My sweet stories
Capítulo 7: Jade
-Iré a estudiar al jardín, Iris, no me esperes.-La pelirroja asintió y se alejó de la sala. Yo caminé hasta el patio donde tantas veces antes había estudiado, sin obviar las múltiples bromas de Castiel y los abucheos y gritos de Ámber cuando me acercaba demasiado a Nathaniel.
Sin embargo…Mi corazón pertenecía a otra persona. Jade, un chico en prácticas de botánica. Era precioso, su pelo era verde como el tallo de una flor, al igual que sus ojos.
Un carácter muy formal y amigable, casi tanto como el de Lysandro. Apenas lo podía ver durante las clases ya que él se iba a comprar nuevas semillas para plantar, aun así no perdía la esperanza y siempre intentaba pasarme por allí a echarle un vistazo.
-Natsuki.-Mi rostro se giró hacia un lado, descubriendo a Kentin.
-Hola, ¿qué tal estás?-Pregunté.
-Bien, ¿y tú?
-Aquí estudiando.-Solté un suspiro de agobio.
-Pues…Allí hay un chico que no te para de mirar.-Dijo señalando hacía el jardín. Era cierto, y no era nada más ni nada menos que Jade, el cual al darse cuenta de que le mirábamos, siguió escavando en la tierra.
-Voy a saludarle, hace tiempo que no lo veo.-Asintió. Dejé mi cuaderno en el suelo y, dando unos cuantos pasos, llegué hasta el chico.
-Hola, ¿a qué se viene esta grata visita?-Dijo sonriente.
-Ha pasado bastante tiempo desde que no hablábamos.-Intentaba que la tristeza no resonara demasiado en mi voz.
-Sí…Es cierto, ¿te apetecería quedar esta tarde en algún sitio? Así podríamos vernos.-Se apoyó en su pala y me miró.-Si quieres, por supuesto.-Aclaró.
-¡Claro! A las seis y media en el parque ¿vale?
-Vale, nos vemos luego, creo que tendría que irse ya a clase…Acaba de sonar.- ¿Enserio? Ni me había dado cuenta…
-Oh, es cierto, jeje…Nos vemos luego.-Rasqué mi nuca y me fui de allí.
-Seis de la tarde-
Ya estaba lista. Me había puesto una camiseta de tirantes rosa y unos pantalones negros. Salí de mi casa rumbo al parque y me detuve al contemplar a Jade sentado en el suelo alimentando a unos pajarillos. Tierno.
-Hola…-Susurré mientras tapaba sus ojos con mis dos manos.
-Jaja, hola Natsuki.-Cogió mis manos y las besó. ¡Me hizo sonrojarme!
-J-Jade…-Murmullé por lo bajo.-Esto… ¿n-nos vamos?
-Prefiero que nos quedemos aquí, está a punto de anochecer, y quiero que veas una cosa.-Dijo sonriente. Me senté a su lado y me apoyé en mis brazos. Sin darme cuenta, nuestras manos se tocaron, y por consecuencia, los dos giramos nuestros rostros para evitar mirarnos.
Cuando los últimos rayos del sol desaparecieron por el horizonte y la luna ya había tomado su lugar en el cielo, Jade se levantó y me dijo que le siguiera. Así lo hice y los dos acabamos en un pequeño lago que había allí. Estaba lleno de rosas, tulipanes y violetas, simplemente; precioso.
-Dios, Jade, es magnífico.-Quedé asombrada.
-Me alegro que te guste.-Me abrazó de repente. Yo no sabía cómo ocultar mi vergüenza.
-Tengo que decirte algo.-Dijimos al unísono. Reímos y al cabo de un rato, tomó mi mano y se acercó un poco.
-¿Y si lo decimos a la vez?-Sugerí.
-Buena idea, una…dos…tres.
-¡Me gustas!-Los dos nos quedamos asombrados. Y yo más, olvidémonos de él, yo estaba alucinada, nunca creí que yo podría gustarle a nadie. Para mí…No era para nada guapa, tenía gafas, mi pelo era corto como el de un chico y mi rostro no era como el de otras chicas. Fea, en resumidas cuentas.
-No sabes lo feliz que me haces.-Tomó mi rostro y lo acercó a su pecho. Notaba los latidos de su corazón desbordantes.-Eres la mejor chica que he conocido, y no hubo mejor momento en mi vida que cuando te conocí. Recuerdo que fue al mes de que llegaras, tan guapa como siempre te acercaste a mí y me saludaste, eras tan alegre, siempre pensaba ''¿Cómo sería estar con ella?'' Y creo que ahora podré saber la respuesta. -Tomó mi mano y la beso.-¿Harías feliz a este hombre y serías su novia?-Preguntó. Me abalancé contra él y le di un brusco beso en sus labios.
-¡Pues claro que sí!-Grité.
-Me alegra oír eso.-Sonrió.-Ven.-Dijo mientras se sentaba a las orillas del lago y me ponía entre sus piernas. Ahora que lo miraba bien, estábamos solos, no había nadie allí.
-Te amo.-Dijo en mi oído
-Y yo a ti, Jade.-Tomé su rostro entre mis manos y lo besé, ni si quiera me lo pensé y me coloqué encima de él. Notaba un ligero sonrojo en sus mejillas, al igual que en las mías.
-N-Natsuki, paremos aquí si no quieres ningún inconveniente.-Dijo serio.
-Tómame por un día, te necesito, Jade.-Susurré en su oído. Noté como se tensaba y, en un movimiento rápido pero a la vez delicado, me tumbó de modo en que quedara él encima de mí.
-Eres preciosa, lo mejor que me ha pasado en la vida. Tan hermosa como una rosa, tan delicada como un diente de león pero a la vez tan fuerte como un gran árbol. He visto cómo te tratan en el instituto, y sinceramente, eres demasiado dulce como para tomártelo en serio.-Besó mi mejilla.-Te amo, Natsuki, y eso nunca cambiará.-Sonrió dulcemente. Yo no me lo pensé y lo abracé totalmente para evitar que se fuera, sentía todo cuerpo sobre el mío. Su piel rozaba con la mía, a través de la ropa. Quité su camiseta a los poco segundos, a la vez en que él me besaba con tanta pasión que sentía que explotaríamos en fragmentos de placer.
Su cuerpo estaba trabajado, sus músculos estaban bien formados, eran comestibles, para morder, lamer y tocarlos. Y eso es lo que hacía yo, los repasaba una y otra vez con mi lengua, labios y dedos.
Sus manos tomaron camino hasta la orilla de mi camisa donde, sin ningún rodeo, la quitó rápidamente.
-Natsuki, ven, ponte sobre mí, estarás más cómoda.-Era cierto que el suelo estaba un poco duro, pero no me había percatado de ello, estaba demasiado ocupada por las caricias y besos que me dedicaba el chico.
Cuando, entre besos y caricias, los dos quedamos tan solo en ropa interior, él se tumbó completamente y comenzó a masajear mis pechos, de una forma sensual y traviesa, me volvía loca. Mis pezones estaban duros, rojos de pura excitación. De mi boca tan solo salían gemidos cuando su boca y, sobretodo su lengua, se posó en mi cremosa montañita. Los lamía una y otra vez, hasta que ya cansado de degustar mis senos, pasó a una parte más…Erógena. Sus dedos me tocaron por encima de la ropa, logrando excitarme más de lo que ya estaba. Pero yo no me quedé atrás. Besé su cuello un par de veces, hasta que logré alcanzar la parte que yo deseaba y anhelaba desde hacía un buen rato.
Tomé su miembro entre mis manos y comencé a mover mis dedos de arriba abajo, él gimió y tomó mi cabeza, sabía lo que quería, y lo hice. Introduje a su ''amiguito'' en mi pequeña boquita, apenas había metido la mitad y ya sentía que me ahogaba, él se arqueó y de esta forma logró que entrara más profundo. Pero lo tuve que dar por perdido cuando sentí una arcada. No es que me diera asco, pero nunca había practicado sexo oral a nadie, no había hecho sexo en general.
-Ven, acércate a mí.-Así lo hice e inmediatamente sentí como sus manos quitaban mi ropa interior, con su mirada me indicaba que posara mi sexo en su boca pero…Me daba vergüenza. Al final fue él mismo quien bajó mis caderas. Notaba su lengua lamiendo todo mi sexo. Mi chorreante vagina quedó a su entera disposición, yo sin embargo me resigné e intenté no correrme. Algo imposible de lograr cuando sus manos se trasladaron hasta mis pechos. Sentía que moría de placer. Y, tras unos segundos así, llegué al orgasmo en su boca. Me tumbó de nuevo y se metió entre mis piernas, separándolas para lo que seguía, no pude evitar ponerme nerviosa. Con un beso, unió nuestros cuerpos en una lenta penetración. Dolió. Dolió mucho. Pero me olvidé de todo cuando me comenzó a besar con la misma o mayor intensidad que antes. Estaba a punto de llegar otra vez, pero sus embestidas cada vez eran más lentas. Lo disfrutaba. Pero yo era alguien muy impaciente.
Junté mis piernas y abracé su cintura, atrayéndolo más hacia mí y así poder hacer la penetración más fuerte.
-Joder…Natsuki, estás…Tan apretada…-Gimió en mi oreja. Se estaba descontrolando mucho, pero eso me excitaba.
Después de varios minutos los dos llegamos juntos, sellando nuestros labios apara acallar nuestro gemido mutuo.
Al final nos vestimos y todo quedó en…Una maravillosa noche que estoy dispuesta a repetir. Me acompañó a casa y, tras un largo rato de besos, nos despedimos.
Esa noche me regaló una flor, se llamaba ''Novia de noche''…Espero que no sea por que pasó.
Fin
Hola, bueno haré esto cortito porque en mi país ya son las 00:36 de la noche y estoy durmiéndome, literalmente.
¿Quién quiere que sea el siguiente? ¿Dake o Leigh?
Nos quedan esos dos y otro de Dajan. ¡saludos!
By: Nastsuki007~
