La terapia marital había terminado y una vez que cruzaron por la puerta principal, se reunieron en las afueras del lugar. Los guerreros se encontraban de brazos cruzados, tragándose una vez más, un nuevo sermón de sus esposas; como si ya no hubieran sufrido lo suficiente en aquella forzosa terapia de hace más o menos una hora atrás.
Solían ser tan irritantes cuando querían serlo. Pedirle a Sheng-Long que las dejara mudas durante una temporada, no era una idea del todo descabellada.
_ ¡¿Nos están escuchando?!
Los interrogados sacudieron levemente sus cabezas, volviendo a la realidad
_ Sí, por supuesto que sí – Asintieron con nerviosismo. Temían que descubrieran que no habían oído ni una sola palabra
_ Ya oyeron al terapeuta. ¿Quieren el divorcio?
_ No…
_ ¡Alabado sea Kamisama! – Exclamaron las mujeres al unísono, felices. Había esperanza, aún estaban a tiempo de salvar el matrimonio - Eso significa que ya no estaremos separados, y volverán a vivir con nosotras, ¿verdad?
_ Ni locos
Y nuevamente llegó el caos y todas esas frases que ya conocían a la perfección. "Tú no me amas" "Pretendes irte con otra" "Qué pasará con nuestros hijos" "Prefieres vivir con tus amigotes que conmigo" "En qué me equivoque"
Los guerreros exhalaron exhaustos. No tolerarían otro sermón, no podrían ni aunque lo intentaran. Todo ese parloteo les recordaba el motivo por el cual decidieron separarse, aunque sus actas matrimoniales indicaran lo contrario. Todo ese parloteo incesante, todos esos reclamos, quejas, gritos e insistencia, todo eso y más, sólo aumentaba aún más sus ansias de ser libres.
No tuvieron más opción que huir; huir cuanto antes. Corrieron en dirección a la esquina más cercana y prendieron rumbo extraviándose por los cielos.
_ ¡Malditos cobardes! – Exclamaron sus esposas, sin importarles que la gente a su alrededor las observara como si se hubieran escapado de un manicomio
( (… ) )
El sol salió dando inicio a un nuevo día. Adiós al odioso día lunes y hola al no tan deseado día martes. El día de hoy el clima estaba de locos, una infinita lluvia caía sin piedad sobre toda la ciudad y unos furiosos rayos deslumbraban en el sombrío cielo cubierto de nubes grises. Y aún cuando las condiciones climáticas no eran las más adecuadas, el club de las divorciadas se encontraba una vez más, reunido en Corporación Cápsula.
El tema de conversación que Bulma, Milk y Videl mantenían, no estaba del todo anexo a la crisis que acechaba sus vidas.
_ ¡Todos los hombres son iguales!
_ No importa que tan linda seas con ellos. De todas formas, te engañarán con otra
_ Todos los hombres de la faz de la tierra son unos egoístas, ególatras y presumidos
_ Y son tan sucios, nunca jalan de la manilla del sanitario y siempre dejan tirada su ropa interior
_ Orinan y cepillan sus dientes, todo eso, lo hacen en la ducha
_ Nunca reconocen cuando se equivocan y cuando es así, vuelven como perros arrepentidos intentando convencernos con obsequios y joyas
La puerta que daba pie a la sala principal fue azotada con brusquedad, interrumpiendo la conversación. Las susodichas no pudieron evitar llevarse un pequeño susto que no duró demasiado al ver que sólo se trataba de número dieciocho.
_ Qué bueno que me dieron el día libre – Hablaba la mencionada, ingresando al lugar- ¡Estoy tan molesta! – Exclamó, para luego dejarse caer en el sofá
_ ¿Qué ocurre?
_ Pueden creer que el estúpido, idiota, calvo, pelón horroroso, mal nacido, enano, apestoso, pútrido…
_ ¿Continua, sí? – Interrumpieron, ya hartas de los insultos continuos
_ ¡El maldito de krilin me arrebató mi sortija de matrimonio!
_ ¡No! – Exclamaron dramáticas
_ Si…
_ ¡No!
_ ¡Les digo que sí, estúpidas!
_ ¿Cuándo? ¿cómo? ¿por qué? ¡queremos detalles!
_ Me dijo que eran prestadas, ¡Prestadas! Dios, me sentí tan humillada
_ Que pelón más descarado…
_ Pero no me importa – Confesó la rubia a secas – De todos modos estaba pensando en irme a vivir a otro país junto con Marron. El sujeto con quién estoy saliendo me hizo esa propuesta
_ ¿¡Piensas irte con él a otro país!?
_ No lo sé
_ ¡No dieciocho, no te puedes ir! – Exclamaron a coro - ¡Mucho menos con un sujeto como ese!
_ Eso lo decido yo, no se entrometan
_ ¿Y qué fue lo que viste en ese hombre tan feo? – Comenzó a decir Bulma – Me atrevería a decir que hasta Krilin está más guapo – Dijo sin más – Tu pretendiente es un asco, es decir, el tono de su voz, su forma de expresarse. El tipo habla como si fuese participe de una película porno, pareciera como si tuviese la quijada incrustada.
_ Pues a mí el tipo me pareció un ricachón presumido, además de que hablaba en forma de seseo – Comentó Videl – Ya saben, como si la única letra que existiera, fuese la zeta
_ ¿Y qué hay de su dentadura de oro? – Comenzó a decir Milk - ¿Perdió los dientes en la guerra, o qué?
_ ¿Fui la única que se percató de sus labios voluminosos? – Comentó Bulma – Quizás se inyectó Botox. Bésate con ese sujeto, y te absorberá como una succionadora
_ ¡Paren, ya! – Exclamó numero dieciocho, sintiéndose ofendida por los numerosos descalificativos dirigidos a su pretendiente - ¡A mí me gusta, y qué!
_ El sujeto tiene dinero, ¿verdad?
_Sí…
_ Con razón…
( (…) )
En un territorio lejano, se encontraban los guerreros junto a sus hijos. Las escuelas habían cerrado debido al clima, dejándoles el día libre y no había nada mejor que un duro entrenamiento bajo la lluvia o al menos ese era el dilema de sus padres.
_ ¡Nada detiene a estos jóvenes guerreros! – Trunks y Goten hacían sus típicas coreografías, presumiendo sus músculos
_ No soy homofóbica, pero esas poses son súper gays – Comentó Pan
_ ¿De veras? Pues a mí me parecen sumamente ridículas – Comentó Bra
_ ¡Muestren un poco de respeto!
_ Chicos, por favor, no se peleen ¿sí? – Pidió Gohan. Lo anterior, más que una petición, sonó como un ruego por parte de él
_ Vamos, eleven su Ki – Les animaba Goku
Los adolescentes asintieron. Apretaron sus puños, fruncieron el ceño, echando fuera todo su poder. Segundos más tarde, las piedrecillas comenzaron a levitar
_ ¿Preparados?
_ ¡Sí!
_ Bien, atáquennos con todas sus fuerzas
Nuevamente asintieron, sus intentos fueron inútiles, todo esfuerzo era en vano. No lograban hacerles ni un solo rasguño. La falta de entrenamiento traía este tipo de consecuencias, y comenzaba a ser más notorio a medida que avanzaba el tiempo.
_ Oigan… Papá, señor Vegeta, Gohan – Comenzó a decir un agotado Goten – Si no les importa, preferiría pelear con dora la exploradora
_ ¿Y esa quién es?
_ ¿Qué no la ven? Allí está – Señaló a Trunks. . El joven de cabellos lavanda parpadeó incomprendido, su atuendo de pantaloncillos cortos y pañoleta jugaba a favor de dicho descalificativo
El resto no tardó en reír
_ JA, JA, JA, JA, JA, JA
_ Si, si, si, muy gracioso. ¡Ahora yo voy a partirte la cara, Goten!
_ Oye, no te desquites con mi bello rostro
_ ¡Basta ya, mocosos! – Ante el grito del príncipe de los saiyajins, Goten y Trunks retrocedieron asustados - ¡Todos son una verdadera vergüenza! ¡Continúen con el entrenamiento, es una orden!
_ ¿Ellos discuten y tu padre también la agarra con nosotras? – Bufó Pan a su acompañante Bra, quién solo atinó a resoplar con desgano
Agotados, adoloridos, fatigados y sin aliento, continuaron con el duro entrenamiento. Estando el gruñón de Vegeta presente, no había tiempo para flaquear. Y ay de aquel que se quejara.
((…..))
Con el pasar de las horas, la lluvia parecía empeorar aún más y el duro entrenamiento entre padres e hijos ya había finalizado. Ahora prendían rumbo a Kame-House, ya que, habían acordado cenar juntos el día de hoy para así disfrutar más tiempo en familia.
_ Maestro Roshi, sírvanos algo de comer por favor – Fueron las palabras de Goku en cuanto ingresó a la casa – Estamos muertos de hambre
_ Estoy ocupado – Contestó el anciano, con su infalible revista de mujerzuelas
_ Uhm, está bien – Goku rascó su nuca – Krilin, ¿nos servirías algo de comer, por favor?
_ Que me creen su mucama o algo así
_ Es lo mínimo que puedes hacer, ¿no? – Comentó Vegeta – Tú nunca haces nada, ni siquiera trabajas
_ ¡Óyeme! – El calvo parecía haberse ofendido – Estoy en busca de un empleo, ¿sí?
_ JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA – Las descontroladas carcajadas por parte de todos no tardaron en hacer eco por toda la isla
_ Oye Krilin, ¿a dónde vas tan elegante?
_ Bulma me invitó a una fiesta
_ ¿Una fiesta?
_ Si, y por lo que oí a través del teléfono, sus esposas estaban bien acompañadas. De ser ustedes me preocuparía
_ ¿De qué estás hablando?
_ Cielos, ustedes los saiyajines son tan ingenuos
_ ¡Habla claro, humano despreciable! – Vegeta tomó al calvillo de sus prendas, elevándolo unos cuantos metros del suelo
_ Estaban acompañadas de otros hombres, ¿sí? ¡Bájame, ya!
_ ¡¿QUÉ?!
_ Oigan, oigan – Comenzó a decir el calvo – Por favor, no les hagan saber que se los he dicho. Bulma y las otras me matarían
_ ¡Cállate mucama!
( (…..) )
Mientras tanto, en Corporación Cápsula una pequeña reunión se llevaba a cabo. Los sujetos que acompañaban al club de divorciadas eran unos tipos muy bien parecidos, sólo un poco más jóvenes y encajaban perfectamente en el prototipo ideal de hombre guapo y encantador.
Milk acomodó su flequillo dispuesta a ligar con el sujeto que tenía a su lado. No necesitó armarse de valor, el alcohol se encargó de hacerlo - ¿Estás solito, guapo? – Preguntó, intentando articular correctamente las palabras, pues ya estaba ebria
_ ¿Qué?
_ Que si eres soltero, casado o divorciado
_ Soltero ¿y tú?
_ Separada
_ Cielos, lamento oír eso. Se nota que eres una buena mujer
_ Sí, pero mi Goku no me valoraba – Entristecida, bajó la mirada- ¿Tienes idea de cuantas veces me fue infiel? – La pelinegra comenzaba a exaltarse - ¡Miles! ¡Miles de veces! ¡Y yo me desvelaba preparándole sus platillos favoritos! ¡Y me engañó! ¡El maldito desgraciado me engañó!
El hombre solo forzó una sonrisa, no pudo evitar sentirse incomodo ante aquel brusco cambio de humor.
_ Perdón, me alteré
_ No te preocupes, preciosa. Mi hombro está disponible para que te desahogues
_ Nah, ¿Quién crees que soy, una niñita? – Se subió en la mesilla de enfrente, alzó su vaso con alcohol y aclaró su garganta - ¡La gran Milk promete que jamás volverá a derramar una lágrima por su marido Goka!
_ Goku – Le corrigió numero dieciocho
_ Si, ese mismo
Por otro lado, Bulma revolvió su cabello intentando lucir sexy. Que lastima que ninguno de los presentes le advirtió que parecía que tenía un estropajo en la cabeza. Aun así, no perdía su atractivo.
_ Y dime – Hablaba con el tipo que tenía a su lado - ¿Tienes novia?
_ No, la deje
_ Claro, claro. Ustedes los hombres son expertos en abandonarnos, ¿verdad? ¡¿verdad?! – Exclamó histérica. Estaba mucho más ebria que el resto – En fin… ¿quieres paso a este sensual cuerpo?
_ ¿Qué? – Preguntó el tipo
_ Ay vamos, no seas gay
_ ¿Gay, yo? – El sujeto sonrió y apegó su cuerpo contra ella – Ahora mismo te demostraré mi hombría, preciosa
Bulma soltó una pequeña risita y volvió a beber de la botella, expulsando un eructo – Ups, lo siento. Estoy tan apenada
En cuanto a Videl, ella solía ser más reservada con personas desconocidas. Ni siquiera el alcohol le ayudaba a superar su timidez.
_ Me pareces familiar – Decía su acompañante – ¿Eres la hija de Mister Satán?
_ Sí, lo soy
_ Sabía que te había visto en algún lugar. Eres muy bonita
_ ¿En serio, tú crees? – Videl se sonrojó
_ Por supuesto, eres hermosa
_ Pues, tú… Tú también, eres… simpático
_ Me enteré que te separaste – Hablaba el tipo a su lado, con la intención de entablar una conversación – Lo siento mucho, mis más sinceras condolencias
_ Sí, es cierto. Me abandonaron
_ ¿Por otra mujer?
_ No – Videl volvió a beber de su vaso con alcohol, hasta el fondo – Por un libro
_ ¿Un libro?
_ Sí… ¡me dejó por sus estudios, o tal vez por su madre, o tal vez por ambas cosas! – Comenzó a decir, alzando la voz - ¿Y tú crees que él sufre como yo? ¡No! ¡no lo hace! ¡es de hierro el maldito granuja! – Sollozó – Oh, por dios, estoy tan ebria – Videl cubrió su rostro con ambas manos
Los sujetos se miraban entre sí. Era más que evidente que comenzaban a sentirse algo incomodos con el trío de borrachas – Eh… ¿Nos disculpan un momento? Queremos usar el sanitario – Dicho esto, se retiraron
_ Que maricas, ¿van al baño en grupo? – Comentó la peli-azul – Eso es cosa de mujeres
_ Oye Bulma, ¿Dónde conociste a estos tipos tan agradables?
_ Eran amigos de Yamcha. ¿verdad que están buenos?
_ Sí… ¡Están muy guapos!
¿Quién está guapo?
Las susodichas giraron en dirección a aquellas voces familiares. En el ventanal más cercano, justo allí, estaban los guerreros. Lucían enfadados, tenían sus ceños fruncidos y miradas poco amigables.
_ Esto se pondrá bueno – Comentó numero dieciocho
_ Hemos llegado, hermosas, les parece si vamos a… - Los sujetos no pudieron continuar al percatarse que habían llegado más invitados – Perdón, no sabíamos que esperaban a más personas
_ ¿Estos tipos? – Comenzó a decir Vegeta – ¿Estos pobres diablos son sus acompañantes?
_ Bien, díganlo ya – Comenzó a decir Goku - ¡Quién de ustedes es el acompañante de mi mujer!
_ ¡Y yo también exijo saber quién de ustedes está con la mía! – Exclamó Gohan, intentando lucir intimidante, pero esas cosas no iban con él. Se veía ridículo
_ ¿Cuál es el problema, musculosos presumidos? – Los tipos no comprendían que rayos ocurría
_ Por favor, escuchen – Comenzó a decir Goku, un poco más calmado – No queremos problemas. Por favor, lárguense de aquí – Pidió amablemente
_ ¿Y ustedes quién carajos son? – Interrogaron los sujetos
_ ¡Somos sus esposos!
_ Ex – esposos – Número dieciocho les refrescó la memoria
_ Ah, de manera que fueron ustedes los miserables que se atrevieron a abandonar a estas pobres y despechadas mujeres
_ Mi padre fue muy claro – Comenzó a decir Gohan – No queremos problemas. Por favor, salgan de aquí
_ Oblíguennos
_ Siempre con su estúpida generosidad ¡A un lado, insectos! – De un empujón apartó a Goku y Gohan, dispuesto a mandar al infierno a los sujetos que se atrevieron a ligar con su mujer
_ ¡No, vegeta! –Goku lo detuvo junto a Gohan – No seas injusto, recuerda que les llevamos por mucha ventaja. No sería correcto pelear
_ Señor vegeta, no todo se soluciona con violencia
_ ¡Quitense, estorbos!
El príncipe con la palma de su mano comenzó a reunir energía dispuesto a dar el primer ataque, dejando a los sujetos estupefactos. ¿Qué clase de brujería era esta? La masculinidad que esos tipos aparentaban tener, se fue al demonio al chillar y huir del lugar cuanto antes.
_ Cielos, que nenitas – Comentó Bulma – Que suerte que no nos acostamos con ellos, ¿no es así, chicas?
_ Sí – Asintieron Milk y Videl
_ ¿¡Disculpen?! – Exclamaron los guerreros
_ ¿Y ustedes, a qué han venido?
_ ¡A impedir que cometieran una locura!
_ Tenemos derecho a cometer todas las locuras que se nos antoje – Respondió la científica - ¿No es así, Milk, Videl?
_ ¡Sí!
_ ¿Querían sacarnos celos? - Preguntó Goku - Porque si esa era su intención, déjenme decirles que lo lograron
_ Fuera de mi casa – Exigió la científica
_ ¿¡No nos darán una explicación al respecto?!
_ ¡NO!
_ Pero, Videl…
_ ¡Vete!
_ Milk, escúchame…
_ ¡Fuera!
_ Bulma, yo…
_ ¡Largo!
_ Ya lo oyeron, babosos. Largo de aquí – Mencionó numero dieciocho
No se marcharían tan fácilmente, no sin antes oír la explicación que creían merecer. Cada guerrero tomó a su esposa y buscó la habitación más cercana para poder hablar al respecto.
Minutos más tarde….
_ Videl, yo no estoy saliendo con nadie ni pretendo hacerlo – Gohan se paseaba por la habitación a la par del habla, su mujer permanecía en una esquina de brazos cruzado – No tienes que hacer esto, Videl…
_ Ve a llorarle a tu madre, hijito de mamá
_ Bien, hablaremos en otra oportunidad. Ahora no tiene sentido si estás en ese estado de ebriedad
_ ¡Bien, vete de aquí!
_ Eso haré
_ Por cierto – Le detuvo su mujer sujetando uno de sus hombros, el saiyajin levemente volteó hacía ella - ¡La chaqueta que usaste en nuestra primera cita era de mujer!
_ ¡Pues, tú! – Intentó ofenderla, pero no pudo. Era demasiado caballero – Pues yo pienso que eres adoptada – Dijo lo primero que se le vino a la cabeza
_ ¡No inventes! ¿Es lo mejor que me puedes decir?
Mientras tanto…
_ Milk, entiéndelo. Tú y yo estamos hechos el uno para el otro – Goku rodeaba a su mujer con sus brazos, que suerte que estaba ebria, eso impedía que se zafara de los agarres
_ Suéltame
_ Te… Besaste… ¿con él? – Titubeó temeroso
_ No…
_ ¡Uf! – Suspiró aliviado
_ Iba a hacerlo, pero no tuve tiempo
_ ¿¡Qué?!
Mientras tanto…
_ ¡Qué pretendes! ¡Qué pretendes, dilo! – El príncipe sacudía los hombros de su mujer con precaución
_ Nada…
_ ¡Antes de que me engañes te mueres, mujer! ¿Me oíste? ¡Te mueres!
_ Cállate, mejor ve a la montaña rusa. Quizá ya alcances la altura para subir
Cuando las discusiones finalmente acabaron, los guerreros se lanzaron sobre la ventanilla más cercana hasta desplazarse por el lluvioso cielo. Era realmente absurdo, qué ironía, qué confusión, por un lado deseaban estar lo más lejanamente posible de ellas para sentirse libres, libres de todo encadenamiento, de toda atadura y, por otro lado, anhelaban su compañía, el estar juntos nuevamente como un matrimonio. Que cuestas a bajo iba todo.
Al llegar a Kame-house, se percataron de que sus hijos ya se habían marchado. Eso les dio la oportunidad de ir a la despensa y sacar de allí unas cuantas botellas con alcohol. No solían beber con frecuencia, sólo en ocasiones especiales y ni siquiera disfrutaban hacerlo. Sin embargo, este era un momento oportuno para beber hasta el fondo. El sólo recordar que el día de hoy sus esposas pudieron haber cometido un acto de infidelidad, les provocaba una cólera terrible, una inquietud les bloqueaba el pecho. La ira recorría por sus venas mucho más que su propia sangre.
Finalmente, se dejaron caer sobre el sofá con las botellas de alcohol a su alrededor. La poca costumbre que tenían al beber provocó que se embriagaran mucho más rápido de lo esperado.
_ Las mujeres son lo peor – Hablaba el príncipe de los saiyajins – Sus falsedades han llevado a la caída de los hombres más poderosos del mundo
_ Si las mujeres fuesen tan buenas como dicen ser, kamisama tendría una ¿no lo creen? – Comentó Goku
_ ¿Por qué tanto alboroto con todo esto del matrimonio? – Gohan continuó con la conversación – Si al fin y al cabo, terminas divorciándote
_ ¿Quién entiende a las mujeres? – Dijeron al unísono
_ Abusan de su debilidad femenina, lo utilizan en nuestra contra
_ Y siempre usan la excusa de que tienen jaqueca cuando quieres entrar en acción
_ Si se enfadan, te mandan a dormir al sofá
_ No hablan, ¡gritan!
_ No te escuchan, ¡te golpean!
_Y qué irritantes suelen ser cuando les baja el periodo
¿En qué estábamos pensando cuando dimos el "acepto" en el altar?
_.
_.
_.
_.
¡Hola a todos! he aquí el capítulo siete. Creí que ya era hora de hacer sufrir a los guerreros, ahora ya saben cómo se sienten sus esposas.
¡Muchísimas gracias por sus lindos comentarios, nos leemos en el próximo capítulo!
