Capítulo VI: pequeña charla
La policía no tardó mucho en llegar al lugar de los hechos, la gente de la fiesta estaba muy asustada por lo ocurrido del modo que, no dudaron en dejar el lugar y más,… cuando pensaron que se trató de ese asesino que ha terminado con la vida de muchos en el último tiempo.
Un coche pasa por esa zona y unos ojos chocolate observan todo con cierta molestia, luego se fija hacia la persona que conducía el automóvil.
-Hoy si estuviste en un grave peligro…querido-.
-Pero logré mi objetivo, aunque… no sé por que no me advertiste que pasaría esto- dice un hombre ojos de oro y cabellos de plata.
-Yo tampoco me percaté de eso… onegai, Sesshoumaru, ya deja de hacer todo esto! Estás arriesgando tu vida como no tienes idea y a mí,… me partiría el alma verte..
-No digas cosas como esas mi bella Kagome, te prometí que encontraría al causante de tu estado…y no creo que falte mucho.
De ese modo se alejan por completo de ese lugar para llegar a su hogar; Kagome se sentía un poco nerviosa ante lo ocurrido; durante ese tiempo que se quedó sola, no le quedó de otra que esperar a su esposo pero, con esa incertidumbre de que algo no estaba bien; ella sabía cada movimiento y víctima que perecería a manos de Sesshoumaru.
Sesshoumaru por su lado, pensaba en cada instante lo ocurrido, nunca se imaginó sentir un poder tan fuerte provenir de un humano que tuvo el descaro de dispararle. Todo era muy extraño.
-Querido, en qué piensas?... te veo muy serio- dice Kagome mostrando una mirada preocupada y Sesshoumaru le sonríe un poco.
-Sabes,… sólo pensaba en ese joven que ambos conocimos… no sé, lo siento alguien especial.
-Te refieres a Inuyasha-san?... pero la palabra "especial" significa mucho… se más exacto.
-Sólo puedo decir eso,… no sé, me dio por verlo cuando tenía en mis manos a ese hombre pero, como que de pronto, esa presencia humana desapareció.
Al escuchar esas palabras, Kagome baja la mirada pensando en lo que en realidad pudo pasar aunque sus pensamientos son interrumpidos al ver que Sesshoumaru le abría la puerta y la sacaba de ahí con mucho cuidado.
-No hay que hacer ruido, de seguro que Rin-chan está durmiendo…- comenta la chica y el hombre asiente ligeramente,
No pasó mucho cuando ambos ya estaban dentro de su departamento, Kagome se le acerca y tapa su boca con sus manos viendo que su esposo tenía una herida en su hombro derecho al momento de dejarse desnudo su pecho.
-Y esa cara?
-…te hirieron,… acaso no te diste cuenta?- le dice mirándolo con preocupación.
-Que?- musita Sesshoumaru al ver un poco de sangre en su hombro y siente un poco de dolor-… no me di cuenta,…cuando estoy… transformado es mínimo…
-No importa,… deja que te cure, por favor pero… ten cuidado la próxima vez…
Minutos después, la chica con sumo cuidado curaba esa herida en su esposo; los dos se mantenían en silencio hasta que Kagome decide tomar la palabra.
-Tal parece que el destino es extraño,… no crees que ese joven, Inuyasha-san no es quien está viendo tus acciones?- pregunta ella tras vendarle su hombro.
-Pueda que tengas razón pero, no hay de que preocuparse… no hay humano alguno que pueda hacerme daño.
-Cómo puedes decir eso? Sentí en la fiesta una presencia poco humana,… bueno en el sentido que alguien posee poderes sobrenaturales.
Sesshoumaru se queda pensativo a eso, se le hacía raro no percibir una fuerza de esa clase pero termina con abrazar a su esposa; Kagome se sonroja ante esa acción.
-Dejemos de hablar de esto… mi bella Kagome, hoy te veías radiante con ese vestido…- musita casi al oído de la chica dejándola mas sonrojada aún.
-..Sessh,…ya te vas aponer de travieso? Jejejeje
-Si tu lo quieres- y besa su cuello ligeramente de tal forma que hace sonreír a la jovencita de cabellos azabaches.
Ella coloca sus manos en el rostro de ese hombre para sentirlo, le fascinaba sentir esa calidez que poseía y luego une sus labios con los de él en un bello y delicado beso; Sesshoumaru rodea la cintura de la chica con sus brazos y ella su cuello.
-No quiero que te arriesgues más,… si tengo que permanecer en este estado,..no importa…- Kagome lo besa por segunda ocasión mientras enreda sus dedos con los cabellos de ese ser y Sesshoumaru acaricia levemente su espalda.
-No digas eso,…pronto regresarás a la normalidad y todo será como antes… te amo Kagome- dice tales palabras mirándola fijamente, aunque sabía que no podía verlo, sabía que podía percibirlo a la perfección.
Ambos se quedan abrazados hasta que la chica se queda dormida y él, permanece a su lado mientras acaricia su rostro con ligereza; decide levantarse y camina por los pasillos de su hogar mirando que no faltaba mucho para que amaneciera.
-Algo me dice que esto estará más interesante… ese detective es la causa de todo…- de pronto, siente un dolor en su hombro que lo hace tambalear un poco; recuerda que esa herida se la hizo ese chico, al cual no ha podido reconocer bien del todo- …maldición,… debo tener cuidado,…
Se toca su herida y respira hondo para aguantar el dolor, mira que Kagome dormía plácidamente y decide regresar a dormir un rato más.
Las horas pasan pero en lo que era la jefatura de policía no era así, todos habían pasado una noche muy larga con respecto a la muerte de ese hombre… Inuyasha, estaba desesperado al no tener un equipo eficiente.
-MALDITA SEA! Están difícil obtener las pruebas?...- decía el joven hacia un oficial- es más, ni han podido identificar la causa de la muerte!
-Es que,… usted mismo dijo que estuvo presente…fue con arma blanca…- musita nervioso el oficial e Inuyasha no hace más que darle las gracias y sacarlo de su oficina.
Kouga llega en ese momento y mira la cara de su compañero aunque, nota que estaba muy cansado porque se veían esas marcas de cansancio en su rostro.
-No has dormido en todo el día, deberías de descansar… yo te cubro- grave error, puesto que el chico lo mira de una forma que, decide mejor guardar silencio.
-… es que,… lo que más coraje me da…es que no pude ver de quien se trataba!- golpea sus puños con la mesa de tal forma que tira el café de su taza.
-Ya veo... eso es raro,… la verdad no supiste quien fue?
-QUE NO POR KAMI-SAMA!
El chico, cuando no descansaba lo suficiente y no tenía lo que quería, tiende a comportarse de esa forma tan agresiva… aunque mira que alguien más entra a su oficina.
-Buenas Inuyasha!- dice un joven de jeans y gafas aunque se las quita mostrando unos bonitos ojos zafiro.
-Y usted quien es?- pregunta Kouga- que no sabe que esta es zona restringida a cualquier persona que no trabaje aquí?
-…keh!- l detective por su lado ni lo había visto aunque su olfato le dice que había comida y café a la vista.
-Ahhh, trabajo con Inuyasha… mi nombre es Kouga y traje algo para desayunar…- se acerca y coloca la bolsa de comida en la mesa, lo que hace voltear al instante al chico.
-Comida!
Aunque esa sonrisa se le acaba al ver quien estaba enfrente suyo; lo primero que observa es aquella sonrisa traviesa y un poco pervertida…
-Tú? Qué haces aquí?- pregunta Inuyasha casi sin palabras.
-Ahh, no seas tan así… no te cayó bien la velada?- dice entre risas pero la mirada fulminante del joven era más fuerte que lo hace detenerse en su broma.
-Inuyasha, no quieres que llame a que lo saquen?- pregunta Kouga molesto por la interrupción.
-No, es conocido mío… toma- y le da una bolsita- come esto y déjanos solos.
Kouga lo mira un poco molesto y sale de la oficina dejando a los dos chicos solos, Miroku cambia su semblante a uno más serio y se sienta.
-Ahora dime, porque viniste aquí?- pregunta Inuyasha.
-…sólo, deseo platicar contigo… no te molesta que te hable de "tu"?
-Me es indiferente.
-Pues… es sobre lo ocurrido anoche, ya no hablamos como se debía.
-… supongo, y que me tienes que decir?... que no fue mano humana sino un demonio o algo así?
Pero, en ese momento entra un oficial con un sobre de color verde que se acerca a Inuyasha diciéndole que se trataban de las fotos tomadas donde ocurrió en incidente.
-Qué es eso?- pregunta Miroku curioso mientras Inuyasha abre el sobre para sacar su contenido.
-Son fotos… las toman la policía para tener algo más detallado del incidente- y comienza a verlas detenidamente para luego dejarlas en la mesa.
El joven monje observa algunas y se queda extrañado, toma una de ellas para verla con más detenimiento y luego se la muestra a Inuyasha.
-Oye Inuyasha,… nunca te has preguntado sobre esto?
-EH?- y mira la imagen- es un tatuaje, cualquiera puede tenerlo!
-… no hay más fotos de otros casos?- dice Miroku viendo de nuevo esa foto.
Inuyasha se queda un poco pensativo y no recuerda haber visto otras fotos así que sale de su oficina para llamar a Kouga, éste casi a regañadientes se acerca a él.
-Y ahora que quieres? Me sacas de tu oficina y ahora me llamas!
-Cállate, hay fotografías de los otros asesinatos que tengan que ver con el caso?- pregunta un poco apresurado.
-Ahm,… si… pero, están con el jefe… pero para que las quieres? Eso no ayuda en nada!- dice Kouga muy extrañado pero Inuyasha se las pide y no hace más que ir con el jefe.
De regreso, Inuyasha las sigue observando y Miroku analiza aquella que le llamó mucho la atención.
-… una pregunta Inuyasha,… crees en lo sobrenatural?
-Mmm? Y por qué me preguntas eso? Yo no creo en esa patraña, es mera invención de la gente!
-Yo no diría eso… es que,... acaso no recuerdas lo que pasó anoche? Lo ocurrido no fue nada parecido a un asesinato cualquiera.
-No fue mi día de suerte que, pero qué hacías tú ahí? Un poco más y no la cuentas.
-Porque deseaba saber si era un humano o… un demonio… Inuyasha, onegai, no vengas con esa clase de conjeturas…
En eso, un silencio reina en la oficina, Inuyasha por unos instantes recuerda lo ocurrido y siente su cabeza sobrecalentarse; siente un vacío con algunos hechos.
-…no lo creo…
-Y contéstame, por qué cambiaste de actitud,… por un instante, no eras tú sino otra persona completamente diferente- menciona el monje bastante serio e Inuyasha golpea su mano con la mesa.
-No lo sé!...ni idea de lo que me pasó!... sabes qué? Mejor vete… gracias por la comida pero, prefiero descansar sobre esto.
El monje no tuvo otra que irse de ahí, pero pensaba que Inuyasha no se sentía muy bien con respecto a eso; el joven por su lado trata de calmarse pero, ese detalle era una de las causas que lo mantenían despierto…
No pasó mucho tiempo cuando Kouga llega a su oficina con las fotografías en su mano; observa que su compañero estaba acostado en la mesa y parecía dormir aunque sus ojos se abren al ver a Kouga.
-…ya las tienes?
-Si,… te las dejo y, deberías irte a descansar… así no se llegará a nada, el jefe también te lo pide puesto que se enteró que estás aquí desde la madrugada.
-…gracias- responde Inuyasha y el chico sale del lugar dejando al detective a solas.
El joven detective por su lado se sentía cansado; no durmió en toda la noche para estar al tanto de ese incidente y con ello, una terrible jaqueca comienza a molestarlo.
-Maldita sea, lo que me faltaba…!- pero el dolor era un poco más fuerte de tal forma que se toca su cabeza con sus manos y cierra sus ojos.
No aguanta mucho el dolor de tal forma que, pierde el conocimiento y queda sentado sobre su escritorio…
Y regresa al mismo lugar, Inuyasha trata de moverse pero se da cuenta que le era imposible, era como si unas cadenas invisibles lo ataran por completo. El demonio le sonríe y se acerca al hombre que gemía de dolor y miedo, observa a su atacante y grita.
-NO… no… no… piedad!...- y el demonio termina con su vida cortándole la cabeza con su espada, observa ese líquido carmín en la hoja de ésta y la lame un poco.
-Si claro,… la piedad no existe para algunos…- se da la vuelta y mira a Inuyasha que trata de desatarse y se acerca a él-… que ningen tan complicado…
-Tu…ase…asesi…no…te…atraparé…- y logra jalar del gatillo de tal forma que el demonio no se lo espera y su brazo derecho queda herido.
-Arg!...como… te atreviste…
Inuyasha lo mira fijamente y una sonrisa se forma en sus labios diciendo que ya lo tenía, no toma en cuenta como el ser se lanza para matarlo de un solo golpe pero, el demonio se detiene al mirar una silueta diferente en el detective.
Sus ojos dorados se abren con sorpresa y siente un escalofrío que recorre cada rincón de su cuerpo, era como si algo iba a surgir en ese chico que podía ser peligroso para él. Siente una presencia un poco diferente, un aura de color rojizo rodea al detective y se forma una luz muy potente el cual deja ciego unos momentos al ser.
-…maldito…-y por unos instantes lleva a verlo por completo, sus cabellos plateados lo cubrían un poco, unas marcas en sus mejillas y una luna creciente, se encontraban en su rostro y…ese dorado de sus ojos; todo en un breve segundo el cual deja extrañado a Inuyasha, el demonio desparece en un humo de color blanco y todo vuelve a la normalidad.
El detective siente que está libre y trata de pensar en lo que pasó exactamente; se acerca al cuerpo y nota ese terrible estado en el que se encuentra, coloca su mano en su boca y siente su cabeza darle vueltas un poco al grado que cae sentado al suelo y mira a Miroku.
Todo queda en color rojo mientras una Luna llena brilla con toda intensidad,…en el centro se halla un ser que lo mira fijamente, como si vigilara a su víctima.
Despierta de golpe, nunca se imaginó volver a soñar con lo que vivió, su respiración se hace entrecortada y siente que la cabeza no le dolía más.
-Pero, por qué lo soñé?...- musita el chico aunque de nuevo tiene una extraña visión…
Al formarse esa luz, el ser que estaba por atacarlo siente que algo hiere su hombro derecho de tal forma que una mancha roja se forma en sus ropas…
-Qué?... pero, por qué lo veo,…arg! Maldita sea! Será mejor salir a caminar, no me quiero morir aún!
Así, toma su saco y sale de la oficina para caminar un poco, deseaba respirar ese aire fresco porque no ha descansado como se debe; no llevaba un rumbo fijo por las calles aunque observa aquél parque donde conoció a Kagome.
-A lo mejor y es mi día de suerte- se dice para si mismo mientras se acomoda un poco sus ropas y camina hacia el interior del lugar.
Observa que ese parque estaba casi vacío, sólo había algunas parejitas que paseaban por los alrededores tomados de las manos mientras se lanzan miradas cariñosas; esto provoca un poco de incomodidad en el detective y más, porque recuerda que tenía que hablar con alguien…
Sigue caminando mientras observa algunas aves buscar comida o bien, alguna ardilla que pasaba con mucha agilidad esos árboles que le dan una vista hermosa a ese lugar, al grado que parecía estar en un pequeño bosque.
No se da cuenta que alguien más iba por la misma dirección al grado que, siente como toman su mano y lo detiene por completo; lo primero que ve son unos fríos ojos dorados.
-Que placer es verte… enano…
-Tú? Sesshoumaru-san! Que hace aquí? Pregunta sorprendido y tratando de escapar del hombre.
-Caminar, no descansé bien y no puedo estar así en el trabajo y dime tú?...por qué andas en un lugar como este?- responde con una ligera sonrisa en sus labios y suelta al chico para que cayera al suelo.
-Qué te pasa? Te comportas bien cuando está Kagome-san cerca de ti pero… eres detestable!
Eso genera una carcajada en el señor, Sesshoumaru disfruta mucho molestar a ese joven pero luego lo invita a sentarse en una banca.
-Tú solito te enojas, yo nunca hago nada!
-Descarado, pensándolo bien… no debí pasar por aquí- dice entre dientes pero ese hombre de cabellos de plata lo silencia con su dedo índice en sus labios.
-Estoy en son de paz hoy,… supongo que no has descansado bien por el trabajo o no?...usted es aquél detective que vino del extranjero, no es así?
Se queda extrañado, Inuyasha no entendía como era que ese hombre supiera de él así que, decide formularle esa pregunta.
-…si, pero… como sabe quien soy en realidad?
-Es popular entre los medios, me extraña que no lo hayan buscado…- dice Sesshoumaru mientras se cruza de brazos.
-Ya veo,… y dígame algo,… en qué trabaja?
Para Sesshoumaru era una pregunta muy interesante de tal forma que lo despeina un poco causando otra molestia en el chico.
-Soy empresario,… de hecho, soy el presidente de una compañía que manejó mi familia desde hace ya tiempo.
-… keh!... no tienes las pintas,… además, no te imaginé…ahm…- responde un poco molesto por su cabello pero se queda en silencio al decir esas últimas palabras.
-Casado? Descuida… siempre causamos esa impresión, sobretodo Kagome… ella se casó conmigo cuando tenía sólo 15 años.
-Ah kami,…es muy joven…
-Lo sé pero, no importa… es una joven tan hermosa que, en fin,… me alegra que haga amistades, siempre está en casa con Rin y creo que eso luego no es bueno o que piensas tú… Inuyasha?
Inuyasha se queda extrañado porque era la primera vez que ese hombre lo llamaba por su nombre; sobretodo esa mirada dorada gélida que posee, lo paraliza por completo y más cuando sus finas manos toman su rostro.
-Yo solo deseo lo mejor para ella… cuando quieras, eres bienvenido en nuestro hogar…- y de ese modo, besa ligeramente la mejilla del joven, éste se queda helado ante tal acción.
El joven Sesshoumaru se levanta del asiento y mira la cara sorpresiva del chico, sonríe divertido y se despide de él.
-Ya debo irme,… tengo una junta importante y no puedo llegar tarde… cuídese mucho…
-…yo… claro… o.o
En ese momento, Sesshoumaru siente una punzada en su hombro derecho que lo hace sentir mal, tambalea un poco y toca esa zona para evitar el dolor; por lógica Inuyasha se acerca a él:
-Sesshoumaru-san! Se encuentra bien?
-Eh,… claro… si,… entrenar por las madrugadas luego es peligroso- musita aguantando ese dolor y se da la media vuelta.
-No desea que lo acompañe?... debería ver un médico o algo así.
-No importa… adiós Inuyasha, espero verte de nuevo…- y se va de ahí e Inuyasha piensa un poco sobre eso.
Nota que el hombre se sentía mal desde que lo vio y comenzaron a platicar, a lo mejor salió de la oficina porque eso del hombro lo estaba molestando mucho y…
-Qué raro…- se dice para si mismo-… por qué siento que lo he visto antes?
Y recuerda la noche anterior al ver como ese ser era herido en su hombro derecho, se queda muy pensativo y trata de darle una solución.
-…es raro,…- observa su reloj y observa que era tarde y debía regresar a la investigación- kami-sama!
Fin del capítulo VI
Ah kami-sama!... tal parecen que algunos misterios ya se están resolviendo pero,… será que Inuyasha ya tenga una idea de quien se trata del asesino?... Miroku por su lado descubrió algo que le llama la atención.. ¿qué será? Esto y más en el siguiente capítulo de este fic!
Bueno… n.nU aquí está la nueva actualización, espero que haya sido de su agrado… ahora bien, por esta ocasión no podré responder a sus reviews por la falta de tiempo n.nUU, pero agradezco a todos por su apoyo y de igual forma les pido disculpas si este fic no tenía concordancia, pero eso ya se está arreglando para que no pase de nuevo n.nUUU.
Nos veremos en la siguiente actualización!
Se despide con cariño,
Bunny Saito n.n
