hola!

Este capítulo es 100%... ¡que digo! 1000% lemon

Enjoy!


De nuevo esa maldita sensación… cuando pienso que tengo el control y que nada puede detenerme, todo se desmorona. Le miro a los ojos, esos ojos que me suplican con tanto deseo, y no puedo evitar perderme en ellos. Se supone que es un castigo, que voy a liberar toda mi tensión haciendo lo que me apetece, pero solo quiero acariciarle y escuchar su voz mientras gime mi nombre, quiero tenerle en mi cama hasta que amanezca.

Mi tiburón intenta deshacerse de las esposas que le atan a mi cama, lucha y se resiste mientras le miro de pie con los brazos cruzados.

"¡Suéltame!"

"Acabamos de empezar, no te canses tan pronto"

Su respiración es acelerada y puedo notar por la sudoración de su piel lo nervioso que está.

"¿Qué crees que voy a hacer contigo?"

"N-no lo sé… eres un jodido psicópata, así que cu-cualquier cosa"

Me puse una ropa cómoda para la ocasión, unos pantalones holgados blancos y una camiseta negra amplia, para que no me incomodaran mientras saboreaba su cuerpo. No quería que nadie me molestara, por eso llamé a Lussuria y le advertí:

"Basura… me da igual lo que pase esta noche, no quiero saber si nos atacan, ni si se muere alguien… me importa una mierda si se acaba el mundo. Quien me moleste morirá"

"E-eh, ok boss… se lo diré a Squ…"

"Squalo no está"

Colgé el teléfono y me giré de nuevo a mirarle, sonreí ante la incertidumbre que se reflejaba en su expresión.

"¿Lo ves? Estás loco. Lussuria sabe que…"

"¿Qué sabe?"

"Sabe lo que hacemos"

Me lo había puesto en bandeja para empezar a torturarle.

"¿Y qué hacemos?"

"Tsk… estas sádicas mierdas que se te ocurren"

"¿Le has dicho a Lussuria que te ato a mi cama y te hago esto?"

No pude evitar tocarle después de media hora, acaricié sus abdominales y bajé lentamente hasta su suculenta entrepierna.

"N-NO e-eso no… sabe que… AH"

"Que…" mi mano se posó encima de su erección rozándola pero sin llegar a tocarla "¿Ya estás duro y acabo de empezar a tocarte? deberías concentrarte un poco más o a este paso no aguantarás ni cinco minutos"

"Mierda… Xa-Xanxus"

"No has contestado a mi pregunta, escoria"

"Sabe que hay algo entre… entre nosotros"

"¿Nosotros? ¿Hay un nosotros?"

Me contestó con otra pregunta que me dejó bastante descolocado.

"¿Tú… tú quieres que... lo haya?"

No era la primera vez en esos días que lograba confundirme ¿Me estaba insinuando que quería avanzar en lo que sea que tenemos?

"Eso dependerá de cuánto grites esta noche" apreté esas exquisitas nalgas con fuerza mientras comenzaba a endurecerme al escuchar los sonidos tan eróticos que producían sus cuerdas vocales.

"Ábrete de piernas y sube las caderas"

"¡N-no! ¿Qué vas a ha-hacer?"

"¡Hazlo!"

Obedientemente y sabiendo que sus opciones eran escasas me complació y me enseñó ese trasero que despertaba mi lado más salvaje. Abrí un bote de lubricante y lo restregué abundantemente por el vibrador que había comprado para él sin que viera lo que estaba haciendo. Lo acerqué a su entrada, mis ojos no podían abandonar esa cara sonrosada que me miraba con terror mientras colocaba el juguetito en su entrada.

"¡¿Dónde vas con eso?!"

Ignoré su pregunta y comencé a deslizarlo por su interior mientras él forcejeaba con las esposas evitando los gemidos.

"¿Intentas ser silencioso de nuevo? Esta vez no te será nada fácil"

Coloqué la punta del vibrador en su próstata y el tiburón se retorcía mientras yo golpeaba ese punto repetidamente.

"A ver si te resistes a esto"

Apreté el botón de la velocidad mínima y el aparato vibró levemente, pero cumplió con su función, inmediatamente el tiburón comenzó a gritar rogándome que lo apagara con esa voz suya que me estaba haciendo perder la paciencia.

"¡Merda… cállate!"

"¡PARAAAA! ngh… no-no más"

Desactivé la vibración pero lo dejé dentro. Estaba deseando tocarme, pero no estaba seguro de aguantar mucho si lo hacía, así que respiré varias veces e intenté calmarme sin demasiado éxito… ¡Maldita sea! Iba a costarme más de lo que me había imaginado… puedo matar y erradicar cualquier escoria que se me ponga por delante, puedo hacer ver al mundo que nada me importa, que nada me afecta, pero cuando mi tiburón despierta mis instintos carnales no puedo hacer absolutamente nada.

Él seguía gimiendo y moviendo desesperadamente sus caderas, repetiendo una y otra vez: "¡MAS!" Me rogaba para que siguiera dándole placer y eso hice, volví a encender la vibración y esta vez apreté la polla de plástico mientras él abría las piernas lo máximo que su anatomía le permitía. Acaricié con mi otra mano sus deliciosos muslos, elevé su pierna y lamí sus rodillas a la vez que mi otra mano sacaba y metía el vibrador con rapidez. Mi polla palpitaba de deseo, solo quería metérsela y que gritara mi nombre… pero era demasiado pronto. Lo apagué de nuevo y noté como se humedecía mi pantalón, estaba goteando impacientemente y necesitaba parar un momento, pero el dulce sonido de su éxtasis me estaba imposibilitando la tarea de calmarme.

"¡Cállate ya! ¡Deja de gemir así!... mierda"

Un latido de mi erección casi hizo que me corriera sin ni siquiera tocarme, al menos me hizo caso y dejó de gritar, tan solo jadeaba mirándome y temblando ligeramente. Cuando mis pulsaciones se calmaron acaricié su vientre y bajé hasta su entrepierna, puse mi dedo índice en el agujero de su glande y apreté formando circunferencias.

"¡No… no la toques, voy a correrme!"

"No… no vas a correrte porque no quieres hacerlo"

Acaricié el borde de su glande mientras el volvía a intentar quitarse las ataduras por la fuerza.

"Vas a dejarte marcas como sigas haciendo eso"

"Me… me importa una… ¡mierda!"

Activé la vibración mientras seguía acariciando su punta y vi las primeras lágrimas asomando por sus ojos.

"PARAAAAA… PARA"

Dejé todo lo que estaba haciendo y sujete su cara para que me mirara.

"Squalo" creo que es la primera vez que le llamo por su nombre "¿Quieres esto? o ¿quieres que pare?"

Sus ojos se abrieron de par en par y pude vislumbrar el asombro y la incertidumbre en ellos, no era nada común que yo preguntara a alguien si quería que le hiciera algo, normalmente lo hacía si me apetecía y punto.

Las lágrimas comenzaron a caer con más intensidad y mientras se las retiraba él me dio mi respuesta:

"Quiero que sigas… no quiero que pares… no quiero que pares nunca"

Mierda… mi corazón se aceleró, mi respiración era rápida e incómoda y un cosquilleo me recorrió el cuerpo de los pies a la cabeza. Le besé con fuerza, le besé con deseo, acariciando su mejilla, su pelo, frotando mi dolorosa erección contra la suya y sin poder evitar pronunciar un par de gemidos. El sexo como hasta ahora lo conocía se erradicó de mi mente y solo podía recordar lo que estaba sintiendo en esos momentos, no solo era placer o deseo, se trataba de una entrega de mi alma, de una destrucción total de todas mis defensas cuando estaba a su lado.

Agarré su mentón con fuerza y le miré a los ojos:

"Si no quieres que haga algo, dímelo"

"¿Q-Qué vas a hacer?"

"Sé que disfrutas recibiendo dolor, y yo disfruto dándolo"

"Xa-Xanxus eso no es…"

"¡Deja de negarlo maldita sea!"

Apreté su erección con fuerza y mientras él gritaba le dije:

"¡Te gusta esto ¿verdad?!"

"AAAAH SI"

"¿Lo ves?" solté su miembro y me puse de rodillas entre sus piernas.

"¡Más p-por favor… más!"

"Cállate, te dije que no hablaras sin permiso"

Tenía tanto sudor en mi cuerpo por el calor y la excitación que mi camiseta estaba empapada, me la quité y la arrojé a algún lugar de la habitación mientras decidí hacer algo que nunca había hecho hasta ahora. Me agaché y lamí la punta de su glande, era tan suave y cálida que la sensación era muy agradable y venía acompañada de los sonidos de desesperación que tanto me gustan.

"Voy a… Xa...XANXUS"

"Vamos, escoria… aguanta"

"Más rápido… ¡m-más!"

Con mi mano frené su movimiento de caderas, le abrí más de piernas y devoré casi toda su longitud, después puse la máxima velocidad del vibrador, que no había abandonado su agujero en ningún momento, y chupé y succioné con ganas su palpitante erección que ya descargaba líquido preseminal dentro de mi boca. Él gritaba, gemía, luchaba contra las esposas haciendo sangrar sus muñecas, y yo no podía más… cuando noté que mi semen iba a escaparse de un momento a otro, apagué el vibrador y me fuí al baño sin decirle una sola palabra.

"¿¡Do-dónde vas ca-cabronazo!?... XANXUUUS"

Me masturbé a toda velocidad, el maldito tiburón me tenía tan caliente que tardé menos de un minuto en soltar toda la tensión que había acumulado.

"Ya es la segunda vez que hago esto… voy a tener que hacer yoga o alguna de esas mierdas"

No sabía como hacer para controlar mi deseo, pero nunca antes había tenido ganas de correrme sin ni siquiera tocarme… me di asco a mi mismo, parecía una escoria débil y frágil que tanto desprecio.

"Me estaba meando"

No creo que se creyera mi pobre excusa por la cara que puso, pero me daba igual, no tenía que darle explicaciones.

"Voy a quitarte esto"

El vibrador salió con facilidad por lo extra lubricado que estaba, abrí su agujero con mis dedos mientras me preguntaba avergonzado:

"¿Q-qué haces ahora?"

Le ignoré como siempre y lamí la entrada despacio, sin prisas, tenía toda la noche por delante, aunque empecé a sospechar que no me quedaría más semen cuando amaneciera si seguía excitándome así. Dos dedos sustituyeron la calidez de mi lengua y le penetraron hasta el fondo con rapidez, después añadí un tercero y seguí follándole con ellos bruscamente mientras él movía de nuevo sus caderas facilitándome el trabajo. Eché un vistazo a sus manos y me di cuenta de que sangraban bastante, así que quité mis dedos de su interior y me fui a lavar las manos con sus gruñidos de protesta como música de fondo.

"Deja de moverte… voy a quitarte esto"

"NO" Su tono de firme oposición logró sobresaltarme.

"Estás sangrando"

"¡Me da i-igual, bastardo!"

"Como quieras" no podía evitar sonreír, el maldito tiburón era más masoquista de lo que me había imaginado "¿Ves como tenía razón? Te encanta que te haga estas cosas" le pregunté dando una palmada fuerte en una de sus nalgas.

"AAAH, NO"

"Yo puedo darte mucho placer, basura"

Nunca pensé que golpear a mi tiburón pudiera desestresar más que arrancar una insignificante vida, escuchar sus ruegos pidiéndome que parara y que continuara a la vez que se retorcía de placer ahí atado estaba volviendo a activar el deseo en mi interior.

"¡Q-quiero AAAH MAS! ¡No, no, p-para!"

"¡Joder!" era demasiado para mí escucharle, volví a sentir que el orgasmo estaba en las puertas y decidí no esconderme esta vez. Le quité las esposas para sentarle en la cama y las sujeté con fuerza con una de mis manos,.. Sin decirle nada más le metí mi dolorosa erección en la boca, el gemía y chupaba con ganas, como si llevara toda la noche esperando ese momento. Entraba en su boca hasta atravesar su garganta, después salía y se la restregaba por su cara mientras él la buscaba con su lengua para chuparla y absorber mi glande como si deseara tragarse todo lo que tengo dentro, a la vez que me decía:

"Quiero tragármelo todo, sabe tan delicioso"

"Maldita zorra ¿lo quieres? Suplica por ello" golpeaba su cara con mi polla a punto de explotar mientras oía cómo me rogaba para que me corriera en su boca hasta que al final no se lo pude negar más. Le embestí con fuerza y con rapidez y al poco tiempo exploté, la metí hasta el fondo hasta que su barbilla tocó mis testículos y permanecí ahí descargando mi semen para que se lo tragara todo como me había pedido, aunque no pude evitar que resbalara un poco por la comisura de sus labios mientras observaba sus arcadas y su cara manchada con esa mezcla de fluidos tan exquisita.

La saqué con un gruñido y él aprovechó para jadear buscando aire, pero antes de que estuviera recuperado le oí suplicarme de nuevo:

"Fóllame"

"No, aún no"

"¡Xanxus! necesito tu…"

"Déjalo, esta vez no te servirá rogarme de esa forma, acabo de quitarme una gran tensión de encima y tengo aguante para rato"

"Limpiame la cara al menos" dijo ruborizándose de nuevo.

"No haberte manchado" dije atando las esposas de nuevo a la cama.

"VOOOI ¡Me has manchado tú!"

"Escoria, a ver si te enteras de una vez… eres mío y hago contigo lo que me apetece, y ahora mismo me apetece mirar tu cara de zorra sucia… ¿entendido?"

"Puto psicópata"

"¿Yo soy el psicópata? yo no soy el que ruega que le maltraten"

"¡Mierda! ¡Suéltame!"

"Te arrancarás también la otra mano si no paras de intentar destrozar mi cama"

Ví en su expresión que había caído en la cuenta de algo y al segundo tiró con fuerza de su mano izquierda soltando su implante y librándose así de una de las esposas mientras sonreía triunfalmente.

"Vaaaaaya, muy bien genio ¿harás lo mismo con la otra mano? con eso no puedes hacer nada"

"Tsk… no me subestimes"

"¿Vas a metértelo por el culo? me encantaría verlo" dije sentandome en la cama enfrente de él con mis piernas cruzadas.

"VOOOI ¡Deja de decir gilipolleces, Xanxus!"

"Te he dicho que quiero verlo… hazlo, basura"

"¡Q-que no!"

A medida que avanzaba la noche el maldito tiburón iba teniendo más confianza y se iba acostumbrando a mis avances, forcejeaba y se resistía con más ímpetu sin ser consciente de que eso me calentaba más aún.

Volví a meterle el vibrador a toda velocidad y a follarle con él, podía ver su polla goteando de nuevo y supe por experiencia lo mal que lo tenía que estar pasando sin haberse corrido en toda la noche. Lamí el líquido transparente de su punta mientras seguía penetrándole con el juguetito para oírle suplicar de nuevo:

"¡N-nooo, no la toques! ¡Me corro Xanxus!"

"Vamos, zorra, aguanta. Llevas haciéndolo toda la noche" le dije a la vez que le daba palmadas fuertes en su trasero, pero tuve que parar cuando noté que su erección se hinchaba más de la cuenta preparada para descargar.

"NOOOOO MIERDAAAA SIGUE"

Lamí las deliciosas lágrimas saladas de su mejilla mientras le acariciaba el pelo y él me golpeaba débilmente con su brazo libre de sujeciones.

"¿Quieres que acabe ya?"

"N-no" dijo sollozando.

"Mierda… no creí que aguantarías tanto"

"Tú… tú no has podido y has tenido que… que correrte una vez"

"Dos… Yo no soy el masoquista aquí"

"¿¡Dos!?... Ah, lo del baño ¿no?"

"¿Acaso importa? no estás en condiciones de ocuparte de los demás ahora mismo" le observé detenidamente… estaba tan delicioso, su cuerpo sudado y tembloroso, su cara sonrojada y con esa expresión de enojo dirigida hacia mí, su polla palpitando deseando liberarse… no pude cmuplir mi amenaza y fui incapaz de llegar al final de la noche, aún quedaban dos horas para que amaneciera y ya me había rendido.

Me quité del todo los pantalones y abrí sus piernas, estiré la derecha hacia arriba y la apoyé en mi hombro mientras con la otra mano colocaba mi polla en su entrada.

"NO XANXUS, AUN N-NO… ¡P-por favor!"

"Cállate, he esperado mucho para follarte"

Empujé levemente y entró sin esfuerzo, toda la noche metiéndole cosas había servido para algo. Él gritó y volvió a llorar cuando por fin era yo el que le golpeaba en ese punto que tanto le gusta, embestía una y otra vez, extasiado con esa sensación tan exquisita.

"Eres tan delicioso"

"¡Xanxus!"

"Dímelo… dime lo que quieres decirme, basura"

"N-no"

"Vamos, sé que...ngh… sé que intentas decirme algo"

"N-no puedo... ¡AAAH SI!... ¡lo estropearía todo! ¡No puedo!"

"¡DILO!" dije poniendo su cuerpo de costado y follándole de lado con la pierna derecha aún sobre mi hombro.

Llevaba un tiempo pensando que me ocultaba algo, le conozco desde hace mucho y siempre me dice a la cara lo que piensa, por eso reconocí esa expresión que ponía últimamente cuando estábamos solos ya que no era la primera vez que la veía.

Flashback

"Xanxus, hay algo que tengo que contarte"

"Así que era eso"

"¿Eh?"

"Llevas unos días poniendo esa cara, me preguntaba porque sería"

"Sé lo de... lo de el noveno... Sé que no es tu verdadero padre. Pero aún así... haré lo que sea para cumplir mi promesa... Serás el décimo jefe Vongola"

Fin Flashback

"¡N-no puedo!"

"No dejaré que te corras hasta que me lo digas, escoria"

Agarré la base de su erección con fuerza impidiendo que la sangre entrara correctamente.

"¡No! ¡eso no!"

Su desesperación caló en mi y no pude evitar correrme mientras no dejaba de penetrarle con rapidez y fiereza. Al notar como mi líquido se esparcía por su agujero él se rindió y dejó que su intenso y ansiado clímax le invadiera por completo, pero ese éxtasis le jugó una mala pasada, lo que se había esforzado tanto en ocultar no pudo permanecer escondido en su corazón por más tiempo y mientras se iba extinguiendo su orgasmo me confesó algo que cambiaría mi forma de ver la vida para siempre.

"TE QUIERO… ¡Te quiero!... Te… quiero"

Juro que mi corazón se paró en ese instante, de nuevo apareció otra extraña sensación de esas que últimamente se empeñaban en visitarme tan a menudo. Aún estaba dentro de él y no podía dejar de mirarle, sin palabras que pudieran salir de mi garganta, solo le observé mientras lloraba contra la almohada, visiblemente arrepentido y avergonzado por lo que acababa de decirme. Salí despacio y permanecí de rodillas con mi cabeza dando vueltas y mi cuerpo agotado hasta que oí mi nombre en un lamento.

"Xanxus"

"Que"

"Recogeré mis cosas y me iré mañana"

"¿¡Qué!?"

"Sé cuánto odias a los débiles, y yo soy una maldita escoria endeble sin fuerza de voluntad que…"

Quería que se callara y sellé sus labios con los míos besándolo como no lo había hecho nunca, acaricié su lengua con la mía y mordí suavemente sus labios mientras notaba como se iba relajando en mis brazos. Cuando me separé de su deliciosa boca le dije:

"Claro que eres una escoria… pero eres MI escoria"