EN AQUEL BARCO

CAP 7

Si bien Candy no creía recordar mal, la srta Anne Stewart, su doncella personal,era la misma mujer que bailaba con Terry hace unos instantes,realmente era muy bonita, con esa melena tan negra que hacía un bello contraste con el azul claro de sus su apariencia Candy calculó que debería tener alrededor de unos 24 años,y no ponía ningún reparo a la hora de mirar abiertamente a Terry,el que en breve sería su marido,hasta que fuera oportuno pedir la anulación matrimonial ,como le había dicho Terry. Terry no mostraba ningún interés en la joven Anne,ya que el centro de sus pensamientos estaba a su lado, era pequeña,pecosa,rubia, con el cabello rizado, y una diminuta cintura como podía percibir su mano que aún la tenía cogida y no tenía ningún interés en soltarla.

Candy no se sorprendía en absoluto que las mujeres intentaran llamar la atención de Terry,se había convertido en un hombre verdaderamente atractivo,su espalda había ensanchado,y ahora que se había despojado de su chaqueta debido al sofocante calor,Candy pudo notar que debajo de esa camisa blanca de seda se ocultaban unos brazos fuertes y musculados,su cabello seguía siendo largo,quizás más que cuando se separaron pues ya sobrepasaba la altura de los hombros,también estaba bastante más alto,pero lo que no dejaba de fascinarla eran sus ojos,con esa combinación perfecta de azul-verdoso..Terry, quizás ya no eres el mismo del colegio San Pablo,quizás no me amabas tanto como decías,ya que tu amor hacia mí murió, se marchitó hasta tal punto que un matrimonio puramente nominal te resulta difícil de aceptar...

-srta Anne Stewart le presento a los futuros sr y sra Grandchester-dijo Albert sacando a Candy de sus melancólicos pensamientos

-encantada de conocerlos y de poder estar a su servicio srta..?

-White-respondió Candy

-como le decía estoy encantada de estar a su servicio, a el sr Grandchester ya tuve el placer de conocerle hace unos momentos,y permítanme decir que cuando lo encontré estaba bastante melancólico mientras cenaba solo,y ahora descubro que está a punto de casarse,que situación más extraña..

El tono de esa mujer y las libertades que se tomaba para hablar no le gustaron en absoluto a Candy,así que dispuesta a salvar la comedia que habían montado decidió intervenir

-verá srta Stewart-comenzó Candy mientras urdía una respuesta creíble-lo que ocurre, es que el amor que nos profesamos mi futuro esposo y yo,es tan fuerte y sincero, que el solo hecho de estar separados unos segundos nos parte el alma,y eso es lo que le ocurrió a Terry, cuando usted lo conoció,tuve que ausentarme unos momentos,pero a él le parecieron siglos,¿no es así mi amor?-concluyó Candy a la vez que rodeaba la cintura de Terry con ambos brazos y apoyaba la cabeza sobre su pecho

Terry la acercó más si eso era posible a él, y le dio un tierno beso en la coronilla

-claro que sí,cuando estoy separado de ella me falta el aire para respirar,si ella no se encuentra a mi lado,todo se vuelve obscuridad para mi-contestó Terry

-sí así es srta Stewart-intervino Albert-esta pareja se conoció cuando apenas eran unos muchachos,y yo he sido testigo de un amor que ha perdurado a través del tiempo y la distancia

-por cierto srta Stewart ¿podría mostrarme sus credenciales?-preguntó Candy cambiando bruscamente el tema

-srta White, el sr Andley me contrató en América, yo vivo en Inglaterra así que como le dije a él, hasta que no lleguemos allí no podré mostrárselas

-claro,esta bien,y ahora si me disculpan me gustaría retirarme a descansar,ya es bastante tarde..

-te acompañaré hasta tu camarote-dijo Terry pasando un brazo por los hombros de Candy

-gracias Terry-contestó Candy con tono alegre y jovial-Albert, srta Stewart,buenas noches nos veremos mañana

Albert y Anne se quedaron hablando durante un momento más,Albert tenía una corazonada,algo le decía que no había hecho bien al contratar a esta joven como doncella personal de Candy, ¡ojalá estuviera equivocado!

Mientras, Candy y Terry caminaban en silencio hacia el camarote de la muchacha,y a una distancia de medio metro al menos entre ellos;al fin llegaron a la puerta del camarote de la muchacha,Candy se detuvo en la puerta y se volvió de frente a Terry

-gracias por escoltarme Terry,buenas noches

-buenas noches Candy-dijo Terry a la vez que comenzaba a girarse para marcharse

-¡Terry!,espera un momento...

-¿qué es lo quieres?-preguntó Terry con impaciencia,el estar tan cerca de ella y a solas le ponía en un estado total de nerviosismo

-yo quería preguntarte ¿por qué hiciste eso?-dijo Candy en apenas un susurro

-¿qué cosa hice?

-me besaste,y lo hiciste de una manera que...que...

-te recuerdo que tú también me besaste a mí,y lo hice para que todo resulte lo más creíble posible

-me besaste de una manera tan apasionada Terry...

-¡¿apasionada?! Te olvidas de que soy actor-al momento de decir esas palabras se arrepintió totalmente cuando vio el cambio en la cara de Candy,¿quizás la gustó que la besara? Pensándolo bien ella había respondido al beso de igual manera..

-sí ,tienes razón lo había olvidado,buenas noches Terry-se despidió nuevamente ya abriendo la puerta de su camarote

-Candy, espera-la tomo del codo con suavidad y la giró hacia él,como vio que la muchacha evitaba mirarle le alzó la barbilla con un gesto lleno de ternura-no quise decir eso,la verdad es que en ese momento solo sentía deseos de besarte,como ahora mismo,como siempre que estoy a tu lado,¿te das cuenta pecosa, lo difícil que este matrimonio resultará para mí?

Candy sintió que las palabras de Terry y la manera en que las expresaba le llegaban al alma,su mirada seguía clavada en la de ella,y ella se perdió en la profundidad de sus ojos azules.

Una manita temblorosa se posó en el rostro de Terry, éste cerró los ojos al sentir la suavidad de su contacto en la cara. Terry atrapó la diminuta mano y le besó la palma alargando así el contacto. Candy se volvió más audaz al ver como la leve caricia le había afectado,puso la mano que tenía libre en la otra mejilla de Terry. Se alzó de puntillas y le dio un beso donde antes había puesto la mano.

-para mí también lo será-le dijo al oído

-¿qué quieres decir?-debía asegurarse de que sus palabras significaban lo que él pensaba.

-yo sé que Albert te obligó a este matrimonio sin que fueras culpable de nada,que te atarás a mí por preservar mi honor,como te quedaste con Susana en el pasado.

-¡¡¡no,no no!!! estás equivocada Candy-dijo tomándola por los hombros-casarme contigo es lo que siempre soñé,sigo enamorado de ti,y estar a tu lado para toda la vida es lo que deseo. No quería aceptar este matrimonio porque tú me rechazabas constantemente,no quise que estuvieras a mi lado si no lo deseabas.

-Terry, he sido una tonta,¡tenía tanto miedo a volver a sufrir como cuando nos separamos!. Yo también te sigo amando y estar junto a ti el resto de mi vida es lo que más me gustaría.

Terry apenas si podía creer lo que escuchaba,Candy lo amaba y deseaba casarse con él;era feliz, feliz como no lo había sido desde que la perdió.

-Candy nunca dejaré que te marches de mi lado.

Diciendo esto la abrazó fuertemente y la besó como si en ello le fuera la vida. Ella respondió a su beso animada por las palabras de Terry, cerró los ojos y se dejó llevar por la magia del momento.

-ejem...perdón por la interrupción-escucharon la voz de Albert que ocultaba una sonrisa-vaya ¿por qué será que últimamente siempre os encuentro en estas circunstancias?.

-¿será tal vez porque nos amamos y hemos decidido ser felices juntos el resto de nuestras vidas?-le respondió Terry con una sonrisa deslumbrante

-no sabéis la alegría que me da escuchar eso,¡al final los dos rebeldes dieron su brazo a torcer!...En fin, yo venía a comunicaros que estuve hablando con el capitán Eastwood, mañana al atardecer se celebrará vuestro matrimonio.

-¿estás contenta pecosa?

-¡¡¡Teeerryyy!! ¡deja de llamarme así!, ¡claro que lo estoy!

La mañana del día siguiente pasó volando, entre preparativos y un ir y venir de aquí para allá llegó el momento tan deseado. Albert fue el padrino, y como madrina eligieron a la adorable señora Lewis, una encantadora anciana que gustosamente aceptó. Terry deseaba que el capitán terminara lo antes posible, y su deseo fue oído cuando escuchó: "os declaro marido y mujer,puede besar a la novia"

Terry la contempló extasiado-mía,mía para siempre-murmuró antes de prodigarle un largo y profundo beso. Uno a uno todos fueron felicitando a la pareja,les desearon toda clase de suertes y un próspero futuro juntos. Albert fue el último

-enhorabuena muchachos,os merecéis esta felicidad que irradian vuestros rostros

Terry estrechó su mano-gracias por todo Albert, sobre todo por entregarme a la mujer que amo

-¡Albert!-dijo Candy acunándose en sus brazos sin poder evitar las lágrimas

Unos cuantos brindis serían suficientes ya que a la noche siguiente se celebraría una fiesta en honor a los recién casados. Así que después de tomar un par de copas de chanpagne,la pareja decidió que se retiraba. Todos se miraban sonriendo pero ninguno dijo nada de por qué se retiraban tan temprano.

Caminaron con las manos entrelazadas hacia el camarote de Candy, ella sabía lo que vendría a continuación y no podía evitar temblar .

-¿por qué tiemblas?-le preguntó dulcemente Terry

-oh no es nada, pero me gustaría tomar un baño...

-claro que sí,en un rato más iré a verte.

Se despidieron en la puerta del camarote de Candy. Lo primero que hizo al entrar a su cuarto fue llenar una bañera con agua bien caliente.

Candy se sumergió en ella,el agua caliente calmaría sus nervios.

Amaba a Terry, y él la amaba a ella;lo que sucediera esta noche sería un acto de amor se dijo.

Había añadido al agua unas cuantas gotitas de aceite perfumado de rosas blancas,el perfume inundaba el ambiente y la hacía sentirse más relajada. Lavó su cabello con esmero. Frente a la chimenea lo secó cuidadosamente y se puso un camisón,el más elegante que encontró dentro de su recatado vestuario.

Escucho pasos fuera,algo le decía que era Terry. Unos susves golpes en la puerta y esta se abrió.

Candy se encontraba de espaldas a él cuando entró, mirando el débil crepitar del fuego.

Terry también se había bañado,un fresco aroma a lavanda llenó sus sentidos. También se había cambiado de ropa,llevaba una camisa de seda azul que hacía resaltar las tonalidades de sus ojos y un ligero pantalón blanco.

Terry cerró la puerta despacio y se quedó un rato contemplándola si decir una palabra.

Lentamente se acercó a ella que seguía dándole la espalda. Desde atrás tomó su cintura

-mi amor-musitó a su oido

Un escalofrío recorrió la espalda de Candy, cuando una lluvia de besos comenzó detrás de la oreja y continuó por el lateral de el cuello. Ella posó sus manos en las de Terry , que continuaban en su cintura y echó la cabeza hacia atrás, apoyándola en el pecho del hombre que amaba

-Terry-dijo ella dulcemente a la vez que se giraba hacia él.

Se miraron en silencio durante unos instantes,intentando atesorar cada recuerdo de este momento.

Con delicadeza Terry besó sus labios, con ambas manos alrededor de la cara de ella, un beso embriagador que hizo que Candy perdiera parte de su vergüenza. Terry siguió besándola con dulzura,sus labios descendieron por su cuello,sus manos acariciaban su espalda, lentamente comenzó a deshacer los lazos del camisón de la muchacha,y colocó las manos de ella para que hiciera lo propio con los botones de su camisa. El último lazo y el camisón cayó a sus pies,luego siguió el resto de la ropa de Candy, hasta que se vio desnuda en su totalidad frente a él. El pudor hizo que intentara taparse pero Terry se lo impidió

-no me ocultes tanta belleza-le dijo con voz ronca.

La miró de arriba a abajo, deleitándose con las generosas curvas de la joven y su blanca piel. De nuevo sus caricias comenzaron,por la espalda por los brazos,su boca la besaba sin descanso, las manos de Terry se volvieron mas audaces y acariciaron partes de su cuerpo que nunca imaginó. Terry volvió a colocar las manos de Candy en su pecho para que desabotonara la camisa,ella decidida los desabrochó uno a uno descubriendo el fuerte tórax de Terry. Su vista se recreó en el amplio pecho

-puedes mirar todo lo que quieras,pero también puedes tocar

Terry besaba cada parte inimaginable de su cuerpo, y ella se deleitaba cada vez más con esos besos, acarició el pecho de Terry y notó como sus músculos se tensaban bajo su mano. Decidió ser más atrevida e imitando lo que Terry acababa de hacerle a ella, pasó su lenguecita por donde antes había pasado su mano. Un gemido brotó de lo más profundo de él,supo entonces que la caricia le gustaba. Terry decidió retomar el mando de la situación

-detente mi amor, quiero que esta noche sea perfecta para ti, y si continúas así me temo que me comportaré como un joven inexperto.

Candy le sonrió con dulzura, el la tomó en brazos y la depositó sobre la cama,se despojó de la ropa que le quedaba y se tendió a su lado. Nuevamente su boca se encontraba en cualquier pare de su cuerpo a la vez que le susurraba al oído tiernas palabras de amor, sus manos recorrían el mismo camino que sus besos, hasta que pudo comprobar que estaba preparada para él, que su cuerpo también le reclamaba.

La unión perfecta, dos almas, dos cuerpos dos corazones. Sus corazones quedaron unidos desde que se conocieron, sus vidas se unieron en sagrado matrimonio, La expresión física de de esa unión la habían alcanzado esta noche.

La pasión que los unía los mantuvo despiertos hasta bien entrada la madrugada. Terry despertó primero,su primer despertar junto a ella,¡cuantas veces lo había soñado!. Se quedó observándola mientras ella aun dormía. Lentamente ella abrió los ojos y fue recibida con un dulce beso de buenos días

-no sabía que eras tan dormilona sra Grandchester..

-buenos días Terry ¡que bien suena eso de sra Grandchester! ¿por qué no me despertaste?

-tranquila, no tenemos ninguna prisa, disfrutemos nuestro primer día de casados...

La feliz pareja decidió almorzar en el camarote, solo salieron de allí para acudir a la recepción en su honor.

La fiesta era amena y entretenida una alegre música invitaba a bailar, ambos bailaron juntos varias piezas,también bailó con Albert. Posteriormente a Terry se lo llevaron entre Albert y unos cuantos hombres más a tomar una copa de cognac y jugar a las cartas,mientras Candy se divertía con su larga lista de espera para bailar con ella. Terry se estaba desesperando al ver que tantos hombres la estaban rondando,no prestaba apenas atención a la partida de naipes que estaba jugando. Ya era la cuarta vez que se levantaba de la silla, interrumpiendo la partida,para observar que hacía su esposa

-sr Grandchester juega a las cartas o ¿se va a pasar toda la noche vigilando a su esposa?

-discúlpenme prefiero bailar con ella a jugar a los naipes,buenas noches caballeros-se despidió Terry a lo que Albert no pudo evitar una sonrisa

Terry se acercó donde bailaba Candy con un joven que en su opinión, la abrazaba mas de la cuenta para bailar.

-permítame-dijo separando al joven de Candy-creo que ya han acaparado lo suficiente a mi esposa

El joven se retiró y ambos continuaron bailando

-¿celoso?-preguntó bromeando Candy

-claro que no.....¡si! Me muero de celos cada vez que un hombre se te acerca Candy

-sabes que a mi el único que me importa es mi amado rebelde

Terry rió ante el comentario de Candy como hacía tiempo que no reía.

Disfrutaron de la agradable velada en compañía de los demás pasajeros,brindaron, hablaron bailaron,hasta que despidiéndose de todos y agradeciéndoles por su compañía decidieron dejar el salón para retirarse a descansar.

-un momento parejita feliz-los detuvo Albert-como sabéis mañana a última hora de la tarde llegaremos a Londres. Debo deciros que una vez allí, haréis noche junto a la srta Stewart en un hotel que ya me encargue de reservar. A la mañana siguiente partiréis hacia una propiedad que tengo en la campiña inglesa, y allí en un tiempo de un mes más o menos yo me reuniré con vosotros.

-¿cómo que tu no vendrás ahora con nosotros Albert? ¿qué esta pasando?-preguntó Candy preocupada

-no te alarmes Candy, yo también tengo una noticia que daros: voy a recoger a mi prometida que llega desde África a Irlanda.....

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