, desapareciendo en la nada.
Habían perdido, oficialmente.
-¡Valerie! ¡Valerie! -chilló el niño histérico, desesperado.
-Escúchame Gasper… -dijo el chico intentando llamar su atención sin mucho éxito.
Gasper Vladi no atendía a razones.
-Ryuu, aléjanos de aquí. Estas muy malherido, no te fuerces demasiado… -le indicó tratándose de levantar.
-¡VALERIE! -gritó el chico irradiando una ola de poder oscuro.
Mientras una masa líquida oscura empezaba a cubrir el suelo.
-Eh, enano, contrólate –acercándose a él, cauteloso.
-¡VALERIEEEEE! -
-¡Cagon dios! -masculló el chico liberando una ola de poder mágico.
[Poder del Infinito]
[¡Compañero!]
-¡! -el niño rubio miró al castaño con sus ojos completamente oscuros –Aléjate, humano… -
-Me da que no -
-… -alzando una mano varias criaturas aparecieron de la masa negra.
-¡Eso no funcionará conmigo! -blandiendo la espada las esparció como si fueran polvo.
-¡! -
-No eres el único con un poder singular. Y te advierto que no podrás conmigo, te lo dije cuando nos conocimos -acariciando su cabello con una media sonrisa –Estoy cansado, me han molido a palos… ¿Podemos ahorrarnos las tonterías? –pidió suspirando.
-… -
-Por fin nos conocemos… -dijo con una satisfecha sonrisa.
-¿? -
-No… Aun no eres tú… -mirando serio al niño.
-Valerie… -
-No puedes hacer nada por ella –le espetó sin dudarlo.
-¡No me digas que no puedo! ¡Si puedo! ¡Puedo! -
-Si no puedes conmigo, que vas a poder con ese cabron, o lo que sea que hay allí -
-¡Valerie…! -
-¡Somos débiles Gasper Vladi! -vociferó el chico lleno de poder y autoridad –Débiles de cojones –apretando los puños.
-¡! -
-Mira a tu alrededor… No hemos podido ni defendernos, ¿Cómo vamos siquiera a atacar? -
-… -
-Confía en mí. Le prometí que la liberaría, y lo haré, pero también le prometí que te protegería… -
-… -
-Eso es algo que pienso hacer… Y juntos, nos haremos más fuertes –declaró con seguridad.
-… -
-Valerie estará bien –le tranquilizó sacudiendo su cabello -Nos ha dejado un regalo de despedida, que nos dará mucho tiempo… -enseñándole al chico un pequeño Grial dorado.
-Este poder… Valerie… -mirando al Grial sorprendido.
-Gasper Vladi, quiero que confíes en mí… -apartando con su mano la masa negra que cubría parcialmente el rostro del niño.
-¿? -
-Quítate esa mierda de encima… -
-… -
-Vale, estoy hecho polvo. Voy a sentarme un rato -tirándose al suelo cansado.
-… -
-¿Qué haces ahí de pie? ¡Ven aquí! –le instó sonriente.
-… -
-¡A-qui! –palmeando a un lado suyo.
-… -el niño obedientemente se sentó en el suelo junto al chico.
-Lo lamento, no pretendía… No quería que las cosas acabasen así… -reconoció con pesar el chico.
-L-lo… Lo entiendo… -respondió el rubio, acercándose al Dragón.
Agarrando su ropa, buscando protección.
-… -
-¿Ravel? -llamó Issei sin moverse.
-Con un dolor de cabeza inmenso, pero bien, Issei-sama -respondió a su llamado la chica.
-¿Qué hay del resto? -
-Inconscientes, pero bien igualmente -
-Por fin una noticia positiva… -suspiró cansado.
El barco volador parecía aguantar.
-Ryuu… Llévanos hasta el enlace con los Gremory… -pidió el castaño a su familiar.
PIP
-Ravel… -
-¿Si, Issei-sama? -preguntó la chica atendiendo el cuerpo de Le Fay.
-¿Sabes qué? Tengo la impresión de que me estoy olvidando de algo… ¿Tú sabes qué es? -consultó el joven.
-No, en absoluto -
-Qué raro… -rascándose la nuca, tratando de hacer memoria.
- En algún punto de la Ciudadela -
-¡Enano mierdoso! -chilló la [Torre] de Sirzechs Lucifer en medio de una montaña de cadáveres de licántropos -¡Enano de mierdaaaaa! -
-¡Hermano! –exclamó angustiada la pelirroja Gremory.
-Rias, tranquilízate, todo está bien –fueron las palabras de Sirzechs.
-¡P-pero…! ¡Issei…! –lloró Rias mirando a su hermano, que la vio sorprendido -¡Hermano, has de ayudar a Issei! –le rogó desesperada.
-¿Rias…? –murmuró sorprendido.
-Issei… ¡Tienes que ayudarle! –
-Rias, lo siento… Como tu hermano lo deseo tanto como tú, pero como Lucifer… -
-Hermano… Yo… -sollozó la chica dolida.
-¡! -los Gremory miraron a la chica sorprendidos.
-Rias… -susurró intrigada su madre.
-Tranquila Rias, Issei-kun y Surtr son tipos muy capaces. Si en unas horas no han informado, enviaré a más piezas… ¿Estás mejor ahora? –fueron sus palabras de alivio hacia la joven.
-Issei… -agarrándolo de su capa llorando con fuerza.
Ante la seria mirada de Venelana y Lord Gremory, que desvió la suya hasta una deprimida y desesperada Akeno, llorando de rodillas.
Koneko por su parte observaba la situación sorprendida, sin saber que decir o hacer.
-Démosle a los chicos un descanso… Grayfia por favor -pidió Lord Gremory sentándose en su butaca habitual.
Sacándose un coñac, cargando el vaso más de lo habitual, dándose un lingotazo de campeonato.
-Sí señor. Chicos, venid conmigo -ordenó tajante la sirvienta, ejerciendo su autoridad.
Retirándose con los chicos cogida de las manos, consolándose mutuamente.
-Hay que cambiar los planes -dijo Zeoticus.
-Define -pidió Sirzechs.
-Issei Hyodo, quiero conocerlo bien… Le diré a Surtr que lo traiga –fue su declaración.
-¿Por? -
-Creo… No, creemos que ese chico es el indicado –mirando a su esposa, que le devolvió la mirada.
-Por mi mente ha pasado la misma idea, pero creo que es muy pronto para afirmarlo con total seguridad… -opinó el Lucifer.
-Rias… Ella Nunca se había fijado en un chico, y ahora está llorando porque un jovenzuelo que apenas conoce está en peligro. Esto no puede ser solo una coincidencia –argumentó Venelana Gremory.
-Yo no diría que apenas conoce... Pero podría estar de acuerdo –reconoció Sirzechs.
-¿Pero Akeno no entraba también en la ecuación? –preguntó Lord.
-Ese es un detalle importante. Creía que se conocían, pero con el sello… -masculló el pelirrojo menor.
-¿Hasta qué punto es fiable el flechazo de una niña? –murmuró Zeoticus pensativo, dando otro trago a su licor.
-¿Dudas de sus sentimientos? –consultó su esposa.
-No entregaré a mi hija a un chico porque mi niña no se haya fijado antes en ningúno -
-Cariño, Rias ama al chico, no es un mero flechazo… Si piensas que sepáralos hará que ella lo olvide te equivocas –le dijo con calma, sosteniendo una de sus manos.
-¿Cómo puedes hablar de amor tan a la ligera? -
-Sé reconocer la mirada de mi hija cariño, y Rias no miente –respondió con una sonrisa.
-Mmm… -removiendo el coñac, moviendo el vaso en círculos.
Pensativo, analizando las palabras de su mujer.
-Te tomo la palabra, pero quiero conocer bien y a fondo al chico antes de formalizar nada –concedió ante su esposa e hijo.
-¡Cariño! -exclamó Venelana sorprendida.
-No te hagas la sorprendida -con media sonrisa, bebiendo de su vaso.
-… -la mujer caminó hasta alcanzar el ventanal, observando detenidamente el atardecer del mundo demoníaco -Esto es demasiado prematuro… -
-Cierto, primero hablemos con el chico antes que nada –finalizó el hombre en mutuo acuerdo con su esposa e hijo.
- Castillo Gremory -
CRACK CRACK
ZUMMMMMM.
-¡! -escuchando el sonido la pelirroja abrió las puertas del patio, recibiendo de lleno una fuerte bandada de viento.
Saliendo del edificio, protegiéndose el rostro con un brazo, intentando visualizar el exterior.
Un enorme barco volador de madera flotaba milagrosamente en el aire.
Deteniéndose en los terrenos frente al castillo, extendiendo una pequeña escalera de madera.
Rias sonrió al reconocer a una serie de siluetas muy conocidas.
-¡Que sepáis que a la próxima os cobro el viaje! -exclamó cierto castaño.
-¡¿Que me vas a cobrar? ¿La ida? ¿O hablas del viaje que te has dado porque te olvidaste de que me habías dejado tirado en las montañas? -protestó Surtr.
-¡Qué va! -eludió el chico –¡Eso es mentira! -
-¡Muérete enano! -masculló el Nórdico.
-¡Más respeto! ¡Mi barco está hecho polvo y aun así he tenido la inmensa amabilidad de arrastrar tu culo hasta aquí! -
-¿Estamos fuera? -preguntó Gasper tapándose del sol -¡No me gusta el sol! -
-Eres un Dhampiro, no me seas nenaza -masculló el castaño.
-Lo siento… -llorando.
-Hey, ¿Por qué lloras? Tranquilo -acariciando su cabello.
-Esa nenaza está a tu altura… ¡Y cállate que así no pasaremos desapercibidos! -exclamó Surtr.
-¿Desapercibidos por qué? –preguntó extrañado el pequeño rubio.
-Porque nos han dado la del atún -gruñó Issei.
-¡Issei! -
De pronto el chico se impactó contra el duro suelo tras recibir la embestida de un objeto a altas velocidades.
-¡Ua! -lloró de dolor el castaño observando que demonios lo había embestido.
Una mancha de color rojo, que temblaba y le mojaba la destrozada camisa.
-¿Rias…? -murmuró aturdido.
-¡Idiota! -chilló la chica –¡Mira como estas! -golpeando su pecho con apenas fuerza, tumbada sobre un chico que efectivamente estaba completamente magullado.
Cuando disimuladamente Gasper se tumbó también a su lado, junto con Akeno.
-¿Rias qué pasa? -mirando a la chica sorprendido -¿Gasper qué haces? ¿Y Akeno también? –siendo rodeado por dos chicas y media llorosos que lo abrazaban fuertemente.
- Más tarde - Salón Principal del Castillo Gremory -
-Bueeeeno chicos… -
Sirzechs estaba sentado sobre su trono, cruzado de manos y pies, extrañamente divertido, mirando a ambos hombres frente a él, claramente derrotados.
-¿Qué ha pasado? –comenzó con el interrogatorio el Maou.
-… -Surtr desvió la mirada.
-Cobarde -masculló Issei.
-¿Ha dicho algo, Issei-dono? -preguntó Grayfia con su habitual tono.
-¡No! ¡Nada! -asustado evitó el contacto visual con la Maid.
-Cobarde -espetó esta vez Surtr.
Ambos se miraron mutuamente furiosos.
-¿Alguien se va a dignar a contar qué pasó? -preguntó Lord Gremory.
-Por dónde empezar… -dijo Issei cruzándose de brazos.
-Podéis empezar en la parte en la que Lucien atacó la Ciudadela -aconsejó Venelana.
-Ahhh… Buena idea, porque se me hace un poco complicado el entender como semejante horda de licántropos entraron en una ciudadela tan bien protegida. No es algo muy comprensible salvo barajando la idea de que alguien les diera el soplo y los dejase entrar en las montañas. Bien organizados y entrenados fueron rápidos y efectivos –empezó a explicar Issei –Solo buscaban la cabeza de algún alto mando Vampiro, y de paso, robarles a los Vampiros su As en la manga. Sospecho que los Vampiros y los hombres lobo siguen en guerra -
-¿Motivo? –preguntó el Maou.
-Lucien dijo que le movía la venganza… Y le creo esa excusa -
-¿Pero…? -
-También comentó que alguien movió los hilos, pero aún tengo que probarlo. Lucien sabía que los estaban usando pero como era una oportunidad única no la desaprovechó -complementó el informe con esas palabras.
-Entiendo… -susurró el Lucifer mirando al chico.
-¿Quién era la chica? -preguntó Rias.
-Valerie Tepes, la heredera de la Casa Tepes. Ella nos ayudó a encontrar a Gasper, e ideó el plan de huida, pero alguien al que no conocía y muy poderoso la secuestró cuando huíamos -
-Valerie… -susurró Gasper triste.
-Tranquilo Gasper, no le harán nada… Y cuando nos volvamos a ver se vendrá con nosotros –dijo Issei tranquilizándolo.
-Si… -
-O sea… Que básicamente perdisteis -murmuró Sirzechs divertido.
-¡Eh! ¡Todo es culpa suya! -dijo Surtr apuntándolo acusadoramente –¡El cachorro aquí presente retó a Lucien Corvinus y se llevó un palizón! -
-¿Y se puede saber dónde cojones estabas? ¡Borracho de mierda! –le recriminó de regreso Issei.
-¿Borracho? ¡Me habló el mujeriego! –gritó Surtr.
-¡Yo no soy un mujeriego! –protestó el chico indignado.
-¡Basta! ¡Ambos! –exclamó Sirzechs.
-En definitiva, que perdieron –comenzó Venelana mirando a su marido.
-Issei-kun perdió mientras huía –agregó Sirzechs.
-Y Surtr acabó perdido en las montañas –sentenció Grayfia.
-¡Oye! –chillaron al unísono.
-Bueno, al menos se llevaron a Gasper-kun sano y salvo –matizó la castaña Gremory.
-Nunca he visto a Lucien en persona… Para hacerme a la idea del alcance de su poder… ¿Usaste tus poderes Issei-kun? ¿Y tú los tuyos Surtr? –preguntó el Maou mirando a los interrogados.
-Si… -reconocieron desviando la mirada.
-¿[Svalinn]? -
-Si… -
-¿[Balance Breaker]? -
-Si… -
-Los apalizaron a base de bien -susurró Sirzechs serio -Ese Youkai debe de ser poderoso… -
-Los Youkai se hacen más poderosos con la edad. Lucien debe de tener unos mil años. -añadió Grayfia.
No hacía falta decir nada más.
-Ahora retiraos y descansad un poco. Habéis hecho un buen trabajo, gracias a vuestra actuación el pequeño Gasper está aquí -mirando al rubio, que estaba escondido tras Issei.
-Muchas gracias por traer al pequeño Gasper -dijo Rias mirando al chico cariñosamente.
-¿Perdón? –alzó una ceja el Dragón.
-¿Qué quiere de Gya-suke, señorita? -preguntó Surt.
-¿Gya-suke? -preguntó Sirzechs curioso.
Sonriendo al ver como Issei señalaba al niño tras él.
-Es una niña de la edad de Koneko, me pareció adecuado un mote -dijo el hombretón.
-¿Niña? -murmuró Rias.
-¿Eh? ¿Pasa algo? -mirando curioso a los presentes.
-Surtr… Es un niño -
-¿Que dices? ¿No ves cómo viste? -mirando al rubio, apuntando su vestimenta.
-Es que es… -empezó Rias.
-Un travesti -finalizó Issei.
-¿Eing? -mirando incrédulo al niño que se escondía su cara en la camisa del [Sekiryuutei], abrazando más fuerte al chico -¿Nos liamos a hostias con uno de los grandes señores Youkai por un travelo? -protestó Surt.
-¡No es un travelo! ¡Es mi futuro [Alfil]! -exclamó Rias cruzándose de brazos.
-¿Perdón? -masculló Issei.
-¿Quieres el [Forbiden Valor View] en los juegos? ¿Sabes que lo más seguro que lo declaren ilegal no? -dijo Surt a la Ojou-sama.
-¡No es por eso! -
-Esto… Sirzechs-sama, creí que teníamos un trato -intervino Issei.
-¿Qué? ¿Qué trato? -preguntó la pelirroja.
-Es cierto… Ria-tan, el pequeño Gasper Vladi se queda con Issei-kun –le dijo su hermano, para sorpresa de la chica.
-¿Cómo? –incrédula.
-Solo si quieres claro está -dijo el castaño mirando al niño.
-¿En serio me dejarás? -mirándolo ilusionado.
-No lo recomiendo -declaró Rias cruzándose de brazos.
-¿Oh? ¿Por qué? -mirando a la pelirroja.
-Porque no podrás protegerlo -respondió la Gremory -Aquí, en el seno de mi familia podremos cuidar de él adecuadamente -
-… -mirando descaradamente a sus jóvenes pechos -Puede que tus pechos tengan un brillante futuro, pero aún es pronto para tomar esas decisiones -
-¡¿Qué tienen que ver mis pechos en esto?! -tapándolos con sus brazos, sonrojada.
-Discúlpenlo, es así de pervertido –dijo una voz que no pertenecía a los presentes.
Un círculo mágico apareció de la nada, de rojo ardiente, revelando la figura de una joven rubia, que se inclinó con una reverencia.
-¿Ravel Phenex? -exclamó la pelirroja.
-La [Shiseiten] Ravel… ¿Que te trae por aquí? –preguntó Lord Gremory.
-Lamento la interrupción, pero vengo por órdenes de mi señor -explicó la joven con una leve reverencia.
-Mea culpa… Sirzechs-sama, está aquí por orden mía -dijo Issei.
-¿Oh? -
-Tú eres… La chica de fuego… -murmuró Gasper.
-¡Exacto! Me llamo Ravel Phenex -se presentó sonriente.
-Mi secretaria -agregó el castaño.
-¡Manager! -corrigió la rubia.
-Qué más da… -bufando -Gasper, quiero que te marches con ella -le indicó al rubio.
-¿Adonde? -
-A casa -respondió la rubia, ofreciendo su mano al chico -Las demás te están esperando -
-¿A casa…? -sorprendido.
-Así es. Tu nueva casa, con tu nueva familia. Id tirando, yo iré en un rato -
-Como desee, Issei-sama -dijo la rubia haciendo una leve reverencia.
-Llévalo a casa y asegúrate de que se ponga cómodo… ¡Y no le dejes cerca de Xenovia! -pidió lo último suspirando.
-Entendido -tomando la mano del chico amablemente -¿Nos vamos Gasper-kun? -
-Issei… -susurró el niño mirando al Dragón.
-Ve -arrodillándose -En menos de una hora estaré allí. Hablaremos largo y tendido como en el castillo, ¿Sí? –sonriéndole fraternalmente.
-¿Es una promesa? -
-Un promesa entre hombres -sacudiendo su cabello.
-Bien -accedió caminando hasta la chica.
Desapareciendo ambos en un círculo mágico.
-Issei Hyodo… ¿Cómo controlaras el poder del tiempo de su [Sacred Gear]? -consultó Grayfia seria.
-Eso no es problema -mirando a la sirvienta -Soy inmune a ella -
-¿Cómo? -
-Tengo mis secretillos -con una sonrisa se giró hacia el Maou –Con esto concluimos el trato, el caso Vladi, el sistema de ascensión y la [Regulus Nemea]. Ha sido un placer trabajar con ustedes –dijo con una leve reverencia.
-Issei… -murmuró la joven heredera jugando con sus dedos nerviosa -¿Te tienes que ir? -
-Sí –confirmó el joven.
-¿Cuándo… Cuándo volverás? –melancólica.
-Mmm... Esta vez pasará un tiempo antes de que volvamos a vernos –frunciendo el labio.
-¡N-no puedes! ¡Eres un despistado! ¡Tengo que estar encima de ti todo el rato! ¡No puedes irte durante mucho tiempo! –exclamó llorosa.
-¡Jajaja! ¡Rias, que mona! –reía Lord Gremory junto a su esposa.
-Issei… No me dejes… -llorando a lágrima viva, recogiéndoselas como podía.
Akeno por su parte le cogió de la manga de la camisa, también llorando.
-Akeno… -masculló cogiéndola de las mejillas, retirando las lágrimas con su dedo pulgar -¿Qué está pasando? Ya sabíamos que me iría, solo estaba de paso, y que era una situación temporal. Lo siento Rias, pero son mis obligaciones –dijo el chico pese a las lágrimas de las jóvenes.
-Issei-kun tiene razón, volverá de tanto en tanto, como viene haciendo –expresó Venelana sonriente.
El chico aun con un esfuerzo titánico no pudo evitar el mirar detenidamente sus enormes pechos, llevándose un tirón de mejillas de la menor pelirroja.
-Adiós… Issei… -se despidió mirando al suelo triste.
-Adiós Rias… Nos volveremos a ver pronto -dándole un beso en la mejilla -Esto es solo un hasta pronto -
-Issei… -
El castaño se quedó mirando a las chicas en silencio.
Pensando detenidamente.
-¿En realidad queréis estar conmigo? -fue su consulta.
-¡Sí! -chilló la pelirroja al instante.
La morena afirmaba con tanta fuerza que juraría que podría romperse el cuello del movimiento.
-Entonces os voy a dar esto… -murmuró el chico alzando las manos, creando dos círculos mágicos frente a las chicas.
Pequeños, de apenas un palmo de diámetro, revelando dos joyas rojas.
-¿Qué son? -preguntó la Demonio curiosa -Son piedras muy hermosas… -
-Mi más reciente creación, quizás mi obra maestra. De estas piedras solo hay trece -explicó el joven.
-¿Por qué me la das? -
-Si quieres estar conmigo la necesitarás. Quédatelo como garantía de que nos volveremos a encontrar, de que un día volveré a por ella -
La pelirroja tomó la joya entre sus manos.
Sorprendiéndose al ver como la piedra emitió un destello cegador al tocar su piel.
Convirtiéndose en un anillo en su mano derecha.
-¡Es precioso! -chilló encantada la pelirroja analizando cada milímetro del mismo.
-Issei-kun, esa piedra… -murmuró Sirzechs sorprendido -¿Estás seguro? -
-¡Por supuesto! Esto no es más que una prueba -mirando a una completamente roja Rias, percibiendo un destello junto a él.
Llorosa la morena observó con adoración el anillo colocado en su dedo.
-¡Sí quiero! -exclamó la [Reina].
-¿Eh? ¿Si quieres que? –extrañado.
-Pero Issei… El anillo se quedará pequeño… -comentó preocupada y aun triste la Gremory.
-Rias, para eso tenemos a la magia -respondió el chico acariciando el cabello de la chica -alejándose de las jóvenes -Sirzechs-sama, Venelana-sama, Lord Gremory. Gracias por su hospitalidad -haciendo una reverencia.
-Ha sido un placer -dijeron ellos.
-¡Ise-sama! -exclamó una voz femenina y joven.
-¿Le Fay? ¿Qué ocurre? -observando a la chica correr hasta él desesperada.
-¡Un desastre! ¡Le necesito con urgencia! -chilló la Pendragon exhausta.
-¡¿Qué ocurre?! ¿Cao Cao quizás? –preguntó serio.
-¡Xenovia se niega a bañarse! ¡Ravel no para de perseguir a Gasper-kun para que no se vista de mujer y este no para de congelar el tiempo! ¡Y Ophis-sama está llenando la casa de objetos robados! ¡Ayúdemeeee! -exclamó echándose a sus brazos llorosa -¡Nadie me hace caso! ¡Ravel no para de hacer pasteles y nadie se come mi comida! -
-Le Fay… -
-¡¿Ise-sama, acaso cocino tan mal?! -llorando en su pecho.
-Joder, estos mocosos… -suspiró acariciando su espalda.
-¿Quién es esta arpía? –susurró sombría Akeno.
-¿Issei, quien es ella? ¿Y por qué te abraza tanto? -preguntó Rias frunciendo el cejo.
-Le Fay Pendragon, una [Shiseiten] –la presentó a las dos chicas -Bueno, es tiempo de irme… Como dije, fue un placer esta experiencia. ¿Puedes crear el círculo Le Fay? –le pidió a su [Shiseiten].
-Enseguida -alzando una mano, creando un círculo bajo ellos.
-¡Issei! ¡Llévame contigo! -chilló Akeno.
-¡ADIÓS ISSEI! -exclamó en lágrimas Rias viéndolos desaparecer -¡TE QUIERO! -llorando desconsolada.
-No estés triste Rias -consoló Sirzechs -Es algo temporal… Además, tienes la garantía -
La chica lo abrazó con fuerza llorando a lágrima viva.
-¿T-temporal…? -murmuró mirándolo más calmada.
-Rias… ¿Issei-kun te gusta? –le preguntó su madre acercándose a ella.
-Sí… -respondió mirando al suelo sonrojada.
-¡Bien, porque es tu prometido! Cuando tengas los 18 te casarás con él, aunque puedes casarte desde los 16 si quieres -declaró Lord Gremory entre risas.
Viendo como Rias enrojecía, sangraba por la nariz y se desmayaba sonriente.
-Y podemos hacer una excepción contigo, Akeno-chan -agregó el pelirrojo, mirando a la morena.
-¿Una excepción? -preguntó confundida.
-Para que tú también puedas casarte con ese chico –le dijo acariciando el cabello de la pelinegra.
-¿Harían eso por mí? –la chica no cabía en su sorpresa.
-¡Por supuesto! –exclamó contento –¿No dices que eres su esposa? ¡Por qué no hacerlo oficial entonces! –riendo efusivamente.
-Issei y yo… ¿De verdad? -mirando su anillo, besándolo con cariño.
Con una hermosa sonrisa adornando su rostro.
Pero ninguno de los presentes podía imaginar que el círculo de visitas de había roto.
Que sus caminos se separarían por un margen de tiempo que los jóvenes e inexpertos corazones de Akeno y Rias no podían soportar.
Tiempo.
Un tiempo que Issei agradeció, preocupado por el futuro y bienestar de las chicas, con su "capricho" hacia él.
El tiempo y las ocupaciones harían que el chico fuese poco más que un vago recuerdo del pasado, cual niebla que se desvanece sin dejar rastro.
Pero al margen de sus planes, de las maquinaciones de Shalba Beelzebub, de las aspiraciones de Cao Cao, de los planes maquiavélicos de Hades…
De la buena intención de Issei…
Sobre todo, una mujer, una Diosa con los pechos más perfectos existentes observaba todo con una sonrisa traviesa.
Una Diosa con dos caprichos: los romances empalagoso de las novelas y el romance de su más fiel creyente.
Y para Chichigami, el que Issei Hyodo planease una vida sin pechos, por buena causa que la justificase, la decepcionaba.
Dicha decepción provocaba que esta moviese los hilos del destino a conveniencia.
Oh si, Issei Hyodo tendria pechos, quisiese él o no.
De eso se encargaría ella.
- Mundo humano -
-Le Fay Pendragon ha abandonado el inmueble, Cao Cao -informó un miembro de la [Brigada del Khaos].
-¿El Dragón? -consultó el Oriental.
-Sigue en los terrenos Gremory -
-Entendido… ¿Quiénes están dentro? -
-Las niñas, lo esperado -
-Muy bien… Proceded -fue su orden.
-¿Qué haremos si vuelven? -
-Issei-kun no volverá hasta haber acabado sus asuntos, pero enviará a la humana antes. Capturad a los sirvientes, usadlos como rehenes. Eso hará rendirse a la Fénix y a la exorcista. Repetid el proceso cuando aparezca la Maga -
-¿Y cuando los tengamos a todos? -
-Que el Dragón sepa con quién está jugando -indicó sin contemplaciones.
-... -
XXXXX
[¿Estás seguro de lo que haces?]
-¿Um?-
[Las joyas]
-¿Habláis de Rias y Akeno? ¡Menudo par de preciosidades! En cuanto crezcan serán unas absolutas bellezas… -dijo sonriente el joven Dragón.
[¿Por qué les ha dado las joyas?]
-Son una apuesta de futuro. Hay dos opciones… Que por su bien y el mío pronto se olviden de mí -apareciendo en un portal mágico, apareciendo en el exterior de su casa, mirando absorto al suelo -O por lo contrario que se aferren a estos recuerdos y el día en que me presente a por esas joyas sigan deseando conservarlos –finalizó con esas palabras.
[Compañero…]
[¿Por qué puedes desear que te olviden?]
-No lo tengo muy claro… -susurró el chico cruzándose de brazos -Quizás en mi interior dudo de este camino y quiero plantar una semilla, que germine en un futuro alejado de la [Brigada del Khaos]. ¿Un Dragón como yo puede tener una familia? ¿Una vida tranquila? -hizo esas preguntas más para sí mismo.
El joven detuvo sus divagaciones al percatarse de la elevada temperatura en el aire.
-¿Qué…? ¡No! -exclamó, encontrándose de frente con la residencia en llamas.
Una inmensa columna de humo procedente de unas intimidantes llamas rojizas consumían con gula los restos de su vivienda.
El chico furioso apartó el portón principal con fuerza, cubriéndose la cara cuando el oxígeno al entrar por la puerta provocó una fuerte llamarada.
El recibidor estaba acabado, con las vigas del techo derrumbadas.
Era imposible entrar por el frente.
Retrocediendo unos metros observó las ventanas del segundo piso.
Plantándose en el patio superior de un salto.
Rompiendo las ventanas, cubriéndose de antemano, entró en la habitación de Ravel.
Todo ardía…
Fotos, la cama, ropa, posters… Absolutamente todo.
-¡¿Chicas?! –las llamó alzando la voz cuanto pudo.
Pese a ser un Dragón, había algo que no podía controlar…
El miedo.
El miedo lo dominaba.
-¡¿Le Fay?! ¡¿Xenovia?! ¡¿Gasper?! ¡¿Ravel?! ¡¿Alfred?! -llamaba derribando la puerta de una patada.
Buscando por el piso, sin ver nada más que fuego y humo.
[Tranquilo compañero, piensa en la magia de evacuación]
-¡Cierto! ¡Gracias Ddraig! -dijo con leve alivio recordando el sistema de protección del cual disponía su residencia.
Horrorizado salió de la estructura cuando esta comenzó a derrumbarse.
Saltando al patio trasero...
Donde se le cayó el alma al suelo.
Cuerpos.
Claire y Cristina, muertas en el suelo.
Sus sirvientas, humanas, inocentes, unas simples empleadas que jamás tuvieron nada que ver en sus maquinaciones, muertas.
-S-señorito… -masculló débilmente una voz masculina.
Alfred estaba crucificado en el árbol de cerezo, con una lanza mágica en el pecho, tosiendo sangre.
-¡¿Alfred?! –el [Sekiryuutei] corrió hasta el anciano.
Intentando liberar sus ataduras y las estacas de hierro hundidas en la madera, atravesando la carne y el hueso del anciano.
-Es inútil… -jadeó el anciano.
-¡¿Qué ha pasado Alfred?! –preguntó alarmado.
-Las Facciones… Héroes y Demonios… -reveló tosiendo sangre.
-¿Las Facciones? ¿Esto es obra de la [Brigada]? ¡Esos bastardos…! –bramó Issei.
Los ojos del [Sekiryuutei] brillaban con furiosa intensidad.
-Las chicas… Están… Ryuuteimaru… -indicó el sirviente.
-Perdóname, Alfred… -masculló el chico, sumamente dolido.
-H-ha… Ha sido un placer señorito… -sonriendo en sus últimos respiros de vida.
-Muchas gracias por todo, Alfred… Descansa en paz… -susurró viendo al hombre cerrar los ojos.
Arrancando las estacas a la fuerza, cogiendo al hombre en brazos, dejándolo junto a las mujeres.
Sentándose sobre una de las pocas sillas que se mantenían intactas.
Observando el fuego como si de una revelación se tratase.
-Juro por todo lo más sagrado, que pagareis por esto… ¡Con vuestra sangre y vuestra vida! –rugió el Dragón.
- [Skíðblaðnir] Ryuuteimaru -
Apareciendo en un círculo mágico en el puente del barco volador.
Corriendo aprisa por sus maltrechos pasillos de madera, alcanzando los camarotes.
Localizando al instante a los niños, abrazados entre ellos, llorosos y temblando.
-¡Ise-sama…! -lloró Le Fay junto a Ravel, Xenovia y Gasper, rodeándolo por completo –Lleguemos tarde Ise-sama… -murmuró la Maga tristemente -Ryuuteimaru nos trajo aquí directamente… No pudimos… -aferrándose a su pecho, derramando lágrimas.
-Ya está chicas… Ya ha pasado todo -liberando algunas lágrimas -Todo estará bien ahora... ¡Lo juro! –aferrándose a su amado [Shiseiten].
- Lemuria -
-¿Hemos provocado a un Dragón, Cao Cao? -
-Él es el primer paso. El Dragón de alto nivel más débil… Si no podemos con el olvidaos de Ophis y Great Red -fueron las palabras del Héroe.
-Pero vendrá a por nosotros… -
-Probaremos nuestras nuevas herramientas, y a este valioso juguete -acariciando una esfera dorada del tamaño de una de bolos -Para cuando llegue, estaremos preparados. Ni siquiera los Dragones merecen la salvación… -
- Terrenos Gremory -
-¿Qué ocurre, Grayfia? –consultó el Maou Lucifer a su [Reina] y esposa.
-Ha ocurrido algo extraño... –
-¿El qué? –
-Desconozco los detalles, pero hemos recibido un mensaje mediante el sistema [Outer Heaven]. Issei-kun ha comunicado que no podrá estar presente en las próximas reuniones, que de estar los miembros presentes se celebre a criterio de los participantes, Sirzechs-sama –informó la [Reina] más fuerte.
-Creo poder aportar algo de información –dijo el Mago [Alfil] caminando hacia ellos con el semblante serio.
-¿Qué sabes, Matthers? –preguntó la sirvienta.
-Ha habido un ataque en la ciudad de Kuoh. Tres humanos muertos en un incendio. Los cuerpos estaban empalados en árboles, ha informado la Casa Sitri –dándole a su [Rey] un dossier.
-Solo hay una explicación… Hay enfrentamientos internos en la [Brigada del Khaos] –fue la explicación del Maou -La residencia actual de Issei-kun ha ardido en llamas… ¿No sabemos nada más? –leyendo el dossier.
-Nada. No sabemos dónde está, ni siquiera si está bien –informó el [Alfil].
-No le digas nada a las chicas –ordenó el pelirrojo.
-Sí, Sirzechs-sama –
-Issei-kun... ¿Qué está ocurriendo? –levantándose, caminando hasta la ventana.
Desde donde, por obra del cruel destino, observaba como una inocente e ignorante Rias Gremory se divertía con su séquito
-¿Por qué no nos dices nada? Podríamos ayudarte... –murmuró preocupado.
- Rumania -
-¿Cómo ha podido pasar esto? -se lamentaba un Vampiro superior.
Observando con pavor el destrozo sufrido en la Ciudadela.
-¿Cómo han burlado nuestra vigilancia? -
-Cuántas bajas… -
-... -
-¡¿Cuántos de nuestra especie han muerto?! -
-... -
-... -
-Las víctimas son incontables… -comunicó uno de sus sirvientes.
-¡! -
-Os lo dije, sois débiles… SOMOS débiles -exclamó un hombre rubio tras ellos.
Caminando junto a una chica rubia y un hombre alto, moreno, vestido con un pesado abrigo negro.
-Tú… -siseó el Vampiro.
-Dadme tiempo y fondos, y libraré a los Vampiros de nuestras debilidades. Nos convertiremos en la raza más poderosa. Nos vengaremos de Lucien… ¡Y de todos los que nos ofendieron en el pasado! -
Radical.
Ese hombre era alguien que jamás debería de ser escuchado.
Ese hombre, guiado por la locura, enviaría a su especie a la extinción…
¿Pero qué remedio tenían?
El índice de natalidad de su pueblo ya era ridículamente bajo como para tener que asumir muertes masivas por culpa de esas bestias sin raciocinio.
No tenían más remedio...
-¿P-puedes hacerlo? -
-Con su ayuda, si… -sonriendo al mirar a la pequeña rubia sentada en una silla de ruedas.
Con apenas consciencia.
-Hay una última cosa… -murmuró el joven rubio con una sádica sonrisa.
-¿Qué más puede haber? -
-Los invitados, se marcharon en ese barco volador… -
-Lo he oído, los enviados Gremory se enfrentaron a Lucien. No creo que… -
-El Dragón Emperador Celestial Rojo irrumpió en el Castillo Vladi y se llevó a Gasper, e intentó llevarse a Valerie Tepes… ¡Él es el culpable de su estado actual! -declaró el hombre dramáticamente.
-¡! -
-¡Eso es imposible! -exclamó uno de los Vampiros.
-¡¿Los Demonios nos han engañado?! -bramó otro.
-¡¿Trabajan junto a esos perros?! -
-Secuestrar a nuestro As… ¡Ese [Sekiryuutei]...! -chillaron otros.
-¡[Sekiryuutei]! -era la palabra que coreaban furiosos todos los Vampiros.
-¡Maldito seas [Sekiryuutei]! -
XXXXX
-Todo va según lo previsto… -comentó divertido cierto hombre albino.
Observando desde una ventana la conversación sobre la heredera Tepes.
-¿Es buena idea dejar a Crom Cruach aquí? -preguntó otro albino, más joven que el primero.
-De momento es prioritario que esté aquí. Nadie debe de saber que estamos aquí. Crom Cruach no hará nada y ellos le temen y respetan. Serán obedientes mientras una figura autoritaria este presente... -fueron las palabras del hombre -Me interesa más saber qué tanto sabe ese Dragón Rojo, y sobre todo el por qué la pequeña Valerie ha perdido la cabeza… -
-Entendido, Rizevim-sama… -
-Continuara-
Capitulo editado en su totalidad.
