No quería levantarme, estos días han sido agotadores pero tenía que hacerlo, Malfoy me ayudaría a elegir una túnica para la cena de compromiso, la cual sería después de navidad, ¿debería regalarle algo a Malfoy y a Scorpius? No sería muy ético de mi parte, son mis pacientes, pero también Malfoy yo tenemos una especie de amistad ¿no? Al menos ya no nos matamos, debería pensar mejor si darles algo.

Comencé a vestirme, Kreacher me ayudo a escoger algunas túnicas casuales para salir, Sirius me había dado a Kreacher hace algunos años, cuando vio que nos llevamos bien durante la guerra. Bien supongo que al menos hoy no desentonaría junto a Malfoy. Llegue algunos minutos antes al lugar, así que comencé a ver algunas túnicas, quizás podría elegir alguna de color negro o quizás alguna azul, no talvez el azul no sea bueno…

- Buen día Potter, ¿listo para saber lo que es el buen gusto por vestir?

- ¡Malfoy! ¡Me sorprendiste! – Me hizo saltar y el solo sonrió, con esa sonrisa altanera – Disculpa por gritar, buen día, hola Scorpius! ¿Cómo estás? ¿Cómo van esos dientes? Espero que ya no estés chupando tus manos.

- No Potter, ya no se chupa las manos, lo he vigilado mejor – Hizo un puchero de niño regañado- Entonces, ¿qué es lo que tenías pensado para vestir?, yo había pensado comprar una túnica color gris…. – Oh por Merlín comenzó a decirme con mucho detalle todo lo que él y Scorpius usarían, por un momento me sentí intimidado y descubrí que aunque siempre uso negro, a Malfoy le gustaba la extravagancia, me iba a ver horriblemente vestido junto a él o al menos muy simple, Hermione me había dicho que a veces lo simple y elegante es la mejor salida. Malfoy me tranquilizó diciendo que me ayudaría y que me esperaban muchas horas de caminata comprando cosas, sinceramente no quería caminar tanto pero era una oportunidad única el estar junto a él, quizás si me desesperaba podría sacar lo poco que el rondaba por mi mente.

Mientras Malfoy hacia su encargo yo veía colores, pensé que como el usaría una túnica gris, del color de sus ojos yo podría usar una verde se lo hice saber, y me dio una idea muy detallada, quede encantado con ello, el empezó a bromear en que yo no podría hacer el pedido como debería y que el iría a pedírselo a Madame Malkin.

- Bien Malfoy además recuerda diremos el discurso juntos, tengo que verme bien a tu lado

- Como digas Potter, no es como si nosotros fuéramos a casarnos y estuviéramos eligiendo túnicas para estar parados frente al altar ¿o sí? – comencé a sentir la cara bastante caliente, me agarro desprevenido su comentario y sabía que jugaba así que solo voltee hacia otro lado pero justo en esa dirección había una túnica blanca de hombre con tonos dorados, ¡Oh por todos los dioses griegos de la vida!, regrese la mirada hacia él y comencé a reír muy tontamente solo lo empuje para que fuera a hacer mi pedido, y si todo eso no había sido suficiente mire su bonito trasero, nos habíamos quitado las túnicas al entrar, creo que eso de desesperarme no iba a funcionar teniendo esa vista. Terminamos y fuimos a otros lugares a comprar más ropa, yo le decía a Malfoy que le comprara a Scorpius una talla más grande de esta forma podría usarla más seguido, fuimos a comprar juguetes a Scorpius y pude notar que los colores que más llaman su atención eran: el blanco, rosa, morado y verde. Vi que a Malfoy le llamaba la atención los dulces en especial los de colores vivos, cada que pasábamos por una tienda se les quedaba viendo, pero creo que no pasábamos porque no quería tentar a Scorpius con colores vivos y como estaba en edad de llevarse todo a la boca podría correr un riesgo grande si nos llegábamos a descuidar aunque sea un segundo.

Sin imaginarlo la llevaba conmigo unas 10 o 15 bolsas repartidas entre las manos, ya estaba muy cansado y Malfoy tenía bastante energía Scorpius se veía agotado pero aun quería seguir viendo cosas, tenía que pararlos o mañana no aguantaría todo el día en San Mungo. Yo parecía a esos hombres que luego veo en las películas, la mujer camina de un lado a otro y su pareja carga todas las bolsas, bien creo que ya no debería dejar volar mi imaginación.

-Malfoy, ¿No están un poco cansados, de tanto caminar?

- ¿Que dices Potter? si apenas llevamos unas tres horas – Cargue a Scorpius que me miro extendiéndome sus brazos mientras sonreía, no sé si fue mi imaginación o se estaba burlando de mí, Malfoy encogió las bolsas y las guardo, ¿porque no lo pensé? A sí, no queríamos que se revolviera nada – Vamos Potter, te invitare a comer a mi casa, no tengo ganas de comer afuera, además de que Scorpius también debe comer algo – Sonreí aliviado, pero luego me quede pensando que iría a la casa de Malfoy, bien en mi cabeza esto era una cita o creo que no, los amigos se invitan a comer y no precisamente es una cita ¿verdad?

- Está bien, gracias Malfoy.

Mientras íbamos camino a casa de Malfoy, Scorpius se quedó dormido, pequeño travieso, al escuchar que ya no veríamos nada interesante simplemente se dumio, ojala yo pudiera dormir como el, mientras me cargaban. La casa de Malfoy era muy bonita me dejo en el recibidor mientras él lo acostaba, en la chimenea de la sala estaba una fotografía de Astoria y el, ambos con una pose elegante mirando a la cámara con una gran sonrisa luego se abrazaban y se miraban, luego volvían a mirar a la cámara; ojala yo pudiera encontrar a alguien que me mire como ellos se miraban.

Cenamos y tuvimos una charla bastante animada, sobre nuestros días de colegio y sobre como escapamos de su mansión. Recuerdo bien eso días, cuando escapamos de la Mansión llegamos a la casa donde estaba el hermano de Ron, Bill, esos días ahí tuvieron mucha tensión, Ron no confiaba en Malfoy y Hermione estaba todavía muy delicada después de la tortura que recibió por parte de Bellatrix Lestrange, pero teníamos que seguir adelante, la ayuda que recibimos de Draco para que Hermione se pareciera a Bellatrix y poder entrar al Gringotts fue bastante bueno, Draco nos acompañó hasta que llegamos a Hogwarts, él dijo que ayudaría desde las sombras si los mortífagos se enteraban que ya estaba del otro lado matarían a su familia y nos separamos, tuvimos un falso encuentro en la sala de menesteres y casi morimos todos ahí, definitivamente recordar todos esos detalles era extremadamente pesado. Seguíamos con la plática.

-Entonces ¿extrañas a mi pequeño Scorpius?, no creas que todo el tiempo es un angelito, es bastante hiperactivo.

- Si Malfoy creeme lo extraño, debo encontrarme con cada niño lloroso, súper tímido, miedosos, y no me malinterpretes adoro mi trabajo, pero es un trabajo poder revisar a esos niños, los mayores son fáciles pero bueno, ya estoy bastante cansado no quiero decir cosas de las que me arrepentiré, tome demasiado vino – Me miraba burlón

- ¿Que dices si te llevo a Scorpius cada mes?, así disfrutaras mejor de mi pequeño – sonreí gustoso

- Seria un maravilloso detalle, te lo agradezco mucho Malfoy – Terminamos unas cuantas copas de vino y ya era hora de retirarme, debía madrugar - Gracias por todo Malfoy, ya no pude despedirme de Scorpius pero los veré la próxima semana en la cena de compromiso

- Esta bien le daré un beso de tu parte, tengo que pasarlo a mi cama, me es más fácil cambiarle el pañal o darle su biberón si está cerca – reí imaginaba a Malfoy durmiendo junto a Scorpius, en mi cabeza lucían adorables – ya no te entretengo, sé que mañana trabajas, puedes usar mi chimenea.

- Hasta pronto Malfoy – cuando llegue a mi casa era un poco tarde eran ya las 11 de la noche, Kreacher me recibió diciéndome que había llegado una carta para mí, le agradecí y le dije que podía retirarse, justo cuando me iba a la cocina a tomar un vaso de agua, la chimenea flameo, era Hermione.

-Hola Hermione, ¿porque hablas tan tarde? – Por favor déjenme dormir ya

- Disculpa Harry pero llame antes y Kreacher me dijo que aún no llegabas, quería saber cómo te había ido con Malfoy, pero viendo que llegaste algo tarde supongo que termino bien – Sonreí

- Si Hermione me fue bastante bien, me encargo una túnica bastante agradable, fuimos a comprar otras cosas, me invito a comer a su casa, más bien fue una cena, en fin todo salió bien Hermione, ¿porque querías saber?

- Solo me dio curiosidad, cuando me contaste que Malfoy te ayudaría, te notabas muy nervioso

- Bueno todo salió bien, gracias Hermione siempre puedo contar contigo, lo que me recuerda, ammm bueno mañana te buscare para almorzar y contarte ¿si? Estoy muy cansado Malfoy me trajo caminando por horas y debo levantarme temprano

- Claro Harry yo te espero, y me contaras, lamento la hora, ve a descansar, ron te manda saludos

-Bien te veré mañana, y cuidate no quiero que tu embrazo tenga complicaciones, deja el estrés a un lado

- si Medimago Potter, seguiré sus indicaciones además ya solo faltan dos meses – reímos y desapareció.

Fui a la cocina por la carta, era de Sirius invitándome a pasar la navidad con él, Snape, Andrómeda y Teddy. Mi pequeña familia, estaba feliz, y así me fui a dormir.

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-Harry, hola al fin te dignas a visitarme aunque sea en mi trabajo

- Lo siento Hermione, sabes que vivo solo para el trabajo, mirate estas hermosa, el embarazo te sienta muy bien

- Gracias, bien vamos a comer, muero de hambre – Reí era algo obvio, llegamos al restaurante y le conté como había estado el día de ayer, no le conté que Malfoy me parecía atractivo, puesto que quizás era solo pasajero, no tengo tiempo así que se me iba a pasar pronto.

- Me alegra que todo saliera bien, se nota que Malfoy ya no es ese niño mimado, ni tampoco ese chico que no tuvo opción, oh dios – se le aguaron los ojos y comenzó a echarse aire con una mano – estas malditas hormonas me tienen bastante sentimental, lo siento

- No te preocupes Herms, bueno, quería pedirte un consejo y dependiendo de tu respuesta, pedirte ayuda. Veras quería saber si es correcto mandarle un regalo de navidad a Malfoy y Scorpius, el niño es tan especial y tranquilo, y bueno Malfoy lo conozco desde el colegio, entonces, no sé, supongo que ya somos algo así como amigos, tu qué opinas

- Y deduzco que si te digo que sí, quieres ayuda para saber que darle ¿verdad? – Asentí con la cabeza – bien, creo que no tiene nada de malo que les des algo por navidad además de que Scorpius acaba de cumplir 6 meses ¿no? – volví a asentir – sería un lindo detalle, ahora bien, no eres tan despistado, ayer tuviste que haberte dado cuenta de algunas cosas mientras compraban ¿no es así?, ya no respondas, no creo que necesites mi ayuda, llevas un poco más de conocerlos.

- Tu siempre tienes la razón Herms, te lo agradezco, y si de hecho me di cuenta de varias cosas, Malfoy tiene razón, a veces me ahogo en un vaso de agua, ¿o fui quien lo dijo? – Ambos reímos, seguimos hablando de otras cosas, la acompañe a su oficina y me despedí. No tenía citas para esa tarde y fui a comprar los regalos, ya sabía que darles desde que los vi ayer. Sonreí cuando ya los tenía, aún faltaban 5 días para mandárselos, estaba muy ansioso.

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sof77 – Me alegra que te guste, que bueno que me decidí por escribir más desde el punto de vista de Harry. Gracias por seguir la historia