¡¡Hola!! estoy de nuevo por aquí tratando de actualizar este fic lo más rápido posible. Gracias por sus comentarios son los que me llenan de inspiración para seguir este largo y humilde fic.
Por primera vez no tengo mucho que decir así que seguiremos con la trama de este capitulo.
Ahora salió el capitulo de Naruto. Emocionada lo revisé y vi que mi nombre estaba ahí... o no... esperen... creo que solo confundí unos kanjis que se parecen a las letras de mi nombre. Recordé: No sé japonés. Así que Masashi Kishimoto - sensei sigue rockeando ese manga. xD
ps: algunos fragmentos de "poemas" son propiedad de los artistas quienes los han compuesto y cantado. Creo que hasta ahora no he hecho un poema en inglés. Más adelante talvez encuentren algunos hechos por mi, lo sabrán porque son feítos xD . Las canciones que utilizo en los capítulos tienen un número y para encontrar a los que verdaderamente les pertenece "tal" canción, busquen hasta el final del fic. Respondo esto por quienes me preguntaron xD
Disfruten del capítulo siete...
La tormenta se acerca…
Capítulo 7
"Control, control, control…" Pensaba el chico mientras veía a Sakura con su expresión llorosa, martirizada y a la misma vez angelical.
El miedo. Los deseos. Esas ganas de… salir huyendo otra vez, se le presentaron en su mente.
Por su parte, Sakura tuvo la misma sensación... Esa mirada… era la misma mirada, de eso estaba segura. El brillo en sus ojos le era tan familiar como la vez que habían ido a una excursión a la playa.
-Sauske-kun, ¿Hay algo que quieras decirme?
-No es nada- respondió rápidamente- Mi padre dijo que dos semanas se celebrará nuestro compromiso. Será un evento privado pero elegante, en pocas palabras, irá la familia y a quienes asesoran.
-Yo no voy.- dijo seriamente.
-Y yo no voy a perder mi oportunidad de casa…trar mis posibilidades de ser el dueño de la compañía de la familia.
"Demonios, en qué estoy pensando… yo no quiero casarme… menos con ella…"
-Sasuke-kun, de verdad no quiero ir.
-¿vas a permitir que mi padre nos demande?
-¡No puede hacer eso! ¡tú no quieres casarte conmigo y yo tampoco quiero casarme contigo! ¿Por qué no hablas con él?
Sasuke no respondió, simplemente buscó la puerta. La abrió y sin moverse del marco:
-En dos semanas vendré por ti. Tú decides si quieres que te lleve por las buenas o a rastras.
Sakura sintió que su sangre se acumulaba en sus mejillas, mientras veía a ese inútil alejarse de su casa. La rabia era incontenible. Definitivamente la sacaba de quicio, pero no podía rechazar dicha invitación. Uchiha era una compañía prestigiosa, por lo tanto, podía hacer todo, aunque estuviera fuera de la ley.
El chico no difería en su forma de pensar: él no quería ir a esa fiesta, pues su carácter no lo permitía. Sasuke no era muy sociable, Sakura sí lo era, de alguna manera eso le molestaba. Con respecto a su parentesco con los Uchiha, tenía sentimientos encontrados: Odiaba en cierto sentido a su familia, por imponerle casi todo, por presionar tanto a su hermano para alejarlo, pero era su familia. ¡Ah!, su relación con su hermano era otra de las cosas que más le podía molestar ¿Razones? Sobraban.
Tomó un taxi al salir del hotel en donde se alojaba su prometida. Pensativo, llegó al lugar en donde podía tener tranquilidad, su trabajo, para encontrarse con la sorpresita de los que ahí trabajaban le tenían: Naruto había desaparecido. Encolerizado, regresó a su casa y esperó a que su amigo se dignara en aparecer.
Mientras el ojos negros sucumbía ante la cólera en su casa, en otro lado de la ciudad, el ojos azules, caminaba presuroso. Quería llegar. Aun no podía olvidar la tarde en el parque. Esa tarde que le hizo sentirse completo. No le importaba lo que la gente dijera, lo que su amigo dijera, quería vivir de nuevo. Su destino se hizo aparecer.
Un nuevo día había llegado. Despertó lleno de ansiedad y angustia. Sentía como si algo fuera a pasar. Se quedó pensando viendo hacia el techo. Se perdió en la jungla de su mente, no era la primera vez que le pasaba, así que decidió quedarse en su cama unos minutos más antes de enfrentarse ante la realidad.
Eran las nueve de la mañana. Descansar era en lo único que pensaba, después de tener dos largas semanas entre discusiones con su amigo, trabajo y situaciones extrañas. Sabía que no ganaba nada si seguía durmiendo, pero ese presentimiento no lo dejaba alejarse de su recámara. Pero a veces el destino era inevitable. Ël estaba gritando en la sala, parecía como si estuviera "hablando" con alguien por teléfono. Se escuchaban gruñidos, palabras no tan elegantes y la furia que salía por sus labios. Respiró profundamente y no muy convencido salió de su habitación para enfrentar cualquier cosa que le estuviera esperando. Sabía que tenía que ver con las escapadas, pero para Naruto, eso ya era inevitable.
-¡No sé cómo piensas hacer pero necesito que calmes la situación!- gritaba alguien al otro lado del teléfono.
-¡¿Qué maldiciones piensas que estoy haciendo?!Tengo todo bajo control!
-¡Más te vale que cuando te hable de nuevo, todo esté bajo control!
-Sabes que odio que me grites de esa manera…
-¡No podemos entregarnos a esos chacales!
-¡No repitas lo que ya sé!
-¡Sasuke, lanzamos el álbum en una semana y no podemos estar en un envueltos en un escándalo! ¡Mi carrera y la tuya están en riesgo! –reclamó el gerente menor de la empresa, a quien el heredero debía las explicaciones correspondientes antes de pasar los resultados al dueño de la compañía.
-Lo sé, Hablaré con él…
-Sasuke no me cuelgues…
Sin decir más y como una característica indudable de su personalidad, colgó sin escuchar la petición de su receptor.
"No puede ser que me haga esto…¿Cuántas veces se lo advertí?... Demonios… Ahora es la maldita cena y tenemos que presentar logros y límites… ¿Cómo puede hacerme esto?"
"¿Estará molesto?... me da miedo hablarle, dattebayo… ¿Por qué estará tan enojado?"
Naruto dudó el preguntarle la razón de su disgusto. Incluso, tenía miedo presentarse ante él. Sabía que el humor de Sasuke no era agradable ni pasable cuando se enfurecía. A veces sentía como si tuviera poderes en sus ojos que le hacía doblegarse ante el miedo. Se acercó a la sala con cuidado de no hacer algún ruido, mas no pudo ocultarse de la agudeza en los sentidos de su amigo.
-¡Naruto!- regañó casi aullando su nombre. Sasuke estaba más que enfurecido, estaba rabioso.
Al escuchar su nombre el chico de ojos azules saltó de pavor. Definitivamente, no iba a ser su mejor día. Se acercó a la luz de la sala.
-Naruto, quiero que te sientes en ese sofá ¡Ya!- enfatizó la ultima palabra.
-No me hables como a un niño pequeño- dijo inclinando su cabeza hacia delante, precisamente, como un niño regañado.
-¡Te digo que te sientes!
Sus pies accedieron ante la petición de su manager. Con incomodidad, como si no fuera su casa, se sentó penoso. No sabía de qué se trataba, pero tuvo que haber hecho tan terrible como para que su amigo se hubiera puesto de esa manera.
Sasuke tomó en sus manos un gajo de periódicos. Si los hubiera calculado, Naruto podía decir que había 15 diarios de todo el país. A medida que los iba nombrando los tiraba despectivamente sobre la pequeña mesa de sala:
- El Asahi Shimbun, Japan Times, CNN Japán, Osaka Times, Yomiuri, Ryuku Shimpo, The Okinawa Times, Kyoto Shimbun, Toyama Shimbun, Yamagata Shimbun… ¡entre otros seis periodicos basuras amarillistas que se reparten en todo el maldito país de Japón!... Sin contar toda la basura televisiva y el bombardeo que ha estado saliendo desde ayer… y en todas… ¡En todas apareces con esa estúpida mujer!... – gruñó.
Para ese entonces, Sasuke había arrojado los periódicos que aún tenía en su mano en la mesita. Naruto no sabía cómo reaccionar, mejor dicho no tenía tiempo de reaccionar, Uchiha rebalsaba de ira.
-¿Te digo algo más interesante?- agregó su manager- ¿quieres saber algo interesante?... es curioso, porque no solo estabas con "esa", sino que ¡ESTABAS CON ITACHI! ¿qué hacías con el dúo mágico? No sé ¿Cómo supiste contactar con él? No lo sé ¿Qué estabas haciendo en Shibuya? No lo sé… ¿tú sabes?- Su tono irónico ponían cada vez más nervioso a Naruto por lo que no contestó.
Un silencio prolongado tomó control de la habitación. En condiciones normales, en enojos normales, Naruto hubiera contestado como siempre, con bromas. Pero esto no era broma, había puesto en peligro su carrera… había puesto en peligro el futuro de su amigo. No había qué contestar.
-¿Quién se supone que soy, Naruto? ¿Tu mamá? ¿Tu niñera?... ¡No soy tu mamá! ¡No soy tu niñera! ¡No soy tu maldito perro guardián!, ¡Se supone que soy tu manager y debes al menos hacerme caso cuando te digo que no es NO! No tengo que andar cuidando cada paso que das o cada respiración que haces, pero ¿sabes? ¿Quieres hacer ese dueto? Perfecto, haz ese dueto, pero te advierto que no será un single, no cantarás eso en tus conciertos y haremos una gira, después la grabación, después de que hayas cumplido con tus estúpidas fantasías, tu relación con Hinata se acabó. ¡Se acabó! No la volverás a ver nunca y no tendrás contacto con Itachi, si vuelves hacer una cosa de estas, no me importa que seas mi amigo y no me importa que me odies… Juro que le diré la verdad a la prensa acerca de tu vida ¿me entendiste?
Después de su discurso y de las amenazas tan convincentes, Naruto no tuvo más que responder con un rotundo "sí". Después de todo… Su voz y ese dueto era lo que más importaba… ¿o no?
Seis horas había pasado desde el regaño de la mañana. Desganado, el rubio se arregló por primera vez sin protestar del moñito o del traje incómodo. Se subieron al auto sin cruzar palabra y se dirigieron a la casa de Sakura.
Ese mismo día, en la mañana:
-Hinata-san, dígame la verdad- suplicaba el hombre- ¿Qué hacía con Itachi-san?- le decía preocupado.
Hinata no contestó, simplemente agachó la su cabeza y fijó su mirada en el piso.
-¿acaso no soy un buen manager y me tiene que ocultar hasta a quienes usted mira?
-Gomennasai.
Su manager sonrió y le puso una mano en la cabeza de la chica.
-Tranquila, no le hagas caso a ese frustrado sexual…- le dijo frunciendo su ceño en señal de preocupación, mientras el rostro de Hinata se encendía en rojo como semáforo.- lo siento pero es la verdad… o bueno, no sé si es verdad pero debe serlo.
-Sai-san, por favor, no hable de eso.
-Discúlpame. Pero no deberías hacerle caso, bonita.
-Pero…
-Sé que lo hiciste para no lastimarme, pero deberías haberme dicho, al menos que ibas a verte con Naruto-san.
-¿Crees que Sasuke-kun se atreva a decirle "eso" a los paparazzi para que me aleje de él?
-Creo que Sasuke tiene muchos contacto y mucho dinero para conseguir que tu carrera se vaya por una cañería. Pero podría hablar hoy con él en la cena de compromiso, de todos modos soy parte de la empresa Uchiha.
-De acuerdo. Espero que nos deje hacer el dueto, porque…
-Ya sé, ya sé, no tienes que decirme la razón.
Hinata pasó preparándose desde la tarde para esperar el momento en que la fiesta diera comienzo.
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Su vestido llegaba hasta la rodilla de la izquierda y de la derecha terminaba en un pico hasta su tobillo. Sandalias de tacón muy alto plateados, vestido pegado y en un escote pronunciado en forma de "V" con tirantes, espalda descubierta, también en un escote en forma de "V" color rosa pálido con algunas lentejuelas plateadas. Su cabello estaba liso y peinado de lado que a su vez se lo detenía un ganchito para pelo en forma de mariposa plateada. Sakura estaba radiante
Sasuke y Naruto se bajaron del auto. El chico rubio sin preguntar, ni saludar, se pasó al asiento trasero del auto. Sakura se quedó con el saludo en la boca.
El moreno se le acercó a la chica lentamente, parecía molesto, pero no era algo fuera de lo común, el chico tenía esa cara de estreñido. A medida que se iba acercando, sus ojos se fijaron completamente en la chica: su cabello, sus ojos, su rostro, su cuerpo. Definitivamente estaba deslumbrado.
"… Otra vez me estoy sintiendo incómoda cuando me lanza esa mirada… Siento como si no debería estar cerca de él… como si algo estuviera mal en él…"
Sakura, no se equivocaba…
"…contrólate… no hagas nada que puedas arrepentirte… control, Sasuke, control…No recuerdes nada… mantén tu rostro serio… no dejes que el impulso te gane…"
Sakura estaba estrenando y con la mirada que Sasuke le lanzaba, espejo de deseo, estaba segura que escucharía algún tipo de galantería, pero:
-No te quedes parada como si fueras estatua. Apresúrate o llegaremos tarde.- se volteó y regresó al auto sin decir más.
-Al menos deberías decirme algo, ¿no crees?, Sasuke-kun
Trató de llamarle la atención citándolo por su nombre, pero no tuvo éxito. Desilusionada, entró en el auto. Sasuke arrancó sin decir nada. El camino se hacía largo y Sakura estaba un poco incómoda, no porque el manager la estuviera mirando, sino porque el ambiente estaba denso. Los mejores amigos no se hablaban.
-¿pasó algo entre ustedes?
Cómo si hubiera dicho la razón exacta, Sasuke frenó de golpe, Naruto cayó en el suelo del auto otra vez.
-Esto me parece que ya lo había vivido, dattebayo
-¡Sasuke-kun! ¿Qué te pasa? ¡Casi nos matas!- le gritó.
-¡Urusé!- gruñó con fuerza al mismo tiempo que golpeaba el timón, cosa que hizo que Sakura retrocediera en su asiento.
-¿q… qué pasa, Sasuke-kun?- dijo insegura de preguntar.
-¡Que te calles!- le gritó a la cara.
-¡Oe, Baka, no le grites!
-Tú no me dirijas la palabra que eres con el que menos quiero hablar.
"Pero, ¿qué le pasa?, es un gruñón" pensaba Sakura.
Después de calmarse los nervios, el chico puso en marcha el vehículo. Obviamente iba a estar así durante una semana, así era Sasuke. Durante el camino, nadie se atrevió a decir nada.
Llegaron al edificio central de la empresa Uchiha, pues la fiesta se realizaría en uno de sus amplios salones. Se bajaron del auto y caminaron hasta la entrada. Algo inesperado aguardaba.
¿qué es eso tan inesperado? ¿qué sucederá de ahora en adelante? ¿Por qué Sasuke odia a Itachi si no ha matado a su familia (jeje)? ¿qué sucederá con ese dueto? No se pierdan el próximo capítulo...
Bueno, hasta aquí llegó este capitulito no se pierdan el siguiente: estará dramático. O... algo así. Bueno, me despido con un abrazo y un beso para ustedes que leen este fic y para aquellos que me dan su apoyo a través de un comentario xD ¡¡Muchisisisisisisisisisisimas Gracias!! Nos vemos... espero...
