Gracias al labor que tenía Marinette siendo Ladybug, a todo el tiempo que le dedicaba a sus diseños y a las pocas horas de sueño que estaba teniendo últimamente, sus notas (que de por sí antes estaban al límite, no eran ni muy buenas ni muy malas). Ahora definitivamente sus notas habían bajado. Porque también había olvidado hacer algunas de sus tareas.

Por lo que sus profesores decidieron que la mejor solución sería quedarse después de clases estudiando dos veces a la semana, con un tutor. Pensaron que con esa ayuda adicional, las notas de la azabache podrían subir y así volver a su promedio pasable, quizás, podría llegar a tener una gran mejoría.

El único problema fue que... su tutor era Adrien Agreste. Nada más ni nada menos que el chico del cual ella estaba completamente enamorada.

-De acuerdo Marinette, si haremos esto propongo que nos organicemos bien, con un horario -ambos estaban en la biblioteca del colegio. Adrien estaba hablando y ella se sentía un poco perdida, era difícil concentrarse solo en sus palabras considerando tantas cosas de él y su personalidad -. La profesora me entregó tus notas para que supiera en qué temas te va peor. Y basándome en ello, organice el horario.

Marinette observó el cuaderno que el rubio colocó en la mesa, ahí había un pequeño horario con materias muy bien distribuidas. Adrien se estaba tomando muy en serio el tema de ser tutor.

-Como podrás ver, tus tres peores materias son: Matemáticas, Química/Física e Inglés -le comentó Adrien -. Se me ocurre que podemos dividir esas tres materias en los dos días que tenemos. Y de ser necesaria más ayuda, podemos organizar más días. Por mí no hay problema, mi padre está de acuerdo con esto -aclaró -. Según yo... -se detuvo al sentir que la azabache no le estaba prestando la atención necesaria -. ¿Me estás escuchando?

Marinette dio un pequeño salto desde su asiento.

-¡Lo siento Adrien! Es solo que estoy un poco abrumada. No es porque tú seas mi tutor, sabes que te aprecio mucho -"me gustas mucho" hubiese preferido decir -. Pero tener que estudiar tanto es algo... vaya, no tengo palabra para describir todo esto.

Adrien rió levemente y le obsequió una sonrisa a su amiga.

-La verdad es que te entiendo. Antes cuando debía estudiar en casa me sentía atrapado, no solo por estar encerrado. Sino que las materias son demasiadas y es algo complicado ponerse al día -la azabache asintió estando acorde -. Por eso quiero organizar esto del mejor modo para ti. Yo entiendo que esas materias sean difíciles, pero aunque sea organicemos el horario y ya el Jueves empezamos.

Marinette le dijo a Adrien como prefería fuese el horario. Primero Física/Química (por ser las más complejas) y luego Inglés. Ya el próximo día iniciarían con lo pesado, con Matemáticas.

*
Cuando se despidieron Marinette se encerró en su habitación y abrió el libro de Física para leer con suma rapidez.

-¿Por qué lees tan rápido? Tienes hasta cara de preocupación -Tikki estaba sentada en el cubrecama observando.

-Porque mañana empiezo mis lecciones con Adrien y no quiero que piense que soy una torpe. Bueno... ¡torpe ya soy! Pero... no una tonta -se lamentó -. Tikki, él es tan perfecto, realmente no quiero que tenga un mal concepto sobre mí.

-Marinette, que tengas malas notas no es completamente culpa tuya. Eres Ladybug, debes salvar al mundo y también eres una adolescente, es claro que tú cuerpo te pida un descanso -la consoló Tikki -. Solo debes encontrar un equilibrio,

-Por ahora el único equilibrio que viene a mí mente es estudiar, estudiar y estudiar.

*
Durante las clases estuvo muy perdida y desorientada. Ciertamente estudió Física durante toda la tarde y ahora lo único que tenía en mente era eso, la física. Por eso en la clase de Historia no entendió nada, no fue capaz de leer nada, solo pensaba en que Adrien sería su tutor.

Cuando llegó la hora de la tutoría, Adrien fue paciente y le explicó el tema como si ella fuese una niña. Incluso le dio algunos ejercicios, los cuales hizo mal. Ella se sintió muy avergonzada, pero de igual forma, Adrien le dio un ejercicio nuevo y le explicó pacientemente el desarrollo. Así es como la fue ayudando. Hasta que se dieron un pequeño descanso.

-¿Te gustaría conversar de algo? Cualquier cosa que no tenga que ver con la materia. Mereces un descanso, te has estado esforzando mucho -Adrien cerró el libro -. ¿Qué haces normalmente después de estudiar?

-Sinceramente, duermo.

-¡Vaya! Cuando yo estudiaba con Nathalie en casa, como recompensa de haber cumplido con los deberes me prestaban el Internet y me dejaban hacer lo que quisiera. De ese modo terminé conociendo el anime. O en ocasiones, leía sobre los colegios normales -su ceño se francio un poco -. Aunque no son como yo pensaba, no he visto muchas cosas aquí.

-¿Veías anime y leías? -Adrien asintió -. Pero... ¿qué hay de los quehaceres de la casa? No sé, cosas que todos hacemos. O... ¿qué hay de las salidas? ¿los deportes?

Adrien rascó su cabeza, sintiéndose repentinamente incómodo.

-Sucede que mi padre nunca me dejó hacer actividades del hogar, para eso están los empleados. Tampoco me dejaba salir solo, siempre me acompañaba Gorila. Y bueno, apenas éste año pude iniciar con el Esgrima.

Marinette sintió algo de lástima. Muchas personas consideraban que Adrien tenía la vida perfecta, solo porque era un famoso modelo e hijo de un gran diseñador. Pero no era así, Adrien había tenido muchas falencias, él no era perfecto.

Siguieron con Inglés.

*
Las tutorías siguieron con su curso. Marinette estaba fascinada con Adrien, él era muy paciente y muy bueno explicando, uno no se enredaba, no se perdía con su ayuda,

Cuando consiguió aprobar el examen de Matemáticas (que era de ecuaciones, algo en lo que ella nunca fue buena) decidió que le devolvería un poco el favor.

Estaban en tutoría de inglés, cuando ella tuvo la idea.

-Adrien, como gracias a ti pude aprobar Matemáticas, creo que es hora de que te devuelva un poco el favor -él la miró con interés -. Me dijiste que nunca hiciste los quehaceres del hogar, que nunca saliste solo o que nunca pudiste practicar un deporte. Bueno, ¿por qué no hacer algunas cosas hoy?

-Marinette, realmente no es necesario que te preocupes por esas cosas. Te lo agradezco mucho, pero así es mí vida, así soy feliz -irónicamente, su tono de voz indicaba lo contrario.

-¿Y nunca te ha picado un poco la curiosidad sobre como viven los demás adolescentes?

Solo con eso, pudo convencerlo.

*
Ambos fueron a la casa de la azabache. Los padres de ella se encontraban atendiendo la panadería, por lo que estarían juntos en la habitación de ella. Menos mal ya había sacado las fotos de Adrien de su pared.

—¿Qué hace un adolescente común en su habitación? —preguntó Adrien.

—Bueno... lo normal es hacer la cama, ordenar objetos y también doblar ropa. A mí personalmente me gusta diseñar, por eso mí escritorio es todo un desastre —explicó.

Adrien observó el escritorio y vio un montón de géneros de distintos colores, junto a un cuaderno de bocetos.

—Tus diseños son asombrosos, tienes un gran potencial —él la felicitó —. Sinceramente no me gustaría doblar ropa, eso siempre lo hace Nathalie por mí. ¿Qué te parece hacer la cama?

Marinette deshizo su cama, luego le explicó a Adrien cómo se arma una cama. Él tuvo problemas porque la sábana se movía cada vez que él pensaba que ya estaba lista. Se enojó un poco, por lo que se recostó de estómago en la cama y colocó como pudo la sábana. Marinette solo observaba lo doblada que había quedado, incluso había sobrado una parte en el suelo. Adrien colocó dos almohadas y finalmente, el cubrecama fue colocado, solo lo dejó caer, por lo que quedó mal puesto.

—Te quedó increíble —felicitó Marinette con una sonrisa torcida, eso no estaba nada bien.

—Marinette, esto no se ve bien —él suspiró de mala gana —. ¡Ni siquiera puedo armar bien una cama!

—Es cosa de práctica, al principio las cosas no siempre salen bien —le explicó ella —. Bueno, otra cosa que hacemos los adolescentes es ir a comprar la comida para después cocinar. ¿Quieres ir?

—¿En serio ustedes van a comprar? —Adrien parecía sorprendido —, en mi casa siempre va Gorila de compras. Yo nunca he ido.

—Pues, podemos cambiar eso hoy mismo.

*
En las compras Adrien parecía un niño, observaba todo con mucha ilusión. Incluso se emocionó al ver cajas con pizza, helados en caja. ¡Era como un mundo nuevo! Todo parecía tan irreal.

—¡¿En serio venden conos de helado?! ¡mira, Marinette, incluso venden pan! —las personas lo observaban con curiosidad, se sorprendían al ver que se trataba del modelo Adrien Agreste.

*
Adrien fue a su casa después de las compras, y Marinette fue a la suya, para cocinar y luego estudiar un poco de Inglés, ya que pronto tendría examen oral. Lo bueno es que Adrien la había ayudado mucho con la pronunciación.

*
Justamente al siguiente día, Adrien la citó en la sala de música en vez de la biblioteca. Cuando Marinette llegó, él se encontraba sentado en el piano.

—He notado que la pronunciación te cuesta un poco, es como si no quisieras sacar tú voz. Y recordé que en el concierto de Jagged, cantante en inglés —le explicó Adrien —. Tú pronunciación mejora cuando no te das cuenta de que estás hablando. Así que... hagamos esto.

Adrien comenzó a tocar. El corazón de Marinette se aceleró al máximo, Adrien tocaba como todo un experto. Lo más lindo (y sorprendente) de todo, fue que tocó la canción de Ladybug, la que Jagged Stone había escrito. Eso hizo que Marinette sintiera deseos de llorar.

Y lo más hermoso de todo, fue que ambos cantaron juntos. Sus voces encajaban muy bien, era algo muy bonito. Ambos se sentían cómodos estando juntos.

*
Con el transcurso de las semanas, ellos siguieron con su rutina. Adrien seguía siendo tutor, y Marinette ayudaba al joven a aprender a comportarse como un adolescente normal.

Marinette se sentía feliz al descubrir que ambos congeniaban bien, que juntos se sentían cómodos y que tenían bastante en común. Poco a poco la amistad de ambos iba creciendo.

El día del examen de Física, cuando se enteraron de que Marinette aprobó, decidieron ir a casa de la azabache para celebrar. Verían una película.

Ambos se encontraban sentados en la cama de a azabache. Adrien estaba muy concentrado en la película, muy emocionado, era bastante interesante y entretenida.

—¡Es genial!

En el momento en el que volvió su cabeza para ver a su compañera, se percató de que ella estaba durmiendo, tenía su cabeza en su hombro. Él no se había percatado porque realmente estaba interesado en la película, y porque se sentía muy cómodo.

*
No sabía bien que escribir con esta palabra, pero poco a poco nació esta historia