JORNADA VII

El valle entre la pradera y la falda de las montañas de cristal es un fértil terreno de abundantes lluvias en verano y primavera y de inviernos suaves y acogedores. Allí, todos los ponys siembran y recolectan los exóticos frutos de cristal que se distribuyen en gran parte de la costa este.

Silver había avanzado bastante tanto con las lecciones de primeros auxilios como con botánica sumadas a un par de lecciones para interpretar el idioma de algunas especies. Para que pudiera evitar percances posteriores, como el ocurrido en el lago. Esa era su última oportunidad de poner en práctica sus conocimientos antes de llegar a las montañas, en donde estaría solo. La técnica ideal para hablar con las demás criaturas del bosque es simplemente no tratarlos como criaturas inferiores. Pero para Silver eso era igual que "rebajarse".

El viaje a través del valle de cristal fue fácil y rápido. Los ponys de cristal fueron muy amables en darles hospedaje y reponerles las provisiones que habían perdido, siempre les ayudaron cuando necesitaban una indicación. Los ponys con los que se topaban creían que eran pareja formalmente unidad, O aunque sea eso era lo que hacían ver a los demás, ya que se habían acostumbrado tanto el uno al otro que cuando era necesario compartían la misma cama sin reparo alguno.

A pesar de que las semanas pasaban con lentitud, fue un viaje agradable y reparador. Pero con el paso de los días el verde del valle empezaba a convertirse en roca y ocasionalmente en un duro suelo de cristal. Se acercaban a la recta final.

-se acabó en camino- Dijo Lucy mirando el bloque de cristal que se extendía hasta quedar cubierto por las nubes- ¿Ahora solo es cuestión de revisar el mapa?-

-No tengo ningún mapa- contesto Silver

-No estás hablando en serio ¿Cierto?-

-Estoy hablando en serio-

-¿Y ahora qué?. Simplemente vas a levantar piedras hasta que el tesoro aparezca-

-Por supuesto que no, Las instrucciones estaban escritas, las memoricé, decían como hayar el tesoro-

-¿puedes confiar en eso?

-Básicamente el libro decía que la entrada está, en el bosque de piedra en la esquina donde las dos laderas de la montaña se unen-

-esa es la razón por la que nadie ha encontrado el tesoro-dijo Lucy- sabes que los ponis del valle nos advirtieron que no debíamos acercarnos al bosque.

Había razones para temerle al bosque de piedra. Era un lugar peligroso y aterrador de donde ningún pony regresaba, ni siquiera los Pegaso podían regresar una vez se habían perdido en el bosque, los años de descuido habían provocado que una densa cantidad de nubes se acumulara sobre el bosque haciendo que el viaje fuera más difícil para los Pegaso: Simplemente era como caminar bajo techo

Lucy y Silver caminaron al borde de la empinada pared de la montaña, lentamente el suelo cambio de ser cristal a ser de piedra, lentamente se empezaron a alejar de la falda de la montaña hasta que finalmente estuvieron en medio del bosque. Aun podían ver vagamente el muro de cristal sobre los arboles de piedra, pero ya estaban dentro del bosque y bajo las densas nubes que lo cubrían.

Se adentraron con la idea fija de avanzar siempre hacía delante, si llegaban a chocar con el otro extremo de la montaña solo tendrían que seguirlo hasta que llegaran a donde los dos muros se juntaran formando una L perfecta. Pero a medida que se adentraban en el bosque el paisaje se volvía más retorcido y siniestro. Arboles enormes que serpenteaban por el suelo y ramas duras como el acero que se extendían en todas direcciones bloqueando el camino hacian que tuvieran que virar y dar rodeos ridículos. Duraron dando vueltas todo el primer día hasta que finalmente se hizo de noche. Al día siguiente empezaron a caminar temprano pero no parecía que avanzaran, daba la impresión de que caminaban sin moverse.

El viaje se empezó a volver desesperante cuando empezaron a aparecer alforjas, maletas, carpas y a veces esqueletos esparcidos aleatoriamente sobre los árboles caído . Luego de tres días de caminar constantemente en círculos, llegaron a un tramo sin salida. Desde el día anterior los nervios de Lucy estaban bajo presión, Silver por otra parte sentía ganas de salir volando contra la pared de nubes cada vez que tenían que dar un rodeo, cada vez que parecía volver reconocer un árbol.

-Silver… No quiero morir aquí- Dijo Lucy

Silver sabía que no podían seguir así por mucho tiempo, pero los arboles eran impenetrables, la única manera de llegar al otro lado era volando a través de las nubes.

-Sujétate- Dijo Silver- Voy a atravesarlo volando

-¿estás seguro?- Dijo Lucy

-No, pero ya no tenemos otra opción-

Silver era capaz de cargar dos veces su peso mientras volaba, pero le preocupaba la densa capa de nubes que estaba encima de él. Lucy atravesó las nubes como cuchillo a la mantequilla pero apenas Silver tocó las nubes descubrió que estaban tan compactas que era casi como querer atravesar el suelo.

Una vez hubo penetrado dentro de la nube, tuvo una sensación similar estar bajo el agua, estaba suspendido en la nube sin necesidad de aletear, pero la masa de nubes era como una cámara que ejercía presión en todas las direcciones, en poco tiempo Silver estaba totalmente fatigado y la razón era que la presión de la nube se impedía respirar.

-Lo siento Lucy- Dijo Silver con sus últimas fuerzas antes de detenerse totalmente

Por un momento Ambos quedaron suspendidos entre las nubes. Silver había dejado de respirar, era solo cuestión de tiempo para que las nubes lo asfixiaran. A diferencia de Silver Lucy no tenía inconveniente alguno con las nubes salvo la humedad acumulada, Repentinamente Ambos recibieron un tirón hacía abajo, Era el peso extra de Lucy que los estaba sacando de la nube.

Juntos atravesaron la nube lentamente hasta que lograron tocar uno de los lados de la montaña, repentinamente, Silver se despendió de la nube y ambos cayeron sobre la ladera, Lucy le gritaba a Silver para que despertara mientras los dos se deslizaban por la pendiente de la montaña hacia una enorme caída al suelo del bosque.

Sin embargo, Silver no despertó. Lucy cayó primero desde la cornisa y golpeó el suelo rocoso con su costado derecho, un fuerte dolor la recorrió por todo su pecho. Sentía como si su corazón se fuera a detener. La angustia se apodero de ella y por un momento dejó de respirar. En ese momento Silver se asomó a por la cornisa para caer en picada, pero antes de que su cabeza se estrellara contra el suelo logró aletear torpemente para caer con más suavidad.

Silver quedó confundido, había caído pesadamente, pero no se hizo ningún daño de gravedad lentamente se incorporó y miró a su alrededor, se encontraba en un estrecho corredor de un lado estaba la pared de cristal y del otro una densa enredadera. Y frente a él estaba Lucy sentada en contra la pared de la montaña mirando el cielo fijamente

-¿Estas bien?- preguntó Silver

-Digamos que tengo suerte de no haber caído desde donde caíste tú- Dijo ahogadamente

-¿Qué sucedió?-preguntó Silver

-Caí sobre la copa de ese árbol-Contestó mirando al árbol más alto- Pensé que no lo lograrías- Agregó con suavidad antes de mirar el oscuro corredor que se extendía a la montaña.