Sin vendas en los ojos
Capítulo 7.
Suspiró derrotado mientras se dejaba caer en el sofá. Nunca había pensado que rehacer su vida, o al menos tratar de hacer de rehacer su vida era desgastante, aburrido y monótono. Recordaba cuando Kakyuu con entusiasmo que era una parte tan divertido, como si rejuvenecieras habían sido sus exactas palabras días atrás. Sí claro, eso era porque no sabía todas las baratijas que tenía el departamento. A pesar de que diciembre tocaba las puertas en todo su esplendor y que sus hermanos le habían hablado para que pasara las fechas decembrinas en Harwich, pero a él sólo le importaba el mar de ahí que el de Bretaña, además que extrañamente había accedido ir con Kakyuu a su Navidad.
La luz del sol le molestaba aunque nevaba ligeramente, deseaba estar tranquilo, ahora que algo milagroso le había pasado. También se preguntaba qué eran él y Kakyuu, ahora después de algunos días de convivir con ella se percató que no era un egoísta simplemente la quería, pero, ¿qué sería de Serena? También la amaba ¿eso en qué le convertía? La mayor parte del departamento estaba adornado su gusto y al gusto de Kakyuu, casi arrasando con las pequeñas cosas de Serena, una parte de él le agradaba tener algo nuevo, las paredes blancas habían sido cambiadas al azul, los cuadros pintorescos que Serena le gustaban habían sido cambiadas por cosas que Kakyuu pintaba, estaba seguro que si por ella fuese las fotografías de Serena serían arrancadas e incineradas.
Kakyuu se hallaba en su dormitorio limpiando y guardando todas las cosas horribles como ella llamaba en cajas, algunas iban ir destinadas a centros de caridad y las otras aún él no lo sabía. Tanto él como Kakyuu no habían hablado sobre su relación qué era. De alguna manera eso le perturbó pero comprendió que quizás ella lo veía todo tan fantásticamente bien que temía decir las palabras equivocadas. Aunque a pesar de las múltiples veces que hablaban con calma terminaban discutiendo sobre Serena, si tan sólo Kakyuu supiera, pero no estaba aún del todo listo. No estaba listo para enfrentar a Serena ni a lo que esto conllevaba, cada que se devanaba los sesos en recordar sufría lagunas mentales y el cerebro le dolía.
Escuchó como varias cosas se caían de su dormitorio asustado se levantó de golpe y caminó rápidamente encontrando a Kakyuu despeinada con tres cajas esparcidas, la ropa alrededor de ella, la falda se le había rasgado de una parte.
- ¿Te encuentras bien? – Seiya le tendió la mano, recorrió su vista en segundos asegurándose que aparte del rasgón de la falda nada malo le pasará.
- Si, pisé mal la caja y al parecer una bomba de ropas me quiso enterrar – gruñó mientras se aferraba a la mano de Seiya y se sentaba al borde de su cama –. Ahora la falda – vio el desgarrón de ella y meneó la cabeza –. Siempre causa problemas… siempre me arruina mis mejores ropas… - susurró.
- ¿Decías algo Kakyuu?
Se sobresaltó ligeramente y frunció el ceño – Me llamó la atención un libro infantil – dijo secamente –. En la orilla se veía roído por algo – apretó el libro entre sus manos –. Pensé que era una de esas cosas infantiles, tú sabes… - rodó los ojos, dándole a entender a Seiya lo infantil que era Serena.
- Un libro rosa con su nombre escrito en letras doradas ¿no es así? – dijo Seiya sombrío y Kakyuu asintió - ¿Ya sabes qué es?
- Sí – volvió ver el libro, miró de reojo a Seiya quien seguía perdido –. Es su diario – dijo en susurro, Seiya parecía perdido en la nada, Kakyuu dio un hondo suspiro - ¿Es qué acaso soy la única que ve algo diferente? – gruñó viendo el diario, típico de una niña infantil, el color rosa sólo acrecentaba el hecho que vivía en un mundo de fantasía, las letras doradas pulcramente escritas, el contorno dorado, las hojas de un rosa tenue, sólo faltaban los conejitos y maripositas en la portada – Seiya esta…cosa, es tu salida – dijo entre emocionada y molesta. Miró a Seiya que seguía perdido y frunció el ceño –. Si la psicoanalizo, podrás olvidarla… sólo es cuestión de… - se sentía idiota, Seiya parecía haberse perdido, ¿acaso era la única que le importaba que Seiya estuviese feliz? Él le había dicho que haría lo mejor. Se paró enfrente de él, y lo zarandeó débilmente y le puso en frente el diario –. Esto es tu salida, demonios Seiya, la psicoanalizaré no creo que me tome demasiado tiempo ya sé cómo es ella tengo en mente cómo será su perfil, la olvidarás, sé que lo harás, con esta cosa ya no más Serena y… - calló abruptamente, los ojos fríos de Seiya la detuvieron e hicieron que retrocediera.
- Te hace feliz ¿no es cierto? - se paró bruscamente y comenzó a hablar dolido – Todo tu mundo gira en Serena en cierta forma ¿no lo ves? De formas egoístas, ¡has de soñar inclusive con ella! Pero eso no importa porque no lo ves, ¿por qué quieres psicoanalizarla? – hubo unos cuantos segundos de silencios en el que apenas Kakyuu abrió la boca – No me contestes, es tanto tu afán, tu odio o sólo una obsesión, sé que te interesas en mí pero… ¡¿no puedes dejar un maldito momento en pensar en Serena?! – Hizo la cabeza ligeramente hacia atrás y cerró los ojos, suspiró, miró a Kakyuu que se hallaba con los ojos de sorpresa, bajó la vista y miró como aferraba el diario, se lo arrebató bruscamente de las manos – No eres nadie para leer sus cosas íntimas, ¡nadie! – lo aventó hacía la puerta tan duro que unas hojas se desprendieron de esté.
- Quizás no sea nadie – habló lo más frío que pudo, un nudo en la garganta le retenía las lágrimas, porqué, cada vez que trataba de hacer algo bien todo se iba por la borda, ¿se había obsesionado con Serena? – Pero lo que si sé es que me importas, ¡me importas maldita sea! Me importas…
- Tanto te importo que quieres que la olvidé ¿no es así? – dijo algo amargado – Accedí a… - hizo un ademán con sus mano y pasó sus dedos en su pelo negruzco – No sé qué somos, pero sin embargo estoy accediendo a hacer lo que es mejor para mí, comprendí que me estoy haciendo daño pero todo a su tiempo Kakyuu, quiero que entiendas, amó y amaré a Serena ¡siempre! Puedes vivir con ello o dejarme, pero…
- No importa si soy la segunda – susurró.
- ¡Si qué importa! Sigo enamorado de ella, no sé qué somos pero me gusta tu compañía lo acepté sí, pero también tengo mis dudas sobre lo que tenemos ¿qué tal si lo hago por no sentirme solo? Además ¿qué tiene que ver el pasado de Serena conmigo? Soy yo el del problema, siempre he sido yo.
- Me alegra, me alegra – meneó la cabeza, mojándose los labios, reprimiendo el deseo de llorar –. Me alegra que preguntes, tienes razón, si tan solo lo vieras como yo. Ella pudo haberte traído el problema, y te hizo creer cosas que no son Seiya para que te sintieras mal todo este tiempo.
- Bravo – aplaudió e hizo una sonrisa sarcástica –. Las mejores escuelas y… ¿llegas a esa conclusión estúpida? A veces me sorprendes, te jactas de ser una mujer madura y siempre caes en que Serena es lo peor pero ¡la superaste!
- Es lo normal Seiya – se mordió el labio –. Un bebedor no acepta que es alcohólico, un padre golpeador no acepta el niño que lo golpean a pesar de llevar marcas, es típico y normal que no queramos ver la realidad o queramos proteger a los que pensamos que nos quieren – soltó una risotada Seiya –. Es normal que quieras protegerla pero yo no lo haré y lo comprobaré lo sé – se acercó al diario y agarró las hojas que estaban al lado.
- No la protejas si quieres, pero no toques su diario – entrecerró los ojos.
Kakyuu sonrió, ¡bingo! Eso le fascinó – Porqué empeñas en que no vea su diario – no hubo contestación –. Te empeñas tanto porque sabes que es verdad, porque sabes que sólo te utilizó, lo leíste y descubriste la verdad, pero tarde o temprano quieras o no lo tendré y… no puedo creer que tuviese un diario esa niña, claro entra en el perfil de niña.
- No sabes ni tienes idea de nada, me empeño tanto porque tu no mereces saber la verdad, no tardarías en cerrar el diario, es su privacidad y no mereces leerla, porque ella es mejor persona que tú, dices haber tenido caminos oscuros a comparación de ella… tu vida es rosa, tu vida es linda, ella cargo tantas cosas… ¿las cosas que te he dicho no es suficiente?
- Por supuesto, es suficiente para hacerme el perfil que ya sabes, para saber que ella es una farsa, no creo que sea de esa manera, siempre haciendo sufrir a la gente, insisto una buena actriz es…
- Ya no puedo tolerar que hables más así de ella – sentenció Seiya –. Cuando vuelvas a ser Kakyuu que me ayuda en mi departamento y que me hace sentir bien conmigo mismo regresas a mi departamento, tratando de borrar en mi mente a Serena, pero ahora vete, sabes que no soporto ni soportaré que se le hable así Serena, que juzgues sin saber, estoy cambiando pero no esperes que cambie radicalmente – abrió la puerta de la recamara.
- Seiya… - susurró quería decirle que lo sentía pero… sabía que mentiría lo sabía, mejor optó por no hablar, dejó el diario aun lado… su oportunidad se iba, su única oportunidad sabía que si dejaba el diario Seiya lo escondería y entonces… y entonces nunca afirmaría su teoría, sabía que Seiya la protegía eso no había duda – Mañana te hablaré, he dicho a Haruka que irás con nosotros, para que te dé el boleto – musitó y salió del lugar.
Agarró su abrigo, empezaba a nevar. ¿Dejaría pasar su oportunidad? La puso ansiosa si tan solo sus tontos pies torpes no hubiesen resbalado ya hubiese devorado el diario, y hubiese hecho creer a Seiya lo ruin y despiadada que era, no iba a dejar que Seiya pensará que ella era su sombra, o qué se había obsesionado con ella para demostrarles que ella es una horrible persona y no la santa que todo pensaban. Tuvo un brillante, alocado y estúpido plan. Se puso el abrigo, la temperatura empezaba a descender, se dirigió a la puerta y la abrió y la cerró fingiendo su salida. Enseguida se escondió detrás del gran sillón.
Seiya se asomó para ver si realmente Kakyuu se había marchado, suspiró y dejó con delicadeza el diario de Serena en su cama y para fortuna suya salió de la casa, oraba a Dios que se tardará lo suficiente para leerlo. No estaba haciendo bien estando en casa ajena pero sabía que era lo correcto. Suspiró tranquilamente mientras caminaba con sigilo. Hizo una mueca al ver el diario, apariencias, simple y llanamente apariencias… se sentó cómodamente en la cama de Seiya. Un júbilo recorrió su interior. Secretos, secretos, esa palabra le carcomía la boca, el pensamiento.
- Esta vez no escaparás querida Tsukino – susurró deleitándose con el aroma del diario que ahora apreciaba abrió la primera hoja lo creyó prudente, se sorprendió al ver un pasaje de la Biblia aunque no tanto como creyó después de todo su collar tenía un pasaje de esté, la letra era estilizada, en manuscrita y pulcra ¿Serena tenía tan buena caligrafía?
"Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:32"
De repente se sintió nerviosa, estaba invadiendo la privacidad de alguien, pero ¿era para un bien bueno no era así? No tenía que dudar, aunque su ética le decía que tenía que aventar el diario, una parte de ella no quería saber nada de Serena ese pasaje le decía con certeza que todo, absolutamente todo sin omitir nada sería revelado y de ser así su vida debería de ser de una caza fortunas ¿de qué más se podría enterar? No podría ser su vida tan miserable como la de ella. Serena siempre tenía lo que quería, sólo con una sonrisa era feliz, con un guiño le daban todo, ese pasaje no le detendría, es más le agradaba con ello condenaría más a Serena, le abriría los ojos a Seiya, si, si, eso era todo, el pasaje de la Biblia no hacía más que incitarla a hacerlo. Carraspeó y cambió de página. Supo al instante que quien había escrito el pasaje de John no había sido Serena, ya que las caligrafía de ella no era tan pulcra, asemejaban los garabatos. No había fechas y eso le desconcertó. Empezó a leer.
"Hace tres días enterramos a Darien, no quise ir al funeral, pero Andrew insistió en que fuera ¿por qué se empeñan en hacerme sentirme miserable? No puedo sentirme tranquila al saber que la gente me mira, todo el pueblo piensa que maté a mi difunto esposo, pero no lo hice, tienen la idea de que me vengué porque mató a mis abuelos pero no podría, no lo haría. Lo hallaron cerca del río. Lo único que creí es que Dios trabaja a su manera, lo que más me duele es que Andrew les crea a la gente y no a mí que parecíamos casi hermanos ¿qué será de mí ahora? Yo era tan feliz ¿por qué Dios me castiga de esta manera? No dormí mucho, todos se encuentran abajo, gente que quiere saber los detalles de las cosas, mi madre ni siquiera se presentó ya no le importó como del tampoco a mi padre. Abuela ¿puedes escucharme? No me siento bien."Un revelación extraña, sí, según Seiya, Serena no había matado a Darien pero según Andrew tenía sus sospechas. Kakyuu sentía que quizás una parte de ella se había hecho bipolar y había matado a Darien, aunque esa posibilidad era muy remota.
"Andrew no quiere verme, necesito compañía, ahora soy la joven loca…Intenté ver a mis padres pero se niegan a verme…dicen que me han vendido al mejor postor aunque no sé qué quieren decir esas palabras. El dueño que quería comprar el rancho no ha vuelto desde que me dijo que haría justicia. Las autoridades me han arrebatado todo, estoy segura que Andrew alzó mis sospechas hacia mí la gente lo cree y este es un pueblo pequeño, pero no lo hice, ¡no lo hice! No he dormido una parte es porque los policías me hacen preguntas y otras tantas en ver con qué facilidad la vida se derrumba, ¿realmente estoy sola? Deseo regresar a esa vida de antaño. Abuela, ¿qué hago para que Andrew sea mi hermano de nuevo?"
- Todos pasamos por cosas horribles, he escuchado cientos de casos y créeme Tsukino, el tuyo no es el peor, y con mucha razón Andrew te detestaba – dijo sombría pasó hojas medio leyó el contenido que semejaban al mismo tema, mismos sufrimientos que se podrían haber arreglado.
"¡Abuela! Me siento más feliz, ¿no te alegras de tu nieta? Por fin diré adiós al pueblo, porque si me quedó aquí no podré madurar ni hacer todos esos sueños que a todos les dije que cumpliría. A pesar de que no tengo casi a nadie con quien brindar Andrew rotundamente me odia me enteré que viajaba a la ciudad, me hace tan feliz que ya se haya recibido como antropólogo aunque no me haya invitado a su graduación. Hoy vendrá el dueño del Silver Crystal, aunque sé que estás tierras las han trabajo por tanto…tanto la familia de mi difunto esposo, realmente quería dárselas a Andrew pero él sencillamente no me hace caso, así que preferí venderlas después de todo, el dueño me cuidó cuando más lo necesitaba. Tocan la puerta abuela, debe de ser él, ¡adiós pueblo!"
Kakyuu hizo una mueca, si Serena decía la verdad… Andrew le había dicho que había tratado de conseguir el rancho después de que Serena lo vendiera ¿Andrew le estaría mintiendo? ¿No se daba cuenta que Serena quería dárselas? Sabía que Andrew era una persona rencorosa pero… al menos lo comprendía ¿cómo entablar conversación con la asesina de tu hermano?
"No pensé en encontrarme al gallardo del dueño del Silver Crystal, me sentí tan emocionada, no pensé que volvería a verlo después de que firmé los papeles y me dio el dinero, fue cuando compré mi casa a las afueras de Australia, y hasta ahora he cuidado de niños. Mi corazón se aceleró, la manera tierna en la que me miraba, ya no soy más una niña sé cuando un hombre le gusto, he tratado de dejar atrás lo que alguna vez fue Serena Tsukino, extraño a Darien pero aún no lo perdonó ha pasado un año desde ese suceso, y me siento prófuga en lo que alguna vez fue mi hogar, cada mes lo visito cubriéndome no quiero que nadie se entere de mi visita. Se acercó a mí con un aroma que me golpeó en la cara, era tan masculino, le sonrió al pequeño Jimmy y le revolvió el pelo, oh, fue cuando me sentí abuela, tan sola. Yo también quería un Jimmy y también quería que su padre le revolviera el pelo de ese modo. Sonreí tímidamente no sabía a qué había venido… y para mi sorpresa me invitó a tomar un simple café, después de que acabará mi turno, no acepté, tenía miedo, estaba nerviosa pero los niños se pusieron a llorar, y sabe Dios que soy muy desesperada. Así que trajo el café al kínder garden y trajo dulces a los niños. Mi primera taza de café en mucho tiempo, aún no entiendo porqué vino a verme pero qué falta me hacía una presencia así."Siguió cambiándole a las hojas, la vida de Serena había pasado del horrible lugar del pueblo, a un lindo sitio con el dueño del Silver. Por un instante se emocionó y no era en si el hecho de que le gustaba el sufrimiento de los demás porque no era así… bueno al menos con Serena era diferente. ¿Eso la convertía en una cruel persona? Leer como una persona que podría tener el mundo a sus pies se veía derrumbada oh, daría todo, por verla así, quería jactarse y verla a Serena humana, no la Serena que alababan y que siempre le hacía sentirse miserable. No, esa Serena era humana y sentía, y le salían las cosas mal, o al menos no por mucho tiempo, después de todo tenía su estrella que le brillaba a ella, porque el dueño le agradaba el día siempre que podía.
"Quiero gritar a todos, me voy a casar. Hay una segunda oportunidad para todo. Abuela, me gustaría que me vieras, no, aún no perdono a Darien por lo que hizo, esas son cicatrices que no puedo cerrar, y siempre cargo conmigo con la caja musical para recordarme que la gente no es lo que aparenta. Después de salir dos años con él… ahora me rió ¿quién iba a pensar que me iba a casar con el que le vendí el rancho? Mis padres me han vuelto a hablar pero ya no sé quiénes son ellos, así que corté comunicación con ellos. En dos días me casaré, aunque me siento un poco mal, invité a algunos amigos, pero no a mi familia he tratado de comunicarme con Andrew, pero no regresa mis llamadas, sé que tiene una novia espero que sea esa linda pelirroja con la que me han dicho sale… aunque también me enteré iría a África, le deseó lo mejor a mi hermano consentido que a pesar que sigue sintiendo un odio hacia mi persona yo siempre le seguiré queriendo. Le envié la invitación, lo sé, lo sé muy infantil, creo que cuidar de niños me ha hecho regresar mi felicidad de nuevo. Espero que al menos Andrew vaya, pero entiendo si no va… después de todo yo soy la que mató a su hermano y me voy a casar con el dueño ahora del rancho, qué tristeza saber que unas puertas de felicidad se abren y otras tantas siguen cerradas lastimándonos. Me siento extraña, tantas cámaras nos fotografían a mi al principio me molestaban pero después de todo descubrí que no soy fotogénica. Abuela, tu si vas a venir a la boda ¿verdad?"- Eso quiere decir que Serena me conocía… aunque no supiera mi nombre estoy segura que esa soy yo, Andrew nunca mencionó que su ex cuñada se casaría, pero en esas fechas por lo que dice Serena Andrew se sentía devastado y no me quería decir el porqué ¿será por qué se casaba? ¿Por qué se sentía traicionado? Espero algún día preguntarle – habló para si sola y pasó las hojas del diario, de la perfecta boda, de la privada boda, ese había sido la noticia del año en casi todo el país y estaba segura que en todo el mundo. Ya que por fin el asediado y riquísimo dueño se casaba.
"La casa es grande, demasiado grande. A pesar de que mi esposo me dijo que no tenía porqué trabajar lo hago de todas formas, hoy es mi fiesta de presentación. Llevamos casados cuatro meses. Soy tan feliz. Mis padres vendrán a la fiesta…tengo miedo y estoy ansiosa. Desde que mi esposo y yo nos conocimos jamás hemos reñido eso es algo bueno ¿no?"Tuvo un leve impulso de cerrar el diario, extrañamente no quería saber más aunque se jactaba de saber que Serena era una horrible mujer pero su sexto sentido le clamaba dejar las cosas como estaban… presentía que algo malo leería y ¿entonces qué? Aunque también muchos cometíamos errores y el esposo de ella podría haber tenido algún desliz aunque los padres de Serena eran unos avariciosos.
"Nunca había visto a mi esposo así. Me encerré en el baño. Hace tres días fue mi fiesta de presentación. Todo marchada perfecto, todos estaban esperando mi anuncio gente que ni conocía pero que por mi esposo conocería con agrado. Estaba vestida de azul turquesa, un vestido ceñido que tenía una abertura en la pierna izquierda hasta el muslo, me dejé el pelo suelto, no quería hacerme algún peinado difícil y tampoco quería molestar a alguien a que lo intentara. Bajé con cuidado las escaleras pensé que podría caminar y bailar grácilmente con tacones pero sólo pude caminar con ellos. Todos me miraron, me sentía feliz, miré a todos y descubrí a mis padres en una esquina jugando a ser de la alta sociedad con las copas de champagne en las manos, viéndome felices ¿por qué se presentaban ahora y no antes? Mi esposo estaba al pie de la escalera con un brillo en sus ojos, agarré su mano y me empezó a presentar a sus amistades, todo iba bien pero como Cenicienta el encanto se perdió a la medianoche. Conocí a un chico galante y simpático, pelo rubio y ojos azules, estaba rodeado de hermosas mujeres, me invitó una copa de licor pero rechacé sin embargo acepté gustosa los canapés su nombre es Haruka Tenouh un famoso corredor de autos… era tan divertido en una fiesta aburrida y con mis padres que trataba de evitar. Hasta que mi divertida charla pasó al horror, sentí la mirada de alguien detrás de mí. Mi esposo me miraba con ojos chispeantes, me disculpé mientras me jalaba con furia fuera de la mansión. Oh abuela, tuve miedo, fue un día tan horrible. Me zarandeó mi esposo, me dijo que porqué estaba tan coqueta con él ¡no era cierto! Sólo quería hacer amigos… me lastimó mi brazo aún tengo sus dedos como marca de sus celos. Me prohibió ir de nuevo al kínder garden, quería saber lo que hacía a cada hora ¿por qué se comportaba así? ¿No confiaba en mí? Yo lo quiero, lo amo ¿por qué no me deja tener amigos? De cualquier manera le grité que quería amigos, por eso iba al kínder garden, los niños me hacían sentir feliz, estaba furiosa era mi esposo pero no tenía derecho de decirme nada. Entonces me abofeteó, no comprendí qué pasó, me dolió tanto su cachetada y no era por el dolor, el ardor de mi piel, si no que me dijo que sólo era suya, era su muñequita de porcelana feliz ¿qué se supone que significaba ser una muñeca de porcelana? Dijo que me conseguiría amigos que él aprobaba y después se encaminó a la mansión ¿qué había hecho mal? Minutos después mis padres vinieron, no quería ver a nadie, les dije pero aún así no me hicieron caso… mi vestido se convirtió en trapo, mi carruaje en calabaza y mi felicidad en palomas porque después me dijeron que mi esposo les había contactado para que conociera todo sobre mi, mis padres eran tan avariciosos que pidieron dinero a cambio de información mía. Pensé tontamente que después de que me confesaron eso me iban a pedir perdón, necesitaba una madre que me mimara y me explicará qué había hecho mal, sin embargo sólo escuché las palabras frías de ella diciéndome que siempre pensó que era una inútil y que no desaprovechará la oportunidad de los lujos que adquirí gracias a ella, que me comportara como la muñeca de porcelana que quería mi esposo. He llorado tanto desde entonces, abuela tu si me dirás en qué he fallado ¿verdad?"
"Tengo nuevas amigas, hoy las conoceré. He sabido por la servidumbre que los niños me extrañan tanto, me siento prisionera en la mansión, pero después de la tormenta viene la calma eso lo he aprendido, algo vendrá bueno, muy bueno, casi no salgo a las fiestas, y eso me causa gracia, porque he pasado por la joven de porcelana hasta la joven elefante se hacen teorías de cómo será la esposa de un multimillonario como lo es mi esposo. Desde ese fatal día ha pasado dos meses e increíblemente he tenido muy buena amistad con Haruka quien me ha dicho que cuando quiera puedo ir a vivir a su departamento. Tengo el ligero presentimiento que sospecha mi estado, pero no se lo quiero dejar saber. Mi esposo dice que me ama, me ha perdido perdón, le creo mucho, todo se está calmando y estoy segura que las nuevas amigas que mi esposo me escogió serán de buen agrado. Después de todo soy su muñeca de porcelana."Supo ahora más que nadie que el esposo de Serena era demasiado posesivo ¿cómo una mujer como Serena podría vivir de esa manera? Era degradante, ¿escoger a sus amistades? Comprendía al menos un poco a Haruka ahora que se interesaban por Serena, daba lástima ¿sería tan duro vivir de esa manera?, ¿realmente no había escapatoria? La palabra porcelana le llamaba la atención ¿creía el esposo que sólo era algo de valor? ¿Un premio quizás? Si Serena se mostraba dócil, entonces su esposo es quien la había alterado de esa manera… vengándose de los demás pero… ¿cómo habían acabado de esa manera?, ¿cómo salió? Y después de todo ¿por qué salió? Su vida no era tan miserable como la de la señora Darcy y siguió adelante con su matrimonio ¿qué hizo Serena para huir de ahí? Pasó hojas del diario, nada nuevo, las doncellas estaban siempre al lado de ella siguiéndola como si fuesen sus sombras, y a Serena al parecer eso no le importaba en lo absoluto al contrario le agradaba ya que su esposo estaba continuamente ocupado, tenía todo el dinero del mundo y sin embargo estaba sola ¡qué patética! Toda la servidumbre la amaba y la aclamaba esa era la Serena que Kakyuu conocía, esa era la Serena que dejaba engatusar a la gente, la que se hacia niña y torpe a pesar de su edad adulta.
Había dibujos no bien hechos, ya no había más escritos en el diario no al menos ahora, parecía que su vida se había apagado, que ya no había nada interesante que hacer en la mansión. Hasta que cayó en la parte de en medio del diario una fotografía estaba al revés. Estaba desgastada y la parte de atrás estaba escrita con una caligrafía impecable, enseguida supo que era la letra de su esposo, una vez llegó a ver la firma de él y algunas cuentas, en algunas hojas que cargaba Haruka. Lo único que decía era: 'Mi muñeca de porcelana y las demás muñecas' A Kakyuu no le agradaba nada el término que ocupaba ¿muñeca de porcelana? Sonaba un orden compulsivo de pulcritud, de fantasías, de una obsesión. Volteó la fotografía y enseguida se llevó una mano a su boca.
- ¡Increíble! – le tembló la mano, Serena estaba con una sonrisa tímida sentada en una silla de época victoriana, su pelo rubio y brillante lo tenía puesto del lado derecho, parecía que había sido cepillado mil veces por la brillantez y lo sedoso que se veía, estaba vestida con un sencillo vestido color perla, tenía tirantes delgados anudados cerca de la clavícula el vestido le llegaba hasta unos poco centímetros debajo de las rodillas, tenía unas carísimas y finas sandalias que Kakyuu sabía, los lazos de las sandalias hacían una perfecta sincronización alrededor de sus pantorrillas, el lazo color crema le hacía realzar su hermosura y su tono de piel, sus manos las tenía descansando en sus piernas, parecía una muñeca, todas ellas. Se sorprendió de ver al lado derecho de Serena a Rei Hino, ¿cómo demonios no se dio cuenta que eran las mismas? Se mostraba con una mirada altiva, una de las cejas la tenía alzada, tenía su mano derecha descansando en el hombro de Serena, sonreía débilmente. No conocía mucho a Rei pero sabía que era una amargada y tenía una obsesión hacía el Silver Crystal ¿cuáles serían sus motivos? ¿Serena los revelaría? Su pelo negro, también parecía haber sido cepillado tantas veces que se veía perfecto, su piel de un moreno suave se veía humectante, tenía un vestido japonés ceñido con la imagen de un dragón chino negro. Se veía imponente y sumamente hermosa pero no daba la sutileza y la bondad que reinaba Serena. Del otro lado se hallaba otra dama de compañía, quizás más tímida que la misma Serena. Usaba lentes que acentuaba su cara frágil y le daba sus ojos azules un matiz de inteligencia superior a ambas, aferraba un libro que Kakyuu no pudo descubrir cuál era. Supo por el pelo corto y bien acomodado que ella era Amy. Vestía con una blusa fina blanca y unos pantalones rectos color caquis, usaba zapatillas formales. Se veían tan perfectas en esas poses, con el fondo de atrás de una chimenea que hacía la vista más dulce y fría. Parecían muñecas… y ese pensamiento le perturbó.
"¡Ahora somos tres que estamos encerradas en la mansión! Pensé que iba a tardar años en hacerme amigas de ellas dos. Estoy casi segura que mi esposo lo hizo a propósito. Rei por todo me regañaba, me recordaba lo inútil que era y la odié, porque veía en ella mi madre… Amy es tierna y trata de ser intermedia entre Rei y yo, es muy inteligente siempre anda diciendo que lea cosas de progreso y no mis fantásticas historias románticas. Me siento orgullosa de mi misma después de tiempo, dejamos los apellidos a un lado para ocupar nuestros nombres de pilas. Ya me ha dejado de interesar mi esposo, creo que he olvidado la palabra esposo y sólo bromeamos todos con diciéndole el Señor Porcelain es nuestro juego. Rei y Amy me dijeron que habían aceptado estar conmigo por un tiempo, sólo porque necesitaban el dinero. Rei quería ser compositora, un lugar tranquilo era una sacerdotisa y odiaba el bullicio. Sin embargo Amy tenía tantas ideas, tantos inventos que la gente tenía que ver que para eso necesitaba dinero, la verdad es que no me molesté, después de todo el dinero es muy necesario para llevar a cabo nuestros sueños. Todo parecía como mi esposo quería, hasta que también ellas fueron despojadas y llevadas a Porcelaine Hall (broma impuesta por Rei), ¿qué obsesión ocultaba? Me enojaba tanto… ¡no éramos unas malditas Barbies caras! Éramos unas personas."Tragó saliva duramente, no se esperaba esa vida, no así, ¿Serena estaba mintiendo no era así? Lo estaba haciendo, ¿cómo podía seguir feliz? Después de pasar por todo aquello, ¿cómo podía seguir adelanté? Su esposo estaba loco, se había obsesionado con ella como le había dicho Seiya, oh, tenía que decirle a Andrew. Andrew tenía que perdonarla tanto había pasado Serena, Kakyuu cambió las hojas la vida de Serena no mejoraba ni mucho menos las de las demás "muñecas" El esposo de Serena le exigía tener un hijo perfecto, pero Serena se abstenía. Rei se había enfrentado pero la amenazó con quemar el templo y hacerle daño a su abuelo y Amy también lo intentó y había sido amenazada. Le daba tantas vueltas en la cabeza de Kakyuu, creyó leer como seducía a los hombres, como engañaba a su esposo, pero sólo leía a reclusas en su propia cárcel. A obsesiones, de un mundo perfecto, no conocía a su esposo pero sabía que sus padres o alguien cercano lo había hecho sentir menos para haberse creado en vivir en un lugar perfecto, quizás nunca lo sabría.
"Mi infierno había empezado desde que me casé con él. Lloré tanto, me asfixié con mi respiración ¡Oh Darien! ¡Perdóname! Sé que jamás te veré en el cielo pero espero que Dios escuche mis plegarias, abuelita perdóname también. Tengo tanto tiempo… le comenté a las chicas mi pasado y hace unas horas les comenté lo que pasó. Amy me dio una pastilla para dormir sin sueño y funcionó. Rei estaba furiosa con mi esposo. Aún me duele la seca y dura bofetada que me dio, su fuerte apretón en mis brazos delgados, pero no me importaba todo eso, yo maté a Darien… merezco un castigo peor. Lo escuché hablando por teléfono, había dejado mi libro en su despacho, iba a entrar pero me detuve al escuchar una risa cruel. Decía algo que tenían que acabar con Robert si no pagaban y no con dinero si no con algo de dolor. Me estremecí siquiera al saber que con él me había casado ¿qué clase de hombre era?, ¿había fingido ser una persona que no era? Iba irme a mí alcoba me sentía mareada hasta que su nombre salió de sus labios… había dicho: No habrá misericordia, como no la hubo con Darien. Pensé que Darien se había suicidado, pensé que Dios lo había castigado por haber matado a mis abuelos, pero todo este tiempo el asesino de mi difunto esposo estaba ¡¿viviendo en su mismo techo?! Era tan repugnante, ¿por qué la vida me cobraba de esta manera? ¿Cómo pude casarme con el asesino de mi antiguo esposo? Había abierto con ferocidad la puerta, él se sobresaltó un poco, sólo un poco y sin decir adiós colgó el teléfono.
- Tú – le había señalado con furia - ¿Cómo pudiste matar a mi Darien?
- Serena, querida – había dicho con tanta calma - ¿Me viste jalar el gatillo? ¿De dónde sacas tantas cosas? Rei y Amy ¿te han metido ideas?
- Eres increíble – rugí, las lágrimas surcaban mis ojos pero me las arrebaté ferozmente –. Acabo de escucharte decirlo, que Dios te perdone porque yo no lo haré ¡me escuchaste! Que Dios perdone todas las atrocidades que estás haciendo, pobre señor Robert, pobre de mi Darien.
- No toleraré que mi propia esposa me hable de esa manera – había fruncido el ceño molesto –. Lo hice por tu bien maldita sea y tanto tú como yo nos quemaremos en el infierno Serena.
- Mi bien, ¡¿mi bien?! – Le grité histérica – No me culpes por tus pecados, esta vez no soy culpable de nada.
- ¿No lo recuerdas? – Siseó – Te pedí permiso de hacer la venganza que merecía Darien, tú eres tan culpable como lo soy yo, Serena.
Retrocedí, había sido cierto eso… me sentí desahuciada, la respiración se entre cortaba – Quizás si, pero no tenías el derecho de matarlo, no sabes cuánto dolor me causo su muerte a pesar que mató a mis abuelos.
- Ojo por ojo, diente por diente – canturreó el refrán –. Alégrate Serena – carraspeó y dijo más sombrío –. O me enojaré.
- Estás enfermo, quiero el divorcio, ¡no puedo vivir con el asesino de mi esposo! – grité muy agudamente.
Se acercó a mí, con un brillo molesto en los ojos, y me abofeteó tan duro que pensé que me sacaría algunos dientes – No tendrás el divorcio, tu no eres nadie importante, yo tengo poder y tú no – quería llorar pero no lo hice mis ojos se abnegaban de lágrimas, lo desafié con la mirada y se enfureció aún más, me apretó duramente y me zarandeó como una muñeca de trapo –. Eres mi muñeca de porcelana, vives en una casa maravillosa de porcelana con tus amigas, es perfecta la caja, como la muñeca hermosa y principal vivirás en la casa de porcelana – me había acariciado mi flequillo –. Desde el momento que te vi, supe que eras para mí, tenía que hacerte mía, ¡maldición! Nunca me había sentido de esa manera, quería que fueras libre pero no quería que nadie más te tocará ¿entiendes? Por eso tuve que encerrarte en una cajita, yo sólo te podía admirar, tocar y desear – me besó, me dolía mi mejilla, finalmente rompí en lágrimas, su beso era duro, salvaje, posesivo, me aferró tanto que pensé que mis brazos se romperían –. Tenía que quitar a todos en mi camino, si era necesario sutilmente y con dinero si no querían había más maneras. Tus padres me apoyaron tanto, Darien y esos odiosos ancianos que me odiaban me apartaban de ti.
Tenía miedo de escuchar lo demás, pero me seguía apretando tanto… tanto que me dolía los brazos y sentía que si me jaloneaba me rompería algún hueso y me desgarraría la carne – Siendo tu una chiquilla Darien era fácil, tus abuelos obstinados. Darien supo mi plan, maldito mocoso, demasiado perspicaz y aquí mi secreto mi Jumeau – me acercó a él bruscamente y me susurró en mi oído –. Yo los maté.
Lloré tanto, pensé que me iba a desmayar pero quizás lo supo no lo sé porque me abrazó – Darien lo predijo, y fue con a la casa de tus abuelos, se enojó contigo porque yo venenosamente le dije que nos habíamos acostado, quiso pagarme de una manera. ¡No es tan maravillosa la vida! Hablé con tus abuelos de forma civilizada, diciéndoles, casi suplicándoles que te metieran ideas para que te divorciarías y yo por ende casarme contigo pero tu abuela tan necia, no quise matarlo lo juro, pero tu abuelo es listo sacó la escopeta y me amenazó, nadie me había visto entrar salvo ellos, y cuando dio un tiro al azar para que me espantara Darien entró corriendo azotando la puerta creyendo lo peor, aún no llegaba lo peor, si no lo mejor, al descubrir que ¡llevaba el mismo calibre de arma que la mía! Dios es tan misericordioso en ocasiones, me apuntó con el arma tu abuela pidió que paráramos pero no lo hicimos lo quería muerto a él, y Darien a mí, no me importaba si moría en el intento así que saqué mi arma y no titubeé como tu estúpido esposo oh no, disparé – calló unos minutos quería separarme no quería saber nada, si tan sólo hubiese sabido –. Tú abuela se puso en medio para hacer algo heroico y tu esposo sobrevivió al menos un poco más, cayó, no estaba muerta pero sería una muerte dolorosa.
¿Le agradaba el sufrimiento de los demás? ¡Era un monstruo! Abuela…
- Tu abuelo se acercó, como hombre enamorado olvidó la escopeta. Darien había bajado la guardia, despotricaron tantas palabras grotescas hacía mi persona. Fue cuando tu abuelo quiso apuntarme con la escopeta, he de confesarte que me gusta me que den batalla mi muñeca, pero ah, era un viejo también tan lento de reflejos, le disparé. Muertes agonizantes de ambos, quedaron lejos y supe que habría mucho alboroto, tu abuela con sus pocas fuerzas se arrastró hacia tu abuelo, por fin te tendría en mi vitrina, donde pocos te verían y yo sólo te poseería, dejé a Darien en shock – me besó la mejilla –. Si me abandonas mi perfecta y costosa Jumeau, te encontraré Serena, tengo el poder, y gente que amas y que conoces podrá perecer, el hermano de Darien sigue vivo ¿no es así? Algo puede pasarle a tus niños – quitó sus dedos de mi brazos y caminó lentamente a su despacho, marcando de nuevo a unas personas –. Sabes el precio de salir de la casita de muñecas.
Fue así como me derrumbé y les conté todo, sin omitir nada a mis amigas, había dañado a mucha gente, yo era el mal, yo era la muerte ¿en qué había fallado? Mi vida había pasado a otro infierno pero del que esta vez yo había participado, Darien, Darien… ¡ya no quiero vivir en la vitrina! Pero amo tanto a las personas, me sacrificaría mil veces por pagar lo que le hice a Andrew después de todo yo maté a su hermano, viviría en la casa de las muñecas."
"Tantas desgracias… quería regresar a la mansión, ¡oh Dios! Y si cumplía en destrozar a mis seres queridos, los niños del kínder garden ¡Andrew! Con una maleta simple, huí del lugar. Rei había escapado hace tanto tiempo, se había convertido en una conductora de noticias. A pesar de que aquél día habíamos jurado las tres en salir de la casa de muñecas sólo Rei tuvo las agallas diciéndome que la verdad sería revelada. Oh me aferré a sus palabras, albergando mis esperanzas, pero no pude y nuevamente fui yo la que cargaba con las penas, la que cargaba con las muertes que ocasionaba. Ese día no pude huir, estaba aterrorizada por lo que podría pasar con Andrew, él era muy peligroso, de alguna manera sintió que escaparíamos y nos amenazó con sutiliza, ayudaba a la madre de Jimmy con el dinero de mi esposo, ella estaba enferma y él no me negaba esos caprichos pero dejó de darle dinero y su madre empeoró. El templo de Rei tuvo un "accidente" el cual terminó en el incendio del Templo, y Amy las puertas de la medicina habían sido cerradas… ¿merecíamos tanto sufrimiento? Por eso supe de lo que era capaz, ese día, nuestra libertad… la dejé pasar y Rei enfureció conmigo por lo débil y condescendiente que era, pero yo no quería lastimar a nadie ¿qué tal si seguía Andrew? Amy tampoco fue con Rei… si yo hubiese insistido más nada de esto hubiese pasado más, pero era demasiado egoísta y ella se quedó conmigo, fue en ese día que una de las muñecas se convirtió en humana."Sin darse cuenta Kakyuu empezó a llorar, deseaba con todo su corazón leer lo que ella creía que era Serena, pero la verdad era más cruel de lo que había imaginado…
"Amy y yo sufrimos el castigo dado por mi esposo. Pensé, deseé que nos azotaran pero como éramos sus muñecas no quería que nada malo ocurriese, la madre de Jimmy murió y el orgullo de Amy también. Tantas veces le dije que se marchará pero ella no quiso quería irse conmigo. Planeamos una segunda escapada ese día. La servidumbre había sido despedida desde que Rei escapó, ya que ellos nos habían ayudado. Él siempre lo supo por eso todos eran hombres, con caras largas y ceñudos que no escuchaban nuestras suplicas sólo codiciaban el dinero. Nos marcharíamos al amanecer, antes de que inclusive el sol se pusiera y esta vez él dijo que no sería piadoso con las muñecas de cristal. ¡Maldita había sido nuestra suerte! Con las pocas maletas y el poco dinero que teníamos corrimos a nuestra libertad, habíamos corrido con todas las fuerzas que nuestras piernas daban. Tenía miedo del futuro. Vi de reojo a la gran mansión, a nuestra Porcelaine Hall, parecía fantasiosa y perfecta, lo que Amy y yo no sabíamos aquél día es que aparte de hombres que custodiaban la puerta habían otras cosas más, había perros cuatro pastores alemanes habían salido. Era nuestro fin de ambas, me alegraba que al menos Rei hubiera podido ser una humana y había hecho todo lo posible para fastidiar al dueño de Silver Crystal.
Los hombres estaban en las puertas, lo recordaba perfectamente porque eso era lo que todas las noches soñaba. Los perros gruñían, no sé si había sido un milagro pero lo cierto es que uno de los hombres había abierto la puerta al mundo real, ambas corrimos sin pensar si los perros nos alcanzarían Amy aventó su maleta distrayéndolos. ¡Salimos! Sin mordidas de perros, ni manos que nos agarraban, había dejado ser una muñeca para ser una persona normal, había dejado las vitrinas para que la gente me tocará… pero sólo había salido yo…
Amy se forcejaba y petrificada vi como mi esposo corría hacía nuestro encuentro… ¡tenía un arma maldita sea! Regresé, no podía dejar a Amy ahí, no así, las dos seriamos humanas de nuevo si no pediría perdón de rodillas nos tenía que perdonar era su muñeca de Jumeau. Amy sacó fuerza sobre humana y mordió a quien la tenía apretada esté enseguida la soltó y mi esposo corrió mucho más aprisa. Recuerdo que yo también eché a correr de nuevo a la mansión. Cuando llegué a la puerta, estaba en medio de la realidad y la fantasía. Amy me empujó.
- No hay tiempo – había dicho y yo lloré no entendía ¿por qué me decía esto? –. Vas a ser una persona tan linda Serena.
- No te quedes hablando, él ya viene, ¡vamos!
- No – meneó la cabeza –. Si vamos las dos nos atraparan, no te preocupes por mí, te alcanzaré, pero mientras dejarás de ser la muñeca de Jumeau, sentiremos, reiremos y cantaremos cuando nos acordemos de esta vida miserable y su obsesión por lo fantasioso y perfecto ¡Ahí viene! – Me empujó y me metió el dinero que le correspondía a ella, iba a protestar cómo iba a escapar ella – Soy la genio de las muñecas ¿recuerdas? Algo se me ocurrirá – me empujó fuera y trabó la puerta principal - ¡Vete y sé una humana… amiga!
Me llevé la mano a la boca ¿qué pasaría después? Caminé lentamente esperando en cualquier momento ver salir a Amy, pero lo único que escuché fue el disparo seco de un arma, eché a correr porque escuché al dueño de la casita de muñecas gritar que destrabaran la puerta… quería verme, quería encontrarme corrí lo más que pude… no dejaría que me encontrara.
Este es mi precio ¿por matar a Darien? Lo asumo pero Amy ¡no tenía que morir! No aguanto más, no deseo vivir más, sólo causo sufrimientos a los demás, había matado a Amy… era una asesina a dos personas que amaba tanto las había matado… Viajo de noche como ahora, tengo miedo que el coleccionista de muñecas sepa en donde me encuentro. Lo último que me enteré es que Rei vivía en Moon City… no más dolor ni penas… ¡por favor! Iré a dormir, hasta dormir me da miedo afortunadamente siempre cargo con la caja musical de Darien oh mi Darien ¿alguna vez podrás perdonarme? Amy ¿podrás perdonarme? Fui la causante de que tus sueños se quedaran en la vitrina. Ya no más, ya no."
- Eres mucho más valiente de lo que yo había creído, te odiaba tanto, porque pensé que todo lo tenías, ahora te admiro – susurró tan suavemente que parecía como si no hubiese hablado. Ya no odiaría a Serena, ella era una persona de admirar, ¿cómo podía seguir siempre con esa sonrisa a toda la gente después de lo que le había pasado? Sentía un nudo en la garganta, le dolía tanto saber que había tenido ese final… ¡maldición! Ella era la clase de personas que tenía que tener su final feliz, con su príncipe azul, ¿cuál había sido su pecado? Quería que se diera cuenta de lo que perdió, había abandonado a un buen hombre ¡maldita sea! Un hombre que la amaba, la adoraba y la deseaba que también pensaba que era su Jumeau pero no estaba guardada en vitrinas, ¿por qué las buenas mujeres les pasaban las desgracias? Seiya tenía razón, ella no tenía idea de lo que había pasado, como del tampoco todas esas palabras horribles que le hizo hacia su persona. Estaba cegada a su odio, porque Serena era mil veces mejor persona que ella. Respiró mientras se quitaba tranquilamente las lágrimas de los ojos. Cerró el diario, no quería saber nada más de Serena, sabía lo justo, se levantó de la cama y se dirigió a la puerta principal del departamento de Seiya.
Volteó a ver en donde se encontraba el diario, la admiraba muchísimo ya no tenía duda, después cerró con cuidado la puerta.
¡Hola! :D
Tu rú, rú xD. Ya después de tiempo sin actualizar ¿no es así? Uff este capítulo fue más maldito… creo jaja. Bueno ahora Kakyuu admira a Serena, y ahora ya saben del porqué Serena soñaba con Amy y le decía que la mataba u.u, maldita obsesión bueno yaaaa… creo que ya se sabe quien en el malo ¡¿no?!
Como lo dije en capítulo anterior quizás falten dos capítulos o máximos tres y esta historia llegará a su fin. No sé si es lo que estaban esperando, no sé si les esta gustando (espero que sí) pero yo estoy feliz con lo que llevo, drama, drama, y drama jaja, personas malditas, tragedias, no sé porqué me gustan este tipos de cosas y créanme me gustan los finales felices pero uhm soy un poco extraña jaja.
Las Jumeau dolls son unas carísimas muñecas de porcelana francesas, pregunté por ellas LOL! Mi madre me dijo que mi abuela llegó a tener una cuando el abuelo se la regaló o.O ¡no puedo creer que mi abuela la perdió, o la regaló! No lo sé con exactitud pero lo que si sé es que la hubiese empeñado, joder hubiera sido al menos un poco más rica T.T jajaja.
Perdón, estaba pensando en subirlo a temprana hora… ya que sufrí un estúpido golpe en mi tobillo (con esguince de antaño de por sí) y todo la jodida noche no pude dormir… Pero me quedé tan embobada y estúpida leyendo los famosos Dramiones (Hermione/Draco) Y ver el gran y apetecible Tom Felton, y eso que ¡ni me gustaba el actor! Uh, la, la, hiperventilo…
Haciendo propaganda barata, porque pensé que tendría montones de dinero jaja… Las invito a que lean Seducción Mortal (Seiya es vampiro, y no toma precisamente sangre de conejitos, es época Victoriana n.n beat me!) y… la otra es Bella Traición (situada en la década de los 40, ¿el título lo dice todo? Una infidelidad seeh pero no hacia Seiya ¡obvio no!) ¡Quiero un Seiya maldita sea!
Gracias a las personas que se tomaron la molestia de dejar sus comentario en el capítulo anterior. Esperen… cien reviews! Holy shit! Gracias a…
Kimi o ai shiteru, Bulmita su, Usagi de Kou, Serenalucy, Loyda Astrid, Miss-Odango, Kumiko Kou, Paty, BichitaKou, Princess Bunny Kou, Rossa, SerenaySeiya, Miki1920, Te AmO SeiYa, XxX, Stars y Caroone.
Dejen reviews ;)●๋•Ashαмєd●๋•
