Capitulo 7: Malvado
Había muchas cosas con las que Lily había aprendido a lidiar desde el momento que llego a Hogwarts. La frialdad de su familia por pertenecer a Gryffindor, el constante acoso de Bellatrix, la falsa sonrisa de Regulus y también estaba Sirius, bueno él era un caso especial, pero no contaba con que tenía que sumarle a todo esto la presencia de James Potter. Estaba cansada, la broma a la que Lily prefería llamar como agresión física la había puesto en un estado de ánimo depresivo. La vida seguía poniéndola a prueba, dándole golpes una y otra vez.
¿Y por que esto le afectaba tanto?, solo había sido una entupida broma, solo eran raspones, claro, ella no hizo nada para merecerlos. Y no le importaba cuanto insistía Potter en aclarar que la broma era para Snape, nadie tiene derecho de menospreciar o ridiculizar a alguien. Cuánta intolerancia había en James Potter, cuanta arrogancia, incluso no le molestaba admitir que hacía esto solo por diversión. Él era perverso.
De pronto algunas imágenes llegaron a la mente de Lily, esto ya había sucedido antes, en la biblioteca, cuando una avalancha de libros estuvo a punto de aplastarla, cortesía nuevamente de James Potter.
Lily suspiro ruidosamente, intentando calmar el tumulto de emociones en su interior. Se esforzaba por no llorar, sabía que no debía dejarse llevar por el sentimiento de impotencia, necesitaba ser fuerte, pero entonces volvió a mirarse las palmas de sus manos llenas de raspones y las lágrimas se asomaron haciendo un camino por sus mejillas. No, ella no hizo nada para merecerlo.
-Oh Cielos, estas llorando…
La voz de James se hizo presente, él se había paseado por la enfermería distraídamente mientras Madame Pomfrey se hacía cargo de la situación, incluso cuando Lily se quedo sola en su cama, decidió darle un poco de privacidad y no molestarla hasta que estuviera lista para irse, pero en el momento en que la miro y noto el rostro descompuesto de Lily, entro en pánico. Nunca hasta ese entonces la había visto llorar, ¿él era el causante de ello?. Se veía tan vulnerable que dolía.
-Lo siento, lo siento tanto Evans, no fue mi intención…
-No te sientas tan importante… el ungüento de Madame Pomfrey desprende un olor muy fuerte y me pica los ojos –Mintió Lily mientras se secaba las lagrimas-. A demás, dijo que ya puedo irme, no era gran cosa, después de todo
James la volvió a mirar, obviamente no le creyó, oh esa maldita culpa. A regañadientes Lily se dejo ayudar por él para bajar de la cama y una vez que toco el piso, comenzó su camino fuera de la enfermería.
-¿Vez?, te dije que todo estaría bien –James se escuchaba muy entusiasmado, tratando de templar el ambiente-. Ahora podremos cerrar este penoso incidente y comenzar de nuevo
Lily no dijo nada.
-Te prometo que no volverá a suceder… eres prima de Sirius, esto te absuelve completamente de cualquier broma de parte de nosotros, eso no esta a discusión.
Lily escuchaba en silencio, ahora resulta que su parentesco con Sirius le otorgaba ciertos beneficios, a demás, ¿dijo broma?, Potter tal vez se confundió al tratar de decir "Agresión". Sus nervios estaban siendo puestos a prueba y no estaba seguro si iba a poder contenerse.
Era como si quisiera molestarla a propósito.
-¿Tienes hambre? –Continuo James-. Te acompaño al gran comedor, ya es hora del almuerzo
-No gracias, voy a otro lado
-Esta bien, te acompaño
Lily contuvo los deseaos de suspirar profundamente. Potter era una maldita pesadilla.
-No Potter, ya basta. No quiero que me acompañes y tampoco quiero estar cerca de ti. Ya tengo suficientes magos malvados rodeándome, no puedo agregar uno más a la lista… No quiero ser tu amiga. Por favor, por favor, déjame en paz –Su voz sonaba desesperada, casi suplicando. James experimento una sensación horrible. Aquel tono molesto estaba dañando su… autoestima.
No hubo más palabras. Lily parpadeo un par de veces, no iba a volver a llorar en su presencia, así que reanudo su camino dejándolo en medio del pasillo. James no hizo nada. Ni siquiera pensó, se quedo con la mente en blanco.
Cuando uno piensa que las cosas no pueden ir peor, es porque invariablemente empeorarán. Había pasado dos días y James no estaba sobrellevándolo muy bien, él no podía explicarlo, nunca imagino que le molestaría tanto ver a Evans ignorándolo. Ella literalmente corto relaciones con él.
Y la palabra malvado seguía girando en su cabeza, ¿Quién era ella para juzgarlo?, ¿Cómo se atrevía a hablarle de esa manera?. Sin embargo también estaba conciente de que no toleraba esta situación, no toleraba que lo ignorara, esta nueva Lily no le gustaba para nada. Tampoco era que la anterior Lily fuera muy amigable con él, pero al menos se tomaba la molestia de mirarlo cuando se cruzaban en la sala común o en los pasillos, incluso se daban los buenos días. Ahora nada de eso sucedía.
Durante el almuerzo, James arrastro a Lupin hasta el gran comedor para sentarse al lado de Lily y Susan, por supuesto ella no hizo ningún gesto ante esta acción, en su lugar hablo con Lupin ignorando por completo que James estaba en medio de ambos.
Ni siquiera los intentos de Potter por entrar en la conversación sirvieron de algo, Lupin parecía notar la indiferencia de Lily, pero ella seguía sonriendo como si nada pasara.
Ese mismo día, más tarde, las cosas seguían poniéndose mal. James no era el tipo de persona que se mostraba desagradable con los alumnos que se presentaban a las pruebas de quidditch, pero en ese momento en particular no estaba prestando atención a nada. Sirius seguía parloteando maravillas de ese estudiante de quinto grado que parecía ser perfecto para el puesto de golpeador. Pero James no estaba muy convencido, si, bueno, el chico se veía fuerte y hacía malabares con la escoba que impresionaban a cualquiera, pero era muy… alegre, durante toda la prueba mantuvo una sonrisa positiva en su rostro. James quería vomitar.
-No lo se Sirius, no creo que funcione, no hay… química
Sirius lo miro sin entender.
-James, no vas a invitarlo a salir, ya no hay más candidatos, dijiste que el anterior a él era muy alto, y otro anterior que era muy aburrido, ¿qué es lo que quieres entonces?
-Vamos a convocar otra prueba, yo se que encontraremos algo mejor y dile a este sujeto… eh, ¿Cómo es que se llama?
-David
-Ah si, dile a David que se vuelva a presentar, si no hay nadie mejor que él, entonces se queda –Volvió a sonreír, pero Sirius no compro su sonrisa, sabía que algo le estaba sucediendo a James.
-¿Crees que soy malvado? –Pregunto James a Lupin una hora después cuando se reunieron en la biblioteca para hacer los deberes.
-No, no lo eres –Respondió Lupin distraídamente-. ¿Por qué lo preguntas?
-Solo, quería saber tu opinión
-Bueno, Snape no va estar de acuerdo conmigo pero... –Río un poco antes de continuar-. Tú no eres malvado James, creo que eres una persona que se equivoca y comete errores, al igual que lo hacemos todos
James no estaba satisfecho con esa respuesta. Suspiró y se acomodo en su asiento, puso los codos sobre la mesa y apoyó la barbilla en las palmas de sus manos.
-Yo, creo que hice algo malo… -Dijo, su voz era muy suave-. Hice llorar a alguien y… creo que sentí… ya sabes…
-¿Remordimiento? –Pregunto Lupin con sorpresa-. ¿Tienes remordimientos porque hiciste llorar a Snape?
-No, no fue Snape
James vacilo un poco antes de continuar, pero estaba desesperado por decírselo a alguien. Así que le contó todo lo que sucedio hace dos días, desde la broma hasta la conversación afuera de la enfermería. Todo.
-…Es decir, ¿por qué se pone en el plan de victima?, ya me disculpe con ella tantas veces que perdí la cuenta... incluso quise acompañarla a comer. ¿Por que tiene que ser tan orgullosa?, es ridículo y mira que yo se lo que es ser orgulloso, pero ella esta llevándolo a otro nivel... fue solo una estupida broma... si alguien tiene un problema con eso, es ella, no yo, ella es la que no puede superarlo…
James siguió y siguió parloteando, Lupin no respondió, solo lo escuchaba, le tomo un par de minutos a James calmarse, aunque antes de eso repitió las mismas cosas una y otra vez. Cuando finalmente se quedo en silencio, Remus dijo muy amablemente.
-Ahora que te has desahogado, ¿te sientes mejor?
James negó con la cabeza y enterró su cara entre sus mano en señal de desesperación.
-James escúchame, tú no es eres una mala persona, podrás ser muchas cosas, pero no hay maldad en ti. Sin embargo cruzaste el limite con ella… yo se que no fue a propósito –Aclaro rápidamente cuando James estaba a punto de protestar-. Pero Lily tiene un punto, a veces no te das cuenta de lo irresponsable que eres y desconoces los efectos de tus actos
James lo miro algo ofendido, pero no fue capaz de refutar esos comentarios, es cierto, le encantaba cruzar la línea con cualquiera que se lo permitiera, pero jamás lo había visto como algo malo.
-Yo solo… no quiero que ella me odie
Remus lo observo un momento en silencio, James hablaba como si el filtro por el que pasaban sus pensamientos se hubiera estropeado.
-Así que ella te importa
El cuerpo de James reacciono a aquellas palabras con algo de pánico, miro a Remus unos segundos y después soltó una risita con cierta sorna.
-Oh no, no, no, no, no… se a lo que te refieres con eso y créeme es un rotundo NO
-Tranquilo, no estoy sugiriendo nada -Dijo Lupin-. Se que sales con Jane, no me malinterpretes
El simple recordatorio de su novia puso a James en un estado aun más deprimente, no había pensado en ella en todo el día, ni siquiera la busco cuando las clases terminaron, ahora no solo era una mala persona, sino también un mal novio. Decidió que era momento de ponerle freno a aquella conversación, antes de decir más cosas que podrían perjudicarlo.
-¿Sabes que?, estoy cansado, creo que hoy voy a dormirme temprano
Cerró su libro ruidosamente solo para darle un efecto dramático y se levanto de su asiento, pero cuando dio el primer paso se detuvo como si de pronto hubiera recordado algo.
-Te agradecería que esto quedara entre nosotros –Le pidió ligeramente nervioso.
-Claro
Remus levanto ambos pulgares y le sonrío en muestra de apoyo, a lo que el joven Potter correspondió con una mueca.
James hizo su camino hacía la sala común de Gryffindor en un ritmo absurdamente lento, la charla con Lupin lo dejo un poco intranquilo, si bien sabía que Lupin no hablaría con nadie sobre esto, se sentía un poco expuesto.
Ya estaba frente a la entrada de la torre de Gryffindor, cuando una voz extremadamente familiar, acompañada de ruidosas pisadas lo estaba llamando, inmediatamente se giro y vio a Sirius que subía las escaleras muy entusiasmado.
-¿Adivina que? –Dijo cuando estaba frente a él-. David no esta molesto porque le dijiste que no, de hecho esta considerando venir a la absurda prueba que convocaste para el viernes
James estaba seguro que iba a odiar esta conversación, apenas estaba comenzando y ya se sentía agotado.
-No es absurda
-Oh amigo, tu y yo sabemos que si lo es. No se que te pasa James, quizás tú y Jane no estén en su mejor momento y por eso estas con esa cara de "odio a todo el mundo", pero necesitas parar esto, porque los otros equipos ya están completos, menos nosotros y no puedo dejar de preocuparme. Quiero patear traseros este año y no lo lograremos si tú sigues desconectado de tus prioridades. Quiero a David en el equipo
-No lo creo amigo
Sirius suspiro un poco frustrado.
-¿Por qué?, dame una buena razón
-Ya te lo dije, no hay química
-Oh diablos James, no encontraremos a nadie mejor que él
-Si hay alguien mejor que él –Dijo muy tranquilo-. Se presentara a la prueba, yo lo se
Solo tengo que esperar a que deje de aplicarme la ley del hielo para convencerla, pensó James.
-James, estoy preocupado, es mi último año y no me voy a graduar sin antes levantar esa copa
-Sirius relájate un poco, ahora no tengo tiempo para esto, ¿podemos hablar después?
Sirius hizo un movimiento de desesperación con la mano, no podía creer que esas palabras salían de la boca de su mejor amigo, James siempre fue un competidor en toda regla y ahora parecía que el tema simplemente dejo de importarle. Estaba cansado de su actitud, jamás habían discutido por algo tan simple como el quidditch, de hecho jamás habían discutido por nada.
Cuando por fin se tranquilizo, a Sirius le basto un simple intercambio de miradas con una tercera persona, para ponerse de peor humor. Lily estaba frente a ellos, sus dos personas menos favoritas de todo el castillo le obstruían la entrada de la torre.
El cuerpo de James se tenso al verla, desvió sus ojos hacía un lado evitando su mirada, no sabía porque, pero se encontraba nervioso, o quizás solo estaba incomodo, aun no podía decidirse.
Fue Sirius quien rompió el silencio.
-¿Se te perdió algo? –Le pregunto a Lily con un tono frío.
-Oh perdón ¿te estoy incomodando? –Dijo ella. Nuevamente no sabía que había hecho mal para ganarse el repudio de su primo.
-Estoy tratando de tener una tranquila plática con mi mejor amigo, es claro que tu presencia nos estorba
James que parecía ligeramente avergonzado de la situación se llevo la mano al puente de su nariz, negando con la cabeza. Perfecto, otra razón más para que Lily los odie.
-Oh, bueno eso tiene solución –Dijo ella-. Tal vez si sus majestades se hicieran a un lado, yo podría entrar a la torre y así ustedes podrían continuar gritándose, o lo que sea que estén haciendo.
Sirius frunció el ceño, James le hizo un ademán con la mano para evitar que abriera la boca, después se hizo a un lado y dejo pasar a Lily, cuando el retrato volvió a cerrarse, James hablo.
-¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué tienes que molestarla todo el tiempo?
-¿Quién molesta a quien?, ella es la horrible persona que vino a Hogwarts a hacer de mi vida un infierno –Respondió Sirius dramáticamente.
-Oh Diablos Sirius, ¿te estas escuchando a ti mismo?. Lo digo en serio, deja de agredirla, es solo una chica
-No, no es solo una chica, no es tan frágil como parece, créeme yo la conozco
Bueno, eso tendría sentido para James, si no fuera porque hace un par de días la vio en su estado más vulnerable, la imagen de Evans llorando, la imagen de Evans gritándoles aun le taladraba la cabeza.
-En cuanto a nuestro asunto –Prosiguió Sirius volviendo a bajar la voz-. Tic tac James, no esperare mucho tiempo, o consigues a esa maravilla del quidditch, o yo me encargare de darle la buena noticia a David
James rodó los ojos, e imitando la acción Lily entro a la torre dejando a Sirius atrás. La sala común estaba casi vacía, pero Lily seguía ahí, frente a la chimenea acomáñada de Susan y Kristin.
De pronto sintió la necesidad de intentar algo.
-Buenas noches chicas –Dijo James con una sonrisa, Susan y Kristin se volvieron hacía él y le devolvieron el gesto, Lily ni siquiera la miro.
Potter suspiro cansado y triste, estaba seguro de que no iba a acostumbrarse a eso.
No tengo una ninguna escusa por la tardanza, la verdad después de tardar años en volver a retomar la historia, pensé que no recibiría un solo review, asi que agradezco que aun dejen comentarios.
Un beso muy grande. Y tranquilos en menos de lo que piensan estaré subiendo el nuevo capitulo. Ya basta de esperas tan largas.
