CAPITULO 6
Descargo de Responsabilidad: Los personajes de Vampire Academy no me pertenecen.
ROSE
_Bueno, ahora que tu "esposo" se fue, puedo saber ¿por qué nunca recibí la invitación a la boda de mi mejor amiga?
Esa era justamente la pregunta que no quería contestar. Pero no tenía opción y francamente no quiera seguir ocultándoselo.
_Todo ocurrió demasiado rápido.
_Eso me queda claro.
Añadió con ironía. No iba a quejarme por su actitud.
_Decidimos casarnos hace apenas una semana, tú estabas fuera de la ciudad y yo no sabía cómo decírtelo.
_ ¿Cuándo sucedió esto? – preguntó – Quiero decir ¿Cuándo fue la boda?
_Ayer en la tarde…
Susurre.
_Ayer en la tarde – repitió – Si no me equivoco el hombre que salió es tu jefe verdad?
Asentí, ya podía ver a donde quería llegar.
_No lo entiendo, tú no querías intentar una relación con nadie, pero ahora estas casada. – empezó a caminar meciendo a Sophie – Cuando te presté ese vestido, sospeche que había algo raro en todo eso, pero tú lo negaste.
Pase las manos sobre mi rostro, mientras más hablábamos, más se enredaba todo, era frustrante.
_En ese momento, no había nada entre él y yo – replique – Cuando fui esa noche, creí que quería decirme algo respecto al trabajo, pero no fue así, me invito a ese lugar para proponerme matrimonio. Me negué de inmediato y lo vi como algo absurdo, fue por eso que no creí necesario decírselo a nadie.
_ Entonces ¿él te ama? ¿Es por eso que quiso casarse contigo?
_No exactamente… – me mordí el labio tratando de encontrar la forma de explicarlo – él considero que ambos teníamos cosas en común, no quería aceptarlo, pero empecé a dudar y termine aceptando.
_Eso significa que no hay ninguna clase de sentimientos entre los dos – suspiró y empezó a acercarse a mí – Rose no me molesta tanto él que no me lo hayas contado, me molesta más saber que puedes salir lastimada, llevar un matrimonio nunca es fácil, siempre hay desacuerdos y algunos problemas y si no hay amor entre ustedes será más difícil superarlo.
_ ¿Crees que fue una mala decisión, verdad?
_Sólo no quiero verte sufrir, quiero que seas feliz, quiero que encuentres a alguien que te haga feliz.
DIMITRI
No podía concentrarme y era la primera vez que me sucedía algo así. Deje a un lado las carpetas que estaba revisando para servirme algo de beber. Los acontecimientos de ayer seguían rondando mi mente, en especial el momento en el que volví por Rose.
Cuando iba a entrar, alcance a oír lo que estaban diciendo, la puerta no era tan gruesa y al parecer ellas estaban cerca de la entrada.
_... me molesta más saber que puedes salir lastimada, llevar un matrimonio nunca es fácil, siempre hay desacuerdos y algunos problemas y si no hay amor entre ustedes será más difícil superarlo.
_ ¿Crees que fue una mala decisión, verdad?
_Sólo no quiero verte sufrir, quiero que seas feliz, quiero que encuentres a alguien que te haga feliz.
Yo no quiero hacer infeliz a Rose, es por eso que propuse un pacto entre ambos, para que nuestra convivencia sea más fácil y sin problemas. Pero cuando ayer, ella regreso conmigo, estuvo pensativa todo el tiempo, no dijo más que unas cuantas palabras en toda la noche. No quise preguntar y tampoco intenté que hablara conmigo. Quería darle su espacio.
¿Tal vez un trato no era suficiente para que una relación funcionara?, quizá me estaba equivocando y quizá Rose ya este arrepentida de este matrimonio, acaso fui tan egoísta por insistir en casarnos de esta manera? Ella acepto hacerlo, pero tal vez quería más? yo podía ofrecerle más?
Mi respuesta inicial es, no. Era difícil para mí abrirme a las personas, pero Rose…estaba haciendo que pusiera en duda varias de mis convicciones, no quiero que nuestro matrimonio fracase tan rápido…
Una idea pasó por mi mente, tal vez haya una cosa o dos que puedo hacer para remediar un poco esta situación y para eso tenía que salir. Realmente espero no arrepentirme despues.
_Lilia cancela todas las citas que tengo en la tarde.
ROSE
Ya tenía muchas dudas sobre esta boda, pero cuando llego el momento me convencí de que valía la pena intentarlo, es decir, a veces tienes que arriesgarte para ganar, a pesar de que aún no tengo claro "eso" que quiero ganar y ahora dudaba que haya hecho la mejor elección.
_ ¿Qué te tiene tan pensativa?
_ ¿Qué…? – Voltee atrás y me encontré a Adrián, estaba justo detrás de mí. – ¿En qué momento llegaste?
_Exactamente… - miro su reloj – hace seis minutos, quería tomar un poco de aire y aquí estabas tú – curvo sus labios en una sonrisa divertida – Estoy ofendido, ni siquiera notaste cuando llegue.
_Lo siento, – sonreí levemente – tengo muchas cosas en la cabeza.
Gire nuevamente, Adrián se paró a mi lado y juntos observamos la vista que teníamos enfrente. Fue él quien me enseño este lugar, al principio no entendí porque le gustaba venir tanto aquí, sólo era el techo del edificio en el que trabajábamos. Pero ahora podía entenderlo, en esta ciudad, es difícil encontrar un lugar tranquilo y aquí, tan alto como podíamos estar, se sentía eso, tranquilidad.
_Tal vez pueda ayudarte. Cuéntamelo.
Dijo. Sentí el impulso de decirle todo, pero creo que su reacción sería peor que la de Lisa. En algún momento lo sabrá…escuche un voz en mi cabeza. Sin embargo no sé si pueda lidiar con más conflictos en este momento.
_Hice algo y ahora no dejo de pensar en que tal vez fue un error.
Uno de tantos que he cometido.
_No lo creo. – replico – No sé qué te hace pensar eso, pero sólo podrás decir que es un error o no, cuando hayas llegado al final.
Cuando haya llegado al final...eso tenía sentido.
_No puede ser. – empecé a reírme sin poder controlarlo – ¿Desde cuándo Adrián Ivashkov da tan buenos consejos?
_Hey! No suenes tan sorprendida. También tengo mis momentos.
Xxx O xxX
Cenamos juntos, Amanda preparo una comida deliciosa y después de mi reciente platica con Adrián, mi estado de ánimo había mejorado mucho. Durante la cena Dimitri y yo conversamos un poco, especialmente sobre el trabajo, pero también aproveche para hacerle algunas preguntas personales, creí que no respondería, pero lo hizo.
Ahora sabía que tenía tres hermanas; Karolina, Sonya y Viktoria, que como dijo antes, estaban fuera del país, pero pronto volverían, aunque vivían en otra ciudad. No habló sobre sus padres en ningún momento y tampoco presione ese tema, tal vez no se llevaba bien con ellos. Pero estaba segura que tarde o temprano llegaría a saber más.
Era momento de dormir, por lo menos ahora ya no sentía tanta ansiedad al compartir la cama con él. Dimitri salió del baño, secándose con una toalla el cabello, acababa de tomar una ducha y yo estaba a punto de acostarme.
_Rose.
Dijo de repente.
_Si?
Me quede de pie junto a la cama.
_Hay algo que quiero darte.
Se dirigió hacia el estante de libros que estaba enfrente y volvió con una caja mediana en su mano. Nos sentamos en la orilla de la cama y la abrió. Adentro había dos anillos de oro con algunos brillantes pequeños alrededor.
Creo que esto ya lo había vivido antes.
_Debido a que nuestra boda fue solo civil, no creí necesario intercambiar anillos.
¿Esbozo una pequeña sonrisa? no era como las anteriores llenas de confianza, ésta parecía casi tímida.
_Por lo general se hace en las bodas religiosas.
Replique con un poco de humor. Él levanto el más pequeño de los dos y tomo mi mano izquierda, deslizándolo en mi dedo anular donde se encontraba el anillo de compromiso que me dio.
_Lo sé, pero creo que puede simbolizar algo más.
_ ¿Cómo qué?
Me miró fijamente como si intentara transmitir algo a través de sus ojos y aunque no podía leerlo, si podía sentirlo.
_Mi promesa de esforzarme para que nuestro matrimonio funcione.
No supe que decir, por primera vez pude ver que él estaba abriéndose a mí, por su propia decisión.
_Yo te prometo lo mismo. – replique.
Deseo mucho que sea así, pensé. Esta vez fui yo quien tomo el otro anillo y lo deslizo sobre su dedo, sellando de esta manera las promesas mutuas que hicimos. Tomaría el consejo de Adrián, llegaría hasta el final.
Los días fueron pasando, aproximadamente un mes. Desde esa noche, Dimitri y yo intentamos mejorar nuestra relación, aunque obviamente teníamos uno que otro traspié, por suerte no fue nada tan grande como para convertirse en un problema.
_No olvides que Lisa y Christian vendrán a cenar esta noche. – Dije antes de salir del auto. Andrew abrió la puerta antes de que yo lo hiciera a pesar de que ya le había dicho que no era necesario. – Saldré un poco más temprano del trabajo para ayudar a Amanda.
_Está bien, Andrew te llevara y vendrá por mi después.
Replico y tuve que morder mi lengua para evitar una discusión que ya habíamos tenido en más de una ocasión.
_De acuerdo. – murmure – No te tardes demasiado.
Salí del coche y camine la misma ruta que había estado haciendo desde que me casé.
Para mantener nuestro matrimonio fuera de los oídos de la empresa, logre que Dimitri accediera a dejarme una cuadra antes de llegar, ya que salir del mismo coche cada día, frente a la puerta principal no era opción para mí. Además que estos minutos sola, empezaban a ser muy valiosos cada vez que tenía un desacuerdo con él.
Prácticamente desde que era adolescente aprendí a encargarme de mi misma y ceder un poco de esa independencia es mi mayor dificultad ahora y a pesar de que Dimitri decía entender, era bastante inflexible en ciertos aspectos, que sinceramente me parecen un poco exagerados. Es decir, puedo ir y venir a cualquier lugar sola, no necesito que Andrew o él me lleven siempre. No soy una niña.
_Rose!
Voltee atrás para ver quien me llamaba y vi a Adrián saliendo de su auto y dirigiéndose hacia mí, oh diablos, mi anillo! Di media vuelta rápidamente y me lo quite para guardarlo en el bolsillo de mi chaqueta. Estaba acostumbrada a hacerlo antes de entrar al trabajo y ponérmelo al salir, pero por alguna razón siempre me sentía culpable cada vez que lo hacía y más aun cuando empezaron rumorear que Dimitri se había casado, seguramente porque habían visto su sortija de bodas.
_Hey, que pasa?
Me sobresalte cuando Adrián coloco su mano sobre mi hombro.
_ ¿A qué te refieres?
Traté de fingir inocencia, pero a juzgar por su mirada, no me creyó.
_Oh, no lo sé, estabas distraída y ahora me parece que estas ocultando algo.
_Claro que no – resoplé – Es cierto que estaba distraída, pero no estoy ocultando nada.
Sostuve su mirada.
_No lo creo, no estoy seguro de que es, pero sé que hay algo.
_Adrián, deja esas ideas y vamos a trabajar.
Empecé a caminar con la esperanza de que ya no me hiciera más preguntas o de lo contrario tendría que seguir inventando más mentiras y no quería hacerlo. Al menos no con él.
Xxx O xxX
Apenas logre llegar a las siete de la noche, tuve algunos problemas en el trabajo y no podía irme hasta resolverlos. En cuanto entre a la casa, pude percibir un leve aroma que no podía provenir más que de la cocina.
_Amanda, lamento llegar tarde, – dije al entrar – por más que quise salir temprano, no puede.
_No te preocupes Rose – sonrió – Ya tengo todo listo.
_Puedo ver que sí. – solo le di una breve mirada al puré de papas y mi estómago ya empezaba a quejarse – Entonces iré a ponerme algo mas cómodo y bajo enseguida.
Subí rápidamente las escaleras y a pesar de que intentaba acostumbrarme, los pasillos de esta casa todavía me parecían demasiado grandes. Ya que no era una cena formal, sino más bien algo casual, me decidí por un sweater café y cepillé mi cabello lo mejor que pude, entonces escuche el roce de ruedas sobre el pavimento y al asomarme al balcón, vi que me Dimitri estaba llegando.
Oh demonios!...casi lo olvido. Volví a recoger la chaqueta que deje sobre la cama para buscar mis dos argollas. No sé cuánto tiempo seguiré haciendo esto, podría enfrentar las habladurías y los comentarios, pero no sé si podría enfrentar a Adrián otra vez. Lisa no está totalmente convencida pero al final lo entendió, claro que ella no confeso que me amaba como lo hizo él.
De cualquier manera, no quiero pensar en eso en este momento. Salí del dormitorio pensando que me encontraría con Dimitri en el pasillo o las escaleras, pero no fue así. A juzgar por el poco tiempo que llevo viviendo con él, puedo asegurar que está en el estudio haciendo algunas llamadas o respondiendo mails.
Decidí ir a sacarlo de ese lugar, cuando el timbre de la puerta resonó. Cruce los dedos para que esta noche no fuera un fracaso.
_Rose! – Solo abrí la puerta y un segundo después Lisa estaba abrazándome – Te he extrañado mucho.
_Yo también Lisa. – Le devolví el abrazo con la misma fuerza. – Me alegra que hayan podido venir. – le dije a Christian y me hice a un lado para que entren – Adelante.
_Todavía no puedo creer que alguien haya aceptado casarse contigo Rose.
Dijo Christian.
_Oh, yo pienso lo mismo de ti, Lisa es prácticamente una santa por haberlo hecho. – Sonreí, había extrañado esto - ¿Con quién dejaron a Sophie? – pregunté. Los lleve a la sala.
_Contratamos una niñera.
Respondió Lisa.
_Me hubiera gustado verla, tal vez mañana pueda pasar a verla y…
Me detuve cuando vi a Dimitri entrando. Era hora de las presentaciones.
_Lamento no haberlos recibido, pero un asunto requería mi atención.
_Por supuesto, no hay problema.
Replico Lisa.
_Bueno, Dimitri ya conoces a Lisa, pero no a su esposo, él es Christian.
Ambos hombres asintieron en reconocimiento y se dieron un apretón de manos.
_Es un gusto conocerte finalmente Dimitri.
_Igualmente.
Hasta ahora todo estaba saliendo bien, pensé. Amanda apareció para avisarme que todo estaba listo en el comedor, así que nos dirigimos ahí.
_Así que Christian, Rose me conto que estas iniciando un negocios de Bienes y Raíces?
Pregunto Dimitri.
_Así es, me asocie con algunos amigos, aunque aún estamos abriéndonos camino.
_Tengo una amiga que es muy conocida en el mismo medio. Natasha, tal vez oíste sobre ella.
Lisa y Christian intercambiaron un par de miradas y quizá son ideas mías, pero creí ver a Christian un poco molesto con el comentario de Dimitri.
_Sí, creo haber escuchado sobre ella hace tiempo.
Replico.
Después de ese pequeño y raro momento. Lisa empezó a preguntar sobre mi trabajo, no tuve problemas en responder, pero aun así, sentía que cambió de tema debido a otra razón, que tal vez me diría cuando estemos a solas.
Si tendría que calificar, diría que la cena transcurrió bastante bien.
_ ¿Cómo van las cosas entre tú y Dimitri?
Habíamos pasado nuevamente a la sala y mientras Christian hablaba con Dimitri, Lisa aprovecho para hacerme una pregunta que se estaba haciendo bastante recurrente cuando nos encontrábamos.
_Todo está bien Lisa, todavía estamos intentando acoplarnos y conocernos un poco más.
Me encogí de hombros.
_No pareces muy feliz.
_No es fácil, pero él está intentándolo y yo también.
_Es bueno escuchar eso. – sonrió levemente – ¿Crees que con el tiempo puedas llegar a sentir algo por él?
Por un momento desvié mi mirada hacia él y me pregunte lo mismo. Algún día podría enamorarme de Dimitri?
_No creo que eso sea una buena idea Lisa. – replique – Acepte esta relación porque no tenía sentimientos involucrados, si llegara a enamorarme…solo complicaría todo.
_Oh Rose…quisiera ayudarte, pero no sé cómo.
_Créeme que me ayudas con estar aquí.
Domingo.
Me encantaban los domingos, no tenía que ir al trabajo y podía quedarme en la cama todo el tiempo que quisiera. Aunque el brillo y calor del sol que se filtraba por el balcón empezaba a molestarme un poco.
Serian al menos dos minutos entre levantarme de la cama, caminar hasta el balcón y cerrar la puerta y todas las cortinas que hay.
Uno, dos, tres!...abrí los ojos y me puse de pie y me dirigí al balcón. Una vez que ya estaba satisfecha con la oscuridad de la habitación, estaba lista para volver a la cama, entonces Dimitri salió del vestidor y a juzgar por su apariencia iba a salir al gymnasio?
_No creí que te molestara tanto la luz.
Esbozo una sonrisa al mirar el dormitorio.
_Me gusta el sol, pero no tanto cuando intento dormir.
Pase una mano por el desastre que seguramente era mi cabello.
_Lo tendré en cuenta. Voy a salir a correr, ¿quieres venir?
_Yo… - mire un momento la cama – Esta bien, si me esperas un momento para cambiarme. – de cualquier manera ya estaba totalmente despierta.
_Te esperare abajo.
Dijo.
Entre al vestidor y escogí un pantalón de yoga y una camiseta al azar. Arregle mi cabello en una cola de caballo alta y baje las escaleras.
Empezamos lentamente a rodear la casa y pronto aumentamos la velocidad. No había salido a correr en estos días y aunque estaba acostumbrada a pasar mis domingos en la cama, esto tampoco estaba tan mal, de hecho lo estaba disfrutando.
Creo que corrimos casi una hora, estaba cansada, así que no dude en lanzarme sobre el césped mientras recuperaba el aliento.
_Toma.
Dimitri me entrego una botella de agua.
_Gracias.
Se sentó a mi lado y a diferencia de mí, no parecía muy cansado. Este hombre siempre fue así? Parecía que podía hacerlo todo sin mucho esfuerzo, tal vez su vida siempre fue perfecta, aunque algo en mi lo dudaba. Todos teníamos secretos, un pasado…me pregunto cuáles serían los suyos.
Xxx O xxX
Después de descansar de nuestra carrera, entramos a la casa para tomar una ducha, yo había entrado primero, así que Dimitri seguía en el baño. Por lo tanto aproveche para ir a la cocina y ver que había. Hoy era el día libre de Amanda y Andrew, por lo cual solo seriamos Dimitri y yo por el resto del día, no tenía idea de que haríamos y mucho menos qué podía preparar para el desayuno.
Abrí la nevera y tome lo primero que me llamo la atención, huevos y tocino para mí, jugo de naranja y fruta para Dimitri, oh, y también leche. Coloque todo sobre el mesón que tenía en frente y comencé con los huevos.
_ ¿Qué estás haciendo?
Demonios! Casi me quemo con el sartén, baje un poco el fuego y gire la cabeza para verlo, su cabello todavía seguía húmedo y podía sentir levemente la loción de afeitado que siempre usaba, que a diferencia de otras, su aroma me gustaba.
_Estoy preparando el desayuno. – Respondí finalmente y volví mi atención al sartén – Tome algo de fruta para ti, lo prepararé rápido.
_Está bien, puedo ayudar.
Empezó a sacar harina, azúcar, mantequilla y no sé qué más.
_ ¿Qué harás?
_Blinis.
Su respuesta fue acompañada con dejo de nostalgia y no creo que haya sido intencional.
_Ok, sé que no se mucho de cocina, pero nunca escuche sobre blinis.
Continué con el tocino, mientras él empezaba a mezclar todo en un bol mediano.
_Es una receta rusa.
_Oh…
Era la primera vez que decía o hacia algo referente a su país natal, así que lo deje seguir con su trabajo y yo termine de hacer lo que tenía previsto desde el principio. Corte la fruta y lo lleve a la mesa junto con mi tocino, huevos y el jugo. Estaba colocando los platos, cuando Dimitri apareció con los famosos blinis apilados en un plato. Parecían pequeñas tortitas doradas y muy apetecibles, debo decir. Nos sentamos y no pude evitar ser la primera en probarlos.
_Vaya…es realmente delicioso!
_Es agradable saber que aun puedo hacerlo bien.
Sonrió divertido al verme devorar rápidamente mi primer blini.
_Definitivamente.
Después de todo, creo que podría disfrutar del matrimonio.
Hola, espero que les haya gustado el capítulo, un poco sobre la vida de casados de nuestra pareja favorita!
También quería decirles que de ahora en adelante actualizare dos veces por semana, Lunes y Viernes.
Gracias a todos por leer.
Nos vemos el Viernes!
