DISCLAIMER: La saga Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de JK Rowling y yo sólo los utilizo para fines recreativos :)
N.A.: Hola hola! He terminado otro capítulo, aquí se los traigo... el lunes si todo sale bien viene el siguiente, este fin de semana prometo ponerme a escribir ya que aún no tengo exámenes y estoy rotando por cirugía, donde aparentemente todos los doctores han decidido irse de vacaciones hasta el lunes... así que no he tenido clases jajaja... les responderé sus reviews posiblemente esta noche a quienes dejaron su comentario en el capítulo anterior... MIL GRACIAS! :D
Agradecimientos a: azu23blood, alexf1994, MRS Taisho-Potter, AlexiaRiddle, Gardeniel, StoryTeller-Slash, Serena Princesita Hale, Umee-Chan y DuLce aMoR por sus reviews en el capítulo anterior, y a quienes hayan añadido la historia a sus alertas y favoritos... espero les guste! :)
Capítulo VI: Consecuencias
—Tenemos una orden de arresto para Draco Malfoy por el asesinato de Astoria Greengrass.
Hermione no conseguía salir del estado de total estupefacción en el que la habían dejado esas palabras. Malfoy iría a la cárcel, y esta vez, probablemente fuera para siempre… las cosas no estaban bien, había muchas piezas faltantes… ella sabía que con esta evidencia, Malfoy era el único culpable de este asesinato hasta ahora, pero no podía permitirlo… incluso si probaban que era inocente, una vez que entrara a Azkaban, el pueblo protestaría hasta la muerte si se les ocurría liberar a un exmortífago… nunca más saldría de allí.
—No pueden llevárselo… está inconsciente… aún está enfermo. Azkaban no cuenta con los recursos humanos capacitados para atender al señor Malfoy—las palabras salieron de su boca como vómito verbal. Todas las excusas que se le ocurrieron para que no se lo llevaran… alguna tenía que servir… por Merlín que sí.
—Pues sí, señorita Granger… por eso nos ha extrañado lo de su condición. Hemos venido porque creíamos que estaba despierto… No podemos llevarnos a alguien inconsciente a Azkaban, —Hermione pareció desinflarse de alivio al oír eso. Vaya. Eso había sido fácil. — mucho menos al señor Malfoy, no sabemos en qué condiciones se halla, y además, no nos sirve para el interrogatorio en esas condiciones, evidentemente… de modo que el arresto se pospondrá hasta que recupere sus facultades…está de más decir que sus beneficios como paciente están restringidos a lo estrictamente necesario… no debe salir de aquí sin permiso del Ministerio de Magia, y esto sólo si su seguridad está altamente comprometida. Necesitamos al inculpado vivo para su juicio.
—Vaya, pues… me parece lo más razonable…—Hermione no entendía por qué estaba tan aliviada porque el muchacho no hubiese sido trasladado a Azkaban… lo atribuyó simplemente a su sentido de la humanidad. Era una barbaridad mandar a alguien inconsciente o enfermo de gravedad a la prisión, más aún cuando había escuchado que ante el hacinamiento y el desorden en el ámbito carcelario, los dementores habían regresado, aunque en menor número al principio, pero ahora volvían a someter a los prisioneros de Azkaban a la más horrorosa miseria —¿Han sabido algo del caso? Como les dije… necesito información si queremos que mejore algún día, si es que lo que le han hecho tiene cura.
—Estamos haciendo todo lo posible, señorita… pero la única pista ha sido la lechuza que enviaron a urgencias, y como sabrá, el sistema de lechucería es sumamente difícil de controlar… el remitente de la misiva sigue siendo un misterio, y de momento es el único testigo de lo ocurrido… eso contando con que haya visto lo que sucedió en la casa y no sólo los cuerpos después del desastre. —comentó Dawlish con un dejo de desesperanza que indicaba que francamente no esperaban encontrar más pruebas respecto al caso Malfoy.
—Pero lo que me ha contado… todo indicaba un ataque perpetrado por terceros, ¿cierto? Debe haber algo… una prueba…—Hermione sentía impotencia ardiendo en su interior. No entendía por qué no se había descubierto nada, por qué todo lo encontrado era tan escueto… ningún crimen era perfecto. Ninguno.
—Sé lo que dije, señorita Granger, pero quizás me equivoqué… fue solo la primera impresión de la escena… fue algo subjetivo de mi parte. La única evidencia hallada apunta al señor Malfoy y hacia él hemos orientado la investigación, hacemos nuestro trabajo. Esperamos traerle lo que necesita pronto, pero no podemos asegurar nada… es más, en base a la falta de evidencia, incluso hemos pensado que el señor Malfoy podría estar fingiendo lo ocurrido, ¿está segura de haberlo examinado bien? Su familia se ha caracterizado por actuaciones como ésta cuando el terreno se pone escabroso para ellos.
—¿Acaso está cuestionando mi habilidad como medimaga? Porque puedo decirle que no hay posibilidad de que las lesiones que hallé en el señor Malfoy al llegar sean autoinfringidas ni fingidas… y concuerda perfectamente con el perfil de alguien sometido a múltiples maldiciones cruciatus… con lo cual espero equivocarme, porque es un hechizo impredecible, incurable, que bien podría dejarlo en coma para siempre…—Hermione estaba furiosa, sus ojos cafés brillaban, y su rostro se había sonrojado de rabia. —Por lo tanto, le recomiendo a su eficiente equipo de aurores que hagan bien su trabajo y busquen a los culpables, porque mi trabajo puede corroborar que hay otra persona en todo este asunto que atacó brutalmente a Draco Malfoy y que también debería ser juzgado, así como él lo será por el asesinato que cometió.
Los aurores guardaron silencio unos momentos, y luego se miraron —Pues, señorita, no hay nada que hacer sin evidencias…—comenzó Standpont, uno de los aurores más jóvenes, algo tímidamente… la sanadora que tenían en frente era algo intimidante.
—¡Entonces busquen evidencia! La justicia debe hacerse, sea quien sea el involucrado. —lo interrumpió ella de forma autoritaria, con sus ojos aún brillando de furia… la verdad, todos esos años en La Madriguera conviviendo con Molly Weasley y su amiga Ginny, que solía tener también un carácter fuerte e imponente, le habían dejado "secuelas", entre ellas, el saber imponerse ante quienes querían pasar por sobre ella sin darle explicaciones. Eso, definitivamente ella no lo dejaría pasar, y mucho menos en su trabajo.
—Entendemos su punto de vista, señorita Granger, pero sólo le queda esperar… buscaremos evidencia, pero siendo realistas, dudamos que encontremos algo—dijo Dawlish, quien no se dejó intimidar tan fácilmente. —Necesitamos que nos envíe una lechuza apenas despierte el señor Malfoy… si está en condiciones para el arresto, por favor especifíquelo, de modo que podamos hacerlo lo más rápido posible.
—Está bien, lo tendré presente—suspiró ella, dando la discusión por terminada. Ahora, la verdad no sabía qué era mejor, si que Malfoy despertase o que permaneciese en la inconsciencia un poco más para ganar tiempo y que quizás descubrieran que no era el culpable después de todo. Vaya, Hermione… así que maquinando cómo mantener a un paciente fuera de la cárcel… eso es nuevo. Y más si es Draco Malfoy. Sentía la voz de su subconsciente sermonearla por entrometerse en el camino de la ley, pero no podía evitarlo. No con un presentimiento tan fuerte que le indicaba que él no era culpable, y que muy posiblemente estuviese siendo tratado de forma injusta por su historial en la guerra.
—Nos retiraremos ahora, señorita Granger… sabe dónde contactarnos por cualquier novedad—se despidió Dawlish, sacándola de su pequeño debate mental. —Esperamos verla pronto.
Hermione sólo asintió, viéndolos alejarse con una leve reverencia hacia ella. La bruja suspiró y se dirigió a su escritorio, donde se sentó pesadamente, y comenzó a rellenar formularios que habían aparecido en la mesa mientras los aurores habían estado allí. Su mente divagaba de vez en cuando hasta Malfoy, obviamente, a quien podía ver claramente desde su puesto en el escritorio. Aún yacía laxamente en su cama, moviendo sus miembros levemente de vez en cuando. Hermione lo miró unos segundos, aún deseando secretamente que no despertara… se ahorraría muchos problemas de esa manera…
La joven medimaga vio la hora y suspiró apesadumbrada… era temprano, poco más de las nueve… su noche apenas comenzaba, y ya se encontraba agotada. La visita de los aurores la había drenado completamente. Con un encogimiento de hombros y un rápido estiramiento de piernas y brazos, Hermione se dispuso a rellenar formularios. La noche aún era joven, y como solía repetirse por lo bajo en los momentos de mayor cansancio…
—Amo mi trabajo, amo mi trabajo, amo mi trabajo….— sí, ése se había convertido en su mantra personal. Era la verdad, ella amaba su trabajo, pero cualquier humano agotado tenía sus momentos de debilidad. Y ella estaba pasando por uno, y con toda la situación de Malfoy, aún más.
La madrugada sorprendió a Hermione escuchando la radio. Había activado la pequeña radio mágica de Camellia, que siempre ignoraba, y la había encendido, con el fin de encontrar información acerca de lo ocurrido en Malfoy Manor, o quizás obtener información de reporteros amarillistas sobre la investigación del caso por parte de los aurores... Hermione comenzaba a pensar que Rita Skeeter, la entrometida reportera que había molestado a Harry -y a ella y Ron, por consiguiente- durante sus años en Hogwarts sería bastante útil en esos momentos. Sintonizó la pequeña radio en una de las estaciones nocturnas que eran famosas por tender a salirse un poco de los lineamientos y con las que siempre podía contarse para encontrar individuos anónimos opinando sobre los temas tabú del momento. Hermione se hallaba sentada junto a uno de sus pacientes, cambiando algunos vendajes en sus brazos magullados, mientras escuchaba la emisión noctámbula del programa, que hasta ahora no había traído información relevante.
—Sanadora, me he sentido muy mal últimamente…—la voz provino del hombre a quien estaba vendando, Drancy Dorkins, un mago canoso, regordete, de 62 años que había sido atacado en su casa por ser sospechoso de aliarse comercialmente con un exmortífago. Casos como los de Drancy eran cada vez más frecuentes.
—Sé que te ha dolido mucho el cuerpo, Drancy, pero hemos progresado estos días… al menos hemos logrado cerrar las heridas que te provocaron…—contestó la bruja en voz baja, continuando con las vendas que inmovilizaban los miembros del hombre.
—El Ministerio vino en la tarde a interrogarme, al parecer quieren llevarme a Azkaban… pero juro que soy inocente, niña… yo no hice nada… ni siquiera sabía que el hombre que quería comprarme parte de mi mercancía era mortífago… el pueblo se enteró y simplemente estaban furiosos…—dijo el hombre respirando pesadamente. Además de haber sido víctima de múltiples maldiciones, los atacantes habían usado medios muggles para castigarle, rompiéndole varias costillas y el brazo izquierdo, además de haber lacerado su piel en múltiples lugares. Drancy había ingresado al día siguiente que Draco Malfoy, en condición física aún peor y también inconsciente, sin embargo, el estado del mago más viejo había probado ser un poco más leve cuando éste recobró la consciencia horas después de ser ingresado, y con memorias completas de lo ocurrido. —Yo tengo una familia a la que cuidar, sanadora… lo menos que quiero es liarme con criminales… no lo hice durante la guerra, mucho menos lo haré ahora.
—Entiendo lo que dices, Drancy… pero el mundo está enloquecido últimamente… han pasado cosas horribles. Sin embargo, por lo que he oído en la radio, el Ministerio de Magia quiere tomar medidas contra estos grupos como los que te atacaron… te han acusado sin pruebas, y te atacaron brutalmente… el Ministerio debe hacer algo pronto. —dijo ella, viendo al hombre con compasión y terminando con sus vendajes mientras comenzaba a mezclar una poción para dormir. El pobre hombre no lograba conciliar el sueño sin sedantes. —por cierto, es muy raro que no te hayan visitado tus familiares… no tengo registros de que hayan venido tampoco durante el turno de Camellia…
—Bueno, mi esposa está en otra de las salas de este piso… también fue atacada. Y mi nieta, una muchacha de 13 años, huyó de la casa un par de días antes de mi ataque… se enteró de lo que me acusaban, y dijo que buscaría alguien que pudiera ayudarnos a defendernos. No quería que lo hiciera, pero no pude detenerla, se fue… somos todo lo que tiene… perdió a sus padres durante la Guerra, y nos hemos encargado de cuidarla… ella sabe que nunca nos enredaríamos con mortífagos… mucho menos después de que acabaron con mi hijo y su esposa, los padres de mi nieta… pero la gente no entiende. Todo es un malentendido… y ahora mi nieta no aparece… los aurores están tras su pista, pero no han logrado nada. Por lo menos agradezco que ella no haya presenciado nuestro ataque…
—Lo lamento mucho, señor… es terrible saber que su nieta esté por ahí sola… el Ministerio no brinda información sobre nada últimamente, pero al menos no salió herida cuando…—Hermione vio interrumpida su conversación cuando el nombre del paciente cuyo caso revoloteaba constantemente en su mente salió a relucir en el programa que tenía sintonizado. Se acercó un poco al aparato, dejando a Drancy mirándola de manera interrogante, y le subió un poco el volumen.
—…se hallan en la Mansión Malfoy desde hace una semana investigando y no tienen nada aún, ¿puedes creerlo? La brigada que han enviado ha mantenido un extraño hermetismo al respecto.
—Yo francamente creo que ocultan algo, no sé si para nuestra conveniencia. Tal vez lo que pasó allí sea muy horrible para ser visto por ojos humanos.
—Sea o no horrible, Wollie, creo que deberían decir la verdad a la gente… la verdad no conviene este ambiente de zozobra… en el pueblo mágico de Wiltshire ya se han visto dos crímenes de este tipo esta semana… además de una desaparición, y parece que el Ministerio no hace nada al respecto.
—Todo indica que la imagen honesta de Kingsley Shacklebolt es toda una farsa… meses después de la caída de El-que-no-debe-ser-nombrado, Shacklebolt se destacó como Ministro, pero ahora está enfocado en otras cosas, y ha delegado la seguridad nacional al cuartel de aurores, que no ha demostrado ser muy competente.
—Y ahora por lo que he oído, Potter es el candidato a próximo jefe del cuartel, ¿no es verdad? ¿Crees que pueda hacerlo? Es muy joven, se ha graduado apenas hace año y medio.
—Bueno, venció a El-que-no-debe-ser-nombrado siendo un bebé y luego como adolescente… parece que la edad no es un problema para él… esperemos que si es puesto en el cargo de jefe de aurores, logre poner algo de orden… ¡vaya, se nos acaba el tiempo por esta noche, noctámbulos! Esperamos que hayan disfrutado el programa… los dejamos con algo de música de Triouxsie y los Trolls… tengan buena noche…
Las notas de los Trolls comenzaron a sonar y Hermione no salía de su asombro ante el hecho de que Harry fuese candidato a ser jefe de aurores… ¡tan joven! Aunque bueno, realmente Harry siempre se destacaba por ser un joven brillante y dada su condición de héroe de guerra, era lógico que se le ofreciera el puesto. Era una figura icónica para el Mundo Mágico, y el tenerlo al frente del ámbito de la seguridad probablemente ayudaría a mejorar los ánimos bastante caldeados de la población.
—Ése muchacho Malfoy sí que tuvo mala suerte, no llevaba ni 3 días en su casa cuando lo atacaron… y después lo mío. Fue una semana ocupada en nuestra pequeña ciudad…
—¿Que no llevaba ni 3 días en su casa? ¿Cómo sabe eso, Dran...? ¡Usted es el segundo ataque al que se referían! —Hermione tuvo uno de esos momentos de revelación que luego la hicieron sentir algo estúpida… pues claro, si hubiese prestado más atención a la historia clínica del señor Dorkins, se hubiese dado cuenta de que el lugar de procedencia era Wiltshire, el mismo que el de Malfoy.
—Pues sí, es una comunidad pequeña, y desde hace siglos la ocupan en su mayoría magos sangre limpia… por algo los Malfoy se establecieron allí al llegar a Inglaterra. Los magos hijos de muggles han ocupado el lugar hace muy poco, realmente… fue un lugar de refugio de mortífagos durante la Segunda Guerra. La Mansión Malfoy no tiene muy buena fama desde ese entonces, aunque Malfoy padre de todas formas no era muy respetado después de lo que lo acusaron durante la Primera Guerra. —Hermione escuchaba atentamente lo que Drancy Dorkins decía…. Como buen ancianito, le gustaba relatar historias, y Hermione disfrutaba oírlo, mucho más ahora que podía obtener información sobre lo que había pasado en Malfoy Manor.
—¿Nadie comentó nada la noche que atacaron Malfoy Manor? —preguntó ella, aparentando apatía respecto al tema, sin embargo, sus ojos demostraban avidez por obtener respuestas.
—Pues no, la mayoría del pueblo ni siquiera estaba enterado de que el joven Malfoy estaba viviendo en la casa de nuevo… estuvo fuera del país desde que salió de Azkaban, no supimos más de él en ese tiempo… yo vivía cerca, pude verlo llegar en una escoba, pero no detallé demasiado, fue muy rápido… además, en esos días comenzaron los rumores en mi contra y la verdad no tenía tiempo para preocuparme por ellos. Mi nieta escapó la noche antes del ataque en la casa Malfoy… ésa era mi prioridad en el momento. —contestó el anciano, sus ojos azules claros se entristecieron al pensar en su joven nieta.
—Es muy extraño… el que los sucesos en la Mansión Malfoy y en su casa hayan sido tan juntos en el tiempo… ¿cree que quienes lo atacaron pudieran haber atacado a Malfoy y su familia?
—No lo sé, niña… como dije, yo fui atacado por dejar que la persona equivocada comprara en mi tienda… pero de los Malfoy no sé nada… acababan de llegar al pueblo, nadie sabía demasiado de ellos.
—Entiendo, Drancy, no hay problema… es sólo que esto me parece muy raro… el Ministerio debe traer respuestas pronto. —Hermione tomó el radio mágico y se levantó de la silla que había junto a la cama del señor Dorkins, entregándole a la vez un pequeño frasco con una pócima azul violeta burbujeante—aquí tiene su poción para dormir, espero que descanse. Bébala y relájese, ¿de acuerdo? —Hermione sonrió levemente al hombre y se encargó de pasar cama por cama, vigilando que sus pacientes estuviesen bien. Al terminar su ronda, se sentó en el escritorio, eran las 4 de la mañana, el sol aún no salía, la noche había sido algo larga, pero la había disfrutado como siempre, y tenía algo de información nueva… definitivamente una jornada productiva.
Hermione pasaba las páginas de uno de sus libros de medimagia, pensando en lo que el señor Dorkins le había revelado… Draco Malfoy no había estado viviendo en Malfoy Manor desde que había salido de Azkaban… con razón no se había oído más nada de él en ese tiempo… ¿Qué había estado haciendo? Sólo esperaba que Malfoy no despertara aún, así daría un poco más de tiempo para esclarecer el asunto. Estaba segura de que las cosas no eran lo que parecían.
Un pequeño memorándum cayó en su escritorio, uno como los del Ministerio de Magia. San Mungo había comenzado a utilizar los pequeños avioncitos de papel encantados hacía algunos años, había demostrado ser útil para enviar mensajes de sala a sala. Hermione leyó el pequeño papel, que rezaba "Hermione, por favor, si tienes poción antiampollas, por favor envíala de inmediato, no tenemos más. Robbie" y se dispuso a buscar algunos frascos para enviarle a su colega del piso para Heridas provocadas por Criaturas Mágicas.
Puso las botellas en una cestita y se la entregó a una de las lechuzas del hospital, enviándola hacia el piso correspondiente a través de la ventana al final de la sala. Se dispuso a volver a su escritorio cuando algo llamó su atención. Hermione abrió sus ojos como platos, y la sorpresa y un profundo alivio la invadieron, antes de ser remplazados por una intensa ola de fastidio.
"Bastaba con que yo pidiera que no hiciera algo para que lo hiciera, ¿no? Es tan… ¡él!"
Hermione se acercó a la cama más alejada del lado derecho, aquélla que le había llamado la atención, disponiéndose a hacer su trabajo y a la vez pensando qué demonios haría ahora para distraer al Ministerio de la orden de arresto. Ya no había excusas, porque allí, sentado en su cama, con los ojos grises algo adormilados plagados de confusión y el cabello rubio platinado cayéndole sobre los ojos y su ceño fruncido, se hallaba Draco Malfoy.
Despierto.
N.A.: CELEBREMOS! :D Ha despertado! YAY! Ya en el próximo capítulo, que estoy comenzando a escribir, tendremos las impresiones de Draco... qué les ha parecido el capítulo? no duden en dejarme sus opiniones! me encanta saber qué piensan, me dan muchos ánimos para continuar! Un saludo a todos, espero que tengan un buen fin de semana! les respondo sus reviews apenas pueda. Cuídense!
