Go ahead and cry little girl
Nobody does it like you do
I know how much it matters to you
I know that you got daddy issues
And if you were my little girl
I'd do whatever I could do
I'd run away and hide with you
I love that you got daddy issues
And I do too
The Neighbourhood - Daddy Issues
Nueva York seguía siendo la misma, un montón de recuerdos que se acumulaban desde las esquinas buscando atacarlo en cualquier momento que dejara la guardia baja... pero la ciudad, el mundo no podía acercarse lo suficiente, no mientras ella estuviera a su lado.
La reunión con Peter fue como lo imaginó, el chico estaba ansioso; alguien estaba atacando diversos centros de Stark Industries, robando tecnología y aquello ponía nervioso al muchacho. Tony no se sentía nervioso; estaba al tanto de las desapariciones, los robos y aún así nada lo alteraba. Le había dicho algunas palabras de aliento a su protegido, nuevas mejoras al traje y de regreso a la torre; solo que esta vez cuando llegó no lo recibió la soledad, el silencio o el vacio que habían dejado sus antiguos compañeros, no, esta vez Marlene le recibió con una pizza y una película extrajera de temas humanos y profundos que los hacían olvidar a ambos lo difícil que iba a ser en el futuro.
Ellos con el nuevo grupo de Avengers, ellos con el mundo en general.
Pero valía la pena si se recostaban en el cómodo nuevo sillón y se dejaban llevar por la trama dramática que los excluía a ellos. No estaba seguro tampoco de que significaban ellos, ella había accedido a venir con él cuando las cosas comenzaron a subir de tono en el mundo que había dejado ¿Qué más estaba pasando? Bruce lo miró con ojos inquisitivos cuando dejó a la chica en el piso de la torre para que se instalara y al bajar juntos por el elevador le había dicho "Ten cuidado" ¿Con que? ¿Debía tener cuidado de lo que Marlene podía hacerle o de lo que él podía hacerle a ella? No estaba preparado para plantearse esas dudas así que simplemente mandó el asunto a lo profundo de su mente.
No era un adolescente, podía manejar su relación sin meterse en problemas y sin embargo cuando la sentía cerca de su pecho, respirando lentamente, con sus dedos delgados acariciando el lugar donde el reactor estaba y su olor lo inundaba dejándolo indefenso Tony sabía que estaba irremediablemente perdido. La buena noticia es que ella también lo estaba, en su delicada manera de ser; como un fuego ligero que dependía de sus labios para mantenerse vivo, no la deslumbraban lo lujos que podía ofrecerle, ni la fama o el peligro; Marlene era indiferente a todo eso, para ella solo existía Tony Stark el hombre con todos sus fallos y rincones podridos.
La primera reunión con el equipo fue productiva, todos parecían aliviados de verlo incluso sus antiguos amigos, no le molestó ni le agradó; hacía mucho que dejó ese episodio detrás, en fin las cosas salieron como tenían que salir y al momento de despedirse Tony no sintió la necesidad de salir huyendo, se quedó hasta que las puertas del elevador se abrieron y Marlene entró con las bolsas de la cena. Entonces no fueron un par de ojos lo que miraron de manera inquisitiva, la chica y él los ignoraron, estúpidamente Iron Man dejó de ser el superhéroe para ser solo el hombre que se ponía de pie para ayudarla a dejar todo en la cocina y le preguntaba qué tal el día en el trabajo (porque Marlene se había negado a vivir solo de su dinero por algo que sonaba a "Cazadora de fortunas" y había conseguido un empleo en una cafetería a unas cuadras). La chica les ofreció a todos un poco del pollo estilo turco y sus compañeros se sentaron a la mesa sin dudarlo, Tony lo adjudicaba al hecho de que había pasado un buen tiempo desde la última vez que los invitó a cenar y la invitación de ella no lo molestó.
Era su casa tanto como era de él, ese pensamiento se metió como agua helada por su frente y tuvo que excusarse para refugiarse en el baño mientras la idea se asentaba. No era una mentira, no era un verdad completa y era ellos.
Marlene lo buscó sin llamar la atención del grupo que se dividían las porciones de salsa, lo abrazó contra el lavabo y le besó la nuca para calmarlo.
-¿Vas a decírselos esta noche?-. Le preguntó con la mirada enfocada en sus ojos a través del espejo, era una buena pregunta con el tono perfecto de duda honesta sin recriminarle nada.
"No lo sé" quiso contestar para olvidar también ese tema y concentrarse en pasar la noche pero la chica estaba demasiado dentro de su ser, sabría de inmediato que algo no estaba bien; así que fue honesto.
-Mañana en la primera reunión, incluso escribí un discurso-. Ambos ríen y regresan a la mesa con las manos unidas y una sonrisa cómplice, poco importan las miradas, las preguntas, los reproches y los "Ten cuidado", su renuncia descansa en el escritorio de su habitación (de ambos) y la promesa de una nueva oportunidad le acaricia los dedos.
