Disclaimer: Los personajes de Rurouni Kenshin no me pertenecen. Pero el plot de este fic y los personajes NO relacionados a la serie animada son de mi invención. Cualquier parecido con personas o instuciones reales es pura coincidencia. Este es un trabajo de ficción.
Capitulo 7
¡¡KABOOM!!
El estremecedor ruido, surgió de la puerta metálica tras de ellos y retumbó en sus oídos. Quedando sorprendidos de la dramática entrada efectuada por Misao.
No recordaba haberla visto tan enojada nunca, bueno quizá si. Lo mas cercano a esto fue cuando me celaba de una de las porristas de la escuela quien esparció el rumor de que habíamos tenido una cita. En realidad no hubo cita ni nada; su novio le acababa de plantar y ella salio corriendo sin mirar deteniéndose en el medio del campo de soccer donde practicábamos. Como no escuchó cuando le gritamos el balón que Sano ya pateaba con todas sus fuerzas la golpeó dándole un viaje gratuito a la grama y yo muy caballeroso me ofrecí a acompañarla hasta la casa. A la mañana siguiente Misao caminó hacia mi llevando una mirada parecida a la que llevaba ahora. Demás esta decir que me gritó por mas de media hora y yo intenté meditar un poco, es que soy muy propenso a las jaquecas.
En fin. Aquí estaba ella con la misma mirada acercándose peligrosamente a Saitô, pero antes que pudiera hacer algo para evitarlo su pequeña, pero firme mano, había conectado con el rostro del capitán. ¡OUCH! También conocía esa parte; pequeña pero dolorosa.
Comenzó a dirigirle una sarta de insultos a Hajime y entre ellos estaba algo relacionado a que era un maldito machista que quería sacar a las mujeres de los trabajos importantes y bla, bla, bla. La cuestión es que al mencionar ese punto me di cuenta que era lo mismo que Alicia, o Sayuri, no se ya como se llama, le estaba tratando de vender a Kaoru.
Algo estaba destapándose de a poco. Era como si Alicia estuviese infiltrando un conflicto entre el capitán y los subordinados. De momento aquello no tenia ninguna lógica, pero mi deber era investigar ese asunto, pero en este momento definitivamente no seria mi prioridad.
-¡MISAO! Cierra la boca." Le gritó Sano, pero antes que ella pudiese contestarle pidió a Aoshi que tomara la otra escopeta, con un gesto serio muy poco comun en él.
-"Quiero que observes bien a la acompañante de Seta. Creo que ha podido escuchar los aullidos de la comadreja."
-"¿A quien le dices comadreja?..." Esta vez Saitô le tapo la boca con la mano haciéndole gesto de silencio. Con un murmullo nos indicó a Sano y a mi que tratáramos de ver si la mujer tenia algún aparato en los oídos.
-"Tiene el cabello alborotado, es difícil saber."
-"Déjame mirar Sano" Sin esperar Kaoru arroyó al tori atama. Una vez logró enfocar la mirilla a la mujer: "¡Ay Dios! Si es que tienen que ser hombres para no saber nada de nada. ¿Qué pasaría si en verdad llevara un aparato?"
-"Eso podría significar mil problemas. Comenzando por una trampa, para la sargento o para nosotros" Le indicó Kenshin.
-"Por eso es que las mujeres hacemos falta. Somos mas intuitivas e inteligentes". Una vez Misao dijo esto se acercó Kaoru y miró también.
-"Si." Exclamó Misao. "Tiene un aparato."
Sin darse cuenta Saitô había dirigido nuevamente su mirada al mapa y encontró un detalle que con tanta lucha por liderazgo Alicia olvidó…
-"¡Kamiya! Iras al puesto de la policía marítima y les indicaras personalmente la situación que envíen unidades suficientes para bloquear la salida de los muelles del barco de Seta. Misao permanecerás aquí como francotiradora, eso se te da bien. Sagara y Himura ocuparan el centro del área roja y Shinomori y yo estaremos a los laterales. Si necesitan inmovilizar usen sus armas, estamos en desventaja yo ya me ocuparé del papelo necesario."
Y si que se ocuparía, con las palabras de Saitô vi la falta en el operativo fugaz creado por Valentino. Era imposible que alguien con tantas buenas recomendaciones olvidara un punto tan vital como aquel.
Mientras tanto Alicia se encontraba siendo abrazada por Ikawa de una manera posesiva, era como si se sintiera su dueño y ella por el momento decidió permitírselo. Por primera vez tenia a Seta frente a ella y no perdería la oportunidad para ver cada detalle de ese enigmático hombre. Lo que sabia de él lo había aprendido por medio de los informes creados por otros que ahora se hallaban seis metros bajo tierra, ninguno de quienes le conocieron físicamente seguía con vida, Seta era con mucho el objetivo mas buscado y a la vez el mas difícil de hallar.
Era él la verdadera razón por la que ella estaba allí en Japón, no por alinear una partida de policías que Saitô podía arreglar en cualquier momento. A la vez ella sabia que el capitán a estas alturas debía estar acercándose a esta teoría por lo cual era mejor actuar en ese momento. No dejaría escapar a Seta siendo este la causa de que ella hubiese viajado el mundo entero siguiendo sus pistas.
-"¿Quién es tu amiguita Ikawa?" Pregutó Seta con una sonrisa y un gesto de inocencia en el rotro.
Pero esa 'inocencia' en la voz de Seta no le engañaría, era conocido por nunca dejar ver sus verdaderos motivos.
-"Dile linda, como te llamas."
-"Mucho gusto, soy Alicia, un placer conocerle señor…?"
-"Soujiro, llámame Soujiro."
La coquetería sobre abundó cuando se estrecharon las manos y la mujer que acompañaba a Seta, frunció el seño ante esto.
-"Tendremos una fiesta. Será bajo cubierta, adelante Alicia."
-"Gracias Soujiro."
No era la posición mas agradable pero no podía permitirse en aquel momento las quejas. Pese a esto y a que Ikawa mantenía una mano sobre su cintura para guiarla, mantenía vigilado a Soujiro, y vio como este le hacia ciertas señas a la mujer que lo acompañaba.
Dentro del silencio que les guiaba mientras se dirigían a cubierta, Alicia podía escuchar el sonido de unas voces bajo la cubierta. Justo cuando ella definía las conversaciones, Soujiro mando que Ikawa abriese una escotilla, por la cual ella pudo ver la razón de su misión.
En aquel espacio, hacinados, se hallaba una gran cantidad de personas en su mayoria niños y mujeres. El lugar tenia mal olor, por lo que presumía que algunos ya habían muerto en el viaje. Su misión era eliminar la cabecilla de aquel trafico humano; Soujiro Seta.
-"Esta es parte de mi mercancía, las armas y las drogas ya han sido descargadas en el muelle comenzado a ser aseguradas. Sargento Valentino, tengo entendido que lleva un año siguiendo mi rastro."
Las palabras de Seta crearon una sonrisa que se extendió en el rostro de Alicia, pero no le contestó.
-"Aquí están todas las pistas que necesita para culminar su investigación, lamentablemente no lo logrará hoy, ni nunca. Desármala Kamatari."
El chico Ikawa no sabia que decir en ese momento, la chica realmente le había gustado, pero no se imaginaba que aquellas eran las razones por las que su jefe, Seta, le había permitido invitarla.
Desde el escondite Misao observaba como la mujer comenzaba a desarmar a Alicia y comunicó el mensaje a los otros.
-"Cálmense todos." Indicó Saitô a través del pequeño comunicador que ahora llevaban. "Esperaremos a que lleguen la marítima y entonces entraremos."
Como mandado a pedir allí llegaban las unidades solicitadas por mar y al verlas Alicia soltó una maldición. Había una razón por la que ella no la había pedido y era para que a Seta no le diera por volar la embarcación como había hecho en Colombia la vez que estuvo mas cerca de atraparle.
-"Veo que no aprendes Alicia. Átala Ikawa."
-"¿que?"
-"Ya te conseguirás otra."
Entonces ella interrumpió: "¿Me vas a mandar al fondo del mar, junto a esas personas?"
-"Mi maestro me enseñó que los debiles no deben vivir, solo los fuertes sobreviven y tu has demostrado ser bebil."
Como si nada se safó de las manos de Ikawa, evadió a Kamatari y se acercó para apresar a Seta. Este indicó a todos que no se acercaran, pero una vez la tuvo cerca, con la velocidad que lo caracterizaba, la golpeó sin piedad.
De su posición Misao observaba la lucha e informaba a Saitô sobre la misma.
-"Itachi. ¿En que posición se hallan los otros dos.?"
-"El chico solo observa pero, la mujer a desenfundado su arma, es como si esperara el momento preciso para atacar pero no está alterada."
-"Voy a entrar." Interrumpió Aoshi.
Sin esperar instrucciones Aoshi comenzó a atacar a los que descargaban parte de la mercancía y penetró por la parte de descarga al interior del barco. Las mismas voces temerosas que Alicia había escuchado, las estaba escuchando el también. En la primera area halló un vagon de carga y se sorprendio al abrirlo, estaba lleno de personas.
-"Capitán, tenemos una situación aquí."
-"eso te pasa por desesperado." Le dijo muy suficiente de si Sano.
-"Ahou fuera de la comunicación. Shinomori…"
-"Tengo mas de cien niños frente a mi."
Un ¿qué? resonó por los comunicadores. Misao se llevó las manos a la boca para no gritar varios improperios que se le ocurrían en aquel momento. Sano se hallaba sin palabras por primera vez y tanto la rabia de Kenshin como Saitô les hacia hervir la sangre.
-"Son en especial camboyanos, pero también hay coreanos y vietnamitas. Necesitamos ambulancias de inmediato y la morgue para recoger ya varios cadáveres y algunos traductores."
La situación se iba poniendo critica en cada momento y sacar a aquellos niños tomaba prioridad sobre capturar a Seta. Pero la cuestión era cuanto tardaría este en conseguir mas niños. De no detenerlo aquel ciclo se repetiría y en dos meses estaría devuelta con mas personas para traficarlos como esclavos, en otro puerto donde no tendría jurisdicción. "¿Cuánto sabrá Alicia? Por algo debía estar desesperada por entrar."
El sonido de disparos se comenzó a escuchar, la Unidad marítima comenzó a disparar contra los hombres de Seta quienes comenzaron el ataque. Shinomori intentaba sacar a los niños del área roja y en ese momento Misao informó de que la sargento Valentino había caído herida y golpeada por Seta.
Aquello era todo un caos.
La fiesta estaba en su punto.
He regresado con este fic después de tanto tiempo. Lo tuve abandonado por que dedique las pocas neuronas sanas que me quedaban a terminar mi otro fic, Roommate. Pero ahora he retomado este nuevamente. Se que no es el mejor capitulo pero bueno, espero que les haya agradado de todas formas
La idea acerca de los niños la saqué de un reportaje que presentó Teve Española hace un par de semanas acerca del trafico de niños en Camboya para la prostitución y trabajos en fabricas donde trabajan en condiciones infrahumanas y he querido poner mi granito de arena en informar sobre este abuso a los menores no tan solo de ese país si no de todos los que este existen. Por que muy bien sabemos que esto se extiende a nivel mundial, aquí en latino América pasa mucho también y de diferentes formas.
Así que a causa de esto alteré un poco mi fic de su concepto original.
Recuerden dejar sus reviews y tomatazos.
