The Escort

Disclaimer: Twilight no me pertenece. La historia es de RobMyDream.

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N/A: Advertencia la historia todavía contiene representaciones sexuales y lenguaje explícito, entrar con precaución.

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Don't Go

BPOV

Me desperté a la mañana siguiente con algo de cosquilleo entre las piernas y un par de labios pegados a mi mejilla derecha. Mis ojos recorrieron la zona y me di cuenta de que, definitivamente, no estaba de vuelta en mi apartamento. Lo cual me llenó de un poco de temor.

Sin embargo, no podía concentrarme en este temor con el aliento de Edward en mi oreja. "Buenos días, dulzura." Exhaló contra mi cara.

"Buenos días, Edward." Dije y me entraron ganas de reír. Él estaba definitivamente siempre listo para la acción, no es que no me gustara. Anoche fue una pequeña sorpresa para mí. Aunque, me complacía a mí misma allí, yo nunca había tenido a nadie que me penetrara ahí. Fue un poco sorprendente para mi sistema, pero me gustó. Supongo que debería de hablar con él acerca de eso.

Edward era un amante muy apasionado. No estaba mintiéndome cuando dijo que amaba el sexo. Yo estaba aprendiendo que me gustaba también, y él definitivamente puso algo dentro de mí que me era desconocido hasta antes de conocerlo.

Entré en este negocio casi sin experiencia, pero había puesto mi vista en lo alto. La universidad era un requisito para mí, no sólo una opción si me daba la gana. Por eso, cuando tomé esto, yo misma me dividí en dos personas. La extrovertida Bella, en cierta medida, y luego estaba la verdadera yo. La cual se reservaba para familiares cercanos, amigos cercanos y asociados.

Con Edward, estaba rápidamente descubriendo que tal vez sí tenía un lado de mí al que le gustaba ser sociable y experimentar en el dormitorio. Hasta ahora, me encantaba estar con él, pero yo sabía que sólo podía ir hasta ahí. Definitivamente teníamos una química y compatibilidad que ya no podía ignorar. Me moría de ganas de abrirme con él y realmente hablar.

Me sacó de mis pensamientos cuando su peso cayó sobre mi cuerpo y sus piernas firmemente separaron las mías. "Realmente me tengo que ir." Dije mientras él aplastaba sus labios contra los míos.

"Por favor, Isa, te necesito, te prometo que te llevaré a casa después." Me miró a los ojos, lo cual envió un hormigueo a través de todo mi cuerpo, su erección presionaba en contra de mi estómago.

"Eres tan hermosa." Se lamentó. "Nunca podré tener suficiente." Sus labios se arrastraron por mi cuello suavemente, aún en silencio pidiendo permiso para entrar en mí.

Estaba a punto de ceder cuando escuché mi teléfono celular en mi pequeño bolso al lado de la cama. Sin duda, una de las chicas que vivían cerca estaba preguntándose acerca de mí. "¡Déjalo!" Casi mandó, pero luego me besó en la nariz. "Por favor." Rogó.

"Sólo tomará un minuto." Le supliqué y él se mudó a mi estómago con sus besos suaves. Pasé mi mano gentilmente por su suave pelo mientras tecleaba hablar.

"¿Hola?" Susurre.

"Bella, ¿dónde estás?" Era Audrina mi vecina del pasillo de mi apartamento, siempre nos preocupábamos una de la otra.

"Shhh." Le dije tan fuerte como pude. Me preguntaba si él había escuchado mi nombre ser dicho.

"Lo siento, Isa." Reiteró en voz alta. Era muy difícil concentrarse mientras Edward bajaba dolorosamente lento hacia mi ahora dolorosa necesidad. "¿Dónde estás?, he estado preocupada"

"Estoy con alguien, vuelvo luego." Dije y escuché a Edward gemir mientras alcanzaba mis labios, donde lamió lentamente. Podía sentir su aliento caliente calentando mi centro.

"Está bien." Dijo Audrina. "Mientras sepa que estás bien. Oh e, ¿Isa?"

"Sí." Dije con firmeza mientras trataba de controlar mi respiración. "Cara quiere saber si todavía puedes tomar su cliente esta noche, ¿mientras ella está fuera de la ciudad?"

"¡MIERDA!" Hablé en voz alta y Edward me miró con una sonrisa torcida. Al parecer, pensó que era por él, a lo cual le sonreí. El susurró la palabra 'Apúrate'.

Se me había olvidado completamente que justo antes de firmar el contrato de exclusividad con Edward, le había prometido a Cara, una de las chicas que trabajaban con nosotros, que tomaría uno de sus habituales mientras ella se encontraba fuera de la ciudad viendo a su padre .

El contrato estipulaba que sólo estaría con Edward, pero por supuesto él no sabría nada si lo hacía, y yo lo había prometido. Por alguna razón me preocupaba mentirle, quizás debería decirle, no estaba segura. Cuando la lengua de Edward entró entre mis labios, le dije por supuesto y colgué. Él me necesitaba y yo estaba siendo pagada para estar con él, así que necesitaba volver cabeza al juego antes de que él decidiera que otra chica sería mejor.

"Oh Dios mío, Edward." Respiraba corriendo mis manos por su salvaje cabello mientras su lengua hacía magia mas abajo. "¡Una mujer va a tener tanta suerte, algún día!"

"Uuuuhhhhnng." Gemí en voz alta y Edward hizo su camino de regreso a mi cuerpo.

Él me miró seriamente. "¿Eso crees realmente?" Él preguntó dulcemente, pero mantuvo una cara seria. Oh, oh. ¿Había hablado demasiado, fue eso demasiado personal? No estaba segura. No parecía enojado.

"Sí, Edward, realmente creo eso." Él no tenía idea de qué tan cierto yo sentía que era eso y cómo deseaba que pudiera ser yo.

Me dio su increíble sonrisa antes de poner en línea su pene contra mi coño. Él lo hizo subir y bajar lentamente burlándose de mi clítoris y haciéndome retorcer de placer. Entró en mí y me llenó, era una increíble sensación tenerlo dentro de mí ocupando cada pedacito de espacio. "Ahhh Mierda." Gimió. "Tan buena, Isa."

Sonreí mientras ambos llegábamos al clímax juntos, nuestros cuerpos empapados en sudor, y nos besamos, durante mucho tiempo. Él olía tan bien, se sentía tan bien, él era tan bueno. Yo era tan afortunada de tenerlo como cliente entre todas las personas. Decidí entonces y allí, que haría este favor para Cara esta noche, pero no de nuevo hasta que nuestro contrato terminara. Se dio la vuelta y se recostó a mi lado respirando pesadamente.

"Dios, gracias, sé que soy un poco… insaciable a veces." Tomó mi mano y la besó.

"No me importa." Dije. Parándome y recuperando mi vestido del suelo y deslizándolo de nuevo sobre mi cabeza. De repente me golpeó, esta era la primera vez que nos olvidábamos de usar un condón, yo sabía que él no tenía que preocuparse, ya que no podía quedar embarazada y nunca tuve sexo en mi vida sin uno, pero me preguntaba cuándo se daría cuenta.

Se puso los calzoncillos y se acercó a su armario. "Mierda, Isa, lo siento mucho, ¡eso fue tan irresponsable de mi parte!" Se acercó con un paquete de aluminio y sacudí la cabeza.

"Esto sucede, sólo debemos ser más cuidadosos." Dije nerviosamente. En este punto no me preocupaba eso, yo estaba preocupada por esta noche con el cliente de Cara. Él besó mi mejilla suavemente.

"¿Cuando es tu periodo de pago? Susurró poniendo sus brazos alrededor de mi cintura.

"Ahhh, yo no lo tengo." Hablé rápidamente retorciéndome de su abrazo y agarrando mi ropa interior. Me puse de pie sólo queriendo salir, cuando me agarró con suavidad y me dio vuelta para mirarlo.

"Lo siento, yo no sabía eso"

"No tenias porque saberlo. Está bien. De verdad me tengo que ir, yo puedo conseguir un taxi." Le dije de buena voluntad con lágrimas saliendo de mis ojos.

"Cariño, lo siento, te creo, sólo quiero asegurarme de que estabas protegida por si acaso."

"Como he dicho, yo voy a conducir, sólo dame un segundo ¿está bien?" Yo asentí y lo esperé. Se vistió rápidamente, tomó sus llaves y nos fuimos a su coche.

"¿Estás bien?" Me preguntó mientras nos dirigíamos a la ciudad.

"Lo estoy." Dije dedicándole una sonrisa y tratando de poner mis sentimientos personales a distancia.

"La noche pasada y esta mañana fueron tan maravillas, no puedo decirte lo grandioso que fue despertar con tu cuerpo caliente, Isa." No pude evitar la sonrisa en mi cara al saber que él realmente lo disfrutó.

Cuando llegamos a On The Down-Lows, él me dijo que esperara y cogió una chequera dentro de su tablero. Él empezó a escribir su cheque y luego me lo entregó con un beso. Generalmente nosotros nunca intercambiábamos dinero personalmente, él estaba obligado a entregárselo al gerente del club, quien me daba mi parte.

"Edward, sabes que no puedo aceptar eso." Le dije y apoyé mi mano en la que me daba el cheque.

"Quiero que tú lo aceptes." Me dijo suavemente. "Simplemente no les digas que estuvimos juntos. No fue como si fuera una visita programada, ¿cierto?" Preguntó levantando las cejas. Él sabía que no estaba previsto, porque si hubiera estado, me habría negado a ir con él anoche.

Me sentí mal aceptándolo, pero yo sabía que sería tan bueno tener dinero extra a parte del que el club utilizaba para darme la casa y darme seguridad. Sin mencionar el recorte del 18% del club. Suspiré a su generosidad y le besé con firmeza. "Dios, gracias, Edward."

"Ni siquiera te preocupes por eso, creo que tengo el mejor trato." Guiñó un ojo y me abrazó a su pecho.

Antes de salir, él me detuvo. "¿Puedo, por favor, verte esta noche? Aquí." Alzó la vista hacia el tercer piso para indicar sus intenciones.

"Ahh, yo realmente no puedo, tengo mucho estudio que hacer para el lunes." Dije mientras metía el cheque en mi bolso. Tragué inquietamente.

"¿Así que realmente vas a la escuela?" Preguntó sonriendo.

"Sí, voy." Aunque era cierto y él parecía contento, me aterraba ver al cliente de Cara sin decirle a él.

"Chica lista." Dijo agarrando mi mano y pasando sus dedos por los míos.

"¿De qué te vas a graduar, si no te importa que te pregunte?"

"Me graduaré en Publicidad y una especialización secundaria en Sexualidad Humana." Me mordí el labio y esperé su reacción.

"Oh." Él dijo frunciendo los labios y levantando las cejas. Sentí un leve rubor en mis mejillas, de seguro que él se estaba preguntando acerca de mi especialización secundaria. Lo tomé más que nada por curiosidad y en un momento yo había querido ser un psicólogo especializado en casos de violación y abuso sexual. Yo también lo encontré irónico y me pregunté por qué se lo había dicho. Parecía que nos estábamos volviendo cada vez más y más personales.

"Bueno, me tengo que ir." Me besó con dulzura y con eso condujo el camino. Sentí un nudo en la garganta mientras me iba dentro a subir a mi apartamento.

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EPOV

Bueno, este iba a ser un domingo aburrido, podía sentir eso ahora. Salvo esta mañana, por supuesto. Dije sonriendo a mí mismo en el espejo retrovisor de mi Volvo. Me estaba volviendo tan necesitado de ella. Yo quería más que su cuerpo, pero por supuesto no sabía si podría hacerlo. O si ella quería eso. Dejándome a mí para encontrar una conexión con alguien. Por último, pero en el peor lugar posible.

Al menos yo sabía que ella era inteligente y tenía objetivos. Era más que eso si, realmente sentí una fuerte conexión con ella. Físicamente éramos como una cerradura y llave. Mi cuerpo se amoldaba a ella. Yo quería verla todos los días, si pudiera.

Me preguntaba brevemente si ella estaba asustada por eso. Tendría que preguntarle la próxima vez que la viera.

Sin estar dispuesto a ir a casa y ponerme al día en el trabajo y no queriendo pensar en lo mucho que aún la quería, decidí salir e ir a ver a mi amigo Emmett.

"Ey, hombre." Dije mientras me dirigía a su casa y vi que estaba fuera jugando baloncesto contra la puerta de su garaje.

"¿Qué pasa mi Playboy favorito?" Me dio cinco y se fue a lanzar, perdiendo.

"Maldición, Eddie, ya jodiste mi juego." Sonrió y lanzó la pelota hacia mí.

"Sí, lo que digas, no puedes jugar a la pelota." Me burlé de él después de enrollar las mangas de mi camisa y dejar nuestra comida. Le disparé a un perfecto 3 puntos desde el final de su camino de entrada e hice ruido animando mientras giraba en círculos y pisoteaba mis pies.

Se rió y sacudió la cabeza. "Hombre, apestas." Dijo y agarró la comida. "¿Es comida tailandesa?" preguntó frotándose el estómago.

"Lo sabes." Le dije.

"Está bien, oficialmente no apestas." Cambió sus palabras y con un gesto de su cabeza señaló su casa.

Una vez dentro nos hicimos platos y tomamos nuestras Heineken. Nos sentamos en su sala de estar, donde encendió el canal porno. Él sorbió su cerveza y empezó a comer mientras yo seguía pensando en Isa.

"Mira ese trasero, Edward, mierda, lo que me recuerda, ¿cómo está Tanya?" Emmett continúo comiendo y mirando con entusiasmo la televisión.

"Ella me dejó hace cinco meses, Emmett, estoy seguro de que te dije." Le recordé pero siguió mirando a las dos mujeres abusar sexualmente de la otra en la pantalla.

"Oh, sí… Lo siento, hombre, se me olvidó." Dijo y finalmente me miró. "¿Qué vamos a hacer contigo hombre?" Sacudió la cabeza.

"No te preocupes por eso." Le aseguré y tomé un trago de cerveza. "¿Cómo está Rose?"

"Ella es increíble, ¿creo que podríamos casarnos?" Me reí en voz alta. Me parecía absurdo. Yo había crecido con el señor NUNCA ME CASARÉ.

"No te rías, hablo en serio, es ella." Dijo mirándome con total honestidad en su rostro.

"Wow, eso es genial, ¿le has preguntado?"

"Hemos hablado sobre ello, pero sabes que tengo que hacerlo bien. Estoy pensando en llevarla a París para pedírselo." Yo asentí y tragué saliva.

"¿Estás bien?" Preguntó apagando la televisión, sin duda sorprendido de que yo no estaba interesado en la pornografía.

"Por supuesto. ¿Por qué no lo estaría?"

"Ey, yo conozco tu soledad." Me dijo aún mirándome, haciéndome sentir incomodo.

Yo me reí. "Emmett, no estamos hablando de esto." Yo sabía que no sólo molestaba a mi familia, pero mis amigos que yo no podía ver por estar con cualquier chica. Aunque me encantaba estar con Isa no podía ser feliz por eso, porque, bueno, ¿cuánto tiempo puede durar algo como esto?

Emmett sabía muy bien en lo que yo estaba metido y en realidad él no veía un problema con eso, porque él y Rose estaban metidos en la misma cosa, lo suficiente como para actualmente tener una sala de juegos. Eran miembros de una actual sociedad de BDSM (n/T: es la denominación usualmente empleada para designar una serie de prácticas y aficiones sexuales relacionadas entre sí: Bondage, disciplina, sumisión y sadismo, masoquismo). Yo estaba demasiado asustado hasta para ir a ver cuando ellos lo ofrecieron. Sólo porque encontró una chica que aceptó sus deseos, no quería decir que yo tenía que ir. El rechazo constante ha más que afectado mi autoestima hasta cierto punto. Además, si era honesto conmigo mismo, yo estaba más que asustado.

Yo no estaba seguro de poder hacerlo en un grado completo. Hacerlo realmente. Yo sabía que mis dudas venían de innumerables caras horrorizadas de niñas, cuando yo sólo quería atarlas suavemente a mi cama, pero en realidad tal vez yo no sabía qué mierda quería. Yo no estaba a punto de decirle que estaba viendo una acompañante, yo sabía que Jasper por lo menos podía mantener eso en silencio por mí.

Después de un rato, Emmett, cambió la televisión al partido de fútbol y nos instalamos con los estómagos llenos. Me estaba poniendo muy somnoliento después de unas horas y estaba poniéndome de pie para ir a casa cuando mi celular vibró en mi bolsillo.

Miré el identificador y no estaba en mi lista. "Mierda." Me senté preguntándome si debía responderlo, sabiendo que sería un imbécil borracho llamando al número equivocado, así que presione ignorar.

"Mira, Emmett, me voy a ir." Le dije despertándolo de su sueño.

"¿Ah? ¿Estás seguro?, puedes quedarte." Me dijo. "Rose no llega a casa del hospital hasta tarde." Continuó.

"No, yo sólo quiero ir a meterme en mi propia cama." La cual sabía que olía como ella ahora.

"Muy bien, hombre, ten cuidado, me llamas." Me miró seriamente y rodé mis ojos.

"Sí, querida." Le reprendí. Echó atrás la cabeza contra el sofá rodando los ojos y sacudió la cabeza. "Mierda, perdimos." Miró a la pantalla la cual estaba mostrando el final del juego.

Una vez dentro de mi auto, mi maldito celular sonó de nuevo. La misma mierda de número privado. "¡Hola!" Contesté airadamente.

"Edward, es Isa. Te necesito." Sentí un escalofrío correr por mi piel por su voz y me di cuenta de que ella estaba molesta.

"Voy para allá, cariño, ¿estás en tu apartamento?"

"Sí, por favor date prisa." Dijo en apenas un susurro.

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"Lo siento señor, no veo que venga por una cita." El tipo musculoso estaba en la esquina de la puerta con los brazos cruzados mirando brusco.

"Mire, no tengo una cita con ella, sólo me pidió que viniera." Yo me estaba frustrando seriamente mientras había estado aquí media hora tratando de conseguir que me dejara entrar

"Señor, ¿está usted borracho?" Este tipo alto flaco delante de mí, estaba a punto de recibir un corte en la boca.

"No, no estoy borracho, he tomado un par de cervezas."

"Entonces tal vez debería volver cuando este sobrio y TENGA UNA CITA."

"Escuche, ella me llamó aquí, sólo quiero hablar con ella, ¿puede al menos decirle que baje? "Si ella no quiere venir, me marcharé."

El tipo alto me miró como si una bombilla de luz apareciera sobre su cabeza. "Tal vez." Dijo manteniendo la barbilla al aire.

Yo estaba a punto de dar vuelta al hombre musculoso para defender mi caso, cuando el ascensor detrás de él sonó y se abrió.

Vi a Isa con cara de desacuerdo. Ella me cogió la mano y les explicó que había programado la cita con el administrador esta noche y se olvidó de decirles. Los dos hombres se hicieron a un lado. Les di una mirada de suficiencia mientras volvíamos a entrar en el ascensor.

Dentro de su apartamento, cerró la puerta con llave. Apagó las luces y me tomó con sus brazos. Sosteniéndose para salvar la vida. "Edward." Ella habló con pasión, llevaba una capucha oscura de gran tamaño puesta, la cual yo odiaba y la fui a sacar.

Ella me detuvo y se inclinó para besarme con firmeza. Pasó las manos arriba y abajo de mi pecho desabrochando los botones. Sus dedos enredándose en los claros bellos allí. Estaba tan oscuro y yo quería tanto ver sus bellos ojos.

"Nena, sé que tú también quieres estar conmigo." Le dije sosteniéndola levemente y besando sus labios. Aún tratando de hacer que se quitara la sudadera. Ella estaba temblando. "¿Tienes frío, cariño." Le pregunte acercándome y poniendo mis brazos alrededor de ella por completo.

La oí lloriquear y habló con desesperación. "Edward, por favor, sácalo de mí. Por favor. ¡Por favor, sácalo de mi piel!"

"¿Qué ángel, de qué estás hablando?" Ella estaba confundiéndome y yo me preguntaba si había bebido demasiado anoche.

"Ven aquí." Ella dijo bajando mi cabeza hacia sus labios y caminando con nosotros hacia atrás, hacia la cama. "Por favor, cógeme." Ella pidió y me di cuenta de que estaba llorando.

"Isa, ¿qué pasó?" Me preocupé y encendí la lámpara junto a su cama. Pude ver un ligero moretón negro a través de su mejilla izquierda y un rasguño en el labio inferior.

"¿QUÉ MIERDA?" Pregunté de repente furioso. "¿Qué diablos te pasó hoy?" Se estremeció fuerte y se sentó con lágrimas cayendo de sus ojos, le saqué la capucha y me arrodillé delante de ella tratando de calmar mi respiración.

"¿Quién te hizo daño, Isa? ¡dime y yo lo mataré!" Ella me miró con los ojos muy abiertos y llevó sus manos hasta mis hombros.

"No, Edward está bien, cálmate." Yo sólo la miraba sintiendo cada músculo de mi cuerpo tensarse, sabiendo que un imbécil había puesto sus manos sobre ella y la lastimó. Dios mío, ¿dónde estaba seguridad? y luego me di cuenta, se suponía que ella no iba a estar con nadie más que yo, por lo que ¿quién podría haber hecho esto?

"Isa, por favor, explica lo que está pasando" Empecé a preguntarme si tenía un novio celoso que se enteró de lo que estaba haciendo. Mierda, no dejes que sea un novio.

Ella me miró con ojos vidriosos y cayó en mi pecho con un ruido sordo, apenas tuve tiempo de capturarla mientras ella se desmayaba.

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EDITADO.

Gracias a sparklinghaledecullen por betear el cap!

Wow que creen que pasó! Tendrá novio?

Chicas solo falto 1 para alcanzar los 100 reviews! Muchas gracias!

Por cierto cap dedicado a Alice Brandon Cullen, Deysi Maria y ALLY CULLEN.. GRACIAS! No hay capitulo que no tenga sus comentarios!

Besos!