No me pertenece KHR.
Empece a ver un dorama llamado shark protagonizado por Son Yeh Jin(amo esta mujer excelente actriz) entonces ha tomado el tiempo que utilizo para escribir. También no pienso escribir muchos capítulos como ven ya casi esta llegando al clímax tengo pensado que solo sea unos quince capítulos nada mas. ¡ah! otro cosa ¿quieren que termine en divorcio o no?
Iemitsu llego al apartamento de Tsuna a las tres de la tarde de marte, encontrando el lugar vacío llamo a su hijo, su hijo lo regaño diciendo que no podía ir todavía a casa estaba trabajando su padre como niño malcriado hizo berrinche sacando de quicio mas a su hijo. Una media hora después Tsuna estaba abriendo la puerta de su apartamento. Lo que no conto fue que al llegar su padre no estaba solo, estaba acompañado de su amigo pelirrojo que después de desaparecer reaparece cuando la tormenta esta su mejor momento.
Iemitsu conto que a Enma se lo encontró en el aeropuerto, cuando lo vio rápido lo reconoció yendo a saludar, ellos, fueron a tomar un café Enma confeso que no tenía donde quedarse, Iemitsu muy amable invito a quedarse con él en el apartamento de su hijo. Tsuna volvió a ver a Enma con ojos de desaprobación estaba seguro que hizo el comentario que no tenía donde ir porque su padre lo traería con él a quedarse en el lugar; de esa forma ya se quedaría sin necesidad de ocultarse.
Cuando Alaude llego a casa se encontró a Iemitsu con pantaloncillos con estampado floral, con camiseta desmangada y una gran cantidad de cervezas y el pelirrojo cómodamente sentado en el sillón con una taza de café Aluade tuvo ganas de sacar a patadas a los dos hombres.
El padre de Tsuna que llego a Japón por asuntos de diplomacia, que era solo dos días no se marchó enseguida diciendo que él se quedaría unas semanas para ver a su hijo querido que desde hace años no ve, se quedaría a verlo trabajar para después llegar a jactarse de lo profesional que es su hijo.
Tsuna hablo con Enma preguntado donde se había metido, el pelirrojo solo contesto que estaba en negocios importantes. Tsuna le dijo que esta vez no se podía quedar en su apartamento había empezado a trabajar y Alaude llega más temprano a casa las cosas habían empezado a cambiar desde su partida.
Enma dijo que estaba bien, había conseguido dinero suficiente para alquilar un apartamento no tan lujoso como el de Tsuna pero lo suficiente cómodo para no quejarse. Tsuna interrogo a su amigo sino estaba metido en nada malo, el pelirrojo solo rio respondiendo que por supuesto que no. Tsuna no quedo muy convencido su amigo de la infancia le llego la rebeldía de la adolescencia a la edad de veintitrés años.
Iemitsu se la pasaba en apartamento holgazaneando todo el día, no hacia absolutamente nada Tsuna tenía que llegar del trabajo a limpiar el desastre que hacia su padre, las cajas de comida rápida y las latas vacías de cerveza. Llegaba temprano para poder hacer la cena que parecía que era para un ejército su padre come por cuatro ¿no sabe dónde va todo lo que come?
Para Alaude que llegaba temprano a casa dejo de llagar temprano, volvió a altas horas de la noche, trataba de irse antes que todo el mundo se despertara, era como si estuviera huyendo de una peste. Iemitsu es verdad que no es el mejor suegro del mundo pero tampoco es motivo para que desprecie al hombre.
Tsuna una noche le dijo Alaude que no le gustaba la actitud para su padre, el reconoce que su padre es un poco entrometido para no decir completamente, pero no cambia el hecho que es su padre le pidió que fuera más amable. De malas ganas acepto Alaude.
Iemitsu parece que su diversión favorita era burlarse del esposo de su hijo, sus carcajadas eran sobreactuadas, la forma informal de vestir y sobre todo que siempre estuvo sentado en medio de la pareja de esposos como un pequeño demonio jalando los bigotes de un dios.
Tsuna también hablo con su padre, regañando a su padre le pidió que dejara de molestar a Alaude era la persona con quien había elegido pasar su vida, el hombre mayor hizo mohín por los reproches de su hijo pero acepto ser un poco más amable con Aluade.
Enma sentía que estaba como en una bomba de tiempo, que en cualquier momento estallaría en la cara de todos, su amigo castaño ya le había contado de sus engaños, cuando se lo contó casi se ahoga con su saliva ¿Tsuna lo hizo?, era casi irreal.
El suegro que brincaba de aquí, allá no ayudaba mucho tampoco Enma solo estaba esperando que Iemitsu se marchara para el también marcharse del lugar. El pelirrojo siente la tentación de proponerle a Tsuna que ¿por qué no hacerlo con él?, pero no haya suficiente valor para proponerlo, además teme lo que le hará Alaude si se entera, valora mucho su vida para arriesgar la vida por deseos mundanos.
-Alaude ¿Dónde está la sortija?-pregunto Iemitsu cuando estaban desayunado. Dos pares de ojos cayeron al dedo anular de Alaude que comprobaron que faltaba la sortija de oro blanco.
Iemitsu se llevó a la boca un pedazo de tocino que tenía en su plato, sabía que dañar el desayuno era malo, pero le estaba molestando ver el dedo sin la alianza.
-Alaude ¿Dónde está?-Tsuna pregunto casi golpeando el mueble de granito gris.
-Está en la oficina-dijo con simpleza Alaude.
-¿Por qué esta ahí?-dijo Tsuna.
-Ayer tuve un accidente en la oficina para poder limpiarme bien las manos tuve que sacar la sortija del dedo y se olvidó ponérmela de vuelta-Tsuna se puso de pie, Enma quiso salir corriendo, Iemitsu supo que dejo caer gasolina sobre el fuego.
-¡Se te olvido!-exaltado dijo Tsuna-¿Cómo es posible que se te olvide algo tan importante?-reprocho-¡A mí nunca se me ha olvidado ponerla si me la he quitado, dices que se te olvido! ¿Acaso no es algo importante?
-Tsuna cálmate, solo se me olvido tengo mucho trabajo que hacer, cuando llegue a la oficina la buscare y me la pondré no hay nada de malo-Tsuna sintió la ira florecer más.
-¿Que me calme? ¡No me voy calmar!-tirando la silla hacia atrás-¡Joder! Alaude acaso no sabes que para sí importa, estás diciendo todo eso con esa cara-Alaude también tiro la silla hacia atrás, Enma dio un respingo el cosquilleo empezó en su estómago, su desayuno pacifico se había ido por el tubo.
-Estás haciendo demasiado escándalo solo porque se olvidó, no es como si lo haya perdido te estoy diciendo que me la pondré cuando llegue a la oficina-Tsuna dio la vuelta caminando para la habitación -Tsuna no hemos terminado-Tsuna no se detuvo, Alaude dio una mirada de odio al suegro, mirada que no provoco nada en rubio arenoso.
Siguió a su marido pero encontró la puerta cerrada con picaporte, Alaude golpeo la puerta diciéndole al moreno que no fuera infantil que lo dejara pasar. Tsuna dentro de la habitación sentía la bilis en la garganta Alaude no entiende. Tsuna sabe que la sortija es algo material pero tiene un significado grande. Tsuna recuerda cuando su sortija se cayó en el desagüe sintió que casi muere llamando de inmediato al plomero casi abraza al hombre de la plomería Fontanería que le regreso su sortija, pero Alaude lo tomo como si fuera un caramelo que se le olvido comérselo.
Iemitsu se compadeció de su yerno llego a tratar de interceder recibiendo ¡No te metas!, se encogió de hombros y no volvió insistir. Alaude casando de tocar la puerta tomo su portafolio y se marchó dando un sonoro portazo en la puerta principal, al rato Tsuna salió listo también para marcharse su padre salió a su encuentro siendo completamente ignorado por Tsuna.
Alaude llego a su auto asustando a todos los que se encontraba el maldijo golpeando el volante de su auto, es verdad que dejo la alianza olvida en su oficina después de haber jugado con Giotto, con la llegada de Iemitsu su estrés aumento y la mejor forma de sacar el estrés era tener sexo con el presidente rubio.
Tsuna se sentía herido, la sortija era lo único le daba esperanza en su matrimonio, ver el dedo sin ella era como una declaración de que su matrimonio había llegado al límite si todo termina ¿Todos serian felices?, llego a su escarabajo trato de relajarse tenia nudos que dolían ¿Eran los nudos o era el corazón?
-Alaude-llamo Giotto. Alaude dando un portazo en la puerta de su oficina se encerró Elena y Giotto suspiraron la primera porque tendría que lidiar con su jefe malhumorado y el segundo porque sería ignorado todo el día.
Alaude vio la pequeña sortija que era golpeada por la luz, tomando entre sus dedos la examino en el interior tenía el nombre de ambos gravado, dejándose caer en la silla la apretó en su mano, ¿era una señal lo que paso en el desayuno? No lo sabe, espera que no lo sea.
Tsuna llego aparcando el coche, tomo varias respiraciones profundas no podía llegar con una actitud mala a su trabajo, salió del coche se dirigió al bufete.
Lo primero que se encontró fue un hombre feliz, con un paquete de malvavisco Tsuna suspiro el hombre era persistente.
-Byakuran-san veo que esta otra vez aquí-el moreno dijo pasando de lejos al de cabeza blanca.
-Tsu-chan ¿No te dije que no usaras san?, me hace sentir viejo-haciendo mohín el hombre dijo.
-Y yo le dije que no usara chan-Tsuna se dirigió a la oficina del tío, diciendo que ya había llegado se fue a su propia oficina seguido por Byakuran.
El hombre adicto a los malvaviscos amigo de la hija menor de tío Kawahira, empezó a llegar al bufete después de haber llegado con la chica que llegaron a visitar a Kawahira. Tsuna empezó a sufrir constantes acosos por el hombre, llegaba en la mañana o en la tarde siempre diciendo cosas fueras de lugar.
Byakuran llega al despacho con escusas ridículas, Tsuna se cuestiona cómo es posible que el de cabeza nevada sea tan exitoso en los negocios cuando es tan infantil y caprichoso. Byakuran exige la atención del moreno por esa causa los clientes prefieren alejarse de Tsuna hasta que Byakuran se aleje es como un niño que reclama su madre como suya.
-Byakuran-san si no tiene nada que necesite, me haría el favor de macharse, estoy tratando de trabajar-Tsuna dijo con una gran cantidad de carpetas sobre su escritorio que tenía que leer pero cierta cabeza nevada tenía sus abundantes bolsas de malvaviscos sobre ellas.
-Eh, ¿Por qué?, que aburrido yo quiero jugar-Tsuna fue tentado en poner los ojos en blanco.
-Necesito trabajar ¿Usted no tiene que ir a trabajar?-pregunto dulcemente, pero claramente se puede leer entre líneas que lo quiere decir es que vaya porque estaba estorbando.
-¡Buuu!, que aburrido eres Tsu-chan, me duele el corazón-se quedó callado unos minutos-¡Ya se!, si usted me examina me iré, de veras me duele el corazón-dijo colocando su mano en su lado izquierdo.
Tsuna resoplo eso era absurdo-Si le duele el corazón vaya al hospital, Byakuran-san soy a-bo-ga-do, no me médico-era el mismo cuento de todo los días tenía que estar recordándole que era abogado, no electricista, chef o alguna profesión que se le ocurría en la mente brillante de la cabeza nevada.
-Bien, bien me iré, volveré-dio un giño, agitando su mano dijo un adiós salió de la oficina.
Tsuna suspiro, dejo caer su cabeza hacia atrás, su día se había arruinado en la mañana, ni pudo terminar de desayunar. Se peinó el cabello con sus dedos, no podía concentrarse en el trabajo tenía en la cabeza como un mosquito molesto la imagen de Alaude sin la alianza, miro su dedo donde estaba la sortija, la saco con cuidado de su dedo, la puso contraluz leyó sus nombres en el interior de la sortija, tenía ganas de llorar pero él se prometió no llorar. La vida feliz que había soñado se estaba extinguiendo como la luz de una candela.
Alaude no podía concentrarse en su trabajo, su malhumor estaba en aumento escuchando nufufufiando a Daemon, y los gritos de G esos hombres eran tan molesto, tenía que suprimir las ganas de arrancarles las cabezas a esos hombres era molesto manchar su caro traje con la sangre de ellos. Chasqueo la lengua se levantado de su lugar, se dirigió a la puerta sin decir nada salió, G con su sangre caliente le iba gritar unas cuantas groserías al hombre estoico, fue detenido por Giotto, era mejor no agregar más fuego.
Tsuna tomo su teléfono celular y marco el número de su padre, diciendo que no regaría a casa, se quedaría en la oficina trabajando, su padre le aconseja que es mejor que regrese a casa y hablara con Alaude, consejo que fue ignorado. Tsuna lo menos que quería era ver la cara de Alaude, sentía que si lo miraba exploraría y todavía no era el momento para el desenlacé de esa tragicomedia de matrimonio.
Alaude tomo su saco se lo puso y salió de su oficina era una pérdida de tiempo estar en el lugar cuando no puede concentrarse, necesitaba despejar sus ideas, ordenándole a Elena que cancelara las citas que tenía para el día, se marchó. Tenía que pensar como contentar a Tsuna.
Tsuna le pidió al tío Kawahira que si podía pasar la noche en el bufete, Kawahira no se opuso dándole las llaves del lugar en hombre mayor salió del lugar. El moreno miro el reloj que tiene forma de hongo, según dijo el mayor que sus hijas les encantan los hongos cansado bostezo colocando el dorso de su mano educadamente, tomo sus llaves del automóvil no regresaría a casa pero tenía que tomar un poco de aire, salió del lugar tal vez necesitaba un poco de alcohol en su sistema.
Alaude llego a su apartamento, encontrándose solo su suegro, Iemitsu informo que Tsuna no llegaría a casa, el rubio cenizo iría por su marido, fue detenido por el rubio arenoso. Tsuna no llego a casa porque no lo quiere ver, era mejor darle su espacio hasta que se calme.
-¿Todo está bien, con Tsuna?-Iemitsu pregunto, abriendo una de las cajas de comida tailandesa que pidió a domicilio.
-¿Por qué no debería estar bien?-retóricamente contesto Alaude.
-Usted ha estado llegando a casa muy tarde y se va muy temprano lo poco que lo he visto no habla con Tsuna, como su padre me preocupa su felicidad-dijo Iemitsu.
-Tengo mucho trabajo en la oficina, si no puedo hablar con Tsuna es porque usted siempre está en el medio-Alaude dijo con frialdad.
-Eso no es escusas-el hombre paro de comer-Se cómo cualquier matrimonio hay problemas, yo he tenido mis dificultades, pero las he superado, como padre no quiero escuchar esas pobres escusas para su descuido.
Alaude se puso de pie, lo menos que quería escuchar era eso, sabe muy bien que ha estado descuidado a Tsuna, no necesita que meta su dedo en la herida que se está abriendo.
-No quiero ver a mi hijo llorar por su causa-Iemitsu volvió a ver a Alaude con una mirada hostil-A sí que ten cuidado o habrán consecuencias.- Alaude no dijo nada salió del lugar sin decir nada. Iemitsu escucho el golpe de la puerta de la habitación, suspiro algo estaba mal tenía que averiguar qué era lo que estaba pasando por el bien de su hijo él tenía que saber que estaba pasando.
Tsuna llego a un bar, entrando al lugar llego a la barra se dejó caer en el asiento sin animo era tonto ir a un bar cuando su tolerancia de alcohol no es alta, aun así se fue solo quería sentirse lejos de sus problemas, se burló de el mismo estaba siendo cobarde era mejor afrontar todo y terminar con todo.
El barman llego donde Tsuna con un orgasmo múltiple, Tsuna dijo que no había pedido nada todavía, el joven de cabello aguamarina contesto que era un regalo de un cliente, señalando educadamente al cliente Tsuna volvió a ver a la dirección dicha encontrándose ojos negros como el carbón. Reborn.
El hombre inclino su cabeza en forma de saludo, siendo devuelto por Tsuna que sonrío al azabache.
Reborn había llegado con Verde y Coronello a tomar unos tragos pero nunca pensó que vería entrar a su vecino al sitio, se miraba patético su cara se reflejaba que estaba teniendo alguna clase de problema, el azabache está casi seguro que su problema se llama Alaude.
Tomaría esa oportunidad para consolar al moreno y para terminar lo que quedo pendiente ese día. Levantándose de su silla, se dirigió donde estaba el castaño, sorprendiendo a Verde que pregunto dónde iba, el azabache sonrío con picardía y no contesto. Verde lo siguió con la vista y vio al moreno que saludo a Reborn, se acomodó sus lentes mejor, cuando regresara Coronello del baño le diría que Reborn no regresaría con ellos.
-Entonces ¿Vamos a terminar lo del otro día?-Reborn pregunto a Tsuna que estaba degustando un Long Island Iced Tea.
-¿Usted solo quiere tener sexo conmigo?-Tsuna dijo viendo esos pozos negros atrayentes.
-Sí-dijo el hombre de patillas rizadas, él quería probar ese cuerpo por completo, no mentiría solo quiere disfrutar.
-Usted por lo menos hubiera dicho algo como que me quiere conocer o algo no tan sincero.
-Lo mejor es ser sincero, eso es lo que quiero no veo la necesidad de colorearlo de otro color-Reborn dijo tocando el muslo del castaño. Tsuna pensó que el hombre es tan descarado como Mukuro-¿Entonces?
Tsuna se quedó en silencio un momento no sabía que contestar ¿está bien aceptar? O era mejor declinar y volver a su apartamento.
¿Acepta? yo digo que si XD
como escribí en el inicio ¿Divorcio? mi idea era que no terminen separados, ¿por qué? bueno no se(tomatazos) ellos son una pareja su problema es la infidelidad tienen que descubrí sus sentimientos, si se aman de verdad trataran de mantener su relación y esta vez sin engaño ese era mi idea. ¡Pero! muchas odian a Alaude y quieren que terminen separados y que termine con Mukuro, entonces les pregunto quieren que se separen. aunque yo tengo la ultima palabra(Siento su sed sangre para mi)
