-Luces de Bohemia-
Tan solo aquella melodía, aquella dulce melodía era lo único que se escuchaba….el aire soplaba haciendo que las cortinas danzaran al compás de la melodía, la bella luna iluminaba las ramas de los árboles haciendo que las hojas parecieran pequeñas hadas danzando.
Orphen abrió los ojos para encontrarse con este dulce y mágico paisaje, la brisa tocaba su cuerpo suavemente, escuchaba una melodía, la más hermosa melodía que jamás hubiera escuchado, era un piano, se incorporo lentamente buscando la procedencia de dicha melodía, abrió la puerta lentamente y descendió las escaleras, esta provenía del salón principal, caminó lentamente y se asomó, ahí estaba, era ella, Cleo, era ella quien tocaba tan mágica melodía, tan solo se quedo ahí mirándole, se veía tan hermosa, su silueta era iluminada por la luna, sus cabellos dorados parecían danzar al compás de la melodía debido al débil viento que los tocaba, era tan perfecta, tan hermosa. ¿Cómo no lo había notado antes?; de repente una intensa sensación invadió todo su cuerpo, jamás había sentido tal deseo, tal necesidad por tocarla, por abrazarla, por hacerla suya, un conjunto de emociones se estaba apoderando de él, ¿Qué le estaba sucediendo?.
De repente la melodía se detuvo, Cleo se había percatado de su presencia, Orphen entro en pánico jamás había estado tan nervioso, la mirada de Cleo le intimidaba, le hacia sentirse tan nervioso.
Cleo le miro por un instante y después se incorporo, se quedo ahí parada junto al piano por un momento observándolo detenidamente, entonces una sonrisa salio de su rostro…
-"Que haces despierto a estas horas?"-.
-"Lo mismo te pregunto, y encima tocando el piano… sigues siendo la misma, no tienes vergüenza ni consideración jajaja"-.
-"Bah, si lo dices por los demás huéspedes te informo somos los únicos, como siempre hospedándonos el lugares de mala muerte".-
-"Mmmmm"-.
-"Mmmm?, esperaba alguna respuesta que iniciara una discusión"-.
-"No tenemos que pelear todo el tiempo Cleo..muchos menos ahora que.."-.
-"Que me dijiste que me amabas?"-.
-"Cleo.."-.
-"Mira nadamás, pasan de las cuatro de la mañana….hmmm…creo que Magic quería que nos partiésemos a las 7 no es así?"-.
Un gesto pícaro se dibujaba en el rostro de Cleo, lo cual animó al hechicero a aproximarse.
-"Si, ese es el plan no vamos a quedarnos aquí por siempre"-.
-"Entonces, solo tenemos unas horas"-.
-"Dos horas para que?"-.
-"Para que me invites un café…tonto"-.
-"Cleo… yo, quiero que esto sea especial, estamos en esta tonta posada, no se"-.
-"Por que te cuesta tanto armarte de valor y decirme que mueres por hacerme el amor?. Esto es especial, es especial porque estamos juntos…al fin"-.
-"Cleo.."-.
-"Además tengo que aprovechar que me estas tratando bien, eso no es todos los días".-
-"Vamos …no te trataba mal todos los días…"-.
-"Jajajajaja no?"-.
-"En fin, lo siento…las cosas han cambiado, no tiene porque ser igual"-.
-"Lo se Orphen"-.
-"En ese entonces estaba ciego, tenía tantos problemas…tantas cosas me perturbaban, que no me di cuenta, no me quise dar cuenta de lo mucho que significas, pero ahora que tuve otra oportunidad no pienso desperdiciarla".-
-"Bueno en ese caso…tienes un reloj ahí enfrente, son las 5 menos veinte …por que no comienzas por aprovechar tu oportunidad desde este instante?"-.
La bata se deslizo suavemente por su cuerpo hasta llegar al suelo, las manos del hechicero recorrían su anatomía lentamente, eran tan suaves, tan calidas, cada poro de su cuerpo…cada ínfima parte se electrizaba al sentir sus manos. El hechicero la miraba fija y dulcemente, ella tocaba su rostro y acariciaba sus labios con las yemas de sus dedos, sus rostros se acercaban lentamente, podían sentir su respiración…entonces sus labios se unieron en pasión descontrolada los besos pasaban de ser dulces e inocentes a lujuriosos y apasionados, los brazos del hechicero rodearon las perfectas caderas de la rubia, las manos de la rubia recorrían el pecho y abdomen del hechicero despojándolo de sus prendas con más ansias que pericia , con loco frenesí.
El hechicero la fue guiando hacia la cama lentamente, al llegar a esta, la rubia se recostó, el encima de ella, la acariciaba frenéticamente, sus manos recorrían desde sus muslos hasta su rostro una y otra vez, besando cada parte de su cuerpo haciendo que todo el cuerpo de la rubia se erizara…Se detuvo un momento, se vieron a los ojos contemplándose y besándose dulcemente, entonces se unieron… la rubia emitió un fuerte gemido arañando fuertemente la espalda del hechicero, la hizo suya dulcemente, teniendo sumo cuidado de no lastimarla después de unos segundos sus cuerpos comenzaron a danzar al mismo compás, ahí estaban amándose bajo la luz de la luna…
Ahí quedaron los amantes, ella recostada sobre el dormida profundamente. Orphen no concilió en sueño de inmediato…estaba tan feliz, jamás había sentido semejante sentimiento era como si se hubiese encontrado a si mismo, nada más importaba, solo Cleo, solo estar con ella, una gran sonrisa ilumino su rostro, dejo escapar un suspiro y quedo dormido acariciando el pelo de la rubia.
Nota:
Bueno, lo hice chiquito pero bonito XD awww, espero les haya gustado que no soy buena en escenas pasionales jajajaja
Siento mucho mi ausencia, por TANTISIMO tiempo, pero he vuelto! A que creeían que el fic se quedaba sin terminar!? Pues no!!!!!
Besos!
